Capítulo 4x06/4x07: "Todos nos volvemos un poco locos a veces/El Guardián del Hermano."


Pensión Salvatore

Caminando a la salida de la pensión, Elizabeth fue detenida cuando Damon se interpuso en su camino.

"¿A dónde vas?" preguntó. "Te necesitamos aquí."

"¿Para qué?" Elizabeth preguntó rodeándolo para continuar hacia la puerta, pero él se interpuso de nuevo ganandose una rodada de ojos de su parte. "¿Qué es lo que quieres? Tengo prisa."

"A dónde sea que vayas puede esperar, ésto es más importante." replicó Damon intentando agarrarla del brazo para llevarla hacia la sala.

"Sueltame." ordenó Elizabeth sacudiéndose de su agarre y deteniéndose de seguir caminando.

"Por favor Elizabeth... necesitamos que utilices tu poder de bruja en estos momentos." explicó Damon comenzando a perder la paciencia. "Elena necesita-"

"Elena siempre necesita que expongamos nuestros cuellos por ella." Elizabeth lo interrumpió con veneno en su voz. Negando se dio la vuelta. "Bueno, yo no seré una de ellos... No me importa lo que le suceda y mucho menos me importa el ayudarla." levantando su mano le dio un último saludo. "Buena suerte."

Tan pronto ella se fue a velocidad vampirica, Damon giró en dirección de Stefan que en ese momento salía del sótano.

"Te dije que no habría suerte." dijo Stefan solamente, ganándose una postura y expresión molesta de Damon.


Universidad Salvatore

Horas después Elizabeth se encontró practicando la Expresión bajo la tutela de Shane quien estaba más que agradado con los grandes progresos que estaba dando a pesar de tener dos días practicando aquella magia.

"Bien hecho." elogió cuando la híbrida luego de haber creado una ventisca y creado una llamarada potete de sus dos manos sin provocar accidentes alrededor, absorbió toda la magia de nuevo dentro de ella sin tener los efectos secundarios de sangrar por la nariz. "Es impresionante que tengas tanto control."

"Supongo que el no tener humanidad ayuda." dijo Elizabeth sin inmutarse por sus elogios. "Las emociones siempre me trajeron problemas para controlar la magia. Siempre pensando que podría lastimar a alguien sin quererlo... Ahora no tengo ese problema." acercándose al florero en el escritorio extendió su mano para tocar los pétalos de las rosas. "Ahora que no me importa la vida de los que me rodean... puedo utilizar la magia sin tenerle miedo." lentamente absorbió la vitalidad de las rosas dejándolas secar por completo. Con un suspiro y una sonrisa satisfecha giró para mirarlo nuevamente. "Bien, sigamos con la siguiente lección."


Tiempo después caminando hacia la salida de la Universidad, Elizabeth se tensó cuando se topó con Bonnie en compañía de Damon quien al verla abrió los ojos con sorpresa.

"¿Elizabeth?" Damon se acercó con incredulidad. "¿Qué estás haciendo aquí?"

"No es de tu incumbencia." dijo Elizabeth cruzandose de brazos. "¿Qué hacen ustedes aquí?"

"Ya que no quisiste ayudarnos cuando te lo pedí, vinimos a buscar ayuda con alguien que Bonnie conoce." explicó Damon.

"Oh, que bien... no los detengo más." dijo Elizabeth buscando de continuar su camino, pero Damon se lo impidió agarrándola de un brazo.

"Espera." ordenó él antes de mirar a Bonnie. "¿Te encargas desde aquí?"

"Si, lo llevaré contigo en un momento." asintió Bonnie antes de caminar hacia uno de los salones principales.

Regresando su atención a Elizabeth, Damon la obligó a caminar con él por el corredor. "¿Ahora sí me dirás qué haces aquí?"

"No, no lo haré." negó Elizabeth cuando terminaron por entrar en la antigua aula de Alaric sin ella saberlo.

"Elizabeth-"

Justo en ese momento el sonido de la puerta los hizo volverse para ver a Shane y Bonnie entrar.

"Shane, este es Damon." presentó Bonnie. "Es una especie de experto en esta materia también."

"¿Cuál es su especialidad?" pidió Shane con curiosidad.

"El origen de las especies." respondió Damon con un encogimiento de hombros.

"Bueno, creo que Darwin lucharía por esa distinción." dijo Shane con una risita mientras Damon se ponía de pie.

"No de las especies." aclaró él enseguida.

"Oh, estás en la materia monstruo." Shane sonrió. "Muy bien, impresionante."

Metiendo la mano en el bolsillo de su chaqueta, Damon sacó un pedazo de papel. "Yo tenía la esperanza de que podrías haber tropezado con esto en algún momento, tal vez." dijo entregándole el dibujo de la marca del cazador que Jeremy había hecho.

"Esta es la marca del cazador." susurró Shane examinandola. "¿De dónde has sacado esto?"

"Vino a mí en un sueño." respondió Damon. "¿Sabe usted algo acerca de la maldición del cazador?"

"¿Por qué?" Shane lo miró curioso. "¿Tienes un cazador de muertos en el maletero de tu auto o algo así?"

"Metafóricamente hablando." dijo Damon encogiéndose de hombros.

"La leyenda dice que si un cazador es asesinado, esa persona será condenada a caminar por la tierra en el tormento hasta que..." Shane se desvaneció.

"¿Hasta que?" preguntó Bonnie.

"Hasta que el nuevo cazador se despoerte y su legado se transmita. Se llaman potenciales." explicó Shane seriamente. "Escuchen, tengo un montón de investigación sobre el mismo... ¿Por qué no lo traigo para ustedes?"

"Eso sería genial." dijo Damon como Shane le regresó el dibujo de nuevo. "Gracias."

Cuando Bonnie salió acompañada de Shane, Damon se acercó tendiendole su teléfono a Elizabeth quien lo miró confundida.

"¿Para qué es eso?" preguntó a la defensiva.

"Los dos sabemos para qué." respondió Damon. "Llámale a tu noviecito y dile que necesitamos de sus servicios."


Efectivamente no pasó mucho tiempo para que Jeremy apareciera en la Universidad encontrándose con ellos en el corredor.

"¡¿Está todo bien?!" preguntó Jeremy alarmado. "¡¿Es Elena?!"

"Creemos que nos dimos cuenta de cómo ayudarla." dijo Damon. "Hay que matar a un vampiro."

"Muy bien, dame una estaca y te mataré en este momento." dijo Jeremy con aire de suficiencia.

"Tranquilo Van Helsing, te conseguiremos uno." dijo Damon desde detrás de Elizabeth. "No te preocupes." justo en ese momento cuando su teléfono sonó se alejó para contestar.

Aprovechando estar a solas con Elizabeth, Jeremy giró para mirarla. "Oye, no sé si todavía quieres hablarme, pero sobre la otra noche-"

"Sobre la otra noche no hay nada que hablar Jeremy." dijo Elizabeth secamente. "Me dejaste muy claro que tus sentimientos no son tan fuertes como siempre decías tener."

"Eso no es verdad." replicó Jeremy molesto. "El hecho de no haber tenido relaciones contigo no significa que no te quiera. Al contrario. Porque te quiero es que quiero hacer las cosas bien." extendiendo sus manos tomó las suyas con cuidado. "Lo que menos quiero es utilizarte, Elizabeth... Jamás haría algo para hacerte daño. Lo sabes."

"Elizabeth... nuevamente necesito de tu ayuda." Damon se acercó en ese momento, haciendo que Elizabeth apartara sus manos de las de Jeremy volviendo a su postura insensible. "Por favor no me digas que no."

"¿Qué necesitas ahora?" preguntó Elizabeth cruzando sus brazos frente a ella a la defensiva.


Pensión Salvatore

En la noche cuando Elizabeth sintió el regreso de Damon, decidió salir y bajar hacia la planta baja donde se acercó a él.

"Bueno, al parecer todo salió bien con Elena por lo que puedo ver." dijo cruzando sus brazos. "¿Lograste ser el super héroe que ella tanto necesita? Debes haber ganado muchos puntos al ir en su rescate."

Rodando los ojos, Damon fijó su mirada en la chimenea. "No quiero hablar sobre nada de eso contigo."

"Perfecto, tampoco quería escucharlo." aseguró Elizabeth terminando de acercarse para apoyarse en el respaldo del sofá donde se encontraba sentado tomando Bourbon. "Estoy aburrida."

Damon giró para darle una mirada de refilón. "¿Y eso que tiene que ver conmigo?"

"Quiero que pelees conmigo." contestó Elizabeth ganándose una mirada confundida de su parte. "He estado practicando la magia del grimorio que era de mi madre y quiero que me ayudes a practicar."

Damon la miró con recelo. "¿Estás segura?"

"Si." Elizabeth asintió incorporándose de pie. "No tienes miedo, ¿o si?"

Después de la mirada irritada de Damon, se fueron detrás de la casa de huéspedes, muy profundo en el bosque. Elizabeth estiró los músculos y él quebró su cuello moviendo los hombros en el proceso. "Seré bueno contigo." dijo sonriendo.

"No te molestes." dijo Elizabeth sacudiendo sus músculos antes de cerrar los ojos. "El primero en caer de espaldas pierde."

Damon no respondió, sólo corrió en su dirección, pero a mitad de camino un pico dividido salió de la tierra antes de que pudiera llegar a ella y fue volteado hacia atrás.

Elizabeth abrió los ojos dándole una mirada que a Damon le dió escalofríos. Mientras el viento se levantó a su alrededor. "Ven a mí, Damon." ella se burló.

Nuevamente Damon corrió hacia ella y varios clavos traspasaron a través del suelo y siguió su camino. Él saltó y pateó una de las puntas de barro afilado hacia ella que levantó una mano e hizo que se congelara antes de que pudiera hacerle daño, y luego lo envió volando de regreso a él.

Damon se inclinó hacia un lado esquivandolo con facilidad. "Vas a tener que hacerlo mejor que eso."

Las hojas alrededor de ellos temblaron en el suelo y de repente, Elizabeth tomó la ofensiva. Ella patinó hacia adelante en las hojas llevando a una ola de ellas detrás de sí misma... Damon saltó hacia atrás mientras giraba, arqueando una mano por encima de la cabeza y luego hacia abajo enviandolas a que se estrellasen en el lugar donde una vez estuvo él.

Antes de que Damon pudiera dar un paso atrás, ella envió más hojas en su dirección; si no las hubiera oído detrás de él lo habría conseguido... Haciendose a un lado se impulsó a sí mismo de un árbol para volar hacia ella con el puño levantado. Sin embargo las hojas fueron disparadas cortandole los brazos por todos lado... Maldiciendo rebotó hacia la izquierda, dejando que los arañazos finos sanaran, tan rápidamente como se habían abierto.

"¿Qué te pasa?" Elizabeth sonrió fríamente por su expresión molesta. "¿No es tan fácil como pensaste que sería?"

Damon se tomó un momento para admirar la pared de hojas marrones que bailaban detrás de Elizabeth; a sus ojos era como si fuera una parte de los bosques con el verde de los bosques de su suéter. Ella era una fuerza de la naturaleza.

Instintivamente se encontró un paso hacia ella sin querer y se dió cuenta que su despiste podía conseguir una serie de cuchillos enviados a él y no podría ser capaz de esquivarlos. Pero en lugar de las hojas en espiral a su alrededor. Ella solo desapareció.

Lentamente se quedó allí con los ojos abiertos por un momento pero recordó entonces que se trataba de una sesión de sparring, por lo que esperó y escuchó. Una ráfaga de movimiento de hojas pasó a su derecha y se balanceó... Rápidamente sintió una mano rozarle la mejilla, al mismo tiempo que las hojas cortaron una de sus manos como ella desapareció.

Esa vez rompió la rama de un árbol y esperó de nuevo. En el momento en que escuchó movimiento hizo un giro de 180 grados y lanzó la rama. Pero entonces la vió. No era Elizabeth. Era Elena... Frenéticamente trató de mantener la suspensión de la madera, pero ésta dejó sus dedos, volando a una velocidad vertiginosa. "¡NO!" gritó mientras corría tras ella con velocidad vampírica, pero ya era demasiado tarde. Elena la atrapó justo en el centro de su pecho. Justo en el corazón.

Ella se sacudió hacia atrás, ya que la atravesó, pero se quedó de pie. Sus ojos no se apartaron de Damon como su piel comenzó a volverse gris antes de caer de rodillas y deslizarse hacia adelante.

"Elena, no." gritó atrapandola justo antes de que cayera al suelo. "¡No! ¡No, Dios, no, no! ¡Lo siento, no te mueras! ¡No te mueras!"

Por su parte Elizabeth apareció en ese momento observando la escena a unos pocos pies a la derecha de Damon, con las hojas balanceandose a su alrededor sin poder dejar de ver el cadáver de Elena sin un deje de alegría... Sin ella saberlo en ese momento unas pequeñas venas negras aparecieron, pulsando en la punta de sus dedos. "Apártate."

"¡¿Qué?!" gritó Damon, al mismo tiempo que el cuerpo de Elena desapareció de sus brazos, y él mismo fue levantado por el aire en una masa arremolineada de hojas que luego se cerraron, enviándolo de golpe en el suelo del bosque.

Elizabeth se acercó lentamente, hasta detenerse justo sobre él, mirandolo parpadear el aturdimiento. "Dije que te apartaras."

Damon se esforzó por entender. "¿Fue una alucinación?" cuando ella asintió triunfalmente con la cabeza, se incorporó sobre los codos, mirándola con enojo. "¡Me hiciste alucinar que maté a Elena!"

Elizabeth no se inmutó en lo más mínimo por su ira. "Como he dicho antes... Fue inesperado... Por eso funcionó."

Damon estuvo muy cerca de perder la poca paciencia que le quedaba. Ese miedo que había sentido era demasiado real. Y ver a Elena morir... Dios, no sabía que hubiera hecho si hubiera sido real.

"¿Estás molesto?" preguntó Elizabeth sonriendo con satisfacción.

Apretando los dientes, Damon se tumbó nuevamente en el suelo, presionando la parte inferior de sus manos a los ojos, tratando de conseguir el control de su ira... Elizabeth había hecho eso. O mejor dicho la Elizabeth sin humanidad. A pesar de saber que no tenía cuidado por nada ahora, realmente había sido inesperado. Le hacía sentirse un poco enfermo, pero al mismo tiempo le hacía sentirse un poco orgulloso... Poco a poco sintio que su indignación murió cayendo en cuenta de lo consumada que la híbrida se estaba convirtiendo con su magia. No sabía que era capaz de todo lo que hizo; y estaba impresionado... Apartando las manos de los ojos, la miró. "El uso de lo que a tu enemigo le importa contra ellos... es bueno. Sin duda inesperado... Pero también lo es ésto." rápidamente pateó las piernas debajo de ella y tan pronto cayó de espaldas al suelo rodó por encima sujetando sus brazos a cada lado de su cabeza con las manos. "Has perdido la ronda 2."

"Ni siquiera empezamos una ronda 2 todavía." dijo Elizabeth encogiéndose de hombros.

"Lo sé, pero es divertido ganar." dijo Damon, mirándola de arriba abajo, hasta que sus ojos se encontraron con sus orbes azules... Se miraron a los ojos, sintiendo una extraña electricidad pasar entre ellos. Pero entonces al darse cuenta de la forma en que sus pupilas parecieron cambiar, el momento extrañamente cómodo se fue con bastante rapidez.

Cuando lo vió juntar sus cejas con recelo, Elizabeth desvió la mirada hacía un lado. "Creo que ya puedes soltarme."

"Oh, bien." con un asentimiento, Damon soltó sus brazos y se alejó de ella sentandose en la grama del suelo a su lado. "¿Ahora que?"

Antes que Elizabeth pudiera decir algo el teléfono de Damon sonó, cortando el momento entre ambos. Cuando él visualizó quien era, pudo ver el nombre de Elena en la pantalla.

"Creo que tienes cosas más importantes que hacer." Elizabeth rodó los ojos poniéndose de pie, al mismo tiempo que él. "Iré a tomar el aire."

"Oye, espera." Damon sacudió la cabeza. "Cada vez que dices que tomarás aire, haces algo malo."

"No lo haré." Elizabeth sé encogió de hombros nuevamente.

Damon la observó en silencio, claramente no creyendo en su palabra. "Si, no confío mucho en tu palabra."

Elizabeth rodó los ojos. "Lo siento por ti." con eso se dió la vuelta hacia el camino de los bosques. "Pero tendrás que confiar en mi palabra por ahora." usando su velocidad vampiro desapareció de su vista rápidamente.

Damon se quedó parado en el mismo lugar mirando el lugar donde había estado segundos antes, no pudiendo olvidar la forma en que el negro de sus ojos extrañamente se había distorsionado... Era la primera vez que había visto que algo así sucediera.


Pensión Salvatore

Luego de sus flexiones al día siguiente, Stefan estaba a punto de empacar sus cosas y regresar a la casa cuando Klaus se precipitó hacia él agarrándolo en un estrangulamiento.

"¡¿En qué mundo las palabras «no se lo digas a nadie» significa decirle a tu hermano y a cada adulador adolescente en la ciudad?!" Klaus le preguntó con rabia.

"El secreto está seguro." dijo Stefan sin aliento. "Nadie que conozca acerca de la cura nos pondrá en peligro... Confía en mí, sabes que yo quiero encontrarla más que cualquier otra persona."

"Bueno, entonces, te sugiero que encuentres más vampiros para que Jeremy mate, antes de que esté tentado a ofrecerte como una víctima." le dijo Klaus antes de soltarlo. "Y trata de mantener ésto para ti mismo, ¿bien?"


Más tarde Stefan caminaba por la sala de estar con una bolsa en el hombro. Gimió de frustración cuando Damon apareció frente a él.

"¿Dónde has estado?" él pidió.

"Afuera." Stefan contestó vagamente.

"¿A dónde vas?" Damon hizo otra pregunta.

"Afuera." Stefan repitió.

"Está bien, veo la sombra del anterior Stefan que está de vuelta." Damon se burló. "Por favor, no me digas que todavía estás trabajando con Klaus."

Stefan suspiró antes de mirarlo. "Elena y yo nos separamos ésta vez de verdad y me gustaría mucho que no hablaras con ella en éste momento."

"Está bien, lo tengo. Bueno, voy a ser rápido, entonces." dijo Damon. "Así que, al parecer, si queremos encontrar la cura, tenemos que encontrar un cazador de vampiros que puede matar suficientes vampiros para revelar la marca del mapa del cazador... Ahora, a menos que queramos que Jeremy sea Connor 2.0, puedo sugerir que encontremos un cazador diferente."

"¿Bueno y?" Stefan preguntó.

"Y yo iba a preguntarle al profesor Shane, pero resulta que él es más oscuro de lo que tú eres." aclaró Damon. "Matt Donovan él y el pastor a través de los registros de teléfono conectado. Al parecer, los dos estuvieron muy habladores el día en que el Pastor explotó el Consejo."

"Bueno, por lo que vas a enfrentar a Shane, amenazarlo, posiblemente matarlo, ese tipo de cosas." dijo Stefan con suficiencia.

"Sí, a menos que él me diga lo que está haciendo. ¿Qué dices tú?" preguntó Damon palmeándole el hombro. "¿Hay que formar un equipo?"

"No, yo diría que esta bien que lo hagas solo." Stefan le dijo.

"O podríamos simplementes ir a emborracharnos." Damon sugirió. "Ya sabes hermanos de sangre... Claro si quieres un poco de tiempo de calidad."

Stefan sonrió antes de tratar de alejarse. No hubo dado dos pasos cuando su hermano lo detuvo.

"Hermano." Damon esperó que Stefan lo mirara. "Se que dejaste a Elena para intentar acercarte a Elizabeth, pero quiero recordarte que ella no es la misma que conocemos... No la presiones."


Elizabeth estaba en los alrededores de la casa de huéspedes sumida en sus pensamientos sentada en la rama en uno de los grandes árboles.

"¿Necesitas una mano para bajar?"

La voz de Stefan la distrajo. Ella lo buscó con la mirada, y lo vió esperándola abajo del árbol. "No, estoy bien aquí arriba."

"Bien." Stefan respondió un poco incómodo por el silencio que los alcanzó después.

"Asumo que tu falta de traje y corbata significa que no irás al famoso desfile de la señorita Mystic Falls." Elizabeth rompió el silencio sin dejar de mirar a su alrededor.

"Tienes razón... No voy." Stefan le contestó. "Tengo algo que hacer en otro lugar."

"Te preguntaría que vas a hacer, pero sé que no me lo dirás." dijo Elizabeth mientras bajaba con gracia del árbol, cayendo frente a él.

"No puedo decirte." afirmó Stefan.

Elizabeth se quedó en silencio antes de asentir. "Bien, sea lo que sea, siempre sabes lo que haces."

"No todo el tiempo." negó Stefan, mirándola detalladamente. Su comentario se refería a ella... Allí mismo no sabía lo que hacia, no sabía si estar enamorándose de ella era bueno o era malo. "Debo irme, te veré después." cuando ella sólo asintió enseguida dió media vuelta alejándose.

Elizabeth lo observó irse antes de bajar la mirada al suelo una vez más sumida en sus propios pensamientos.


Más tarde en la noche Elizabeth bajó a la sala de estar y para su mala suerte Elena estaba allí con Damon. Ella cruzó los brazos sonriendo. "Vaya, hola Elena." ambas se miraron un rato en silencio hasta que ella habló de nuevo. "Asi que, por lo que he escuchado dejaste a Stefan y vienes a refugiarte aquí. Wao que vida tan estresante ¿no?" volvió a sonreír por la expresión de la recien vampira. "Aunque me imagino que Damon estará más que feliz de consolarte, ¿o no?" con eso miró hacia Damon que también la miraba con molestia. Sacudiendo la cabeza sin soltar su sonrisa se dio la vuelta para alejarse hacia la puerta de salida.

"¿A dónde vas?" preguntó Damon, sabiendo que cada vez que ella salia de la casa siempre era para provocar problemas.

Elizabeth detuvo el paso y se volteó mirándolo. "Lejos de todo éste drama absurdo... Así que suerte, tienen toda la casa para ustedes sólos." ella le hizo un gesto antes de salir de la casa sin mirar atrás.


Apartamento

Ya era bien entrada la noche, cuando el timbre de la habitación que Elizabeth había rentado por esa noche sonó. Ella se tensó enseguida. Era realmente extraño que alguien tocara el timbre y sobre todo a aquellas horas, cuando pasaba un poco de la media noche. Con cautela se acercó a la entrada y abrió la puerta. Su ceño se frunció al encontrarse con un Stefan de aspecto enfermizo. ¿Cómo había dado con su ubicación? "¿Qué haces aquí?" preguntó a la defensiva. "¿Acaso estás siguiéndome o algo así?"

"Te llamé mil veces." contestó Stefan ignorando sus preguntas.

"Apagué mi teléfono." Elizabeth se cruzó de brazos al notar su apariencia ansiosa.

"Creo que... no estoy seguro, ni siquiera sé que significa pero... creo que Caroline descubrió algo importante y necesitaba decírselo a alguien." Stefan comenzó. "Y pensé en ti."

"¿Y que descubrió Caroline?" preguntó Elizabeth con fastidio.

"Es Elena." Stefan soltó mirándola con intensidad.

Elizabeth lo observó en silencio unos segundos, notando como su cuerpo temblaba ligeramente mostrando la ansiedad que sentía. "Está bien... Entra."

Stefan asintió y pasó más allá de la entrada, siguiéndola a la pequeña habitación.

"Bien, ahora... cálmate y dime qué idea tuvo Caroline." Elizabeth pidió sin obligarse en parecer interesada.

"Estaba en casa de Caroline..." Stefan comenzó a explicarse pero ella lo interrumpió.

"¿Qué estabas haciendo en casa de Caroline?" Elizabeth inquirió con el ceño fruncido, sentándose en el sofá de la habitación, seguida más atrás de él.

"Iba a pasar la noche en su sofá." Stefan explicó ganándose una mirada confundida de la híbrida. "Elena no puede quedarse en su casa porque Jeremy quiere matarla, así que Matt se quedará con él y Elena en la casa de huéspedes mientras se nos ocurre alguna idea para lidiar con todo ésto... Pero cuando estuve en casa de Caroline me contó lo que había descubierto y decidí buscarte..." se quedó en silencio sintiendo que debía decirle la verdadera razón por la que le había pedido un favor a Bonnie con un hechizo localizador para saber dónde se había instalado por la noche. "La verdad es que, no podía quedarme en la misma casa que Damon y Elena, y necesitaba un lugar para pasar la noche-"

"Así que decidiste seguirme, porque necesitabas escapar de tu oscura realidad." Elizabeth completó su oración, rodando los ojos en el proceso.

"Sí, algo así." Stefan susurró en voz baja. "A pesar de que hayas apagado tu humanidad, sigues siendo mi mejor amiga... Por eso me atreví a venir."

Elizabeth rodó nuevamente sus ojos, e hizo un gesto fastidiado para que continuara. "Está bien, continúa."

Stefan suspiró y habló con seguridad. "¿Recuerdas cuando dije que Elena había cambiado desde su transformación?"

"Sí, ¿qué pasa con eso?" Elizabeth contestó un poco de mala gana. "Hay una razón por la que se llama transformación."

"Sí." Stefan asintió. "Caroline dijo que hoy, cuando estaban escogiendo un vestido para April habían acordado que el azul era la mejor opción... pero cuando Damon dijo que el rojo lo era..."

"Elena eligió el rojo." Elizabeth finalizó por él, ganándose una mirada confundida de su parte. "Es fácil de adivinar lo que eligió, ¿no?"

"Si, pero cuando Damon le dijo hoy que no se preocupara por Jeremy... lo escuchó." continuó Stefan recordando lo desconcertado que también se había sentido al respecto.

"¿A dónde quieres llegar, Stefan?" inquirió Elizabeth negando con la cabeza no comprendiendo que importancia tenía aquello.

"Elizabeth, justo después que Elena matara a Connor, le pregunté que había hecho." Stefan sacudió la cabeza. "Y lo que ella dijo fue que hizo lo que Damon le dijo que hiciera." ante el silencio de ella continuó. "¿Quién insistió en que Elena no podía alimentarse de animales ni bolsas de sangre, sino que tenía que alimentarse directamente de la vena de un humano?"

"Damon." respondió Elizabeth apoyando la idea que se estaba creando en la mente de Stefan.

"Creíamos que quizás era su sangre de doppelganger, pero tal cosa jamás ocurrió ni siquiera con Katherine..." Stefan continuó, ganándose una sonrisa altiva de la híbrida. "Elena está vinculada a Damon..."

"¿Así que finalmente lo han descubierto, huh?" susurró Elizabeth ante la mirada brusca del vampiro.

"¿Ya lo sabías?" preguntó Stefan, ligeramente indignado.

"Comencé a sospecharlo." Elizabeth se encogió de hombros, restándole importancia. "Pero no me importaba, así que..."

"¿Es posible?" Stefan la miró intensamente, con un poco de reproche.

"Es raro, pero pasa." Elizabeth se encogió de hombros. "Cuando alguien como en mi caso ha estado huyendo tanto tiempo, se entera de cosas que cree imposible hasta que les toca vivirlas."

"Le pedí a Caroline discreción." Stefan la miró afligido. "Y te pido lo mismo a ti."

Elizabeth desvió la mirada denotando la falta de interés en el asunto. "No te preocupes por mí. Nada de ésto podría importarme menos."

"¿Qué sabes sobre los vínculos?" Stefan preguntó a su vez, intentando averiguar a qué se enfrentában realmente.

Elizabeth volvió a mirarlo seriamente. "Lo que sé es por Klaus y los híbridos que creó. Todos y cada uno de ellos padecen esa condición... Pides y ellos hacen." se encogió ante la mirada incrédula de Stefan. "Parece ser así de simple... Es normal para los híbridos-"

"No sabemos si funciona de la misma manera con los vampiros regulares." interrumpió Stefan, diciéndoselo a si mismo para sentirse mejor al respecto... Sin embargo la mirada de la híbrida frente a él le aseguró que en efecto... era así de simple.

"Por alguna razón no quieres aceptarlo asi nada más." Elizabeth murmuró fingiendo mirarse las uñas de las manos. "Así que sólo queda confirmarlo para que te hagas a la idea."

"Lo sé, por eso estoy planeando hablar con Damon mañana." razonó Stefan, ganándose sólo el levantamiento de cejas de la chica a su lado. "Que le pida a Elena que beba de una bolsa de sangre... y veremos qué pasa." se encogió de hombros y acto seguido hundió su cabeza entre sus manos y suspiró. "Elizabeth, sé que no te importa nada ahora pero..." su voz se apagó cuando levantó la mirada de nuevo a ella. "De verdad necesito tu apoyo en estos momentos... Ayúdame a hablar con Damon... Por favor."

Elizabeth una vez más se quedó en silencio, detallando lentamente su expresión desesperada por apoyarse en alguien. Y a pesar de no tener humanidad pensó dejarlo apoyarse en ella, al menos hasta que se resolviera todo ese problema con el vínculo. "Está bien." aceptó secamente. "Te acompañaré para que hables con Damon mañana."

Stefan inspiró aire profundamente y con fuerza, como si a la vez se inspirara de valor al sentirse acompañado y respaldado. "Gracias."

Elizabeth rodó los ojos y con un encogimiento de hombros se puso de pie. "Bien, como sé que no quieres ir a la casa con tu hermano y la chica Gilbert allí, sólo por hoy dejaré que te quedes aquí."

"Gracias." Stefan asintió tímidamente con la cabeza.

Elizabeth sé encogió de hombros antes de caminar hacia la cama y subirse rápidamente en ella. Levantó las cejas por la mirada suave que Stefan le estuvo dando todo el tiempo siguiendo cada uno de sus movimientos.

Cuando se dió cuenta que ella lo había descubierto en su escrutinio desvió rápidamente la mirada. "Ah, dormiré en el mueble."

"Dormirás aquí." Elizabeth demandó con voz fuerte, haciendo que él volviera en su dirección. "Hay suficiente espacio para los dos... Además necesitas dormir bien."

El corazón de Stefan se saltó un latido al ver una pisca de la Elizabeth con humanidad en los ojos de ella. Pero para su decepción, así como apareció, también despareció con sus siguientes palabras.

"¿O es que tienes miedo de dormir en la misma cama que yo?" Elizabeth sonrió cínicamente al ver cómo el vampiro frente a ella se tensaba considerablemente.

"Por supuesto que no." Stefan afirmó molesto, acercándose al mismo tiempo a la cama y subirse a su lugar al lado de ella, acostándose y fijarse en el techo. La sintió replicar su postura en silencio. "Gracias." susurró volteando su rostro para mirarla. Ella lo miró de refilón antes de regresar su atención al techo. "Por todo... Ya hubiera perdido la cabeza si no fuese por ti."

Elizabeth emitió un largo suspiro y volteó también, para mirarlo directamente a los ojos. "Buenas noches, Stefan." sin decir nada más se dió la vuelta para apagar la luz de la lámpara y regresar a su posición acostada en la cama, pero dándole la espalda esa vez.

Stefan apartó su mirada herida de ella, fijandose en la luz que se reflejaba de la ventana en el techo. En esos momentos extrañaba más que nunca a la Elizabeth con humanidad que le diera el consuelo que realmente necesitaba. ¿La recuperarían algún día? ¿O nunca encontraría una razón para encender su humanidad? Sacudiendo la cabeza después de unas horas, resoplo molesto por el sin fin de preguntas sin respuestas que llegaban a su mente atormentadolo más de lo que ya estaba. Necesitaba pensar en otra cosa que lo distrajera. Y al parecer su petición fue escuchada porque en ese instante Elizabeth que estaba profundamente dormida, se movió de su posición tropezando con su cuerpo en el proceso. Él se tensó cuando ella se acurrucó a su lado, apoyando su cabeza en su pecho, donde su corazón estaba latiendo desbocado. Esperó unos largos segundos para ver si se despertaba, pero siguió profundamente dormida.

Bueno, al parecer tendría la distracción que había pedido después de todo. Una sonrisa genuina apareció en su rostro y luego se inclinó para suplantar un beso en su frente. Cerrando sus ojos se quedó allí apoyado en su cabeza, mientras deseaba que verdaderamente lograra descansar. Tenía el presentimiento de que el día siguiente sería complicado...