El 5 de diciembre era una fecha algo calmada, al menos para la mayoría de la gente, además de haberse adentrado en el mes de Navidad.

Aunque para dos casas, la paz que se mantenía sería interrumpida por unos objetos extraños.

La residencia Tachibana y Maldonado-Otori fueron sacudidas por el sonido de espanta-suegras duros y es que los dueños de casa se sorprendieron por eso.

En el caso de la primera, Ángel estaba durmiendo con Tamamo cuando justo la puerta sonó fuerte y el sonido de espanta-suegras se oyó por toda la habitación.

- ¡El fin del mundo! ¡Que no panda el cunico! – la reina de los demonios se levantó, su pareja hizo lo mismo, pero ambas se fijaron en las culpables.

Las causantes eran las mini Amazon, al menos 4 de ellas las cuales seguían con el espanta-suegras sonando a todo lo que daban, así mismo, traían gorritos de fiestas en sus cabezas.

- ¿Por qué ese ruido, niñas? – Ángel preguntó a lo que Arkab voló hacia ella.

- Cumpleaños.

- ¡Cumpleaños! – las otras 3 exclamaron y seguían con su festejo mientras volaban.

- ¿Cumpleaños? – Tamamo se quedó en silencio un momento antes de a la cabeza se le viniera algo – ¡¿hoy es 5 de diciembre?!

- ¿Eh? – la peli blanca miró el calendario y sus ojos se abrieron de par en par – ¡¿es hoy?!

- ¡Es hoy!

Las cosas en la otra casa también fueron del mismo modo. Ninja y Asuka se despertaron con el sonido de las espanta-suegras y al igual que ocurrió con Ángel y Tamamo, los dos se dieron cuenta de la fecha.

- ¡¿Hoy es 5 de diciembre?!

- ¡¿Tan rápido llegó el cumpleaños de las mini Amazon?! – el celular del hondureño sonó y al contestar, resultó ser Ángel – ¡es hoy Ángel!

- ¡Lo sé, me desperté con las niñas festejando!

- ¡Ven a mi casa!

- ¡Lo haré!

Una media hora después, los padres de las niñas estaban en la cocina de la casa del hondureño, haciendo el desayuno especial para las octillizas.

El 5 de diciembre era el cumpleaños de las mini Amazon. Como cada año desde que empezaron a volar, ellas festejaban con todo sus cumpleaños y sus padres tenían que celebrarlo por lo alto ya que ellas lo exigían en sí.

Y sus padres lo sabían muy bien.

- ¡Aquí tengo las papas!

- ¡Y yo la salsa! – sin más, pusieron las sillas y junto con varios de los hijos del hondureño, todo estaba listo.

Las mini Amazon bajaron con gorritas de fiestas y se alegraron al ver el festín de papas fritas junto con salsa y sin más, se lanzaron al gran plato a comerlo como si fueran bestias hambrientas.

- Menos mal que las pudimos hacer a tiempo.

- Y que lo digas, no quiero imaginar si las 8 empiezan a llorar en su cumpleaños – la demonio suspiró – ya a veces siento que me sacarán canas verdes por como son a veces.

- Al menos los niños no se asustaron por eso – Umi dijo mientras veía como Alrisha y Alpergh llegó a donde estaban las niñas al igual que muchos de los niños del chico.

- Tuvimos suerte que no se despertaron de golpe mis pequeños – Kotori traía a la pequeña Ángel en sus brazos mientras que Sayuri y Sayumi traían a Nobuhiko y Kotaro.

La festividad apenas iniciaba ya que las niñas estaban emocionadas por su día especial por lo que lo aprovecharían a lo grande.

Durante la siguiente hora, Ángel llamó a varias de sus hijas en su casa para que organizaran la fiesta de las mini Amazon, todo mientras las distraían haciendo sus actividades favoritas.

- No se baja de ti ¿verdad? – el hondureño miraba a Arkab sobre los hombros de su madre.

- Mami.

- No lo hace, pero bueno, al menos mi celosita sabe que no la dejaré ir – Ángel acariciaba la cabeza de su pequeña.

Mientras tanto, en la residencia Tachibana, las hijas de Ángel organizaban todo y parecían tener las cosas en orden, incluso tenían una ayuda inesperada.

- Gracias Juancho – Sayaka exclamó al cocodrilo mascota que tenía Polis y que como mejores amigas, quería que estuviera bien.

Otra cosa también fue ver una gran cantidad de arañas ayudando a colgar cosas en lo alto del patio, así como atar globos y demás cosas.

- Parece que todas las arañas que las mini Amazon han coleccionado se han unido para festejarles.

- Aunque no entiendo como tantas caben dentro de ese árbol – Sumi miró hacia el árbol que estaba al fondo.

Ese árbol estaba lleno de arañas las cuales habitaban sus interiores. Las mini Amazon las ponían ahí para que vivieran sus vidas normales y estar con ellas para tomar de vez en cuando té con ellas.

- Creo que será la fiesta más grande.

- Y que lo digas.

- Me pregunto cómo estará mamá.

De vuelta con las mini Amazon, estas seguían con su habitual vuelo y mirando varias cosas que desconocían, aunque no sería lo único ya que sus padres tuvieron que quitarlas de algunas cosas que normalmente hacían.

- Nash-chan, baja de ahí.

- Pájaro – la mini Amazon estaba mirando un nido de aves en el cual quería quedarse, pero su madre la bajó de ahí.

- Amor, no puedes sentarte con ellos, tú eres una demonio, no un pájaro.

- Pájaro.

- No, eres una linda demonio.

- ¡Pájaro!

- De acuerdo, creo que al menos sabemos que darte – susurró la peli blanca riendo un poco.

Con el hondureño, este siguió a otra de las niñas que fue volando hasta un cocotero en uno de los parques de la ciudad.

- Coco.

- ¡Polis, baja de ahí! Esos cocos son de la ciudad, no creo que…

- Coco – la pequeña solo tomó uno de los frutos y lo llevó al suelo, lo rompió y comenzó a tomar el agua de adentro y la cascara comestible.

- Como sea, igual nadie les presta atención.

- Te juro que nos sacarán canas verdes un día de estos – Ángel llegó con Nash en brazos.

- Al menos Arkab no se baja de tus hombros.

- Con ella no tengo problema, mi celosita no se irá de mi lado.

- Mami.

Varias de las otras mini Amazon tomaron rumbos separados y aunque sus padres sabían que tendrían que ir tras ellas, ellas podrían volver a casa como si nada.

La menor de las octillizas, Nunki, encontró un agujero dimensional de lo que aparecían de la nada y como una niña inocente, entró.

La mini Amazon llegó al reino de las brujas en donde justo decidió ir al castillo en donde se encontraría a la monarca quien parecía estar guardando algunas cosas en bolsas de regalo.

- Creo que con esto estará bien, espero que les guste.

- Tía.

- ¡Ah! – la gata mágica saltó y cuando vio a la peli celeste, escondió todo con su magia – Nunki-chan, ¿Qué haces aquí?

- Hola.

- Menos mal que no te diste cuenta – susurró – bueno, felicidades por tu cumpleaños, aunque más tarde iremos a la fiesta de ambas, así que por mientras, vamos a ver algunas cosas del reino.

- Sí – subiéndose en sus hombros, la menor de las niñas fue con Yuzu a ver las cosas que ocurrirían en sus dominios.

Por otro lado, otra de las mini Amazon también encontró un agujero dimensional y para su sorpresa, logró ver de lejos a una de sus personas favoritas.

- Y creo que llevaré esto.

- ¿Por qué eso? – estos eran Franco y Ai que andaban haciendo compras, esto más por algo insistencia de la gyaru por tener una especie de cita con el argentino.

- No se me ocurre otra cosa que darles, además, no es como que perdone a Askella por andar mordiéndome el cuello a rato – el peli azul decía metiendo una cosa en la canasta de compras y fue junto con su pareja rubia a pagar.

Ya con eso, el dúo estaba saliendo tomados de la mano, aunque en un momento, Franco sintió que alguien se montaba en sus hombros.

- Tío.

- Hablando de ella jaja.

- Askella, ¿Cuándo llegaste? Es más, ¡¿y tus padres por qué dejan que vengan para acá?! – la peli celeste solo se acomodó mejor en los hombros del argentino.

- Ay Aske-Aske, tu tío tiene que comprar otras cosas, así que ven conmigo, iremos al parque a jugar.

- ¿Parque?

- Sí, vamos al parque – la pequeña voló a los hombros de Franco – Fran-kun, sigue con lo tuyo, yo entretendré a Aske-Aske.

- De acuerdo, me salvaste de una mordedura de cuello Ai, te lo compensaré después – la rubia asintió y se fue con la mini Amazon – supongo que tendré que darle después eso, pero bueno, seguiré con lo mío.

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Cuando la tarde cayó, las familias de los autores y ellos mismos estaban reunidos en el patio de la casa Tachibana en donde todo estaba organizado.

- ¡Feliz cumpleaños! – las niñas solo eran emoción de alegría por todo el espectáculo que tenían delante.

La celebración inició de forma normal, aunque hubo algunos invitados de parte de Ángel los cuales eran nuevos, lo mismo que con los demás autores quienes también traían invitados especiales.

- Vaya, no pensé que también traerían sus conocidos también.

- Pues digamos que hay unas chicas que no has conocido – el primero fue Ninja el cual presentó a una chica de cabello rubio largo y ojos de color verde, además de que llevaba una camisa azul oscuro y un short que solo hacía ver su cuerpazo, finalizando con botas cafés.

- ¿Tú no eres Sharon? – Franco preguntó.

- Sí, esa misma – la acompañante del argentino dijo – tiempo sin verte, zorra.

- Lo mismo digo, arrastrada – la rubia ignoró a Ayano – soy Sharon Holygrail, un gusto, Ángel-san.

- El gusto es mío, pero mírate nomás… wow.

- ¿No se llevan bien? – Yuzu preguntó a Franco.

- No, ambas son exnovias del mismo sujeto y bueno… simplemente no se llevan bien, pero no pensé que Ninja la traería – el oji verde suspiró – aunque no me esperé que tú trajeras a…

- ¿Cómo están mis pequeñas? – Ángel abrazó a Yoshimune y Candy quienes fueron invitadas por la gata mágica.

Entre charlas y todo, la hora de partir el pastel llegó por lo que las mini Amazon se reunieron alrededor de la torta con merengue la cual tenía forma la forma de una de ellas.

Ya con eso acabado, llegó el momento de abrir los regalos por lo que todos se reunieron a ver que les dieron, aunque siempre destacaron unos más que otros.

A Rukbat lo más llamativo fue una sábana hecha a mano por Aoi la cual tenía el dibujo de arañas incrustadas en él.

Con Nash, el regalo que más gustó fue el de una pijama de guacamaya, algo que ella amó por los colores y porque iba con su gusto por las aves.

Albal tuvo un gorro con forma de araña, hecho por Miki, el cual fue un detalle muy lindo de parte de alguien como la araña demonio.

Con Arkab, fue una bufanda algo grande con la cual podría usar con su madre y poder compartir más aventuras juntas.

Polis tuvo un balón el dibujo de un coco en él, así mismo, Juancho le regaló un coco con un listón. Algo que era sencillo y raro, pero para la mini Amazon, era un hermoso regalo.

En el caso de Askella, fue una caja de jugos de parte de Franco. Estos jugos eran hechos con una parte de su sangre, esto para que no lo siguiera mordiendo el cuello, algo que una amiga del argentino hizo. La demonio vampiro estaba muy alegre por eso.

Kien tuvo un regalo de parte de su padre el cual fue un pijama de Ultraman Blazar, esto debido al cariño que le agarró al Ultra.

Y la menor, Nunki, obtuvo un traje de bruja de parte de Yuzu, algo que le encantó a la niña.

Todo fue muy lindo, aunque el regalo que destacó fue una colección de 8 tiaras las cuales cada mini Amazon tomó una.

- Están muy lindas.

- Las gemas que tienen son de las más valiosas del Kólasi, además, las tiaras fueron hechas por mi viejo amigo – Ángel presentó a un hombre el cual tenía piel grisácea, cuernos resaltantes, cabello verde oscuro y ojos amarillos, así mismo, a pesar de su elegancia, tenía un aura oscura y de poderío.

- Un gusto a todos, soy Kamprusio Helheim o creo que me conocen como Krampus.

- ¡¿Krampus?!

- Sí, él es el Krampus, además de que hoy es su día en el que le celebran, así que… puedes ir por quien ya sabes, amigo.

- No te preocupes, ya tengo la mira hecha – el demonio miró a una casa del vecindario.

Su cuerpo se volvió sombra y fue hasta la casa en donde rápidamente se oyeron gritos desgarradores hasta que segundos después, el demonio peli verde regresó.

- Listo, ya era tiempo de que les llegara el destino a esas personas. Solo eran un matrimonio muy toxico y su hijo no era más que un molesto malcriado y bueno, ya les di chicharrón – Krampus sonrió limpiándose los dientes.

- Me gusta tu modo de ser – tanto él como Ángel chocaron sus manos.

- No hagamos enojar a ese tipo – susurró Ninja.

Por el lado de las mini Amazon, estaban felices con sus regalos, además de sus tiaras las cuales les daban un toque de realeza, más por el hecho de que en sí, eran princesas del reino de los demonios.

Al final, las octillizas tuvieron un cumpleaños que no olvidarían.

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EXTRA

Las mini Amazon quisieron conocer más a Krampus el cual les mostraría su verdadera apariencia, algo que Ángel aceptó ya que miraba la convivencia.

- Muy bien, si ustedes lo piensan – la forma real del demonio era como la que se pensaría de un demonio, solo que de color blanco, con sus brazos llenos de pelaje negro, cuernos más enormes y sus ojos negros como la noche, una lengua larga y dientes afilados como cuchillos – ¿Qué opinan?

- Kampus – las mini Amazon no se asustaron, es más, parecían alegres y sorprendidas por su forma.

- Te lo dije, a ellas no les da miedo, es más, creo que ganarás nuevas sobrinas jeje.

- Creo que sí – el Krampus volvió a su forma humana – pero bueno, creo que todos ellos deben saber que si no celebran navidad como se debe, llegaré yo a darles un destino muy cruel. Y por cierto, mi querida amiga Suikyo, ¿iremos al Krampusnatch?

- Por supuesto, cuando las niñas duerman, iremos a cazar humanos que elijas.

- Así será – las niñas no entendían mucho de eso, pero los dos demonios mayores, solo rieron pensando en lo que harían después.

Sería una cacería muy fea.

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Continuará…

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Y hasta aquí el capítulo de hoy.

Hoy 5 de diciembre, es una fecha especial en algunas partes de Europa, el Krampusnatch, la celebración de la sombra de Santa Claus.

¡Y es el cumpleaños de las mini Amazon! Curiosamente nacieron en esta fecha, pero bueno, son demonios y aman las cosas peligrosas, además, por lo que veo, se llevan muy bien con el Krampus. Así que más vale que la persona que quiera hacerles daño, que lo piense dos veces porque Krampus lo joderá.

Pero bueno, sus regalos les gustaron, así que ellas están felices.

¡Cuídense del Krampus!

Sin más, este ninja se despide.

Bye.