Capitulo 5: No quiero verte.
Amy paso la noche en un hotel y luego fue a la playa cuando amaneció,estaba un poco lejos de casa pero sentir las olas acariciando sus pies y el viento frío arremolinando sus púas era algo que la relajo completamente.
No entendía qué era esa sensación de vacío en su pecho, probablemente algo relacionado a su destino, pero no la dejaba dormir tranquila. Comenzó a pensar en qué haría ahora, no tenía ganas de volver y cruzarse con el erizo negro, llamar a Rouge tampoco era una buena idea ya que seguramente querría golpear a Shadow por aquello y tampoco sería una solución. Suspiro algo derrotada
Shadow se iría eventualmente y ella podría, quizás, volver a su vida normal y adoptar muchos chaos para que le hicieran compañía. Esa idea le gustaba mucho.
Optó por olvidar el hecho de que ese dia habia pasado, borrarlo de su vida y de su mente...aún debía de llamar a Sonic ya que no iría a verlo y realmente deseaba hablar con Sally.
Se sentó en la playa vacía, ya que erapleno otoño y no era un buen momento para estar allí, pero no importaba, secó sus pies para no congelarse y se sentó en una gran roca de allí, llamó a Sally.
Hola Amy
La saludo enérgica como siempre
Hola Sally devolvió la sonrisa ¿Cómo has estado? Quiero escucharte
Sally sonrió y evitó preguntar porque no había ido a verlos en lugar de llamarlo y por que tenia ojeras negras bajo sus ojos, ella tan bien como Amy sabía leer el ambiente.
Oh, tengo mil cosas que contarte
Sonrió ella y comenzó a relatarle.
Fue un día relajante, pudo quitarse de la cabeza lo sucedido con su destinado y sentirse un poco más como ella misma. Pasó casi toda la tarde hablando con Sally hasta que otra llamada interrumpió su charla.
Espera un momento, hay otra llamada entrante
Pidió ella y colgó, al atender vio a su amiga murciélago.
Amy, cariño
Saludó ella y Amy sonrió feliz, podía verse el sol ocultándose detrás de ella y pensó que quizás era hora de volver.
Hola Rouge, ¿Cómo estás?
Todo está bien cariño, solo quería ver cómo estabas, hace tiempo que no vienes a visitarme
Amy sonrió incómoda, pasaría aún más tiempo antes de que volviera a hacerle visitas regulares.
Veré cuando puedo pasar, estoy pensando en contratar otro panadero para tener un poco más de tiempo libre
Le comento, lo que era verdad, pero la idea era alejarse hasta que el erizo negro se fuera.
Eso sería genial querida, tenemos que salir de compras unos de estos días, los niños rompen demasiado rápido su ropa
Se quejó y Amy se rió, los niños realmente rompian rápidamente su ropa pero por la cantidad de ejercicios y juegos que hacían junto al guardián echidna.
Pronto iremos No quería decir que si definitivamente ya que no sabía cuándo se iría Shadow y estar cerca de Rouge era encontrarse con él Lo siento Rouge, estaba en otra llamada así que ya debo dejarte.
Dijo un poco forzadamente, no quería hablar con su amiga y eso le dolía, pero verla le recordaba que la habían rechazado. Necesitaba alejarse de todo lo que le recordara a él.
Muy bien rosada, nos veremos luego.
Se despidió y Amy volvió a su videollamada con Sally quien le sonrió un poco preocupada
Hola de nuevo Sally, no te preocupes no era nada serio.
Le aseguro y la ardilla asintió
Amy...no quería decir nada pero...¿Te encuentras bien?
Preguntó ella luciendo seriamente preocupada
Claro que sí, no te preocupes
Sonrió y Sally frunció el ceño
Es que, no te estás riendo como siempre y estás algo pálida
Se preocupo y Amy resopló
Bueno, es que trabajar tanto no me ayudó mucho con el bronceado y creo que lo otro son problemas de audio ya que estoy en la playa
Soluciono, pero Sally no se veía convencida
Sabes que eres como una hermana para mí le relato y Amy sintió un poco de culpa Y que siempre puedes hablar conmigo
Le recordó y Amy sonrió un poco triste
Gracias, significa mucho para mí y también eres como una hermana hubo una pequeña pausa, incapaz de mentir y decir que estaba bien Ya es tarde, es mejor que vuelva a casa, nos veremos luego.
Se despidió y Sally la saludo aún viéndose preocupada.
Amy tenía muchas ganas de maldecir, pensó que lo estaba disimulando muy bien ya que realmente se sentía mucho mejor, pero al parecer Sally quien era buena notando detalles se había dado cuenta...quizá lo mejor sería no verla por el momento, después de todo, nunca se quedaban más de unas semanas. Quizá para el siguiente domingo ellos ya se hubieran ido.
Amy comenzó a volver a su auto al tiempo que sintió que algo andaba mal. Frunció el ceño y se dio cuenta de que Shadow estaba cerca, corrió a su auto y se fue antes de que pudiera encontrarla.
Se preguntó brevemente qué estaría haciendo aquel erizo cerca de la playa pero trato de hacer que no le importara, después de todo no comprendía a Shadow...y ahora estaba segura de no querer hacerlo tampoco.
Huyó de la playa aún con arena en su pelaje, las rutas estaban con poco tráfico así que se relajó en cuanto se alejó y no tardó en poner música, el viaje fue tranquilo mientras cantaba al compás de una dulce melodía. Llegó a su hogar, se dio un baño y luego a la cama.
Unas horas más tarde alguien estaba tocando su puerta como loco, bajo a ver quién era pero no hubo necesidad, sin siquiera quererlo se volvió invisible al tiempo que Shadow entraba a su casa sin su permiso y subía a su habitación a buscarla ¿Qué rayos le pasaba? Lo vio bajar maldiciendo y ella procuró quedarse muy quieta mientras el erizo se iba.
Ya no podía quedarse allí, no le interesaba que estaba buscando Shadow, pero no le gustó nada que haya entrado sin su permiso. Hizo una pequeña maleta y huyó mientras veía al erizo negro detenerse en su patio y finalmente irse.
Aprovechando su ausencia, huyó hacia donde sabía que no la encontraría.
Hacía bastante tiempo que no visitaba a su amigo Big, pero sabía también que siempre tenía sus puertas abiertas para ella... aunque fuera mitad de la noche.
Condujo por las oscuras carreteras nocturnas y luego el oscuro bosque hasta la enorme y linda cabaña que sabía era de Big. La única razón por la que había logrado encontrarla fue porque Cream había logrado convencer al gato de que si dejaba una luz encendida en su propiedad los animalitos podrían encontrarlo fácilmente y ayudarlo. Eso fue lo que le mostró el camino en el oscuro bosque.
Tocó la puerta y escuchó varios estruendos, una luz se encendió dentro de la casa y al abrirse la enorme puerta de madera allí estaba su amigo
¿Amy?
Se sorprendió aquel felino, ella se rió y lo abrazo.
Hola Big, necesito un poco de ayuda
Su amigo escuchó su pequeña explicación de que ya no podía quedarse en su casa por un tiempo, Big no hizo preguntas ni pidió más explicaciones, para él las palabras de Amy eran solo la verdad y si no había más, no era necesario preguntar más, incluso la invitó a vivir allí hasta que se sintiese segura.
La cabaña era grande porque Big era grande, no contaba con muchas cosas pero siempre había un pequeño cuarto para sus amigos.
Se instaló rápidamente y solo entonces, sabiendo que Big vigilaria y velaria por su sueño, pudo dormir de nuevo en paz.
Por su puesto, no todo fue fácil. Tuvo que salir mucho antes para llegar aún más temprano a su trabajo y no toparse con nadie, también a veces cerraba antes o un poco después, comenzó a dejar sus pedidos preparados de antemano para faltar uno o dos días, podía sentir la presencia de Shadow siguiéndola a todas partes y ella no quería estar cerca de él, ni verlo.
Pudo contratar otro panadero y lo dejo a cargo de la cocina mientras ella huía de la presencia del erizo negro.
Si quería disculparse no quería escucharlo, solo la haría sentir peor. Ya había entendido su mensaje...quizá lo que quería era que no le dijera a nadie ¿Pensó que lo chantajearia de alguna manera? Respiro profundo y de nuevo dejo ir todos sus pensamientos, no necesitaba entender al erizo negro. Ya había pasado.
Entonces un pequeño juego comenzó a desarrollarse, Amy trataba de hacer su vida normal mientras evitaba a Shadow, no recordaba cuándo fue la última vez que había usado su poder de invisibilidad, pero ahora le estaba dando un buen uso al desvanecerse cada vez que sentía que no podía huir del erizo.
Sus amigos estaban preocupados, Rouge la llamaba constantemente pero incluso había optado por evitar la mayoría de sus llamadas ya que supuso que se había dado cuenta de que algo pasaba. Knuckles comenzó a llamarla más seguido y aunque no hiciera preguntas podía ver la preocupación en su rostro, incluso Cream había comenzado a notar que algo le sucedía.
Comenzó a pasar mucho más tiempo en el gimnasio cercano al bosque, donde nunca la encontraban, al menos allí podría ejercitarse y no perder su rutina mientras desahogaba su maldita suerte.
Hasta que al salir de compras un día, simplemente no pudo evitarlo.
