¡Madre mía!
Si es que no sé por dónde empezar,
menuda semana que ya está por finalizar.
Ahora parece que todo sean buenas noticias,
pero no me deja de preocupar
y solamente hay que esperar.
¡Qué difícil!
Pero no queda otra
que seguir apoyándonos mutuamente
y respirar.