La transformación de Súper Gata Mágica fue gracias a que la señora oscura, Nuxvar, que estaba dentro de Yuzu, le dio su poder y así fue como ella obtuvo sus poderes aumentados al límite.
Sin embargo, la actual reina del Vrăjitoare se preguntaba sobre ese ser que estaba dentro de ella y además, quería saber más sobre ella.
Y solo había una persona que podría darle esa respuesta.
- ¿Quieres saber sobre Nuxvar? – Ángel preguntó mirando a la peli lavanda cuando se reunieron en el reino de la gata mágica.
- Sí, sé que ella fue la que me ayudó cuando me dio su poder contra Agrat, pero… si Ramón tiene a Rassan, ¿Quién es Nuxvar en sí? O sea, ¿Qué sabes de ella?
- Oh Blair-chan, tienes mucho que saber sobre eso, pero te diré una cosa. Ese mañoso de Rassan sí que era un picarón, de hecho, tiene una hija y él todavía se hace el tonto – reía la demonio mirando a su esposa – pero si quieres verlo, entonces tendremos que volar al reino que lleva su nombre.
- Ramón me contó un poco de eso, pero en sí no lo conozco del todo.
- Muy bien, entonces creo que vamos a ir a esa aventura, así que sujétate bien porque nos vamos a Nuxvar.
Abriendo un portal, ambas reinas fueron por él y el viaje no fue tan largo, hasta que finalmente arribaron al dichoso reino.
- Esto es…
- Bienvenida al reino de Nuxvar – el dichoso imperio era de las sirenas, incluso estaba en una zona submarina en el cual nada más entrar, notaron la gran cantidad de sirenas que vivían en paz.
Caminaron en paz notando como algunas las veían pensando en que hacían, pero decidieron dejarlo en paz, aunque en sí, se fijaban bastante en la colombiana.
- No sé por qué, pero me miran mucho.
- No es común ver a un gato mágico en estos tiempos, recuerda que se decía que la raza fue llevada a la extinción por Agrat-chan, pero ahora que eres reina del Vrăjitoare, a lo mejor eso cambia – la demonio decía por lo que continuaron hasta que arribaron al gran castillo del reino.
Los guardias se pusieron en acción al ver como ellas iban a entrar como si nada, pero Ángel no parecía estar de humor para pelear por lo que les indicó quieres eran y estos los dejaron pasar.
Y ni que decir cuando la reina de ese lugar las recibió.
- Asu-chan, tiempo sin vernos.
- Aurora-chan, lo mismo digo – ambas se dieron un fuerte abrazo. Yuzu se quedó ahí mirando la escena hasta que la reina de ese sitio la notó.
- Oh, eres la nueva reina de las brujas ¿verdad?
- Así es, me presento ante usted, soy Blair I del Vrăjitoare.
- El gusto es mío, soy Aurora I de Nuxvar – la reina era de cabello azul oscuro y ojos del mismo color, además de que poseía una cola de sirena, aunque unos momentos después, los transformó en piernas humanas.
- Bueno, ahora que ya se conocieron, hay algo que tenemos que hablar Aurora-chan, aunque en sí, ustedes dos deberían hablar ya que ella quiere saber algo sobre el reino – Ángel decía – y por mientras yo… ¿están ellos?
- Por supuesto, ellos están atrás – la demonio asintió y se fue hacia atrás para poder encontrarse con ellos.
- ¿De qué habla?
- Oh, nuestros niños – Yuzu se quedó en silencio tratando de procesar lo que había escuchado.
- ¡¿Niños?!
Luego del shock inicial, Yuzu y Aurora se pusieron a hablar en uno de los balcones del castillo y fue cuando la peli lavanda preguntó.
- Supe que este reino se llamaba así por una de los Señores Oscuros ¿no es así?
- En efecto, de hecho, la figura de Nuxvar es algo que recordamos con cariño a pesar de todo lo que ella tuvo que pasar.
- ¿En serio? – Aurora asintió – ¿pues qué fue lo que pasó con ella?
- Es una larga historia, no sé si desees escucharla.
- Adelante, quiero saber qué es lo que pasó con Nuxvar – Aurora guardó silencio antes de comenzar.
- Hace mucho tiempo…
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Flashback
Siglos atrás, las sirenas estaban todavía haciendo un reino que trataba de salir adelante, además de que todo parecía ir bien hasta ahora, no obstante, había alguien que destacaba sobre las demás.
Y no de la buena manera.
- Cuidado, ahí viene Ligia.
- Háganse a un lado – los tritones y sirenas evitaban mucho a esta persona la cual solo era una sirena adolescente, de cabello negro y ojos del mismo color.
Su nombre era Ligia y a pesar de ser una hermosa sirena, ella no era muy bien vista por los habitantes del reino de las sirenas el cual en ese entonces se llamaba simplemente como Seirína.
La sirena en cuestión solo había nacido con un color de cabello poco común entre las de su especie, siendo este de color negro y desde su nacimiento, fue cuestión de mal augurio.
Sus padres no pudieron con la presión y la abandonaron por lo que a pesar de vivir en el mismo reino, no estaban juntos por lo que para ellos, fue algo genial no tener que cargar con ese peso más.
Pero para la joven sirena fue todo un infierno.
La gente la despreciaba solo por el hecho de que poseía un color de pelo que transmitía mala suerte, además de que no ayudaba de que Ligia podría manejar el cosmos de oscuridad.
- Muy bien, lo hice bien esta vez – susurró la sirena haciendo crear unas esferas de cosmos oscuro y sonrió por eso, pero antes de que hiciera algo más, fue golpeada por otras esferas de color blanco.
- Vaya, vaya, parece que esta cosa rara y maligna hace de las suyas, me alegro que todo el mundo la tenga marginada.
- Déjenla, no vale la pena pelear con ella.
- Después de todo, solo es un demonio horrible – las sirenas que la atacaron se fueron de ahí riendo, dejando a una destrozada Ligia quien solo se echó a llorar ya harta de su situación.
No obstante, sus lloros cesaron cuando escuchó gritos de terror y cuando miró hacia de dónde venían, se dio cuenta de que las sirenas que la atacaron antes estaban envueltas en unas cadenas negras las cuales fueron hiriendo a las mencionadas.
Unos momentos después, estas desaparecieron y lo último que notó Ligia fue la expresión de terror en ellas.
- ¿Q-Qué fue lo que pasó? – susurró y fue cuando notó una presencia muy poderosa detrás de ella.
Al verla, se dio cuenta de que era una mujer de cabello rubio, ojos azules, alas de murciélago y además de poseer una cola que se maneaba de lado a lado.
- Esne bene? Flagellis cessavi qui tantum ridebant Insontem laedere (¿Te encuentras bien? Acabé con esas lacras que solo se reían haciéndole daño a un inocente) – la mujer habló con un lenguaje que la sirena no comprendió.
- N-No entiendo que dices.
- Tu cosmos de oscuridad es potente, incluso demasiado para una sirena, además de tu color de cabello no es natural de esta especie.
- Tsk… me lo dicen mucho, por eso es que me odian – esas palabras solo hicieron levantar la ceja a la rubia.
- ¿Por eso esas tipas te hicieron eso?
- Sí, pero ya estoy acostumbrada… y duele – las lágrimas empezaron a salir de sus ojos, algo que la demonio se quedó pensando.
Al final, terminó siendo llevada por la rubia a su reino, aunque al final terminó en el cuarto real de la reina y ahí fue donde Ligia se dio cuenta de la verdadera identidad de esta.
- ¿L-La reina de los demonios?
- Así es, y aunque puede que te lleve un shock saberlo, tengo que decir que tu historia me conmovió ya que yo pasé lo mismo hace tiempo antes de volverme la emperatriz – la mujer decía – me llamo Suikyo.
- Señora Suikyo… me llamo Ligia.
- Ligia-chan, entonces te entrenaré para que te vuelvas más fuerte.
- ¿Volverme más fuerte?
- Sí, como dije, tienes un cosmos de oscuridad muy grande por lo que me ha interesado ese poder que posees, así que quiero que explotes ese cosmos al máximo.
- Pero soy una sirena que no sirve para nada… siempre lo he sido.
- No digas eso, el que digas que no sirves solo hace que lo pienses cada vez más, así que… necesito que estalles ese poder al máximo, créeme, yo que soy alguien poderosa, sé que podrás llegar a un punto alto.
Y así fue como inició el entrenamiento de la sirena el cual para sorpresa de ella misma ya que la reina Suikyo era muy buena entrenando.
Durante este tiempo, Ligia desarrolló un gran apego hacia la rubia ya que su fuerza fue algo que le gustó, por lo que se esforzaba cada día más para poder llevar sus poderes a otro nivel.
Pasaron los meses y en un momento, Ligia se había vuelto experta en el manejo de su cosmos maligno por lo que ya no era alguien débil.
Y en el tiempo en el que Ligia entrenó con Suikyo, en el reino de las sirenas las cosas no iban tan bien ya que estaban sufriendo una invasión de parte de una especie llamada Tiburonoides quienes eran como humanos con rasgos de tiburón.
Y eran un peligro porque su alimento favorito eran las sirenas.
- ¡Naden rápido! ¡Ahí vienen! – muchas sirenas huían de esas bestias las cuales iban cazándolas por docenas.
Incluso la realeza estaba teniendo problemas para acabar con ellos, incluso la milicia no podía hacer mucho y es que esta vez, los Tiburonoides iban con más poder y se miró como el reino estaba con ríos de sangre.
- Mi señora, no podremos resistir más, las puertas del castillo van a caer y todos los habitantes que están dentro del castillo están asustados – uno de los caballeros decía a la reina en ese entonces.
- Esto es malo, moriremos todos de ser posible.
Por el lado de Ligia, esta seguía entrenando con Suikyo hasta que en un momento, la reina de los demonios se detuvo y fue informada de que se pedía auxilio de parte del reino Seirína.
- ¿Irías a ayudarlos? – la rubia miró a la sirena.
- ¿Para qué? Nadie de ese reino me ayudó en muchos años, no merecen mi ayuda – la peli negra decía en tono serio y eso fue respetado por Suikyo.
- Lo entiendo, aunque pensaba en que podrías ayudar a tu natal reino, pero ya no como Ligia-chan, sino como una persona nueva – la sirena se quedó pensando en eso – Nuxvar.
- ¿Nuxvar? ¿A qué te refieres?
- Será tu nuevo nombre a partir de ahora, como alguien que ha dominado el cosmos de oscuridad, mereces un nuevo comienzo. Así mismo, no ayudarás a ese reino como Ligia-chan, sino como la Skoteiní kyría.
- ¿Una Señora Oscura?
- Dark Lady, como quieras llamarlo, así que ahora eres la sirena de la maldad, Nuxvar – ni que decir que la peli negra se quedó pensando en eso, pero al final, acabó gustándole.
Volviendo con el reino de las sirenas, las puertas del castillo se derrumbaron dejando sin seguridad a los habitantes quienes pensaron que sería su fin.
-¡Vamos a morir! – justo cuando estaban por ser atacados por los Tiburonoides, alguien apareció como una ráfaga oscura frente a los enemigos.
- He llegado a tiempo.
- Tú no eres…
- ¡¿Ligia?!
- ¿La sirena de cabello negro?
- Soy Nuxvar y más vale que se mantengan alejada de mí – antes de seguir, fue hacia los Tiburonoides y al que estaba por golpearla, le devolvió el favor dándole un buen derechazo.
No fue el último que se llevó un golpe así ya que las cosas continuaron de ese modo.
La ahora denominada Nuxvar atacó a todos los Tiburonoides con dureza. Creando esferas de energía negra, así como algunos vientos oscuros que impactaban en sus cuerpos.
Lo importante es que todo el reino pudo ver la hazaña que se marcó la peli negra, incluso la realeza quedó impactada con el tremendo poder que se cargaba Nuxvar.
Hasta la reina de los demonios miraba todo desde largo, una sonrisa se dibujaba su rostro.
- Lo has hecho Ligia-chan, realmente lo has hecho bien.
Las demás sirenas notaron como los tiburones humanoides iban cayendo por docenas hasta que solo quedó el líder de estos.
- Adiós – Nuxvar atacó de frente a su líder, atravesando su cuerpo, especialmente la zona del corazón, acabando con su vida.
Todas las sirenas salieron a ver y estaban felices por haber sido salvadas, incluso la realeza estaba por ir a felicitar a Nuxvar, pero esta los detuvo a todos.
- No confundan esto, sus vidas no son asunto mío, después de todo, solo era alguien maldita en este reino de mierda. Si hubiera querido, los habría dejado morir como las ratas que son – la peli negra se dirigió hacia todos – y ya no soy Ligia. La sirena que tanto jodieron por años murió y a partir de ahora, solo está Nuxvar, la Señora Oscura.
- ¿Señora Oscura? – Nuxvar se empezó a alejar, aunque la reina de las sirenas caminó un poco detrás de ella.
- Salvaste a todos en el reino, lograste vencer a nuestros enemigos eternos y por eso, es que ahora el reino entero está en deuda contigo… Nuxvar ¿verdad?
- …
- ¡Juro que tu hazaña jamás quedará en el olvido! – fue lo último que gritó antes de que la peli negra se fuera de ahí y fue cuando se encontró con la rubia.
- Pensé que te quedarías con los de tu especie.
- No me interesa estar con gente como ellos, así que iniciaré de nuevo, después de todo… soy ahora Nuxvar ¿no? – la reina de los demonios sonrió de lado.
- Así es, eres Nuxvar y bueno… ¿serás mi Señora Oscura? – Nuxvar se arrodilló frente a ella.
- Seré su sierva a partir de ahora, usted me ayudo y ahora yo la ayudaré en lo que sea.
- Muy bien, entonces, vendrás conmigo al Kólasi – la joven asintió y sin más, dejando su antiguo hogar, se fue de ahí junto con la reina de los demonios a iniciar una nueva vida.
Fin Flashback
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- Al tiempo, el reino cambió su nombre a Nuxvar y aunque hubo protestas por eso, la reina de ese entonces lo hizo oficial y al son de hoy, se sigue llamando así.
- Ya veo – la peli lavanda estaba algo triste – pobre Nuxvar, definitivamente pasó por mucho.
- Su leyenda quedó grabada y aunque fue odiada y repudiada por una cosa mundana, actualmente es una heroína y sin su ayuda, nosotras no estaríamos aquí por lo que es alguien que siempre estará en nuestras mentes, incluso cuando Asu-chan iba a reuniones, la señora Nuxvar venía y era vitoreada por todos.
- Supongo que es así, aunque igual es lindo que Ángel-san haya intervenido por ella cuando más ocupaba ayuda – Yuzu exclamó y miró como en el jardín real estaba la argentina jugando con los tres hijos que tuvo con la reina de las sirenas.
En un momento en donde Aurora no estaba viendo, el cabello de la gata mágica cambió a un negro como la oscuridad y sus ojos del mismo color y solo veía todo el reino, aunque solo sería por un momento.
- Tiempo de no venir aquí… pero da igual, al final han seguido adelante – dijo antes de volver a dormir.
Y ahora Yuzu sabía sobre la Señora Oscura en su interior y el legado que dejó.
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Continuará…
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Y hasta aquí el capítulo de hoy.
Hemos conocido el origen de la Señora Oscura dentro del cuerpo de Yuzu: Nuxvar.
Literal pasó un infierno de joven, así como lo pasó Ángel al volverse una demonio. Pero al menos, pudo salir adelante gracias a su señora y su legado no desaparecerá.
Aunque es obvio que a pesar de los siglos, guarda rencor y es entendible, aunque ahora, puede estar tranquila.
Sin más, este ninja se despide.
Bye.
