"Esto es una bala eléctrica" Cuatro sostiene un objeto puntiagudo en los dedos "y esto" dice mientras abre las puertas dobles "es el laberinto de tiro" ante nosotros está una habitación rectangular llena de columnas, muros parcialmente destruidos, habitaciones sin techo, escaleras, cajas, pisos elevados inestables y estructuras metálicas derribadas. "El laberinto se construyó para replicar el sector destruido de Chicago y que ustedes pudieran entrenar sin necesidad de exponerlos en campo abierto"
"Las balas están diseñadas para simular las heridas de una bala real sin dejar daño permanente. Se sienten como balas reales, pero no te matarán si te hieren con ellas" Cuatro empieza a cargar el arma cuando Liam suelta un resoplido "¿Es como un juguete entonces?, ¿un juego?" Cuatro suspira impacientemente pero antes de que pueda responderle Eric se acerca por detrás con su arma apuntando directamente al pecho de Liam, nadie tiene tiempo de nada cuando un disparo rompe el silencio, Liam cae al suelo sollozando y yo me quedo congelada sin saber qué hacer.
"¿Se siente como un pinche juego?" Escupe Eric, Cuatro solo voltea los ojos. Me toma unos segundos darme cuenta que el disparo fue con una bala eléctrica, no hay sangre, Liam no va a morir. "Como pueden ver, el dolor es real aunque la bala no lo sea. Dependiendo del lugar del impacto y de la distancia del disparo" Cuatro mira con odio a Eric, este solo sonríe sin darle importancia "será mayor o menor el dolor. La agenda de hoy está muy apretada, alguien lleve a Liam a la enfermería, no será más que un moretón pero no podemos dejarlo en el suelo. El resto de ustedes síganme" Otro chico de Erudición levanta a Liam, los demás entramos en la sala y nos detenemos en unas escaleras que conducen a una plataforma elevada desde donde seguramente puede verse todo.
"El objetivo del ejercicio de hoy es practicar su tiro en movimiento sin ayuda del visor de objetivo. La mitad de ustedes irá con Eric y la otra mitad vendrán conmigo. Una vez que estén equipados con sus armas y munición extra empezaremos el ejercicio. La tarea es sencilla: no se dejen disparar" Cuatro indica con la mano la división del grupo, suelto el aire aliviada cuando veo que no quedé en el equipo de Eric. Llevamos ya más de dos días practicando nuestro tiro, me siento confiada pues he mejorado considerablemente, aun no consigo dar en el centro de la diana pero mis balas siempre terminan en el filo de ese círculo.
Terminamos de equiparnos y Cuatro nos indica que nos coloquemos en un extremo del laberinto, pronto el equipo de Eric hace lo mismo. Suena una alerta que nos indica que debemos avanzar, Cuatro comienza a moverse velozmente mientras intenta hacerse pequeño detrás de una columna rota, en un susurro nos da instrucciones. En algún lugar de la sala se escuchan las pisadas del otro equipo. Cuatro nos indica que debemos separarnos pero mantenernos cubiertos para no dar nuestra ubicación al otro equipo. Decido aprovechar mi tamaño y me coloco detrás de un muro deshecho, el resto de mi equipo busca un escondite.
Carl intenta subir discretamente por unas escaleras de metal pero uno de los escalones flojos se rompe debajo de él, el ruido retruena en todo el salón y lo siguiente que se escucha son gritos y disparos del otro equipo gracias a Carl que dio nuestra ubicación. Gritos de dolor suenan detrás de mí mientras corro lo más rápido que puedo detrás de unas estructuras de metal. Escucho paso detrás de mí pero no me detengo a ver si es alguien de mi equipo, mi objetivo es llegar a una serie de muros derrumbados en un terreno elevado que crean un pequeño cuadro en donde puedo esconderme sin perder ventaja para encontrar al equipo contrario.
Aunque esta arma no es como la que nos enseñó Cuatro para disparar en grandes distancias, logro encontrar un hueco en el que puedo descansar el cañón y apuntar con la mirilla. Intento hacer un recuento rápido de quiénes estaban en mi equipo cuando veo que detrás de un muro hay dos personas cubiertas. Decido disparar de una vez, la primer bala da en el omoplato izquierdo de uno de ellos, el dolor le hace soltar el arma y tirarse al suelo. La otra persona mira en mi dirección y me agacho rápidamente, pero sé que mi ubicación ha sido descubierta, no puedo salir del cuadro e ir hacia delante donde no hay nada para cubrirme la única opción es irme por atrás y buscar la manera de llegar a una de las habitaciones con paredes derrumbadas.
Empiezo a retirarme cuando Cuatro llega corriendo a mi lado "Tris, por acá. ¡Rápido!" Me indica que yo vaya delante mientras él cubre que nadie nos embosque por la espalda. Por mi vista periférica alguien corre a nuestra altura escondiéndose en algunas columnas que están enteras. Entro corriendo por la puerta y me dirijo al recuadro en donde alguna vez hubo una ventana, Cuatro respira con dificultad en mi espalda, volteo a mirarlo y veo que tiene una bala electrónica incrustada en el hombro.
"Cuatro, por Dios tu hombro" muevo mis dedos para retirar la bala. Él inhala con dolor y detiene mi mano "No" me dice con los dientes apretados "Déjala", nos miramos directamente y nuevamente tengo que concentrarme en respirar, no puedo evitar recordar como se retorció Liam de dolor, ¿cuánta tolerancia tiene Cuatro para el dolor?, ¿ y por qué es tan alta?. El sonido de disparos rompe el hechizo, levanto mi arma y comienzo a acercarme hacia la ventana para ver, siento a Cuatro demasiado cerca de mí, asomo la cabeza y no se ve nada. Tengo que sacar más de mi cuerpo por la ventana para tener una mejor vista, empiezo a inclinarme cuando Cuatro grita.
"¡Tris, Cuidado!" la sorpresa de una bala que pasa rozando mi cabeza me hace tropezar y estoy a punto de caer cuando la mano de Cuatro me toma rodeando mi cintura y abdomen por detrás. Me presiona contra su pecho mientras que con la mano derecha apunta su arma y dispara a alguien del equipo contrario a quien no había visto. El impacto lo tira al suelo y rueda mientras llora de dolor. El llanto se escucha ahora lejos lo que significa que rodó por la pendiente, aún así Cuatro no me suelta. Mi corazón late demasiado rápido, la sorpresa de su toque hizo que involuntariamente mi mano se moviera sobre la suya, me doy cuenta ahora que nuestros dedos están entrelazados.
Creo que dejé de respirar porque el mareo me hace pensar que Cuatro acerca su cara a mi pelo e inhala. La electricidad que siento en mi mano es casi insoportable y en mi estómago revolotean cientos de mariposas al sentir sus largos dedos. Intento concentrarme en algo más que en mis propios latidos y es ahí cuando siento que su corazón late tan rápido como el mío. ¿Está nervioso?, ¿por mí?. No, Cuatro me da la apariencia de que no es una persona que disfrute del contacto físico. Está incómodo es eso. Me separo poco a poco de él pero al mismo tiempo lo más rápido que puedo.
"¡Hijo de puta!" Grita Eric en algún lugar de la sala "Cuatro, termina con tu puto entrenamiento. Este imbécil de aquí me disparó en el fémur tres veces seguidas" estoy ahora de frente a Cuatro pero nuestras manos aún están entrelazadas. Él tiene la vista fija en ellas, casi pareciera que no quiere dejarme ir, suspira y me mira directamente a los ojos mientras dice con ¿pesar? "Vamos, hay que terminar el ejercicio" comienza a caminar hacia la entrada del laberinto y yo me quedo atrás unos segundos, aprovechándome del silencio, tengo que pensar.
¿Qué es lo que me pasa cada que Cuatro está cerca de mí?, ¿qué es esa sensación que pasa en mi cuerpo cuando hemos llegado a tocarnos?; ¿él sentirá lo mismo?. No puedo negar que es el hombre más atractivo que he visto en toda mi vida, eso es obvio para mí y para el resto de las chicas aquí. Más de una vez he visto a algunas dejar de hacer cualquier cosa solo para mirarlo pasar, pero él parece ajeno a esto casi todo el tiempo, pero entonces recuerdo el día que curó las heridas de María. No puedo evitar compararme con ella, su cabello es enorme y de un color naranja como el amanecer, tiene curvas y una cara hermosa, yo en cambio soy demasiado pequeña, plana, mi pelo es rubio sin chiste y sin duda no podría considerarme a mí misma como hermosa, sé que no soy fea pero no podría competir con María o con cualquiera de las otras chicas que babean por Cuatro.
Pero con todo esto no puedo entender por qué el corazón de Cuatro latía tan rápido, no creo que él me vea como lo veo yo a él aunque esté mal, aunque no debería de hacerlo. No solamente estoy aquí únicamente para hacer mi trabajo, sino que Cuatro ha dejado más que claro desde el principio que no me quiere aquí, no se molesta en dedicarme ni una mirada, ni desperdicia consejos en mí. Es tan callado y retraído, como si escondiera algo. Siempre tiene esa máscara que usa para que los demás no se le acerquen, lo he visto algunas veces bajar la guardia, no sé si es porque cuando estamos en la misma habitación no puedo evitar mirarlo, o si nadie más se toma la molestia de en verdad ver más allá de su evidente hermosura.
Me emociona darme cuenta que quedan unos cuantos minutos para que termine la primera parte del entrenamiento y podamos irnos a comer. Recuerdo que el día de ayer Zeke me invitó a su departamento, dijo que ocasionalmente les gusta juntarse todos en algún lugar diferente para comer. Necesito distraerme tanto de Cuatro como de la idea de que por la tarde empezaremos a pelear cuerpo a cuerpo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
No dejo de sorprenderme lo diferentes que son las facciones. Toda mi vida había deseado saber qué se sentiría poder reír libremente con mis amigos, sin ir más lejos, siempre me imaginé cómo sería poder tener amigos verdaderos, no como en Abnegación que ninguna amistad florece, es imposible hacerlo cuando está mal visto hablar de un mismo o entrometerse demasiado en la vida de los demás. En Osadía todo es tan distinto, es como un sueño estar sentada en este departamento, rodeada de personas que aunque no conozco desde hace tanto tiempo, puedo llamarles amigos.
Veo la manera en que actúan Zeke y Uriah y no puedo evitar pensar en Caleb. Nunca ni en nuestros mejores días, fuimos ni siquiera una mínima parte de lo que son los hermanos Pedrad. Ellos no solamente son hermanos, son mejores amigos; por mí parte, creo que realmente nunca lo conocí. Toda mi vida pensé que no había alguien más perfecto para Abnegación que él, ni siquiera mi madre que es la mujer más interesada que conozco es 100% Abnegación, no conozco su historia pero viví demasiado tiempo dentro de su casa para saber que los cariños que nos regalaba iban en contra de las reglas. Pero Caleb… él siempre estaba juzgándonos a ambas, siempre pensando en los demás, dispuesto a ayudar sin siquiera dudar un segundo; aún así se fue, él se fue y yo tuve que quedarme. No puedo evitar que la ironía me revuelva el estómago.
"¿En qué estás pensando?" Me despierta Uriah de mi ensoñación, es sorprendente como ahora que estamos en su facción su sonrisa se ha hecho aún más grande de la que yo le conocía. Supongo que estar rodeados de los demás miembros de mi facción lo detenía a mostrarse en toda su extensión, ¿qué tan diferente sería mi vida si hubiera crecido con alguien como Uriah como mi hermano?.
"Osadía…" contesto sin más.
"Ven, hablemos acá afuera" Uriah me guía hacia el balcón, salgo y veo ante mí la luz del sol en los altos edificios de Chicago. No me molestaría tener esta vista todos los días.
"¿Es todo lo que creíste que sería?"
"Supongo que sí, bueno todo menos la constante sensación de peligro" le digo asintiendo mi cabeza en dirección al departamento, específicamente a donde está sentado Cuatro.
"¿Cuatro?" Uriah se ríe.
"Sí, es… duro. Supongo que simplemente no estoy acostumbrada"
"Sí, es así al principio y sobre todo con los iniciados. No deja entrar a mucha gente ¿sabes? Zeke tardó mucho tiempo en lograr que le confiara cosas personales, cosas que por supuesto los demás no sabemos, es solo su forma de ser, no dejes que te afecte. Además el resto del grupo te adora, creo que nunca había visto a Chris tan emocionada en toda su vida jajaja. Si te preocupa demasiado puedo hablar con él" Uriah coloca un brazo sobre mis hombros y pica mis costillas con su otra mano justo en el lugar en donde más risa me da.
"No, déjalo así, supongo que lo que realmente me molesta es que llevo casi una semana aquí y no sé que respuestas esperaba encontrarme pero hasta ahora no he visto más que un entrenamiento rudo que supongo es lo normal en esta facción" no puedo evitar sentirme derrotada y supongo que mi tono de voz me delata porque Uriah se pone muy serio, se para derecho y me mira directamente.
"¿Hoy empiezan con las peleas cuerpo a cuerpo cierto?" Asiento "Supongo que como ya estás aquí y estas haciendo el entrenamiento como un iniciado más, no es traición que hable sobre lo que pasa… tienes que tener cuidado, las peleas son las que más puntos te dan en la primera etapa. En otras iniciaciones es justo ese momento cuando todo comienza a irse a la mierda, el ánimo decae, los iniciados empiezan a ponerse tensos, es la verdadera competencia ¿me entiendes? Lo peor, y no lo digo para asustarte, empieza con la segunda etapa. Pasar por todos tus miedos no es un juego fácil, te consume por completo, mierda, recuerdo que la primera semana que pasé en las simulaciones no pude dormir más de dos horas por día, fue demasiado…"
"Antes de mi iniciación no había prestado atención, pero es justo en esas semanas cuando comienzan a pasar ciertas, mmm, cosas extrañas… no sé si es por la presión de la iniciación y las puntuaciones combinado con el hecho de que tienes que enfrentarte a lo que más temes pero es justo ahí en donde muchos se rinden…"
"¿Se rinden?, ¿así sin más?"
"Algo así. Tris no sé cómo explicarlo. Han habido muertes, feas. Iniciados tirándose al abismo, a las vías del tren, cosas por el estilo" Uriah empieza a ponerse nervioso con recuerdos que seguramente pasan por su mente.
"También está el hecho de que algunos miembros de Osadía han desaparecido de un día para otro" dice casi en un susurro.
"¿Desaparecido?" No desaparecen, están en las calles con los sin facción y vestidos con ropas de colores que no les pertenecen pero eso nadie lo sabe, solamente Evelyn, yo y quién sea que los ponga ahí…
"Se esfuman, no dicen adiós, no dan explicaciones"
"¿Pero y sus familias?"
"Normalmente no tienen, ha habido algunas ocaciones en que la esposa de alguien o el papá de alguno reporta la desaparición, pero casi todos, por lo menos de los que tengo noción, son personas solitarias. Te enteras porque un día dejan de asistir al trabajo, porque un día no los ves más, porque no regresan del patrullaje. Tris, no mentía cuando te decía que debías investigar esta facción a fondo, algo pasa aquí pero yo no soy quien para darte detalles, mierda, no sé nada más, solo que la gente está preocupada, intentan ser los osados de siempre, fiestas, alcohol, ruido y aventuras pero no es lo mismo que antes."
"Deberíamos regresar adentro, casi termina tu hora de comida y tienes que prepararte para pelear. Intenta tomártelo con calma y no te asustes si terminas en la enfermería, normalmente eso pasa el primer día" Uriah aprieta mi hombro y me da una media sonrisa, abre la puerta del balcón y me deja sola admirando el paisaje. Tiene razón, tenemos que averiguar de una vez por todas qué está sucediendo en nuestra ciudad, por el bien de todos…
Tobias POV
Me siento en la silla más alejada de Tris que encuentro. Sigo nervioso por lo que sucedió hace rato en el laberinto; creo que es perfectamente capaz de soportar cualquier cosa que se le presente pero al mismo tiempo siento esta necesidad de protegerla, de evitarle cualquier tipo de sufrimiento, esa necesidad que me hizo seguirla por el laberinto. Podría pasarme horas viéndola pensar, calcular, planear, mierda podría verla no hacer nada y de todos modos estaría completamente fascinado. Tenerla en mis brazos despertó algo en mí que no sabía que estaba ahí, bueno, que no sabía que podía existir estando sobrio. Nunca había tenido la urgencia de tocar a alguien, chingadamadre, de dejarme consumir por el olor de alguien. Espero que no se haya dado cuenta de que involuntariamente mi cerebro me exigió acercarme a ella para oler su cabello, una mezcla de miel, limón y algo más que solamente puede ser ella.
Intento no mirarla demasiado pero como siempre desde hace una semana, no puedo evitarlo. Quería matar al idiota que le disparó a Eric y nos obligó a separarnos, podría haberme quedado ahí para siempre, también quería felicitarlo porque, bueno es Eric…
No quiero pensar en cómo voy a tener que verla pelear al rato.
Puedo ver como su rostro se ilumina estando con mi grupo de amigos, todo lo que ve es muy distinto a lo que está acostumbrada, el ruido, las risas, la libertad. Es como si floreciera estando aquí, no puedo evitar que me consuma la duda de por qué alguien como ella, que claramente no pertenece a Abnegación, decidió quedarse ahí. Estoy actuando de manera mecánica, me permito verla unos segundos, después desvío mi mirada solo para regresar a verla. Espero que nadie más lo note, nadie puede notarlo. Sobre todo fuera de esta habitación, no puedo permitir que Eric note que le pongo atención.
El grupo se rompe en conversaciones pequeñas, mientras lavo los platos que utilicé me rio para mí mismo, no importa cuánto resienta a mi antigua facción hay hábitos que tengo marcados, el orden y la limpieza son dos de ellos, juro que si no lo hiciera yo la mayoría de las veces que estoy aquí en casa de Zeke, él viviría en un basurero. Tris se ha quedado sola en el sofá, parece perdida en sus pensamientos, mi estómago da dos vueltas al imaginarme que tal vez está pensando en nuestras manos entrelazadas. Estoy juntando todas mis fuerzas para atreverme a acercarme a ella, estando todos aquí reunidos no creo que levante sospechas si me siento a hablar con ella.
Me decido a acercarme cuando Uriah se sienta a su lado, no escucho que le dice pero Tris le responde con una sonrisa tan grande que me deja sin aliento. Uriah la conduce al balcón seguramente para tener más privacidad y en este momento recuerdo que él está enamorado de ella, el llegó primero. ¿Estará ella enamorada también de él?, la respuesta hace que el corazón se me baje al estómago, por supuesto que lo está, ¿cuándo alguna chica ha rechazado a los hermanos Pedrad?, ¿esto es lo que sentía Shauna cada que veía a Zeke con otra chica cuando éramos iniciados?
Uriah abraza a Tris por los hombros y ella estalla en una carcajada, nunca un risa me había roto el corazón de esta manera, ni siquiera sabía que era posible. ¿Qué me pasa?, ni siquiera la conozco tanto como para sentirme así. No es mía, no tengo derecho de enojarme así, pero siento que estoy volviendo loco. Quiero correr y separarlos, quiero gritarle a Uriah que me deje entender esto que estoy empezando a sentir, esto que ya es lo suficientemente complicado sin que él venga y añada este sentimiento amargo.
"¿Estás bien hombre?" Ni siquiera supe cuando Zeke llegó a mi lado, volteó a verlo con un ataque de pánico interno, ¿se habrá dado cuenta de lo que estaba pensando?
"Todo bien" le contesto intentando sonar desinteresado
"Ok, ¿entonces Tris eh?"
"¿Qué?" Ok, ahora estoy completamente en pánico
"¿Cómo va eso?, supongo que no debe de ser fácil para ella la iniciación, mierda, recuerdo que no fue fácil para ti pero tenías cierta ventaja" Zeke se ríe, yo levanto una ceja señalándole que no entiendo a qué se refiere.
"Tú venías con años de interiorizar un odio muy profundo, carajo, estabas a punto de explotar y eso te dio vida, eras invencible jaja, pero ella…" dice mirando hacía donde están Tris y Uriah que ya no la abraza pero platican seriamente "es como si ella no hubiera tenido más que una pequeña chispa, y esta se incendió en cuanto entró en este complejo, se ve llena de vida. No debe ser fácil saber que después de esto debe volver a vivir en un mundo gris"
No lo había pensado, he estado tan fascinado por ella, orbitando a su alrededor que no me había detenido a analizar su situación, ella no está aquí para convertirse en osada, no escogió esta facción en su ceremonia de selección, estará aquí 12 semanas y después regresará a su vida normal, una vida en la que yo no estaré ahí para ver esa chispa que yo también he notado en ella. Entonces recuerdo las palabras de Eric antes de que llegara Si jugamos bien, tal vez no llegue ni siquiera a la semana cuatro. No, de ninguna manera, no importa si después de esto no nos volvemos a ver jamás, no importa si está enamorada de alguien más, sé que mi nuevo objetivo es hacer todo lo posible por mantenerla a salvo, con vida, feliz.
Zeke POV
Lo conozco lo suficiente para saber cuando acercarme a él y cuando no, es como un animal enjaulado, un poco de presión y explota. Pero ahora actúa diferente, ni siquiera yo he logrado que deje de fruncir el ceño aún en los momentos de diversión pero ella… con ella es otra cosa. No la mira como si fuera un trozo de carne, como algunos de los cabrones de osadía la miran todo el tiempo, ni siquiera creo que él se haya dado cuenta de todas las cabezas que voltea cuando pasa por los pasillos, de todas las miradas que levanta ni los suspiros que provoca. Carajo es como Cuatro pero en mujer. Son tan parecidos que puedo jurar que ella tampoco se entera del efecto que tiene en los hombres de por aquí.
Mierda Uri, estaba seguro de que por fin reuniría el coraje de acercarse a hablarle, ¿por qué tenías que salir con ella al balcón?, la verdad es un poco gracioso verlo, no creo que en este momento sea consciente de que los demás podemos verlo, por suerte todos están interesados en sus propias conversaciones y nadie se fija en la manera en que él la ve, no es una mirada de deseo aunque también está ahí, no, es una mirada de ¿amor? mierda.
Tris estalla en una carcajada y sé que tengo que intervenir, está apretando tan duro la barra de la cocina que temo que se rompa bajo sus dedos, sus nudillos están blancos del esfuerzo, si no lo distraigo creo que puede darle un aneurisma del coraje. Intento distraerlo pero no puedo evitarlo, tengo que mencionarla solo para ver como reacciona y sí… justo como lo supuse, el cabrón piensa que nadie puede leerlo, que es indescifrable, pero por favor, soy su mejor amigo y lo conozco mejor que nadie.
Uriah regresa al departamento, me alegro, es mi hermano y lo amo, no quisiera ver que Cuatro le destroce la cara.
"Hey, Cuatro. Sé suave con ella ¿ok?" Hijo de puta, Cuatro está sin palabras, vete Uriah, vete antes de que este imbécil enamorado te asesine.
Nunca pensé que llegaría este día, va a haber cientos de corazones rotos si esto evoluciona…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Tris POV
Dos iniciados levantan a otro inconsciente de la lona, mis palmas sudan demasiado y tengo que limpiármelas cada dos segundos. Estoy demasiado nerviosa para hacer esto, ¿cómo esperan que pueda pelear si ni siquiera puedo recordar uno solo de los movimientos que nos enseñó Cuatro en los últimos días?
Eric llama mi nombre y sin saber cómo llego al ring, estoy parada frente a Jade un chico de Erudición. Es demasiado delgado pero mucho más alto que yo, creo que tengo que brincar si quiero acertar algún puñetazo en su cara. Respira profundo Tris, nadie espera que ganes esta pelea, pero por lo menos tienes que dar un par de golpes, mi ranking depende de eso.
Comienza la pelea, doy una patada que no impacta en donde quería, doy un puñetazo que no llega a su destino. Recibo un golpe en el costado de la cabeza, por primera vez en mi vida siento un dolor que parece no parar. Otro golpe, ni siquiera puedo registrar en donde fue.
Caigo con una rodilla, mis ojos están llenos de agua pero no puedo llorar, no aquí delante de todos, no delante de Cuatro y Eric. Me levanto e intento dar otro golpe, no hay técnica no hay precisión solo quiero que conecte con alguna parte del cuerpo de Jade, pero no es suficiente, un puño colinda con toda su fuerza contra mi sien, caigo al suelo, comienzo a ver negro y antes de dejar que la oscuridad me consuma me hago una promesa: tengo que entrenar más duro, tengo un trabajo que hacer. Si Cuatro no quiere ayudarme, lo haré yo sola, lo haré cuando despierte.
Todo se vuelve negro y después no escucho nada…
Eric POV
¡MALDITA SEA MI SUERTE!, el primer día de peleas siempre es aburrido como la mierda, ninguno de estos pendejos sabe hacer nada aún pero tenía esperanzas de que aleatoriamente le tocara a alguno de los iniciados más avanzados, luchar contra la estirada. Pero no, le tocó a este idiota larguirucho con cara de pendejo. Por supuesto que eligió Osadía, no creo que tuviera la inteligencia suficiente para permanecer en Erudición, espero de todos modos que le de una paliza a la mocosa.
Aunque no todo es tan malo en este momento, si la pelea no me proporciona suficiente diversión, siempre puedo mirar al idiota de Cuatro retorciéndose por dentro. El cabrón piensa que nadie nota como se la pasa mirando a la estirada, es chistoso, supongo que la mierda se atrae, dos estirados juntos, enamorados, es patético.
Mierda, la técnica de este imbécil es pésima pero la estirada no está acostumbrada a esto. Carajo creo que Cuatro está a punto de meterse a la pelea y noquear a este idiota. Bien, espero que lo haga, cualquier pretexto es bueno para regañarlo y humillarlo.
Chingadamadre, ¿noqueada? No duró ni un minuto. Jajaja Cuatro está lívido. Bien, enamórate de ella como el imbécil maricón que eres, cuando terminemos con ella habré matado dos pájaros de un tiro…
