Capítulo 4x09: "Oh, venid todos los fieles."


Mansión Lockwood

Stefan quien todavía quería encontrar la cura para Elena, le pidió a Elizabeth nuevamente que lo ayudara.

Por consiguiente la híbrida sin humanidad aceptó renuentemente, probando primero para ver si Klaus todavía estaba de parte de ellos en todo aquello.

"Debo admitir que es un buen trabajo." dijo Elizabeth cuando entró en la sala de estar de Klaus que se encontraba de espaldas a ella, frente a la pintura de un copo de nieve gigante en un lienzo.

"Prefiero pensar que es una expresión de la postmodernidad." dijo Klaus bajando su pincel para volverse a mirarla. "Es mi donación al evento de caridad Winter Wonderland ésta noche."

En ese momento uno de los híbridos de Klaus, Adrian entró en la habitación. "Dijiste que era urgente." dijo el chico mirando al híbrido.

"Sí, lleva ésto al Mystic Grill inmediatamente." demandó Klaus señalando la pintura.

"¿Quieres que yo sea un tipo de entrega?" Adrian se burló.

Klaus se acercó encontrándose cerca de él. "Lo que yo quiero es que hagas lo que digo... Sin ningún tipo de reproche."

Adrian se le quedó mirando un momento antes de tomar la pintura y salir de la habitación.

"Sabes que Lincoln liberó a los esclavos, ¿no?" preguntó Elizabeth haciendo que volviera su atención hacia ella.

"¿Cuál es el punto que mis híbridos sean engendrados a mí si no puedo maximizar los beneficios del trabajo libre?" preguntó Klaus antes de fruncir el ceño, ya que era extraño que la pequeña híbrida le hiciera esa especie de visita. "¿Qué haces aquí?"

"Elena está vinculada a Damon." Elizabeth anunció con fastidio mientras se paseaba más en la habitación.

"Lo intuí desde el principio." dijo Klaus encogiéndose de hombros.

"Lo que significa que Stefan quiere la cura ahora más que nunca." Elizabeth volteó a mirarlo. "La necesita y estamos sentados alrededor de una pintura de copos de nieve posmodernas."

Klaus no pudo aguantar la sonrisa que se reflejó en su rostro ante la actitud seca y agresiva de la chica. Sacudiendo la cabeza con diversión se acercó a limpiarse las manos con un trapo. "He investigado y recuperé la espada del cazador de Italia, que vamos a utilizar para descifrar el mapa oculto en la marca del cazador... Se suponía que ustedes entregarían al cazador y su marca."

"Bueno, Jeremy es el cazador, y tiene que seguir matando vampiros para completar su marca." Elizabeth respondió. "Pero no quiere hacerlo, porque así evitará matarnos a Elena, Stefan, Damon o a mí."

"Suena como una tarea absolutamente fastidiosa." Klaus sonrió. "Es por ello que me siento perfectamente justificado en hacer un pequeño trabajo de caridad."

"O tal vez estás mintiendo sobre la búsqueda de la espada." sugirió Elizabeth negando con la cabeza.

"¿Por qué iba a mentir?" Klaus preguntó caminando junto a la híbrida a otra habitación. Ella lo siguió deteniéndose delante de una cámara acorazada atornillada a la pared. "Estamos en ésto juntos."

Elizabeth observó en silencio como Klaus giró el dial en la bóveda antes de tirar de la puerta abierta. Luego sacó una espada observándola por un momento.

"La empuñadura actúa como un sistema de cifrado, que vamos a utilizar para decodificar las marcas de tatuaje de Jeremy cuando haya matado suficientes vampiros para completarlo." Klaus explicó colocando la espada en una mesa.

Elizabeth lo observó sentarse en el sofá y apoyar los pies encima, por lo que aprovechó para recoger la espada observando con detenimiento las palabras y los patrones.

"Entonces, como llevas todo ésto de Elena fijándose en Damon y todo eso." Klaus comentó ganándose la atención molesta de Elizabeth.

"No estoy aquí para hablar de nada de eso, Klaus." contestó ella con sequedad, colocando la espada sobre la mesa otra vez.

"Oh, por el contrario. Creo que eso es exactamente lo que necesitas." Klaus sonrió con satisfacción. "Alguien con quien hablar acerca de todo ésto. Independientemente de que no tengas humanidad, todavía puedo ver en tus ojos que no estás de acuerdo con nada de lo que está sucediendo. Estás enamorada de Damon esa es la verdadera razón por la que estás aquí en éste momento. Odias ver a Elena con el hombre que amas y deseas poner fin a todo ésto... con la cura." cuándo terminó de hablar, notó como la híbrida quedó sin palabras, confirmando que había dado con el blanco del problema.


Pensión Salvatore

Después que Elizabeth regresara de la mansión de Klaus, su estado de ánimo se volvió más frío y distante, con las palabras que le había dicho el híbrido. Su intensidad se incrementó al escuchar las palabras de Stefan.

"Elena y Damon están juntos en la casa del lago." dijo el vampiro colgando la llamada con Bonnie.

"Pensé que Damon acepto alejarse de Elena." dijo Caroline

"Lo hizo, pero me imagino que no debe ser fácil." respondió Stefan secamente.

"Si, pero es por eso que Damon debe hacerlo. Elena no es ella misma estando vinculada a él." Caroline replicó al mismo tiempo que su teléfono sonó con un mensaje. Enseguida soltó un gruñido molesto al leerlo.

"¿Qué pasa?" preguntó Stefan.

"Tyler y sus híbridos se desharán de Klaus ésta noche y todo es porque esa tal Hayley le ha estado metiendo ideas en la cabeza." dijo Caroline.

"¿Cómo que se desharán de Klaus?" Stefan preguntó. "Lo necesitamos para encontrar la cura."

"¿Para qué?" Caroline frunció el ceño. "Si Jeremy es el que tiene el mapa."

"Klaus tiene la espada del cazador original que nos ayudará a descifrar el mapa que está en el cuerpo de Jeremy." dijo Stefan provocando un gruñido de Caroline.

"Pues tenemos que conseguir esa espada hoy mismo." Caroline contestó seriamente. "Porque nada ni nadie podrá convencer a Tyler de no acabar con Klaus hoy."


Mansión Lockwood

Elizabeth quien había estado esperando afuera de la casa de Klaus, tuvo que esconderse cuando varios de los híbridos sumando a Tyler llegaron. No mucho tiempo después él salió nuevamente ésa vez sin sus compañeros híbridos. Lo que le dió rápidamente mala espina, al no ver a Stefan o Caroline por ningún lado. En ése momento su teléfono comenzó a sonar, sobresaltadola. Miró alrededor asegurándose que Tyler no estuviera cerca y atendió la llamada al ver qué era Damon.

"¿Qué quieres?" contestó de mala gana.

"Necesito hablar con mi hermano." Damon contestó en el mismo tono. "Pero ya que no responde su teléfono no me quedo otra opción que llamarte a ti."

"Siempre tu última opción, ¿no?" preguntó Elizabeth sarcásticamente. "Que gran mejor amigo resultaste ser."

La frialdad de sus palabras tocaron a Damon enseguida. Sabía que había sido un pésimo amigo últimamente. Ella tenía razón. "Oye, lo siento no quise-"

"Mira no importa, ¿está bien?" Elizabeth lo cortó rodando los ojos. "Mejor dime qué necesitas."

Damon se quedó en silencio largo tiempo, sopesando sus palabras anteriores, prometiendose en hablar de eso con ella más adelante. "Bien, presta atención a lo que voy a decirte..."


"Ésto es ridículo... ¡No somos rehenes!" gritó Caroline mientras Stefan y ella se encontraron atrapados en ésa bodega.

"Claro que lo son, cielo." Kim sonrió.

Caroline miró hacia a ella antes acercarse a más de un pie delante de ella, tratando de intimidarla... Sin embargo un ruido proveniente detrás de todos los hizo mirar hacia la entrada del sótano, donde encontraron la presencia de Elizabeth que los observaba a todos con una sonrisa oscura en su rostro.

"Creo que la situación de los rehenes tienen que cambiar un poco, ¿no creen?" la híbrida frunció las cejas con diversión hacia los otros híbridos que se colocaron en posición para atacarla. "Si, tienen que cambiar." fue lo único que dijo al mismo tiempo que los híbridos se avalanzaron, pero antes que le tocaran un sólo cabello ella sólo levantó su mano cerrándola en un puño dándoles aneurismas a todos de una vez. "Creo que es hora de dormir." susurró con voz monótona, mirando a los híbridos retorcerse en el suelo por el dolor. Esperó un tiempo más para después romperles el cuello. Al terminar desvió su atención hacia las expresiónes contrariadas de Stefan y Caroline. "Tengo un mensaje de Damon... Ya no necesitamos la espada para llegar a la cura."


Después de que salieran del sótano Caroline fue a buscar a Tyler. Le habían contado el plan que tenían en mente a Elizabeth, que al parecer, era que utilizarían una bruja para transferir a Klaus en el cuerpo de Tyler y de alguna manera matarían al híbrido Original. También le dieron la idea de transferir a Klaus en el cuerpo de Rebekah en su lugar. De ésa manera, ambos originales estarían fuera de sus vidas para siempre.

"¿Crees que funcionará?" Stefan le preguntó a Elizabeth.

"Claro que lo hará." ella aseguró. "Yo fuí quien entrelazó a Klaus al cuerpo de Tyler, ¿recuerdas?"

"¡Stefan! ¡Elizabeth!" Caroline llegó hasta ellos. "Hayley traicionó a Tyler."

"¿Qué?" Stefan preguntó confundido.

"¡Si! Traicionó a Tyler y le dijo a Klaus todo el plan, Tyler salió corriendo hacia donde estaban los híbridos." Caroline habló rápidamente. "Ella dijo que necesitaba a Klaus vivo para el sacrificio..."

"¿El sacrificio?" Elizabeth preguntó esa vez.

"Necesitaban que Klaus matara a 12 híbridos con la espada o algo así... No le entendí muy bien a Tyler." Caroline sacudió la cabeza nerviosa. "Necesito encontrarlo antes de que haga una locura."

"Vamos." Stefan le dijo a Elizabeth.


Plaza de la ciudad

Más tarde Elizabeth y Stefan se encontraban en el medio de la plaza de la ciudad vigilando a Klaus, quien se encontraba hablando con Hayley. Pero cuando empezaron a enfocarse ella se dió media vuelta alejándose.

"Ella no me quiere mucho." Klaus se encogió de hombros al acercarse a ellos. "¿Dónde han estado todo el día?"

"Hemos estado alrededor." Stefan respondió simplemente.

"No estoy interesado en la elucubración, Stefan." Klaus rodó los ojos. "Has sido poco fiable y Caroline ha estado tan encantadora, que he llegado a reconocerla como una herramienta de distracción, ahora, ¿tienes algo que compartir conmigo o debería obligarte para que me lo digas?"

"Busqué en tu caja fuerte la espada." admitió Stefan.

"¿Por qué?" Klaus preguntó, claramente sorprendido por su brusquedad.

"Debido a que no confíe en ti." fue la respuesta simple de Stefan.

"Le mostré la espada a Elizabeth. Le expliqué el valor de ella. He estado de tu lado todo el tiempo. ¿Que quieres de mi?" Klaus preguntó molesto. "¿Un apretón de manos de hermandad secreta?"

"He encontrado cartas." Stefan añadió. "Has tenido un par de amigos por correspondencia a través de los siglos."

Klaus sonrió con suficiencia antes de responder. "Bueno, ¿mantener las cartas de mis víctimas es realmente tan diferente a escribir sus nombres en una pared? ¿Así como lo hizo, el destripador?"

Cuando Stefan no respondió, Klaus le sonrió a Elizabeth antes de caminar junto a ellos. A mitad de camino se volvió de nuevo. "La soledad, Stefan." dijo únicamente. "Es por eso que tú y yo recordamos a nuestros muertos. Hay un breve momento antes de que matamos en el que, literalmente, mantenemos sus vidas en nuestras manos y luego la hacemos pedazos. Y no nos queda nada. Por lo tanto, la recopilación de cartas de otras personas o escribir sus nombres en una pared es un recordatorio de que, al final, nos quedamos infinitamente y completamente sólos."

Elizabeth observó al híbrido que volvió a alejarse con Adrian a su lado, sabiendo que estaba caminando a su muerte.

Stefan la miró por un momento antes de llamar a Caroline. Tenían que hacerle saber que los híbridos estaban dispuestos a matar a Klaus. Cuando ella no respondió, ambos se separaron a buscarla.

A mitad de camino el teléfono de Elizabeth vibró. Cuándo lo revisó vió que era un texto de Caroline.

«La pequeña zorra hombre lobo ha perdido la razón. Vayan a la bodega Lockwood y asegúrense que el cuerpo de Rebekah sigue ahí. Yo voy a encontrar a Tyler. Hayley está tratando de arruinar ésto»


«Hey mamá, yo no te veo. Las cosas han cambiado, todo va a estar bien» Tyler dejó un mensaje rápido a su madre antes de divisar a Hayley caminando a través de la multitud. «Regreso más tarde... Yo te recogeré» dijo antes de colgar el teléfono y correr a través de la multitud para ponerse al día con Hayley porque no se suponía que estuviera allí en ése momento. "¿Qué estás haciendo aquí? Se supone que debes estar llevando la bruja a la bodega." hizo referencia a la bruja que Hayley había encontrado para poner la esencia de Klaus en el cuerpo de Rebekah.

Hayley tomó una respiración profunda y lo miró. "No hay ninguna bruja, Tyler."

"¿Qué?" Tyler preguntó con incredulidad.

"Me lo he inventado." Hayley le dijo. "Nunca tuve la intención de que mataras a Klaus. Yo lo necesitaba para el sacrificio."

"¿El qué?" Tyler preguntó.

"No sé cómo explicarlo, pero hice un trato con alguien que puede ayudarme a encontrar a mi familia." Hayley explicó.

"¿De qué estás hablando? ¿Qué tipo de trato?" Tyler preguntó todavía confundido.

"Tenía que haber trece para el sacrificio, Tyler." Hayley le dijo. "Uno escapó."

"¿Trece qué?" Tyler le preguntó, no gustandole a dónde iba todo eso.

"Lo siento." Hayley susurró.

"¡Hayley, ¿qué hiciste?!" Tyler levantó la voz pero ahora no recibió una respuesta.

"Si corres ahora, es posible que salgas con vida." Hayley admitió y Tyler la miró en estado de shock.

Ella necesitaba sacrificar trece personas para encontrar a su familia. Tyler era el duodécimo y Klaus era el voluntario feliz de matar a todos. Él miró a Hayley por un momento más con la sensación de ira y la traición antes de levantarse y correr a través de la multitud de personas.


Bosques

Klaus caminaba por el bosque, con Adrian a cuestas, cuando vió los híbridos reunidos a una distancia.

"¿Dónde diablos está la bruja? Adrian debería llegar en cualquier momento." Kim dijo, completamente ajena al hecho de que la bruja no iba a llegar.

En ése momento Klaus lanzó hacia adelante a Adrian para que apareciera delante de su manada.

"Kim." Adrian dijo débilmente con todos los híbridos mirándolo.

En un rápido movimiento Klaus se lanzo hacia adelante, arrancando el corazón de su pecho dejándolo caer al suelo.

Todos los híbridos jadearon cuando lo vieron de pie detrás del cuerpo sin vida de Adrian, sosteniendo su corazón. Él sonrió antes de tirar de la espada del cazador de su chaqueta.

No dudó en correr hacia ellos mientras comenzó a rasgarlos, uno por uno.

Cuando terminó, miró alrededor, a los diez cadáveres delante de él. Estaba respirando con dificultad, pero sentía que estaba facultado para hacerlo. Escuchó gemidos y supo que había encontrado el cuerpo número once. Siguió el ruido a la bodega Lockwood donde encontró a Kim escondida en la esquina, llorando. Ella lo miró como aceleró hacia ella.

"¿Dónde están Tyler Lockwood y Alan Lachman?" él preguntó, pero ella siguió llorando mientras caminaba más cerca, señalando la espada en su cuello. "Harías bien en responder, amor." ella se quedó en silencio, así que se agachó frente a su cara pulsando el cuchillo en su cuello y ella comenzó a llorar más fuerte. "¡¿Dónde están?!"

"No sé." ella gimió.

"Respuesta equivocada." Klaus sonrió antes de empujar la cuchilla para cortarle el cuello y la cabeza limpiamente.

Después de eso caminó en la plaza de la ciudad. La fiesta había terminado y casi todo el mundo se habia ido.

"Tyler, amor, se supone que debes ser mi taxi. Creo que bebí la mitad del partido."

Klaus escuchó la voz de Carol Lockwood y miró viéndola colgar su teléfono antes de sentarse en el borde de la fuente.

"Buenas noches, Carol." él la saludó con una sonrisa encantadora. "Usted está buscando a Tyler. Me gustaría tener una conversación con él mismo."

La cara de Carol cambió cuando vió que Klaus todavía estaba cubierto de sangre. "Klaus, por favor, no lo lastimes... Él es mi hijo. Él es todo lo que tengo."

Klaus tomó una respiración profunda, antes de caminar más cerca de ella. "Y eres todo lo que tiene... Hay una bella simetría de eso, ¿no te parece?"

Antes de que pudiera decir nada, la agarró por la parte posterior de su cuello y ella gritó. Amortiguó el ruido hundiendo la cabeza en la fuente detrás de ella. Ella lo combatió como la hundió bajo el agua. Cuando tomó su último aliento, sonrió, antes de soltárla y alejarse sin darle una última mirada.