Regálame una noche
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Llegó a casa emocionado, sin duda alguna había tenido un buen día, ya que, en la universidad, me habían dado una excelente noticia y ahora sí podré ayudar a mi chica a estudiar y hablando de ella, entró a casa esperando verla en la cocina, pero en ese lugar no hay ningún rastro de su presencia.
Empiezo a buscarla por todos lados y al llegar a nuestra habitación, tras entrar, escucho el agua caer, eso me indica que ella se está bañando y a mi mente llega un pensamiento morboso.
Después de todo hoy se cumple una semana sin sexo, el motivo; su periodo y aunque por mí no hay problema con eso, incluso pienso que lo disfrutaremos aún más ya que podemos ignorar la protección, para ella eso es un gran inconveniente y de ahí que detiene cualquier intento de tener relaciones sexuales esos días ya que es algo antihigiénico, así que no me queda más remedio que apoyarla y aguantarme las ganas que tengo..
Aunque a veces esos días de abstinencia son una tortura, al tenerla junto a mí sintiendo su calor y aspirando su aroma. Pero el inconveniente ya terminó así que, sin perder más tiempo, me quito mis zapatos y al acercarme al baño...
—Amor ya llegué...
—Tras sonreír— por su tono de voz parece contento y al salir de la ducha, enredó una toalla para cubrir mi cuerpo y poder recibirlo, pero al terminar mi labor y levantar mi vista, él aparece frente a mi portando un empaque de preservativo en su boca y..
—Sabes no puedes estar más que perfecta para la ocasión cariño..
—Y antes de que pueda hablar Kiba en cámara rápida baja su pantalón, quita su camisa y me toma por mi cadera jalandome hacia él, para cargarme haciendo que mis piernas rodeen su cadera y mis brazos su cuello y ante su sujétate bien, a los segundos siento la suavidad de la cama y sus apasionados besos..
Joder se que ya no soy un crío calenturiento como en mi adolescencia, pero al quitar esa estorbosa toalla y sentir la frescura de su blanca piel. Como dios me da entender colocó ése preservativo y entro en esa estrecha vagina, gruñendo por lo apretada que se siente y ante un pequeño gritito de ella en forma de queja, al observarla y ver su mueca de molestia..
Un poco de culpa me invade, sé que debo prepararla, pero demonios ya es mucho castigo y al verla así desnuda para mí..
—Lo siento amor, pero ya no aguantaba— y ahí solo puedo besarla y empezar mis movimientos lentos, así desee moverme fuertemente..
Mi nombre es Inuzuka Kiba y hace tres años que mi novia-prometida y yo habíamos llegado a vivir a Tokio. Debido a dos motivos, el primero superarnos y el segundo me había ganado una beca para entrar a la universidad con el mismo nombre y al aceptarla, me preparo para ser un buen veterinario.
Nosotros somos originarios de una de las muchas provincias de Japón y como todos queremos tener una buena vida, tras muchas carencias.
Desde niño había sido alguien apasionado en los cuidados de los animales, en especial con los perros y de ahí que había elegido esa profesión a estudiar, pero no sólo yo tenía sueños y metas que cumplir en la vida, Hinata, es mi amiga desde que teníamos seis años, habíamos crecido juntos siendo muy cercanos y confidentes.
A la edad de diesisiete años yo me había atrevido a confesar mis sentimientos, al descubrir que mi enojo al ver que los chicos de la escuela media que cruzábamos se acercaban a ella coqueteándole, no eran más que celos.
Al decirle si aceptaba ser mi novia, Hinata había aceptado y eso me había vuelto loco y nublado la mente..
Así que al ser mayores de edad y estar recién graduados ambos habíamos decidido cambiar nuestra suerte y probar nuevos horizontes, pero la vida nos había demostrado que nada es fácil, ya que, al llegar a la capital, no sólo habíamos tenido problemas para encontrar un lugar donde hospedarnos, sino hasta para comer.
Pero gracias a Kamisama Hinata había encontrado un empleo de cajera y un cuarto donde poder pasar la noche. Siempre he sabido que ella es una chica inteligente y de ahí que me pesa no poder ayudarla, pero si quiero triunfar como es nuestro plan, no me queda más remedio que seguir estudiando, aunque al ver la situación, pensé en renunciar a mi sueño y ambos trabajar, pero Hinata me había convencido de lo contrario y desde ese día juré que no importa cuánto tiempo me tarde, yo la iba ayudar para que algún día ella sea una famosa diseñadora de modas.
Pero al escuchar cómo sus gemidos iban en aumento y ese sonrojo que adorna sus mejillas se extienda, mientras la escucho jadear en mi oído, solo puedo apretar su pequeña cintura y penetrarla más fuerte, como había deseado hacerlo desde el principio.
[...]
Tras cerrar el periódico que había terminado de leer..
—Señor feliz tarde..
Inclino mi cabeza en forma de saludo..
—Señor bonapetti..
Repito exactamente el mismo movimiento, pero sinceramente odio que me quieran adular y ni comer tranquilo me dejen. Pero no me molestare por eso y al observar a través de los pulcros y amplios cristales del restaurante..
Una pareja llama mi atención, sin duda alguna parecen muy enamorados, pero al ser tan jóvenes no son más que un par de tontos, ya que eso del amor no existe y al ver que ambos sonríen ampliamente, al observarlos más detenidamente, la chica definitivamente es muy hermosa y fina, en cambio él parece un chico hiperactivo, además de ser tan simple, un muchacho de esos que van por el mundo perdiendo el tiempo..
—Señor ¿Se le ofrece algo más?
La voz de Aoi un chico peliblanco y muy risueño me hace dejar de ver a los enamorados y al verlo frente a mi..
—Nada más, como siempre no me defraudaron— al ver su amplia sonrisa..
—Sin duda alguna al chef Chōza le agradará escuchar esas palabras señor..
Me levanto de la silla tomando mi saco y al ver como él toma esa pequeña carpeta dónde va el voucher que había firmado al pagar mi consumo.
—Aoi ¿Los conoces? — Al señalar la pareja y ver que él los observa..
—Lo lamento Senju-san, pero nunca los había visto por aquí, tal vez son turistas, ya ve que se acerca el Aki no Higan: el equinoccio de otoño..
«Podría ser»
—Si gusta los llamo he intentamos averiguar sus nombres..
—No, déjalo así, no es importante, nuevamente gracias por todo, ahora si me retiro, nos vemos pronto..
—Cómo siempre es un placer servirle señor Senju..
Avanzó hacia la salida del lugar, sinceramente no entendía por qué le había preguntado a uno de los hijos del dueño de este restaurante si conocía a esa pareja, total a mí que me importa que hacen ellos o alguien más aquí en Tokio, yo solo había venido a cerrar un negocio y en cuanto lo termine me marcharé de aquí, después de todo mi vida hace años está en otro lugar.
Tras salir de ese pintoresco restaurante y sentir el viento en mis mejillas, no puedo evitar pensar que el amor solo es una ilusión creada debido a todos los productos de mercadotecnia referente al tema, que venden en muchos establecimientos de todas partes del mundo, debido a las series, películas y novelas.
Pero no puedo negar que el hecho de amar de verdad, me refiero hacerlo con el corazón y no solo sentir un deseo pasajero, creo yo solo muy pocas personas lo pueden sentir..
Aunque esas mismas personas que en verdad habíamos amado sin límites, ni fronteras de una manera tan intensa, al sentir el aguijón del desamor, solo nosotros sabemos que el amor es un ingrato, ya que este te eleva a niveles que nunca creíste existían, pero cuándo te das cuenta de que todo es una vil mentira, tras sentir como tu corazón se rompe, ya que al despertar o ver la realidad, es algo muy crudo, además jamás lo vuelves a sentir.
Soy un hombre que se puede decir a triunfado en la vida, soy el segundo hijo de una familia prestigiosa y distinguida, pero no solo por eso es por lo que soy alguien importante en la vida, ya que, los bienes o fortuna que tengo no son porque mis padres me lo hubieran heredado..
Más bien los tengo es porque me había preparado para obtenerlos por mi propia cuenta. Había iniciado mi propio negocio y no me puedo quejar, ahora años después de estudios, sudor, altas y bajas en mi vida, aquí estoy siendo un importante hombre de negocios en el comercio electrónico, o sea un exportador de productos electrónicos de todo tipo por varios países del mundo.
Pero como dice el refrán "afortunado en el juego, desafortunado en el amor" y vaya que eso es cierto, ya que tras prepararme para ser mi propio jefe y tener mi propio capital económico, para no depender de la fortuna de mis padres, había caído en las flechas de cupido..
Maru Murata era una chica llena de belleza y teniendo el sueño de ser una famosa fotógrafa, ella había atrapado mi corazón al instante que la vi, me enamoré perdidamente, al grado de dejar de lado mis sueños y viendo solos por los de ella.
Tras tratarnos unos meses e iniciar una relación amorosa, había decidido darle un empuje a su carrera. Decidí ser su socio al comprar un estudio fotográfico, contratar a los mejores asistentes para que nos asesorarán y otros fotógrafos que pudieran ayudarla en su carrera.
Había hecho todo lo que tenía a mi alcance para que Maru triunfará, muchos amigos y conocidos me decían que ella se había acercado a mí solo por lo que yo le podría brindar, pero Maru muchas veces me insistió en que dejará de brindar mi apoyo y así ella empezara su carrera por sus propios medios, eso me demostró que lo que dicen de su persona es mentira..
Además, es mi dinero y yo se en que lo gasto. Maru se preocupa por mí y solo por mí, no por lo que le proporcione y eso es lo único importante en mi vida.
Qué equivocado estaba, ya lo dice otro refrán "nunca te creas de las lágrimas de una mujer" pero yo estaba embrujado por su belleza, su sonrisa, sus ojos y creyendo que era correspondido de la misma manera, incluso cuando la gente me decía algo malo de ella, sentía que me lo decían solo para separarnos, o por envidia..
La única persona que me apoyo es mi hermano mayor, él siempre me dijo que no hiciera caso a personas envidiosas y siguiera disfrutando de mi felicidad. Así que, para callar todas esas habladurías, me casaría con Maru, la haría mi mujer por todos los medios y leyes humanas, total mi negocio empieza a tener auge y no necesito de la aprobación de nadie para hacerlo.
Además, me siento feliz, pleno, enamorado, Maru es todo en mi vida. Ella había aceptado mi propuesta y los planes para nuestro matrimonio siguen viento en popa.
Pero su debut ante la sociedad llegó, tras varios meses de prepararse eligiendo las mejores fotos que ella había obtenido en sus viajes, las cuales expondría en su primera exposición fotográfica y tras el éxito obtenido, este evento la coloca en una posición privilegiada.
Me siento tan orgulloso de Maru, ya que muchas personas de dinero decidieron acercarse a ella y apoyarla en su carrera, ya sea para trabajar en colaboración con alguna agencia publicitaria o fotógrafos que desean unirse al proyecto para hacer más exposiciones.
Su fama siguió creciendo, nuestra boda se realizó y después de nuestra luna de miel y regresar, al instalarnos en nuestro nido de amor, como ella lo llama, nos dedicamos a amarnos y apoyarnos mutuamente.
Al cumplir un año de estar casados y nosotros siguiéramos como de luna de miel. Después de un largo viaje Estados Unidos-Japón, ya que abriré una sucursal allá y al tener buena respuesta de mis socios, llegué a casa ansioso por verla tras entrar emocionado por ver a mi mujer y celebrar el triunfo logrado que nos beneficiara a ambos, cuál fue mi sorpresa; Maru y el mejor amigo de mi hermano, quien supuestamente se habían acercado a nosotros para proponernos un proyecto que beneficiaría a muchos fotógrafos junior, tenían relaciones sexuales.
Los odié, repudie y maldije incluso quise morirme, me sentía roto por dentro yo la amaba más que a mi vida, veía por sus ojos sin dudarlo, pero todos tenían razón, Maru solo se había acercado a mí por mi dinero y todo lo que le pudiera dar. Y tras obtenerlo ya que ella había cumplido su sueño, mostró su verdadera personalidad rompiendo mi corazón.
Al descubrir su engaño, me sentí devastado, un estúpido, todos tenían razón y yo no les creí, tontamente confiaba en Maru, pero para ella solo fui un billete de lotería y lo entendí de la peor manera.
Debido al dolor y desilusión intenté suicidarme, pero en medio de mi dolor comprendo que yo no soy un cobarde y tras el divorcio, abandone todo lo relacionado a ese mundo afrontando ser la burla de la sociedad, pero eso sí lo hice con la frente en alto, ya que yo no fui el que había fallado, pero sí quién pagó las consecuencias por ser un iluso..
Tras lo vivido decidí que ese estúpido sentimiento jamás volvería entrar en mi vida, si las mujeres quieren mi dinero se los daré, pero antes disfrutare de ellas hasta saciarme.
Después de todo, eso es un trato justo. Había entendió el juego de ellas, como bonitas mujeres son como el diablo nos tientan con su belleza y nosotros al no ser unos santos, bien podremos pecar y disfrutar del momento, pero hasta ahí, no hay necesidad de mentiras, ni por que inmiscuir al corazón.
Pero esa pareja es muy joven para entender que eso del amor solo es una ilusión que dura muy poco tiempo, ya que la sensación de sentirse amado es muy bonita, mientras las cosas van bien, pero cuando todo se tuerce, ya nada es tan fácil o como muchos dicen cuando la pasión se extingue hasta ahí llega todo.
[...]
Me siento feliz por Kiba, ya que él me dijo que había sido seleccionado entre varios alumnos de la carrera de veterinaria para hacer sus prácticas profesionales en veterinarias reconocidas en el país con posibilidad de contratación, debido a sus excelentes notas, sumado a que le pagaran un salario por ello, le brindaran todas las prestaciones, así que ahora nos encontramos festejando esa excelente noticia, después de un exquisito sexo.
—Sabes nena, algún día no muy lejano, nosotros comeremos en uno de esos restaurantes gourmet como todos los que hay por los alrededores, además tendré dinero para regalarte joyas, ropa fina y de marca, te trataré como mi reina que eres..
Yo sonrió por su entusiasmo, no niego que todo eso es bonito, pero en la vida hay otros lujos y no precisamente algo brillante o reluciente. Además, el saber que al fin todos los sacrificios que hacemos, están dando frutos, me hace sentir feliz, incluso siento que vamos por buen camino y que falta muy poco tiempo para que Kiba cumpla sus metas y por fin yo pueda empezar a cumplir las mías.
Tras darle un beso más, al separarnos un lujoso auto se estaciona muy cerca de nosotros y al abrazar a Kiba, veo que un hombre peliblanco con mucho porte y de gran parecencia sube al lujoso auto, vaya que es un hombre muy guapo y elegante, pero al sentir los besos de Kiba en mi cuello y morderlo ligeramente, me hace dejar de verlo y al sonreírle a mi novio..
Mi nombre es Hinata y según mi madre mi apellido es Hyuga, pero quién me había procreado solo se había aprovechado de una soñadora e ilusa chica de dieciocho años al prometerle el cielo y la tierra..
Pero todo eso había sido una mentira. Mi madre es de profesión costurera y tiene el sueño de confeccionar elegante y fina ropa para todas esas mujeres que habían tenido la oportunidad de nacer en una buena cuna de oro o casarse con un hombre que le puede dar esos gustos..
Por accidente había descubierto en unas antiguas cartas que mi madre había recibido de mi padre, que él era uno de esos importantes hombres, pero le había mentido diciéndole que la ayudaría a realizar su sueño.
Ya que él se había aprovechado de ella y solo le había deja un bonito recuerdo cómo mamá dice, o sea yo, pero a pesar de la vida de carencias que tuve, fui feliz y ahora al ser mayor de edad, cumpliré su sueño, yo diseñaré ésos elegantes vestidos y más ropa elegante para esas mujeres y al lograrlo ella gozará ése triunfo conmigo.
Aunque al llegar a la capital me había encontrado con trabas en mi camino, pero no renunciare, yo lograré el sueño que había heredado de mi madre, así me tarde más tiempo.
Según las cartas escritas por mi padre, ahí dicen que él pertenece a una importante familia de Japón. Y al llegar a vivir a la capital, creí que lo podría encontrar fácilmente, para exigirle le cumpla a mi madre su promesa, pero me había equivocado, ya que aquí ese apellido pertenece a varias familias importantes.
Pero no me confiaré sólo en un padre ausente, yo seguiré luchando y justo ahora creo que me acerco un poco más a mi sueño, ya que quien es mi mejor amigo y pareja, me había dado una excelente noticia y por fin después de muchos años siento que a valido la pena todo lo que sufrí.
Kiba aprieta mi trasero, alejando mis recuerdos y..
—Vamos a comer nena y festejar el triunfo que hemos logrado hoy..
Yo muevo mi cabeza en forma de sí y sonrió, ya que él tiene razón, hoy es un día de alegría.
Días después.
Salgo del banco, acabo de depositar la colegiatura del semestre de Kiba, falta poco tiempo para que él se gradué y sea un gran y reconocido veterinario. Sinceramente me gusta imaginar cómo se verá en un futuro y sin duda alguna se ve muy bien, además intuyo que le irá muy bien, Kiba había nacido para ello.
Guardó el ticket dónde viene escrito la cantidad depositada y demás datos del pago en mi bolsa, siempre es bueno guardarlo, nunca se sabe si hay que hacer alguna aclaración y al empezar a bajar los escalones, una chica tropieza conmigo y..
—Perdón señorita, fue mi culpa, venía distraída..
—No se preocupe, no pasó nada— al sonreírle..
—Se lo agradezco, disculpe me podría apoyar con una información..
—Claro, ¿Qué desea?
—Me dijeron que cerca de aquí hay un restaurante llamado BBQ, pero al no ser de la capital no conozco por acá, podría decirme si eso es cierto..
—Claro que sí— seguimos bajando los escalones y al terminarlos, empiezo a darle las indicaciones para que ella encuentre ese restaurante, pero..
—Gracias por su ayuda, pero ahora como una buena niña y sin hacer ruido vendrás conmigo..
—¡¿Qué?! — Su mirada amable cambia y..
—Vamos no hagas alboroto y camina quieres..
Tras sus palabras siento algo en mi costilla, puedo imaginar que es. El pánico me invade, además la angustia se adueña de mí, ya que dicen tantas cosas acerca de un secuestro y cuando ella me pide avanzar..
«¿Cómo puedo pedir ayuda sin armar un alboroto?»
Tras observar a mi alrededor y todo esté despejado, vaya suerte la mia. Después de dar unos pasos frente a mí veo a una pareja frente a un lujoso, admito son bellos, pero lo que atrae mi atención es que ambos portan unas armas..
«¿Ellos son sus cómplices? Por Kamisama es obvio Hinata, además sus armas no son de adorno ¿O sí?»
Aunque ahora no es momento para pensar eso. Sinceramente no entiendo por qué quieren secuestrarme, ni siquiera soy alguien millonaria, apenas y tengo el dinero para vivir al día y al ver que ese chico sonríe y acomoda su arma..
—Definitivamente es una hermosa perla..
Vamos no es momento para ironías, además todos se ven tan jóvenes y bastante bellos para dedicarse a este feo negocio. Al observarlos actuar tan despreocupados..
«¿Cómo es posible que él ande así con así con esa arma expuesta? Además ¿Dónde están las autoridades cuando se les necesita?»
Al ver cómo ese chico se acerca a mí, me hace salir de mis pensamientos y..
—No por favor, no ensucien de esa manera su alma, ¿Acaso no saben del castigo de dios por lastimar a su prójimo..
«Lo admito es algo tonto, pero creo firmemente que Kamisama es el único que puede ayudarme justo ahora»
Al escucharlos reír, sacudo mi cabeza alejando ése pensamientos y..
—Vamos no seas mojigata, eres linda y si quieres intentar salvarte, creo deberías intentar usar otros trucos— al recorrer descaradamente su cuerpo con mi mirada..
—Ustedes son muy jóvenes, por favor eviten que su vida termine mal..
—Vamos chica sosa camina o no respondo... — al empujarla hacia el auto..
—¡Oh! Sariphy eso es cruel o ¿Acaso estás celosa?
La chica que me amenaza se molesta por esas palabras y aleja su navaja de mí, para apuntar al chico..
—¡Ayud...! — Un golpe me hace caer de rodillas al suelo antes de poder terminar la palabra y cuando mi cabello es jalado..
—Estoy por llegar al banco, después de todo es una buena hora, no habrá tanta gente, pero una extraña escena llama mi atención, ya que, aunque parecen unas personas tal vez auxiliando a un conocido al acercarme a ellos y analizar la forma de actuar parece un robo— ¿Qué demonios creen que hacen? — Ante mi pregunta, la chica de la boina quien es la que vigila se abalanza sobre mí tras hablar y aunque yo jamás golpeó a una dama, solo puedo aventarla hacia el auto escuchando su quejido, el chico al ver a su compañera lastimada, se viene sobre mí y al agacharme evitando el golpe de frente golpeó su estómago haciéndolo caer, pero la chica pelirroja quien apunta a la bonita y asustada chica de ojos perlas..
—Aléjate o no respondo..
—Tranquila— al ver hacia un costado de ella y gritar ahora, la chica se gira creyendo que hay alguien tras de sí, agradezco que mi estrategia funcionará, yo aprovecho eso y justo ahí pateó su mano y al ver que la navaja sale volando..
—¡Agh! ¡Corran!
Los gritos cesan y cuando puedo jalar un poco de aire, ya que literalmente había dejado de respirar al entrar en pánico..
—¿Estás bien?
Una fuerte y clara voz me hace levantar mi vista y al ver una mano grande extendida en forma de ayuda, eso me hace reaccionar y al ver a un hombre frente a mí..
—S-sí, gra-gracias... — ahora ambas manos me ayudan a levantarme y al hacerlo siento mis piernas temblar, mi corazón late tan fuerte, pero al observar a quién había sido mi salvador veo que se parece al mismo hombre elegante que vi hace unos días atrás, pero hoy viste más sencillo y la verdad se ve muy guapo y ante su mirada analítica..
—¿Segura qué está bien? Está muy pálida, si gusta puedo llevarla a un hospital..
—Agradezco su preocupación, pero estoy bien, creo solo es el susto, nuevamente gracias por su ayuda..
—No tiene nada que agradecer, pero sabe el peligro está en todos lados, debe de cuidarse más ¿Señorita...?
—Hyuga Hinata un placer y definitivamente tiene mucha razón..
—¿Acaso ella pertenece a la familia que es dueña de la compañía Byakugan Corp? — Al ver su mano extendida, hace que deje mi duda de lado y... —así es y ya que no quiere ir a un hospital para que la revisen permítame llevarla a su destino..
—No es necesario, voy aquí cerca..
—Insisto..
—Está bien, se lo agradezco— cuando algunas personas se acercan a nosotros y nos preguntan ¿Si ambos estamos bien? Él les dice que sí, mientras lo siento ayudarme avanzar hasta un hermoso auto clásico. Sin duda alguna tiene muy buenos gustos. Al ver que abre la puerta del copiloto y subir a este su olor tan varonil invade mi olfato y al verlo subir observándome fijamente.
—En verdad que fue una gran coincidencia que justamente viniera hoy al banco y poder haberla ayudado..
—En verdad que sí, es como un héroe..
—Tanto así no lo creo señorita Hyuga, pero créame si alguien necesita de mi ayuda siempre trataré de brindársela..
—Eso habla bien de usted y sin duda alguna agradezco que Kamisama y el destino lo hubieran puesto en mi camino en el momento justo..
—Puede ser, pero nada de hablarme de usted y desde ya me disculpo por no haberle dicho mi nombre— al extender mi mano —Tobirama Senju, a sus pies..
«Eso quiere decir que es el dueño de Shisekiyōjin»
Tras negar con mi cabeza... —el placer es mío— y al medio sonreír..
—Entonces ¿A dónde la llevo?
Cuando esos penetrantes ojos me observan fijamente, le proporcionó la dirección de mi casa. Él enciende el auto y arranca, definitivamente ambos llamaran mucho la atención en el barrio.
[...]
El fin de semana se llega y al cobrar algo así como mi primer sueldo tras ejercer mi profesión, había decidido que invitare a mí chica a comer y pasear a la playa.
Hinata se lo merece y necesita, había pasado por un susto muy feo, sinceramente no quiero ni imaginar lo que hubiera pasado si ese ángel como ella lo llama, no la hubiera ayudado en ese intento de asalto-secuestro.
Tras saberlo lo sucedido, le insistí a Hinata poner una denuncia, pero como ella misma dijo no conoce a esos muchachos y sin nombres, esa denuncia no procederá. Y aunque el hombre que le había ayudado le insistió en hacerlo como yo, ella se niega.
Pero no es momento para pensar en el que hubiera pasado, además Hinata tiene que relajarse y reír mucho, así que tras levantarme de la cama y salir de la habitación, un rico olor invade mis fosas nasales y al seguirlo encuentro a la causante de ello..
—Buenos días, amor..
Tras responder y llegar hasta ella, la abrazo por su espalda dándole un beso en el cuello..
—Sabes huele delicioso..
—Se que lo dices por qué tienes hambre, glotón..
—Mucha, cariño, pero de ti— al pegarme a ella y acariciar su cuerpo..
—Kiba detente, además se nos hará tarde y..
—Shh, la playa nos esperará, no irá a ningún lado y el almuerzo tampoc..
—Nada de eso— lo interrumpo y al verlo fijamente —mira que no fue fácil decidir faltar a mi empleo y..
—No pienses más en eso amor, ya te dije que a partir de ahora todo va a cambiar para nosotros, ya no tendrás que estar preocupada por si no nos alcanza el dinero..
—Tal vez Kiba, pero serán dos días de rebaj..
Le doy un trozo de manzana haciéndola detener sus palabras, no quiero que se angustie, al contrario, hoy la haré reír y mucho, después de todo será un excelente fin de semana.
Además, si todo sale como lo tengo planeado, pronto le daré una sorpresa después de todo había encontrado una buena escuela de diseño. Pero al ver la mirada de intento de molesta de mi chica, me hace reír, aunque no quiero que en verdad se moleste, así que pasamos a desayunar y al terminar empezar nuestra diversión.
Finalmente llegamos a la playa y al dejar nuestras cosas bajo una pequeña palapa. Kiba va a cambiarse y minutos después al verlo regresar le colocó bronceador en su cuerpo y ahora es mi turno de ir a cambiarme..
Al estar lista y llegar hasta el..
—Ven mi amor, vamos a nadar..
Al llegar a la orilla de ese inmenso y bastó mar, al escuchar el sonido que provocan las olas, Kiba me carga y..
—Sabes estoy feliz cariño..
—Ya lo creo amor— al sonreír alegremente —yo también lo estoy, pero bájame que me vas a tirar..
—Claro que no, además verás que de ahora en adelante todo será diversión para nosotros..
Al ver su mirada brillante..
—Confío en que así será— y al estar por besarlo...
Ambos escuchamos que unas personas están organizando un evento deportivo e invitan a todos a concursar, diciendo que hay muy buenos premios.
Kiba decide ir a probar suerte y tras participar en varios retos. Tras superarlos, él llega a la semifinal, el último evento consiste en jugar unas vencidas. Yo sé que Kiba es fuerte, pero quedan cuatro participantes y todo puede pasar.
Conforme los veo competir, no dejó de motivar a Kiba y al saber que él y otro chico son los finalistas, eso me pone nerviosa. Pero al escuchar como el ambientador grita el nombre de Kiba declarándolo vencedor, yo brinco y sonrió feliz, ya que él gana el primer lugar y el premio son unos boletos para asistir a la inauguración de un importante casino en una zona de lujo, la cual será en unos días.
Definitivamente la suerte está de nuestro lado.
[...]
Una larga semana había pasado y por fin se llega ese día tan esperado, hoy algo en mi interior me grita que es mi día de suerte al ser un viernes siete, al sonreír confiando en esa intuición..
Al verme en el espejo..
—Sabes amor me siento tan raro vestido así..
—Al observarlo..
Kiba viste un elegante esmoquin color negro, aunque él quería un elegante traje de color blanco, no pudimos conseguir ese color, pero la camisa que había escogido en color celeste, vaya que resalta, incluso se ve más bronceado y al verlo acomodarse el corbatín en forma de moño..
—Bueno debes aguantar, es un requisito del casino, pero te ves muy guapo amor..
—Tú, mucho más, nena, sin duda alguna esta noche seré la envidia de muchos..
—Estás loco Kiba, pero que no se te olvide que es ropa rentada y..
Llegó hasta ella y al tomarla de su cintura, tras darle un corto beso la interrumpo, al acariciar su mejilla con mis dedos..
—Shh hoy quiero que te diviertas, olvídate de esto y las carencias que hemos tenido, vamos a imaginar por una vez que esta es nuestra vida amor, además hay que acostumbrarnos porque un día no muy lejano dejaremos de vivir de cosas rentadas te lo juro..
—Kiba todo esto es material, yo te amo a ti, soy feliz a tu lado y no me hace falta más nada..
—Lo sé, pero solo digo que un día tendré tanto dinero que no tendremos más carencias ni viviremos con los yenes contados..
—Si, pero.
—Nada, recuerda hoy nos olvidaremos de todo, ahora vayámonos o se nos hará tarde.
—Está bien— le doy un beso y tras separarnos, Kiba toma su saco, yo guardo los boletos en mi bolsa y partimos en busca de nuestra buena fortuna.
[...]
Había cerrado ese negocio con éxito, incluso mis nuevos socios están felices de mi propuesta empresarial, así que ya puedo decir que lo que había venido hacer a Tokio está listo, es hora de volver a mi hogar..
Aunque para ser sincero no había podido dejar de pensar en esa chica de mirada perlada, hasta ahora son dos veces que la había visto.
Dicen por ahí que en esta vida ningún encuentro es coincidencia y tras investigar acerca de la familia que creó ella pertenece, según leí el presidente es viudo y se rumora que su hermano gemelo pronto tomará su lugar en la presidencia de la compañía ya que la salud del actual presidente de las industrias Byakugan Corp es delicada, pero no dicen si tiene hijos..
Tal vez me equivoqué y ese intento de secuestro hubiera sido una simple coincidencia. Tras ese hecho intenté visitarla y saber si está bien.
Pero el hecho de que nosotros ni conocidos somos, me detuvo de hacerlo, sólo puedo rogar a mi buena suerte y esperar verla una última vez así sea de lejos antes de partir de Japón.
Aunque ahora debido a eso mi hermano quiere darme una despedida. Al ver el lugar, agradezco que no sea un bar desnudista como lo sugirió a la hora de la comida y tras entrar..
—Hashirama júrame que te vas a portar bien y que no me dejarás en vergüenza..
—Hermano..
Observó seriamente a Hashirama, lo conozco perfectamente y se por que se lo digo y cuando él pone el codo de su brazo sobre mi hombro y sonríe actuando tan relajado..
—Qué crees que soy..
—Hmp..
—Vamos deja de quejarte, ni pareces mi hermano..
—Hashirama..
—Relájate Tobirama, ven vamos por una copa— tras dirigirnos hacía el bar... —Mira nada más, pero que belleza hermano..
Frente a nosotros vemos a Hinata Hyuga la chica que había ayudado y al verla con un elegante vestido de noche en color negro con detalles de pedrería y tenga cabello recogido, definitivamente el color resalta su blanca piel, haciéndola ver muy hermosa y cuando su mirada se cruzaba con la mía..
Llegamos al casino llamado Lariat y al entrar todo se ve increíble, gente fina bebe y conversa sin preocupaciones, las mesas y máquinas de juego están listas, además la música es muy al estilo del lugar..
—Esto es increíble cariño, sabes estoy seguro de que hoy es mi día de suerte, lo presiento..
—Espero que sí amor— seguimos viendo todo encantados, incluso me siento como si estuviera en una película de antaño y al recorrer mi vista por el lugar, justo ahí veo a alguien conocido, estoy segura de que es él, Kiba me dice que ira a cambiar los vales que nos habían dado junto al premio para jugar y al acercarme al hombre que me ayudó días atrás..
—Quieres callarte Hashirama viene hacia acá— cuando él sonríe, es como si tuviera una bocina y..
—Senju-san..
—¡Oh, Hinata! Que grata coincidencia, pero háblame de tú, no me haga sentir tan viejo por favor, dime solo Tobirama..
—No podría hacerlo, digamos que me educaron bien, así que yo soy respetuosa y educada..
—No lo dudo, pero..
—Tobirama vamos no la acapares para ti solo, porque mejor no me presentas..
—Claro que sí hermano, te presento a la señorita Hinata Hyuga..
—Un placer Hinata— al extender mi mano y ella haga lo mismo —Hashirama Senju a sus pies, además si me permítame decirle usted es una mujer muy hermosa— al ver cómo un leve sonrojo aparece en sus mejillas, beso su mano ante la analítica mirada de mi hermano, la cual conozco muy bien y al reír..
—Discúlpelo Hinata, mi hermano a veces se pasa de confianzudo— al apretar su hombro para que la suelte..
—No se preocupe Senju-san, además me alegra conocer a un familiar suyo..
—Ya vez Tobirama, ahora relájate, que va a pensar tan bella señorita de mí y por último sabes bien que yo solo dije la verdad y la salude como el caballero que soy..
Tobirama-san niega con la cabeza y después de las presentaciones..
—Díganos Hinata, ¿Le gustaría acompañarnos a beber una copa?
Estoy por decirles que no puedo, pero..
—¡Hinata! — Kiba se acerca a nosotros y ante la mirada de ambos hermanos Senju puesta en él, al ver como mi novio llega hasta nosotros. —Kiba déjame presentarte a quien hace unos días fue mi salvador y su hermano— al estar por presentarlos..
—Quien no va a conocer a los hermanos Senju amor, ambos son importantes empresarios en el mundo de los negocios en varios países, ahora mucho gusto mi nombre es Inuzuka Kiba..
Cuando él sonríe y extiende su mano..
—El mismo chico con quién la había visto aparece y a pesar de su ropa fina, la diferencia entre ambos sigue sobresaliendo— al ver que Hashirama toma su mano..
—Mucho gusto Kiba, yo soy Hashirama y gracias, sabes ante tus palabras me siento uno de esos famosos artistas que salen en la televisión— tras sonreír —pero no entiendo a que se refieren con lo del salvador..
—Hermano ellos se refieren a que hace unos días, ayude a la señorita Hyuga en un intento de asalto y casi secuestro..
—Así que usted fue el héroe de mi novia, sabe le estoy muy agradecido por su enorme ayuda— al hacer una reverencia y enderezarme..
—Nada de eso, además cualquier persona hubiera hecho lo mismo que yo y hablando de eso espero este mejor Hinata— al observarla..
—Si gracias Senju-san, pero no los molestamos más— al tomar el brazo de Kiba..
—Antes de que se vayan tomen una copa con nosotros así festejamos el valiente acto de mi hermano y la bonita coincidencia de habernos conocido..
Observó a Kiba, la verdad el ambiente se siente un poco incomodo y no sé porque, pero mi novio accede y cuando Hashirama Senju nos extiende una copa de champagne, al tomarlas..
—Supongo que aquí decimos ¡Salud!
—Lo dicho un chico precipitado, parece que él es como la electricidad impaciente por hallar un punto donde hacer contacto debido a la velocidad con que viaja, en cambio ella es tranquila como el agua, pero siendo poderosa y definitivamente al ser combinados tarde que temprano harán un corto.
—Hey tierra llamando a Tobirama, ¿Sigues ahí?
—Al ver como Hashirama menea sus manos frente a mis ojos... — Perdón, ¿Qué decían?
—Andas muy distraído hermano, te perdiste tu propio brindis, además les decía a los chicos que espero podamos jugar una partida de cartas más tarde..
—Si claro, me parece bien..
—Entonces es un trato Tobirama-san, pero sepa que yo nunca pierdo un juego de cartas..
—Ni yo..
—Creo lo mejor es dejarlos solos Kiba, además dijiste que querías probar tu suerte en la roulette (juego de la ruleta) o algo así..
—Cierto amor, entonces espero verlos más noche y probar suerte, vamos linda— al tomarla por su cintura y despedirnos..
Los vemos alejarse y tras fingir toser, veo cómo ellos llegan a las máquinas tragamonedas, ya que las mesas de ajedrez, cartas y dados demás aún no son abiertas y al ver a Tobirama beber..
—Dime algo hermano, soy yo o esa chica te atrae — al verlo evadir mi mirada..
—No digas tonterías Hashirama, ella solo es una conocida, creo que mejor debemos ver qué hacer, ya que supongo no vinimos aquí solo para beber ¿O sí? Además, tú fuiste quien me invitó a este lugar para divertirnos ¿No?
—Eso es verdad, pero a mí no me engañas hermano, pero está bien no diré más, supongo el tiempo me dará la razón, solo te digo una última cosa, ella es diferente a ya sabes quién, mi cayo me lo dice y ese nunca falla, ahora brindemos..
—Cuando él ordena dos whiskies solo veo como ese chico grita emocionado, supongo había ganado, pero su entusiasmo llama la atención de los presentes.
—Habíamos probado suerte en las máquinas traga monedas y obviamente Kiba había ganado un par de veces, pero el ambientador nos pide reunirnos en el centro del lugar y al ir hacía allá..
Un hombre llamado A, nos da la bienvenida agradeciendo nuestra presencia y tras algunas palabras más, él da por iniciado los juegos, Hashirama se sienta en una mesa de cartas y al empezar a jugar, yo lo observo, mientras disimuladamente buscó a Hinata por el lugar, pero no la encuentro y después de escuchar varias veces a mi hermano reír y gritar que había ganado..
Creo que por eso había simpatizado con el chico Inuzuka, ambos son muy escandalosos.
—Había asistido a este lugar con Tobirama para que se relajara, después de todo es un apasionado de los juegos de cartas, pero parece molesto o tal vez había encontrado otro vicio más bonito, pero de pronto una figura llama mi atención, no me puedo equivocar, es él, Madara Uchiha— al ver cómo el chico Inuzuka llega hasta las mesas de póker..
—Hermano juega por mí quieres..
—¡¿Qué?!
—Tengo que ir a otro lugar, ya regreso— al levantarme de la silla que ocupó, tras palmear su espalda y él vea a ese chico tomar mi lugar creo yo gustoso, sinceramente no me preocupo por Tobirama, él es un buen jugador, más bien compadezco a sus contrincantes, pero no me puedo quedar a verlo jugar, tengo que saber qué hace mi ex amigo aquí y evitar que Tobirama lo vea, ya que, si eso pasa, aquí arderá Troya o mejor dicho Lariat.
Había jugado un buen rato en la ruleta, pero creo eso no es lo mío y al llegar a donde quería, las mesas de póker, los caballeros que juegan cartas en la mesa que elegí, son buenos contrincantes, Hinata sigue en las máquinas tragamonedas y al parecer mi intuición es cierta, ya que la suerte si esta de mi lado.
Las jugadas avanzan y poco a poco los rivales van dejando la mesa y al quedar solo quien es el héroe de mi novia y yo, al verla llegar hasta mí..
—Whisky..
—No me diga que se retira Tobirama..
—Para nada, solo tengo sed, ¿Acaso tú no?
—Claro— tras sonreír y besar la mano de Hinata, con todo el dinero que he ganado, vamos a vivir sin preocupaciones varios días y eso me motiva a seguir jugando y al ver cómo un mesero deja el pedido —¿Continuamos?
—Sí... — los bonitos ojos perla de ella nos observan a ambos y en verdad que envidio la suerte de ese chico al tenerla con él.
Empiezo a repartir cartas y las jugadas siguen, me siento tan poderoso, además había aprendido a descifrar a ese hombre frente a mí, cuando no tiene un buen juego, hace un tic, se toca la nariz y eso ya lo tengo bien analizado, así que creo es hora de hacer una buena jugada y al ver a Hinata disimular bostezar, tras sonreír..
—¿Qué le parece si hacemos una última jugada apostando todo nuestro dinero ganado Tobirama? Creo es una buena oferta, además el ganador se llevará una buena fortuna..
—Al escuchar decir esas palabras a Kiba, me hace abrir mis labios, estoy por regañarlo, ¿Cómo se le ocurre decir semejante locura? Ya que va arriesgar 200000 yenes y eso es una tontería, lo mejor es retirarse como el ganador de esta última jugada, pero Kiba cuando se propone algo no hay poder humano para convencerlo de desistir, además no es bien visto que una mujer se entrometa en un juego de cartas y cuando su contrincante me observa y sonríe..
—Vaya eso quiere decir que quieres cerrar tu noche con broche de oro, pero sabes soy un hombre de retos y el hecho de que ganarás las últimas dos jugadas no quiere decir nada..
—Así es, pero sabe la suerte está de mi lado, así que..
—Acepto el reto..
Tobirama pide una nueva caja de cartas, tal vez esta jugada va a ser una de las más importantes de mi vida y cuando las cartas son repartidas y ver cuales me han tocado..
Solo una carta, es la que arruina mi excelente jugada y al cambiarla. Tras sonreír acercó todas mis fichas al centro de la mesa y veo cómo Tobirama repite mi acción, viéndolas todas juntas se ven tan bonitas, además no hay mucha diferencia y al observarlo, él ve atentó sus cartas..
Tras verlo sonreír y negar con la cabeza, ahí aparece ese famoso tic y ahora quien sonríe soy yo..
—Bueno, como dije la suerte está de mi lado señor Senju, créame que ha sido un placer jugar con usted..
—Lo mismo digo señor Inuzuka, así que gane el mejor, ahora muéstrese..
Cuando cambié todo ese dinero, iré con Hinata a un buen hotel, beberemos champagne y mañana la llevaré a comer a esos restaurantes que siempre vemos solo por fuera.
Bajó mis cartas y..
—Kiba se muestra, sus cartas son un trío de nueves y finalmente baja un par de Q y..
—Full Tobirama..
—Dios esa palabra la había escuchado un montón de veces en las películas y al ver a Senju-san..
—Vaya, nada mal señor Inuzuka— al ver cómo él extiende su mano hacia las fichas —pero temo que la suerte ahora está a mi favor— al mostrar mis cartas..
—Él baja las barajas mostrando las cuatro cartas de J y una carta de corazón negro y al ver cómo la mirada de Kiba se apaga..
—Póker del señor Senju, quién es el ganador de la partida..
En mi mente se repite las palabras de quién es el encargado de la mesa y quién funge como juez, por así decirlo, pero no puedo creer lo que pasó. ¿En qué fallé? Además, él había hecho el tic y..
«¿Acaso solo había sido un truco?»
Tras alejar ese pensamiento de mi mente, para no sentirme más patético de lo que me siento, al ver a Hinata, nuevamente le había fallado, pero ella me sonríe y eso me duele más que haber perdido mi mini fortuna y al observar al hombre que había ganado la jugada más importante de la noche..
—Felicidades señor Senju, fue un gran juego— al extender mi mano, no demostrando ser un mal jugador..
—Gracias, pero el honor fue mío, hacía mucho que no tenía un juego tan interesante— él se levanta de la silla, de la mirada y sonrisa altanera no quedan rastros y al verlo tomar la mano de su hermosa novia —espere señor Inuzuka— cuando ambos me observan. Tal vez me voy a arriesgar hasta ser insultado o ganarme un par de golpes, pero quién no arriesga no gana. Y ante las miradas curiosas y cuchicheos de los espectadores. —Síganme, quiero hablar con ustedes... — Al verlos dudar un poco —vamos ¿Dónde quedó ese hombre de negocios y fortuna?
Este se había esfumado al haber perdido, pero decido seguirlo hasta una mini sala de descanso de las varias que hay en el lugar, tal vez me va a proponer otra jugada, pero yo había perdido todo mi dinero y al entrar, en fin, ya veré cómo rechazar esa propuesta sin quedar otra vez humillado y al ver como Tobirama enciende un cigarro y verlo tomar asiento..
—Supongo estabas muy seguro de tu triunfo y eso es válido, pero sabes si algo he aprendido de la vida es que la suerte puede cambiar en un segundo, recuerda mis palabras por favor y que conste que no te lo digo en modo de burla, ahora escucha, quiero proponerte algo— cuando ellos me observan fijamente —te ofrezco darte toda la cantidad de las fichas que he ganado, a cambio de pasar el resto de la noche con tu novia..
—¡¿Qué?!
Hinata me había quitado la palabra de la boca..
—¿Qué tontería acaba de decir? — Al tomar firmemente a mi novia de la mano..
—Vamos no me vean así, sé que puede parecer o sonar como una locura, pero míralo así, es casi la una de la noche y esta termina a las seis de la mañana, por cinco horas ustedes pueden ganarse un poco más de 500000 yenes..
—Al ver que Kiba parece meditar la ridícula propuesta de ese endemoniado hombre en vez de ponerlo en su lugar por semejante ofensa, aprieto su mano tratando para que reaccione y salgamos de ese lugar, esa propuesta es un absurdo, pero..
—Espera Hinata..
—¡¿Cómo?!
—Que guardes silencio y usted ¿Acaso está bromeando?
—Jamás haría eso, sé que eres un hombre de ambiciones y yo solo estoy haciendo una jugada, ahora ustedes deciden si aceptan o no..
En toda la noche no había empezado a sudar como ahora, sinceramente no puedo creer lo que está pasando, este hombre me ofrece toda esa cantidad de yenes que sinceramente tardaría un buen tiempo en juntar solo por unas horas con mi novia..
Una parte de mí piensa que la suerte no se había ido del todo, pero al ver a Hinata y ella niega con la cabeza..
—Platiquenlo y denme su respuesta— tras levantarme, salgo de ahí buscando a Hashirama, ya que no había vuelto, ni dado señales de vida. Aunque en realidad eso es solo un pretexto, ya que, me siento intranquilo, pero no por mi hermano, después de todo él es suficientemente grande para saber lo que hace sabiendo perfectamente que es bueno y malo. Más bien estoy así por la respuesta que ellos me darán, soy un idiota ¿Cómo se me ocurrió proponer eso? Pero tengo que mantener mi mente fría, además la moneda a sido lanzada, si ellos aceptan, tendré a Hinata unas horas solo para mí, pero no puedo desechar la idea de que ellos no acepten, la cual sinceramente lleva la mayor ventaja de que eso pase y si es así, mañana regresaré a Europa como está planeado y al exhalar el humo del cigarro..
Me siento en el mismo sillón que Tobirama Senju había ocupado y al observar a Hinata..
—Ni lo sueñes Inuzuka, es más vámonos ya de aquí, no tenemos nada más que hac..
—Hinata... — tras interrumpirla y limpiar mi frente..
—No Kiba, eso no, no acceder a estar con..
—Hinata— vuelvo a interrumpirla al llamarla y al levantarme —date cuenta son 500000 yenes..
—No me importa Kiba, dime ¿Acaso te volviste loco? Además el que debe darse cuenta de lo que está diciendo eres tú..
—Lo hago, ahora dime ¿Tienes idea de lo que podemos hacer con esa cantidad de dinero?
—Tal vez muchas cosas, pero..
—Hinata, podrías dejar de trabajar y empezar a estudiar, podríamos mudarnos a un mejor departamento, tener una mejor vid..
—¡No! — Lo interrumpo —yo no podría, yo..
Ella niega con su cabeza, zafo ese moño que es el complemento de la vestimenta que uso y..
—Nena será solo una noche y nosotros seremos ricos, además esto se olvidará ¿No lo entiendes?
—Te escuchó y no lo puedo creer, tú mi pareja me pides que..
—Luches por los dos— completo la frase, aunque tal vez ella no diría eso —cómo lo has hecho hasta ahora..
—Sinceramente no sé qué me duele más, si saber que el hombre que creí era mi salvador, se comporta vilmente o que mi pareja me ofrezca como un pedazo de carne— y al sentir mis ojos llenarse de lágrimas..
Tomo sus brazos y cuando esa perlada mirada me enfoca..
—Vamos nena, solo un paso y seremos ricos— al limpiar sus lágrimas —tú como yo, sabes que una oportunidad así no se nos presentará nuevamente en la vida, solo es una noche, mejor dicho, unas horas y todos nuestros problemas se resolverán mi amor, así que dime ¿Aceptas?
—Al parecer desde un principio, todo esto había sido cosa del caprichoso destino, ya que no creo que Kamisama cree estas locuras, lo que me hace preguntar ¿A quién se le puede ocurrir? Pero ahora no estoy para buscar una respuesta a ello, además diga sí o no Kiba me echará en cara cualquier decisión que tome, ya que, si me niego él me recordará siempre que por mi culpa dejamos ir una buena oportunidad como dice y si aceptó, tal vez seremos ricos, pero ¿A qué costo? Aunque lo conozco tan bien, él no sé va a echar para atrás, su mirada me lo dice y definitivamente este mundo lo había corrompido— al pasar saliva —haz lo que quieras— y como ese hombre poderoso salgo de ahí, sintiendo la necesidad de tomar aire, de pronto me siento ahogarme.
Al verla alejarse, suspiró profundo, supongo no hay otra respuesta, debo enfocarme en lo prioritario y al salir de ahí avanzó por el lugar. Al llegar a la recepción y ver a Tobirama Senju hablar por teléfono..
—Por más que le marcó a Hashirama, él no me responde, sé que es un hombre adulto y hasta ahora nunca le había conocido una infidelidad, pero como hombre que somos nos gusta admirar la belleza femenina. Tal como yo, justo ahora estoy impaciente por saber la respuesta y al escuchar como la contestadora nuevamente me responde, el sonido se una tos fingida me hace terminar la llamada y al enfocar al causante de ese sonido..
"Tú puedes Kiba" tras darme ánimo me coloco frente a él y..
Al verlo llegar solo y ver su semblante serio, supongo la respuesta será un no y ante eso no se si reír o molestarme.
—Lo estaba buscando..
—Te escucho..
—Yo... Verá... nosotros aceptamos la propuesta... — está hecho, ya no me puedo echar para atrás, pero al ver cómo ese hombre por un instante parece sorprendido..
—Bien... — llamó a uno de los chicos que fungen como jueces en las mesas del casino y al verlo llegar, le ordenó le entregué la cantidad del dinero estipulado de las fichas que había ganado a Inuzuka Kiba y ante su enseguida el se retira supongo yendo a cumplir mi orden..
El joven Inuzuka y yo avanzamos hacía la salida del casino y al estar por salir vemos a esa bonita chica llorar, él se detiene, yo avanzo hacia ella y al ver cómo el valet parking me entrega las llaves del auto..
—¿Nos vamos?
Ella observa hacia el interior y ese tonto chico asiente. De pronto la culpa me invade, pero yo no estoy haciendo nada malo ¿O sí? Ignoró esa pregunta sintiéndome un desgraciado y al ayudarla a subir al auto, tras hacer lo mismo y arrancar..
—Am Hinata yo... supongo pensarás que..
—De héroe no tiene nada..
—Vaya, creo me caí del pedestal donde me tenías, pero sabes yo solo hice una jugada, ustedes decidieron y..
—Por favor cuentos chinos no, admita que usted supo tentar a Kiba..
—Nada de eso Hinata, mira sinceramente me sentí mal ante la mirada que hizo tu novio en esa última jugada y de cierta manera quise remediar mi error, ahora quiero que sepas que soy un caballero y jamás te obligare hacer algo que no quieras..
—No me haga reír, si usted pagó toda esa gran suma de dinero, no mienta y me haga creer que no espera algo a cambio..
—No te voy a negar que eres una mujer muy hermosa, eso lo supe desde que te vi la primera vez tras un ventanal de un restaurante— cuando ella por fin me observa... —pero no creo que sea el primer hombre que te dice algo así Hinata, ahora lo único que yo deseo es conocerte y que pases una buena velada..
—Así que si es ese hombre que vi salir de ese lujoso restaurante, tenía mis dudas, pero eso ya no importa, aunque sinceramente sus palabras me confunden, por una parte él tiene razón, muchos hombres en el trabajo me coquetean, incluso me proponen propuestas indecentes siendo muy vulgares, pero este hombre desde que lo había conocido se había portado conmigo cortésmente y en parte me siento atraída por él, ya que es alguien enigmático y no lo digo solo por gozar de una buena posición económica, pero por otro lado me molesta que me hubiera involucrado en este vil chantaje, pero siendo sincera ¿Quién se resiste a una oferta así de tentadora? Creo yo solo un tonto, pero Kiba había decidido y espero en verdad no pase nada malo— . Cuando él deja de verme y se concentra en manejar... —tiene razón no es el primero que me dice un halago, pero ¿Por qué inmiscuirme en un vil chantaje? Sabiendo de antemano la respuesta..
—Ante mi defensa y como ya te dije, quise ayudarlos, además te juro que pensé que se negarían y, por último, tú me gustas Hinata... — cuándo esa mirada perlada me observa sorprendida... —no miento, estoy siendo completamente sincero, ya no soy un niño para evadir mis deseos o pensamientos y sinceramente creo que por eso fue por lo que les propuse esta locura..
—¿Qué le puedo decir? ¿Cómo debo sentirme ante sus palabras? Además, si hablamos de gustar, él también lo hace, pero no sé lo puedo admitir, yo tengo una pareja, supongo él es soltero y justo ahora no quiero pensar si él también tiene pareja— al dejar de verlo, creo diga lo que diga está de más, ya que aquí estoy con él, en un bonito y lujoso auto..
Qué más da si ella me dice algo malo o no, total solo vamos a estar juntos unas horas y después de eso, supongo no nos volveremos a ver.
Al ver las avenidas solitarias y como todos los restaurantes, centros comerciales y demás locales están cerrados, ¿A dónde podríamos ir? Los únicos lugares abiertos son los hoteles y aunque no puedo negar ella me atrae mucho, no la voy a humillar más y ahora sí me odie.
Si fuera otra la manera que Hinata hubiera aceptado estar conmigo, la hubiera llevado a comer a un fino restaurante, después tal vez a bailar o donde ella deseara ir, pero por la hora solo se me ocurre ir al departamento que rento..
Sinceramente no sé qué hacer o decir, ya que en mi mente solo contemple la idea de que ellos se negarían.
—El silencio reina y lo agradezco. El auto sigue su marcha y aquí es donde me pregunto ¿De qué podemos hablar o decir? Que no surja una molestia— al ver cómo la zona de lujo o donde pasean y vive la gente de dinero queda atrás y da paso a los condominios, de pronto el auto disminuye la velocidad y al verlo entrar al estacionamiento de uno de esos lujos departamentos..
—Iremos a mi departamento, pero tranquila, por la hora no podemos ir algún lado a cenar, bailar, o donde tú quisieras, como dije soy caballero y mantengo mi palabra Hinata, pero me gustaría que bajaras un poco tu defensa y trates de pasar, digamos un agradable rato juntos..
—Como guste después de todo, usted pagó, usted manda— si tal vez esas palabras habían sonado molestas, pero así me siento y sinceramente no me puedo permitir bajar la guardia. Cuando el bello auto se detiene por completo y lo escuché exhalar, Tobirama baja y al verlo rodear el auto y abra la puerta de mi lado..
Trataré de demostrarle que mis intenciones son buenas, ya que el hecho de pensar en que una mujer bonita solo le interesa el dinero y yo pueda dárselo, obviamente obteniendo algo de su parte me está haciendo actuar bajamente, ya que es obvio que Hinata no es así, pero esa es la manera que había estado viviendo desde aquella traición que viví, digamos que yo tampoco confío del todo en una mujer con belleza.
Pero aquí estamos y ya no puedo echarme para atrás, solo trataré de demostrar que no la había comprado como dice por tener sexo con ella. Trataré de brindarle una increíble velada.
Al extenderle mi mano para que Hinata bajé del auto, al verla dudar un poco y finalmente acepté..
—Bueno ahora hay que cumplir los caprichos o deseos de este hombre, sinceramente nunca en mi vida me había sentido así de humillada por un hombre, o dos ya que aquí también está incluido mi pareja, pero solo es un momento y nada más, yo olvidaré todo esto— el amplio espacio me muestra increíbles y lujosos autos, pero el fresco de la madrugada me pega y al resentirlo en mi piel, de pronto algo tibio y con un aroma tan varonil reemplaza la sensación fría y..
Tras colocarle mi saco y estar por colocar mi brazo en la parte baja de su espalda..
—Vamos, no quiero que te enfermes— al animarla a caminar..
—Esto es por una mejor vida Hinata, esto es por Kiba y por mí, esto es... — mis ojos se llenan de lágrimas, pero eso no me salvará, además estoy comprometida a cumplir sus caprichos, no puedo negarme. Al comenzar avanzar llegamos hasta un elevador, tras entrar y ver en una pequeña pantalla el número de pisos avanzar, segundos después las puertas metálicas se abren y..
Por un momento pensé que se echaría a correr gritando, sinceramente me siento un violador, pero no lo soy a pesar de todo tengo educación y jamás obligare a una mujer hacer algo que no quiera, así le pague.
Tras extender mi mano dándole la bienvenida a mi hogar temporal y ella entre, ante el sonido de las puertas del elevador cerrarse, necesito urgente un trago, pero no quiero arruinar más mi imagen ante Hinata y al pedirle tome asiento..
—Es un amplio y elegante departamento, se nota la buena vida que lleva. Además, compruebo que entre la sala y cocina cabe el departamento donde yo vivo, pero estos lujos no me impresionan, yo no soy de esas mujeres, sumado a que el pensamiento de que Kiba vendrá por mí devolviendo el dinero invade mi mente— al hacer lo que él me pide, sigo admirando la decoración y..
—Am por lo regular pido comida a domicilio o voy algún restaurante a ingerir mis alimentos, Hashirama dice que soy un pésimo cocinero, que al menos en ese aspecto él es mejor que yo, pero iré a ver que hay en el refrigerador, supongo tienes hambre..
—No es necesario..
—Por favor, Hinata te pido te relajes, créeme no te haré nada malo, sinceramente ni yo entiendo por qué cometí esta locura, pero lo que te dije es cierto, tú me gustas y mucho, pero eso no me garantiza comportarme como lo estoy haciendo, yo..
—Corte con ese tema por favor, si vine con usted es porque Kiba así lo decidió, además estoy segura de que si me hubiera negado él de igual forma me hubiera reprochado, pero haré lo que me dijo, tratare de pasar un rato agradable, pero conversando..
—Me parece bien, deja ver que hay y abrir una botella de vino, es suave te lo aseguro, una de mis pasiones en la vida son los vinos, te parece si me dices ¿Cuáles son las tuyas?
—El avanza hacia la pulcra y limpia cocina, ahora que lo analizó, hasta donde yo veo él tiene buenos utensilios para los alimentos, pero si como dijo no cocina ¿Por qué los tendrá? Aunque no es momento para pensar en ello, no somos amigos y no lo seremos— al verlo regresar, supongo me había perdido mucho tiempo en mis pensamientos que no había notado cuando saco el famoso vino y al parecer queso y unas doradas galletas..
—Es lo que pude encontrar, Hashirama y yo es lo que solemos tomar y comer cuando tenemos alguna plática, pido perdón por ser pésimo anfitrión, pero no estaba preparado..
—Al ver como abre esa fina botella— no se preocupe, mucha gente gusta de ese pequeño aperitivo y bueno respondiendo su anterior pregunta a mí me apasiona el diseño de moda, por ejemplo, sentir la suavidad de las telas en mis manos, contemplar sus vivos colores, me gusta imaginar cómo se verá un diseño que plasmas en un papel así sea una simple servilleta, puesto en una persona y la felicidad que le causa, eso me llena de alegría..
—Así que eres diseñadora..
—No, verá yo nací en una pequeña aldea cercana a la capital llamada Konoha, desde pequeña, las telas de todos colores y formas han sido parte de mi vida, pero hace tres años vine a cumplir ese sueño, estudiar diseño, pero por cosas de la vida aun no logro hacerlo, pero lo cumpliré se lo aseguro..
Su mirada había cambiado, parece ejercer fuego de ella, además me gusta que sea decidida, pero ¿Por qué no estudiar en todo este tiempo? Aunque tengo curiosidad, no quiero arruinar el pequeño avance que había logrado por mi curiosidad.
Tras servir el vino y olerlo, compruebo que en verdad es exquisito y al ver a Hinata..
—Sabes yo de pequeño quería ser presidente de esta nación, cuando pude entender el mundo de las letras me fui por la contabilidad, pero no sentía que esa carrera me llamaran tanto la atención, hasta cierto día, mejor dicho cuando paso mi primer borrachera. Al no querer que nuestros padres nos descubrieran que habíamos salido a festejar, Hashirama y yo llegamos a casa muy entrada la madrugada y al estar muy tomados, entrar a casa en hurtadillas, pero eso no nos ayudó ya que rompimos entre otras cosas, un bonito televisor el cual mi padre adoraba, como comprenderás todos en la casa se despertaron ante el estruendo y sumado del regaño, nos tocó pagar la compostura de esta, pero cuando la cruda había pasado, ante la molestia de mi padre al ver el televisor en la basura, nos enteramos que esta ya no tenía arreglo. Sinceramente me sentí muy mal por eso, así que la tome y al abrirla tras analizar el interior empecé a mover los cables y todo el interior de esa televisión. La desarme toda y al volver a armar nuevamente, ya que según yo había quedado arreglada, vi que muchas piezas me sobraron, pero eso no me importaba, yo estaba feliz porque al conectar la televisión esta se escuchaba más no se veía y para mí eso fue un gran avance y justo ahí entendí que gracias a desbaratar esa televisión, había encontrado una de mis pasiones y a lo que me quería dedicar, así que deje la contabilidad de lado y me inscribí en un bachillerato para estudiar máquinas y herramientas, obviamente mi padre puso el grito en el cielo, pero le demostré que eso en verdad es mi vocación, pero ahora me gustaría tener un viñedo, creo mi vida va de locura en locura— tras sonreír por mis recuerdos y palabras, le extiendo la copa y..
—Se le nota que en verdad ama su profesión— al sonreír —creo que ustedes nacieron para ser eso..
—¿Ustedes?
—Perdón, sé que tal vez está mal lo que voy a decir, pero Kiba también nació para ser veterinario, es muy bueno en ello y lo disfruta..
—Cómo tú, lo noto por como hablas acerca del diseño y lo que conlleva, sabes no me lo tomes a mal, pero yo conozco gente que tiene escuelas de diseño y si quieres puedo pedirle que..
—¡No! — Tras interrumpirlo —lo siento, no era mi intención ser grosera, pero no es necesario su lastima, como le dije algún día yo lograré cumplir mi sueño por lo que valgo y mi deseo de triunfar, no por qué alguien me regale las cosas..
Su mirada perlada refleja orgullo, temple, haciéndola ver tan sensual, pero entiendo su punto de vista, el que ella piense así, da entender que se quiere comer el mundo y lo lograra estoy seguro..
«¿Por qué nuevamente intentó ayudar a una mujer? ¿Acaso no había aprendido la lección?»
Tras ignorar esos pensamientos, soy un idiota no entiendo ni por qué le había ofrecido mi ayuda, total ni amigos o cercanos somos.
Tomó asiento y al termino mi copa y seguir platicando de gustos, recuerdos, anhelos y demás, me agrada que Hinata poco a poco se relaje y al ver que ella termina la primera copa que le había brindado y yo fuera por la tercera, tras escuchar su estómago gruñir y reír mutuamente..
—En verdad eres muy hermosa..
—El ambiente nuevamente se hace incómodo y cuando ambas miradas se conectan y sienta cómo sus pulgares acaricia mi brazo, tras sentir mis bellos erizarse...
—No te gusta que te digan esas palabras, ¿verdad? Después de todo no son groserías, ni tampoco te estoy faltando el respeto ¿O sí?
—Yo... Es solo que, por si se le olvida tengo una pareja, no sé usted, pero sinceramente no sé cómo reaccionar..
—Si querías saber si estoy soltero me lo hubieras preguntado directamente linda, después de todo estamos teniendo una plática amena, ahora mi respuesta es no, no tengo novia, ni pareja, ni nada, desde hace mucho tiempo soy divorciado, ahora entiendo lo que quieres decir, pero repito no es ninguna grosería decir lo que resalta a la vista..
—Esas palabras me ponen nerviosa y para que él no lo note y alejarme de su mirada, me levanto del sillón fingiendo ver algún adorno..
—Te molestaría si pongo un poco de música, digo después de todo eso siempre relaja o eso he escuchado decir... — cuando ella asiente, al tomar un control, enciendo un mini reproductor... —si te pido hacer algo ¿Lo harías?
—Ante sus palabras, lo observó— ¿A-a que se refiere? — Yo espero que la incomodidad entre ambos nos rebase, pero tengo tanto miedo a que me fuerce hacer algo que no quiero..
Su mirada es tan transparente, con ella Hinata expresa sus sentimientos, miedos y creo deseos y al sonreír..
—Tranquila, como te dije no te obligare hacer algo que no quieres, pero si te pido que me bailes, ¿Lo harías? — Ella separa sus labios y al ver un ligero sonrojo en sus mejillas..
—Usted quiere que..
—Me bailes Hinata— tras completar su frase, un extraño deseo se apodera de mí, admito no la iba a forzar tener sexo conmigo, pero sinceramente me gustaría admirarla completamente..
Al verlo acomodarse en el sillón y el cambio de música empiece a sonar. Estoy nerviosa, pero él pone una buena canción, aunque no es momento de pensar en eso y si en que él quiere admirar mi cuerpo..
Supongo le tendré que dar ese gusto, ya que hasta ahora se había comportado correctamente, así que debido a eso accederé, pero solo quitaré mi vestido, hasta ahí llegaré, no cederé a desnudarme y menos hacer otra cosa, después de todo él lo había prometido y confió en que tiene palabra.
Así que tras suspirar profundamente..
Cierro mis ojos, sintiendo la melodía musical y al empezar a balancear mis hombros, piernas y cadera, imagino que a quién le estoy bailando es a Kiba..
«Aunque justo ahora estoy molesta con él» alejó ese pensamiento, no quiero ponerme a llorar.
Y no a quien me había comprado..
Al soltar mi cabello y quite mis zapatos, mis manos empiezan acariciar mis piernas, subiendo hacia mi abdomen, al repetir los mismos pasos, tras suspirar, a mi memoria llegaba Kenjirō Tsuda, un famoso actor de doblaje, el cual me encanta y..
«Ojalá fuera él quién estuviera frente a mí» alejo ese pensamiento de mi mente, eso ahora no me ayuda y al abrir mis ojos, veo como Tobirama Senju ve atentó todos mis movimientos y..
—Acércate..
Hago lo que me pide, pero me siento tan incómoda y al llegar hasta él, lo veo levantarse del sillón, sus manos se posan en mi cintura, eso me sorprende, pero al sentirlo girarme, el empieza a bajar el cierre del vestido y cuando esté cae y sienta su aliento cálido cerca de mi cuello, tras sentirlo olerlo y acariciar mi espalda con sus pulgares..
—Hueles delicioso..
Tobirama muerde mi oreja y al sentir como un cosquilleo empieza a recorrer mi cuerpo, a pesar de vestir una pequeña bata que cubre mi cuerpo, me siento expuesta, ya que siento como si él me desnudara hasta el alma y cuando lo siento morder el lóbulo de mi oreja, una sensación parecida a una corriente eléctrica recorre mi espina dorsal, los nervios me invaden y al pasar saliva, Tobirama se separa de mí y..
—Mírame...
Si vos me desconcierta y al girarme hacia él, evitó observar esa mirada rojiza que ahora es más penetrante que la de Kenjirō, además su voz es tan erótica.
Estamos frente a frente, ahora sin mis zapatos, me siento tan pequeña a su lado, al enfocarlo veo como la mirada de ese hombre recorre descaradamente mi cuerpo, intentó cubrirme, pero al sentir que coloca un mechón de mi cabello tras mi oreja, eso detiene mi acción y al escucharlo jadear..
—Tienes unos hermosos ojos Hinata y un cuello tan tentador..
Él me da un beso en esa parte de mi cuerpo y eso me hace sentir como si mi sangre corriera muy espesa, ya que un calor me invade y este se propaga desde mi centro haciéndome jadear..
Al cruzarse nuestras miradas, me siento tan confundida, mi parte ofendida agradece que se aleje, pero mi otra mitad anhela mucho más de sus toques, sinceramente ni yo me entiendo.
Otra balada comienza a sonar y yo no sé cómo actuar ya que aunque la habitación está media iluminada me siento expuesta, pero al ser jalada por mi cintura y tocar su pecho al sobresaltarme por su acto..
—Tranquila, no te haré nada malo..
—Yo..
—Relájate solo quiero admirarte y acariciarte un poco nada más..
Su voz es tan ronca he hipnotizante..
—Tu piel es tan suave..
Al sentirlo como los dedos de ambas manos acarician mi brazo y muslo respectivamente, cierro los ojos disfrutando cómo su nariz me huele, su lengua lame mi cuello y al sentirlo apretar mi cintura..
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Al abrir mis ojos, la luz solar ilumina la habitación, pero frente a mi esta Tobirama Senju como dios lo trajo al mundo ¡Totalmente desnudo! Y..
—¿Te desperté? — Al verla acomodar su bata y ver un tono rojo adornar sus mejillas..
—No..
—El desayuno está listo..
Al ver mi vestido sobre un sillón..
—Se lo agradezco, pero es hora de irme, después de todo la noche termino— me levanto de la cama y..
Admito había sido una noche increíble, sentí cómo es tocar el cielo y eso me encantó, tras sonreír, definitivamente Hinata Hyuga es una mujer en toda la extensión de la palabra, además de hermosa, apasionada, decidida.
Pero supongo que ahora al bajar la adrenalina sumado la pasión, viene lo incómodo y al verla vestirse, yo debo hacer lo mismo.
—Entiendo, solo quise ser amable— al verla tomar la ropa que puse cerca de la cama y ver que ella evita verme de frente..
¿Qué es lo que se dice aquí? Sinceramente no quiero que se marche, incluso deseo dejarla conmigo mucho más tiempo, si pudiera hasta el final de mis días, me gustaría conocerla en todas sus facetas, aunque suene tan ilógico, pero eso no puede ser, es más el hecho de haber hecho el amor ni siquiera estaba contemplado en mis planes, pero había pasado y ahora eso me tiene muy emocionado y feliz.
Pero como ella misma lo había dicho, la noche termino y no puedo retenerla más tiempo a mi lado.
Debo recordar que Hinata no me pertenece, solo el bonito momento que habíamos compartido juntos, aunque aquí termina.
—Etto... yo..
Al verla actuar nerviosa..
—Tienes que irte ¿Verdad? — Al ver que ella vuelve a evadir su mirada y un sonrojo aparece en sus mejillas..
—Así es..
—Si me esperas, te puedo llevar a tu cas..
—No es necesario— tras interrumpirlo — puedo irme sola, incluso deseo hacerlo, después de todo nosotros no somos..
Ante su silencio..
—Entiendo... — esa mirada perlada parece llena de incertidumbre, además supongo es lo mejor.
—Al menos deja que mi chofer te lleve, me sentiría más tranquilo al saber que llegaste con bien a tu hogar..
—Está bien— me alejo de la cama, del cuarto, de su mirada, de él, con el pretexto de darle privacidad y se cambie, pero sinceramente no se ni como sentirme. Al llegar a la sala, veo como en el comedor hay jugo, café, pan, cereal y demás alimentos, tras suspirar..
«¿Qué hiciste Hinata? ¿Por qué cediste? ¿Te das cuenta del enorme error que cometiste? Pero siendo sincera no pude negarme»
—Al escuchar unos pasos, me hace salir de mis pensamientos y al girar mi vista, lo veo aparecer vistiendo un elegante traje a la medida haciendo resaltar su belleza y poderío..
—En verdad no gustas comer algo o necesitas alguna cosa especial..
—Al verlo señalar el comedor..
«Lo único que necesito ahora es irme y olvidar esta locura»
—No necesito nada, solo quiero irme..
—Entiendo..
«¿Qué esperabas Tobirama? De seguro ahora si te cree un pervertido aprovechado»
Alejo ese pensamiento y al tomar la bocina del teléfono y marcar el número, al segundo tono el chofer responde y al pedirle tenga el auto listo, ante su sí señor..
La observo y ella parece tan lejana y al fingir toser..
—Vamos, el auto está listo— al señalar la puerta y avanzar hacia ella, ahora Hinata ni siquiera me ve y cuando las puertas del elevador se abren y ambos entremos, lo poco que logre avanzar con ella anoche se había esfumado..
Al observarla discretamente tantas dudas, preguntas, invaden mi mente, incluso imagino que ella había disfrutado lo ocurrido tanto como yo, pero no puedo engañarme..
Tal vez Hinata solo había sido complaciente conmigo por el momento y la gran cantidad de dinero que pague y la cual me avergüenza, pero no me importa así hubiera sido una transacción, lo vivido me encanto, tanto que ahora mismo anhelo arrinconarla contra la pared metálica y besarla mientras la acaricio, pero las puertas del elevador se abren y supongo eso es una señal..
Al darle el paso para que ella salga primero, al ver ese auto tan conocido...
—Buen día Senju-san, señorita..
Homura hace una reverencia con su cabeza y al saludarlo..
—Llevarás a la señorita a la dirección que te indique y luego regresas aquí..
—Como diga señor— al abrir la puerta del auto..
—No sabía ni como sentirme, supongo él está acostumbrado a mandar a sus conquistas con el chofer, incluso se me hace algo tan irónico que fuera en el mismo auto donde lo conocí y al preguntarme ¿Cuántas mujeres habrán subido en él? Ni ganas me dan de hacerlo y tras regañarme mentalmente, ya que eso no tiene por qué importarme, al repetir que yo no soy una conquista, vamos Hinata solo sube y vete de aquí y al observarlo, ¿Qué se dice aquí? ¿Gracias? ¿Hasta luego? Obvio no, nuestros mundos son totalmente diferentes y al separar mis labios..
Por su actuar parece dudosa y nerviosa, pero yo estoy igual y al acercarme a ella, para ayudarla a subir, tras tomar su mano Hinata parece volver al presente y al intuir se soltara..
—Gracias por regalarme una increíble noche Hinata, cuidate mucho— beso esa parte de su cuerpo, ella asiente y al verla subir..
—Eso es Hinata, vete y no mires atrás— . Pero al ver que Tobirama aún no cierra la puerta, por un momento creí que también subiría, pero la puerta finalmente es cerrada. Eso es lo mejor, ya que no sabría cómo actuar si el sigue conmigo. El chofer sube y al verlo sonreír, le indico mi dirección.
El auto finalmente parte y al ver como se aleja, con gusto la seguiría, pero así tiene que ser, mi vida debe seguir y al avanzar hacia mi bello Mustang color rojo con detalles en color negro y subir, las imágenes de lo ocurrido invaden mi mente y al recargar mi cabeza en el asiento..
—Vamos Tobirama, solo fue un bonito sueño— tras suspirar, arrancó recordando sus ojos, labios, su piel, gemidos..
—Joder olvídate de eso, además no eres un adolescente— al ver que había conducido cerca de la empresa familiar, necesito mantenerme ocupado o cometeré una locura..
Además, solo son unas horas ya que, al caer la tarde, volveré a Europa y olvidaré todo lo vivido aquí.
Tras estacionar el auto, bajo y al dirigirme a la entrada, la puerta se abre y al ver al guardia, tras su saludo le correspondo y avanzó hacia la presidencia.
Al llegar a esa oficina que conozco a la perfección, al dar unos golpes en la puerta, la abro y..
Trató de concentrarme en los pendientes que mi asistente me había indicado y que son urgentes, pero sinceramente no puedo concentrarme, al recargarme en el respaldo de la silla y escuchar que alguien toca la puerta..
De seguro es ella y aún no he firmado, ni revisado nada, al hacerla pasar, me preparó para pedirle más tiempo, pero unos ojos rojos y alguien más conocido aparece y ante su saludo..
«¿Qué voy a hacer?»
Al ver cómo Tobirama se acerca a mí..
Había salido de ese poderoso e iluminado casino, ahora que lo veo desde el exterior vaya que A había echado la casa por la ventana ante su llegada a la capital, tras trasladarse de Kumogakure.
Pero ahora eso no importa y al alcanzar a esa persona que también regresa a esta tierra, antes de que se marche..
—¡Madara! — Él se detiene y al verlo enfocarme..
—Hashirama, que agradable coinciden..
—Cállate y dime ¿Qué haces aquí en Japón? Para ser más preciso en ese lugar... —ante su brillosa mirada..
Esto en verdad es mucha coincidencia, ya que el hecho de que tanto Tobirama como él estén en este casino, sinceramente no creo que sea "coincidencia" y al verlo sonreír..
—Como siempre tan directo y perspicaz Hashirama, pero sabes no sé qué imaginas o piensas, yo estoy aquí ya que soy socio de A...
—No me digas, qué casualidad ¿No crees?
—Mira amigo, no estoy aquí para buscar pleitos o peleas, así que tranquilízate y bájale dos rayitas a tu paranoia, para que veas que soy sincero, al verlos entre los invitados, decidí no aparecer frente al público, a pesar de que A me insistió en hacerlo, sinceramente no quiero armar un escándalo..
—Madara por tu propio bien, espero me estés diciendo la verdad y no estés buscando una excusa..
—Hashirama estoy diciendo la verdad, además tu hermano ya no es un niño, créeme aquel desafortunado momento que nosotros compartimos ya es pasado, incluso está olvidado y enterrado, después de todo eso pasó hace mucho tiempo..
—Espero eso sea verdad, pero por si las dudas, no está de más advertirte, ya que, si lastimas a mi hermano una vez más, ahora si intervendré sin importarme que alguna vez tu fuiste mi mejor amigo— Madara niega con la cabeza y se aleja sin decir más nada.
—Al observar a mi hermano espero su típica sonrisa o miles de preguntas ante mi desaparición, aunque sinceramente yo también tengo algunas dudas y curiosidades, pero Hashirama parece preocupado y al cerrar la puerta. —Y bien me dirás ¿Qué te ocurre hermano?
Tobirama se sienta frente a mí y ante sus palabras, no se si decirle o no que Madara también está en Japón, aunque supongo mi hermano viene a despedirse, ya que hoy regresa a Europa.
—O ¿Acaso tienes un gran problema hermano? Y de ahí tu expresión seria..
—Ni una no otra Tobirama..
—Entonces ¿Estás molesto conmigo?
—¿Crees que debería estarlo?
—No lo sé, dímelo tú, ayer te perdiste y tras intentar contactarte no diste señales de vida..
—Para tu mayor información volví a la mesa de póker dónde te dejé jugando y ni tú ni esa joven pareja estaban, incluso escuché rumores que se habían ido juntos ¿Eso es cierto?
—Ante su mirada analítica, prefiero no responder y tras aclarar mi garganta... — ¿A dónde fuiste? O ¿A quién fuiste viste?
—Evades el tema, dime ¿Qué me ocultas Tobirama?
—Y tú Hashirama ¿Por qué no me respondes?
—Porque yo no hice nada malo..
—Cuando él se pone serio vaya que da miedo, pero lo conozco tan bien que estoy seguro no voy a sacarle ninguna información— tras suspirar sintiéndome frustrado... —Me acosté con Hinata Hyuga..
—¡¿Qué?!
—Ahora sí se vienen supongo yo miles de preguntas
[...]
Finalmente llegó al lugar dónde vivo, tras agradecer y bajar del auto, avanzó hacia la puerta de ese modesto departamento y al entrar..
—Al fin apareces..
—¡Kiba!
—¿Por qué llegas hasta esta ahora?
—Yo... me acaban de dejar fuera del edificio y..
—La observo detenidamente y todo parece normal en ella, pero ¿Cómo saber que paso anoche sin atormentarme?
Enfoco el maletín donde está el dinero, este está sobre una mesita, además el ambiente se siente tan tenso y al observar a mi alrededor hay algunas latas de cerveza regadas por el piso, al igual que cigarros a medio terminar o rotos..
—Hinata..
—¡Eh! — Cuándo nuestras miradas se encuentran..
—Anoche..
—Olvidemos eso quieres... — sinceramente no quería hablar del tema, ya no quiero recordar, solo olvidar..
Al avanzar hacia la recamara, pensando que tengo que darme un baño, siento como Kiba detiene mis pasos al tomarme del brazo y..
—No puedo... necesito saber ¿Qué pas...?
—¿Acaso no confías en mí? — Tras interrumpirlo —después de todo ambos accedimos a esa estúpida petición ¿No es así Kiba?
—Joder Hinata— tras soltarla y revolver mi cabello, sintiéndome muy frustrado —si accedí fue... yo... creí que era lo mejor, pero..
Kiba parece desesperado y atormentado eso me hacía sentir peor..
—Al observarla y ver esos ojos perlados viéndome fijamente... ya no quiero atormentarme anoche llegué a nuestra casa sintiéndome poderoso, pero tras cerrar la puerta y ver el lugar en penumbras, me había torturado una y otra vez pensando todo lo que ellos podrían estar haciendo en ese momento y conforme las horas pasaron, todo es peor, sentí que me iba a volver loco— . Mierda necesito salir de aquí..
Al ver cómo Kiba sale del departamento, lo sigo y al alcanzarlo, tras tomar su mano y su mirada parece analizarme..
—Eres muy hermosa Hinata, se que te di mi palabra, pero es imposible no desearte..
No sé cómo sentirme o reaccionar ante sus palabras y cuando él aprieta mi trasero, un gruñido se escapa de sus labios, al observarlos estos son tan tentadores..
Ya se ni yo me entiendo, pero sus caricias me gustan y cuando él se separa de mí negando con su cabeza..
Mi cuerpo reacciona por instinto, tras detenerlo lo acercó a mí y ahí uno mis labios a los suyos, él me corresponde, durante el beso, Tobirama me pega más a si, al abrazarme por la cintura y su otra mano se pose en mi nuca, mis manos suben por su amplia espalda llegando a su cuello, pero ante la falta de aire nos hace separamos..
Tobirama vuelve a besarme, pero al pegarme a su cuerpo siento algo duro golpear mi estómago, mi mente me indica que es, pero lo ignoró dedicándome a disfrutar el beso, entrelazando nuestras lenguas y cuando esté termina, nos separamos..
Él sonríe haciéndolo ver tan seductor, pero Tobirama me carga, los besos, caricias y jadeos no faltan y justo cuando lo siento bajarme al pie de la cama, sus dedos bajan mi pequeña bata rodando mi piel y al resentir el fresco, recuerdo que solo cuento con mis bragas, pero Tobirama me recuesta, mientras nos seguimos acariciando..
Su aliento cálido roza mi cuello, al sentirlo lamerlo, morder mi barbilla, sus manos acarician mis pechos, yo me pierdo en la sensación que recorre mi cuerpo entero ante sus apasionados besos acompañados de sus atrevidas caricias que me brindan sus grandes manos..
Las cuales me hacen retorcerme bajo su caliente y poderoso cuerpo..
Pero Tobirama se separa de mí y al sentir mi respiración agitada ante su falta de calor, cierro mis ojos, intentando calmarme..
Segundos después los abro y veo cómo él se desviste y ante su poderoso cuerpo y prominente erección, solo una palabra cruza por mi mente, Tobirama Senju definitivamente es muy ardiente o tal vez yo soy quien se siente caliente..
Y cuando todo su cuerpo vuelve a posarse sobre mí, haciéndome sentir su calor. Las caricias subidas de tono aparecen, Tobirama muerde mi labio inferior, lame mis erectos pezones mientras su mano acaricia mi vagina sobre mi braga, esta se humedece y al sentirlo succionar mi pezón, mi piel se eriza..
Mi cuerpo se estremece ante su dominio, pero él se detiene al separarse de mí nuevamente, pero está vez soy girada boca abajo, mis bragas son bajadas y al sentir sus dedos acariciar mis labios vaginales muerdo mi labio inferior evitando gemir, pero cuando su dura carne roza con mi húmeda vagina y..
—¡Ah! — Tobirama me penetra haciéndome sentir un calor acumulado en mi zona, supongo que al tener todo su cuerpo sobre el mío me hace sentir así y al verlo apoyar su brazo en la cama y huele mi cabello... —mmm... —Lo siento invadirme tan profundo, su pené abre mis paredes vaginales amoldándome, haciéndome sentir tan rico al ser penetrada..
Al sentirlo tomar mi cadera, poco a poco se mueve más fuerte, conforme las penetraciones aumentan, yo muerdo la almohada, pero los jadeos siguen aumentando, incluso lo siento rozar mi útero y eso hace vibrar mi cuerpo..
—Joder, eres deliciosa, Agh..
Al abrazar más fuerte la almohada, su olor invade mis fosas nasales, además sus roncos gruñidos no me ayudan para nada y al sentirlo apretar mi cadera levantando mi trasero hacia él..
Lo siento penetrarme más fuerte, al sentir como su glande invade lo más profundo de mí, me hace sentir tan bien, que lejos de sentirme ultrajada o molesta, siento que todo es maravillosamente placentero, además de añorar mucho más de él.
Mi humedad ya es mucha, al sentirlo besar la parte descubierta de mi espalda mientras sujeta más firme mi cadera sin dejar de bombear dentro de mí, siento un cosquilleo, pero de pronto mi útero se contrae y..
—Hinata..
—¡Eh! — Kiba se acerca a mí y al sentirlo tomar mis mejillas pretendiendo besarme, justo ahí otros pares de ojos y manos vienen a mi memoria y al ladear mi cabeza —lo siento, yo..
—¿Por qué demonios no quieres? Eres mi novia..
—Cálmate por favor, hablemos tranq... — Kiba me toma la barbilla interrumpiéndome y al sentirlo sujetarme muy firme..
—¿Qué demonios pasó entre ustedes? Dime ¿Qué hicieron? Y no me mientas..
Tras intentar zafarme...
—Kiba, no quiero, suéltame..
—Nada de no quiero Hinata, anoche al llegar ahí adentro me volví loco, quise ir a buscarte, incluso intenté averiguar la dirección de la casa de ese hombre, pero no me la quisieron dar y..
Colocó uno de mis dedos en sus labios deteniéndolo, se ve tan atormentado y eso me hace sentir pésimo, pero por algo yo no quise aceptar esa propuesta, ya que era una locura por mucho que fuese ese dinero.
Y aunque intente negarme en ese momento Kiba no lo entendió así, no cuándo fue deslumbrado y tras analizarlo es que aparecen las consecuencias, pero no puedo permitir que lo ocurrido arruine mi relación, además eso no significo nada.
Al tomarlo de sus mejillas, solo puedo sonreír, intentando que esa mirada cambie y él vuelva hacer el mismo de siempre.
—Recuerda que decidimos que lo ocurrido no nos afectaría, así hubiera pasado cualquier cosa anoche, eso ya quedó en el pasado ¿De acuerdo?
—Pero..
—Nada, olvidemos todo lo ocurrido, volvamos a nuestra vida normal, el día de ayer se olvidará, tú mismo lo dijiste, así que, vamos a almorzar ¿Sí? — Y ahí solo puedo rozar sus labios y abrazarlo muy fuerte, ya que siento muchas ganas de llorar, soy la peor mujer del mundo.
[...]
No puedo creer lo que Tobirama había dicho, más bien no sé me ocurre cómo había llegado a esa situación y al levantarme de la silla..
—¿Estás hablando enserio?
—No tendría por qué mentirte, además eso no es cosa de juego..
—Es obvio que no, dime ¿Te estás dando cuenta de lo que me estás diciendo hermano?
—Claro que lo hago— al recargarme en el respaldo de la silla y suspirar profundamente..
—Tobirama sé que es una mujer muy hermosa, yo mismo te lo dije, pero ella tiene pareja y..
—Joder eso ya lo sé, no necesitas recordármelo, es más creo eso es lo que me está impidiendo ir ahora mismo por ella..
—¡Estás loco!
—Tal vez, no lo sé, ni yo mismo me entiendo, creo que he tentado a mi destino tantas veces tras lo ocurrido con Maru, que ahora me puso contra las cuerdas, ya que Hinata es diferente a todas las mujeres con las que he estado y joder no sé cómo sentirme o que hacer..
Tobirama en verdad parece afectado, sinceramente tenía mucho tiempo que no lo veía así, supongo esa hermosa chica lo había afectado, pero ¿Cómo es que lo había logrado? ¿Acaso harían un trío? Por kami ¿Qué estás pensando Hashirama? Aunque no puedo preguntar, al menos no tan directamente, además él no me lo diría.
—Sinceramente no sé qué decir hermano, dime algo, tú ¿Regresarás hoy a Europa no? — Al verlo evadir su mirada, eso es una mala señal..
Además, el asunto de Madara no deja de darme vueltas en mi cabeza y ante sus palabras compruebo que esa frase que dice "que el mundo es muy pequeño" viene como anillo al dedo ante la situación..
Supongo tendré que mantener vigilado a ambos por si acaso.
[...]
Nuestro jefe felicita tanto a mis colegas como a mí, por el excelente procedimiento realizado en una cirugía de una fina perrita primeriza, al ayudarla a traer al mundo a sus cachorros.
Uno de mis compañeros dice que esto es igual de responsable como traer a un bebé..
Y claro que él tiene razón, después de todo ambas son vidas humanas, así fueran unos animalitos, pero sinceramente no puedo disfrutar el triunfo de mi primera cirugía como se debe..
El motivo, mi distanciamiento con Hinata. Una semana ha pasado desde lo ocurrido y a pesar de que estos días pasados ambos habíamos intentado actuar como si ese horrible día no hubiera pasado..
Simplemente no puedo olvidarlo, ya que cada vez que veo ese maletín que contiene todo el dinero ganado, si intento planear hacer algo con el..
Las dudas, remordimientos y celos me invaden y así hubiera intentado averiguar ¿Qué fue lo que pasó? Hinata siempre me dice que no vamos a hablar nunca sobre eso, que es lo mejor y se aleja de mí.
Y aunque su intención es buena, ella literalmente está tan lejos de mí, parece lejana, cómo si no nos conociéramos, incluso había tomado turnos dobles en su trabajo.
Según ella por pedido de su jefe ante la falta de personal y aunque algo muy dentro de mí me dice que eso es mentira, no puedo dudar siempre ¿No es así?
Al tras terminar de lavar mis manos..
—Hey compañero ¿Sigues aquí? Pero estás muy callado ¿Acaso no estás feliz?
—Claro Kinmimaro, es solo que estaba distraído pensando tonterías, pero ¿Qué me decías?
—Qué iremos a festejar este pequeño triunfo realizado y ya que él presumido del Ōtsutsuki hoy no está aquí ¿Qué dices vas con nosotros? Mira que así podremos festejar tranquilos sin tener a nadie que nos quiera presumir o humillar al decirnos que él ya hizo todo eso y más..
Ante su sonrisa, solo puedo asentir, supongo necesito relajarme.
Además, estoy seguro de que Hinata aún no llega a casa y sinceramente no quiero estar solo en ese lugar.
[...]
Al ver la hora y ver cómo la gente sigue haciendo una fila para que le cobre los productos que consumirán u ocupan, me hace sentir más cansada de lo que ya estoy..
Mis pies duelen y un ligero dolor de cabeza aparece y es lógico estoy por cumplir doce horas trabajando, pero esto es el único motivo que había encontrado para retrasar mi llegada a casa..
Una semana había pasado desde que había estado con Tobirama Senju y no se cómo sentirme o volver hacer como era antes..
Esa noche había cambiado algo en mí, además no puedo dejar de pensar en todo lo ocurrido..
Digo no es la primera vez que había tenido sexo, pero jamás creí que le sería infiel a Kiba y lo peor de todo es que lo había disfrutado..
Sinceramente ya no quiero pensar en eso, además todo es tan ilógico, ahora tengo suficiente dinero para olvidarme de las limitaciones que habíamos tenido desde que llegamos a la capital, incluso el no matarme trabajando..
Pero ahora es cómo si entre Kiba y yo hubiera un muro separándonos y sintiendo que es imposible romperlo..
Ya que no puedo abrazarlo, besarlo o intentar tener intimidad con él sin que recuerde lo vivido..
No sé qué es lo que Tobirama me había hecho, pero me siento diferente y Kiba empieza a resentirlo, lo peor de todo es que no se cómo remediar las cosas.
Pero algo tengo que hacer. Incluso el que Tobirama no volvió a dar señales de vida, podría ayudar, aunque ese hecho me hace sentir mal y no entiendo por qué después de todo él solo había hecho un negocio y hasta ahí.
—Aquí tiene señorita, puede contarlo si gusta..
La voz de una anciana me hace volver a mi realidad y al ver su sonrisa..
—No es necesario, confío en usted— al presionar la tecla de pagar, al esperar que el sistema registre el pago y mi caja registradora se abra para guardar el efectivo..
—Hinata media hora más y te retiras, abriré otra caja para despejarte la gente..
—Pero, yo..
—Luces agotada, ve a descansar..
Agradezco la comprensión de Kurenai Yūhi, mi supervisora, pero ahora tengo que mentalizarme para enfrentar a Kiba al llegar a casa y evitar discutir con él.
Al escuchar como otra compañera llama a las personas de mi caja y ver que solo dos clientes se quedan conmigo, saludo a uno de ellos y le indico que empezaré a cobrar.
Siento que todo me da vuelta, pero después de muchos días me siento feliz, ahora nada me preocupa y al bajar del taxi..
—Suerte con la resaca Inuzuka..
Ante su risa burlona, levantó la mano en forma de despido y escuchó como él le pide al conductor conducir nuevamente.
El aire golpea mis mejillas y creo que las siento un poco calientes, o tal vez el caliente soy yo, no lo sé, tengo días sin coger y sinceramente ya no aguanto, ya que en ese bar había meseras muy lindas y condescendientes..
Tras sonreír al recordar como ellas me sonrieron, había sido un gran festejo y sinceramente ahora no quiero pensar en las consecuencias que me traerá esta borrachera.
Cómo puedo meto la llave a la cerradura de la puerta y tras varios intentos, por fin logró abrirla y al entrar, a la esperar ver el lugar en penumbras..
Un rico olor a comida me invade y una figura moviéndose a mi parecer muy rápido llama la atención..
Así que hoy no estaré solo y tras dar unos tropezones llegó hasta Hinata y al tomar su mano..
—Huele muy rico nena..
—Estaba tan concentrada haciendo la cena, que no lo había escuchado llegar, creó el cansancio me está afectando, pero quería preparar nuestros alimentos como forma de tregua, ya que al llegar al departamento y ver todo oscuro y en silencio, la nostalgia me invadió, pero ahora no quiero pensar en eso y tras estar la cena casi lista y un aroma a alcohol invada mi espacio— vaya al parecer tuviste un excelente día..
—¡Oh, sí nena! Tanto que fui a festejar con mis compañeros, pero si hubiera sabido que estarías aquí no me hubiera ido..
—Nada de eso, es bueno que te distraigas y festejes, ahora lávate las manos y cenemos ¿Quieres?
—Sinceramente no tengo hambre, bueno sí, pero de ti... — cuando la acorralo entre la mesa y mi cuerpo, al acariciar su rico trasero y sus generosos atributos delanteros choquen con mi pecho, la besó disfrutando su sabor y cuando una de mis manos sube acariciando su plano vientre, siguiendo camino hacia la redondez de sus pechos, al besar su cuello..
Siento mi pene endurecer y tan ansioso o tal vez ese soy yo, pero por disfrutar su delicioso cuerpo y cuándo tocare su cálida vagina..
—¡No, Kiba! — Al detener su mano —espera, yo... — tras intentar separarme..
—¿Por qué no bebé? Te deseo, además tengo muchas ganas de ti— y al volver a intentar acariciarla..
—Kiba, espera la cena se va a quemar..
—Ella nos esperará, créeme no irá a ningún lado Hina... — al querer besarla nuevamente..
—Dije que no Kiba, hoy no tengo ganas, además estoy cansada y tú..
—¡Maldita sea Hinata!
—Su grito me asusta, ya que ni siquiera me había dejado explicarle mis motivos para negarme..
—Nunca quieres, ahora todo son excusas, dime ¿Qué demonios está pasando?
—Yo..
—Ya sé lo que sucede... — al sacar mi cartera y aventarle unos billetes —yo también puedo pagart... — una cachetada me impide terminar esa palabra y..
—¿Cómo te atreves? Además, diga lo que diga no entenderás las cosas... — su acto y palabras me hace sentir dolida, sumado a que un sentimiento de tristeza me invade, al sentir las lágrimas acumularse en mis ojos, avanzó hacia la habitación dejándolo ahí solo..
—Hina, espera yo... joder— ella se aleja y al golpear la mesa, siento tanto coraje conmigo mismo, con ella, además la melancolía me invade, maldición mejor me hubiera quedado en ese bar.
•••
El sonido de la alarma de mi celular empieza a sonar y tras apagarla, al colocar mi brazo sobre mis ojos al seguir acostada, tengo poco más de dos horas que había logrado conciliar el sueño..
Había llorado hasta muy entrada la madrugada y tras haber puesto llave, no quería que Kiba entrara a la habitación. Se que es de ambos, pero lo dicho había sido el colmó de todo, está situación me está sobrepasando..
Además, no nos reconozco y justo ahí, lo que dice un viejo refrán aparece en mi mente "el dinero cambia a la gente" y creo eso es cierto. Tras suspirar siento mis ojos hinchados, hoy no tengo ánimos para nada, siento como si me fuera a enfermar o tal vez ya lo estaba y ni cuenta me había dado y al sentir el peso del cansancio y desvelo..
Unos golpes en la puerta me hacen enfocarla, supongo Kiba necesita ropa para darse un baño o dormir, ya que al parecer anoche había salido nuevamente..
Se que tengo que abrir esa puerta, pero no me siento con la fuerza necesaria para iniciar una nueva pelea, así que, tras levantarme de la cama y tomar mis tenis, abro la puerta, saldré de ahí sin siquiera mirarlo, pero al querer dar un paso..
—La cruda realidad me pega violentamente y ya para si no, anoche había ido a comprar cerveza y bebí hasta quedarme dormido, al abrir mis ojos y ver la claridad del nuevo día, las ganas de vomitar aparecen y al correr al baño y devolver el estómago, tras jalar la cadena del sanitario. Lo ocurrido anoche invade mi mente, recuerdo que tras nuestra discusión había seguido a Hinata para aclarar las cosas, pero ella lloraba y eso me partió el corazón, me había comportado como un idiota, pero supongo el alcohol me había desinhibido y me impulsó a decir todo lo que dije, pero eso no es un pretexto, además me siento pésimo, Hinata no se merece ese vil acto, así que tras enjuagar mi boca y salir del baño, avanzó hacia un mueble de madera que adorna la sala y al sacar un folder, avanzó hacia la habitación y al llegar toco la puerta, tal vez ella no me abra, pero tenemos que hablar tarde que temprano y después de otro toque, la puerta es abierta y al ver que Hinata huirá, tomo su brazo, pero ella se suelta y... — espera podemos hablar..
—Ahora quieres hacerlo..
—Necesito pedirte disculpas, admito que me porte vilmente y yo no soy así..
—Kiba..
—Hinata, mira quiero que aceptes esto como una oferta de paz... — extiendo el folder, esperando ella lo tome, pero al ver que no lo hace —no es nada malo, por favor acéptalo como una forma de disculpa..
—Creo eso no nos ayudará y..
—Es tú inscripción para una escuela de diseño, ya pagué el primer mes..
—Eso no es necesario Kiba..
—Por favor, Hinata, no la rechaces, es en buena fe y es pagado con mi dinero, además ese era nuestro plan desde un inicio ¿No es así?
No sabía qué responder, ya que ahora siento que eso es por compromiso, incluso que algo se había roto entre ambos.
[...]
Tras suspirar, frente a mi esta la casa de Hashirama, había llegado hasta aquí, ya que él me había invitado a cenar y aunque intenté negarme no pude evitar asistir..
Al ver la botella de vino en mis manos, el recuerdo de los labios de Hinata viene a mi memoria, una semana había pasado desde que estuvimos juntos y sinceramente no puedo dejar de pensar en lo ocurrido..
Había llegado muy decidido al aeropuerto tras un largo sermón de Hashirama, pero simplemente no pude subir a ese avión e irme de Japón..
Y aunque las ganas de ir buscarla no cesan, no puedo hacerlo, para empezar, no debo inmiscuirme en su relación, creo ya había hecho suficiente daño, pero sinceramente la tentación de verla es mucha y al ver cómo la puerta es abierta..
Una voluptuosa chica rubia y de bonitos ojos me sonríe y tras un intento de reverencia..
—Bienvenido guapo y distinguido Senju-san..
Ella me abraza efusivamente dándome la bienvenida y tras hacerme pasar, me guía a la sala, al llegar veo a mi cuñada, hermano y un joven quien no conozco conversar amenamente y..
—Al fin llegas cuñado..
—Te dije que mi hermano no nos dejaría plantados querida..
—Como hacerlo si lo único que te faltó fue que fueras por mi Hashirama... — y ante su sonora sonrisa..
Mi sobrina me presenta a ese chico como Dan Katō y tras saludarlo, tomó asiento, trato de adaptarme a la plática, tras observar la situación, ellos parecen tener una relación amorosa, además de compartir el gusto por la medicina..
Tsunade vive para su profesión médica, pero ahora al ver cómo sus ojos brillan ante la sonrisa de ese joven, me da gusto que ella sea feliz y haciendo lo que más le gusta ayudar al prójimo.
Es curioso tras lo vivido con Hinata, veo todo de una manera distinta, incluso pienso que tal vez ese sentimiento que decidí dejar de lado en mi vida, si se puede volver a sentir y disfrutar plenamente, el caso o cuestión es encontrarlo con la persona correcta y un claro ejemplo de ello es mi hermano y su mujer, ellos a pesar de tener años juntos de matrimonio y como de pareja a pesar de que discuten, siguen tan enamorados como en un principio.
—Entonces ¿Qué dices tío? — Al sentir como alguien palmea mi espalda..
—Tobirama ¿Sigues aquí?
—¡Eh! Si, yo..
—No me digas que estás aburrido cuñado, o es que acaso ¿Tienes hambre?
—No Mito, disculpen últimamente no he tenido buenos días..
—Con mayor razón, la inauguración del hospital Heiwa será un buen evento para distraerte..
—¿Inauguración?
—Hay tío sí que andas en otro mundo, pero como les decía, yo vine a Japón, además de verlos, para inaugurar ese prestigioso hospital y desde ya les digo que están invitados y no aceptamos un no por respuesta ¿Verdad Dan?
Al ver cómo Tsunade toma su mano y él asiente, sinceramente en este momento no estoy para fiestas, pero necesito hacer algo y mantenerme ocupado o nuevamente caeré en depresión y ahora sí no sé qué seré capaz de hacer.
[...]
Cinco días habían pasado desde la discusión con Kiba y aunque eran pocas las veces que nosotros nos habíamos encontrado, ya que yo sigo trabajando turnos dobles o él tiene trabajo de más.
Tras pensarlo mucho, había decidido intentarlo una vez más, había analizado las cosas y aunque sus palabras no salen de mi cabeza, el saber que Kiba intenta que todo fuera como antes..
Llegué a la conclusión que yo debo dar el primer paso para la reconciliación, así que daré todo de mí para tener una segunda oportunidad con Kiba, después de todo él es mi presente, mi futuro y mi actual pareja..
Así que hoy retomo mi plan, haré una rica cena, me pondré una sexy lencería y pasaremos una bonita velada, como en los viejos tiempos..
Eso nos ayudará mucho y nos acercará aún más y al sonreír, tras llegar al departamento, al abrir la puerta veo a Kiba mi pareja semi desnudo, besando a una rubia chica en la misma condición y ante sus gimoteos..
—¿Qué significa esto Kiba? — Cuando él me enfoca..
—¡Oh! Eres tú Hinata, pues creo que es obvio la respuesta ¿No crees?
—¿Es enserio? En mi propia casa..
—Creo no tienes por qué ofenderte ¿No es así?
Cuando Kiba abraza a esa chica quién me observa sorprendida mientras él intenta besarla, salgo de casa, sintiéndome dolida y molesta.
Yo sé que le falle, pero en este asunto él estuvo de acuerdo en que Tobirama Senju me comprara toda una noche, sin importarle lo que haría..
Admito que reaccione mal, pero yo no soy una mujer frívola de esas que van por el mundo haciendo y deshaciendo o fingiendo que al engañar o mentir está todo bien..
Lo ocurrido me había afectado, no me siento tranquila conmigo misma y justo cuando reiniciaría de cero, cuándo intentaría remediar mi error pasa esto..
Es tan ilógico, además eso es un vil acto, un engaño desvergonzadamente..
Y al escuchar el sonido de un claxon tan cerca me doy cuenta de que estoy por cruzar una calle sin fijarme siquiera en los autos que transitan por esta y..
—¡Hinata! — Al voltear hacia quien me llama, no sé si es ironía del destino o no, pero frente a mi esta el hombre que había llegado a mi vida para destruirla, además de una bonita una relación..
—Gracias a Kamisama, no sabes lo feo que sentí al ver que un auto iba directo hacia ti y tú parecías no notarlo, dime ¿Estás bien?
Esos penetrantes ojos parecen analizarme y sinceramente no sé cómo sentirme respecto a él, sí enojo o aliviada de que me salvara por segunda vez.
—¿Hinata?
—Estoy bien, gracias, pero dime ¿Qué haces aquí?
—Vine a buscarte, quería hablar contigo, dime ¿Qué tienes? ¿Por qué llorabas? — Al acariciar su mejilla, limpiando los restos del llanto..
Cierro mis ojos al sentir sus dedos acariciarme, se que debo aborrecerlo, todo lo ocurrido es culpa, pero también de Kiba y mía y al abrirlos me separo de él y..
—¿Qué ocurre? ¿Te sientes mal? Vamos a un hospital..
—No es necesario, físicamente me siento bien, pero sabes me acaban de romper el corazón, Kiba se atrevió a engañarme en mi propia casa y... — un sollozo brota de mis labios, había tratado de mostrarme firme, pero no pude hacerlo..
—¡Oh! Lamento mucho escuchar eso, pero ven vamos a que tomes un café o té y si gustas te desahogas— al señalar mi auto, no es bueno que ella se quede con ese sentimiento guardado, además entiendo perfectamente cómo se siente justo ahora, yo lo había vivido y al guiarla hacia mi auto y subir..
Él empieza a conducir y ni siquiera el rico olor de su fragancia me hace sentirme bien, sinceramente no sé cómo sentirme, pero ¿Qué tanta culpa tengo yo de ese engaño? Kiba había tratado de que entre nosotros todo volviera a ser normal..
Pero ¿Podré olvidarme de que mi pareja está con otra mujer y seguir actuando como sin nada? Digo Kiba estaba consiente que esa noche de la propuesta podría haber sexo y..
Ya no se ni que pensar, además no puedo olvidar como Kiba besaba a esa chica, lo que hizo en nuestra cama y al ver de reojo a mi acompañante tampoco puedo borrar esa noche que vivimos juntos..
Además, ¿Qué es lo que tiene este hombre que siempre que lo veo me hace sentir tranquila, en paz, protegida?
Sinceramente no lo conozco, sé de él por los productos electrónicos que maneja, estos eran buenos no lo puedo negar, se que su familia es una de las más distinguidas y antiguas de Japón, pero nada más, no se nada de su vida y al recordarlo totalmente desnudo y su ronca voz..
Mis mejillas se sonrojan, ni yo me entiendo y al estar por pedirle me regrese a mi casa, ya que trataré de hablar con Kiba lo más tranquila que pueda, un auto trata de cerrarnos el paso, supongo quieren molestar, pero eso me asusta, además es muy peligroso y cuando Tobirama me observa..
—Tranquila no pasa nada, de seguro tiene pris... — y antes de terminar esa palabra el auto empuja el mío contra otro que se posa a nuestro lado..
—¿Qué sucede? ¿Qué significa todo esto?
—Otro auto se acerca a gran velocidad por la parte de atrás, lo veo por el espejo retrovisor— sujétate bien, Hinata— tengo que tratar de evadir ese trío de autos y espero no surjan más y al aumentar la velocidad, un golpe nos impacta desde la parte de atrás y ante el grito asustada de mi acompañante..
—Tranquila..
—¿Cómo me pides eso? No estás viendo que... ¡Ah! — Ambos autos nos encierran y los conductores nos piden detenernos..
—Al estar por pedirle se calme el auto trasero nos embiste nuevamente, maldita sea, al parecer no nos van a dejar tranquilos..
¿Qué significa todo esto? ¿Acaso esta es mi muerte? No eso no, cálmate, Hinata, y al ver cómo Tobirama hacía malabares, para zafarse..
—Sabes ¿Quiénes son?
—No lo sé, pero recuerda que soy un importante hombre de negocios, supongo que me tienen envidia o se quieren deshacer de mí..
—¡¿Qué?!
—Tranquila, digamos que ya estoy acostumbrado estos atentados y al parecer soy un hombre afortunado, ya que siempre salgo bien librado de ellos..
—Dirá más bien demente— y justo ahí el auto se apaga y al vernos mutuamente, al sentirlo tomar mi mano..
—Una peligrosa curva se acerca, yo sólo puedo rogar porque encienda el auto y cuando uno de los autos que nos prensan se adelanta, el otro nos avienta hacia la orilla y como dios me da entender trató de estabilizar mi auto, ya que nos desviamos del camino..
Ramas, piedras y matorral se presenta en nuestro camino, agradezco que el auto no hubiera girado al ver que ellos nos avientan al precipicio, la sensación de náuseas se presenta, pero al ver que el auto se sigue moviendo debido a la caída y este no enciende, eso pasa a segundo plano..
—¿Cómo lo vamos a detener?
—Bueno Hinata, has escuchado esa frase que dice "la vida es un riesgo" ante su ¿Eh? Solo puedo pedirle que se sujete bien, ya que voy a hacer algo peligroso— al verla cerrar los ojos y los grandes árboles aparezcan, trató de que uno de ellos reciba el impacto y al cerrar los ojos tomo su mano..
Un fuerte impacto se da y al ver algo suave salir del interior y esto nos ayude en cierta manera a que el golpe no sea tan fuerte, el mismo tronco del árbol nos avienta hacia atrás y..
—No pensé que funcionara, pero ¡Lo hizo! — Al reír por ello..
No se si golpearlo o reír junto con él, pero ignoro eso y salgo del auto, tratando de respirar, pensé que iba morir, incluso la taquicardia me había invadido y al bajar de este y aspirar todo el aire que puedo..
—Al querré encender el auto y no lograrlo, tras seguir sus pasos— supongo tendremos que caminar..
—¿Qué dices?
—El auto no quiere encender y ni loco me voy a quedar aquí a esperar a que esos tipos vengan a rematarnos— al extender mi mano hacia delante —anda vamos..
Cuando él cierra la puerta y veo como ese lujoso auto está destruido..
—¿A dónde iremos?
—La vida siempre te presenta caminos hacia donde avanzar, ya es decisión tuya si aceptas recorrerlos o no, además ya te dije que yo soy un hombre con suerte y alguien que nunca se queda con una duda, así que andando..
—Pero..
—Confía en mí, además yo te protegeré de todo mal..
Ante esa mirada penetrante —está bien— tras seguirlo y él me espere, tomo su mano y empezamos a caminar viendo como nos alejamos de ese auto que tal vez pueda ser nuestra salvación.
Tras caminar un buen tramo, sinceramente pienso que estamos cometiendo un error al alejarnos del punto de partida, pero ese bello hombre, es tan terco y testarudo como buen espécimen masculino.
Al seguir avanzando, estoy cansada, tengo hambre y sed y al ver que la luz solar se oculta, justo ahí vemos el final del camino, este nos muestra una cabaña abandonada y..
—Bueno creo esta es nuestra recompensa ¿No crees?
Cuando Tobirama señala el lugar y avanza hacia la entrada sonriente, no puedo creer que sea tan confiado, ¿Por qué no piensa que el lugar es sospechoso al estar en el fin de nada? Incluso podría ser de los tipos que nos atacaron y al escuchar que él toca la puerta y espía por los intentos de ventanas..
—Al parecer está sola, ven entremos y veamos si podemos encontrar algo que nos ayude..
—¿Es enserio? — Al verlo empujar la humilde puerta y esta se abra, él me observa y al pedirme lo siga, supongo no debo quedarme aquí sola y al seguir sus pasos y entrar a ese lugar, veo una cama, una pequeña chimenea, donde Tobirama intenta encender fuego para calentarnos y restos de lo que parecen ser muebles rotos..
—Después de mucho tiempo por fin logro mi objetivo, encender el fuego y al observar a Hinata, ella parece preocupada y... — Tranquila estoy seguro de que nos están buscando..
—Eso espero ya que todo esto es como si fuera sacado de una película..
—No lo dudo— al verla hacer muecas, avanzó hacia ella y al agacharme..
—¡Eh!
—Tranquila supongo te duelen no es así..
Cuando veo cómo sus manos se pierden bajo mi vestido y sienta sus manos acariciar mis tobillos, mi instinto de alerta se enciende, pero él saca mis zapatos y al sonrojarme por pensar otra cosa..
—Vamos toma asiento, además es lo mínimo que puedo hacer, ya que yo te inmiscuí en todo esto, quise ayudarte y mira lo mal que resultó..
Cuando lo veo relajar sus facciones y sentir su suave acaricia —no es necesario, yo puedo..
—Vamos solo quiero que te relajes..
Tobirama me pide nuevamente tomar asiento y al hacerlo, él acaricia mis pies masajeándolos, haciéndome sentir tan rico..
—Gracias..
—No tienes nada que agradecer, dime ya estás más tranquila..
Al ver sus bonitos ojos pendiente de mí, no se si se refiere a lo ocurrido con esos hombres atacándonos o lo que paso con Kiba y al sentirlo dejar mi pie en el piso, él se sienta a mi lado y al sentirlo acariciar mi mejilla..
—Creó el susto ya pasó, ahora jamás permitiré que te hagan algo malo, primero me ofrezco yo a salir lastimado antes que te pase algo, en cuanto lo del joven Inuzuka, sabes yo entiendo perfecto lo que se siente que el ser querido te engañe y traicione...
Su caricia es como un bálsamo, por un momento había olvidado esa traición, pero ¿Qué tan involucrada estoy yo en ese engaño?
—Bonita, no quiero forzarte hablar de algo, pero creo necesitas hacerlo, sabes quién fuera mi esposa me traiciono con alguien muy cercano a mi familia, a pesar de que mucha gente me lo advirtió, yo nunca quise aceptarlo y al verla en mi casa en los brazos de ese hombre teniendo sexo, me sentí devastado, incluso quise morirme..
Abro mis labios en forma de o ante sus palabras, yo me siento dolida y enojada, admito que falle, incluso que jamás pensé que Kiba actuaría de esa manera, pero yo jamás intentaría hacer algo contra mi vida a pesar de mis problemas, pero supongo que él había amado a esa mujer de una manera tan intensa al punto de llegar a esa errónea decisión..
—Y ¿Cómo lo superaste? Mejor dicho ¿Cómo fue que saliste de esa depresión?
—Obviamente cuando esa traición salió a la luz, muy pocas personas fueron las que me apoyaron sinceramente y no se acercaron a mí solo para averiguar o chismear y justamente fueron ellos quienes me apoyaron, pero solo mi hermano fue el único que supo que quise quitarme mi vida, ahora respondiendo tu pregunta, tal vez al aferrarme al sentimiento del orgullo fue lo que me ayudó a salir adelante, sé que eso está mal, pero mi orgullo fue quien me ayudó afrontar todas las burlas y habladurías de las personas, a pesar de saber que yo no fallé, además del tiempo, pero sabes debido a esa traición, yo dejé de creer en el amor y solo me dedique a usar a las mujeres..
Ante sus palabras, me alejo de su caricia y al verlo ofendida.
—Entonces el proponerme aquello, tú... — ni siquiera puedo terminar la frase, ya que aún no me hago a la idea de que Tobirama había actuado solo por un capricho y de ahí mi relación se fue al carajo.
Ahora sí me siento usada, que digo usada, ultrajada..
—No Hinata, verás lo que te dije aquel día es cierto, tú me gustas y mucho, incluso no puedo dejar de pensar en ti. Yo debí haberme marchado, pero no pude hacerlo... — Ante esa mirada perlada pendiente de mí sólo puedo atraerla hacia mi cuerpo y besarla... la había extrañado tanto..
Se que debo rechazarlo, lo se bien, pero al escucharlo sus palabras, es que admito que yo también lo había pensado, extrañado y anhelado así no lo quiera admitir abiertamente y al abrazarlo disfruto de su beso y al separarnos por falta aire..
—Eres hermosa Hinata, juro que intenté dejarte tranquila, traté de no volver a inmiscuirme en tu vida, ya que siempre tuve muy claro que tú eres de otro hombre, pero conforme pasaron los días, ya no pude soportarlo, decidí ir a buscarte para saber si estabas bien, pero ahora al saber esa traición, anhelo saber si tú también me extrañaste..
Ante su aliento cálido y mirada penetrante solo puedo volver a besarlo demostrándole con hechos, lo que con palabras no puedo decirle y al jadear cuando lo siento morder mi labio inferior y cómo su lengua empieza a moverse contra la mía..
Disfruto su sabor, mis mejillas se sonrojan, ya que mi parte intima se humedece y al subirme sobre él al estar sentados en esa mullida cama. Siento como su pene empieza endurecerse poco a poco y al separarnos..
—Su bonita mirada perlada brilla, además no hay señal de llanto y tras sonreír, la recuesto en esa modesta cama y al volver acercarme a sus labios y nuestras miradas no dejen de observarse, la siento tomar mis mejillas y juntar nuestros labios, la pasión se hace dueña de mí, muchas noches había soñado con ella y lo ocurrido entre nosotros deseando ser uno nuevamente y cuando mis manos se adentran bajo su vestido, no puedo evitar empujarme contra ella simulado embestirla y al apretar uno de sus grandes y redondos pechos, Hinata se separa de mí gimiendo, yo me pierdo entre su cuello oliéndola y lamiendo esa zona..
El calor y la seguridad que Tobirama me brinda, nubla mis sentidos y mientras él me acaricia, yo también lo hago, su cuerpo es puro músculo y al sentirlo morder mi cuello me restriego contra él deseando sentir su piel desnuda contra la mía y al meter mis manos en la playera, como dios me da a entender se la quitó, una de mis manos se pierde entre nuestros cuerpos deseando quitar su pantalón, sintiendo como el calor en mis mejillas y cuerpo aumenta..
—Me giro sobre Hinata y al dejarla debajo de mí, veo que su vestido se sube mostrando sus largas y blancas piernas, dejándome ver su sencilla braga en color blanco y al sonreír por eso, como puedo me desahogo de mi pantalón, una de mis manos la apoyó en ese colchón para darme soporte y no aplastarla con mi peso y la otra abre esos coquetos botones dejándome ver su sujetador a juego con sus bragas y al acariciar su plano abdomen, mi mano sube acariciando su piel, hasta llegar a sus generosos y redondos pechos los cuales parecen aplastarse con el sujetador y al levantarlo, para observar sus duros y rosados pezones..
Siento pena al estar expuesta, pero creo es justo, Tobirama ya lo estaba, salvo por su bóxer y cuando él muerde mi barbilla haciéndome cerrar los ojos y sienta su peso sobre mí, el empieza acariciar mis pechos mientras se restriega contra mi y ahora si siento todo lo vivido con gran intensidad y al jadear, Tobirama me besa, su traviesa mano acaricia mi vagina y eso hace que me remueva bajo su cuerpo y al gemir..
—Tranquila, no te hare nada malo cariño, pero joder Hinata no tienes una puta idea de lo mucho que te deseo— cuando mi mano se adentra entre su braga y mis dedos acariciar en sus labios vaginales haciéndome sentir su humedad, mi lengua lame su pezón..
Su voz es tan ronca, que causa un cosquilleo, además el hecho que un hombre tan elegante y distinguido como él diga palabras tan vulgares me gusta, pero al sentirlo separar mis piernas y sus dedos me empiezan a masturbar, al sentirlo succionar mi pezón, eso me hace dejar de pensar y al morder mi labio evitando gemir alto, lo siento removerse y cuando empiezo a sentir rico ante su toque, ya que me penetra con dos de sus dedos..
Tobirama se detiene y al verlo levantarse y al bajar su bóxer, él lame sus dedos, probando mis fluidos y cuando mi mirada enfoca su prominente erección..
—Me acomodo entre sus piernas, observando sus sonrojadas mejillas y sus labios hinchados por mis besos, vuelvo a recostar sobre ella y tras besar su barbilla, hago hacia un lado su braga y al ver como su vagina brilla por su humedad, deseo que mi pene ocupe mis dedos y tras frotar mi glande contra esa humedad, la penetro gruñendo en el acto, hoy no deseo jugar, solo disfrutarla..
Gimo aferrándome a su amplia espalda mientras disfruto la sensación de ser llenada por él, de su bombeo continuo y frenético, sus gruñidos, de los besos entrecortados ante los movimientos y ante la falta de aire..
—El placer que ambos sentimos es delicioso, pero sus paredes vaginales se empiezan a cerrar alrededor de mi pene, su orgasmo se acerca, pero yo quiero más y al sentir como ella tiembla, yo quiero seguir moviéndome contra ella, mi orgasmo también está cerca y al apretar su cintura, la penetro una, otra y otra vez, mientras mi mirada enfoca el rebote de sus senos y el sonido acuoso es más fuerte y cuando sus uñas se entierran en mi espalda, tras una estocada más, siento como mi semen empieza a invadir lo más profundo de su ser, haciéndome caer sobre ella abrazándola.
Miles de sensaciones me invaden y al abrir mis ojos y al ver unos tan diferentes a los míos observarme fijamente y verlo sonreír, cubro mi cuerpo desnudo, no sé cuánto tiempo había pasado tras haber tenido sexo y el orgasmo nos invadiera, ya que llamarlo hacer el amor son palabras mayores, las cuales justo ahora no quiero pensar.
Sinceramente ni cuenta me había dado cuando el sueño me ganó, lo último que recuerdo es sentir un bonito calor invadirme al sentirlo abrazarme y su respiración agitada arrullarme y como no estar cansada, si todo lo vivido fue tan intenso, fui suya un par de veces y eso me hizo sentir tan plena y en paz, pero ahora la realidad invade mi mente y..
—Creo que debemos irn..
—Shh... — tras interrumpirla al darle un beso y acercarla a mí... —Hinata, no te vayas— al abrazarla acercandola a mi —quédate conmigo, vamos a sanar nuestras heridas juntos, dime ¿Aceptas?
En este momento deseaba aceptar esa propuesta, además el ritmo de su corazón es tan calmado, que me brinda mucha paz, pero si algo había aprendido de toda esta situación es que los impulsos se pagan muy caro.
Tengo muy claro que Tobirama Senju es un hombre muy culto, de otro estatus social, sumado que él no cree en el amor, tal vez en este momento solo es un deseo pasajero lo que siente, además ya no quiero salir lastimada y tras darle un corto beso..
Al haber estado otra vez entre sus brazos ¿Qué excusa pondría ahora? No tengo ninguna, lo había hecho por qué quise y lo disfrute de igual manera, sinceramente no creo que el despecho entre aquí y al separarnos y ver su amplia sonrisa..
—Lo siento mucho, pero no puedo aceptar, tú... yo... nosotros no podemos... — al separarnos..
Creo que ahora no tengo excusa para no perdonar a Kiba, después de todo ambos habíamos fallado y aunque suene feo, ya estamos a mano ¿No?
Al ver esos bonitos ojos —lo mejor es que tú vuelvas a tu mundo, que olvides este sueño, de mí y yo..
—¿Volverás con ese hombre que te traicionó Hinata? ¿Seguirás a lado de alguien que no te valoro? Que incluso fue capaz de..
—¡Eso no es así! — Al verlo observarme confundido tras interrumpirlo —además, Kiba es mi pareja y lo ocurrido es culpa tuya, mía he incluso de él, ya que, si tú no le hubieras tentado, él jamás hubiera aceptado venderme y yo fui una cobarde por ceder, así que todo fue una mala jugada del destino— al levantarme de esa cama, un celular suena y ahí veo como él repite mi acción y responde..
Un largo silencio se había formado entre nosotros, tras habernos cambiado, el ambiente se siente tan tenso, Tobirama solo me dijo que alguien vendrá por nosotros y hasta ahí, ya que se había dedicado a completar el fuego y según palabras de algunos hombres mayores, ellos dicen que cuando pasa eso, no significa algo bueno, pero ¿Qué le podía decir? Es notable su molestia, además ya no quería agregar más leña al fuego y hablando de eso, siento una frialdad invadir mi cuerpo. Tal vez era por lo ocurrido, pero lo nuestro por ningún lado podría funcionar y después de un par de largas horas, el sonido de un auto estacionarse rompe el silencio y al verlo abrir la puerta..
El mismo hombre que me había llevado a mi casa tiempo atrás aparece y Tobirama le agradece y sin verme, él me pide que salga y ahí nuevamente me vuelvo a sentir tan tonta y culpable.
Habíamos vuelto a la ciudad y al ver como el amanecer de un nuevo día se llega, me hace sentir tan idiota, ya que nuevamente Hinata Hyuga se marcha de mi lado..
Además, ahora de ser abandonado, me siento dolido, me habían rechazado y no lo puedo creer, le había hablado de amor a otra mujer que me interesa desde el fondo de mi corazón y ella prefiere irse con un hombrecito que encima de engañarla la cambia fácilmente por dinero.
Si, tal vez esas últimas palabras suenan amargas y mi orgullo es quien lo dice, ya que fui justo yo quien lo había tentado, pero ya no es un niño, sabía bien lo que hacía, además pudo negarse, pero no, él había accedido y... joder desde que la conocí Hinata llamó mi atención y maldita sea la había probado nuevamente y aquí estoy hecho un idiota enojado..
Ni siquiera saber el revuelo que se había formado en los medios de prensa y comunicación por la noticia de mi intento de asesinato, me hacen dejar de pensar en ella.
Se que debo dar la cara, mis socios japoneses no dejan de llamar y pedir una reunión urgente conmigo, pero ahora no tengo cabeza para ello, maldita sea siento mi corazón oprimirse al tal grado que deseo mandar todo a la fregada..
Y aunque Hashirama prometió encargarse de ese asunto, tengo que concentrarme, ya que de mi negocio dependen muchas familias las cuales no tienen la culpa de las decisiones que toma mi tonto corazón.
Homura me había dicho que llevo a Hinata a su departamento y le había puesto seguridad, claro sin que ella lo supiera, pero debo protegerla por si los atacantes la habían seguido o investigado. A pesar de mi enojo no quiero que le pase nada malo.
Tras beber un vodka de trago sé que es muy temprano para beber y que eso solo puede atontarme más, pero lo necesito me siento muy mal..
La verdad no entiendo por qué nuevamente habían intentado deshacerse de mí. Hace tiempo que estos atentados se habían dejado de presentar y por más que pienso ¿Quién demonios quiere matarme? No encuentro lógica por qué sucede esto, además de que no se rinden está es la quinta vez que lo intentan.
La respuesta que se me ocurre es un hombre celoso, pero las mujeres con las que había estado son solteras, por lo mismo para ahorrarme problemas con los esposos o parejas, salvo Hinata, pero no creo que ese muchacho del Inuzuka intente deshacerse de mí, digo él no sabía que había buscado a Hinata ¿O sí?
Joder lo mejor es ir con Hashirama y ayudarlo en algo, aunque él me pidió no salir de mi casa hasta averiguar quién pueda ser mi atacante, pero si no hago algo me volveré loco, además si se da otro intento de asesinato y acaban con mi vida será lo mejor, así ya no sufriré, ni nadie sufrirá por mí.
Tomo mi saco y las llaves del auto y al salir del departamento, subo al elevador y al llegar al estacionamiento, tras salir de ese espacio metálico, me dirijo hacia el auto y al subir empiezo a conducir.
La gran avenida me da la bienvenida y ahí el recuerdo de Maru llega a mi mente y es algo tan curioso hace mucho tiempo que no la recordaba, supongo que todo lo vivido con Hinata me había removido recuerdos.
Lo admito ellas tienen algunas cualidades en común, pero son MUY diferentes, incluso mi hermano me lo había dicho, supongo que, a pesar de estar cerca de los cuarenta años, mi padre tiene razón sigo siendo un niño jugando hacer un hombre.
Sumado que el no dormir y la bebida no me ayudan y si no quiero ponerme melancólico y llorar después de no sé cuánto tiempo, lo mejor es dejar de pensar en ellas.
Lo último que supe de Maru según me dijeron ese infeliz de Madara Uchiha la había dejado, incluso hasta mí llegó el rumor que ella se había dedicado a la prostitución por culpa de ese nefasto hombre..
Sinceramente no sé si eso es verdad, además si es cierto ella solo se lo busco, yo le brinde todo y lo desperdicio, pero no tengo porque pensar en eso, su vida ya no es mi problema.
Ella cambio todo lo que yo le ofrecía por el placer y hablando de eso ¿Acaso soy un pésimo amante en la cama? Digo las dos únicas mujeres que me han interesado en mi vida para intentar tener algo bonito me cambiaron muy fácil..
Pero al escuchar como algún claxon suena, ya que había estado a punto de pasarme una luz del semáforo en color rojo, joder definitivamente estoy mal, muy mal.
Finalmente llegó a esa casa que conozco tan bien y al adentrarme, supongo no habiendo problema por invadir el lugar tras adentrarme y avanzar por ese largo corredor observando como mi hermano o cuñada parecen haberse hechos fans de algún pintor llamado Sai ya que había muchos cuadros de pinturas de él, pero una de las mujeres de la servidumbre me interrumpe al encontrarla en mi camino y ante su saludo..
Le pido guardar silencio, conozco tan bien a mi hermano que cuando no va a la empresa se la pasa en su despacho hasta que su mujer va por él y lo saca de ahí, así que sabía a donde ir, pero ya que la veo le pido whisky, ella asiente y al verla marcharse ante el sonido ligero de sus pasos..
Estoy por entrar a ese lugar, en ese sentido Hashi es igual que nuestro padre siempre está metido en el trabajo desperdiciando el tiempo con su esposa, pero quién soy yo para juzgarlo y al estar por llamarlo..
—¿Estás seguro? O sea, no hay ninguna falla, mira que no quiero ningún un error..
Esa es la voz de mi hermano, pero esta suena molesta y eso si que es raro, además ahora el problema es averiguar ¿Con quién está molesto? Hashirama es un hombre de paz..
—Yo lo sabía, ese reencuentro en ese casino no era coincidencia algo me lo decía, Shikaku localiza la ubicación exacta de Madara Uchiha, yo mismo me encargare de él, incluso de A si es que él también está metido en este asunto del atentado contra mi hermano..
¿Qué? Madara Uchiha, al apretar mis manos en puños, es obvio tenía que ser ese infeliz, quién más podría ser, pero Hashirama sabía que él estaba en el mismo lugar que yo y no me lo dijo, eso me da coraje ya no soy un maldito niño para que me proteja, además yo puedo defenderme solo y al sentirme otra vez traicionado no solo porque Hinata me rechazó también por ese patán, incluso por mi sangre, eso es lo que me termina de rematar..
Avanzó hacia la salida de la casa, al demonio con todo, ahora va la mía.
[...]
Maldita sea, había actuado estúpidamente lo se bien, ahora no puedo decir que el alcohol me había influenciado, solo tome un par de vodkas, pero cuando esa linda chica rubia tropezó conmigo y la plática surgiera entre nosotros, tras compartir fuego, risas, coqueteos se habían dado, así fue como terminé teniendo sexo con ella.
A mi favor puedo decir que estaba excitado y si mi pareja no me da lo que necesito y otra mujer si quiere hacerlo ¿Por qué no tomarlo? Pero creo ese es mi orgullo herido hablando, ya que cuando le conté a Kinmimaro todo lo que me pasaba ante el problema que había tenido con Hinata cuando salimos a festejar, él me sugirió que para sanar mi enojo o frustración yo hiciera lo mismo..
Y al hacerle caso, la regué, fui tan imbécil al llevarla a la casa que Hinata y yo compartimos en vez de un hotel, pero pensé que si hacía eso nos ayudaría, pero todo había sido mucho peor y ahora todo estoy al borde del abismo.
Hinata no había vuelto a casa, tiene más de cuarenta y ocho horas fuera de esta y al ver todo en penumbras, tengo que hacer algo, ya no puedo estar así...
Maldigo mil veces el que Tobirama Senju se hubiera cruzado en nuestro camino, ya que, si no lo hubiéramos conocido nada de esto hubiera pasado y aunque mi agradecimiento es sincero, por la grandiosa ayuda que le brindó a Hinata, lo odio por haberme tentado..
Pero había estado pensando algo todo el día, había encontrado una solución a una parte de mis problemas y al tomar esa maldita maleta dónde está ese dinero, tomó una chaqueta y salgo de casa con un destino fijo.
Volveré todo a su cauce o me dejo de llamar Kiba Inuzuka.
[...]
Dos días habían pasado desde lo ocurrido entre Tobirama y yo, sinceramente muchas veces estuve tentada a llamarlo, aquí en la ciudad todo es una locura con su intento de asesinato, además habían especulado tantas cosas sobre eso, por suerte no habían mencionado mi nombre, pero si así hubiera sido aclararía la situación, no puedo permitir enloden más su nombre con tantas mentiras hacia su persona..
Pero la cobardía por lo ocurrido no me deja hacerlo, supongo él con su poder y dinero resolverá todo, si actuó por mi cuenta arruinare más las cosas, además yo no estoy muy bien que digamos.
A Kiba tampoco había querido verlo y aunque él me buscó para hablar sobre lo ocurrido, no quiero iniciar otra discusión, ya que ahora sí me siento perdida, es como si mi brújula se hubiera descompuesto y no se ni que hacer o cómo actuar en mi vida.
Y al ver que mi hora de comida esta por terminar, tiro el envoltorio del sándwich que había comido y al apagar nuevamente mi celular, ya que no quiero seguir viendo o escuchando cómo Kiba me pide hablar por mensaje, al no responder sus llamadas..
Al avanzar hacia la entrada trasera del supermercado..
—¡Hinata!
Aunque había dudado en ver quien me llama, no puedo creer que frente a mí este Hashirama Senju y al pasar saliva..
—Usted ¿Q-qué hace aquí? ¿Cómo supo que...?
—Hinata lamento mi descortesía, pero ahora no tengo tiempo para explicaciones y menos ante tu expresión, ya que eso significa que mi hermano no vino a buscarte ¿Verdad?
«Tobirama ¿Buscarme? ¿Por qué lo haría? Si está molesto conmigo» tras negar con mi cabeza alejando mis pensamientos y escucharlo suspirar..
—Verás he estado investigando acerca del atentado que sufrió mi hermano y descubrí que Madara Uchiha es quién intentó matarlo..
Supongo él se refiere al accidente que tuvimos, pero quién es ese hombre que Hashirama menciona y al preguntarlo..
—Él es el hombre con quién mi hermano encontró tenido sexo con su exesposa, supongo Tobirama te contó su historia y creo que desde ahí Madara le agarro coraje a Tobirama ya que él le quitó muchos proyectos importantes a Madara, sinceramente no sé si fue por venganza, envidia o por que en verdad son mejores sus propuestas, pero desde ahí inició su rivalidad, ya que ese intento de secuestro-asesinato no es el primero que mi hermano recibe. Pero verás Tobirama me busco y yo no lo supe, hasta que una de las mujeres de la servidumbre llamó a la puerta de mi despacho preguntando por él y al buscarlo por toda la casa, él no estaba por ningún lado y ahora tengo miedo de que cometa una locura ya que no lo encuentro por ningún lado..
Ante sus palabras, recuerdo lo dicho por Tobirama y un miedo me invade, temo que intenté hacer algo malo en su contra, así que ayudaré a su hermano a buscarlo, pero justo ahí Hashirama recibe una llamada y...
—Tras responder rápidamente y escuchar la voz del empleado de Tobirama, le pido me pase a mi hermano, cuando ese hombre parece debatirse, escucho que Tobirama grita que no quiere hablar conmigo y que no lo moleste más y la llamada termina, joder es tan terco y obstinado...
Al verlo negar con su cabeza...
—Etto ¿Era Tobirama?
—Algo así, pero no quiere verme, es un orgulloso de primera, un idiota obstinado, juro que cuando se pone en ese plan lo odio..
—Entiendo, sabe no sé si se lo dijo, pero nosotros tuvimos una discusión y sinceramente con lo que dijo él me preocupa, así que creo saber dónde puede estar y al indicarme la dirección le pido si me puede llevar ya que yo también necesito hablar con el.
—Sinceramente no sé qué pasaría entre ellos, pero supongo fue algo grave, además ella parece preocupada, tal vez si Tobirama la ve, puede bajar su defensa y permitirme explicarle las cosas, así que accedo a su petición.
Tras explicarle la situación a Kurenai y prometerle reponer las horas que me faltan de mi jornada laboral, Hashirama y yo llegamos hasta ese bar que alguna vez Tobirama mencionó es uno de sus lugares favoritos de Japón ya que ahí fue donde tuvo su primera borrachera y dio pie a su vocación, espero no equivocarme y encontrarlo, ya que temo lo peor.
El estaciona el auto y..
—Claro, como no se ocurrió venir antes, por el ruido en la llamada es lógico que si lo encuentre aquí, así que vam..
—Hashirama-san le pido me deje hablar a mi primero con Tobirama por favor..
—Esta bien Pero solo unos minutos sí, yo también quiero aclarar muchas cosas y esta vez ayudarlo acabar con su rival..
Tras asentir bajo del auto y al avanzar hacia la entrada, no sé cómo me vaya a recibir, pero quiero decirle que tiene mi apoyo y evitar comentarios una locura..
Pero esos pensamientos se despejan al escuchar música, así que entró sin importarme más nada a ese lugar y efectivamente Tobirama está aquí, pero no está solo, una chica lo abraza mientras él exhala el humo del cigarro que fuma y otra mujer acaricia su barbilla acercándola a ella, pero cuando ellos sienten mi presencia..
—Vaya no sabía que se uniría una tercer chica cariño..
Una de esas mujeres me observa de arriba hacia abajo, mientras Tobirama sigue disfrutando de ese cigarro y..
Al ver llegar a Hinata Hyuga a ese lugar, me siento más perdedor que nunca, pero no sé lo voy a demostrar, yo no mendigare amor y ante su mirada sorpresiva ya que en ese bar solo estamos ellas y yo, tras sonreír..
Había salido de la casa de mi hermano, desilusionado, mi corazón duele, ¿Acaso en mi vida todos me traicionarán? Ya fuera engañándome, ocultándome cosas o cambiándome por otra persona..
Supongo eso ya no importa, pero no les voy a dar el gusto de verme humillado o derrotado, yo soy Tobirama Senju y les voy a demostrar de lo que soy capaz.
Subo a mi auto y marcar un número conocido, al segundo tono escuchó el saludo de mi asistente, tras su "Tobirama-san ¿Está bien? ¿Cómo se siente? Ella parece preocupada supongo que como todos ya sabe lo ocurrido..
Le dijo que todo está bien, pero que necesito investigue urgentemente donde se está hospedando Madara Uchiha y al escuchar que ella repite el nombre y se lo confirmó, terminó la llamada..
Se que en cuanto la encuentre me llamará nuevamente. Sigo conduciendo recordando todo lo que me había ocurrido en mi vida y no entiendo por qué me va mal, siempre he tratado de guiarme por lo correcto y buenas leyes y principios que me inculcaron mis padres, pero tal vez lo que la vida quiere decirme mi es que cambie mi forma de ser y deje de guiarme por el idiota de mi corazón y me dedique a seguir mis impulsos..
Así que ahora piso el acelerador hasta el fondo viendo como las luces de los semáforos cambian de rojas a verde, pero ¿Será así siempre? Supongo tendré que comprobarlo..
Y cuando mi celular suena, al responder, escucho la palabra Japón y el nombre del hotel Susanoo, ahí entendió que es la cadena de hoteles que su familia maneja, término la llamada y al seguir conduciendo, tengo un destino al cual ir y al avanzar hacia allá, todo el rencor y coraje de antaño me invaden..
En mi mente se repite todo lo vivido, el recordar como ese hombre me veía burlón mientras Maru agitada se levantaba apurada del suelo cubriendo su desnudez, la impotencia que sentí, el dolor y coraje, pero al escuchar mi celular sonar y ver en la pantalla el número telefónico de Hashirama, supongo le habían informado mi visita, pero ahora no estoy para él, es momento de saldar cuentas y mientras sigo pisando el acelerador, tentando al destino, de pronto el ver a una mujer con su hijo en brazos estando por cruzar una avenida, me hacen detenerme en seco, ni siquiera había notado que la luz marcó alto..
Al escuchar el rechinido de las llantas al frenar y ver su mirada de terror al estar mi auto muy cerca de ellos, mi respiración se agita y al escuchar como el celular vuelve a sonar..
¿Qué demonios estoy haciendo? Este no soy yo, además ¿De que serviría ir ahora y pelear con ese hombre? Maru no esta más conmigo y así golpe o mate a Madara ese hecho no cambiaría su traición, engaño y burlas, si hago eso solo le daré más motivos para tentar en mi contra..
Al ver que esa mujer logra moverse, intentó bajar de mi auto y disculparme, pero los claxon de los otros autos empiezan a sonar y al alejarme de ahí, lo mejor es irme muy lejos de aquí y nunca más volver a este maldito país.
Joder necesito un trago y al trazar un nuevo destino, al avanzar hacia allá le marcó a Homura y al responder le pido me alcance en la dirección que le indicó y ante su sí señor, terminó la llamada y al ver que me acerco a ese lugar al recorrer las calles cercanas tantos recuerdos invaden mi mente, incluso el pensamiento de que me hubiera gustado quedarme fijo en mis dieciocho años, a esa edad me sentía invencible y lo mejor de todo aún no conocía el dolor que deja el sentimiento del amor.
Finalmente veo ese bar y al estacionar el auto, al bajar, me dirijo hacia la entrada y al entrar le pido a la persona que me recibe cierre el lugar y me deje solo en la compañía de dos damas que elegiré y ahí le entrego le entrego mi tarjeta de crédito no importando cuánto me costará este caprichoso..
Al avanzar hacia la barra y tomar a dos chicas de la cintura y ellas me hagan mimos, la gente comienza a salir, el recuerdo de mi yo joven siguiendo a mi hermano en la bebida tras una competencia llega a mi mente, definitivamente esto es lo mejor despedirme en el lugar donde empezó la vida alegre, ahora seré el mismo hombre de hace un tiempo atrás, viviré mi vida gozando de las mujeres sin involucrar mi corazón.
—Ella no está invitada a la fiesta linda— al observar a la recién llegada —aunque es extraño su presencia, dígame ¿Qué hace aquí señorita Hyuga?
—Yo... — su mirada había cambiado, además su tono de voz es tan diferente, hoy actúa y suena prepotente —vine a buscarte..
—¿Para?
—Hashirama me comentó lo ocurrido y creí que..
—Actuaría cobardemente, que iría a golpear al hombre que lastimo mi orgullo, que tentaria contra mi vida, no Hinata, nunca más haré eso, ya comprobé que en este mundo nadie lo vale..
—Yo jamás creería eso de ti y si vine a buscarte es por qué me preocupas, además no quiero que te pase nada malo..
—¿Ahora te preocupa eso? Sabes suena tan ilógicas tus palabras ¿No crees? Pero como puedes ver ahora estoy ocupado así que... — le señalo la salida..
—Un nudo se forma en mi garganta ante su actitud y palabras y al ver cómo él abraza a ese par de mujeres y me da la espalda, eres una tonta Hinata, solo a eso viniste a que te humillaran. Salgo de ahí como había entrado, sola, pero ahora me siento dolida, sé que lo lastime, pero solo quise ser sincera y él fuera feliz.
Al ver de reojo como Hinata sale del lugar cabizbaja, una parte de mi quiere seguirla, su mirada lastimera me dolió, pero mi orgullo me impide hacer esa acción, ella había elegido y yo no me iba a rebajar nunca más.
Observo el reloj, Hinata tiene varios minutos dentro del bar Edenhall, soy un tonto como no sé me ocurrió venir a buscarlo aquí, pero sinceramente creí lo peor, tras deducir que Tobirama me escuchó hablar por teléfono y acto seguido se alejó de mi casa en vez de enfrentarme, me hizo salir a buscarlo obviamente en los lugares más primordiales.
Su hogar, la casa de mis padres, hospitales, incluso el hogar de esa chica, después de todo Tobirama siempre ha sido impulsivo y a pesar de que había actuado como caballero tarde que temprano Madara y él se encontraran y no nada bueno iba a salir de ese encuentro, pero al escuchar mi celular sonar al responder..
—Señor Madara Uchiha llegó al aeropuerto..
—¡¿Qué?! — No creí que él muy cobarde huiría, ¿Acaso Tobirama lo había amenazado? Sinceramente no lo creo, si así hubiera sido ambos estarían en un hospital o una celda, seguramente Madara sabe que ya lo descubrí, pero no puedo dejar que se vaya, el tiene mucho que pagar, aunque lo primordial es detenerlo ya después lo obligare a aclarar todo, pero aquí es donde dudo en irme o no y al estar por pedirle a Shikaku haga todo lo posible por detenerlo, al ver a Hinata salir llorando del edificio me sorprende y al escuchar la voz de mi asistente..
Veo ese lujoso edificio, si tan solo antes hubiera averiguado esta dirección, muchas cosas serian diferentes y al apretar la correa de ese maletín, bien lo dice el dicho, el dinero es la llave del mundo..
Gracias a él por fin pude dar con la dirección de Tobirama Senju y al avanzar hacia la entrada de ese lujoso condominio, le entregare la maleta y diré que le regresaré el dinero que tome prestado para agilizar al investigador, sinceramente no le quiero deber nada, pero al querer avanzar hacia la entrada del lugar un auto muy lujoso de detiene frente a mí y de ahí veo bajar una silueta bastante conocida bajar de ahí, ¿Qué hace Hinata bajando de ahí? ¿Acaso está con ese hombre?
Supongo tendré que averiguarlo y al acercarme a ella y llamarla, ella me enfoca y..
—Esto no puede ser verdad, acaso el destino se está burlando de mí, al separar mis labios para preguntarle a Kiba ¿Qué hace aquí?
—¡Hinata!
Ambos volteamos hacia la voz y ahí veo aparecer al causante de todo esta locura, el baja de ese auto y al cruzarse nuestras miradas todo mi enojo sale a relucir y al tomar a quien todavía es mi novia del brazo y ella me observe.
—Ahora mismo nos vamos a ir de aquí, escuchaste, tu y yo tenemos muchas cosas que aclarar..
—Suéltala… — al sostenerme de la puerta del auto, el alcohol ingerido me empieza afectar..
—Tú mejor ni te metas, esto no te interesa, esta plática es entre ella y..
—En primer lugar, Hinata no es un objeto, segundo claro que me meto porque yo... — al ver esa mirada perlada observar a uno y otro, joder, esto que siento es más fuerte que yo no lo puedo negar, tras maldecir mi actitud hacia Hinata y verla marcharse, algo en mi interior me grita que no podía dejarla ir y por eso la había seguido y al encontrar a mi hermano al parecer consolandola, me sentí un miserable, aunque ella no me quisiera yo si lo hago, además de que no me gusta verla llorar, pero Hashirama nos había arrastrado a su auto y nos había traído a mi departamento supongo para hablar, pero no contaba con que este muchachito estuviera aquí esperándonos y al ver su mirada furiosa hacia mí a la mierda todo total ¿Qué más puedo perder? Mi orgullo ya había sido pisoteado, además si voy a luchar por Hinata este es el momento oportuno. Al avanzar hacia ellos y tomar la mano de Hinata —la amo y ella a mí..
—Que mierda dice, ¿Cómo te atreves? — Al empujarlo..
—Me atrevo porque es la verdad, lamento si te duele Inuzuka, pero si no fuera así, ella no hubiera venido a buscar, además tú sabes que hace mucho tiempo saliste de la ecuación, para ser preciso, desde que me la entregast..
Golpeo su mandíbula interrumpiéndolo, ante la mirada sorprendida de Hinata, al ver que el cae al piso, yo no quería pelear, pero esas palabras había sido la gota que derramó el vaso y al querer volver a golpearlo...
—¡Basta! Esto no es un ring de box, además ambos son adultos ¿No es así? — Se que estoy mal por meterme en un asunto que no me corresponde, pero al ver a ese curioso triángulo amoroso algo en mi interior me indica que esto no va a terminar nada bien, ya que desde que Tobirama me presentó a esa chica, intuí que ella le interesaba y ahora veo hasta qué grado, pero lo importante aquí es ir a detener a Madara, ya que tenemos que cortar con la cabeza del mal que amenaza a mi hermano. Si lo traje aquí es para evitar otro posible atentado ya que le había pedido a Shikaku llamara a la policía, además le iba a explicar las cosas a Tobirama, pero él se había empeñado en hablar con Hinata primero, aunque al parecer estaba muy tomado ya que al subir al auto se había quedado dormido en las piernas de esa chica tras pedirle perdón por hacerla llorar. Ni Hinata ni yo habíamos mencionado ni una palabra de lo ocurrido en el interior de ese bar, pero al parecer Tobirama está rodeado de problemas y al encarar a su rival al levantar a mi hermano del suelo, creo que este asunto del corazón se solucionara cuando ella elija a un vencedor, admito que tengo curiosidad por ver quien es el ganador, pero creo ese asunto puede esperar lo otro no, Shikaku necesita mi apoyo..
Al ver que el hermano de ese imbécil que se limpia el labio tras brotar sangre por mi golpe se mete entre nosotros..
—Qué ¿Acaso necesitas que te defiendan?
—Quítate Hashirama no necesito que me defiendas, además esto es entre él y yo..
—No lo haré, además esta no es la forma de arreglar las cosas..
—Tal vez, pero Hinata no se irá con él..
—Inténtalo— al jalar a la mencionada..
—¡Basta ya los dos! No voy a permitir que me tomen de pretexto para sacar su frustración o coraje, además, Hashirama-san tiene razón... — al ver como ambos se observan furiosos y mantienen su pose de pelea..
—Hermano no sé qué ocurre entre ustedes, pero a mí me urge hablar contigo y aclarar el asunto de Madara y..
—No es necesario Hashirama, ese hombre y lo ocurrido entre nosotros para mí está muerto y enterrado, pero esta vez no me voy a rendir, voy a luchar por la mujer que amo, así que Hinata es hora de que decidas con quien deseas estar, pero quiero que tomes la decisión con el corazón y no presionada, olvídate de todo lo ocurrido hasta ahora y dinos con quien quieres estar..
Supongo eso es la solución y cuando ambos la observamos fijamente y extendemos la mano hacia ella..
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Siento el aire golpear mis mejillas y cuando unos fuertes brazos rodean mi cintura..
—Déjame adivinar, ¿Estás emocionada? —Al sonreír muy cerca de su oreja como a ella le gusta..
—Es obvio que sabes mi respuesta, aunque para ser sincera me siento feliz, por fin hemos vuelto a este lugar... — al sentir sus labios en mi cuello, haciéndome estremecer, al observarlo extiendo mi mano y cuando él la toma, yo me sonrojo al ver que mi hombre me va a besar..
Un año a pasado desde aquella locura en donde había tomado tal vez la decisión más egoísta en mi vida o así lo veo yo..
No sé cómo fue que la situación había cambiado, ya que tanto Hashirama como yo habíamos intentado detener a Tobirama y Kiba y ahora tres pares de ojos me observan impacientes, sinceramente creo que Tobirama me dijo todas esas palabras eso por estar tomado o de plano porque se había vuelto loco..
Pero no puedo elegir así como así, hay muchas cosas en juego, además independientemente a quien elija, el otro va a sufrir y no sé si podré cargar con esa culpa en mi conciencia..
—Hinata..
—Kiba..
—Es una decisión fácil amor, vamos de aquí, olvidemos todo y empecemos juntos otra vez, dame la oportunidad de remediar mi error y como dijiste ahora sí dejaremos todo lo ocurrido atrás, te juro que no volveré a mencionar nada de ese asunto, es más mira aquí traigo su dinero, no lo quiero ni lo necesito, vámonos de aquí nena ¿Sí?
Mis ojos se llenan de lágrimas, desde que me había ido por primera vez con Tobirama desee escuchar esas palabras de parte de Kiba, desee borrar todo lo ocurrido y volver hacer como éramos, pero no me puedo engañar, algo se había roto dentro de mí..
—Hinata toma su mano, no puedo creer mi suerte, en verdad se va a ir con él, sé que había actuado mal, pero en mi defensa puedo decir que me sentí dolido, pero tras mi actuar, no pude ni quiero dejarla ir y al sentir como Hashirama palmea mi espalda..
—Kiba, yo... sinceramente agradezco tus palabras, quiero creer que son sinceras, pero no puedo aceptar, sé que tu actuar puede ser basado al haberte fallado, pero ¿Qué vida nos espera? Yo... — al verlo llorar mi corazón se estruja, tal vez los tres tenemos parte de culpa en todo esto, pero no puedo fingir algo que ya no siento, yo lo quiero, pero algo se había roto entre nosotros y ya no lo puedo restaurar..
—Al escuchar sus palabras siento que a pesar de todo lo malo que había hecho puedo tener una esperanza— Kiba admito que al realizar mi jugada, tal vez hice mal y les pido perdón a ambos, pero yo en verdad me enamore de ti Hinata, sabes estuve a punto de cometer un error, quería efectuar mi venganza contra el hombre que destruyo mi felicidad, tal vez como justo ahora yo lo hago con su relación, pero sabes la imagen de una mujer con su hijo en brazos me volvió a la realidad, en verdad deseo dejar todo lo malo de mi pasado atrás, anhelo como un loco poder algún día formar un hogar juntos, se que tal vez esto que diré este mal de mi parte, pero si algún día lejano o cercano deseas querer vengarte de mí Kiba lo aceptaré con gusto estas en todo tu derecho, pero si me aceptas un consejo, vivir sumido en la venganza y el rencor no es bueno te lo digo por experiencia propia..
—Y ahí está otra vez el destino burlándose de mí, tal vez sus palabras tienen razón, yo mismo decidí mi destino al pedirle a Hinata se fuera con él, ya que Tobirama Senju no me puso una pistola o me amenazó, incluso Hinata me lo dijo, pero mi propia ambición me arrebató lo más bonito que tenía en mi vida. Ya que las cosas para nosotros por fin se estaban arreglando, además yo iba a pagar su escuela con mi dinero, no necesitaba más, debí retirarme al perder un dinero que no era mío, lo peor es que al final me había pasado como ese refrán del perro de las dos tortas, me quede sin ninguno de los dos, ya que mis actos me hicieron perder a Hinata y ese maldito dinero no lo quiero. Al besar su mano y escuchar a Hinata sollozar... —Como buen jugador, nuevamente me toco perder... — al ver a mi rival —cuídala mucho y no sea como yo Senju-san y tu Hinata, se muy feliz y no dejes de luchar por tu sueños..
Kiba se marcha, yo solo puedo llorar, cayendo de rodillas al piso sacando todo lo que siento desde que decidí regalarle una noche a ese hombre que sin proponérmelo me había robado el corazón y al sentir que me abraza pidiéndome perdón y jurando que me regalara el mundo entero si así lo deseo, solo puedo abrazarlo fuerte deseado no haberme equivocado.
Hashirama mi ahora cuñado nos extiende su mano, ayudándonos a levantar, el nos abraza diciéndonos que la vida es así y que aprovechemos esta oportunidad que nos da, pero nos pide seguirlo.
Sinceramente no recuerdo cómo habíamos llegado al aeropuerto, tal vez porque me sentía muy aturdida, muchas cosas estaban pasando. Hashirama estaciona el auto y nos pide bajar, pero patrullas, policías y reporteros nos rodean y al entrar al enorme lugar con la ayuda de los guardias del aeropuerto..
Escucho que Hashirama le dice a Tobirama que el hombre que lo había intentado matar no una, sino varias veces, está siendo detenido..
Al ver este lugar la idea de que el nos pedirá nos fuéramos muy lejos de adueño de mi mente, pero al ver un hombre no tan mayor nos llama, al llegar hasta él nos guía a una oficina y al entrar un hombre muy varonil y de buena posición económica nos enfoca y al escucharlo maldecir a ambos Senju y Tobirama niegue con la cabeza ahi entiendo las palabras de su parte dirigidas hacia Kiba, el rencor no es bueno y justo ahí ruego porque Kiba no sea así.
Pero un inspector se acerca a nosotros, tras presentarse le indica a Hashirama que necesitan ir a la jefatura policíaca del centro de la ciudad para rectificar la denuncia y mostrar las pruebas que el asistente de el le brindo.
Al hacer lo que el inspector Sarutobi Asuma les pidió, las investigaciones y demandas habían empezado, tras un largo mes, finalmente Madara Uchiha y sus cómplices habían sido encarcelados, yo por fin respiro tranquila, Tobirama al fin está a salvo y tras platicar mucho, al aclarar nuestros sentimientos..
Dos meses después habíamos iniciado una relación amorosa y todo el mundo se había enterado, ya que al asistí con él a un evento de beneficencia a un hospital que maneja su sobrina, me había sentido nerviosa por conocer a su familia, pero ellos me habían aceptado.
Obviamente las preguntas no se habían hecho esperar, pero Tobirama les dejó muy claro que solo les dirá que somos pareja y hasta ahí, ya que lo demás es cosa de nuestra vida privada.
El me propuso poner tierra de por medio y Kurenai mi mejor amiga y jefa por así decirlo me había convencido de aceptar..
Y ahora aquí estoy, terminado mi primer semestre en diseño estando junto al hombre que amo locamente..
—Vamos señorita Hyuga béseme ya o se nos hará tarde, mira que aún hay que pasar por mi suegra y de ahí por fin ver el reencuentro entre padre e hija..
Esas palabras me ponen nerviosa, yo me negué aceptar su ayuda económica, ya que había conseguido un mejor trabajo y tras ganarme una beca por fin estoy estudiando en una prestigiosa academia de diseño empezando mi sueño, pero en lo que no pude negarme, fue en que Tobirama me ayudara a localizar a ese padre que llegue buscando intentando obtener su ayuda..
Sabía que él lo encontraría, después de todo herede sus ojos y no cualquiera los tiene, así hayan muchos Hyuga, aunque ahora debo prepararme, sinceramente no sé qué va a pasar al vernos, pero lo cierto es que me siento en paz.
Tras besarlo y tener que separarnos por falta de aire, al limpiar el labial de sus labios..
—¿Qué pasa? No me vas a decir que te echaras para atrás mi amor, recuerda que toda mi familia, tu madre y yo estamos contigo..
Al tomar una bebida que Tobirama me brinda —claro que no Senju-san tengo una apuesta que ganarte, ya que si me rehusó tendré que aceptar toda su ayuda, además de su propuesta de matrimonio— admito que si deseo casarme con él, pero al menos en un poco más de tiempo y al verlo reír..
—Claro que tengo que ganar, pero esta vez bien y de buena fe, después de todo estoy perdidamente enamorado de ti Hinata Hyuga hasta los huesos y sé que algún día ambos lograremos ser una bonita familia y lo mejor de todo es que anoche pude practicar el proceso de procrear, aunque tengo que intentarlo mucho más, ya que cada día la amo más, además nunca me cansaré de agradecer al destino o a Kiba Inuzuka te trajera a mí.
Quiero creer que el destino es quien nos había unido, pero yo también agradezco lo feliz que soy a su lado y pido a Kamisama que no se olvide de Kiba y si algún día nos movemos a encontrar sea para bien y ambos seamos felices.
[...]
Un largo día de trabajo termina, el invierno se acerca y con ello las fiestas decembrinas, de ahí que toda la gente ande de aquí para allá con las compras de último minuto y cuando veo a mi fiel y gran amigo, un enorme perro blanco el cual había rescatado de quien era su amo ya que lo maltrataba, tras servirle agua..
A lo lejos veo a Tobirama y Hinata caminando abrazados disfrutando supongo yo del clima. Ellos siguen juntos y el destino nuevamente se encarga de volver a cruzar nuestros caminos y aunque el tiempo a pasado, sinceramente no se ni como sentirme, después de todo yo había sido el causante de... Tras negar con la cabeza, no eso ya es pasado y como dicen por ahí el tiempo siempre cura las heridas..
Además, como Tobirama Senju me lo dijo no es bueno vivir con el rencor, a pesar de todo había aceptado mis errores y aprendí la lección..
—Oye deja de perder el tiempo quieres..
Mi actual pareja me abraza del cuello atrayendome hacia ella y sonríe, ese acto me hace dejar de ver a la pareja y al ver sus bonitos ojos..
—Tan cariñosa como siempre Himeko... — al sentir sus labios sobre los míos, creo que el destino siempre te puede sorprender, aunque tu no lo esperes.
Fin.
