Capítulo 13: Un destino incierto
Yamato: ¿qué ha pasado aquí?- entró en la sala y vio a Miyako abrazando a su padre- ¿qué significa esto, Miyako? Él... él...
Miyako:- se levantó del suelo y fue hacia su marido. Lo abrazó y le dijo suavemente- todo ha terminado, todo vuelve a ser como antes.
Yamato: ¿pero q...?
Miyako:- le miró a los ojos- créeme. Vuelve a ser el padre que tuve hace quince años- lo abrazó de nuevo- créeme...
Yamato: Miyako... está bien, te creo- al oír eso, Miyako respiró tranquila, pero volvió a mirar a su marido- entiendo... nada de preguntas...
Miyako: gracias...- en ese momento llegó la ambulancia.
Shinji:- mientras atendían a Himuro, subió al segundo piso y encontró a Jeanne que ya se iba- ¿ya te vas?
Jeanne: bueno...- elevó la enorme perla- ya tengo lo que buscaba.
Shinji:- se acercó a ella y la besó. Jeanne volvió a sentir un extraño escalofrío, pero no fue más allá- gracias por todo, Jeanne, no...- le estiró de la cinta que llevaba en el pelo y Jeanne se transformó en Natsuki- Natsuki, gracias- le cogió el dedo meñique con el suyo y los entrelazaron- siempre nos tendremos el uno al otro, nos protegeremos el uno al otro, jamás volveremos a estar solos.
Natsuki: es una promesa.- juntos bajaron hasta la planta de abajo- por cierto, Shinji ¿cómo es que te has transformado?
Shinji: bueno, es largo de explicar... digamos que algo me impulsó a defender lo que era mío.
Natsuki: ¿lo que era tuyo...? ¡ahhhh!- se dio cuenta que se refería a ella y le pegó un puñetazo- ¡eres un pervertido y un aprovechado, Shinji! ¿desde cuando yo soy tuya?-estaba roja de la cabeza a los pies- ¡aghhhhhhhh, entoma esto, y esto, y esto!- empezó a darle puñetazos que iba esquivando.
Shinji: ¡vamos, no te pongas así!- se reía por lo bajo- además...- le cogió el puño que se le iba a incrustar en la cara- hacía tiempo que no nos peleábamos así, de broma.
Natsuki:- lo miró con cara añorada- sí, es verdad... ha pasado tanto...- de repente, recordó las últimas palabras de Shinji- ¿de broma? ¡te voy a dar a ti lo que es de broma!
Zen:- venía por detrás- no hace falta que os acordéis de mí...
Miyako: ¡Shinji, Natsuki! ¿venís al hospital?
Shinji: ¡sí, enseguida vamos!
Natsuki: ¡¡¡eh, tú, no te escaquees!!!
Miyako:- estaban los cuatro en el coche, de camino al hospital- ups, me dejé aquí dentro el móvil...
Natsuki: me pregunto si mamá y papá ya habrán vuelto a casa...
Yamato: ¿eh? ¿qué les ha pasado?- no se había enterado de nada porque solo llegar de trabajar había visto una nota de Miyako avisándole del robatorio y había salido disparado para allí.
Natsuki: bueno, es que...- sonó el móvil de Miyako.
Miyako: ¿sí? ¿dígame? ¿qué pasa, Chiaki? Cálmate... ¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!?!?!?!?!? ¿¡¿¡¿¡¿¡QUE MARON ESTÁ EN EL HOSPITAL!?!?!?!? ¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡QUE ESTÁ EN ESTADO CRÍTICOOOOOOOOOOOOOO!?!?!?!?!?!?!?!?!?!?
Natsuki: ¿¿¿qué???
____
Chiaki: yo mismo la he revisado. No sabemos qué tiene.- estaban alrededor de una cama donde yacía Maron.
Natsuki: mamá...- le cogió la mano- ahora... parece que solo duerma...
Miyako: Chiaki ¿hay posibilidades de que se recupere?
Chiaki: ya te lo he dicho, Miyako. No sé que le pasa, así que no puedo decir si despertará...- vio que Natsuki estaba muy afectada, y añadió- pero lo más seguro es que sea lo mismo que le pasó estando contigo.
Miyako: ¿qué? ¿es que acaso no averiguaste qué era lo de los mareos?
Chiaki: mmmm...- miró a Natsuki. Miraba a su madre muy preocupada- Miyako, acompáñame al despacho, me he olvidado unos papeles.
Miyako:- entendió al acto lo que pretendía Chiaki- de acuerdo. Shinji, quédate aquí con Natsuki. Yamato, vamos- Chiaki, Yamato y Miyako salieron por la puerta.
Shinji:- se acercó a Natsuki- no te preocupes, ya verás como pronto se recupera.
Natsuki:- le mostró la cara. No estaba llorando, pero se contenía las lágrimas de una forma asombrosa- ¿y cómo quieres que no me preocupe? ¡es mi madre! ¡mi madre, que nunca le ha pasado nada! ¿y ahora no despierta? ¡no puedo dejar de preocuparme! ¿y si, y si...?- de repente, con solo pensar en que su madre podía no despertar nunca, no se pudo aguantar más y las lágrimas empañaron sus grandes ojos verdes.
Shinji: Natsuki...- la abrazó- Natsuki, no debes pensar eso. Nada malo le pasará a Maron, ella se recuperará, y volverá a ser la madre que siempre has tenido- cogió suavemente el rostro de Natsuki e hizo que sus ojos se cruzaran- ten fe, Natsuki. Dios no va a desampararla, no va a dejarla sola. No le va a pasar nada.
Natsuki: Shinji... gracias...
______
Miyako: bueno, Natsuki ya no nos oye. Suéltalo de una vez Chiaki. ¿qué le pasa a Maron?- estaban en el despacho de Chiaki.
Chiaki: Miyako, no quiero que te asustes...
Miyako: ¿y como quieres que no me asuste? ¡mi mejor amiga está enferma y yo no entiendo que le pasa! ¡explícate de una vez!
Chiaki:- desplazó la mirada a la mesa- yo... no lo sé.
Miyako: ¿qué? ¿cómo que no lo sabes? ¡tú eres médico! ¿cómo puede ser que no sepas que le pasa?
Chiaki: la he revisado cientos de veces. Es imposible que me haya equivocado. Maron no tiene ninguna enfermedad conocida.
Miyako:- se estaba empezando a poner nerviosa- ¿insinúas que miente?
Chiaki:- volvió a mirar a Miyako- no, no digo que mienta. Está enferma, eso nadie puede dudarlo. Pero, visto desde el punto de vista de un médico, está perfectamente.
Yamato: ¿qué? ¡pero si tú mismo la has visto en esa cama! ¡Chiaki, no se mueve! ¿cómo puede estar perfectamente?- se calló cuando su mujer le puso una mano firme delante.
Miyako: ya entiendo- miró a Chiaki a los ojos- ella lo sabe ¿verdad? Sabe lo que le pasa.
Yamato: ¿qué?
Chiaki: ...sí, ella lo sabe, pero no lo quiere decir.
Yamato: ¡pero eso es absurdo! ¿cómo puede saberlo y no decirlo?
Miyako:- se le ensombreció el rostro- probablemente por eso no quería que un médico la revisara... sabía que no sacarían nada claro... y si no nos lo ha dicho, probablemente sea porque...
Chiaki: bueno, será mejor que no dejemos más tiempo a esos tres solos, vamos- se giró hacia Yamato- Yamato, te pido que...
Yamato: no hace falta, no les diré nada a Shinji y Natsuki. Puedes estar tranquilo.
Chiaki: gracias- los tres salieron de la habitación.
Miyako: voy un momento al servicio- Miyako se alejó por otro pasillo.
Chiaki: ¡pero qué cabeza! Voy al despacho y me dejo los papeles... ahora vuelvo, ve pasando, Yamato.
Yamato: está bien
Chiaki: -volvió al despacho. En la puerta esta esperándolo Miyako- ¿qué te has olvidado ya?
Miyako: no me lo has dicho todo ¿verdad?
Chiaki: te he dicho absolutamente todo lo que un médico sabe.
Miyako: vamos, Chiaki, a mi no me engañas.
Chiaki:- se dio por vencido- está bien...- ambos entraron en la habitación.
Miyako: ¿y?
Chiaki: mira, lo que te voy a decir ahora solo son suposiciones, es muy poco probable que tenga razón...
Miyako: suéltalo ya.
Chiaki:- vio que no había forma de hacerla cambiar de opinión- puesto que físicamente está perfectamente, solo me queda pensar que...
Miyako:- lo interrumpió- ¿qué tiene algo que ver con dios y el demonio? ¿con Natsuki?- miró a Chiaki a los ojos- ¿con Jeanne?
Chiaki: ¿si lo sabías por qué me lo has hecho decir?
Miyako: tenía mis dudas. Al principio me pensaba que era la típica terquedad de Maron, de no molestar a los médicos si no es necesario. Pero cuando se puso tan y tan terca que hasta nos peleamos... estaba claro que algo pasaba.
Chiaki: ¿tienes alguna idea clara de qué puede ser?
Miyako: sinceramente, no. Pero te aseguro que pronto lo sabré.
Chiaki: ¿qué? ¿qué piensas hacer?
Miyako: no pienso perder a mi mejor amiga ni tan siquiera a costa de que el mundo se salve. Pienso sacarle qué es lo que le pasa. Ella lo sabe, y, aunque no quiera, me lo tendrá que decir. Ahora volvamos, o sino empezarán a sospechar.
Chiaki: de acuerdo- ambos salieron del despacho.
____
Natsuki: ojalá despierte pronto...- aún sostenía la mano de su madre con fuerza. De repente, se percató que algo le apretaba a ella la mano. Miró a su madre. ¡estaba abriendo los ojos!- ¡mamá!
Maron:- al abrir los ojos se encontró con el rostro de Natsuki sobre ella- Natsuki... ¿estás bien? ¿dónde estamos?
Natsuki:- abrazó a su madre- yo estoy bien... me alegro tanto que tú estés bien...
Yamato:- entró por la puerta, y al ver a Maron despierta, se abalanzó hacia ella- ¡Maron, estás bien! ¿pero qué te pasó?
Maron:- lo miró con una mirada severa, mientras abrazaba a su hija- Yamato, ¿donde estamos?
Yamato: esto...- recordó las palabras de Miyako en el despacho de Chiaki "probablemente por eso no quería que un médico la revisara..."- estamos en...
Chiaki:- entró por la puerta- estamos en el hospital, Maron.
Maron:- miraba a Chiaki con una cara muy severa- Por favor, ¿podríais dejarme a solas con Chiaki?
Natsuki: mamá...- temía por lo que hablaran. Aún se acordaba que su madre le había pedido el divorcio a su padre.
Maron:- miró a Natsuki- no te preocupes, hija, olvida todo lo que dije en casa. No es nada de eso.
Natsuki: ¡de acuerdo!- al oír esas palabras, se animó- ¡todos fuera!- todos salieron de la habitación.
Maron:- volvía a tener esa mirada severa- ¿por qué lo has hecho? Me dijiste que esperarías a que yo te lo dijera por mi misma.
Chiaki:- se acercó a ella y la abrazó- aron lo siento, yo... yo no pretendía, pero... cuando te vi tirada en el suelo, que no reaccionabas...- la miró fijamente- no puedo quedarme de brazos cruzados mientras veo como te voy perdiendo, no puedo.
Maron:- su mirada se ablandó. No se podía enfadar con él, porque sabía que si se encontraba en la misma situación haría exactamente lo mismo- está bien. Pero... ¿ahora entiendes por qué no quería que me viera un médico?
Chiaki: sí...
Maron: ¿y entenderás si te digo que no puedo contarte qué me pasa?
Chiaki: ...sí, lo entenderé, pero una cosa sí te digo, Maron. No estoy dispuesto a perderte. Nunca.
Maron: Chiaki...- no sabía qué hacer. Sabía que, si se enteraba de la verdad, sufriría mucho, pero estaría de acuerdo con ella. Pero, por otro lado, tal vez ponía las cosas más difíciles... cogió las manos de su marido- lo siento, aún no te lo puedo decir. Necesito un poco de tiempo.
Chiaki:...entiendo. ¿te puedo hacer una pregunta más?
Maron: pregunta.
Chiaki: ¡me la vas a responder? ¿sea lo que sea?
Maron: Chiaki...- sabía que lo estaba pasando muy mal- está bien. Pregunta.
Chiaki: ¿vas a morir?
Maron: Chiaki...- lo miró fijamente. Estaba temblando. No podía mentirle- creo que... sí.
Las ventanas de la habitación se abrieron de golpe. Un viento cálido pasó. Pero para Chiaki no era un consuelo, sino un golpe contra la realidad. Ni tan siquiera Dios era capaz de tener una mínima esperanza. Maron se iba a morir, y él no podía hacer absolutamente nada por evitarlo.
CONTINUARÁ...
NOTAS DE LA AUTORA: ¡aghhh! ¡¡¡no me matéis, por favor!!! No diré que no tenía intención, pero... ¡¡uahhhh! :'( no me matéis, que aún no lo he acabado...esperad y vereis okis???? :'( un me mateissss
Yamato: ¿qué ha pasado aquí?- entró en la sala y vio a Miyako abrazando a su padre- ¿qué significa esto, Miyako? Él... él...
Miyako:- se levantó del suelo y fue hacia su marido. Lo abrazó y le dijo suavemente- todo ha terminado, todo vuelve a ser como antes.
Yamato: ¿pero q...?
Miyako:- le miró a los ojos- créeme. Vuelve a ser el padre que tuve hace quince años- lo abrazó de nuevo- créeme...
Yamato: Miyako... está bien, te creo- al oír eso, Miyako respiró tranquila, pero volvió a mirar a su marido- entiendo... nada de preguntas...
Miyako: gracias...- en ese momento llegó la ambulancia.
Shinji:- mientras atendían a Himuro, subió al segundo piso y encontró a Jeanne que ya se iba- ¿ya te vas?
Jeanne: bueno...- elevó la enorme perla- ya tengo lo que buscaba.
Shinji:- se acercó a ella y la besó. Jeanne volvió a sentir un extraño escalofrío, pero no fue más allá- gracias por todo, Jeanne, no...- le estiró de la cinta que llevaba en el pelo y Jeanne se transformó en Natsuki- Natsuki, gracias- le cogió el dedo meñique con el suyo y los entrelazaron- siempre nos tendremos el uno al otro, nos protegeremos el uno al otro, jamás volveremos a estar solos.
Natsuki: es una promesa.- juntos bajaron hasta la planta de abajo- por cierto, Shinji ¿cómo es que te has transformado?
Shinji: bueno, es largo de explicar... digamos que algo me impulsó a defender lo que era mío.
Natsuki: ¿lo que era tuyo...? ¡ahhhh!- se dio cuenta que se refería a ella y le pegó un puñetazo- ¡eres un pervertido y un aprovechado, Shinji! ¿desde cuando yo soy tuya?-estaba roja de la cabeza a los pies- ¡aghhhhhhhh, entoma esto, y esto, y esto!- empezó a darle puñetazos que iba esquivando.
Shinji: ¡vamos, no te pongas así!- se reía por lo bajo- además...- le cogió el puño que se le iba a incrustar en la cara- hacía tiempo que no nos peleábamos así, de broma.
Natsuki:- lo miró con cara añorada- sí, es verdad... ha pasado tanto...- de repente, recordó las últimas palabras de Shinji- ¿de broma? ¡te voy a dar a ti lo que es de broma!
Zen:- venía por detrás- no hace falta que os acordéis de mí...
Miyako: ¡Shinji, Natsuki! ¿venís al hospital?
Shinji: ¡sí, enseguida vamos!
Natsuki: ¡¡¡eh, tú, no te escaquees!!!
Miyako:- estaban los cuatro en el coche, de camino al hospital- ups, me dejé aquí dentro el móvil...
Natsuki: me pregunto si mamá y papá ya habrán vuelto a casa...
Yamato: ¿eh? ¿qué les ha pasado?- no se había enterado de nada porque solo llegar de trabajar había visto una nota de Miyako avisándole del robatorio y había salido disparado para allí.
Natsuki: bueno, es que...- sonó el móvil de Miyako.
Miyako: ¿sí? ¿dígame? ¿qué pasa, Chiaki? Cálmate... ¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!?!?!?!?!? ¿¡¿¡¿¡¿¡QUE MARON ESTÁ EN EL HOSPITAL!?!?!?!? ¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡¿¡QUE ESTÁ EN ESTADO CRÍTICOOOOOOOOOOOOOO!?!?!?!?!?!?!?!?!?!?
Natsuki: ¿¿¿qué???
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Chiaki: yo mismo la he revisado. No sabemos qué tiene.- estaban alrededor de una cama donde yacía Maron.
Natsuki: mamá...- le cogió la mano- ahora... parece que solo duerma...
Miyako: Chiaki ¿hay posibilidades de que se recupere?
Chiaki: ya te lo he dicho, Miyako. No sé que le pasa, así que no puedo decir si despertará...- vio que Natsuki estaba muy afectada, y añadió- pero lo más seguro es que sea lo mismo que le pasó estando contigo.
Miyako: ¿qué? ¿es que acaso no averiguaste qué era lo de los mareos?
Chiaki: mmmm...- miró a Natsuki. Miraba a su madre muy preocupada- Miyako, acompáñame al despacho, me he olvidado unos papeles.
Miyako:- entendió al acto lo que pretendía Chiaki- de acuerdo. Shinji, quédate aquí con Natsuki. Yamato, vamos- Chiaki, Yamato y Miyako salieron por la puerta.
Shinji:- se acercó a Natsuki- no te preocupes, ya verás como pronto se recupera.
Natsuki:- le mostró la cara. No estaba llorando, pero se contenía las lágrimas de una forma asombrosa- ¿y cómo quieres que no me preocupe? ¡es mi madre! ¡mi madre, que nunca le ha pasado nada! ¿y ahora no despierta? ¡no puedo dejar de preocuparme! ¿y si, y si...?- de repente, con solo pensar en que su madre podía no despertar nunca, no se pudo aguantar más y las lágrimas empañaron sus grandes ojos verdes.
Shinji: Natsuki...- la abrazó- Natsuki, no debes pensar eso. Nada malo le pasará a Maron, ella se recuperará, y volverá a ser la madre que siempre has tenido- cogió suavemente el rostro de Natsuki e hizo que sus ojos se cruzaran- ten fe, Natsuki. Dios no va a desampararla, no va a dejarla sola. No le va a pasar nada.
Natsuki: Shinji... gracias...
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Miyako: bueno, Natsuki ya no nos oye. Suéltalo de una vez Chiaki. ¿qué le pasa a Maron?- estaban en el despacho de Chiaki.
Chiaki: Miyako, no quiero que te asustes...
Miyako: ¿y como quieres que no me asuste? ¡mi mejor amiga está enferma y yo no entiendo que le pasa! ¡explícate de una vez!
Chiaki:- desplazó la mirada a la mesa- yo... no lo sé.
Miyako: ¿qué? ¿cómo que no lo sabes? ¡tú eres médico! ¿cómo puede ser que no sepas que le pasa?
Chiaki: la he revisado cientos de veces. Es imposible que me haya equivocado. Maron no tiene ninguna enfermedad conocida.
Miyako:- se estaba empezando a poner nerviosa- ¿insinúas que miente?
Chiaki:- volvió a mirar a Miyako- no, no digo que mienta. Está enferma, eso nadie puede dudarlo. Pero, visto desde el punto de vista de un médico, está perfectamente.
Yamato: ¿qué? ¡pero si tú mismo la has visto en esa cama! ¡Chiaki, no se mueve! ¿cómo puede estar perfectamente?- se calló cuando su mujer le puso una mano firme delante.
Miyako: ya entiendo- miró a Chiaki a los ojos- ella lo sabe ¿verdad? Sabe lo que le pasa.
Yamato: ¿qué?
Chiaki: ...sí, ella lo sabe, pero no lo quiere decir.
Yamato: ¡pero eso es absurdo! ¿cómo puede saberlo y no decirlo?
Miyako:- se le ensombreció el rostro- probablemente por eso no quería que un médico la revisara... sabía que no sacarían nada claro... y si no nos lo ha dicho, probablemente sea porque...
Chiaki: bueno, será mejor que no dejemos más tiempo a esos tres solos, vamos- se giró hacia Yamato- Yamato, te pido que...
Yamato: no hace falta, no les diré nada a Shinji y Natsuki. Puedes estar tranquilo.
Chiaki: gracias- los tres salieron de la habitación.
Miyako: voy un momento al servicio- Miyako se alejó por otro pasillo.
Chiaki: ¡pero qué cabeza! Voy al despacho y me dejo los papeles... ahora vuelvo, ve pasando, Yamato.
Yamato: está bien
Chiaki: -volvió al despacho. En la puerta esta esperándolo Miyako- ¿qué te has olvidado ya?
Miyako: no me lo has dicho todo ¿verdad?
Chiaki: te he dicho absolutamente todo lo que un médico sabe.
Miyako: vamos, Chiaki, a mi no me engañas.
Chiaki:- se dio por vencido- está bien...- ambos entraron en la habitación.
Miyako: ¿y?
Chiaki: mira, lo que te voy a decir ahora solo son suposiciones, es muy poco probable que tenga razón...
Miyako: suéltalo ya.
Chiaki:- vio que no había forma de hacerla cambiar de opinión- puesto que físicamente está perfectamente, solo me queda pensar que...
Miyako:- lo interrumpió- ¿qué tiene algo que ver con dios y el demonio? ¿con Natsuki?- miró a Chiaki a los ojos- ¿con Jeanne?
Chiaki: ¿si lo sabías por qué me lo has hecho decir?
Miyako: tenía mis dudas. Al principio me pensaba que era la típica terquedad de Maron, de no molestar a los médicos si no es necesario. Pero cuando se puso tan y tan terca que hasta nos peleamos... estaba claro que algo pasaba.
Chiaki: ¿tienes alguna idea clara de qué puede ser?
Miyako: sinceramente, no. Pero te aseguro que pronto lo sabré.
Chiaki: ¿qué? ¿qué piensas hacer?
Miyako: no pienso perder a mi mejor amiga ni tan siquiera a costa de que el mundo se salve. Pienso sacarle qué es lo que le pasa. Ella lo sabe, y, aunque no quiera, me lo tendrá que decir. Ahora volvamos, o sino empezarán a sospechar.
Chiaki: de acuerdo- ambos salieron del despacho.
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Natsuki: ojalá despierte pronto...- aún sostenía la mano de su madre con fuerza. De repente, se percató que algo le apretaba a ella la mano. Miró a su madre. ¡estaba abriendo los ojos!- ¡mamá!
Maron:- al abrir los ojos se encontró con el rostro de Natsuki sobre ella- Natsuki... ¿estás bien? ¿dónde estamos?
Natsuki:- abrazó a su madre- yo estoy bien... me alegro tanto que tú estés bien...
Yamato:- entró por la puerta, y al ver a Maron despierta, se abalanzó hacia ella- ¡Maron, estás bien! ¿pero qué te pasó?
Maron:- lo miró con una mirada severa, mientras abrazaba a su hija- Yamato, ¿donde estamos?
Yamato: esto...- recordó las palabras de Miyako en el despacho de Chiaki "probablemente por eso no quería que un médico la revisara..."- estamos en...
Chiaki:- entró por la puerta- estamos en el hospital, Maron.
Maron:- miraba a Chiaki con una cara muy severa- Por favor, ¿podríais dejarme a solas con Chiaki?
Natsuki: mamá...- temía por lo que hablaran. Aún se acordaba que su madre le había pedido el divorcio a su padre.
Maron:- miró a Natsuki- no te preocupes, hija, olvida todo lo que dije en casa. No es nada de eso.
Natsuki: ¡de acuerdo!- al oír esas palabras, se animó- ¡todos fuera!- todos salieron de la habitación.
Maron:- volvía a tener esa mirada severa- ¿por qué lo has hecho? Me dijiste que esperarías a que yo te lo dijera por mi misma.
Chiaki:- se acercó a ella y la abrazó- aron lo siento, yo... yo no pretendía, pero... cuando te vi tirada en el suelo, que no reaccionabas...- la miró fijamente- no puedo quedarme de brazos cruzados mientras veo como te voy perdiendo, no puedo.
Maron:- su mirada se ablandó. No se podía enfadar con él, porque sabía que si se encontraba en la misma situación haría exactamente lo mismo- está bien. Pero... ¿ahora entiendes por qué no quería que me viera un médico?
Chiaki: sí...
Maron: ¿y entenderás si te digo que no puedo contarte qué me pasa?
Chiaki: ...sí, lo entenderé, pero una cosa sí te digo, Maron. No estoy dispuesto a perderte. Nunca.
Maron: Chiaki...- no sabía qué hacer. Sabía que, si se enteraba de la verdad, sufriría mucho, pero estaría de acuerdo con ella. Pero, por otro lado, tal vez ponía las cosas más difíciles... cogió las manos de su marido- lo siento, aún no te lo puedo decir. Necesito un poco de tiempo.
Chiaki:...entiendo. ¿te puedo hacer una pregunta más?
Maron: pregunta.
Chiaki: ¡me la vas a responder? ¿sea lo que sea?
Maron: Chiaki...- sabía que lo estaba pasando muy mal- está bien. Pregunta.
Chiaki: ¿vas a morir?
Maron: Chiaki...- lo miró fijamente. Estaba temblando. No podía mentirle- creo que... sí.
Las ventanas de la habitación se abrieron de golpe. Un viento cálido pasó. Pero para Chiaki no era un consuelo, sino un golpe contra la realidad. Ni tan siquiera Dios era capaz de tener una mínima esperanza. Maron se iba a morir, y él no podía hacer absolutamente nada por evitarlo.
CONTINUARÁ...
NOTAS DE LA AUTORA: ¡aghhh! ¡¡¡no me matéis, por favor!!! No diré que no tenía intención, pero... ¡¡uahhhh! :'( no me matéis, que aún no lo he acabado...esperad y vereis okis???? :'( un me mateissss
