— ¿Rompemaldiciones? Woow, sí que eres todo un aventurero — Hermione se acurrucó a mi pecho mientras encontrábamos recostados junto a la chimenea de nuestra sala común en la torre de premios anuales.
— Para que veas que tu novio no se amilana ante nada. — Acaricié sus cabellos — ¿Qué piensas estudiar tú en cuanto nos graduemos?
Ella me veía a los ojos. — Descubrí que me apasiona saber más sobre la mente mágica, el Sr. Lovegood es una eminencia en su trabajo, le he escrito un par de cartas pidiéndole que me acepte como su aprendiz.
— ¡Vaya! ¿Desde cuándo te interesa ser medimago? Antes habías dicho que preferías ser cantante, actriz o dragonolista. — Comenté impresionado.
Ella se acomodó mejor para observarme — Veras, en casa de tu tío leí varios documentos para el Diario médico el Quisquilloso, cada libro me fue fascinante. Además, tu tío trabaja con un trastorno que se presenta tanto en muggles como en magos y brujas. — Sus ojos brillan por la emoción — Me fascina esos temas, precisamente he descubierto que la las materias en los que he presentado TIMO'S y EXTASIS coinciden con lo que quiero. Ambos estaremos tan ocupados que creo que no podremos vernos...
— Entonces toma mi apellido — Le di un beso en la frente. — Así tendrás que verme en casa, aunque estés furiosa o demasiado ocupada.
— ¿Esa es una propuesta de matrimonio? No tenemos ni dos meses juntos y... — Coloqué mi dedo índice sobre sus labios.
— Es la propuesta, pero podemos mudarnos juntos hasta que decidas aceptar, no hay prisa. — Le di un guiño.
— Bien, vivamos juntos después de graduarnos. Después de todo no tengo donde quedarme, solo deberé ir a la casa de mi madre para sacar mi identificación muggle, y un par de cosas, luego he de buscar al abogado para que me lea el testamento de...— Vi un par de lágrimas que amenazaban con salir — Papá... Le preguntaré a Hagrid donde está enterrado para llevarle flores.
— Te acompañaré y protegeré de todo lo que tenga que ver con tu madre.
— Gracias...
Salí de mi habitación vestido con el uniforme de quidditch y sosteniendo mi escoba, debíamos entrenar para el último partido, íbamos a destrozar a los Hufflepuff pasado mañana. Entonces vi al que se hubo convertido en el guardaespaldas de mi novia.
— Terry, ¿Qué dibujas? — Este muchacho resultó ser muy retraído y las pocas veces que se expresa es para decir que Lisa tratará de herir a Hermione.
Estaba sentado en el sofá de cuero negro, esperaba que mi novia saliese de su habitación para escoltarla a clases de Pociones.
Me mostró su cuaderno donde había un dibujo a lápiz en escala de grises. Era un tanto tétrica porque era una niña atada con cadenas en una habitación con diseños extraños en las paredes, la pequeña se encontraba con los brazos extendidos sobre su cabeza. Se nota desnutrida y sucia. La imagen se mueve mostrando cómo la niña se retuerce y parece gritar por ayuda.
— Dibujo una historieta, ella es Helena Graham. — continuó repasando las muñecas hasta hacerlas parecer sangrantes. — Confió en las personas equivocadas y sufre mucho. Será una historia de terror.
— Sí que tienes mucha imaginación y talento.
— Eso creo, me gusta dibujar mucho, pero mi estilo es lúgubre y doloroso comparado al de Hermione, ella pinta hermoso, deberías ver sus pinturas del atardecer o de la casa de Hagrid. — Cerró su cuaderno y lo guardó en la mochila. — Creo que no lo verás ella ya no dibuja, solo lee como si no hubiera mañana.
Era cierto, no había visto ninguna pintura hecha por ella, no hablaba del tema, supongo que poco a poco iría comentando esos detalles.
Minutos después apareció mi novia, llevaba el cabello sujetado en una trenza. — Buen día a ambos. — se había maquillado y llevaba puestos los audífonos en los oídos. Hermosa.
— Hermione Jean, ¿estás lista para la clase? — Preguntó Terry.
Ella me dio un guiño y luego miró a su amigo — Primero debemos desayunar y Lisa no va a atacarme, no tienes por qué ser paranoico.
— Como sea, vámonos.
Me acerqué a mi novia para despedirla con un beso en la frente — Desayunen, yo tengo una reunión con el equipo, nos vemos en el almuerzo.
Terry ya está en la entrada de la torre. — Ya bésense, no me asquea en lo absoluto.
Hermione rió y nos dimos un corto beso en los labios. De inmediato escuchamos sonidos de arcadas, Terry era bastante bueno molestándonos cuando le convenía.
Escribí una rápida carta a mi hermana, pidiéndole que estuviera lista para mi graduación, sería mi invitada. También les escribí a mis padres comentándoles la presencia de Crystal. Ya imaginaba las sandeces que dirían, pero no me amilanaban para nada, yo era un adulto con todas sus letras y pronto me mudaría de la mansión del terror. Asumiría responsabilidades, estaba listo para empezar de cero con mi novia y mi hermana a lado.
Antes de olvidarlo, escribí una carta a Pollux y Cástor pidiéndoles un favor, además de invitarlos junto todos los Black y la envié con mi búho. Las otras cartas ya las enviaría desde la lechucería luego del entrenamiento.
