Este es más un capitulo interludio por lo que es significativamente más corto que los anteriores sin embargo plantea algunas tramas para los futuros capítulos.

Capítulo 4: Interludio

Miss Malachite reprimió un leve suspiro mientras se reclinaba de nuevo en su silla. Levantó la mano y dio una calada a su cigarro mientras sus ojos recorrían con calma el informe que tenía en la otra mano. Los acontecimientos recientes eran... un poco molestos.

Un niño que según los testimonios no debería tener más de Díez años. No sólo se había enfrentado a sus hombres en su propio territorio y salido como si nada, si no que en el proceso había hecho parecer a sus hombres como unos completos inútiles incompetentes.

Una parte fundamental de la organización Spider que mantenía arraya a sus enemigos la mayor parte del tiempo era por supuesto: su reputación.

Spider siempre se caracterizó por su brutalidad y eficiencia contra sus enemigos, los acontecimientos del día habían manchado esa reputación no de forma irreparable, pero sí lo suficiente como para causar una ligera molestia.

Miss Malachite no era una mujer que tolerara el desorden en su negocios. Las testigos pudieron darle una descripción detallada del culpable. En cualquier otra situación no tendría ninguna dificultad en descubrir la identidad del culpable con su red de información sin embargo no había descubierto nada significativo, no había parientes, ni un nombre con el cual asociarlo, la única información confirmada que tenían de el; era que era increíblemente fuerte para alguien de su edad, que tenía un hermano menor y que era un "Saiyajin" este último dato dado por el mismo en su enfrentamiento con Ulises. El nombre de una pandilla tal vez. Aunque pequeño, el problema estaba creciendo. El daño directo del niño fauno era mínimo, pero el asunto en cuestión estaba empezando a molestarla. Más que eso, el niño estaba atrayendo la atención, interfiriendo donde no debía.

Tras respirar profundamente, Malachite guardó el informe y se dirigió a la otra persona en la habitación ".

"Anne, ven aquí". con voz fría pero tranquila y controlada como siempre.

"Sí, Miss Malachite". Una mujer joven respondió levantando la vista de su pergamino antes de acercarse a su señora.

"¿Tienes lo que te pedí?". Preguntó Malachite volviendo a colocar el informe en la carpeta que estaba sobre el escritorio.

"Sí, señorita Malachite, sólo estaba comprobando la credibilidad de la información por mi misma". Respondió la joven pasando los dedos por su pergamino levantó su propio dispositivo y observó la información entrante. "Es... peculiar. Nadie sabe con certeza cómo se las arregla para hacer lo que hace. Mi mejor suposición es que posee una semblanza que mejora todas sus capacidades físicas en un grado significativo de lo contrario la semblanza de Ulises debió de afectarlo en su enfrentamiento. En cuanto a la falta de información ya lo hemos comprobado. No esta afiliado con la Familia Xiong o con The Mouse y Parrot ni con ninguna otra pandilla de esta ciudad.

Malachite ya lo sospechaba ninguno de sus enemigos permitiría que algo con tanto potencial anduviera por ahí jugando libremente. No pudo evitar reflexionar sobre el tema. El niño fauno era un riesgo pequeño ahora, pero los riesgos pequeños, si se ignoraban, se convertían en amenazas mayores. Eso era lo que le molestaba. La imprevisibilidad. No podía tolerar variables no controladas. Después de todo, así termino llegando hasta la cima y había visto a suficientes caer por "pequeños" problemas.

Y además, sabía reconocer un problema cuando lo veía.

Sabía que necesitaba un enfoque calculado, algo que fuera más que una simple confrontación física. Este niño ya había demostrado que era ágil y resistente. No, necesitaba algo más... algo que fuera a la vez una trampa y una lección. Necesitaba hacerle entender al niño que cada acción tenía sus consecuencias. Sin embargo ella no quería la muerte del niño al menos no todavía. La idea de traer a alguien con tanto potencial a su lado era tentadora. Un aliado con esas habilidades sería invaluable para mantener a Spider en la cima.

Pero para eso primero necesitaba encontrar a ese niño. Controlarlo.

Miss Malachite se reclinó en su silla tomando finalmente el siguiente curso de acción.

"Anne, quiero analices la información que tengamos sobre este niño y encuentra cualquier punto débil que podamos aprovechar. Ofrece una recompensa a quien pueda traermelo".

"¿Para matar o capturar?".

"Para capturar por supuesto".

"Entendido, Miss Malachite".


BUSCADO

OBJETIVO:

DESCRIPCIÓN:

Edad: se estima que tiene entre 8 y 10 años.

Altura: Aproximadamente 1,24 m - 1,30m.

Peso: Entre 18-20 kg

Aspecto: Su característica más resaltable es su largo cabello a si como su cola de mono.

Habilidades: Se sospecha que tiene experiencia en combate. Es extremadamente ágil, fuerte y rápido, lo suficiente para realizar hazañas sobrehumanas.

Comportamiento: Problemático. Se le a visto iniciar peleas con poca o ninguna provocación.

ÚLTIMA UBICACIÓN:

Se le a visto rondando por los niveles inferiores de Mistral.

RECOMPENSA: $500,000.

Pago en efectivo, sin preguntas.

CONDICIONES:

VIVO: Entregar directamente al contacto designado para obtener información adicional.

INSTRUCCIONES:

Reportar avistamientos inmediatamente.

Puede ser necesario equipo especializado para la captura.

Evite la confrontación directa, a menos que esté armado y tenga ventaja numérica.

CONTACTO:

Busque a "Miss Malachite" o a sus asociados en los puntos designados. Solo se proporcionará información a contratistas confiables.

Nota adicional:

Se le a visto con otro niño de aproximadamente 3 años quien se presume es su hermano menor, por el hecho de que ambos comparten la misma característica fauno.

Su nivel de amenaza va desde lo bajo hasta lo nulo.

Se le otorgará una recompensa adicional por capturalo de igual manera (vivo de preferencia).


Raditz observo a kakarotto, sin estar particularmente impresionado.

En lugar de esperar a la próxima luna llena, Raditz había empezado el entrenamiento básico de Kakarotto y hasta el momento había conseguido resultados mixtos.

En primer lugar, el niño todavía no podía cazar. Había llevado a Kakarotto a las afueras de la ciudad para el inició de su entrenamiento. El cuál principalmente consistía en sobrevivir por su cuenta. Por su puesto, Raditz no iba a abandonar a su hermano a su suerte por completo pero tampoco lo iba ayudar por cualquier cosa. Si se aparecía un Grimm a la vista Raditz lo hacía explotar sin dudarlo sin embargo si su hermano no conseguía su propia comida Raditz no le iba a dar de la suya. Y se había asegurado de que Kakarotto captará el mensaje.

Su hermano en un principio no lo había conseguido; no sabía cómo estar en silencio, cómo acechar adecuadamente escondido entre los arbustos esperando a una presa. Tenía la sutileza de un animal enojado. Tampoco parecía experto en rastrear. Una vez había seguido el olor de una ardilla y se desconcertó por completo por el mero hecho de que el pequeño animal había trepado a un árbol y saltado a otro. Claramente tenía un olfato agudo, pero no parecía saber qué hacer con él. Incluso sus instintos estaban muy poco refinados, a juzgar por la facilidad con la que Raditz podía escabullirse de él.

No obstante no había sido un desperdicio total.

Cada vez que Kakarotto se había encontrado con comida potencial por parte de la flora del lugar en lugar de abalanzarse como un animal se encontró inspeccionando su próxima comida. Raditz se sintió preocupado en un principio al recordar vagamente que algunas de ellas eran venenosas, aunque no estaba completamente seguro. Pero en lugar de simplemente comérselas, el niño las olía primero, luego las aplastaba entre sus dedos, las olía de nuevo y para entonces ya había descartado la mayoría de las que Raditz estaba seguro de que eran venenosas. Con las que no había descartado antes, probaba el jugo en su dedo, luego la fruta entera. Claramente recordando lo que su hermano mayor hizo en sus primeros días en este mundo cuando no sabia que se podía comer y que no. Dos veces en medio de la masticación escupió una baya de nuevo. No lo estaba haciendo nada mal Raditz lo admitiria. Una cosa muy importante que tenían que aprender los soldados de Freezer sin importar que raza fueran era la capacidad de distinguir los alimentos venenosos de los saludables, en la mayoría de los casos. Y Kakarotto lo estaba haciendo relativamente bien incluso sin un marco de referencia adecuado en su memoria. Incluso si no sabía a qué olía el veneno, a menos que fuera tan ácido que ya le corroyera los pelos de la nariz con solo respirar los vapores.

Raditz sonrió un poco desde su escondite en la rama de un gran arbol recostandose sobre el tronco, todavía observando.

El viaje de Kakarotto era lento pero eventualmente llegaría a algún lado. Sólo tenia que esperar.


Apretando ligeramente los dientes, fregó el piso con más fuerza. No ayudaba que los demás tenían la mala costumbre de entrar con los zapatos sucios. Miró la huella en el suelo como la hubiera insultado directamente, lo cual no estaba muy alejado de la realidad. Escucho la risa de los niños mayores adentro del orfanato y tenia una idea clara de quienes habían sido los culpables.

Se sentó y tembló mientras su ira comenzaba a crecer no solo contra sus acosadores, sino también contra los demás que la rodeaban. Se suponía que los demás debían ayudarte cuando estabas en problemas, pero en cambio, no hicieron nada o solo se rieron de ella. Comenzó a acercarse a su límite de ruptura. .

Se puso de pie todavía temblando de furia, ya no le importaba que sus acosadores fueran mayores que ella.

Ella iba a demostrarles.

Con paso decidido se dirigió hacia sus acosadores, no fue hasta cuando paso a lado de una de las habitaciones cuando lo escucho.

"Oye, te estoy diciendo la verdad Tom".

"¿De verdad esperás que me crea que un mocoso golpeó a los Spiders? Seguramente estabas bajo el efecto del alcohol o de alguna droga".

"Amigo, yo también no lo creería si no lo hubiera visto con mis propios ojos. El mocoso parecía tener la edad de Cinder y golpeó a todos los Spider del barrio, incluso golpeó a algunos de sus ejecutores como si no fueran nada. Escuche que Spider ofreció una recompensa por su cabeza, toda la ciudad de Mistral esta hablando de eso. ¡Demonios! Vamos a la ciudad para que los escuches tu mismo ".

Dos adolescentes salieron de la habitación pasando al lado de la niña sin siquiera darle una segunda mirada. La niña en cuestión no pudo evitar reflexionar sobre lo que había escuchado.

Ella conocía a la organización Spider, no personalmente pero sabia que eran peligrosos, había escuchado suficientes historias de terror ya sea en el orfanato por parte de los niños mayores o en la ciudad de Mistral cuando había ido para saber que no era buena idea meterse con ellos.

La mera idea de que existiera alguien de su edad que pudiera aplastar a sus enemigos como si nada, la hizo fantasear un poco sobre lo que haría si tuviera ese tipo de fuerza para si misma. Había una lista completa de sobre quienes quería vengarse ¡por no mencionar todas las demás posibilidades! ".

"...Lo suficientemente fuerte para tenerlo todo...". Susurró para sí misma, mirando a nadie en particular.


Raditz observó a la ciudad de Mistral desde la distancia. Su atención regreso a Kakarotto, que yacía acurrucado sobre sí mismo, protegido entre arbustos y maleza. El niño se había quedado dormido, claramente lo suficiente agotado para usar ese lugar para acampar. A la distancia el sol se estaba ocultando, no faltaba mucho para el anochecer.

Su atención se dirigió hacia las estrellas. No por primera vez, había imaginado la llegada de su padre a ese mundo abandonado para regresar a su mundo de origen, pero como todas las veces solamente era eso. Su imaginación.

Pensó en el ser que había idolatrado por encima de todos los demás, el ser que esperaba emular algún día. Su resolución se intensificó, iba a entrenar a su hermano y lo iba convertir en un guerrero del que su padre se hubiera sentido orgulloso.

"Padre, sólo puedo esperar que esta sea una conquista que tú también hayas disfrutado, espero que estés orgulloso". Fueron sus últimos pensamientos mientras se deslizaba hacia el alivio temporal que era el sueño.


Originalmente este capitulo iba a estar completamente enfocado en el entrenamiento de Kakarotto, sin embargo a medida que iba avanzando lo sentí más como relleno y lo sentía más como un relleno sin mucha importancia así que lo reduje a este un pequeño resumen en este capitulo y enfocarme en las otras tramas de este capitulo que aunque cortas tendrán más peso en el futuro (o al menos esa es la idea ya que es más difícil de lo que parece escribir tus ideas en texto y que tenga algún tipo de sentido).

Ahora contestando a los primeros comentarios de esta historia.

francesco99:

Bueno, dejando de lado el típico comentario de "tendrás que esperar para ver" o algo por el estilo solamente puedo decir que Rubí será importante para el desarrollo de Raditz de una forma en la que Yang no podría y lo mismo aplica con Kakarotto con Yang.

johancabreratoledo:

Admito que tu comentario aunque corto me dejo pensando sobre como estoy manejando esta historia sin embargo lo único que puedo decir en este momento es que yo soy de los que piensan que Raditz en su niñez no era tan malvado como algunos podrían pensar y que algunas de las tendencias más brutales del Raditz adulto podrían ser el resultado de haber crecido rodeado de los despiadados Saiyajin Vegeta y Nappa. ¿Eso significa que Raditz es un buen tipo? No.

Raditz ya a conquistado algunos mundos y esta esperando a que Kakarotto deje de ser un debilucho para que puedan conquistar Remnant juntos, sin embargo de forma similar que Kron de "El propio camino". Los planes iniciales de Raditz no van a salir como los tenia planeado.

Hasta la próxima.