Capítulo 4x02/4x03: "El monumento/ Rager."
Pensión Salvatore
Stefan estaba en su habitación, haciendo las maletas para el viaje de campamento que él y Elena iban a seguir. Iba a tratar de enseñarle a cazar, como lo hizo cuando Caroline se convirtió en vampiro, y Damon estaba en la habitación con él. Irritado con un montón de cosas.
"Estás cometiendo un gran error." dijo Damon.
"No, no lo estoy." Stefan argumentó. "No si puedo hacer que Elena esté acostumbrada a la sangre animal fuera de la puerta..."
"Delirante." Damon sacudió la cabeza.
"Tal vez en realidad tiene una oportunidad en ésto." Stefan lo ignoró de nuevo.
"Incorrecto... Estás a mal, Stefan." Damon meneó la cabeza.
"Ella no va a ser capaz de manejar la situación si le hace daño a alguien, Damon. Su compasión es su talón de Aquiles y todo se magnifica en este momento." Stefan le explicó.
"Entonces vale que ella no es un fan de Bambi." Damon se burló acercándose a su hermano. "Ella necesita sangre humana Stefan, de la vena."
"Oh, vamos, ya sabes lo que pasa. Nombrame a un vampiro que no haya matado a al menos una persona cuando eran nuevos." Stefan lo retó.
"Elizabeth es una que no ha asesinado nunca a un humano." Damon se encogió de hombros. "Y milagrosamente, aún sin su humanidad no lo ha hecho. Pero mi punto es que me nombres a un vampiro que estuvo en una dieta de animales y no mató a docenas."
"Si mata a alguien, ella se derrumbará." dijo Stefan. "¿Cuánto dolor crees que se podría tomar antes de que se apague su interruptor de la humanidad?"
"Le pasa a los mejores de nosotros al menos una vez. Superamos eso, Stefan. Cien años más o menos." Damon se encogió de hombros. "No creo que entiendas que no puedes cambiar la naturaleza básica de un vampiro." negando con la cabeza caminó hacia las bolsas que Stefan estaba haciendo las maletas para su viaje y comenzo a desempaquetar los archivos mientras hablaba. "Ella no puede aprender a controlar la sed de sangre si nunca realmente ha experimentado la sed de sangre."
"¿Qué estás haciendo? ¡Ya basta!" Stefan le gritó, pero Damon no se detuvo.
"Es una trampa, es como dar a un niño una calculadora antes de que sepan las matemáticas." dijo Damon.
Pero Stefan no estaba prestando atención a nada de lo que decía. "¡Dije basta!" gritó agarrando con fuerza el brazo de su hermano, al que inmediatamente lo empujó antes que se miraran fijamente.
"Wow... ¿qué está pasando?" preguntó Elena, adentrándose a la habitación.
"Sólo estamos discutiendo un poco sobre el proceso." masculló Stefan, sin parpadear. "¿Verdad?"
"Aun no estás de acuerdo con el plan animal." replicó Elena, con tono cansado.
"No." asintió Damon. "Propongo arrancar la proverbial tirita y dejar que sangre... Eres un vampiro, compórtate como uno."
"¿Nos vamos?" intervino Stefan, cargándose una mochila al hombro.
"Los vampiros comen personas." insistió Damon. "Es parte de la cadena alimenticia."
"Déjala que experimente." Elizabeth habló, apareciendo en ése momento caminando hacia la salida de la casa también.
"¿A dónde vas?" Stefan le preguntó desviando su atención a ella enseguida. Ambos no se habían hablado desde que ella había apagado su humanidad.
Elizabeth se encogió de hombros mientras se ponía su chaqueta. "¿Acaso importa?"
"A mí me importa." Stefan soltó sin darse cuenta de que lo había dicho en voz alta frente a Damon y Elena que lo miró enseguida extrañada.
Elizabeth lo miró fijamente unos segundos antes de hacer una mueca. "Suerte con eso... Adiós." así se dió media vuelta antes de salir de la casa.
Mystic Grill
Horas más tarde, Elizabeth entró a la parrilla. Su mirada recorrió el lugar hasta que visualizó a Damon sentado en el bar... Con una expresión maliciosa caminó hacia él, tomando lugar en el asiento a su izquierda.
Mirando en su dirección, Damon rodó los ojos. "Ese asiento está ocupado."
"No hay nadie allí." dijo Elizabeth sin inmutarse.
"Bueno, yo sólo finjo que hay alguien allí, porque la alternativa de estar sólo es demasiado deprimente." dijo Damon seriamente.
Elizabeth lo observó en silencio por unos largos segundos, cayendo en cuenta de a quién exactamente se refería él al fingir que alguien se encontraba sentado allí. A pesar de su humanidad apagada, no pudo evitar sentir algo amargo y desagradable recorrer sus venas. "Supongo que con fingir que alguien está sentado aquí te refieres al culpable de la muerte de Marcos, ¿o me equivoco?"
La expresión que Damon vio en ella, le dejó un leve atisbo de escalofríos. Su mirada parecía la de una asesina en serie. "No, no te equivocas." se encontró respondiendo.
Elizabeth lo observó un poco más, antes de simplemente mirar hacia el frente y encogerse de hombros. "Bueno, de todas maneras no me importa. Éste es el asiento que escogi y no pienso ponerme de pie para rendirle homenaje a un asesino." antes que Damon pudiese replicarle, dirigió su atención al bartender a quien llamó con una seña. Tan pronto él se acercó lo miró directamente a los ojos usando compulsión. "Quiero que me sirvas la bebida más fuerte que tengas... Ahora mismo o te arrancaré la garganta."
"Ahora mismo..." repitió el joven, moviéndose para prepararle la bebida.
"Vaya, pensé que odiabas tomar." dijo Damon, mirandola ligeramente sorprendido. "Antes te negabas a usar compulsión en los humanos."
"Como dijiste: antes." dijo Elizabeth dándole una mirada de reojo. "Lo estúpida que era quedó en el pasado... Ésta soy la nueva yo." aceptando la bebida del bartender se la tomó de un solo trago. Soltando una risa de profunda satisfacción lo miró. "Pienso hacer todo lo que me retuve de hacer por décadas... Ahora que soy una persona libre de reglas puedo hacer lo que se me venga en gana."
Sus palabras alertaron a Damon enseguida. "¿A qué te refieres exactamente con todo lo que se te venga en gana?" preguntó tentativo. "¿Puedes darme más detalles?"
Antes que Elizabeth pudiera darle una respuesta, la sheriff se acercó a ellos lanzando un periódico a un lado de la barra cerca de Damon.
"Línea de gas defectuosa conduce a la trágica explosión en la granja joven." Damon leyó en voz alta.
"Más bien como «Ayuntamiento volado» «La policía no tiene sospechosos»" dijo Liz. "A menos que el autor este justo entre ustedes dos."
"Bueno, no te fijes en mí. Siempre tomo crédito al matar a la gente." se defendió Damon honestamente.
La mirada de Liz cambió entonces hacia Elizabeth, quien al notarla le dio una sonrisa falsa.
"Deje de mirarme así." pidió Elizabeth encogiendose de hombros. "Si hubiese matado a doce personas, no los hubiese hecho explotar, me hubiese alimentado de todos."
"La explosión fue provocada desde el interior." explicó Liz luego de unos segundos. "Esto no fue un accidente."
"Lo dices como si fuera algo malo." replicó Damon. "Los del Consejo están muertos, Liz. Yo lo veo como una victoria."
"Salud a eso." dijo Elizabeth tomándose otro trago de su bebida recargada.
"Conocía a algunos del Consejo desde que era una niña." dijo Liz en voz baja. "Ellos eran mis amigos."
"Bueno, tus amigos trataron de matar a tu hija." señaló Damon.
En ese momento un chico se acercó a ellos, llamando la atención de la sheriff.
"Disculpe, Sheriff. Hola, um, me preguntaba si podría hablar con usted un minuto sobre la explosión en la granja joven." pidió el hombre sin rodeos.
"Lo siento, señor..." la voz de Liz se desvaneció al no saber su nombre.
"Connor Jordan." el hombre se presentó extendiendo su mano hacia Liz.
Ella le dió la mano notando el guante negro sospechoso que llevaba puesto. "¿Estás con los investigadores de seguros?"
"No, no." negó Connor. "Estoy más con un contratista independiente." con eso miró hacia Damon y Elizabeth quienes lo miraban fijamente con desconfianza. "¿Podemos hablar en privado?"
"Claro." asintió Liz.
"Gracias." asintió Connor con la cabeza alejándose luego junto con ella.
"¡Encantada de conocerte también guapo!" gritó Elizabeth, riendo con diversión luego.
Ladeando la cabeza a un lado, Damon la observó en silencio por unos segundos. "No quiero desconfiar ni nada por el estilo pero, ¿ciertamente no tuviste nada que ver con la explosión que mató al consejo, verdad?"
Alzando una ceja Elizabeth soltó un resoplido. "¿Por qué lo haría?"
"Sólo responde a la pregunta." presionó Damon.
"No." negó Elizabeth rodando los ojos con molestia. "Ya te contesté... ¿necesitas algo más?"
"No, eso es todo." negó Damon, ligeramente tranquilo de que no hubiese sido ella la causante de aquel asesinato. A pesar de tener su humanidad apagada, no la veía capaz de hacer algo como eso.
"Perfecto... ahora puedo beber en paz." dijo Elizabeth con una sonrisa antes de beber de su trago.
"Damon."
Esa voz los hizo a ambos volverse para encontrar a Elena detrás de ellos.
Al verla la expresión de Elizabeth se ensombrecio nuevamente. "Supongo que hablé demasiado rápido." murmuró entre dientes.
"Elena..." saludó Damon seriamente. "¿Puedo ayudarte?"
"Si, algo está mal." asintió Elena tomando asiento al otro lado de él. "No puedo retener la sangre animal."
"Bueno, eso era de esperarse." se burló Damon.
"Creo que necesito tu ayuda." pidió Elena. "Stefan está todo emocionado porque piensa que está funcionando, pero no lo es así-"
"Ay por favor." interrumpió Elizabeth con brusquedad, mientras se levantaba. "De verdad creí que estar aquí sería divertido, pero como siempre Elena aparece para estropearlo todo con sus problemas tontos." lanzándole una mirada seca a la doppelgander, miró entonces a Damon. "Te deseo toda la suerte lidiando con ésto... Adiós." girandose con rapidez simplemente se encaminó hacia la salida del Grill.
Cementerio
"Hay linternas flotantes en el cielo, ¿puedes creerlo? Una linterna japonesa es el símbolo de dejar atrás el pasado. ¡Bueno, he aquí una noticia de última hora, no somos japoneses!" Damon gimió parado cerca de la tumba de Alaric tomando un trago de su bourbon. "¿Sabes lo que son? Niños. ¿Como encender una vela va a hacer que todo este bien? o incluso decir una oración o pretender que Elena no va a terminar igual que el resto de nosotros los vampiros asesinos. O que Elizabeth recuperará su humanidad... Niños pequeños exasperantes delirantes estúpidos. Sé lo que vas a decir, 'Esto los hace sentir mejor, Damon.' Entonces, ¿qué?" él niega con la cabeza y mira alrededor del cementerio, tomando una respiración profunda.
"¿Por cuanto tiempo? ¿Un minuto, un día? ¿Qué diferencias hay?" se puso de pie y caminó alrededor de la tumba. "Porque al final, cuando se pierde a alguien; todas las velas, cada oración no va a compensar el hecho de que lo único que te queda es un agujero en su vida en que alguien que se preocupaba acostumbrado a ser... y una roca con un cumpleaños talladas en ella que estoy bastante seguro de que está mal." dejo de caminar y miró hacia abajo en la tumba. "Por lo tanto, gracias, amigo... Gracias por dejarme aquí para cuidar a los niños, ya que debería haber desaparecido hace tiempo por ahora... No tengo a la chica, ¿recuerdas? Estoy atrapado aquí luchando con mi hermano y cuidado de los niños... Me debes una grande." sonrió antes de tomar un trago más y colocar la botella sobre su tumba antes de marcharse.
Pensión Salvatore
Más tarde Damon abrió la puerta para salir encontrándose con Stefan que trabajaba en su motocicleta.
"Buen día para una crisis de mediana edad... 164 años, yo diría que está listo."
"La transición de Elena a un vampiro ha sido un poco deprimente." dijo Stefan. "Voy a ayudarle a tener un poco de diversión."
"Oh, aquellos que no pueden hacer, enseñan." Damon se burló. "Veo que todavía estamos luchando... Lo tengo."
"¿A dónde vas?" Stefan le preguntó mientras Damon caminaba hacia su auto.
"El cazador se llevó de Tyler Lockwood su veneno hombre lobo, anoche en el hospital, así que básicamente, tiene veneno vampiro en una botella." explicó el Salvatore. "Voy a encontrarlo, y a comermelo."
"Voy contigo." Stefan se puso de pie.
"No quiero tu ayuda... Sólo quiero matar a éste chico y marcharme de la ciudad... ¿No era ése el trato?" Damon le dijo entre dientes. "Elena te eligió de todas maneras... Aunque recuerdo que me dijiste que también querías a Elizabeth, ¿o ya lo olvidaste?"
"No, no lo he olvidado." Stefan murmuró. "Pero Elizabeth no es la misma y Elena necesita ayuda."
"Ambas necesitan ayuda." corrigió Damon. "Por eso me quedé para ayudar."
"¿Por qué no dejas de ser dramático?" Stefan se cruzó de brazos.
"No hermano, dramático sería que mate a este cazador." Damon le dijo antes de entrar en el auto y salir.
Remolque
Damon descubrió el remolque de Connor y estaba bastante orgulloso de sí mismo. Empujó la puerta abierta y paso su mano a través del marco de la puerta. Entró y vió todo tipo de armas establecidas. Había un montón de recortes de periódico sobre la mesa y alcanzó para ver uno.
Cuando lo hizo, dos flechas se expulsaron en la pierna y el pecho. Él grito de dolor, antes de tratar tirar de la flecha de la pierna, pero ve que estába al lado de una cadena. Siguió el hilo y vió que la flecha estába conectada a una bomba. Ambas eran flechas.
Lejos de allí en los bosques Elizabeth se alimentaba de un joven que había obligado cuando sintió su teléfono vibrar en el bolsillo de su pantalón. Ella se alejó del humano y sacó su telefono para ver que era Damon.
«Encontre el cuartel del cazador, es muy predecible, esta a mitad del bosque y necesito de tu ayuda...» Damon
Ella vió la dirección y guardo su teléfono, antes de mirar al humano frente a ella. Soltó un suspiro y lo miró a los ojos para obligarlo. "Olvidarás todo lo que pasó hoy, ahora vete a tu casa y cura tu herida." esperó que la compulsión funsionara antes de irse a la dirección que Damon le había dado... Llegó hasta la casa rodante en medio de la nada, pero no vió a Damon por ningún lado. "¡Damon!"
"¡Adentro!" ella lo escuchó gritar así que abrió la puerta de la casa y entró. "Cierra la puerta."
Elizabeth hizo lo que le dijo y giró su cabeza para verlo dándole la espalda. Cuando mas se acercó pudo ver las flechas clavadas en su pecho y brazos unidas a una caja negra a la pared. "Dime que eso no es una bomba."
"Bueno, es un adorable gatito explosivo." Damon dijo con ironía.
"¿Por qué me llamaste?" Elizabeth preguntó sin emoción.
"Porque..." Damon hizo una pausa mientras se movía incómodamente. "Yo... yo no sabía a quién llamar y sé que aunque no tienes tu humanidad aún vendrías a ayudarme." cuando ella no le respondió siguió. "Sólo necesito que saques las flechas, no puedo hacerlo yo."
Elizabeth siguió mirándolo en silencio sopesando sus palabras. A pesar de no sentir nada, una parte de ella muy pequeña y en el fondo no quería que fuera volado en pedazos. Con un suspiro se acercó a él mirando la flecha en su brazo. La miró antes de tomar la flecha con fuerza y en un segundo la sacó de su brazo. Después fue por la otra en su otro brazo.
"¿Tu no sabes nada sobre el pastor joven?" Damon preguntó tratando de sacarle conversación.
"No." Elizabeth respondió en tono neutro.
"Yo tampoco... Resulta que estaba loco sin embargo. Escribió una carta sobre el sacrificio y la elaboración de la cerveza guerra en Mystic Falls." dijo Damon extendiéndose detrás de ella para agarrar una hoja de la mesa y dársela.
Deteniéndose por el momento Elizabeth la agarró para leerla. "¿Qué quiere decir con: «un mal mayor está llegando»? preguntó antes de entregarle la carta de regreso y continuar en sacar la flecha de su pecho. "¿Más mal del que ya estamos viviendo?"
"Se podría pensar." bromeó Damon.
Levantando la mirada desde la flecha, Elizabeth se encontró directamente con los ojos de Damon. Tomada de imprevisto no pudo apartar su mirada de la suya por lo que pareció un tiempo, hasta que apartandola casi con brusquedad volvió su atención hacia la flecha la cual extrajo de su pecho mientras él hacía una mueca de dolor. "Listo." soltando las flechas, vió sus heridas curarse.
Damon quitó con cuidado la de su pierna, antes de mirarla con agradecimiento. "Gracias por venir... Yo no te habría enviado mensajes de texto, es que-"
"No sabías a quién llamar." Elizabeth terminó por él, repitiendo lo que le había dicho cuando llegó ahí. "Ahora vámonos, estoy cansada." sin decirle mas nada salió del lugar.
Cuando salieron vieron a Jeremy caminando en el bosque.
"¿Qué hacen aquí?" preguntó Jeremy.
"Omite el porque estamos aquí." Damon dijo molesto. "¿Qué haces tú aquí?"
"Connor me pidió que viniera, fue a buscarme a la escuela y empezó a decir que yo era como él." dijo Jeremy.
"¿Cómo que eres como él?" Elizabeth preguntó sin emoción, dejando a un lado el asunto de Damon.
"Pude ver el tatuaje en su brazo que nadie más puede." dijo Jeremy. "Al parecer el tatuaje sólo pueden verlo los cazadores."
"Genial..." murmuró Damon.
Pensión Salvatore
Más tarde Elizabeth hurgaba en el cuarto de Damon. Sabía que él guardaba la última estaca de Roble Blanco, sólo bastaba encontrarla para poder sacarse a Rebekah de encima.
"¿Puedo ayudarte?" preguntó Damon entrando en la habitación.
"Sólo estaba buscando Bourbon." Elizabeth mintió.
Damon frunció el ceño, sabiendo que le estaba mintiendo. Ella odiaba beber licor. "Es eso, ¿o es que buscas algo en especial que puede matar a una anfitriona de la fiesta a donde por extraña razon quieres ir?"
Elizabeth rodó los ojos. "Demasiado ingenua."
"No, demasiado obvia." Damon replicó, acercándose. "¿Crees que dejaría la última estaca dónde cualquier vampiro pudiese entrar y tomarla?"
"Eso no importa, dime donde la tienes." dijo Elizabeth sin emoción.
"Sería la más grande estupidez que hicieses en tu vida." Damon manifestó. "Klaus iría por ti."
"No me importa lo que Klaus piense o haga." Elizabeth aseguró. El tener su humanidad apagada le daba la ventaja de no sentir temor hacia el híbrido. "Además no creo que le importe... Él mismo la echó, aunque ella se empeñe en decir que se fue por su propia cuenta."
"Hay mejores formas de deshacerte de ella." Damon apuntó. "Y por eso dejaré que uses la bendita estaca y acabes con la Barbie Mikaelson... Pero con una sola condición." él la miro fijamente. "No vuelvas muerta."
"Haré lo que pueda." fue la respuesta de Elizabeth antes de rodearlo para salir de su habitación.
Mansión Lockwood
Por alguna extraña razon Elizabeth se encontraba fuera de la mansión Lockwood cerca del lago esperando por Elena y Stefan que habian quedado en verse allí para ir a la fiesta.
"Hola." volteó y encontró a una chica de cabello castaño y ojos verdes.
"Hola." Elizabeth holió y entonces supo que era un lobo, debía de estar ahí cuidando a Tyler, pero era extraño que estuviera allí y no fuera un híbrido. "Soy Hayley, amiga de Tyler."
"Soy Elizabeth." Elizabeth se presentó sin emoción haciendo que la chica frunciera el ceño.
"Miren que tenemos aquí."
Elizabeth volteó encontrándose a Klaus detrás de ella. "Estás un poco lejos de casa, ¿verdad, amor?" él sonrió. "Debo agradecer lo que hiciste por mí, ya sabes lo del cambio de cuerpo y todo... A pesar de que una vida tuvo que cobrarse en el paso."
"Vete al diablo, Klaus." Elizabeth rodó los ojos, sin molestarse siquiera en darle una sola emoción. No sentía nada por la mención de la muerte de Marcos.
"Tu debes ser uno de los vampiros viejos." dijo Hayley llamando la atención de Klaus.
"Klaus." respondió él y ella asintió.
"Hayley."
"Bien, ya que todos se conocen, tengo cosas más importantes que hacer." dijo Elizabeth rodeandolos para alejarse de ellos... No dió ni dos pasos cuando sintió que alguien la seguía. No tenia que adivinar quien era. Si tuviera su humanidad se hubiera congelado de miedo.
"Oh, ¿qué es ésto que siento? Ser santurrona finalmente se volvió aburrido, ¿verdad?" Klaus se burló, claramente viendo que Elizabeth estaba sin su humanidad. "¿Querías ver cómo es ser un verdadero vampiro sin remordimiento ni control de los impulsos?"
"¿Qué quieres, Klaus?" preguntó Elizabeth sin dejar de caminar. "¿Te cuesta encontrar a inocentes para aterrorizar?"
"No, solo me dió curiosidad que alguien tan pulcra como tú, haya apagado su humanidad, sólo por la muerte de ése tal Marcos." Klaus se encogió de hombros.
"¡Ése tal Marcos murió por tu culpa!" Elizabeth gritó, mientras una triste mirada cruzó su rostro por un momento, antes de volver a su expresión sin emociones. "Pero bueno, la gente muere. Seguimos adelante."
"Y para ti avanzar, es apagar tu humanidad, alimentándote de los lugareños." murmuró Klaus negando con la cabeza. "No es así como funciona, amor."
"¿Y desde cuándo te importa lo que haga o no?" Elizabeth lo retó. "O es que acaso no te gusta que no esté temblando de terror como haría si tuviera mi humanidad... ¿Es eso?"
"Sé que sin tu humanidad estás mal." Klaus bajó su voz en un gruñido. "Creo que sería mejor que la vuelvas a encender y lidies con tu dolor apropiadamente."
"Porque tú eres tan experto en lidiar con la pena y el dolor." Elizabeth no pudo evitar reírse. "La próxima vez que quiera tu consejo, te preguntaré, pero nunca querré nada de ti, así que déjame en paz."
Klaus la miró irse, por primera vez sin saber que decir. Definitivamente no le gustaba esa chiquilla sin su humanidad.
Pensión Salvatore
Mientras en la casa Salvatore, Damon sacó su teléfono, buscando alguna ayuda. La necesitaría si estaba pensando en tomar un vistazo a ése cazador.
"Hola, Damon." La voz en el otro extremo dijo, pero no era Tyler como esperaba... era Klaus. Damon sabía por la misma Elizabeth que había hecho algún tipo de hechizo para preservar el cuerpo del híbrido, por ello no había muerto cuando lo mataron... porque nunca estuvo realmente muerto. Todo ése sacrificio que costó la vida de Marcos.
"Klaus, ¿dónde está Tyler?"
"Tyler, está ocupado en tomar decisiones importantes sobre la honestidad y lo que no. ¿Hay algo que pueda hacer?" Klaus le preguntó.
"Voy por el cazador de vampiros, por lo que si le gustaría unirse a..."
"Él no lo haría. Yo sin embargo..." Klaus se inició. Y a Damon no le gustó hacia dónde se dirigía esa alianza.
Mansión Lockwood
Una hora y media después Elizabeth se encontraba en la nueva casa de Rebekah con Elena y Stefan. Habían muchos chicos afuera, y ya estaban bebiendo. Había un barril fuera, así que tenía mucho sentido. Caminaron a través de la multitud de gente e hicieron su camino en la casa.
"Wow, no tuvimos que invitarnos. Me pregunto quién iba a vivir aquí." Stefan dijo.
"O quién murió aquí." Elena se encogió de hombros. Se detuvieron cuando vieron a Rebekah.
Un muchacho pasó junto a ellos con una taza de cerveza y Stefan detuvo al muchacho y lo obligó. "Esto es mío ahora." dijo, y el chico le entregó su taza de cerveza. "Gracias." con eso se volvió hacia Elizabeth. "¿Quieres una copa?"
Elizabeth miro la taza en silencio. "No gracias Stefan, sabes que odio tomar." no le importo la mirada dolida que él le dió porque desvió su mirada hacia las personas con una mirada aburrida. "Creo que ire a mezclarme con la gente."
"Elena y yo iremos a encontrar algo un poco más fuerte que la cerveza." dijo Stefan entregandole la taza que era para Elizabeth a Elena que sí la aceptó.
"Bueno." dijo Elizabeth antes de alejarse... entremezclandose entre los jovenes hebrios hasta llegar cerca de la cocina.
"Vaya, si es la chica sin humanidad." la voz de Rebekah dijo detrás de ella.
Elizabeth se volvió mirando a la rubia, mientras ésta la miraba de arriba abajo.
"Klaus me lo dijo y no podía creerlo." dijo Rebekah con burla. "Todo por una pérdida."
Elizabeth se cruzó de brazos antes de hacer ua mueca. "Como quieras ponerlo, no me importa."
"Eres más debil de lo que pensaba." dijo Rebekah haciendo que Elizabeth se tensara. "Te creí más fuerte que ésto, pero sin tu querido papá no eres nadie." al terminar se giró para salir de la cocina.
Un impulso hizo que Elizabeth sacara de su bolso la estaca de roble blanco, antes de seguir a Rebekah, pero Stefan apareció de repente frente a ella. "¿Damon te la dió?"
"Sí." fue lo único que ella respondió.
"Bueno, si quieres matarla..." Stefan se apartó. "No voy a detenerte, pero mira ésto es lo que va a pasar, se sentirá bien durante unos diez segundos y después de eso, decenas de miles de vampiros de todo el mundo comenzarán a morir... Cada vampiro que ella haya convertido morirá, la rabia es una sensación realmente poderosa, pero, ¿la culpa?"
Elizabeth bajó la mirada al suelo. "No me importa."
"Si lo hace." Stefan contradijo. "Tal vez no ahora, pero en algún momento cuando enciendas tu humanidad lo hará." ante su silencio siguió. "Entonces, puedes ir trás ella, o puedes venir conmigo y salir de aquí." con eso extendió la mano hacia ella.
Elizabeth dudó un poco al principio pero terminó entregándole la estaca antes de que la sacara de la casa, ambos encontrándose con Elena. Bajaron los escalones y entraron en el patio delantero.
"¿Se van tan pronto?" Rebekah preguntó, haciendo que se dieran la vuelta.
"No, todavía no." dijo Elizabeth ganándose una mirada extrañada de Stefan y Elena. Ella los ignoró dándole una sonrisa burlona a la rubia. "Nunca tomé una copa." con eso caminó hacia el barril y puso sus manos en los lados de la misma, e hizo una parada de manos mientras se aferraba al barril. Alguien puso la manguera de la cerveza en su boca y comenzó a beber mientras todos a su alrededor la alentaban... Después de unos momentos más, desmontó, limpió la cerveza de su boca y miró a Rebekah con otra sonrisa triunfante. "Ahora estoy lista para irme." sin decir nada más volvió hacia Stefan y Elena que sonreían.
Hospital Whitmore
"Esa es ella." Jeremy le dijo a Connor desde el pasillo el hospital mientras Damon escuchaba.
"Quédate aquí." Instruyó a Connor.
Él entró en la habitación y encendió las luces porque sabía que Damon estaba ahí. "¿Es un hospital realmente el mejor lugar para una fobia a los gérmenes?"
Damon dió un paso por detrás de la estantería con una sonrisa. "¿No tengo que decir que yo era una fobia a los gérmenes? Lo siento, me refería a vampiro."
Él sacó su arma a dispararle, pero se fue disparado desde la parte trasera por una flecha. Él gritó de dolor cuando se le cayó su arma. Él se agachó para recogerlo, pero le dispararon de nuevo. Él miró hacia arriba para ver que ambas estában unidas a las bombas.
"¿Mordeduras, no es cierto?" Damon preguntó con una sonrisa mientras Klaus salía detrás de él después de ser el que había disparado.
"Hola, amigo." Klaus le sonrió a Connor.
Connor miró hacia las flechas y trató de tirar de ellas hacia fuera.
"Sigue así y terminaras pegado del techo." Damon bromeó con diversión.
"Ustedes dos me matarán de todos modos." Connor dijo con rabia.
"Bueno, no nos apresuremos." intervino Klaus, caminando cerca de él. "Siento que estamos conociéndonos unos a otros."
"Empecemos con lo básico. De dónde eres, ¿sabes, tal vez puedes darme un indicio en este 'mal mayor', porque he luchado con este tipo." Damon dijo señalando a Klaus. "Y no hay nada peor que eso." con eso le dió la carta la híbrido sobre el Pastor joven para que pueda verlo.
"Sí, a decir verdad, soy tan malo como se pone." dijo Klaus mientras leía.
"No diré nada. Y si creen que matándome, todo terminará, hay otro en espera para tomar mi lugar." Connor les advirtió.
"Mira, ésto es lo que me gusta escuchar; amenazas vagas, profecías nefastas, la desaparición de los tatuajes." Damon dijo, en referencia a lo que había dicho Jeremy.
"¿Qué quieres decir con tatuajes?" preguntó Klaus.
"No te molestes, no puedes ver la maldita cosa." Damon le dijo. "Al parecer, éste tipo tiene un gran tatuaje que Jeremy puede ver, pero que Matt no pudo."
"Hay más de lo que ve el ojo, ¿no es verdad?" Klaus le preguntó a Connor mientras se arrodillaba delante de él. Connor se movió rápidamente tratando de estacar al híbrido con una estaca oculta en el bolsillo, pero Klaus agarró su muñeca rápidamente.
"Buen intento, pero soy más rápido que el vampiro promedio." el híbrido sonrió antes de retorcer el brazo de Connor hacia atrás agarrando la estaca de su mano, para luego ponerse de pie, mirando las tallas en la estaca. "Eres uno de los Cinco."
"¿Un qué?" Damon preguntó.
"Y yo soy más rápido que tu cazador promedio." Connor sonrió.
Damon que vió lo que estaba haciendo justo a tiempo, se precipitó fuera del edificio al igual que Connor movió los hilos de la bomba, volando así ésa ala del hospital.
Pensión Salvatore
En la casa de huéspedes, Elizabeth que venía del sotano de alimentarse escuchó la voz preocupada y frenética de Stefan llamándola.
"¡Elizabeth, ¿dónde éstas?!"
"¿Qué pasa?" preguntó llamando rápidamente la atención del vampiro que se acercó enseguida a ella y sin decirle nada agarró sus dos brazos observandolos con prisa. "¿Qué haces?"
"Elena tiene marcas rojas oscuras y negras que se arrastran por sus brazos." Stefan explicó sin dejar de ver sus brazos por alguna marca. "Damon dijo que el cazador tenía veneno de hombre lobo, y tanto ella como tú bebieron la cerveza de la fiesta, que ahora me doy cuenta tenía veneno de hombre lobo."
Elizabeth se quedó en silencio pensativa antes de hacer una mueca. "Bueno, en algún momento todos moriremos."
"¿Qué?" Stefan la miró enseguida, antes de agarrarla por los hombros. "Escúchame muy bien, no voy a dejar que mueras, ¿está bien?"
Elizabeth se encogió de hombros. "No importa."
"¡A mí me importa!" Stefan la interrumpió exasperado con la Elizabeth sin humanidad. "¡Y si a ti no te importa vivir o morir, entonces no te importará que busque una cura!" soltandola enseguida sacó su teléfono para llamar a la única persona que tenía la cura para la mordedura de hombre lobo.
Más tarde Stefan colgó su teléfono molesto. "Porqué diablos no contesta."
"Porque ya estoy aquí." dijo Klaus apareciendo de la nada en la sala.
"Viniste." Stefan dijo, claramente sorprendido.
"Así es... Y para referencia futura, un mensaje en el buzón de voz es tan eficaz como nueve de ellos." aclaró Klaus con una sonrisa antes de mirar hacia Elizabeth. "¿Qué pasa?"
"Ella tiene veneno de hombre lobo en su sistema." dijo Stefan por Elizabeth. "Al igual que Elena."
Klaus frunció el ceño sin dejar de detallar la expresión tranquila de la chica. "Yo la veo tranquila."
"Si, lo sé... No entiendo porque no la ha afectado el veneno todavía." dijo Stefan con incertidumbre. "Pero de todas formas ayudala... Sabes que eres el único que puede curarlas Klaus, por favor."
"¿Y qué habrías hecho si ya no estuviera aquí?" preguntó Klaus con una sonrisa. "Si tú y tus amigos hubiesen conseguido librarme del mundo... Vamos a jugar ése juego por un momento, ¿sí?"
"Klaus, por favor." Stefan dió un paso adelante. "Lo que quieras de mí te lo daré-"
"No quiero nada de ti." interrumpió Klaus con una sonrisa en su rostro, antes de acercarse a Elizabeth y sentarse a su lado en el mueble.
"Aprovecharás ésta ocasión para matarme, ¿verdad?" preguntó Elizabeth por primera vez sin temor alguno de que estuviera tan cerca de ella.
"¿Acaso crees que soy tan bajo?" preguntó Klaus haciendo una mueca.
"Si." Elizabeth respondió sin titubear.
Con un suspiro, Klaus solo se inclinó agarrando uno de sus brazos que ella trató de alejar pero la aferró mas fuerte manteniendola en su lugar, mientras miraba su piel por cualquier señal de venas oscuras o algo que indicara la infección. "Es extraño que no hayas dado síntomas aún... Tal vez se deba a tu sangre híbrida." dijo para sí mismo antes de mirarla. "Pero no debemos confiarnos, ¿verdad?"
"No me importa si vivo o muero." fue la respuesta de Elizabeth que se encogió de hombros. "Como dije antes, en algún momento moriremos, inmortales o no."
Su actitud hizo que Klaus frunciera el ceño con cierta incredulidad. "Puedo dejarte morir... si eso es lo que quieres-"
"Klaus, por favor." Stefan intervino dando un paso hacia ellos, pero lo ignoraron.
"Si de verdad piensas que no tienes porque vivir." Klaus continuó mirándola fijamente a los ojos. "Yo mismo lo he pensado... Unas cuantas veces durante los siglos, siendo hosnesto." espero que ella dijera algo, pero cuando se quedó en silencio continuó. "Te voy a contar un secreto... Hay todo un mundo afuera esperándote, grandes ciudades, arte, música... Y todo puede ser tuyo." lentamente comenzó a subirse la manga de su chaqueta, dejando la piel de su muñeca libre. "Solo tienes que pedirlo."
Cuando Elizabeth permaneció en silencio, Stefan intervino una vez más. "Elizabeth..." cuando ella lo miró, continuó. "Por favor."
Ella lo miró unos largos segundos antes de soltar un suspiro de completa derrota y asentir. "Bien."
Con una sonrisa satisfecha Klaus mordió su muñeca antes de tendersela.
Elizabeth dudó un poco, pero terminó agarrando y acercando su muñeca a su boca e inmediatamente comenzó a beber su sangre... Había algo en su sangre que era dulce, tal vez se debía a que era un híbrido, no lo sabía... Lo que sí sabía era que le agradaba el sabor.
"Sí, ahí tienes linda." le susurró Klaus, sintiéndose como si estuviera alimentando a un pequeño animalito indefenso... No sabía porque pero muy dentro de él se sentía aliviado de que ella hubiera aceptado curarse en lugar de morir... Era irónico ya que siempre había intentado asesinarla, pero en ese momento la idea de que muriera no le era muy agradable. Tal vez se estaba sensibilizando con ella por el sufrimiento que tenía internamente o tal vez era el interés que tenía por sus poderes... No lo sabía, lo que si sabía era que por el momento no la dejaría morir.
Tiempo después que Klaus terminara de curar a Elena, ella lo miró con agradecimiento. "Gracias."
"No me lo agradezcan." comentó el híbrido, levantando una mano y haciendo un gesto irónico. "Creo que he cumplido mi cuota de acciones del día por el siglo."
"Gracias." contestó Stefan, ahora más aliviado de que tanto Elena como Elizabeth estarían bien.
"Piénsenlo dos veces antes de querer volver a asesinarme." murmuró Klaus, girando sobre sus talones y yendo hacia la puerta. Sus pasos se escucharon a lo largo del corredor y al cabo de unos instantes, se perdieron en la escalera.
Mystic Grill
Después de que Klaus las curara, Elizabeth se fue rápidamente de la casa para buscar algo de beber. Tenía demasiada hambre. Tal vez el efecto del veneno de hombre lobo en su sistema la había dejado así... Estuvo buscando a cualquier persona para beber de ella hasta que sus ojos se posaron en Matt que justamente llegaba al Grill.
"Hola Elizabeth." él saludo.
Elizabeth no le dijo nada sólo lo miró a los ojos obligándolo por primera vez. "Déjame alimentarme de ti."
Enseguida que Matt se quitó el vendaje ella agarró su muñeca e inmediatamente comenzó a beber sin detenerse... Tenía demasiada hambre. Desde que había bebido la sangre de Klaus se había descontrolado y no entendía porqué. Matt se quejó un poco pero estaba demasiado perdida en la sangre como para escucharlo, por lo que siguió alimentándose clavando sus colmillos con más fuerza en su piel.
"¡Elizabeth, eso duele!" Matt exclamó haciendo un esfuerzo por apartar su brazo de ella.
No queriendo oírlo más, Elizabeth lo agarró por la garganta golpeándolo contra la pared del callejón y aprovechando su aturdimiento por el golpe comenzó a alimentarse de nuevo por primera vez sin reprimir sus deseos.
"¡Elizabeth!" Matt gritó horrorizado al ver como la cara de la muchacha se transformaba poco a poco, comenzando por sus ojos rojos con venas negras debajo de ellos... Era la primera vez que la veía en esa forma vampírica y si era sincero no era agradable de ver en alguien que siempre había reflejado humanidad en sus facciones.
Momentaneamente, Elizabeth se sacudió de repente empujando a Matt lejos de ella... Las venas estaban todavía bajo sus ojos y todavía tenía hambre. Con un gruñido, enfadada por haberlo empujado trató de acercarse a él nuevamente, pero de la nada Damon apareció empujándola contra una pared.
"¡Detente! ¡Para!" le gritó Damon.
Tomando una respiración profunda, la cara de Elizabeth volvió poco a poco a la normalidad mientras miraba a un Matt, que se encontraba completamente aterrorizado de ella.
Damon vió algo parecido al miedo en los ojos de Elizabeth, pero con la misma rapidez que lo vió desapareció, siendo remplazado por la fría Elizabeth sin humanidad... Con un suspiro decepcionado se acercó a Matt para obligarlo. "Está bien, olvídate de lo que acaba de pasar, ahora vete a casa." ordenó y Matt se fue enseguida sin mirar atrás.
Elizabeth terminó de limpiar la sangre en su barbilla, al mismo tiempo que Damon volteó a mirarla con reproche en sus ojos. "No me juzgues."
"Perdiste el control." afirmó Damon. "Pudiste haberlo matado."
Elizabeth se encogió de hombros. "Lo sé... Eso hacen los vampiros, ¿no?"
"No tú." contradijo Damon entre dientes. "Nunca has matado a nadie y no voy a dejar que empieces a hacerlo ahora... A Marcos-"
"¡Marcos esta muerto!" interrumpió Elizabeth entre dientes no pudiendo reprimir la molestia en el tono de su voz.
Damon vió esa otra emoción en ella hasta que la ocultó de nuevo. "Mira Elizabeth, sé que ésta es tu manera de pasar tu pérdida pero-"
"No estoy de luto." Elizabeth lo interrumpió de nuevo riendo con diversión. "Él murió... Ya no me importa. Nada lo hace." con eso antes que Damon pudiera decirle algo se fue rápidamente dejándolo atrás.
