Cap 62 contra todo pronóstico

Ahora que todos finalmente habíamos llegado a la sala de interrogatorios, desperte a Bee lanzandole un vaso de agua a la cara.

Ella se despertó escupiendo y nos miró a los 3 con odio.

─Bueno, esto será divertido.

Murmuró Knukles.

Me senté frente a ella, Bee tenía las manos atadas a la espalda y las piernas atadas a las sillas, no iba a dejar que está abeja se escapara de nuevo.

─Te daré 3 segundos para que me digas como conseguiste los planos de Eggman antes de empezar a romperte los dedos.

─Wow wow wow, tranquilo Shad, solo necesitamos respuestas y estoy seguro de que nuestra amiga aquí no quiere más problemas.

Dijo Sonic sonriendo y acercándose desde atrás.

Bee lo miro y bufo.

─No diré nada.

Soltó finalmente.

─Entonces te romperé la mano.

Me levanté para hacerlo pedo Sonic me sujeto de los hombros y me sentó.

─Vamos amiga, tu sabes que esté tipo realmente va a hacerlo, ¿Por qué no me ayudas ayudarte y te ahorras el dolor?

Dijo él como si hablara con un amigo de verdad.

Yo me safe

─Dejame romperle la mano y veremos que dice.

Solté acercándome, ella comenzó a reír.

─¿Creen que su estúpida actuación de policía bueno y policia malo va a asustarme? No soy estúpida.

Solto y Sonic suspiro.

─Bueno, hice lo que pude.

─Yo no estaba actuando.

Dijo Knukles confundido.

Me acerque a ella e incline su silla e hice que me mirara a los ojos.

─Sabes que no estaba actuando, me llamaste monstruo y voy a cumplir con tus fantasías y arrancarte esas manos.

En ese momento vi un pequeño atisbo de miedo en sus ojos.

─No me robe esos planos, yo los hice.

Dijo enojada.

─Oh vamos, ¿Crees que no reconocería un diseño de Eggman..?

Dijo Knukles

─¡Esos diseños son míos!

─Creo que tenía más problemas de lo que pensaba...

Murmuró Sonic. Vi la ira en los ojos de Bee y una idea se me cruzó.

─Nadie cree tu estúpida mentira Bee, todos sabemos que esos eran planos y diseños de Eggman.

Entonces ella explotó.

─¡Yo diseñe esos planos! El maldito de Eggman estaba demasiado senil para crear cualquier cosa que no fuera una basura, encontré al maldito de Eggman hace años y vio mi talento ¡Vio que yo merecía más! ¡El reconoció que yo era una genio! Vi sus planos una vez en GUN y fue todo lo que me basto para copiarlos, él me ayudó al principio antes de que se volviera demasiado estúpido para diferencial izquierda y derecha y me robo mis robots antes de atacar la ciudad ¡ !

Grito mientras explicaba.

─Yo controlaba el mercado ¡No Eggman! Yo tenía todo el poder, pero alguien estaba destruyendo mis bases ¡Y eras tu! ─dijo mirandome─ El doctor estaba en lo cierto en algo ¡Eres un monstruo malagradecido! Él te ayudo, te dio un propósito y podrías unirte a él ¡Pero rechazaste todo por ese idiota azul!

─Él me mintió, me utilizo y me desecho.

Le dije con rabia. Ella se rió de forma sarcástica.

─ Tú y tus sentimientos, arruinaste todo con tu sentimentalismo ¡Leí tu archivo y solo merecías morir! Eres una aberración genética.

─Esta aberración te bajará los dientes.

Amenace y ella sonrió.

─El Dr sabía lo que hacía al tratar de matarlos, son alimañas que retrasan el progreso, el reino de Eggman. Si hubiera tenido un poco más de tiempo...

─De todos modos esos si eran robots de Eggman, solo que tú los armaste.

Dijo Sonic volviendo al tema. Bee lo miro con odio.

─¡Son mis robots! Yo arme y automátice todo, yo soy la genio ¡Yo soy la heredera de su genio, de sus diseños! ¡Yo resguardo su legado dorado de robotizacion! ¡Soy la nueva Eggman!

─Definitivamente no está bien de la cabeza.

Dijo Knukles.

─Creo que esa es toda la confesión que necesitábamos.

Soltó Sonic antes de que la soltara y está cayera al piso, no me molestaba lastimarla un poco. Era una pena que no haya podido hacerlo ya que aún tenía mucho odio guardado.

Antes de poder hacer nada, alguien abrió la puerta y estaba a punto de gritarle al idiota que lo hizo hasta que vi que era Amy.

Pero ella no fue a hablar.

─¡¿Cómo puedes arriesgarte así teniendo familia?! ¿Que pensaste que iba a hacer si algo te pasaba?¡¿Estás loco?! ¡Pudiste haber muerto!¡¿Y si te lastimabas?!¡¿Y si perdías la memoria?!¡Pudiste quedarte sordo o ahogarte!¡¿Qué le voy a decir a los niños?!¡¿Qué su padre era un suicida que no piensa?!

Comenzó a gritar sin dejarme hablar, Estaba roja y parecía que no estaba respirando para gritar todo al mismo tiempo. Eso me preocupaba y no lograba entender que sucedía, por lo que dijo pude entender que me hablaba de la bomba, pero ella mejor que nadie debía entender que no había manera de hacer nada más.

Comencé a entrar un poco en pánico mientras la escuchaba. Parecía que no me perdonaría.

─¡¿En serio lo mejor que se te ocurrió fue llevar la bomba?!¡¿Y si explotaba en tus manos?!¡¿Y si..?!

Y de pronto comenzó a llorar tan desconsoladamente que me asuste por el cambio, trate de abrazarla para consolarla pero ella me empujó Y grito.

─¡Eres un estupido!

Y salió corriendo mientras lloraba.

─Sin duda los cambios de humor típicos.

Murmuró Knukles y lo mire enojado antes de salir corriendo tras ella.

Pero en el pasillo no me dejó terminar lo que quería decir antes de sacar su martillo y estamparme contra la pared.

Ese había sido un golpe muy duro de su parte, me alegre que tuviera la fuerza de hacerlo por qué significaba que estaba lo suficientemente bien para defenderse.

Vi a Cream llegar y abrazarla, Amy lloro un poco más antes de que Cream la mandara a dormir, para mí sorpresa acepto y se fue antes de que pueda decir algo más.

─Fue un día muy estresante.

Dijo Cream

─Lo sé

Le respondí mientras la veía irse. No tenía que decírmelo.

─Cuando despierte...

─Le daré la razón y le conseguiré chocolate.

Ella me miró por un segundo antes de decir

─Iba a decirte que no le menciones nada de esto, pero me gusta más tu táctica.

Le sonreí un momento antes de que se alejara y yo siguiera a Amy.

Subí a las habitaciones y Sally me recibió con una mirada llena de dudas.

─ ¿Está durmiendo?

─Si, acaba de acostarse.

Guarde silencio un momento pensado si debía quedarme o no.

─Ella tuvo un ataque de estrés, ¿Podrías...podrías ver qué descanse? Fue un día duro para ella. Llámame si necesita algo.

Decidí que debía irme y terminar todo lo que pudiera para que Amy despertara y no quisiera salir corriendo a ayudar.

La ardilla me miró de arriba abajo un momento.

─Creo que tampoco fue un día fácil para ti ─ dijo antes de asentir ─ vigilare que duerma algo y cuando despierte le daré de comer y te llamaré.

Titubee un poco. Aliviado y sorprendido de que aceptará mi petición, pero no debería, ella era amiga de Amy.

─Gracias.

Dije y la ardilla sonrió.

Me fui un poco más tranquilo y Rouge llamo. Todo estaba organizandose bien, había mucho papeleo y mucho desastre, todos querían saber quién era el cerebro tras el ataque.

Sonic accedió a llevarse a Bee y explicar todo, Knukles se fue a terminar de destruir los pocos robots que aún quedaban, Silver volvió junto a Blaze y dijeron que irían a Villa molino a ver en qué podían ayudar.

Vector comenzó a mover su red de contactos y junto a Prower organizadon grupos de construcción y recolección. Cream ahora vigilaba las cámaras y daba instrucciones, vi a Big en uno de los pasillos balbuceando algo de que estaba feliz de encontrar a su rana.

Comencé a ayudar con algunos heridos o entregando comida, pequeñas tareas que me dejarían estar aquí por si Amy despertaba.

Tras un par de horas y mucho llanto de los que habían perdido familia, Sally me llamo.

─Amy está por tener a los bebés, busca un obstetra ¡Ahora!

Mi cerebro entro en corto y hubo silencio en la sala durante un momento, o quizá solo me quedé sordo.

Entonces todo se volvió frenético. Era el peor momento y lugar para que pasara, no teníamos médicos, ni el equipo, ni si quiera era del todo seguro.

Mire la multitud alarmado, no tenía idea de dónde estaba el medico de Amy y no conocía a otro.

Quizá...quizá debería atender yo mismo el parto y...

─Disculpe...yo, umm, yo soy obstetra.

Alguien me llamo desde atrás y al voltear vi una oveja temblando, tenía una herida en la ceja que estaba mal vendada y su ropa estaba sucia.

La sujete de los hombros y la mire a los ojos.

─¿Puedes ayudarme?

Le pregunté y ella asintió.

─ Si lo que necesitan en una obstetra para un parto, si, haré lo que pueda...

Dijo un poco más segura y no la deje retractarse, me la lleve en un parpadeo a las habitaciones donde Amy estaba.

La oveja jadeo del susto y la dejé sentada.

─¡Amy!

Grite para encontrarla, pedo fue Sally la que salió.

─¡Esta en la sala médica!

Grito ella y trato de guiarme, tomé a la médico de nuevo y la levanté mientras la llevaba a la habitación.

Era una pequeña habitación blanca, con una mesa y muchos cajones por todos lados.

Amy estaba acostada en la mesa respirando, note que eran sus ejercicios de respiración.

Coloque a la médico delante y Sally y yo buscamos entre los cajones, la oveja se quitó su camisa sucia y le pase una bata de medicina y Sally los guantes.

Entonces un robot entro a la habitación y estuve a punto de destruirlo de un golpe hasta que vi la pantalla, era Prower.

Sally me llamo y vine por la emergencia. Estoy en un robot a control remoto, así podré asistirte.

─Conseguimos un obstetra.

Eso es genial.

Dijo Prower más aliviado. Se acercó a la oveja y note que estaba controlando a Amy usando su estetoscopio y ayudándola.

Me pare detrás de Amy sin poder hacer mucho más que dejar que se apoyará contra mi Ella tomo mi mano y me sonrió, yo solo podía pensar en todo lo que podía ir mal.

Sally seguía sacando cosas de los cajones y Prower acomodo la mesa y le puso a Amy una sábana encima.

Me di cuenta de que la oveja ahora estaba totalmente cubierta. Con cofia y barbijo incluido.

Prower le dio un par de instrucciones y yo me ocupe de ver a Amy todo el tiempo, grabando sus rasgos, rezando por caos que todo saliera bien.

Pensando en como sería el fin de mi vida si algo le pasará a ella...o a los bebés. Porque Amy estaría destruida si algo le pasaba a los bebes.

Aun me costaba aceptar que sería padre, era extraño. Estaba listo para la responsabilidad de educarlos y cubrir sus necesidades, pero no para quererlos.

Amy había consumido todo en mi vida, me había cambiado de pies a cabeza y no podía diferenciar como ni cuando.

No sabía cómo afectarian estos bebés mi vida con Amy, ni si estaría feliz. Podría quererlos con el tiempo porque eran parte de Amy, pero también eran parte de mi y eso daba miedo.

La oveja comenzó a acomodar a Amy viéndose un poco frenética mientras explicaba los procedimientos y Tails le conecto una via. Había de repente más máquinas controlando su pulso y otras cosas básicas.

─Parece un parto rápido. Nunca había visto una embarazada que estuviera lista en tan poco tiempo, estos bebés vienen ahora.

Sabia que eso no era bueno. Los bebés deberían estar listos, teóricamente hablando pero aun les faltaba. Y la dilatación del cuello uterino tomaba un par de horas.

¿Y si no estaban bien desarrollados? ¿O sus pulmones fallaban? ¿O si eran monstruos?

Amy comenzó a apretar más mí mano, más fuerte incluso que cuando estaba enojada. Empezó a gritar mientras la oveja le daba instrucciones y veía a Sally ir corriendo hacia todos lados, acomodando, trayendo y llevando cosas.

He enviado dos incubadoras en caso de ser necesario. Llegarán en un momento ya que estaban en la sala médica de abajo.

Comunico Prower y eso, aunque debería, no ayudo a calmarme.

Amy estaba roja de nuevo, pero más severamente. Podía notar cada vena saltando de su cuello, incluso comenzó a dolerme la mano, pero no era algo importante.

─¡Puje más fuerte, ya falta poco!

No tenía idea de cuánto tiempo había pasado, pero solo podía ver el esfuerzo de Amy, los gritos y había sangre entre sus piernas, demasiada sangre.

─Salio el primero, ¡Señor Prower!

Grito la oveja mientras le pasaba un bulto toscamente envuelto en una fina tela blanca, las manos robóticas lo tomaron y lo pusieron dentro de una caja que parecía de vidrio, colocándole diferentes cosas.

─¡¿Cómo está?!

─¡Siga pujando!

Amy pregunto pero la oveja grito otra cosa, sabía que el hecho de que no llorara no era bueno. Amy quizá lo sabía.

Amy se veía casada y solo podía limpiarle la frente mientras el sudor bajaba. Todo lo demás parecía lejano.

─¡No sé detenga Amy, ya casi terminamos!

La vi llorando y el pánico, el miedo, la ansiedad dentro de mi me estaba comiendo.

─ Yo sé que tu puedes Amy.

Le dije apoyando mi frente en su frente. Ella lloró más fuerte.

─¡Veo la cabeza, siga así!

Grito la oveja y Amy solto otro alarido antes de que finalmente el bebé saliera y escuchara el primer llanto.

Amy jadeaba cansada y la oveja se retiró con el bebé aún llorando a revisarlo. Sally controlaba las máquinas y Amy se veía exhausta.

Comenzó a parpadear muy lentamente.

─Quiero...verlos...

Dijo aún jadeando un poco.

La oveja se acercó con uno de ellos en brazos.

─Todo parece estar perfecto, la niña tiene un poco de moco en las vías aéreas pero no es nada grave.

Lo coloco sobre el pecho de Amy y solo entonces me di cuenta de que no tenía idea de cómo se llamarían.

─Es hermoso.

Murmuró Amy mirándolo con ojos brillantes. Luego me miró a mi y sonrió.

─Gracias.

Susurro y entonces comenzó a cerrar los ojos.

─Esta teniendo una arritmia.

Alertó Sally y la oveja me coloco al bebé en brazos, y procedió a revisar a Amy.

─Su corazón está fallando.

Alertó la oveja y sentí como todas mis púas se erizaron.

De inmediato empezó a tratar de estabilizarla pero no lo estaba logrando, Amy no estaba abriendo sus ojos.

─¿Amy..?

La llamé pero no hubo respuesta.

─¡Amy!

Llame de nuevo con pánico y sintiendo ese hueco de nuevo en el pecho.

Esto no podía estar pasando, no sé suponía que fuera así.

No.
No.
No.

─¡Saquenlo rápido!

Grito la oveja y Prower me arrastró afuera de la habitación, no podía dejar de mirar a Amy y estaba seguro de que Prower estaba tratando de decir algo que no escuché.

Estara bien.

Fue todo lo que entendí antes de que me cerrara la puerta en la cara y comencé a agitarme mientras mi mente iba a mil kilómetros por segundo imaginando como sería mi vida sin Amy.

No tendría vida sin Amy. Todo se terminaría. Buscaría la manera de seguirla. No podía, no podía perderla. Estaba seguro de que yo mismo la terminaría si... Entonces algo se removió en mis brazos y al bajar la vista, ahí estaba el bebé.

Mi hijo.

Sostuve a esta frágil criatura de piel negra y vetas rosadas, sus púas ni si quiera tenían filo y no tenía garras ni dientes. Su piel se estaba enfriando sin poder evitarlo y nada me decía que esté bebé fuera una amenaza para nadie.

Ni si quiera parecía el hijo de un monstruo como yo.

Era pequeño, frágil y su piel estaba arrugada, sabía por ciencia que sus ojos eran ciegos en esos momentos y no podía hacer nada más que llorar.

Era un ser inútil, indefenso y suave. Mi Instinto me dijo que debía protegerlo aunque fuera molesto.

Respire su aroma, olía como Amy.

Mis ojos se llenaron de lágrimas.

Era mi hijo, mío y de Amy.

De pronto sentí orgullo de esta criatura, que había logrado nacer en contra de todo pronóstico y ahora estaba aquí. Un ruido me llamo la atención y vi que estaba junto a la caja que congenia a mí otro hijo, una niña.

Estaba retorciéndose y agitada. Tenía una sonda en la nariz y recordé que dijeron algo sobre moco en las vías respiratorias.

Introduje mí mano y toque su rostro, se giro hacia mi como si me conociera aunque eso fuera imposible.

Mi Orgullo por estás criaturas creció, de nuevo ante todo pronóstico y posibilidad, habían nacido, estaba aquí ahora y nada iba a lastimarlas. Crecerían fuertes y poderosas, serían amados incondicionalmente.

Y nunca dejaría que nadie les llame monstruos.

Me di cuenta que pase lo que pase con Amy, no podía abandonar a su suerte a mis hijos, tenía el deber de cuidarlos y estaba seguro de que Amy me hubiera dicho lo mismo.

Las lágrimas me nublaron la visión un segundo y llore.

Nunca podría dejar a mis hijos aunque Amy se llevará mí alma con ella.