Capítulo 4x14: "Por la madriguera del conejo."


Isla

Damon quien actualmente se encontraba luchando contra las cuerdas envueltas alrededor de su cuerpo que lo ataban al árbol detrás de él, soltó un gemido por la verbena recubierta en ellas que evitaban que utilizara su fuerza sobrenatural para soltarse.

"¿Algo te molesta?" el cazador que lo estuvo observando todo el tiempo preguntó con un claro acento escocés.

"¿Me creerias si dijera que los mosquitos?" se quejó Damon.

"Tal vez..." asintió el cazador con diversión. "¿Cómo se siente cuando la sangre es drenanda de las venas de una máquina implacable de alimentación?"

"Fascinante." murmuró Damon entre dientes.

El cazador lo miró por un tiempo, antes de sacudir la cabeza con diversión. "¿Tus amigos de Mystic Falls saben que eres divertido, Damon?"

Los ojos de Damon se abrieron grandemente sorprendido de que supiera su nombre. "Es obvio que sabes quién y de dónde soy." enseguida frunció el ceño con curiosidad. "¿Has estado espiando?"

"Lo hice." el sujeto asintió mientras caminaba alrededor de la fogata. "A ti, Stefan, Elena, Elizabeth y la bruja Bonnie... ¿Las dos últimas no son a las que necesitan para lanzar el hechizo en su amigo Jeremy quien tiene la marca del cazador? ¿El tatuaje que se ve exactamente como esto?"

Mirando el tatuaje en su brazo, Damon supo enseguida que aquel sujeto quería alguna especie de información. "Si quieres saber algo, sólo pregunta."

"He estado matando vampiros toda mi vida y aún así, esta cosa se negó a revelarse." dijo el hombre señalando su tatuaje, claramente confundido. "Eso fue, hasta hace tres días y que sólo mágicamente completaron sin razón aparente."

"Vamos amigo, ¿me veo como si supiera algo acerca de los tatuajes?" preguntó Damon con una sonrisa. "Mira mi piel, es impecable."

"No estás siendo serio conmigo." dijo el cazador en tono molesto a medida que caminaba hacia Damon. "No te culpo porque no me conoces... Por eso me presento." sosteniendo un palo de madera que había estado llevando sobre el fuego, lo clavó en el cuello del vampiro. "Mi nombre es Galen Vaughn y será mejor que empieces a hablar."


Isla

Shane, Elizabeth, Bonnie, Jeremy y Massak caminaron hacia la entrada de la cueva con Shane liderando el camino. Una vez dentro, llegaron al agujero por el que tendrían que bajar.

"Hasta aquí llego." dijo Massak ganándose la atención de todos.

"Estamos al borde de un acontecimiento monumental en la historia de la humanidad. Vamos a despertar a la criatura inmortal más poderosa que jamás haya existido." Shane sonrió. "Vamos, nuestro trabajo aún no ha terminado."

"El mío si." dijo Massak seriamente. "Dijiste que te entregara a los chicos y eso hice... Quiero que me pagues ahora."

Con un suspiro frustrado, Shane abriendo su bolso sacó la lápida la cual acercándose le entregó a Massak. Éste enseguida miró a Bonnie, Jeremy y Elizabeth entregándole a ésta última la extensión de la cadena con que había tirado al chico todo el camino. "Diré una oración por sus almas."

Tan pronto el hombre se fue, Elizabeth se encargó de desatar a Jeremy comenzando por las cadenas que ataban sus manos y pies, mientras él libre por fin se encargó de quitar el pañuelo en su boca. "¿Estás bien?" preguntó extendiendo una de sus manos para aferrar sus muñecas y ver las marcas rojas que las cadenas habían dejado en su piel. Negando dirigió su atención entonces hacia las leves marcas en sus mejillas que la mordaza le había dejado. "Juro que lo cazare por ésto." prometió en un susurro amenazante, rozando al mismo tiempo sus dedos con suavidad en la piel de su rostro.

"Estoy bien..." aseguró Jeremy, disfrutando aunque fuese por ese momento la atención que estaba recibiendo de ella. Parecía como si en verdad estuviese preocupada por su bienestar, parecía que su humanidad latía en sus ojos... Cuando ella lo miró, tal vez se dio cuenta de la mirada esperanzada y cálida que le estaba dando porque enseguida la leve preocupación que había captado se esfumó de su expresión dejando una sumamente sería en su lugar mientras con un carraspeo de garganta se alejaba de él.

"¡¿Para eso era la lápida?!" la voz de Bonnie los hizo a ambos girarse para verla enfrentarse a Shane. "¡¿Para pagarle a un mercenario?!"

"El núcleo de esa lápida está formada por la sangre calcificada de Qetsiyah. En algunos círculos de brujas, esa piedra es más valiosa que el Diamante Esperanza." explicó Shane encogiendose de hombros, antes de mirar entre los tres. "Entonces... ¿quién quiere bajar primero?"

Rodando los ojos Elizabeth dio un paso adelante. "Obviamente yo."


Damon se quejó de dolor cuando Vaughn lo tiró a través del bosque, siendo contenido por la verbena en las cuerdas. El dolor era insoportable y no tenía más remedio que seguirlo.

"¿Te importaría decirme a dónde vamos?"

"En el pozo de los deseos se encuentra una entrada a una cripta." explicó el sujeto sin mirarlo siquiera. "En la cripta se encuentra Silas y con Silas se encuentra la cura, lo que permitirá que lo mate y llevar así la misión de la hermandad de los Cinco a su fin..." con una sonrisa miró al vampiro. "Eres mi apalancamiento, Damon... Te usaré para obligar a tus amigas a que abran el paso a la cripta de Silas para mí."

"¿Espera un minuto, me estás usando para llegar a Bonnie Bennet?" preguntó Damon, riendo con diversión. "Escogiste al vampiro esquivocado."

"Creo que nos daremos cuenta de eso." El cazador se encogió de hombros solamente. "Además creo que una de ellas es tu mejor amiga, ¿no es así? Estoy seguro que ella estará más que feliz de cooperar."

"No lo creas tanto." murmuró Damon pensando en la Elizabeth sin humanidad que no se preocupaba por nada ni por nadie. "Este es el trato, Shrek... Mis dos amigas brujas lo abrirán para ti, sin necesidad de apalancamiento alguno... No nos importa Silas. Todo lo que queremos es la cura, por lo que puedes dejarnos ir."

"Realmente no entiendes, ¿verdad?" el cazador preguntó.

"No, no lo entiendo." dijo Damon tratando de burlarse con un acento escocés. "¿Por qué no me lo explicas?"

"Silas es inmortal... Por lo que tengo que meter la cura por su garganta con el fin de poder matarlo." explicó el cazador.

Damon asintió lentamente, aún sin entender. "Sí, ¿qué tiene eso que ver conmigo y con mis amigos?"

"Necesito usar la cura contra Silas..." aclaró el cazador dándole una mirada de refilón. "Y de seguro tus amigos, ya deben haberla encontrado, ¿cierto?"

"Si la utilizas en Silas, podremos usarla luego para quien la quiera." dijo Damon. "¿No quieres compartir con nosotros?"

"Incluso si quisiera, no podría." dijo el cazador haciendo que la sonrisa del vampiro frente a él cayera.

"¿Y por qué no puedes hacerlo tú?" preguntó Damon, no gustandole a donde iba todo aquello.

"Así está escrito." el cazador empezó. "Hay una sola dosis."

Despues de eso Damon quedo hundido en sus pensamientos... Si de verdad había una sola dosis, eso causaría todo tipo de problemas... En el lado positivo, todo el mundo querría darsela a Elena, lo que significaba que no tenía que sentirse culpable por no tomar la cura y ser humano como ella... El sentir un empujón en la espalda lo hizo fulminar a Vaughn con la mirada. "Si me tocas de nuevo-"

"¿Qué?" preguntó éste con una sonrisa divertida. "¿Me estas amenazando? Lo siento si estás molesto acerca de la cura Damon, pero tenemos un largo camino por recorrer."

"No me importa la cura... De hecho, no conozco a nadie que no le guste ser vampiro." aclaró Damon. "¿Sabes que? Si yo no fuera vampiro, entonces no sería capaz de hacer nueve de las cosas que voy a hacerte cuando este libre." un gruñido salió de su boca cuando sólo se ganó otro empujón del cazador como respuesta. "Que sean diez."

"Bueno." acepto el sujeto sin emoción, completamente seguro de que él vampiro frente a él no tendría oportunidad de liberarse... Se aseguraría de ello.

"Está bien, lo admito, ¿de acuerdo? Mis amigos quieren la cura, y yo quiero que la tengan porque me molesta mucho cuando no puedo mantener a mis seres queridos." aclaró Damon molesto. "Pero dime algo, Vaughn, si lo único que te preocupa es Bonnie la bruja adolescente, entonces ¿por qué salvaste a Jeremy ayer?"

"¿Cuando hice eso?" el cazador frunció el ceño confundido.

"Muy gracioso, pero fue cuando le pegaste un hacha en la columna vertebral a quien quería matarlo." dijo Damon tratando de refrescarle la memoria.

"No recuerdo haber hecho tal cosa." negó Vaughn.

Ante eso Damon dejó de caminar y cuando Vaughn tiró de la cuerda, no se movió a pesar de que sus muñecas estában quemándose por la verbena. "Estamos en una isla remota... Estamos tú, yo, y un montón de gente desagradables... ¿Esperas que crea que alguien sacó el camión monstruo de un ser humano que fue tras Jeremy?"

"Te estoy diciendo, que no era yo." repitió Vaughn molesto empujandolo aun más.

Damon dió un paso y miró hacia abajo para ver un cadáver. De inmediato miró hacia Vaughn que vió el cuerpo también. "¿Fuiste tú?"

"No... ¿Tú?" preguntó Vaughn.

"No." aseguró Damon honestamente.

"Bueno, creo que realmente hay alguien más en esta isla." dijo Vaughn entonces, mirando cautelosamente el bosque a su alrededor.


Habitación inferior de la cueva

Con Elizabeth esperando junto con Jeremy en la habitación inferior de la cueva, no le quedó más remedio que esperar a Bonnie que bajaba en ése momento con un arnés atado a una cuerda. Sin embargo a mitad de camino perdió el control cayendo del todo, aterrizando dolorosamente en una de sus manos.

"¿Estás bien?" preguntó Jeremy acercándose para ayudarla.

"Sí, acabo de resbalar." dijo Bonnie levantando la mano con un gemido para dejar ver su guante roto y ensangrentado.

"Supongo que podría ayudar dándote de mi sangre, pero no creo que sea seguro estando en un lugar tan extraño como este." dijo Elizabeth mirando aburridamente alrededor. "No queremos que termines transformandote en vampiro al igual que tu madre si algo sale mal, ¿o sí?"

"Elizabeth..." Jeremy refutó, pero se detuvo por la mano de Bonnie que le hizo un gesto negativo.

"Está bien Jeremy, no importa." murmuró ella, dejando que él luego de arrancarse una tira de su camiseta la ayudara a hacer un torniquete rápido para su mano.

"Está bien." dijo Jeremy sonriendo.

"Gracias." Bonnie sonrió también ganando una rodada de ojos por parte de Elizabeth.

"Si sigues coqueteando con mi novio terminarás por el mismo camino que tu madre." amenazó molesta hacia la bruja Bennett antes de darse la vuelta, mientras ellos se colocaban de pie.

"¡Oigan chicos, voy a bajar!" vino la voz de Shane desde arriba de la abertura del agujero.

"¿Qué creen que pasará una vez lancen el hechizo sobre mi tatuaje y no haya nada entre Silas y Shane?" preguntó Jeremy por lo bajo.

"Si hay algo de lo que estoy segura es que Shane no despertará a Silas." dijo Elizabeth secamente. "Lo que menos necesitamos es otro problema aún peor que los Originales." mirando entre los dos ladeó su cabeza sonriendo algo siniestra. "Descuiden cuando sienta que Shane está poniendo en riesgo nuestras vidas... ciertamente lo mataré... Se los prometo."


Sin ellos saberlo el lugar donde aterrizó Bonnie y donde su sangre empapó el suelo de la cueva, ésta filtrándose a través de una grieta en el piso comenzó a gotear hacia una recámara debajo del suelo directamente hacia la boca de una figura que asemejante a un sarcófago.


Cueva

Una vez que Shane se unió a ellos, renovaron su camino en un silencio tenso.

"Es simplemente asombroso, ¿no?" Shane fue el que rompió el silencio. "Una vez que resucitemos a Silas, todos nuestros sacrificios habrán valido la pena; todos tendremos lo que queremos."

"O nos matará a todos." murmuró Bonnie por lo bajo.

"Veran que tengo razón." Shane los miró seriamente.

"Muy bien, ¿dónde está ese estúpido pasaje mágico que necesitas abrir?" preguntó Jeremy molesto.

"Sólo busquen cualquier cosa que parezca fuera de lugar, ¿de acuerdo?" instruyó Shane. "Cualquier cosa que no ocurra en la naturaleza como un... como un dibujo o una inscripción o un... ¡círculo geométricamente perfecto!" moviéndose se agachó en el suelo para quitar la tierra y los escombros y revelar un círculo tallado en el suelo. "¡Éste es! ¡Este es el lugar!"

Cruzándose de brazos Elizabeth cruzó miradas con Jeremy y Bonnie. "Muy bien, terminemos con ésto." dijo acercándose con un suspiro hacia el círculo en el suelo.

Asintiendo tanto Jeremy como Bonnie también se pararon en el centro del sello. Una vez que él se quitó la camisa ambas chicas colocaron sus manos sobre su pecho desnudo donde se encontraba el tatuaje. Cerrando los ojos las dos comenzaron a absorber la magia de la marca.

Después de un tiempo cuando el tatuaje de Jeremy comenzó a desvanecerse, rocas empezaron a llover alrededor mientras el suelo temblaba con sacudidas tan fuertes que obligaron a Shane a salir corriendo, agachándose para cubrirse.


Vaughn que continuó tirándo a Damon por el bosque, se detuvo de repente. Ambos bajaron la mirada hacia el tatuaje en su piel que comenzó a desaparecer hasta que lo hizo por completo.

"Parece que las brujas están lanzando su hechizo." dijo el cazador con una gran sonrisa de satisfacción.


Cueva

Cuando el polvo y los escombros empezaron a diluirse los tres desviaron su atención hacia el nuevo pasaje que se abrió a unos metros de ellos.

"Lo lograron." elogió Jeremy recogiendo su camisa del suelo para colocarsela.

"Así es." Bonnie sonrió mirando hacia Elizabeth a su lado. "Hacemos un buen equipo juntas."

Dándole una mueca como respuesta Elizabeth se alejó de ellos para caminar hacia el pasadizo. Sin embargo los tres se detuvieron ante los gritos de Shane.

"¡Chicos necesito una mano!" Shane los llamó sin aliento. "Mi pierna está rota."

"Entonces será mejor que te quedes aquí." dijo Bonnie moviéndose para seguir a Elizabeth.

"Bonnie... Espera espera. No... Vamos." pidió Shane. "¡Bonnie! ¡Ayúdame! ¡Vamos por favor! ¡Ayúdame!"

Ignorando sus súplicas, los tres chicos continuaron su camino por el túnel.


Isla

Damon todavía estaba atado y molesto, pero había llegado a esa cueva. Cuándo Vaughn lo llevó al pozo que conducía a la tumba de Silas, vieron cuerdas que bajaban hacia ella, lo que aseguró que alguien ya estába ahí abajo.

"Bueno aquí estamos." dijo Damon mirando al cazador. "Parece que alguien se nos adelantó."

"Es una pena, Damon." dijo Vaughn con una sonrisa. "No tengo ningún uso para ti ahora... Y sinceramente odio a matar."

"Bueno, la maldición de ese cazador es molesto y todo eso." dijo Damon encogiéndose de hombros. "Ahora, ¿cómo quieres hacer esto?"

"Haré que sea rápido y sin dolor." aseguró Vaughn al mismo tiempo que tomaba una de las cuerdas cubiertas en verbena y la colocaba alrededor del cuello de Damon, para ahogarlo.

Aunque la verbena lo quemaba terriblemente, Damon usó todas sus fuerzas para luchar contra él. "Me gustaría poder hacer la misma promesa." dijo mientras luchaba a través de la quema, logrando rasgar las cuerdas de sus muñecas para empujar al sujeto, que rápidamente se levantó del suelo sacando una pistola y apuntarlo con ella. "Te mataré y luego conseguiré esa maldita cura."

"El apego hacia tus amigos será tu final." dijo Vaughn con una sonrisa.

Justo entonces escucharon pasos en la cueva, a lo que Damon sonrió sabiendo que tenía que ser al menos, uno de sus amigos. "No conoces a mis amigos." sonrió antes de girar hacia la entrada de la cueva donde sorprendentemente se topó con Rebekah. "O mis enemigos."


Cueva

En la habitación inferior, Bonnie, Elizabeth y Jeremy se encontraron caminando por un pasillo con sus linternas en alto.

"¿Dónde estamos exactamente?" preguntó Jeremy después de un tiempo en silencio.

"Es por aquí." dijo Bonnie moviéndose para dirigir el camino.

"¿Cómo lo sabes?" preguntó Jeremy.

"Simplemente lo sé." fue la simple respuesta de Bonnie.

Rodando los ojos, Elizabeth los siguió quedandose unos pasos resagada. A mitad de camino se detuvo en seco cuando de la nada se encontró con una persona que no había esperado ver nunca más.

"Hola, Elizabeth." saludó Marcos con una sonrisa.

"¿Marcos?" susurró Elizabeth con incredulidad, sintiendo enseguida como su humanidad comenzó a luchar por salir a la luz.

Deteniendose Jeremy y Bonnie giraron hacia ella, dirigiéndo sus linternad hacia el lugar que Elizabeth miraba fijamente, pero a los ojos de Jeremy no vió a nadie.

"¿Qué...?" Elizabeth negó confundida. "¿Cómo es que estás aquí?"

"Este lugar le permite a los vivos hablar con los muertos." respondió Marcos extendiendo su mano hacia ella.

"Elizabeth..." Jeremy llamó a la híbrida que había levantado su mano hacia adelante buscando de tocar a algo o alguien. "Elizabeth, ¿qué está pasando?"

Sumergida en aquella ilusión, Elizabeth lo ignoró centrandose solamente en Marcos. "Lamento mucho lo que pasó." dijo en un susurro algo tembloroso. Podía sentir su humanidad luchar contra su inhumanidad.

"Está bien, estás aquí ahora." Marcos sonrió llorosamente. "Y estás así de cerca de devolverme a la vida para siempre."

Enseguida Elizabeth se acercó un paso a él. "¿Cómo?"

"Silas puede hacerlo." respondió Marcos con seguridad. "Todo lo que tienes que hacer es alcanzarlo y alimentarlo, y todo volverá a ser como antes."

Asintiendo Elizabeth se dejó llevar por Marcos hacia otra parte del pasillo.

"¡Elizabeth, detente!" Bonnie gritó, al tiempo que ella y Jeremy corrieron detrás de ella para detenerla.

"¡Elizabeth!" Jeremy la alcanzó primero agarrando sus brazos para girarla hacia ellos. Los ojos de la híbrida parecían nublosos, casi en trance. "Oye, no estás viendo a Marcos. Si él estuviera aquí, podría verlo y no puedo... No es su fantasma. Es una alucinación." cuando ella no reaccionó la sostuvo de la cara para obligarla a mirarlo. "¡Lo que estás viendo no es real! ¡Bonnie y yo sí lo somos! ¡Marcos no está aquí!"

Visiblemente contrariada por sus emociones buscando de salir, Elizabeth las retuvo cuando Jeremy al ver que no reaccionaba terminó acercando sus labios a los suyos dándole un beso. Eso enseguida la sacó de su trance obligándola entonces a mirar a su alrededor cuando se separaron del beso y ver para su frustración que Marcos ya no estaba allí. Todo había sido una alucinacion. "¿Qué rayos fue todo eso?" preguntó enterrando nuevamente sus emociones.

"Silas." explicó Bonnie. "Él estaba en tu cabeza. Claramente estaba tratando de controlarte." negando entendió todo con más claridad. "Y Shane. Las ilusiones de su esposa. Así es como Silas lo controla."

"Tienes que sacarlo de tu mente." dijo Jeremy mirando con preocupación hacia la híbrida que a pesar de tener su expresión de inhumanidad en su rostro, podía reflejar cuánto le había afectado creer que había visto a Marcos.

"Sé perfectamente lo que tengo que hacer, Jeremy... gracias." respondió Elizabeth cortante mientras apartaba las manos que aferraban su rostro y se alejaba de él para ser ahora quién liderase el camino. "Ahora vamos, todavía tenemos mucho por hacer."


Isla

En la cueva, Stefan encontró a Shane todavía tirado en el suelo.

"Oye, supongo que no querrás compartir un poco de esa sangre de vampiro." dijo Shane con una mueca de dolor.

"¿Dónde están Jeremy, Elizabeth y Bonnie?" preguntó Stefan seriamente.

Shane se encogió de hombros. "No tengo idea."

Furioso Stefan se inclinó para agarrarlo por el cuello. "¡Deja de mentir!"

"No estoy mintiendo." aseguró Shane con un jadeo. "Pero si me ayudas, te llevaré el resto del camino, lo prometo."

Negando Stefan lo empujó contra la roca detrás de él. "¿Sabías todo este tiempo que solo había una cura?"

"¿Qué?" Shane frunció el ceño. "No... ¿Cómo podría? Nunca la he visto." cuando Stefan lo soltó y retrocedió, continuó. "Mira, todo lo que dije e hice fue solo para recuperar a mi familia, lo juro."

"Bueno, entonces sabes lo que es tener esperanza y ahora sabes lo que se siente perderla." Stefan asintió antes de ponerse de pie y alejarse con los pedidos de ayuda de Shane detrás de él.


Llegando a la caverna inferior, Bonnie, Elizabeth y Jeremy se acercaron a una cámara lateral conteniendo la tumba de Silas. La forma de una figura humana acostada sobre una mesa, cubierta con una decoración en forma de vid y sus manos sosteniendo una pequeña caja en su pecho fue lo que llamó la atención de los tres.

"¿Es ésto?" preguntó Jeremy viendo la pequeña caja. "¿Esta es la cura? ¿Cómo se supone que eso va a curar a todos los vampiros del mundo?"

"No lo hará." fue la respuesta seca de Elizabeth que se había quedado en la entrada.

Moviéndose Jeremy comenzó a intentar arrebatarle la caja de las manos a la figura. "Está atascada." murmuró, mirando entonces hacia ambas chicas. "Ayúdenme a moverla."

"Nada de lo que hagamos funcionará." dijo Elizabeth detrás de ellos sin moverse de su lugar. "Eso ha estado congelado como una estatua de vampiro durante 2000 años... Sólo hay una forma de descongelar la estatua."

"¿Cuál?" preguntó Jeremy volviéndose para mirarla.

"Tendrán que alimentarlo con su sangre." dijo Elizabeth encogiendose de hombros. "Si quieren quitarle la cura de las manos, ustedes tendrán que despertarlo." tomando un profundo suspiro ladeó su cabeza. "¿Quién quiere ser la pequeña presa?"

"Creo que debería ser yo." dijo Jeremy cruzando mirada con Bonnie.

Elizabeth asintió. "Bien, entonces empiecen para poder irnos de aquí... Si sigo en esta cueva terminaré alimentandome de los dos."

«Elizabeth»

Volviéndose hacia la entrada de la cámara, Elizabeth esperó escuchar nuevamente la voz llamando su nombre.

«Elizabeth»

Mirando hacia Jeremy y Bonnie los observó inclinados sobre la figura de piedra completamente ajenos a lo que estaba escuchando. Claramente ese tal Silas estaba jugando con sus pensamientos. Bueno si quería jugar entonces ella le daría un verdadero juego... Decidida a enfrentarse a aquel ser sobrenatural desconocido salió de la cueva dejándose guiar por las voces que se hicieron más altas y claras a medida que se alejaba por los pasillos.

No supo cuanto se alejó o hacia donde iba, hasta que empezó a oler sangre a lo lejos y tuvo que seguir el rastro.

"Elizabeth..." escuchó voces a su alrededor. Pero cuando volteó nuevamente no vió nada detrás de ella o enfrente. Siguió caminando hasta que tropezó con algo o mejor dicho una persona que levantándose en un segundo le sonrió grandemente al reconocerla.

"Es bueno volver a verte."

"Katherine." gruñó Elizabeth entre dientes, antes de que la vampiro se lanzara contra ella con tal fuerza que al caer al pavimento terminó golpeando su cabeza contra el suelo. Aprovechando su aturdimiento, Katherine le clavó una jeringa con verbena en el cuello.

"Es para que no te metas en mi camino." gruñó Katherine antes de irse corriendo.

Elizabeth empezó a toser mientras sentía la verbena avanzar lentamente en su cuerpo... Trató de levantarse, pero sintió que todo el piso se estaba moviendo y le costaba respirar.

"¡Elizabeth!" escuchó a Stefan gritar a lo lejos. Ella trató de levantarse de nuevo, pero sus piernas no respondieron.

"¿Elizabeth que pasó?" preguntó Stefan llegando hasta ella seguido más atrás de Elena.

"¡Katherine está aquí!" gruñó Elizabeth mientras Stefan la ayudaba a levantarse... Tardo unos segundos en dejar de sentir que todo daba vueltas.

"¿Estas mejor?" preguntó Stefan con preocupación.

Elizabeth asintió alejándose de su agarre. "Ya vámonos."

Stefan la miró unos segundos antes de asentir... Así empezaron a caminar por la cueva, pero aún mareada por la verbena Elizabeth tropezó obligandose con reticencia a sostenerse de Stefan para no caer mientras el efecto pasaba.

Elena por su parte empezó a oler la sangre, así que se separó de ellos para llegar más rápido.

"¡Elena, espera!" Stefan la llamó tratando de detenerla, pero ella siguió adelante.

Elana se detuvo en seco al ver a Jeremy en el suelo con una mordida en el cuello. "Jeremy..." llamó arrodillandose a su lado, respirando hondo cuando no escucho su corazón latir... Así que tomó su cuerpo acercándolo a ella.

"Elena..." Stefan llegó a su lado en ese momento, mirándola apretar a Jeremy contra su pecho, mientras grandes sollozos escapaban de sus labios. Su atención se desvió hacia donde Bonnie yacía con una herida en su espalda a una distancia. Rápidamente corrió hacia ella para ayudarla.

Elizabeth que se mantuvo apartada viendo la escena frente a ella, una vez más sintió como algo en el fondo de su ser se conmovía por el dolor al ver a Jeremy muerto... Pero como la primera vez ocultó ésa emoción muy en lo profundo de su ser, aferrándose a su ser sin humanidad.

"Oh, no. Dios, no." Elena sollozó. "¡Jeremy despierta!" golpeó el pecho de su hermano para que despertara pero no funcionó... Entre jadeos tomó su mano y fue cuando vió el anillo Gilbert... Ésto la hizo soltar un suspiro aliviado mientras limpiaba sus lágrimas. "Él estará bien."

Sabiendo perfectamente que no sería verdad, Elizabeth cruzó mirada con Stefan antes de regresarse por donde habían entrado.