Arcadia
En otra era.
En otra dimensión.
Milenios antes o después no importa en realidad, porque bajo un cielo naranja una mujer gritaba —AHHHH—
—Vamos un empujón más —
Mientras que en las profundidades de la oscuridad una demonio también pujaba —AHHHH—
Y dos seres por primera vez al mundo llegaban. Al menos la primera vez de este tiempo.
—Esa ya es otra historia—
—Ellos querían escucharla—
—Ellos siempre quieren escuchar más amor—
—Mami, por favor qué continúe ¿Sí? —
—O mejor la historia dónde mamá es la heredera princesa y no lo sabe y conoce a mami quién es la princesa presumida y se convierten en las reinas de la Fianna—
—Yo no era presumida—
—Si lo eras, mi sol—
—No es cierto. Lo que pasó es que tú te robaste mi pan. Por eso me caías mal—
—Yo quiero escuchar en dónde mamá es Arel y la destierran del Kalosum al enamorarse de mami que es demonio—
—Yo donde se conocen siendo generales de los ejércitos enemigos—
—Ni una ni la otra ni la siguiente, la hora de la historia termino y es hora de hacer sus deberes—
—¡Mami! — Dicen todos a una rubia de cabellos como el oro y ojos azules más brillantes que el cielo o el mar con una sonrisa más resplandeciente que el sol.
—¡Mami! Nada. Mañana continuamos y como será el cumpleaños de Eretris ella escogerá la historia siguiente, así como Alayza la de hoy—
Todo el grupo suspira desilusionado, desde los más grandes hasta los más chicos, si por ellos fuera se pasarían la eternidad escuchando las historias de sus madres, sus cientos de reencarnaciones y todos los obstáculos que pasaron para finalmente ganarse una eternidad juntas. Como debió ser desde el principio.
Uno a uno los presentes dejan besos en las mejillas de sus madres, despidiéndose, entrando en sus respectivos portales.
Verde y azul se ven conectando no solo sus miradas, sino también sus almas, sobre los labios de su amor, Lena susurra: —Nos tomó mucho tiempo el poder finalmente llegar aquí—
—Eones enteros diría yo mi amor. Y cada uno de ellos valieron absoluta, total y completamente la pena—
—Volvería a vivirlos sin dudarlo porque en cada uno de ellos tuve la dicha de enamorarme de ti—
—Nada ni nadie nos pudo separar Lena, ni el tiempo, ni el espacio, ni las distancias, o las dimensiones, ni la destrucción de los mundos y eras. Ni siquiera los mismos dioses creadores del universo—
—Ni los mismos Dioses Kara, porque qué son unos cuantos eones cuando tienes el amor sempiterno de tu llama gemela—
¿Fin?
¿Comienzo?
¿O continuación eterna de un amor inmortal?
Esto es todo. En verdad estoy emocionada al hacer la publicación del final. Es una satisfacción muy buena.
Agradezco infinitamente a todos los que siempre comentaron, siguieron, añadieron a favoritos y leyeron la historia, así pasará meses sin actualizar. En verdad, gracias.
Como siempre errores háganmelo saber para poder corregirlos.
Quiero leerlos a ver que les pareció el final.
Nos vemos pronto y mis otras obras; no crean que voy a dejar.
Ahora sí… Besos y se cuídense mucho.
