¡HE VUELTO! Tengo la increíble habilidad de perder capítulos, y no sé donde más guardarlos para que no se traspapelen. Soy un desastre de la organización y pido disculpas por eso. Intento subir cada semana, pero no entre que mis ideas se pierden y la falta de una pc propia, me lo ponen difícil. Igual espero que lo disfruten.
Sin nada más que decir, ¡COMENZAMOS!
CAPITULO 23 - Tiempo de caos.
RORONOA ZORO
-¡¿Qué hiciste qué?! - Mihawk optó por ignorarme y seguir tomando su cerveza cómo si nada. Shanks tocó mi hombro para tratar de calmarme.
-No va a pasar nada. Nadie sabía de la existencia de Dragón hasta algunos meses. En teoría no hizo nada malo o demasiado llamativo todavía.
-¿Me dirás que no hay chance de que quienes manejaban a los Shichibukai nos encuentren? - Torció el labio - Sabes que tengo toda la razón al estar molesto. Tuvo que vender su alma para salir de ahí y ahora por una tontería se vuelve a meter.
-¡¿Tu vida es una tontería?! - Golpeó el vaso contra la mesada y este explotó en su mano - ¡Si salí de ese mundo fue para salvar a mis hijos! ¿O acaso crees que disfruto vendiendo bebidas en este lugar de mala muerte?
-No moriría por algo cómo eso - Sujetó el cuello de mi remera y apuntó a la cicatriz que dejó el disparo al ras de mi cabello.
-Un imbécil casi te mete una puta bala en la cabeza Zoro - Me soltó y fue caminando hasta detrás de la barra. Sacó un trapo y se lo envolvió en la mano que sangraba - Drágon no está de parte de los Tenryubitos, sólo quería un poco de información a cambio de ese favor.
-¿Qué le pediste?
-Una limpieza - A pesar de haber sido un niño la ultima vez que escuché eso, recuerdo lo que conlleva. Un cuerpo aparece en una canaleta y nadie sabe que ocurrió. La policía, tampoco pregunta nada.
...
No sabía cómo contárselo, el intuía que estaba pasando algo raro. Es muy listo y me conoce muy bien, así que se lo dije sin pensar demasiado. Le comenté sobre todo mi pasado, la mayor parte de este. Pues para que sepa a que se enfrenta si se queda conmigo. Lo tomó mucho mejor de lo que pensaba. Tal vez aun no entiende la magnitud de lo que conlleva, relacionarse con gente peligrosa.
Me dejó mucha comida y luego de que su cuñado viniera a buscarlo, se marchó. No me reclamó nada, ni me exigió más explicaciones de las que le di. Por ahora debe estar procesando todo, pero espero que, cuando comience a sentir dudas o preocupación me lo diga. Si algo he aprendido de Sanji es que, no le gusta contar sus preocupaciones a nadie, prefiere guardárselas todas hasta reventar y eso no es bueno para nadie.
...
Mi teléfono sonó a mitad de la madrugada, atendí sin ánimos al ver el número de Mihawk - Son las dos y media de la mañana.
-Agarra algunas cosas, sube a tu vehículo y ve a la dirección que te voy a pasar.
-¡¿Heeee?! - Iba a quejarme, por su petición. Pero escuché pasos sobre mi cabeza y yo vivo en el ultimo piso - Veré cómo hago.
No esperé que me conteste. Tengo la impresión de que, quien sea esté arriba, no vino a saludar nada más. Caminé hasta la sala y tomé las katanas que tenía en exhibición en la pared. Las desenfundé y me escondí en una esquina oscura del lugar. Si piensan que estoy indefenso, verán cuan equivocados están. Mihawk podrá haber abandonado sus días de mafioso, pero no nos dejó descansar a nosotros. Es un maestro exigente y siempre se ensañó conmigo.
LUFFY MONKEY.
Repasemos lo que paso... Estábamos comiendo tranquilamente con el papá de Torao, fuimos en moto a su departamento, subimos la escalera hasta su piso y... - ¡Ah! - Me levanté sobresaltado al recordar que me habían disparado. Mi camisa roja estaba abierta, pero mis pantalones seguían en su lugar.
Miré a mi alrededor intentando descifrar en dónde me encontraba. Era un cuarto pequeño, solamente había una mesita de noche además de la cama. Me dolía el pecho, pero nada muy preocupante, quiero decir, no sé cómo se siente cuando te disparan, pero estoy seguro de que el dolor debería ser mayor. Me puse de pie y fui hasta la puerta, para mi sorpresa esta estaba abierta. Me deslicé fuera de la habitación y mi cara chocó de lleno contra algo.
-¡Luffy! - ¿Acaso estoy muerto? ¿Me golpee tan fuerte la cabeza qué comienzo a tener alucinaciones? - ¡Al fin despiertas Luffy! ¡No sabes lo preocupado que estaba cuando vi que tu cabeza sangraba y!
-... ¿Sabo? - El rostro de mi hermano muerto me dejó helado.
-Si Luffy, soy yo - No podía ser... El murió en un accidente de motocicleta hace años - Sé que debe ser desconcertante.
-¿Morí? ¿Estamos en el cielo? - Negó con la cabeza - ¡Nosotros enterramos tu cuerpo!
-No era yo Luffy, es una historia muy larga de contar y necesito que te calmes. Tu padre te va a contar todo - Busqué a Roger con la mirada - Dragón llegará en breve con tu novio.
-¡¿Cómo que no eras tú?! ¡Vestía tu ropa! - Caminó hasta mi lado y me sujetó por los hombros.
-Mírame Lu - Le hice caso - Soy yo, estoy bien - Las lágrimas difuminaban la imagen de mi hermano, pero el calor era real.
Sin pensarlo demasiado salté a su cabeza, lo abracé cómo hace años no lo hacía. Ese día que murió, recuerdo haber estado enojado con él y haberle dicho que no quería verlo. Uno de los mayores arrepentimientos que tuve, fueron mis últimas palabras a Sabo.
...
Mi hermano me llevó a desayunar en el mismo edificio en el qué estábamos. Parecía un lugar humilde, pero estaba bien equipado. Algo así como una base secreta. La chica que acompañaba a Sabo se llama Koala, ellos se llevan bastante bien. Fue muy dulce conmigo, pues ella se encargó de prepararme algo rico para comer. Pregunté muchísimo por Torao y me dijeron varias veces que se encontraba bien, pero hasta no ver, no creer.
No sé cuanto tiempo pasó, pero cuando lo vi entrar por la puerta de la habitación en la que estaba, el tenía un cabestrillo puesto y una venda en la mano. Corrí hasta su lado y él me abrazó con fuerza, diciéndome que todo estaría bien - ¿Qué te pasó? ¿Cómo te hiciste esas heridas?
-No son nada - Su mano vendada acaricio mi mejilla - ¿Te duele la cabeza?
-Un poco - Me dio un beso fugaz en los labios y miró a mi hermano que estaba sentado en el sofá.
-Dragón quiere hablar con ustedes - El rubio y Koala asintieron. Dijeron que volverían enseguida y nos dejaron solos.
-¿Qué está pasando Torao?
-Sentémonos, te explicaré lo que yo sé.
¿Por qué todo lo que decía me parecía una película? ¿Qué esos tipos me estaban buscando a mí? Mi padre fallecido había aparecido justo a tiempo para salvarnos a ambos. Fueron a buscar a Roger y a Rouge para traerlos también a este lugar de seguridad. Ace no había aceptado ser arrastrado y fue a quedarse con Yamato mientras - Pero no entiendo ¿Quiénes son los sujetos que nos atacaron?
-Son enviados de los Tenryūbitos - La voz grave que sonó, me era desconocida. Giré mi cabeza hacía la entrada y para mi sorpresa, vi a papá acompañado de un hombre con rasgos fuertes y cabello largo
-Hola Luffy.
-¡Papá! - Me levanté de sofá y fui corriendo a abrazar a Roger - ¿Qué estás haciendo aquí? - La sonrisa en el rostro de mi padre, me dio años de vida.
-Hola pequeño, Dragón nos pidió que viniéramos - Ah cierto... El hombre qué nos ayudó ha de ser este señor.
-Muchas gracias por ayudarnos - Me había olvidado de su nombre, hasta ahora nunca volví a pensar en el hecho de que soy adoptado.
-No es nada - El hombre frente a mí es un completo extraño. Sé gracias a mis padres qué es mi padre biológico, pero más allá de eso, no lo conozco. Sólo sé que abandonó a mamá sin saber que ella estaba embarazada de mí - ¿Cómo te sientes?
-Bien - Abracé más a Roger - Sé quien eres, pero no puedo reconocerte cómo mi padre.
-No te pido que lo hagas, pero si me das una oportunidad, quisiera conocerte mejor - Miré a quien para mí, es una figura de autoridad y respeto, este asintió con una sonrisa.
-Está bien.
...
Nos dieron habitaciones a todos, le pregunté a Dragón si podía traer a Sanji también y él me dijo que ya había enviado a sus hombres para cubrirlo. El lugar a pesar de ser algo rustico, tenía su encanto. Sin contar que podía estar con papá y mamá la mayor parte del tiempo. Torao se fue a quedarse con Bepo, prometiendo venir cuando arreglara un problema que se le presentó.
Una noche mientras miraba la tele, el hombre de cabellos largos vino a hacerme compañía - ¿Puedo sentarme?
-Claro - Me hice a un lado y le dejé espacio.
Estuvimos algunos minutos en silencio, hasta que yo lo rompí. Necesitaba saber qué estaba pasando ¿Por qué se marchó? ¿Si sabía que yo existía? ¿Qué problemas tiene con esas personas? ¿Cuánto tiempo deberemos escondernos? Esas sólo son algunas de las preguntas que tengo.
LAW TRAFALGAR
Al principio trataron de seguir usando las pistolas eléctricas, luego de que le rompiera la mandíbula al tipo con la cara negra, el juego cambio. El primer disparo que recibí fue por la espalda y me perforó el brazo dejándolo casi sin movilidad. El segundo fue a mi mano, el cual me hizo gritar de dolor, pero no cedí un sólo centímetro. No mentía cuando dije que sobre mi cadáver se llevarían a Luffy. Las palabras sobraban, pues si no lo mataron, supuse que querían quitarle información.
Cuando me apuntó con el arma a la cabeza, me di por muerto. Pero al escuchar el zumbido del silenciador, quien cayó al piso fue el tipo que me apuntaba. Giré para ver a su compañero, y éste hizo exactamente lo mismo. Ambos tenían un tiro en la parte de atrás de la cabeza, un disparo tan certero, que tuvo que hacerlo alguien con mucha experiencia.
-¿Estás bien? - El hombre de cabello negro y largo que se acercó, me puso en alerta. Volví a incorporarme para enfrentarme a la nueva amenaza. Este al ver mi estado, guardó el arma - Me llamó Dragón, soy el padre de Luffy.
-El padre de Luffy se llama Roger y estoy seguro que no es usted - Miró los cuerpos en el suelo.
-Mira, si quieres te doy el arma a ti cómo protección, pero necesito llevarlos a un hospital - Acepté su idea y él bajó la pistola que traía al suelo. Me la envió con un puntapié y esperó a que la recogiera para volver a hablar - Déjame acercarme, quiero ver a mi hijo.
Asentí, no perdiendo detalle en todo momento de lo que este tipo hacía. Lo revisó con tanto cuidado y lo cargó cómo si fuera un bebé. Le dijo a la mujer vestida de rojo que esperaba junto a un vehículo que se deshiciera de los cuerpos, mientras qué él nos lleva. Ella aceptó la tarea y nos vio marcharnos. Yo estaba sentado en la parte trasera del auto, con Luffy sobre mi regazo y el arma en mi mano herida. Sin despegar mis ojos en ningún momento, del tipo que manejaba.
El lugar al qué llegábamos parecía una casa de seguridad, en circunstancias normales, habría corrido. Pero no puedo hacerlo con Luffy inconsciente y yo en este estado. Estaba batallando para mantener los ojos abiertos, pues comenzaba a marearme - Pasa, te llevaré junto al médico.
El tipo de cabello lila y voz extraña era quien se encargaría de curarnos. Al pequeño lo trató con muchísimo cuidado, a mí, juró que disfrutó cuando me sacó la bala sin anestesia. Por suerte Luffy parecía estar bien, tuvo un golpe en la cabeza cuando lo electrocutaron, pero no se veía nada malo en la tomografía. Yo en cambio, deberé usar cabestrillo y mi mano, tendrá que recuperarse lentamente. Ambos permanecimos en una habitación pequeña, Luffy estaba sobre la cama, mientras qué yo me quedé en una silla.
Un hombre de cabellos rubios entró a la pequeño lugar y miró a mi novio un largo rato antes de hablar. Se presentó cómo Sabo, nombre que recuerdo haber escuchado en la casa de los Gold durante uno de los almuerzos. La foto que aun permanece en la sala de Luffy, ha de ser vieja. Pues el chico se ve mucho mayor que en esas, además tiene unas cuantas cicatrices que estoy seguro, no traía en la imagen..
-Trafalgar Law.
-Soy yo.
-Sé quien eres y lo que hacías - No lo miré, permanecí con los ojos en mi novio - ¿Luffy lo sabe?
-No veo porqué eso debería importarte.
-Porque soy su hermano mayor - Enarqué una ceja.
-Dragón es su padre, tu su hermano mayor ¿Hay algún otro familiar de Luffy que debería conocer? ¿Tal vez a su abuelo?
-Es una historia larga - Rodé los ojos y recosté mi espalda por la silla.
-Todos dicen eso, pero no explican nada.
-Yo te lo voy a contar de camino - Nuestro salvador apareció atrás de Sabo - Iremos a buscar a los Gold para traerlos aquí.
-No dejaré a Luffy a su cuidado - Me paso el móvil de Luffy y exigió que llame a Roger.
Al principio me negué, pero al ver que se puso insistente lo hice. El papá de mi novio me dijo que podía confiar en ellos, qué tarde o temprano esto podía ocurrir. Yo iría con Dragón para buscarlos y traerlos aquí. Mientras que Luffy quedaría a cuidado de Sabo. No muy convencido con la idea, dejé que me arrastraran al vehículo. En el cuál, el silencio fue nuestro principal compañero.
No tenía idea de qué preguntar o cómo comenzar una conversación -¿Te duele mucho? - Su voz me sorprendió.
-Un poco - Tamborileo los dedos sobre el volante - ¿Cómo sabia dónde encontrarlo? - Supo bien a qué me refería.
-Lo estoy vigilando desde que regresé - Eso es perturbador, en muchos sentidos.
-¿Por qué volvió?
-Porque conseguí la última pieza del rompecabezas qué me faltaba - No entendí - Tal vez para ti sea un desconocido, pero yo sé quien eres. El testimonio que conseguiste de Doflamingo fue una pieza clave.
-¿Trabaja con Corazón?
Su respuesta fue vaga y a pesar de que insistí en sacar más información, no lo logré. El trato entre el padre de Luffy y este señor fue agradable. En ningún momento le reclamo el haberle dejado a cargo de su hijo o por el motivo de que los estuviéramos sacando de su casa. Sólo me sonrió y se encogió de hombros.
Luffy se veía bien, algo alterado por todo lo que estaba pasando, pero en líneas generales bien. Por suerte el golpe no había dejado secuelas y el saber que se quedaría bajo el cuidado de sus padres me deja tranquilo. Debo ir a movilizar a Bepo y a hablar con Corazón. No quería incomodar a nadie, pero no podía ocultar este asunto.
La señora Kureha prometió cuidar a Bepo, pero no me dejó sacarlo de la clínica. Insistió en que no había lugar más seguro que ese y aunque dude bastante. Terminé por aceptar, al escuchar la opinión de mi amigo. Él no se sentía listo para salir y prefería un lugar conocido para poder recuperarse. Prometió obedecer a los doctores y que sería un paciente ejemplar hasta mi regreso.
-Pero tienes que regresar - Me dijo con voz quebrada - Si no vuelves por mi, me enojaré mucho.
-Volveré por ti - Aguantó un quejido y se mantuvo sereno mientras estuve ahí.
Lo difícil fue explicarle a Corazón. Estaba muy enojado cuando me vio. Bueno realmente el aspecto que traigo no es el mejor. Cuando dejó de regañarme le dije lo que ocurrió con Luffy, lo cual me valió otro tirón de oreja por no haber corrido. Jamás lo dejaría tirado a su suerte para salvar mi pellejo. Eso al menos si lo comprendió, pero no disminuyo su enojo.
Descartó por completo la casa de seguridad ofrecida. Supuestamente tenía mejores contactos y cuando pregunté quien, me ignoró - Sólo debes saber que nosotros estaremos bien - Miró a Stussy y ella sonrío. Le tocó la mejilla, pidiéndole disculpas por volverla a arrastrar a ese desastre. La respuesta de esta a mi padre, me dejó con muchas preguntas.
-Sabía en que me metía cuando te dije si en el altar - Le besó la palma - Siempre te admiraré por lo que hiciste.
-¿Te contó de la familia? - Ella asintió.
-No hay secretos entre nosotros - Me gustaría poder decir lo mismo con respecto a Luffy, la mayor parte de mi vida él ya la conoce. No me creo capaz de contarle todo, pero ya conoce lo peor y aún sigue aquí.
Ellos irían junto con Baby a otro lugar, mientras que yo volvería junto al pequeño de ojos marrones. Siento que me necesita, algo me inclina a regresar a su lado para apoyarlo en este momento. Lo de su otro padre, no le sorprendió tanto cómo esperaría. Sé perfectamente que nunca lo ha mencionado, o no lo considera importante o quizás no quería contármelo.
...
Sabo paso a recogerme, sé perfectamente que no le caigo muy bien y no puedo culparlo. Mi historial es una gran bola de mierda. Si conoce solo una fracción de lo que hice en la familia, tampoco me querría cerca de su inocente hermano. Luffy podrá decirle que soy Jesucristo encarnado en la tierra, y no cambiará su manera de pensar sobre mi. El viaje transcurrió en un incomodo silencio, el manejaba y yo admiraba el cielo nocturno sin emitir palabra.
-¿Hace cuanto están saliendo? - No lo miré.
-Casi dos meses - Tamborileo sus dedos sobre el volante.
-¿Te gusta mi hermanito? - Enarqué una ceja - Digo, no veo que puedan tener en común.
-Si no me gustara, no estaría con él.
El sonido del pulgar contra el cuero comienza a molestarme - Lo encuentro extraño.
-¿Por qué no me gustaría?
-Sé porque te gusta él, quisiera saber que te vio a ti.
Ruedo los ojos y trato de buscar también esa respuesta. Le parece atractivo mi rostro, pero no creo que ese sea un motivo suficiente para estar con alguien como yo. Tengo un pasado de horrible, millones de traumas y poco o nada para ofrecerle en un futuro ¿Qué demonios ve en mí?
SANJI VINSMOKE.
Bueno no es el tipo de bienvenida a la que estoy acostumbrado. Normalmente sólo tomamos café mi hermana, su esposo y yo. Pero esta tarde, quien se encuentra sentado sobre la silla de madera es el excelentísimo militar de cabecera. Jude Vinsmoke. Su uniforme, perfectamente arreglado y reluciente.
-¿Es algún universo paralelo? – Torció el labio.
-¿Esa es la forma de saludar a tu padre? – Crucé mis piernas una vez que me senté y miré la habitación de lado a lado.
-No veo a Roger en ninguna parte – Eso lo cabreo, justo lo que buscaba. Mi hermana olio mis intenciones y habló para calmar el ambiente.
-Papá vino a darnos una buena noticia – Posó su mano sobre mi hombro – Atraparon a tú acosador.
-Su padre en persona lo trajo – Fueron las palabras del donador de esperma – Tengo mis influencias bien afianzadas.
-¿Qué van a hacer con él?
-Será juzgado por lo que hizo y – Su teléfono sonó, el dueño de la llamada, le dijo algo que lo sorprendió - ¿Cómo murió?... ¿En una canaleta?
Jude estaba alterado porque alguien había interceptado a Gin y lo mataron. Fueron ellos, seguro esto fue obra de quienes le debían algo a Mihawk. Pues no veo otra explicación en éste momento. Reiju dijo que sea quien haya sido el culpable, le hizo un favor a la humanidad y a nosotros.
-¿Por qué involucrarte? – Él carraspeó – Dejaste en claro tu lado hace algunas semanas.
-Tenía que evitar habladurías – Enarque una ceja – No podía dejar que circulen rumores de que no me intereso por mis hijos.
-Yo no soy tu hijo – Maldición, quiero volver a fumar un cigarrillo y eso que ya lo había dejado – Estaré arriba si me necesitan.
Salí por la puerta sin esperar respuesta. Fui a la tienda que está abajo, me compré una cajita de cáncer de pulmón y subí de dos en dos los escalones hasta el quinto piso. Una vez ahí, me fume tres cigarrillos y logré calmarme. Sólo encontrarme con Jude me da náuseas.
Bueno, debo volver a mi departamento. Si tengo suerte no lo veré salir y – Sanji Vinsmoke – Giré hacia la voz desconocida y sentí un dolor agudo en el pecho, antes de la descarga. Me habían electrocutado con una maldita picana eléctrica.
-¿Quién demo? – El pinchazo en el cuello me tomó desprevenido. Había alguien más aquí.
Antes de que pudiera quejarme, comencé a sentirme mareado y luego perdí el conocimiento. Quien sea que haya venido a buscarme, es muy bueno en su trabajo.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Nos vemos en el siguiente capítulo :#
