Capítulo 4x13: "Dentro de lo Salvaje."
Isla
"¿No podrían haber escondido la cura en Hawaii?" gruñó Damon mientras bajaban todas sus cosas de la lancha que había contratado Shane para llevarlos a la isla desierta.
"¿Dónde estamos exactamente?" Elena le preguntó a Shane.
"A docientas millas del continente de Nueva Escocia." respondió para luego mirar a Damon. "Si recuerdas, el objetivo común era esconder la cura en la isla desierta más oscura del mundo."
"¿Si? Creía que el objetivo era que nadie encontrara a Silas, el mas antiguo, el mas mortífero del mundo." replicó Damon con sarcasmo.
"Si, eso también." dijo Shane.
Elena bajó de la lancha notando la mirada de Rebekah en ella. "¿Podrías dejar de mirarme así?"
"Tienes suerte que sólo te éste mirando mal después de haber matado a mi hermano, tratar que Stefan me encajara una daga en el corazón y haber encerrado a Klaus en tu casa." dijo Rebekah.
"¿Sabes que no los obligué a hacerlo? No debiste venir aquí con todas las personas que no te soportan." dijo Elena a lo que Rebekah sonrió.
"Yo creo que vuelvo a gustarle a Stefan." dijo la Original con una gran sonrisa.
"Basta." les pidió Stefan.
Mientras ellos discutían Bonnie y Elizabeth se encontraron revisando y sacandole fotografías al tatuaje de Jeremy.
"No puedo negar que estos símbolos son interesantes." murmuró Elizabeth con curiosidad.
"Estos símbolos deben haber sido dejados para los cazadores, para que puedan encontrar la cura. Y ésta debe ser la historia de Qetsiyah y Silas." explicó Bonnie. "Según Shane, Silas le pidió ayuda a Qetsiyah para hacer un hechizo para la inmortalidad. Ella ayudó a hacerlo inmortal, sólo para descubrir que él planeaba usar el mismo hechizo con otra mujer, no con ella... Cuando se enteró, se asustó."
"Entonces, ¿Qetsiyah mató a la otra mujer?" preguntó Jeremy.
"Sí, Silas era inmortal." asintió Bonnie. "Ella no podía matarlo. Así que lo atrapó en una cueva y en su lugar lo enterró vivo."
Con una mueca Jeremy hizo un gesto hacia su tatuaje. "¿Dice algo sobre el propósito del cazador en todo ésto?"
"Me preguntaba cuándo lo preguntarías." dijo Shane acercándose detrás de ellos. "Qetsiyah creó una cura para la inmortalidad y luego la enterró con Silas, con la esperanza de que él la tomara y muriera, y terminara del otro lado con ella por toda la eternidad. Pero él no le daría la satisfacción. Así, muchos siglos después, sus descendientes crearon a los cazadores para encontrarlo, curarlo y matarlo. ¿Sabes qué? Se lo explicaré durante la caminata." con eso miró al resto. "¡Vamos! ¡Tenemos que empezar a caminar!"
Todos tomaron sus cosas y se adentraron en la isla siguiendo al profesor. Damon estaba al lado de Shane, vigilandolo. Bonnie y Jeremy siguieron detrás viendo las fotografías del tatuaje mientras Elena y Stefan iban hablando sobre el odio que ella sentía por Rebekah.
"Estás muy callada." dijo Rebekah al lado de Elizabeth quien había estado todo el camino en completo silencio. "¿Tu conciencia te perturba?"
"Si vas a reclamarme por lo de Kol, debes saber que si hubiera habido otra forma, igual no la hubiera tomado." dijo Elizabeth sin emoción.
"Elizabeth sin humanidad... Me gusta éste lado de ti." dijo Rebekah sonriendo. "Pero mi odio hoy sólo es dirigido a Elena."
"¿Alguien más está un poco espantado?" preguntó Elena.
"¡Entonces vete!" le gritó Rebekah. "¡Fuera de todos, tu presencia es la menos necesaria!"
"No empiecen." dijo Elizabeth con fastido. "No he venido para escuchar tonterías."
"Simplemente, estoy diciendo los hechos." Rebekah se defendió. "Jeremy tiene el hechizo en su cuerpo... Bonnie y tú son las brujas que abriran la cura. Shane es la brújula humana. Stefan es el que se asegura que nadie intente deshacerse de mí, porque yo soy la que tiene la lápida de Silas... Así que Elena no tiene nada que hacer aquí."
"¿Y yo qué?" preguntó Damon desde el frente.
"¡Tú tienes un buen trasero!" le gritó Rebekah, ganándose una mirada molesta de Elena y que Elizabeth sólo siguiera caminando en silencio.
Horas más tarde, ya caída la noche. Todo estaba cada vez más oscuro y frío mientras caminaban a Dios sabia dónde.
"Siglos después que Qetsiyah muriera, habían unos mineros excavando un pozo en la isla. De repente se volvieron locos, se desangraron sin razón aparente." dijo Shane. "Así, la leyenda difunde, que esos mineros, en intercambio por una gota de su sangre, vieron visiones de sus seres queridos muertos en el pozo que estaban cavando."
"¿Entonces el pozo era mágico?" preguntó Bonnie.
"Si... Algunas personas creyeron que las voces de las almas perdidas no eran mas que un vórtice de viento azotando las cuevas y que las alucinaciones fueron causadas por las plantas de la isla."
"¿Y qué crees tu?" preguntó Elena.
"Yo creo en la magia. Mi esposa y mi hijo murieron a los pocos meses de diferencia. Y así decidí probar el pozo por mí mismo." dijo Shane mientras siguieron caminando. "Ofrecí mi sangre y esperé... Vi a mi esposa. Vi sus ojos, su sonrisa. Mi sangre me dejó ver de nuevo."
"Sí, entiendo... No comas las flores venenosas." Damon se burló.
"Esperen. Detenganse. Detenganse." Shane llamó y todos dejaron de caminar. "¿Está todo el mundo prestando atención? Nuestra primera lección de supervivencia." lanzó la roca en un árbol, lo que provocó que una trampa oscilara hacia arriba desde el suelo. "Permanezcan juntos. Mantengan los ojos abiertos."
Todo el mundo comenzó a caminar de nuevo y por cosas Elizabeth miró hacia atrás para ver a Jeremy sacudiendo su botella de agua. "¿No tienes agua?" se encontró preguntando a lo que él asintió con la cabeza. "Toma."
Jeremy agarró su botella completamente llena y se la bebió toda en unos segundos. "¿Pozo mágico? ¿En serio?" preguntó tratando de abrir una conversación con ella de nuevo a pesar de las cosas tan tensas y extrañas entre los dos.
"Lo sé, es de locos." dijo Elizabeth secamente, antes de escuchar un ruido extraño detrás de Jeremy. Frunciendo de ceño vió a un hombre con pintura tribal en la cara sacar una flecha para dispararle... Rápidamente empujó a Jeremy lejos antes que la flecha lo tocara.
El hombre volvió a cargar su arma como Jeremy llegó a su ballesta, pero antes de que pudiera disparar, el sujeto fue golpeado en la espalda con un hacha, lo que lo hizo colapsar al suelo.
Elizabeth se puso de pie con ayuda de Jeremy que cruzó mirada con ella, al no ver a nadie detrás del hombre caído.
"¿Qué demonios acaba de pasar?" preguntó Jeremy confundido.
"No lo se, ¿estás bien?" Elizabeth preguntó en su lugar a Jeremy que asintió, un poco esperanzado por ver cierta humanidad y preocupación en sus ojos... Sin embargo ella lo ignoró mientras se acercaba hacia donde el hombre estaba para encontrarlo muerto con el hacha clavada en la espalda.
"¿Pero que rayos acaba de pasar?" preguntó Elena apareciendo detras de ellos.
"No lo sé... Pero alguien acaba de salvar mi vida." dijo Jeremy agarrando el brazo de su hermana para llevarla de regreso hacia el grupo con Elizabeth más atras siguiéndolos.
"¿Qué es éste sitio?" preguntó Elena cuando llegaron a una cabaña a mitad de la nada.
"Según la ciencia de la isla, un grupo de niños venían aquí durante las vacaciones de primavera. Una semana después, ellos fueron encontrados muertos, completamente desangrados." explicó Shane.
"Bueno, trágico para ellos, brillante para nosotros." dijo Rebekah.
"Encantador." dijo Damon. "Hay un hombre misterioso con un hacha al asecho en el bosque, ¿y nosotros vamos a acampar?"
"Estamos más a salvo aquí que haciendo excursiones en la oscuridad." dijo Shane.
Finalmente, el grupo hubo acampado y Elizabeth estaba ocupada creando un lugar lo suficientemente decente para dormir por la noche... Sin embargo en ese momento se dió cuenta de Elena caminando hacia Damon. Trató de ignorar el hecho de que estaban hablando y no escuchar, pero al final no pudo detenerse.
"¿De verdad crees que voy a tomar ésta cura, romper el lazo y caer de amor contigo?" escuchó la pregunta de Elena.
"No, estoy diciendo que no sabemos." Damon se dió la vuelta para mirarla. "Y si lo encontramos mañana lo haremos."
"Esta cura va a cambiar muchas cosas. Jeremy no va a querer matarme más. Finalmente nos desharemos de Klaus. La mamá de Bonnie no va a ser más un vampiro y cualquier persona que quiera tomar ésta cura va a tener ésa opción. Caroline, Stefan y Elizabeth." dijo Elena bajando la voz cuando mencionó a la híbrida. "Y tú, si lo quieres."
"Lo entiendo, todo cambiará mañana... Serán todos los unicornios y arco iris." Damon comentó con sarcasmo, sonriendo un poco.
"No, no es todo lo que estoy diciendo Damon." negó Elena con pesar en su voz. "No mis sentimientos por ti."
Ante eso Elizabeth se encontró apretando las manos con fuerza, sin saberlo con venas negras apareciendo en su piel por la magia retenida, luchando por salir y destruir todo lo que le hacia daño en ése momento... Sin embargo aún sin humanidad, decidió que no perdería el tiempo en matar a Elena, al menos por el momento.
Ya de noche cerca de una fogata se encontraban Elena, Rebekah, Stefan y Elizabeth, mientras que Damon, Bonnie y Shane estaban dentro de la cabaña.
Todo estuvo tranquilo y relativamente en silencio hasta que Bonnie salió de la cabaña molesta.
"¡Bonnie!" Elena salió detrás de ella enseguida. "¿Qué pasa?"
"Shane me enseño «expresión» la misma magia que mato a su esposa." dijo Bonnie molesta, no sin antes mirar hacia Elizabeth que no se inmutó por la gravedad en sus palabras.
"Sabía que no podíamos confiar en él." dijo Damon apareciendo de la nada empujando a Shane contra el suelo.
"¡Damon! ¡Detente!" pidió Elena. "No podemos matarlo. El es el único que puede ayudarnos a encontrar la cura y el único que puede ayudar a Bonnie a no ser consumida por su magia."
"Bonnie tiene que mantenerme con vida, si quiere que la mantenga con vida." dijo Shane.
"¡Elena!" todos escucharon a Jeremy gritar desde la cabaña, pero cuando entraron él ya no estaba.
"¡Jeremy!" gritó Elena frenéticamente. "¿Dónde está?"
"Se lo han llevado." dijo Elizabeth antes de salir de la cabaña, sabiendo que aquello tenía que ver con la persona que lo había atacado antes... Estaba segura.
"¡¿Encontraste algo?!" Elena llamó a Bonnie mientras se dirigían de nuevo al grupo.
"Él no está en el camino." Bonnie respondió.
"Y su equipo todavía está aquí." dijo Shane.
"No está en la cantera, tampoco." intervino Stefan cuando él y Rebekah se acercaron.
"Vamos a dividirnos." Damon sugirió a lo que todos asintieron enseguida.
"Me quedaré para probar un hechizo localizador." acotó Bonnie.
"Bueno, me quedaré aquí." incluyo Shane con un asentimiento. "Me aseguraré de que está a salvo."
"Me quedaré aquí para asegurarme de que no está mintiendo." dijo Damon sin dejar de mirar a Shane con excepticismo.
Elizabeth suspiró de frustración como se volteó a ver a las tres personas que no habían decidido lo que harian todavía. Stefan, Elena y Rebekah. Ellos se miraron el uno al otro y luego a ella. "Bien, nosotros seguiremos buscando en la isla." dijo mirando a Damon, que le dió un pequeño movimiento de cabeza como Stefan, Elena y Rebekah empezaron a caminar.
"Ten cuidado." dijo Damon en voz baja, logrando que Elizabeth lo observara brevemente sin mostrarle emoción alguna antes de darse vuelta y correr para ponerse al día con los demás... Sinceramente extrañaba grandemente a la chica dulce, sencilla y dramática que había sido antes de apagar su humanidad... Esperaba que pronto volviera a ser la de antes.
"¡JEREMY! ¡JEREMY!"
Elizabeth rodó los ojos con el volúmen que la doppelganger estaba gritando por su hermano desaparecido. "¿En serio? Ésto de gritar es tan innecesario."
Rebekah asintió con la cabeza en su dirección antes de burlarse de la recién vampiro convertida. "¿Por qué no gritas más fuerte? Tal vez no hemos llamado suficiente atención."
"Lo siento." Elena se volvió rápidamente sobre sus talones para mirarlas a las dos. "¿Cómo están ayudando las dos?"
"Soy más fuerte que tú, y más rápida." Elizabeth empezó a publicar.
"Y estoy bastante segura de que puedo encantar a los isleños mucho más fácil que tú." espetó Rebekah más atrás.
"No, es no estar de acuerdo en la parte más fácil." Elena se burló antes de que Stefan que estaba un poco más adelante se detuviera en seco.
"Está bien, lo entendemos. Ustedes tres se odian entre sí. ¿Podemos seguir adelante, por favor?"
"Traté de ser tu amiga pero de alguna manera terminó con una daga en la espalda, porque yo soy el mal." Rebekah siguió ignorando a Stefan.
"Técnicamente, no alcanzaste el mal estado hasta que me mataste." replicó Elena haciendo que el Salvatore rodara sus ojos.
"No creo que la hace mala." intervino Elizabeth. "Solo la hace una jugadora más de equipo."
Rodando los ojos molesta, Elena continuó hacia delante, al mismo tiempo que un conjunto de una trampa envió una tabla de clavos que iba directamente hacia su pecho.
Dándose cuenta de inmediato Rebekah se precipitó hacia el para que evitar que matara a la chica Gilbert.
"Buena atrapada." exhaló Stefan aliviado.
"Gracias." la rubia le devolvió la sonrisa.
"No, en realidad, te lo agradezco." intervino Elena hacia la Original. "Esa cosa me hubiera matado."
"Realmente no me importa lo que te suceda, pero si vas a morir, bien podría ser épico." dijo Rebekah lanzándole una sonrisa falsa hacia la chica que sólo asintió lentamente.
Después de los acontecimientos anteriores, Elena regresó de nuevo al campo y tuvo un fracaso épico de una discusión acerca de la cura con Damon. Básicamente él le dijo que convertirse en un ser humano con ella sería la peor cosa imaginable... Luego de eso la dejó volver a su tienda, donde se encontró con Rebekah revisando varias de sus bolsas de lona.
"¿Qué haces en mi tienda de campaña?" preguntó Elena justo antes de que la Original corriera hacia ella y la agarrara por la garganta.
"¡¿Dónde esta la lápida?! ¡¿Qué has hecho con ella?!" Rebekah gruñó, todavía apretándole fuertemente el cuello.
"¿De qué estás hablando?"
"¿No es obvio? ¡Todo lo que la gente hace es traicionarme y aquí estamos otra vez!" la diatriba de Rebekah fue interrumpida por Stefan y Elizabeth que vieron dentro de la tienda también.
"Sueltala, ella no la tomó." Stefan exigió.
"Por desgracia, es cierto. Elena no la tomó." Elizabeth asintió con la cabeza mientras miraba a la rubia quitar la mano del cuello de la Gilbert.
"¿Algo de ésto fue real? ¿O era sólo una estrategia para distraerme mientras que Shane se fuera con la lápida?" Rebekah exigió sus preguntas hacia Stefan, claramente sintiéndose traicionada por su repentina amistad.
"¿Crees que haría eso? ¿Crees que dejaría que algun psicópata se fugara con la cura?" preguntó Stefan con incredulidad. "Cada momento de mis últimos 146 años ha sido gobernado por el dolor de ser un vampiro... Ésta cura termina eso. Se termina la culpa, y termina el sufrimiento... ¿Realmente crees que volvería a poner en peligro eso?"
"Muy bien, no la tomó." aceptó Rebekah antes de mirar a Elena lanzándole dardos con los ojos. "Pero eso no significa que confíe en ella."
"No la tomé, pero toma ésto." Elena buscó a través de su bolsa y sacó la estaca de roble blanco entregándosela. "Considera ésto una ofrenda de paz."
"¿No lo entiendes, Elena? No hay paz." dijo Rebekah con rabia. "Todos estamos jodidos."
"Exactamente, Rebekah. Estamos jodidos. Bonnie se ha ido. Shane tiene la lápida. Jeremy ha desaparecido y quién sabe si Damon va a volver." dijo Stefan firmemente. "Así que, como somos todo lo que tenemos... Estamos ya sea en ésto juntos, o se acabó."
Mientras ellos hablaban, Elizabeth acercándose a la fogata se inclinó mirando restos de una camiseta que sabía era de Jeremy entre las cenizas. Brevemente miró hacia los demás asegurándose que estuviesen lo suficientemente distraídos para poder utilizar la Expresión que había estado practicando y que estaba segura la ayudaría más rápidamente para dar con la ubicación de Jeremy. Cerrando los ojos se concentró murmurando un hechizo que hizo crujir el césped debajo de ella. Aún con sus ojos cerrados pudo visualizar como una línea de fuego se extendía más allá del pozo abriendo un camino hacia los árboles. Claramente ese había sido el hechizo impuesto. Abriendo los ojos dirigió su atención en esa dirección antes de ponerse de pie y seguir el rastro hacia el bosque. Algo dentro de ella la alertó de avisarle a los demás, pero estaba segura que tan pronto la vieran alejarse la seguirían.
"Buenos no ganamos nada discutiendo." dijo Stefan con un profundo suspiro. "Lo mejor será ponernos en marcha para seguir buscando a Jeremy."
"Estoy de acuerdo." dijo Elena.
Rodando los ojos Rebekah se dirigió a la híbrida restante. "¿Tú qué opinas Eliz-?" se interrumpió cuando al volverse hacia el lugar donde habían visto a Elizabeth por última vez no la vieron por ningún lado.
"¿Dónde está?" preguntó Elena, frunciendo el ceño igual que los demás.
"No lo sé, ella..." Stefan giró a su alrededor buscándola. "... ella estuvo aquí hace unos minutos."
"Genial, alguien más que debemos buscar." dijo Rebekah rodando los ojos con frustración. "¿Qué demonios pasa en ésta isla?"
Damon caminaba por el bosque, porque no podía estar cerca de Elena en ése momento. Sabía que en el fondo ella quería que tomara la cura y ser humano con ella. Y eso sería algo extremadamente sorprendente que sucediera. Pero él no la quería para toda la vida, la quería para siempre. Le gustaba vivir para siempre y no quería volver a ser humano... Sabía que era egoísta, pero él era egoísta.
De repente aún ensimismado en sus propios pensamientos una flecha salió disparada detrás de los árboles golpeando uno de sus brazos... Con un quejido de dolor terminó por sacarla lentamente. "Tienes que estar bromeando."
Justo en ése momento un hombre saltó detrás de Damon tirándolo al suelo. Éste se puso de pie con rapidez y se lanzó hacia el chico inmovilizandolo al suelo... Fue entonces que notó que tenía un tatuaje que cubría todo su cuerpo. La marca del cazador. "Eres uno de los Cinco."
El hombre se liberó fácilmente de su agarre dándole un fuerte empujón al vampiro, antes de abalanzarse directamente con sus manos a su cuello, donde con un poco de presión todo se volvió negro para Damon.
Elizabeth no supo cuánto tiempo pasó caminando por los bosques, pero tan pronto el rastro se terminó literalmente se topó con Shane, Bonnie, Massak (el hombre que había capturado a Jeremy) y a Jeremy quien se encontraba amordazado y encadenado de manos y pies, caminando mientras Massak tiraba de él.
"¡Jeremy!"
Todos abrieron los ojos con sorpresa al verla, aunque después de unos segundos Shane sonrió grandemente. Justo en ese momento vió como Massak tuvo que retener al muchacho de acercarse instintivamente a la joven vampira que se acercaba con paso enojado hacia ellos.
"Tranquilo, Romeo." murmuró Massak con un tono burlón, antes de lanzar una advertencia hacia la vampiro. "No te acerques más o me veré obligado a lastimarlo."
Elizabeth se detuvo a unos seis pasos de distancia, cuando Massak aferrando el brazo de Jeremy lo obligó a moverse en la dirección opuesta a ella.
"Bien, parece que llegó el refuerzo mágico que necesitábamos." dijo Shane ganándose que la atención de la vampira se desviara hacia él.
"¿Qué demonios está pasando?" preguntó Elizabeth desviando su caminata ahora hacia él con cautela. "El camino detrás de mí-"
"¿Desapareció mágicamente?" Shane completó por ella, antes de señalar hacia el captor de Jeremy. "Puedes agradecer los talentos de Massak. Es un brujo... Si intentas escapar, él se asegurará de que nunca encuentres el camino de regreso."
Ante su amenaza Elizabeth soltó un resoplido bajo. "¿Y crees que eso me detendría de matarte aquí mismo?" confrontó fríamente.
"Quizás no, ¿pero qué pasará con tu pequeño novio y tu amiga bruja aquí?" Shane señaló hacia Jeremy y Bonnie respectivamente. "No querrás que nada malo les suceda, ¿o si?"
Mirando de Bonnie hacia Jeremy, Elizabeth se quedó unos segundos más mirándolo a él a los ojos antes de con un suspiro frustrado aceptar la realidad de que estaba impotente sobre ayudarlos. No tenía humanidad, pero tampoco quería que nada les sucediera si estaba en sus manos evitarlo.
Notando su postura resignada, Shane miró entre todos con emoción. "Entonces, toda la pandilla está aquí... Silas espera."
