¡HOLA! Sé que me demoré en subir este, pido disculpas. Estoy con algunos problemillas y se me enredan las cosas. Espero que disfruten el capítulo... ¡Comenzamos!
Capítulo 22 - Tenryuubito
ZORO RORONOA
De haber sabido que Sanji era tan abierto, habría hecho una lista de fantasías para cumplirlas con él. Aún no la tengo, y ya puedo tachar "Tener sexo en un hospital" y "que me den una mamada mientras manejo" de ella. Me he sacado la lotería con este hombre. Cocina cómo los dioses, bueno, el pollo estaba delicioso. En la cama es desinhibido y aparte de eso, tiene carácter fuera de ella. Se preocupa por mí, me ha cuidado desde el incidente del vehículo cómo si fuera un niño. Le dije que no era necesario, pero ha insistido en venir todos los días a verme.
En una semana yo me sentía mucho mejor, pero él no parecía convencido de eso y continuaba trayéndome comida– Es peligroso que salgas solo.
-Katakuri me trae y me lleva –Estaba guardando algunos táperes en la heladera de mí casa.
-Igual, aquí no es tan seguro cómo en el complejo –Una vez que la mesada quedó despejada, caminó hasta mi lado– No sabemos en donde podría aparecer de nuevo el demente.
Yo tenía una hipótesis. Pues Mihawk ya estaba cansado de todo y seguramente hizo lo único que no quería que hiciera. Si no me equivoco, volvió a cobrar favores a sus amigos de la mafia y eso nunca trae nada bueno. Si ese idiota de Gin vuelve a aparecer, será dentro de un ataúd. Esos tipos no se andan con juegos estúpidos de mandar a niños para hacer el trabajo. Si uno de los antiguos Shishibukai da una orden, la victima solo puede esperar lo peor.
Aún recuerdo aquella vez en la que nos encontró a mí y a Tashigi en la calle. Habíamos sobrevivido a una balacera entre pandillas, pero nuestros padres no tuvieron la misma suerte. Yo era muy pequeño, mi hermana y Mihawk fueron quienes se encargaron de cuidarme. Él nos acogió, pensaba llevarnos por el mismo camino que él. Al menos esa era su intención, pero la muerte de Perona lo cambio todo. Ella había sido la primera niña que rescató ojo de halcón y le tenía un cariño especial.
Ella fue asesinada por la familia DonQuixote, específicamente por el mayor de ellos. Nunca supe el nombre del culpable de la muerte de Perona. Pero sí que, ese fue el detonante para que Mihawk saliera de los Shishibukai y buscara una nueva vida.
- ¿Zoro? -Sanji me miraba preocupado- ¿Qué tienes?
-No es nada –Lo atraje por la cintura y se acomodó en mis piernas.
- ¿Seguro? Estabas muy serio -Asentí y descansé mi cabeza sobre su hombro. Él acaricio mi cabello con parsimonia– Me dirás si ocurre algo malo ¿Verdad?
-Por supuesto.
No me sorprendería que, si los amigos de Mihawk lo encuentran, nunca más volvamos a saber de ese tipo. Sería un alivio en parte, pero no la mejor solución que podría encontrar. Si esa puerta de su pasado se vuelve a abrir, podría ser cómo la caja de pandora.
LUFFY MONKEY
Llevamos más de un mes y medio de novios. Las cosas han mejorado muchísimo y no podría estar más feliz por eso. Ace se disculpó con Torao, pues ya había hablado con su novia, la cual le había asegurado que él no estaba directamente relacionado con su padre. Efectivamente lo recuerda, pero no porque esté en contacto con Kaido, sino porque solía verlo en algunas reuniones. Yamato habló largo y tendido con Torao, quedando en buenos términos y con la promesa de no traer el pasado a nuestra casa.
Bepo estaba mejorando, ya le habían permitido salir a pasear, siempre y cuando lo acompañe un personal del hospital. También estaba tranquilo, pues Gin no volvió a mostrar su horrenda existencia. Mamá y papá estaban encantados con mi novio y lo invitaban cada que podían a almorzar con ellos. Roger incluso le pidió que invitaran a Rocinante un día. Gracias a esa petición, estoy aquí hoy.
- ¿Estás seguro? -Las manos me sudaban, él me sostenía con fuerza.
-Más que seguro –El timbre retumbó en mis oídos.
La casa del padre de Torao era gigante, no sabía que fuera alguien con tanto dinero. Pasé saliva con dificultad y acomodé mi camisa roja; me hubiera vestido mejor de haber imaginado el nivel económico de esta gente. Escuché la puerta, incliné la cabeza para saludar a quien sea que la haya abierto. Escuché la risa suave de Torao y cómo saludaba a la mujer que nos dio una cálida bienvenida. Me la presentó como Stussy, la esposa de Corazón.
El padre de mi novio que se hallaba sentado en el sofá cerca de la entrada, era un hombre mucho más alto que Torao, fácilmente pasa los dos metros de altura. Eso se podía notar a pesar de que estaba algo encorvado al caminar- ¡LAW! -Soltó mi mano y correspondió al abrazo- ¡Me alegra tanto verte!
-Corazón, te presento a Luffy –Los ojos marrones giraron en mi dirección y sonreí cómo pude– Es mi novio.
- ¡Oh! -Para ningún padre ha de ser fácil, enterarse que su hijo es gay. Pues en teoría, a Torao le gustaban las mujeres, si salía con una ¿O tal vez era Bi?- ¿Cuántos años tienes?
-Veintitrés -Mira un rato más mi cara y yo contengo el aliento. Cuando sonríe, vuelvo a respirar.
-Encantado de conocerte Luffy -Su sonrisa fue agradable, al menos me daba la sensación de ser una persona amable.
-El placer es todo mío -Nos instó a seguirlo a la mesa y con él a la cabeza de la fila, caminamos por el pasillo.
Mientras comenzaba el típico interrogatorio de ¿Cómo se conocieron? y ¿Cuánto tiempo llevan saliendo? Torao mencionó a mi padre. Eso automáticamente le generó una sonrisa al mayor de la sala. El tenía un buen concepto de Roger, lo recordaba con cariño y gracias a eso, aceptó sin dudar la invitación a almorzar con nosotros un día. Dijo que iría con su esposa. Por suerte no mencionó nada de la hermanastra, pues no necesito una escena en este momento. Cenamos tranquilos y mientras ellos hablaban de momentos embarazosos del pasado de mi novio, la señora Stussy le acercó un álbum a su marido.
-Éste es mi pequeño bebé llorón -La cara del ex-peleador se sonrojó en un segundo y le reclamó el mote. Yo reí y me acerqué a ver la foto. Mi sorpresa fue gigante, cuando vi el sombrero casi idéntico al que yo le había regalado.
-¡Mira Torao! -Le señale la imagen y él sonrió- ¡Es igualito!
-Si -El señor sacó la imagen del plástico y me la dio.
-Te la regalo -Abrí mis ojos y mi sonrisa se ensanchó.
-¡Muchísimas gracias! -La tomé con cuidado.
-¿Torao? -El señor corazón había repetido lo que dije.
-Mi apellido le resultaba difícil y decidió llamarme así -Mi novio se encogió de hombros- Solo él me dice así.
-¡¿Y YO?! ¡También te quiero dar un apodo! -El sonrojo volvió a la cara del moreno.
-¡No me dirás pequeño bebé llorón! -No pude evitar reírme al verlos interactuar.
Este es un lado nuevo de Torao que conozco. Se siente refrescante verlo hablar con la persona que él considera su padre. A pesar de que no le permite darle un apodo, deja que le agarre las mejillas e incluso le hace uno que otro puchero de disgusto. Me gusta esta faceta, todas las que voy conociendo, hacen que lo quiera un poco más cada día.
...
Aprendí a cocinar la comida favorita de Torao con la señora Stussy, mi cuarto intento de hacer pescado con arroz salió algo decente y pude entregárselo a mi novio sin vergüenza alguna. Acepté la lección para poder dejarlos solos y que pudieran conversar, pues se notaba que había algo que necesitaban hablar sin que estuviera ahí de fisgón. No sé de qué se trató y tampoco pienso preguntar, si me lo quiere contar, será él quien saque el tema a colación.
Mientras íbamos por la carretera, le pedí quedarme a dormir en su apartamento. Él dudo un poco, pero acabó aceptando mi petición. Feliz con todo lo que había pasado hoy, lo seguí escaleras arriba hasta su puerta. Una vez que la abrió, fui empujado hacia afuera por la espalda de mi novio y escuché su voz alterada, exigiéndome que corra a la salida. Dudé un poco por la sorpresa, pero acaté la orden. Saltaba los escalones lo más rápido que mis piernas me dejaban y cuando alcancé el último peldaño, una sombra me apuntó con algo. Lo ultimo que sentí fue dolor y la mano de Torao en mi mejilla.
LAW TRAFALGAR
Las cosas iban de maravilla entre nosotros. Sus padres me aceptaron cómo uno más de la familia, incluso había hecho las pases con su hermano y la novia de este. El loco que seguía a Sanji había desaparecido, Bepo estaba mejorando rápidamente e incluso había vuelto a hablar con Sengoku para disculparme por los problemas que le causé en el pasado. No prometí volver a pelear, pero si que me pasaría por el gimnasio cuando tuviera tiempo.
Frente a la puerta de la casa de Corazón y Stussy, pensé en lo veloz que fue todo desde que empezamos oficialmente a salir. No llevábamos ni dos meses de novios y ya lo estaba llevando a conocer a mi padre. Bueno, ciertamente no es lo recomendable en una relación apurar las cosas. Pero siento que el tiempo antes de que empezáramos a salir, cuenta.
La mano de Luffy sudaba a causa de la ansiedad, me parecía tierna su manera de comportarse y a pesar de que intenté tranquilizarlo, no lo conseguí. Sabía que a Corazón le importaría poco que saliera con un hombre, pero jamás me hubiera imaginado que le preguntaría su edad nada más al llegar. Lo miré y le fruncí levemente el ceño, este se encogió de hombros, restándole importancia a mi gesto. La conexión entre ellos fue casi inmediata. Encima al mencionar al padre de Luffy, comenzaron a hablar como cotorras sobre las experiencias de ambos con el señor Roger. Corazón estaba feliz al poder conversar tanto tiempo con alguien, pues sé muy bien que yo no puedo cumplir ese rol.
Mientras comíamos mi padre comenzó a hablar de mi pasado. No sé si por suerte o mala suerte, sólo se enfocó en las cosas vergonzosas y no en las actividades ilícitas de la familia. Lo dejé ser, al ver la sonrisa en su rostro. Pero tuve que pararle la lengua, cuando me llamó de nuevo bebé llorón. Odiaba ese apodo, mis amigos casi murieron de la risa cuando me dijo así frente a ellos. Por suerte mi mirada bastó, para que nunca se les ocurriera llamarme de esa forma. Bueno, creo que lo que ayudó a convencerlos fue el haberles recordado, que estaba especializado en torturar sin matar.
Mirando el álbum de fotos que guardaba Corazón. Luffy encontró una foto con el gorro blanco y negro. Tanta fue su emoción, que mi padre le regaló la imagen. Eso sí, volvió a pedirme que le dejara ponerme un apodo y disgustado con la idea de ser llamado de nuevo con ese nombre, me negué rotundamente.
Stussy invitó a Luffy a cocinar y cuando este me dejó a solas con Corazón, recién me permití hablar de lo que me estaba preocupando- ¿Estás seguro de que los Shichibukai se disolvieron?
Sorprendido por mi pregunta asintió- ¿Ocurrió algo? ¿Acaso te cruzaste con uno?
-Sí, Mihawk ojo de halcón -No me pareció preocupado- Mencionó a Doffy, pero le dije tu nombre y guardó silencio.
-¿Dónde lo viste? -Enderece la espalda.
-Es el padre de un ex compañero de trabajo.
-Tienes una suerte terrible hijo -Asentí sin poder negarlo. Pues en cada esquina, había algún conocido del bajo mundo- Aunque no creo que te haga nada, lo ayudé en el pasado a salirse del negocio. Me debe unos cuantos favores - Suspiré con tranquilidad.
-¿Era conocido de Doffy?
-Ambos eran miembros de los Shichibukai, pero no se llevan bien. Creo que si ojo de halcón lo ve ahora, le atravesaría la cabeza -Enarqué una ceja- Doffy mató a su protegida. Creo que la niña lo vio haciendo negocios con Kaido y la silencio.
-Menos mal lo ayudaste o ya estaría yo a tres metros bajo tierra -Asintió y yo me quedé un rato en silencio. Pensando en cómo abordar el siguiente tema que llevaba rondando en mi cabeza, desde que Luffy me preguntó si tenía otra opción en el pasado.
-¿Qué más quieres saber? Tienes esa mirada de sabueso de nuevo -Me acomodé mejor.
-¿Por qué aguantaste todo eso? -Su cabeza se inclinó a un costado, cómo si no entendiera mi pregunta -Corazón, eras policía ¿Por qué dejaste que tu hermano te hiciera tanto daño?
En el pasado, ni siquiera me había puesto a pensar en eso. Para mí todo se hacía por sobrevivir y ya- Pase mucho tiempo intentando infiltrarme de nuevo en la familia, quería que mi misión fuera un éxito, pues el deseo de ver a mi hermano, pagar por lo que había hecho a nuestros padres, era grande -Se encogió de hombros- En algún momento, la línea entre lo tolerable y lo perjudicial se desdibujo. Me metí tanto en mi papel, que olvidé quien era... Los llevé a la comisaría muchas veces, para que los policías corruptos que trataba de desenmascarar me llevaran de nuevo a Doffy -Se rio con pena- Así de mal estaba mi cabeza.
-¿Yo jodí todo tu caso al casi matarlo? -Se levantó de un salto y negó.
-Por el contrario, gracias a lo que decía mientras peleaban, fue que supimos quienes están detrás de todo.
-¿De verdad? -Asintió- ¿Puedo saber quienes son?
-Solo te diré su nombre, por si acaso alguna vez te cruzas con ellos - Suspiró - Los Tenryuubitos son gente poderosa, si alguna vez te llegas a encontrar con alguno de esos locos o sus hombres, corre. No preguntes, ni pienses en pelear, sólo huye.
-De acuerdo.
Espero que eso no ocurra, si luego de tantos años, nunca han intentado contactarme, no veo porque lo harán ahora.
...
Luffy me pidió quedarse a dormir en mi departamento y considerando el hecho de que no he vuelto a saber nada sobre Pica acepté. Algo me hacía sentir inquieto mientras subíamos las escaleras; estaba todo demasiado silencioso. Pensé que mi paranoia se debía a la conversación que tuve con Corazón, pero mis sospechas se confirmaron, cuando vi la sombra en la oscuridad al abrir mi puerta. A duras penas logré esquivar los electrodos de la pistola eléctrica al hacerme para atrás. Le indiqué a Luffy que corriera y por suerte lo hizo sin preguntar nada.
El pequeño era rápido, mucho más que yo. Pues el había llegado a la planta baja, mientras yo aun estaba en el descanso del ultimo tramo. Por el reflejo en el vidrio divise a otro hombre y a pesar de haberle dicho a Luffy que se cubriera, no lo hizo. Pude oír a la perfección el sonido de la corriente y luego cómo su cuerpo se golpeaba contra el suelo. Salté sobre el barandal para ahorrar tiempo y cuando toque su mejilla, sus ojos terminaron de cerrarse.
-Monkey D. Luffy, estás bajo arresto -¿Qué?- Por orden de los tenryuubitos vendrá con nosotros.
-Se lo van a llevar sobre mi cadáver - No puede ser, qué la misma noche donde me entero de ese maldito nombre, los venga a encontrar metidos en mi departamento ¡¿Cuáles eran las putas posibilidades?!
SANJI VINSMOKE
A pesar de no saber nada sobre Gin, no podía evitar el nerviosismo cada vez que una moto pasaba junto a mí. Todo el cuerpo me temblaba ante el más mínimo rugir de un caño de escape. Zoro físicamente se encontraba bien, incluso ya había ido a visitar a su padre al negocio. Pero lo conocía lo suficiente, para saber que algo estaba mal. Su pesar era parecido al mío, aunque a la vez era diferente. Sé que no es por Gin, nunca le ha importado y dudo mucho qué con lo testarudo que es, una bala le tenga tan a la defensiva. Es algo más y no me lo quiere contar.
-¿Seguro que no quieres que te deje algo de pescado? -Aun me encargaba de alimentarlo, luego de ver cuan descuidado es con ese tema, no pensaba dejarlo a su suerte.
-Sanji... -El tono que uso me llamó la atención, mucho más serio que de costumbre- Ven un momento -Me pidió sentarme a su lado y algo sorprendido me acomodé en el sofá de su sala.
-¿Pasó algo malo? -Miraba el suelo y luego de respirar profundamente, habló.
-Aun no, pero necesito ponerte sobre aviso- Giró para mirarme de frente y tomó mi mano antes de volver a abrir la boca- Yo... Bueno en realidad Mihawk ha hecho algo y -Movía su pierna con nerviosismo- Puede llegar a afectarte a ti.
-¿Qué?
-Lo que te voy a contar es algo largo y -Rodé los ojos cansado de tantas vueltas.
-Al grano Roronoa, no te vayas por las aristas.
-Mihawk era parte de una organización de criminales llamados los Shichibukai -Eso no me lo esperaba- y a pesar de haberse retirado hace años del negocio, ha vuelto a hablar con gente peligrosa.
-¿Podrías ser más específico?
Creí que me contaría directamente el problema, pero su historia se remontó a su niñez. Él fue acogido junto con su hermana Tashigi por Mihawk cuando aun estaba en pañales. Era muy pequeño cuando su tutor decidió alejarse de ese mundo. Lo hizo porque una de sus protegidas había sido asesinada y quería evitar que algo similar les pasara a los otros dos niños que estaban a su cargo. Usó un contacto en la policía para limpiar su nombre y comenzar una vida normal. Paso de ser un importante mafioso a un simple dueño de bar en cuestión de días.
-Cuando me dispararon, tomó la decisión de pedir ayudar a alguien de ese ambiente, para deshacerse de tu ex novio -Agrandé los ojos- Sinceramente no creo que ese tipo vuelva a aparecer con vida -La sorpresa debió estar pintada en mi cara- Lo siento.
-¿Por qué? -Soltó mis manos y acaricio su nuca- Nadie va a llorar a ese loco.
-No creo que puedas dimensionar lo peligroso que es estar involucrado con alguien así -Toqué su muslo y volteo hacia mí- Podrían hacerte daño, si quisieran. Sólo para llegar hasta mi y así llegar a Mihawk.
Una de sus manos fue a mi mejilla y la acaricio de una manera tan tierna- ¿Entonces qué quieres hacer? -El pulgar se movía de manera tan delicada sobre mi piel.
-No lo sé -Apreté su muslo- Pero quería que estés al tanto de esto.
Eso que me comentó, no me asegura que Gin no va a regresar a fastidiar. Pero sí me deja más intranquilo, pues no sé qué esperar. No conozco el alcance de esa gente. Si es en algo parecido a las películas, ya veo mi cuerpo en una bolsa.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Hasta acá el capítulo. Estoy teniendo algunos inconvenientes por eso creo que demoraré en subir el siguiente por lo menos 15 días. Si logro solucionarlo a tiempo, lo actualizo la semana que viene. Que tengan un lindo día :3
