Capitulo 2: Una verdad atemorizante.

Shadow estaba bastante perdido en el mundo, o al menos así se sentía él. No era una cuestión de ubicaciones y lugares, él sabía perfectamente dónde estaba y dónde se encontraba cada cosa, quizá no tanto con las esmeraldas, pero no había nada que no pudiera encontrar.

Sin embargo había algo que faltaba en su vida y no sabía que era, sentía un vacío en su pecho que pocas veces algo lograba hacerlo olvidar o llenar momentáneamente...odiaba sentirse así.

Cuando comenzó a vivir en aquel mundo, tenía muy en mente la promesa que le había hecho a María sobre proteger el mundo y darles esperanza, no es que todos realmente lo merecieran, si él podía juzgar.

Más allá de su promesa con María no sabía qué hacer con su vida, ¿Qué debía de hacer en esos momentos donde el mundo no estaba en peligro?¿Cuando no había ningún enemigo por vencer? ¿Ninguna pelea que ganar? No tenía idea y es por eso que Rouge le dijo que eso debía de hallarlo el mismo, buscar que era lo que quería y le gustaba.

GUN tampoco tenía muchas más misiones para él en aquellos momentos de paz así que no estaba siendo de ninguna ayuda, se tomó unas vacaciones con la promesa de regresar al más mínimo incidente y partió en un viaje que duró...dos años y seis meses, dos años donde descubrió un poco más de si mismo pero...aún sentía ese maldito vacío que le carcomía el alma.

Se encontró con Sonic en algún momento de su viaje, él lucía más feliz que nunca y la acompañaba una niña ardilla risueña, lo primero que pensó al verlos fue en Amy y lo triste que debía de estar esa niñita.

Hey Shadow, cuánto tiempo amigo

Lo saludó amistosamente como siempre

Hola...Sonic

Lo saludo y vio la sorpresa y consiguiente sonrisa más grande del erizo azul

Veo que has cambiado

Sonrió y él sintió un poco de irritación

No lo suficiente.

Dijo cruzándose de brazos y miró a la ardilla, quien se sobresaltó

Oh, ella es Sally, es mí destinada

La presentó sonriendo más estúpidamente de lo que Shadow recordaba. Parecía muy feliz

Supongo que sabes quién soy

Dijo y la ardilla sonrió

Eres un poco famoso en todos lados dijo ella La forma de vida definitiva, Shadow ¿Verdad?

Así es aceptó y la vio sonreír feliz, volvió su mirada a su némesis ¿Qué haces aquí?

Preguntó sin más rodeos

Bueno, escuché que estaban teniendo problemas con unos contrabandistas de robots de Eggman

Llegas tarde lo corto Shadow Ya me encargue de eso

Y se pregunto que haría a continuación, encontrar este lugar solo había sido una casualidad que le llamó la atención, pensar que aún había antropomorfos que contrabandeaban y usaban elementos de Eggman le daba asco.

Chu Chu

Dijo un pequeño volando cerca de Sonic, él le sonrió y trato de tocarlo pero el pequeño chao oscuro lo esquivo y voló hasta el hombro de Shadow

¿Es tuyo?

Se sorprendió el erizo azul y él saco del bolsillo de su chaqueta una fruta chao y se la dio, el pequeño acepto gustoso

Su nombre es Ren, lo estoy cuidando

Dijo simplemente y Sonic se veía aún más estúpido sorprendido ¿Acaso era tan extraño que el cuidara un chao? Quizá si.

Bueno. Ya que no tenemos nada que hacer aquí podríamos volver un tiempo con los chicos

Sugirió aquella ardilla

Es una buena idea, hace rato que no pasamos a verlos acepto Sonic ¿Vienes?

Preguntó mirándolo y él lo pensó ¿Quería ir? Había escuchado que su compañera había tenido más hijos y estaba muy feliz viviendo en Ángel island, no conocía a ninguno de los niños nuevos personalmente pero si los había visto por fotos en las pequeñas videollamadas que le había hecho a Rouge. Aún recordaba su irritación cuando le regaló un par de armas grabadas para el nacimiento de su primer hijo y ella se había enojado, no estaba seguro de que fueran un mal regalo pero la murciélago le explicó que no eran apropiadas para un bebé.

Iré

Aceptó y de alguna manera esa idea lo alegro pero no supo la razón, quizá extrañaba el parloteo de su amiga y su destinado. El erizo azul comunicó esa decisión a su equipo y tras eso, comenzaron el viaje.

Sonic iba más despacio de lo normal, se veía muy cómodo llevando a aquella ardilla en brazos y supuso que por eso iba tan lento.

Mientras se acercaban al lugar, comenzó a oler algo dulce, algo que lo hacía querer seguir ese aroma hasta la fuente y descubrir de dónde venía... se le hacía agua a la boca y se sorprendió a si mismo de este hecho.

Cuando se detuvieron, vio a todo el equipo de Sonic correr hacia él y saludarlo, Shadow se quedó unos pasos detrás tratando de descubrir de dónde venía ese maldito aroma que lo estaba volviendo loco. Saludo al grupo sin prestar mucho atención.

Entonces Rouge lo distrajo un momento mientras lo abrazaba y le mostraba a su hijo más pequeño, si no recordaba mal era un par de mellizos y exigía regalos.

Knuckles se acercó cargando al que supuso sería el otro mellizo y lo saludo. Entonces aquel aroma se intensificó y al mirar hacía adelante la pequeña coneja le hablo pero ni siquiera la escucho, solo miro a aquella eriza rosada que se acercó sonriendo y extendió la mano. Ni siquiera se dio cuenta de que él también estaba extendiendo la mano hasta que sus manos se tocaron...y el mundo se detuvo por un momento.

Respiró profundo, no podía ser verdad.

No.

Nunca.

Pero estaba pasando, estaba bastante seguro de eso porque Rouge se lo había descrito con un sin fin de detalles innecesariamente cursis que no creyó ni por un momento...hasta aquel instante. Miro a los ojos de la rosada y la vio igual de sorprendida, pero le sonrió.

Entonces ya no pudo soportar el contacto así que alejó la mano como si fuera veneno y dio media vuelta, no lo pensó. Huyó lejos sin darles tiempo a nada.

Corrió como si algo lo persiguiera y se dio cuenta de que tenía miedo. No recordaba haber sentido miedo luego de la muerte de María pero ahí estaba de nuevo esa sensación, se detuvo cuando estuvo lo suficientemente lejos y cayó de rodillas.

Le temblaban las manos, transpiraba frío y estaba seguro de que no podría hablar aunque lo intentara , estaba bastante seguro de estar en medio de un ataque de pánico porque también había leído sobre aquella sensación ¿Cómo era posible? Se suponía que él era un ser diferente, parte mobiano, parte alienígena, no encajaba en este mundo ni en sus malditas tradiciones mundanas de destinados...conocía bien esa estúpida leyenda, era la misma tontería a dónde quiera que iba, María también se la había enseñado ya que estaba encantada con esa idea, había mobianos que incluso le habían pedido tocarlo para ver si era un destinado.

Esto no tenía sentido ¿Por qué ahora? Era demasiado viejo y...oh, Amy aún era una niña cuando la conoció, apenas tenían 12, quizá 13 años, no lo sabía con certeza porque no le habia interesado en su momento. Ahora probablemente ya era mayor de edad y estaba lista para encontrarse con su maldito destino.

Que patraña era eso del destino. Él no podía tener un destinado, la sola idea era estúpida e irreconciliable con su ser, él no estaba hecho para una vida con alguien más, ni si quiera sabía a ciencia cierta si moriría algún día o envejeceria con normalidad...no, no, no, no, ¡No! Nunca...¿Pero por qué le dolía tanto el haberse alejado de la eriza rosada? Había sentido el hueco en el pecho lleno por primera vez desde que podía recordar, había sentido tantas emociones juntas por primera vez, ni siquiera supo darles nombres a todas...quizá...era una idea estúpida el solo considerarla, pero...quizá era un poco más mobiano de lo que quería y estaba dispuesto a admitir en voz alta.

¿Chuu?

Dijo Ren volando fuera de su bolso y dando vueltas alrededor de él.

Se levantó un poco más calmado y acarició a su amigo ¿Cómo se lo tomaría Amy? No se veía particularmente disgustada, incluso le había sonreído con emoción y él se asustó tanto a ver esa mirada llena de...amor. No lo esperaba de ninguna manera, ¡Por caos! Podría jurar ante cualquiera que pensó que él no era un destinado, la sola idea jamás se le cruzó por la cabeza.

¿Qué debía de hacer ahora?