Capítulo 12: una nueva ayuda
Yamato: ¡¡¡SHINJI!!!- llevaba a Miyako en brazos, pero aún así, buscaba incansable por todos los rincones. Ahora buscaba por el interior de la casa, en una habitación que comunicaba las varias plantas que tenía el edificio.
Miyako: ¡no está! ¡Yamato! ¡no está!- aunque más calmada, seguía un poco alborotada por lo que le pudiera haber pasado a su hijo. De repente, a Yamato le resbaló la mano, dejándola caer al suelo.
Yamato: ¡lo siento!- la ayudó a levantarse cuando se dio cuenta que volvía a llorar.
Miyako: Yamato... ¿¿y si ha vuelto a intentarlo? Esta vez no estamos debajo para parar su caída... tengo miedo...
Yamato:- le besó la frente- burra. ¿tú crees que voy a dejar que me arrebaten una de las cosas más importantes de mi vida así, sin oponer ningún tipo de resistencia? Además... ¿crees que Shinji es tan débil como para dejarse hacer cualquier cosa?
Miyako: pero Shinji no se acordaba de nada...
Yamato:- la miró a los ojos- pero es como tú, Miyako, nunca será tan burro como para no darse cuenta de que algo raro pasa...
Himuro: ¿estás seguro?- Yamato giró la cabeza. Himuro venía despacio hacia ellos, con la cabeza bien alta.
Yamato: ¿qué has dicho?
Himuro: te he preguntado si estás tan seguro que tu hijito se habrá dado cuenta de que algo no va bien- tenía una radiante sonrisa de oreja a oreja, como si quisiera retar a Yamato a que lo demostrara.
Yamato:- su cara destilaba gran rabia- ¿qué le has hecho?
Himuro: simplemente lo he devuelto al sitio donde siempre tendría que haber estado- al ver la cara de desconcierto de Miyako y Yamato, añadió- el cielo.
Miyako: ¡¡¡NO ES CIERTOOO!!!- intentó levantarse del suelo, pero tenía tan poca fuerza que volvió a caer- ¡¡¡ES IMPOSIBLE!!!
Yamato:- todo su cuerpo temblaba de rabia- no te creo... ¡¡NO TE CREO!! ¡¡SHINJI NO ESTÁ MUERTO!! ¡¡ESTÁS MINTIENDO!!
Himuro: je ¿me estás llamando mentiroso? ¡pues entonces dime! ¿dónde está tu adorado hijo?
Shinji: ¡¡¡AQUÍ!!!- Shinji apareció junto con Jeanne desde el segundo piso.
Himuro: ¡¡es imposible!!
Miyako: ¡¡¡¡SHINJIIIIII!!!!- Jeanne dejó caer a Shinji sobre sus padres, que lo abrazaron con fuerza- ¿¡estás bien!? ¿no estás herido?- Miyako abrazó a su hijo con fuerza, mientras su padre también se unía al abrazo.
Jeanne: ¡¡jajaja!! ¡aquí está Jeanne, la enviada de los dioses! ¡dispuesta a todo!
Himuro:- estaba muy sorprendido- ¿cómo puede ser? ¡como habéis logrado escaparos?
Jeanne: ya ves, no hay que subestimar a una gran ladrona como yo... "¿desde cuando me he vuelto yo tan creída?"
Zen: ¡Jeanne! ¡ahora lo entiendo!- revoloteaba frente a Jeanne, muy exaltado- ¡ya sé donde está el demonio!
Jeanne: ¡Zen, estás bien! ¿dónde está?
Zen:- se giró y con su pequeño dedo apuntó a Himuro- ¡está dentro de ese humano!
Jeanne: ¿qué? ¿pero entonces como puedo sacarlo?
Zen: ¡debes encontrar el cuadro donde se esconda! ¡lo tiene que llevar encima!
Jeanne:- exaltada- ¿Y COMO NARICES QUIERES QUE HAGA ESO?
Himuro: jejeje... nunca pensé que me llegarais a descubrir... da igual, eso no cambia nada. ¡Jeanne, te mataré!
Shinji: ¡papá, saca a mamá de aquí!- se levantó y se dispuso a correr hacia su abuelo cuando su padre lo cogió por el tobillo.
Yamato: ¡¿y se puede saber donde vas tú?!
Shinji: yo... tengo algunos asuntos pendientes que arreglar con el abuelo- al ver la cara de su padre, entendió que estaba preocupado, y añadió- no te preocupes, me acuerdo de todo, estaré bien.
Yamato: Shinji... ten cuidado.
Miyako:- se puso cerca del oído de su hijo y le susurró- ayuda a Jeanne, por favor, y ve con mucho cuidado...
Shinji: sí, no te preocupes- vió como su padre y su madre se alejaban.
Jeanne: ¡Shinji, cuidado!
Shinji: ¿qué?- se giró y vio como Himuro le lanzaba un extraño rayo oscuro...- ¡¡ahhhh!!
Himuro: ¡ahora sí que morirás!
Jeanne: ¡noooo!- se puso frente a Shinji y recibió el rayo, que hizo que se elevara un par de centímetros del suelo y cayera al suelo.
Shinji: ¡Jeanne!- se agachó y la cogió por los hombros. Tenia los ojos cerrados- ¡Jeanne, reacciona, por favor! ¡Jeanne!
Jeanne: Shinji...- abrió los ojos y se encontró con el rostro de Shinji- esta vez me tocaba a mi protegerte...
Himuro:- los miraba con desprecio- ju... que bonito, dos enamorados a las puertas de la muerte... y sin siquiera saber nada...
Jeanne:- se irguió despacio- ¿qué dices? ¿qué es lo que no sabemos?
Himuro: jajajaja ¿acaso no lo adivinas? ¡he poseído este cuerpo desde el día en que naciste, Jeanne, no, Natsuki! ¡sólo vivo para matar a aquellos que te separaron de mi amo el demonio, empezando por él!- señalaba a Shinji con furia.
Jeanne: no... puede ser...- miró a Shinji- yo he sido... la culpable... de todo...
Shinji: ¡claro que no! ¡tú no has hecho nada!
Jeanne: ¿no... he hecho nada?- aún le resonaban las palabras de Himuro dentro. Bajó la cabeza- "todo es culpa mía... el hecho de que Shinji casi muriera hace quince años... que Miyako odie a su padre... que Himuro no haya conocido a su nieto... ¿todo culpa mía? Sí, ha sido todo culpa mía...- de repente, levantó la cabeza y miró a Shinji- "todo es culpa mía... pero por eso mismo no me puedo rendir. ¡tengo que hacer algo! ¡si ha sido mi culpa, tengo que arreglarlo como sea! Shinji... te lo prometí, no te volverán a hacer daño. No lo permitiré" ¡no lo permitiré!- se levantó y se dirigió hacia Himuro.
Shinji: ¡Jeanne! ¿qué estás haciendo?
Jeanne:- se paró delante de Himuro- Shinji... es verdad, yo soy la culpable de todo- miró a Himuro desafiante- ¡pero justamente por eso seré yo quien lo solucione! ¡no permitiré que nadie vuelva a hacerte sufrir!
Himuro: así que piensas luchar contra mi... ¡no me vencerás!- creó una espada negra en su mano. Jeanne transformó el rosario en espada y se pusieron a pelear.
Shinji: "Natsuki... estás luchando por mí, para que nadie vuelva a hacerme daño... pero... ¿quién la protege a ella? ¿no soy yo quien debe protegerla?"- escuchó una voz desde su interior que le decía... "¡ya está bien, Shinji! ¿acaso no eres un hombre? ¡pues protégela como tal! ¡saca a relucir tu poder!
Jeanne:- vio que de Shinji salía una luz- ¿qué está pasando?
Kôga: ¡Se presenta Kôga, el lobo guardián!- llevaba lo que parecía una camiseta desgarrada, unos pantalones vaqueros y unas muñequeras que recordaban la piel de un lobo, y una cinta en la cabeza que le daba un aire de rebeldía.(nota pa la Bunny: he puesto lo primero q he pillao... queda bien?no e me ocurria na pa la ropa... en inu-yasha, Kôga es el líder e los lobos endemoniados, y rapta a la Kagome pa q se convierta en su mujer...^O^ uig, no debí decir eso...)
Himuro: ¿y tú de donde narices has salido?
Jeanne: ¿Shin...ji?
Kôga:- saltó sobre Himuro y lo derrumbó- ¡yo protegeré a Jeanne!
Himuro:- estaba inmovilizado en el suelo por Kôga- je, ¿la protegerás? ¡si ni siquiera sois capaces de sellarme! ¿eh?- se quedó perplejo.
Jeanne: averrr...- estaba rebuscando entre los bolsillos de Himuro- ¿dónde está la pintura? ¿dónde te escondes?
Himuro: ¡¡¡jajajajaja!!!- se desprendió de Kôga y se apartó a un rincón de la habitación- ¡si queréis pintura...- se abrió la camisa- ... aquí tenéis!- tenía tatuado un demonio en el pecho.
Jeanne: ¿co...como le vamos a sacar esa pintura?
Kôga: ¡es imposible! ¡si lo hiciéramos, lo heriríamos!
Jeanne:- mientras apuntaba con un dedo acusador a Himuro- aunque ya le vale, tan mayorcito que está y hacerse tatuajes...- tanto Himuro como Kôga se cayeron de la sorpresa.
Kôga: ¡¿y eso que importa?!
Himuro: la cuestión es... que si queréis sellarme tendréis que matar a este hombre. _____
Miyako: ¿estará bien Shinji?
Yamato: ya verás como sí...
Miyako:- se soltó de Yamato- yo... me vuelvo.
Yamato: ¿qué?
Miyako:- lo miró a los ojos- ¡yo ya no lo aguanto más! ¿y si no se sabe defender? ¡yo tengo que ayudarlo en lo poco que pueda!
Yamato: Miyako... de acuerdo, pero solo echaremos un vistazo, no nos meteremos en la pelea.
Miyako: Yamato... ¡vamos! _____
Himuro: si queréis sellarme, ¡tendréis que matar a este hombre!
Kôga: Jeanne, ¿cómo lo hacemos?
Jeanne: ¿alguna idea, Zen?
Zen: mmmmmm... ¿no será de pega?
Jeanne: ¡claro! ¡tiene que ser de pega! ¡así solo que le caiga agua se irá!
Kôga:- Jeanne ya iba dispuesta a buscar agua, cuando la cogió por el hombro- para el carro... ¿insinúas que no se habrá duchado durante 15 años?
Jeanne:- viendo que no podía ser, y mientras se reía, añadió- pues es verdad... XDD sino sería un guarro.
Himuro: ¿y bien? ¿qué vais a hacer? ¿me sellaréis y mataréis a este hombre? ¿o dejaréis que siga poseído?
Jeanne:- bajó la cabeza- je, hablas demasiado,- levantó la cabeza y mostró una sonrisa retadora- demonio. ¡claro que voy a sellarte!
Kôga: ¿cómo?
Jeanne: ¡hay una forma de liquidar ese cuadro sin matar a Himuro!- puso sus manos sobre la espada, haciendo que se transformara- Shinji, no te preocupes, traeré de vuelta a tu abuelo. ¡te sellaré!-mientras la espada iba cambiando de forma corrió hacia Himuro, que la esperaba preparado para frenar un golpe frontal. Sin embargo, al llegar a pocos pasos de él, Jeanne saltó, mostrando la letal arma con la que iba a expulsar al demonio- ¡jajajaja, aver como esquivas esto!
Kôga:- se había quedado perplejo con el arma letal de Jeanne- un esp... ¿¡UN ESPRAY PARA EL PELO?! ¿¡PERO ES QUE NOS QUIERES TOMAR EL PELO O QUÉ?!
Himuro:- estaba riéndose a carcajadas- ¿pero se puede saber qué narices pretendes hacer con ese pote? ¿acaso me quieres cegar? ¡jajajaja! ¡es tu fin, Jeanne!
Kôga:- vio que Jeanne llevaba un mechero en la otra mano, y entonces entendió- ¡ah!
Jeanne: jajaja, ¡entoma esto, demonio!- acercó el mechero al spray, lo accionó y apretó el spray.
Himuro: ¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOO!!!!!!!!- del pote de spray salió una enorme llamarada que le quemó todo el pecho, haciendo desparecer el tatuaje, y haciendo que el demonio abandonara el cuerpo.
Kôga: ¡abuelo!- mientras se quitaba la cinta del pelo y volvía a ser Shinji, cogió a su abuelo, justo antes que se estampara contra el suelo. La quemadura era grave, pero no parecía demasiado profunda.
Demonio: ¿cómo me ha podido pasar esto? ¡me las pagarás, Jeanne!
Jeanne: "esta vez no me rendiré, no me echaré atrás. ¡Debo llegar hasta el final! ¡porque soy la reencarnación de Juana de Arco!"- convirtió el pote en espada- ¡en nombre de dios, demonio nacido de la oscuridad, queda aquí sellado!- cortó al demonio en dos. La espada volvió a ser un rosario y de él salió una perla redonda de un color rojizo muy profundo.- ¡extracción completa!
Himuro:- estaba recuperando el conocimiento- ugh... ¿qué ha pasado?- vio a Shinji ¿quién... eres? Esa cara... ¿Shinji?
Shinji: abuelo... hace tanto que no nos veíamos...
Miyako: acababa de llegar (había dejado atrás a Yamato)cuando vio a Shinji en el suelo con Himuro, con toso el pecho quemado- ¡Shinji, apártate!
Shinji: mamá... ya se acabó todo... todo vuelve a ser como antes...
Himuro: hija mía...
Miyako:- de pronto tuvo, por primera vez en mucho tiempo, que aquella voz que le llamaba era la de su padre- pa... ¡papá!- corrió y lo abrazó. Himuro se quedo KO, porque le tocó toda la quemadura- ¡ah, papá!
Shinji: se pondrá bien... ahora ya estarán llamando a la ambulancia.
Miyako: ¿pero qué ha pasado?
Shinji: Jeanne... lo ha salvado, mamá. Lo ha salvado...
Jeanne:- miraba escondida, junto a Zen, por una puerta del segundo piso- "parece que todo ha ido bien... ¿no tendré que llamar yo a la ambulancia?"- miró a Shinji. Tenía una expresión radiante en el rostro. De repente, Shinji miró hacia la puerta donde estaba escondida y sonrió- "Shinji... No volveré a dejar que sufras. No volverás a estar solo. Nunca más. Es una promesa"
Entre tanta cosa, nadie reparó un momento en pensar donde estaba Yamato, ni en quien era la persona que se escondía detrás de la puerta principal de la casa.
AGRADECIMIENTOS: weno, pues en el capítulo 12 (¿ya voy por el 12? ¡que ilu!!) empiezo los agradecimientos a aquellas persona que me ayudan a seguir este fic. Agradezco a mi primera lectora Hitomi, porq en cada capítulo me anima a seguirlo, y como no, a mi editora Bunny, que me aconseja qué cosas se pueden mejorar. ¡¡arigato a las dos!!^OOOO^
Fin capítulo 12
Yamato: ¡¡¡SHINJI!!!- llevaba a Miyako en brazos, pero aún así, buscaba incansable por todos los rincones. Ahora buscaba por el interior de la casa, en una habitación que comunicaba las varias plantas que tenía el edificio.
Miyako: ¡no está! ¡Yamato! ¡no está!- aunque más calmada, seguía un poco alborotada por lo que le pudiera haber pasado a su hijo. De repente, a Yamato le resbaló la mano, dejándola caer al suelo.
Yamato: ¡lo siento!- la ayudó a levantarse cuando se dio cuenta que volvía a llorar.
Miyako: Yamato... ¿¿y si ha vuelto a intentarlo? Esta vez no estamos debajo para parar su caída... tengo miedo...
Yamato:- le besó la frente- burra. ¿tú crees que voy a dejar que me arrebaten una de las cosas más importantes de mi vida así, sin oponer ningún tipo de resistencia? Además... ¿crees que Shinji es tan débil como para dejarse hacer cualquier cosa?
Miyako: pero Shinji no se acordaba de nada...
Yamato:- la miró a los ojos- pero es como tú, Miyako, nunca será tan burro como para no darse cuenta de que algo raro pasa...
Himuro: ¿estás seguro?- Yamato giró la cabeza. Himuro venía despacio hacia ellos, con la cabeza bien alta.
Yamato: ¿qué has dicho?
Himuro: te he preguntado si estás tan seguro que tu hijito se habrá dado cuenta de que algo no va bien- tenía una radiante sonrisa de oreja a oreja, como si quisiera retar a Yamato a que lo demostrara.
Yamato:- su cara destilaba gran rabia- ¿qué le has hecho?
Himuro: simplemente lo he devuelto al sitio donde siempre tendría que haber estado- al ver la cara de desconcierto de Miyako y Yamato, añadió- el cielo.
Miyako: ¡¡¡NO ES CIERTOOO!!!- intentó levantarse del suelo, pero tenía tan poca fuerza que volvió a caer- ¡¡¡ES IMPOSIBLE!!!
Yamato:- todo su cuerpo temblaba de rabia- no te creo... ¡¡NO TE CREO!! ¡¡SHINJI NO ESTÁ MUERTO!! ¡¡ESTÁS MINTIENDO!!
Himuro: je ¿me estás llamando mentiroso? ¡pues entonces dime! ¿dónde está tu adorado hijo?
Shinji: ¡¡¡AQUÍ!!!- Shinji apareció junto con Jeanne desde el segundo piso.
Himuro: ¡¡es imposible!!
Miyako: ¡¡¡¡SHINJIIIIII!!!!- Jeanne dejó caer a Shinji sobre sus padres, que lo abrazaron con fuerza- ¿¡estás bien!? ¿no estás herido?- Miyako abrazó a su hijo con fuerza, mientras su padre también se unía al abrazo.
Jeanne: ¡¡jajaja!! ¡aquí está Jeanne, la enviada de los dioses! ¡dispuesta a todo!
Himuro:- estaba muy sorprendido- ¿cómo puede ser? ¡como habéis logrado escaparos?
Jeanne: ya ves, no hay que subestimar a una gran ladrona como yo... "¿desde cuando me he vuelto yo tan creída?"
Zen: ¡Jeanne! ¡ahora lo entiendo!- revoloteaba frente a Jeanne, muy exaltado- ¡ya sé donde está el demonio!
Jeanne: ¡Zen, estás bien! ¿dónde está?
Zen:- se giró y con su pequeño dedo apuntó a Himuro- ¡está dentro de ese humano!
Jeanne: ¿qué? ¿pero entonces como puedo sacarlo?
Zen: ¡debes encontrar el cuadro donde se esconda! ¡lo tiene que llevar encima!
Jeanne:- exaltada- ¿Y COMO NARICES QUIERES QUE HAGA ESO?
Himuro: jejeje... nunca pensé que me llegarais a descubrir... da igual, eso no cambia nada. ¡Jeanne, te mataré!
Shinji: ¡papá, saca a mamá de aquí!- se levantó y se dispuso a correr hacia su abuelo cuando su padre lo cogió por el tobillo.
Yamato: ¡¿y se puede saber donde vas tú?!
Shinji: yo... tengo algunos asuntos pendientes que arreglar con el abuelo- al ver la cara de su padre, entendió que estaba preocupado, y añadió- no te preocupes, me acuerdo de todo, estaré bien.
Yamato: Shinji... ten cuidado.
Miyako:- se puso cerca del oído de su hijo y le susurró- ayuda a Jeanne, por favor, y ve con mucho cuidado...
Shinji: sí, no te preocupes- vió como su padre y su madre se alejaban.
Jeanne: ¡Shinji, cuidado!
Shinji: ¿qué?- se giró y vio como Himuro le lanzaba un extraño rayo oscuro...- ¡¡ahhhh!!
Himuro: ¡ahora sí que morirás!
Jeanne: ¡noooo!- se puso frente a Shinji y recibió el rayo, que hizo que se elevara un par de centímetros del suelo y cayera al suelo.
Shinji: ¡Jeanne!- se agachó y la cogió por los hombros. Tenia los ojos cerrados- ¡Jeanne, reacciona, por favor! ¡Jeanne!
Jeanne: Shinji...- abrió los ojos y se encontró con el rostro de Shinji- esta vez me tocaba a mi protegerte...
Himuro:- los miraba con desprecio- ju... que bonito, dos enamorados a las puertas de la muerte... y sin siquiera saber nada...
Jeanne:- se irguió despacio- ¿qué dices? ¿qué es lo que no sabemos?
Himuro: jajajaja ¿acaso no lo adivinas? ¡he poseído este cuerpo desde el día en que naciste, Jeanne, no, Natsuki! ¡sólo vivo para matar a aquellos que te separaron de mi amo el demonio, empezando por él!- señalaba a Shinji con furia.
Jeanne: no... puede ser...- miró a Shinji- yo he sido... la culpable... de todo...
Shinji: ¡claro que no! ¡tú no has hecho nada!
Jeanne: ¿no... he hecho nada?- aún le resonaban las palabras de Himuro dentro. Bajó la cabeza- "todo es culpa mía... el hecho de que Shinji casi muriera hace quince años... que Miyako odie a su padre... que Himuro no haya conocido a su nieto... ¿todo culpa mía? Sí, ha sido todo culpa mía...- de repente, levantó la cabeza y miró a Shinji- "todo es culpa mía... pero por eso mismo no me puedo rendir. ¡tengo que hacer algo! ¡si ha sido mi culpa, tengo que arreglarlo como sea! Shinji... te lo prometí, no te volverán a hacer daño. No lo permitiré" ¡no lo permitiré!- se levantó y se dirigió hacia Himuro.
Shinji: ¡Jeanne! ¿qué estás haciendo?
Jeanne:- se paró delante de Himuro- Shinji... es verdad, yo soy la culpable de todo- miró a Himuro desafiante- ¡pero justamente por eso seré yo quien lo solucione! ¡no permitiré que nadie vuelva a hacerte sufrir!
Himuro: así que piensas luchar contra mi... ¡no me vencerás!- creó una espada negra en su mano. Jeanne transformó el rosario en espada y se pusieron a pelear.
Shinji: "Natsuki... estás luchando por mí, para que nadie vuelva a hacerme daño... pero... ¿quién la protege a ella? ¿no soy yo quien debe protegerla?"- escuchó una voz desde su interior que le decía... "¡ya está bien, Shinji! ¿acaso no eres un hombre? ¡pues protégela como tal! ¡saca a relucir tu poder!
Jeanne:- vio que de Shinji salía una luz- ¿qué está pasando?
Kôga: ¡Se presenta Kôga, el lobo guardián!- llevaba lo que parecía una camiseta desgarrada, unos pantalones vaqueros y unas muñequeras que recordaban la piel de un lobo, y una cinta en la cabeza que le daba un aire de rebeldía.(nota pa la Bunny: he puesto lo primero q he pillao... queda bien?no e me ocurria na pa la ropa... en inu-yasha, Kôga es el líder e los lobos endemoniados, y rapta a la Kagome pa q se convierta en su mujer...^O^ uig, no debí decir eso...)
Himuro: ¿y tú de donde narices has salido?
Jeanne: ¿Shin...ji?
Kôga:- saltó sobre Himuro y lo derrumbó- ¡yo protegeré a Jeanne!
Himuro:- estaba inmovilizado en el suelo por Kôga- je, ¿la protegerás? ¡si ni siquiera sois capaces de sellarme! ¿eh?- se quedó perplejo.
Jeanne: averrr...- estaba rebuscando entre los bolsillos de Himuro- ¿dónde está la pintura? ¿dónde te escondes?
Himuro: ¡¡¡jajajajaja!!!- se desprendió de Kôga y se apartó a un rincón de la habitación- ¡si queréis pintura...- se abrió la camisa- ... aquí tenéis!- tenía tatuado un demonio en el pecho.
Jeanne: ¿co...como le vamos a sacar esa pintura?
Kôga: ¡es imposible! ¡si lo hiciéramos, lo heriríamos!
Jeanne:- mientras apuntaba con un dedo acusador a Himuro- aunque ya le vale, tan mayorcito que está y hacerse tatuajes...- tanto Himuro como Kôga se cayeron de la sorpresa.
Kôga: ¡¿y eso que importa?!
Himuro: la cuestión es... que si queréis sellarme tendréis que matar a este hombre. _____
Miyako: ¿estará bien Shinji?
Yamato: ya verás como sí...
Miyako:- se soltó de Yamato- yo... me vuelvo.
Yamato: ¿qué?
Miyako:- lo miró a los ojos- ¡yo ya no lo aguanto más! ¿y si no se sabe defender? ¡yo tengo que ayudarlo en lo poco que pueda!
Yamato: Miyako... de acuerdo, pero solo echaremos un vistazo, no nos meteremos en la pelea.
Miyako: Yamato... ¡vamos! _____
Himuro: si queréis sellarme, ¡tendréis que matar a este hombre!
Kôga: Jeanne, ¿cómo lo hacemos?
Jeanne: ¿alguna idea, Zen?
Zen: mmmmmm... ¿no será de pega?
Jeanne: ¡claro! ¡tiene que ser de pega! ¡así solo que le caiga agua se irá!
Kôga:- Jeanne ya iba dispuesta a buscar agua, cuando la cogió por el hombro- para el carro... ¿insinúas que no se habrá duchado durante 15 años?
Jeanne:- viendo que no podía ser, y mientras se reía, añadió- pues es verdad... XDD sino sería un guarro.
Himuro: ¿y bien? ¿qué vais a hacer? ¿me sellaréis y mataréis a este hombre? ¿o dejaréis que siga poseído?
Jeanne:- bajó la cabeza- je, hablas demasiado,- levantó la cabeza y mostró una sonrisa retadora- demonio. ¡claro que voy a sellarte!
Kôga: ¿cómo?
Jeanne: ¡hay una forma de liquidar ese cuadro sin matar a Himuro!- puso sus manos sobre la espada, haciendo que se transformara- Shinji, no te preocupes, traeré de vuelta a tu abuelo. ¡te sellaré!-mientras la espada iba cambiando de forma corrió hacia Himuro, que la esperaba preparado para frenar un golpe frontal. Sin embargo, al llegar a pocos pasos de él, Jeanne saltó, mostrando la letal arma con la que iba a expulsar al demonio- ¡jajajaja, aver como esquivas esto!
Kôga:- se había quedado perplejo con el arma letal de Jeanne- un esp... ¿¡UN ESPRAY PARA EL PELO?! ¿¡PERO ES QUE NOS QUIERES TOMAR EL PELO O QUÉ?!
Himuro:- estaba riéndose a carcajadas- ¿pero se puede saber qué narices pretendes hacer con ese pote? ¿acaso me quieres cegar? ¡jajajaja! ¡es tu fin, Jeanne!
Kôga:- vio que Jeanne llevaba un mechero en la otra mano, y entonces entendió- ¡ah!
Jeanne: jajaja, ¡entoma esto, demonio!- acercó el mechero al spray, lo accionó y apretó el spray.
Himuro: ¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOO!!!!!!!!- del pote de spray salió una enorme llamarada que le quemó todo el pecho, haciendo desparecer el tatuaje, y haciendo que el demonio abandonara el cuerpo.
Kôga: ¡abuelo!- mientras se quitaba la cinta del pelo y volvía a ser Shinji, cogió a su abuelo, justo antes que se estampara contra el suelo. La quemadura era grave, pero no parecía demasiado profunda.
Demonio: ¿cómo me ha podido pasar esto? ¡me las pagarás, Jeanne!
Jeanne: "esta vez no me rendiré, no me echaré atrás. ¡Debo llegar hasta el final! ¡porque soy la reencarnación de Juana de Arco!"- convirtió el pote en espada- ¡en nombre de dios, demonio nacido de la oscuridad, queda aquí sellado!- cortó al demonio en dos. La espada volvió a ser un rosario y de él salió una perla redonda de un color rojizo muy profundo.- ¡extracción completa!
Himuro:- estaba recuperando el conocimiento- ugh... ¿qué ha pasado?- vio a Shinji ¿quién... eres? Esa cara... ¿Shinji?
Shinji: abuelo... hace tanto que no nos veíamos...
Miyako: acababa de llegar (había dejado atrás a Yamato)cuando vio a Shinji en el suelo con Himuro, con toso el pecho quemado- ¡Shinji, apártate!
Shinji: mamá... ya se acabó todo... todo vuelve a ser como antes...
Himuro: hija mía...
Miyako:- de pronto tuvo, por primera vez en mucho tiempo, que aquella voz que le llamaba era la de su padre- pa... ¡papá!- corrió y lo abrazó. Himuro se quedo KO, porque le tocó toda la quemadura- ¡ah, papá!
Shinji: se pondrá bien... ahora ya estarán llamando a la ambulancia.
Miyako: ¿pero qué ha pasado?
Shinji: Jeanne... lo ha salvado, mamá. Lo ha salvado...
Jeanne:- miraba escondida, junto a Zen, por una puerta del segundo piso- "parece que todo ha ido bien... ¿no tendré que llamar yo a la ambulancia?"- miró a Shinji. Tenía una expresión radiante en el rostro. De repente, Shinji miró hacia la puerta donde estaba escondida y sonrió- "Shinji... No volveré a dejar que sufras. No volverás a estar solo. Nunca más. Es una promesa"
Entre tanta cosa, nadie reparó un momento en pensar donde estaba Yamato, ni en quien era la persona que se escondía detrás de la puerta principal de la casa.
AGRADECIMIENTOS: weno, pues en el capítulo 12 (¿ya voy por el 12? ¡que ilu!!) empiezo los agradecimientos a aquellas persona que me ayudan a seguir este fic. Agradezco a mi primera lectora Hitomi, porq en cada capítulo me anima a seguirlo, y como no, a mi editora Bunny, que me aconseja qué cosas se pueden mejorar. ¡¡arigato a las dos!!^OOOO^
Fin capítulo 12
