Muchos de los poderes de los hijos de los autores se habían manifestado gracias a los genes que habían heredado de sus padres. Aunque no era lo mismo para todos, los que los tenían los aprovechaban al máximo.
- ¡Ustedes dos, paren de pelear! – la mayor de los hijos de Franco, Ichika, gritó mirando a dos de sus hermanas que seguían con lo suyo.
Estas eran Yotsuba y Nino quienes tenían este pleito. Yotsuba siempre peleaba con Nino y le respondía tirándole rayos, algo que Nino esquivaba por poco, aunque siempre tenía que ser su padre o Inu quienes paraban esta pelea, ahora era turno de Ichika de hacerlo.
- ¡Ella empezó!
- No me importa quien haya iniciado, las dos tienen que parar esto ya que no tienen que pelearse por algo como esto.
- ¡Pero ella inicia! ¡Y me saca de quicio! – Yotsuba emitió unos destellos eléctricos mirando a su hermana.
- ¡Y tú no eres inocente! ¡Por eso vas a quedar soltera!
- ¡YA BASTA! – Ichika golpeó con fuerza el suelo emitiendo un rayo el cual asustó a las dos – con tanto alboroto algunos de sus hermanos menores no podrán dormir, así que si no quieren acabar sin cenar, es mejor que se callen ¡¿entendido?!
- S-Sí – las dos solo bajaron la mirada.
Franco tenía una gran confianza en Ichika ya que al ser la mayor de todos, era como una especie de madre para los niños, así como ayudarles en lo que ocupaban.
Pero regresando al hecho de que logró calmar las cosas, Franco notó que Ichika había aprendido el uso de sus poderes eléctricos. Según la mayor, fue entrenando para poder pelear como él. Ya era la tercera hija de él con Inu que despertaba poderes, solo detrás de Yotsuba y Miku.
A pesar de eso, había alguien más el cual parecía querer hacerlo igual que muchos de sus hermanos y era el caso de Shin.
El hijo mayor de Keke y Franco había decidido entrenar desde que supo que su madre tenía poderes de dragón, así que pensó que él también podría tener algo. Además de eso, quería decirle a su padre sobre querer despertar los poderes que tenía latente, pero decidió no hacerlo ya que él estaría algo cansado, así que recurrió a alguien que tenía un gran poder.
- Muy bien, entonces si quieres despertar tus poderes, solo tienes que tener un impulso… al menos eso creo – la persona fue Regulus, el primogénito de Honoka y Franco.
- ¿Cómo así?
- Bueno, tengo que decir que ni yo lo sé – el chico sacó su lengua, así como su madre lo hacía.
- Realmente es como mamá Honoka – susurró Shin – bueno, la verdad es que quiero hacer algo como lo que hace mi madre, ella desde que despertó sus poderes de dragón realmente quiero hacer algo igual, no sé si tenga sus genes o al menos los poderes de papá están dentro de mí… que envidia te tengo Regulus, para ti fue fácil hacerlo.
- Puede ser, desde pequeño tengo estos poderes y mírame, ya casi tengo 18 años y ya anejo a la perfección el fuego y el rayo como papá.
- Suertudo.
- Vamos a entrenar.
Los dos chicos empezaron a entrenar, aunque el castaño tenía más ventaja sobre el peli gris ya que estaba más acostumbrado al combate que Shin.
El mitad chino mitad argentino estaba esquivando los ataques de su medio hermano, aunque en un momento, una bola de fuego casi lo golpeó en la cara, pero de suerte logró evitar que algo saliera mal.
- ¿Estás bien?
- Sí, solo fue un susto – Shin se levantó y por un momento, Regulus pudo ver un poco de llamas en el cuerpo del chico, pero solo sonrió.
Reanudaron el combate y como siempre, Regulus tenía más ventaja sobre Shin el cual trataba de darle un golpe a su medio hermano, pero no podía ya que en un momento, este pudo notar algo en el castaño ya en un segundo, el primogénito de Honoka cerró los ojos.
- ¿Acaso me dará ventaja para que le dé un golpe? – el hijo de Keke fue de inmediato a darle un golpe a Regulus, pero antes de que se diera cuenta, lo esquivó – ¿eh?
Lo que siguió fue más de lo mismo ya que el peli gris no pudo darle un golpe a Regulus a pesar de que llevaba los ojos cerrados y unos segundos después, este se hizo a un lado con cansancio.
- Joder… demonios, ¿Cómo es que lo haces?
- Bueno, papá usa esta técnica que lo hace esquivar todo, pero no puedo hacerlo con todo ya que mi cabello no cambia de color, pero no puedo hacerlo con todo ya que mi cabello no cambia de color como el de él.
- Creo que la he visto, pero no sé cómo funciona, aunque igual lo haces bien.
- Aunque no puedo hacerlo bien todavía – Regulus se sentó y se le notaba igual de cansado – ah, no entiendo como papá lo hace tan bien y no se cansa, cuando lo uso o al menos lo intento, me canso demasiado.
- Pero yo quiero hacerlo como tú, ¡quiero tener poderes como los tienes!
A pesar de que no se logró nada ese día, Shin pensaba que podría hacer algo, aunque no fue fácil ver como varios de sus hermanos y hermanas podían tener poderes a tan temprana edad.
- Denébola-chan, ya sabes que no tienes que andar con el cabello en llamas – Ichika decía a la mayor de las mini Honoka que rápidamente apagó su cabello.
- Sí.
- Eso, ya casi tienes 4 años, pero tienes que seguir ciertas reglas de la casa – Ichika tomó a la pequeña llevándola a donde estaba su madre.
El chino argentino siguió su camino hasta que llegó a su cuarto y se quedó ahí pensando en otras cosas para ver cómo es que podía despertar sus poderes.
Durante los siguientes días, así siguió Shin entrenando con Regulus hasta que llegó el fin de semana en donde su padre tendría libre y fue cuando Franco eso.
- ¿Por qué esos dos están así? – preguntó a Keke y Honoka que tomaban algo de Sol.
- Shin-kun quiere despertar poderes como los de Regulus-kun, así que han estado entrenando estos días – la peli gris respondió.
- Me alegra que se llevan muy bien.
- Diría algo, pero a este punto de mi vida, sinceramente no sé qué decir – el bonaerense suspiro, aunque luego vino Hanayo con dos vasos con jugo.
- ¿Quieres relajarte un poco?
- ¿Sabes qué? Vamos – los dos se fueron a tomar algo de Sol como las demás chicas.
Por otro lado, tanto Shin como Regulus seguían en lo suyo, incluso el hijo de Honoka notaba como su medio hermano había aprendido bastante bien a pelear ya que le daba algo de batalla, aunque la superioridad era evidente.
- ¡Atácame con todo!
- ¡Toma! – Shin le dio un fuerte puñetazo al chico el cual lo detuvo con sus puños, aunque Regulus sintió algo de calor viniendo del puño del peli gris.
Esto no sería lo único ya que Shin se hizo para atrás y corrió rápidamente hacia Regulus el cual esperaba otro golpe como ese, pero no sabían que esta vez sería diferente.
El primogénito de Keke y Franco soltó un golpe al aire, pero de este salió una fuerte llamarada la cual poco a poco se fue transformando hasta que tomó una forma alargada y finalmente, se mostró como un dragón de color amarillo y rojo parecido al fuego.
- ¿Y eso?
- ¿Qué diablos? – los miembros de la familia se sorprendieron de ver eso, por el lado de Regulus, este miró como el dragón iba hacia él, pero lejos de asustarse, se emocionó.
- ¡Explosión Leónica! – como si fuera un reflejo, Regulus atacó del mismo modo, pero con la forma de un león y ambos animales chocaron en el cielo.
Esto duró unos segundos hasta que ambos ataques cesaron, pero no por el poder de los dos, sino por uno exterior.
- Vaya, así que alguien despertó el ataque de mi querida Selene.
- ¿Tía Ángel? – la reina de los demonios bajó hacia donde estaban los dos chicos, junto con ella, estaba la pequeña Arkab en sus hombros.
- Hola.
- Shin-kun, ¿acaso fuiste tú el que lanzó ese ataque?
- S-Sí… no entiendo como lo hice, sentí como que solo salió de mi puño.
Los dos chicos fueron a donde estaban los demás en la piscina, relajándose. Así mismo, Ángel se unió para hablar sobre lo que había pasado y con ese ataque.
- Antes que nada, ¿Por qué andabas cerca? No es muy común verte por acá – Franco dijo al lado de Hanayo y Tsubasa, todos en traje de baño.
- Venía a hablar unas cosas con mamá, pero no la veo por acá.
- Creo que dijo que iría al Kólasi a ver unas cosas, pero me dijo que si venías te dijera que en su cuarto hay unos papeles que te dejó.
- Entiendo… esa mujer no la entiendo a veces, pero de suerte esos papeles son lo que busco – la demonio ignoró eso, además de que le dio gracia ver a Arkab nadando en la piscina feliz de la vida – como sea, cuando pasaba, miré el ataque de Shin-kun y vaya que realmente heredaste los genes de tu madre, o mejor dicho, del alma de mi Sele-chan.
- ¿La madre de Tirmina? Pero si es así, ¿Por qué hasta ahora despiertan los poderes de dragón de Shin? – Franco preguntó.
- Puede sea que como no entrenaba, no pudo despertar antes sus poderes, pero el ataque que hizo recién, fue el Huǒlóng tiān quán.
- ¿El qué?
- Puño Celestial del Dragón de Fuego – Ángel tradujo – un golpe similar al del Golpe del Dragón, además de eso, fue bueno que lo despertara Shin-kun ya que combina sus genes de dragón de su madre como los genes de fuego de su padre, así que, es alguien que tiene potencial.
- Genial – el peli gris se miró las manos sonriendo – 我想像爸爸一样继续觉醒我的龙之力 (ya quiero seguir despertando mis poderes de dragón y como los de papá).
Shin decidió seguir entrenando con Regulus, aunque otros de los hijos del peli azul se unieron también a la diversión. Franco solo suspiró mientras volvía a lo suyo.
- Creo que la vida normal que quiero que tengan se está volviendo esto, aunque bueno, ya están grandes, así que deben seguir con sus vidas.
- Y bueno, ahora me toca hacer algo – la cara de Ángel fue seria y todos notaron eso.
Los pasos de la demonio fueron hacia dos niñas y las tomó a ambas notándose la felicidad de inmediato en su rostro.
- ¡Dene-chan! ¡Ellee-chan! ¿Cómo están? – las hijas de Honoka y Wien fueron abrazadas con mucho amor por la demonio.
- Le agradas mucho, mamá – Wien exclamó notando la calidez que le daba su hija.
- Y vaya que sí, además, soy su abuela y si me lo permiten, iré a pasar tiempo con mis nietas, ¡vamos Arkab-chan!
- Mami – la mini Amazon volvió a los hombros de su madre y sin más, sacando sus alas, se fueron de ahí.
- ¡Asuka, no te lleves a las niñas así! – reclamó Franco, pero la demonio ya se había ido – nunca me escucha.
- Ellas estarán bien, lo sabes Fran.
- Sí, ellas volverán a salvo, ya verás – Hanayo y Tsubasa lo lograron calmar, aunque siempre pensaba en las dos, en especial con Ellee.
Su esposa y prometida lo distraían, mientras tanto, los demás chicos con poderes entrenaban entre todos y de vez en cuando, podían ver un dragón saliendo de ahí hecho de fuego.
- Nunca cambian – río Ichika mirando todo.
.
.
Continuará…
.
.
Y hasta aquí el capítulo de hoy.
Tengo que decir que en sí tenía ganas de hacer un capítulo con Shin despertando sus poderes ya que luego de verme la película del Ataque del Dragón, pues pensé en Shin para esto ya que el ataque del Golpe del Dragón es algo que podría hacerlo él.
Y sí, ese será su ataque insignia ya que combina el poder de fuego de Franco y los poderes de dragón de Keke, combinación perfecta.
Y Ángel dice que esa técnica es de Selene, así que en sí, ella sigue estando presente y se nota que el poder de ese ataque es muy poderoso. Además de eso, esperen más adelante, tengo algo pensado con él.
Sin más, este ninja se despide.
Bye.
