33-Y abrió los ojos.

Shadow estaba un poco incrédulo, Amy llevaba un día entero sedada y el jamás creyó tener que volver a pasar por esta situación.

El medico finalmente salió una vez más y hablo directamente a Shadow, aunque todos estaban detrás de él. Le informo la situación y le dijo que podia pasar con ella al cuarto y acompañarla.

El resto del grupo respiró aliviado pero Shadow no podía, no hasta que viera esos ojos verdes una vez más y le dijera que todo estaba bien.

Ella no estaba muerta, eso era un alivio, su vida ya no corría peligro y eso era lo más importante, sin embargo el doctor dijo "un golpe muy fuerte", "conmoción cerebral" y "posible pérdida de memoria".

Shadow entendía demasiado bien esas tres cuestiones, las había vivido en carne propia y no se lo deseaba a Amy por nada del mundo. Si pudiera intercambiar lugares, si pudiera retroceder el tiempo, si el doctor le pidiera su sangre para ayudarla de alguna manera, no dudaría un segundo en decir que si.

Rouge le advirtió que habría todo un equipo rodeando el hospital así que no tendría que preocuparse por ahora de ser interrumpidos, sin embargo debía dar un informe sobre ella. Sonic de la misma manera debía avisar que ella estaba bien.

Shadow no se quejo, sabía que el erizo azul haría un buen trabajo y Rouge debía de hacer su trabajo.

Entro a la habitación donde Amy descansaba y por un momento quiso salir de allí. Amy tenía vendas cubriendo la mitad de su cabeza y su frente, varios cables saliendo de ella, y una vía colocada en el brazo. En la habitación solo se escuchaba el sonido de las máquinas marcando sus latidos y la respiración de Amy.

Se sentó junto a su cama y la observo fijamente, aún tenía un par de raspones pero Amy parecía dormir como si todo estuviera bien. El doctor le informo que Amy pronto despertaría, así que paso todo esa noche observando el lento respirar de Amy.

Apenas podía mantenerse quieto en aquel lugar, quería golpear a algún médico y exigirle que la ayudara, pero sabía bien que no funcionaban así las cosas. Varias enfermeras vinieron a verla chequeando su estado, pero él no las miro, nunca aparto la vista del cuerpo de Amy.

Entonces, casi como un milagro, Amy se movió ligeramente y abrió los ojos como si solo despertara de una siesta.
Se removió un poco en la cama trataba de levantarse y él no dudo en acercarse y ayudarla a sentarse colocando la cama en una mejor posición.

Contuvo la respiración esperando ver el estado mental de Amy. Si ella no lo recordaba, se prometió a si mismo tratar de tener un mejor inicio con ella, no la iba a dejar ir, no de nuevo.