Sabor:
El fin de semana era tal vez el más caluroso del verano y Tamao, Anna y Pillika decidieron irse a un campin para pasar ese día de calor.
Tamao, no pudo con su genio y llamó a Horo para que las acompañe, y él invitó a Yoh, Ren y Manta. En parte esto no les hizo mucha gracias a sus amigas, pero luego comprendieron que la rosada simplemente quería esta un rato con él porque era el chico que le gustaba, aunque él no dé indicio de sentir algo especial por ella. Aparte, ellas verían a sus respectivas parejas.
Una vez que comieron una pequeña picada hecha con algunos onigiris, sándwich, gaseosa, etc. Se fueron todo a meter a la pileta, excepto Tamao que prefirió primero sentarse y tomar algo de sol mientras veía a los demás divertirse en el agua, al instante divisó la silueta de alguien sentándose a su lado… Horo-Horo.
- "¡Horo! ¿Por qué no vas a nadar?" –aunque intentaba disimularlo, estaba nerviosa a su lado-
- "Eso mismo te pregunto" –simplemente contestó-
- "No se vale… yo pregunté primero" –tal vez paliarle un poco ayude a bajar la tensión que sentía-
- "Quería estar contigo, eres la más divertida para conversar" –a pesar que no era una declaración ni mucho menos la rosada se sonrojó instantáneamente ante esto-
No pudo responder y ante el silencio que se formó, Tamao sintió cómo la agarraban de la cintura y vio al aniu sorprendida.
- "Te queda hermoso ese bikini" –comentó y se acercó a la rosada, la cual se apartó ya que no quería ser besada por alguien que le había dejado muy en claro que no la quería así. Horo se extrañó.- "¿qué sucede? Pensé que querías esto"
- "Claro que no, tonto" –y miró su sorprendida expresión a pesar de los nervios- "No quiero estar dentro de tu lista de chicas que has besado tonto. Sé que dos personas pueden besarse sin amor, pero yo no quiero eso"
Horo simplemente la miró y un poco dolido y enojado por el comentario, tomó sus labios con fuerza acariciándolos con los suyos. La rosada se inmutó, pero luego forcejeaba para que la suelta de una vez, sin muchos éxitos. Y cuando por fin creyó lograrlo el peli-azul tomo su cara y en un susurro pero firmemente le habló:
- "¿Cómo puedes pensar, que te besaría sin sentir amor por ti?" –Tamao lo miró atentamente- "Las demás chicas que pude haber besado no son tú, es por eso que pude besarlas sin amor, pero no podría hacerlo contigo, eres especial y a partir de hoy nunca dejaré que esté libre para que te tome alguien más. Te amo."
Esas palabras, la hicieron lagrimear para luego sentir nuevamente los labios del chico y ahora su traviesa lengua. Ella se apartó nuevamente, pero por la vergüenza de hacer eso en un lugar público, sin percatarse de una vez separadas sus bocas, Horo buscaría el cuello de la chica y luego su oreja.
- "Tienes un sabor exquisito" –le susurró y mirando para todos lados por la vergüenza vio que sus amigo estaba de espectadores-
- "Horo, no están mirando todos" –apartándolo poniendo sus manos en su pecho-
Él divisó a los entrometidos y agarró su mano para llevársela y estar solos por un tiempo, lo que la chica no supo fue que ese día el aniu no solamente iba a tomar su primer beso, sin algo mucho más íntimo.
Fin
