Capitulo 3: El vacío de un rechazo.

Lo había encontrado... realmente lo había hecho y estuvo frente a ella todo este tiempo. Estaba feliz de encontrar a su destinado, no importaba realmente quien fuera porque sabía que encajarían de algún modo y ella haría que todo funcione, nunca había pensando de esa forma sobre Shadow pero siempre lo había admirado y no tenían una relación particularmente tan mala...o eso esperaba.

Le sonrió con todo el amor que estaba dispuesta a darle y vio el rechazo en sus ojos, alejo su mano como si fuera algo asqueroso y huyó sin decir nada. Amy se quedó helada.

Bueno, no sé qué acaba de pasar pero sabes lo descortés que puede llegar a ser querida

Lo excuso Rouge viendo a su amiga tan desconcertada

Si. murmuró Amy Yo...estoy muy cansada, vendré a ver a todos mañana.

Dijo con una mueca que intentaba ser una sonrisa y se despidió sin esperar una respuesta, se subió a su auto arranco, ella también huyó de cierta manera.

Se sentía fría y había un pitido molesto en sus orejas, casi sentía que se había vuelto loca.

Tenía que encontrarlo, no podía dejarlo escapar. Condujo su auto en la dirección que él se habia ido pensando en mil maneras de cómo entablar una conversación ¿Hola quiza?¿No te asustes? probablemente sería lo mejor ¿O darle espacio para que pensara todo?, después de todo, él quizá no conociera las leyendas y quizá se había asustado y quizá solo se había ido a pensar y quizá todo estaba bien y quizá...freno en medio de una ruta y detuvo el auto.

No podía mentirse a sí misma, no cuando había visto el claro rechazo en los ojos de Shadow, el asco fue tan claro que probablemente todos lo hayan visto y por eso Rouge trato de arreglarlo. Quiso llorar pero las lágrimas no salían, trató de balbucear, de sollozar pero no había nada.

De alguna manera se sentía demasiado vacía, quizá enojada con la vida.

¿Por qué el destino le había hecho creer que merecía ser amada? Shadow no era más que un recordatorio de que no podía ser feliz de esa forma. Ella no sería amada por su destinado ni tampoco nunca nadie más, ella no lo permitiría...había vivido demasiados años soñando con aquello, la sola idea de estar con alguien que no fuera su destino no le atraía para nada.

Después de todo, ¿Por que Shadow, la forma de vida perfecta consideraría tener una relación romántica con ella? No era más que una simple erizo sin padres, sin un pasado real, solo tenía su historial de haber perseguido a Sonic, alguien que ahora era feliz y su martillo... probablemente su martillo sería la única constante que jamás cambiaría ni la dejaría en su vida.

Incluso Cream se iría algún dia, Vainilla tras su hija, Tails ya la había dejado y Knuckles tenía su esmeralda maestra y su familia...no había nada para ella.

El mismo Shadow le habia dicho innumerables veces cuan molesta, chillona e ingenua era y solo recordarlo explicaba más y más la huida del erizo.

Respiró profundo y de nuevo, no podía sacarse esa sensación, había un vacío en su pecho que parecía pesarle, pero no podía sentir nada más. De alguna manera estaba entumecida.

Sus manos temblaban pero incluso eso se detuvo en algún momento. No sabía qué hora era pero no le importo, de repente todo parecía pequeño e insignificante ¿Qué importaba si no tenía un destinado? Aún tenía a sus amigos y eso debía de bastarle, ellos podrían estar para ella de vez en cuando.

Ahora tenía una pastelería y panadería que atender, tenía un jardín precioso y una casa que adoraba...el amor no le había dado nada de eso, ella misma lo había conseguido, quizá no fuera tan necesario, sabía que había gente que podía vivir sin su destino, Vainilla era un claro ejemplo de esto, incluso sabía que ella sentía algo por Vector y él estaba dispuesto a salir con ella...eso era verdadero amor.

El destino solo se había reído de ella y recordado que era miserable...ya no necesitaba al destino, si el destino le daba la espalda, ella le devolvería la espalda también.

Con esa resolución en mente arranco de nuevo su auto y se detuvo en su panadería, no tenía ganas de ir a su hogar así que entro y comenzó a preparar todo para el día siguiente.

Tenía ideas para recetas nuevas que sabía se venderían bien. Estaba un poco ausente pero no se quedaría quieta, si se quedaba quieta se rompería y no podía permitir eso.

Nadie rompería a Amy Rose, encontraría la forma de llenar ese hueco o aprendería a convivir con él. No importaba de todos modos, quería volver a hacer las cosas que la hacían feliz y su tienda era precisamente eso.

Pasó la noche entera cocinando, hizo mil postres, pasteles, galletas, panes y mil cosas más para que durara toda una semana. Lleno todos los lugares que encontró y sus heladeras estaban rebosantes de comida. Incluso lleno los exhibidores y puso comida sobre comida, todo perfectamente acomodado.

Cuando se quedó sin material para cocinar y sin lugar para poner más cosas, comenzó a limpiar cada rincón de su amada panadería. Quiza no seria una mala idea usar todo un dia para hacer todo antes y tener mucho más tiempo libre, podría contratar otro panadero y expandirse un poco más.

Cuando vio la hora en su reloj, eran las 07:00 am y ya era hora de abrir. Cream llegó puntual seguida de su madre y se sorprendieron de verla allí

Buenos días señorita Amysaludo la conejita Hoy llego más temprano de lo usual.

Ella sonrió, no podía decirle la verdad porque sabía que se preocuparian y prefería actuar como si el día anterior no hubiera ocurrido

Se me ocurrieron recetas nuevas y no pude esperar

Se rió pero su risa sonó un poco vacía

Comenzaremos a abrir todo entonces.

Dijo Vainilla y pronto la panadería estaba llena, se sorprendieron un poco de todo lo que habia hecho, pero los clientes esperaban y no le dijeron nada. El pan se vendió en menos de una hora y los pasteles nuevos tenían miles de pedidos. Fue un día más productivo de lo usual y las ganancias volaban.

Amy pudo disfrutar el día concentrándose solo en cocinar y dejar libre su mente. No había necesidad de pensar en la cocina, era tan natural para ella moverse y usaba cada utensilio como su fuera una extensión de su cuerpo. El horno era nada más que otra parte de si misma.

Al final del día, Cream estaba muy feliz

Oh señorita Amy, Tails me invitó a salir mañana.

Le comento ella, mañana era el día que no abrirían y todas descansaba. Su único dia totalmente libre.

Me alegro mucho Cream.

Le dijo ella sonriendo y realmente quería alegrarse pero no podía. De alguna manera no sentía esa chispa tan característica de su personalidad.

¿Te encuentras bien Amy? Has estado extraña todo el dia.

Pregunto Vainilla dejando los pedidos, la observó atentamente y Amy sabía que no podía escapar de su mirada

Creo...que quizá me estoy enfermando un poco.

Pensó ella en una pobre excusa, pues Amy Rose jamás se había enfermado, su salud era tan buena como el hierro.

Está bien cariño.dijo Vainilla Mañana procura descansar y llámame si tienes algún problema.

Ella sonrió tratando de calmar a ambas conejitas

No se preocupe, no debe ser nada

Pero ella sabía bien que no pasaría tan rápido. Término los pedidos aún más rápido de lo usual y salió. Estuvo en su coche un momento antes de arrancar. Salió un poco antes de la panadería pero ya no habia nadie y solo por hoy decidió que era suficiente.

Con Sonic ella había llorado a mares hasta que sus ojos estuvieron hinchados y sus labios resecos por la falta de agua, se había sentido muy triste y desesperada, como si fuera el fin de su amor, pero ahora...se sentía vacía. Solo eso, no podía llorar y la felicidad se le estaba escapando entre los dedos, lo peor de todo, solo había aumentado al pasar el día.

Llegó a su hogar y entro a buscar su ropa, no quería quedarse quieta y decidió que lo mejor era hacer un pequeño viaje. Sabia que Shadow no iría a verla y no tenia planes con ninguno de sus amigos, podía desaparecer por un dia sin alarmar a nadie.

Hizo una pequeña maleta y se fue sin mirar atrás.