Palacio del Virrey Venegas, Ciudad de México
—Señor mío, mi nombre es Alexander McCann y le he venido a suplicar que se haga justicia a mi familia, porque este hombre— señalo a Lynn Sr.— El Sr. Loud nos ha mentido y no cumplió parte de su trato—
—Nunca hubo trato Sr. McCann, usted solo asumió que le entregaría a mi hija en matrimonio con su hijo—
—Teníamos un trato de que a cambió de mantener a mi gente fuera de la vista de sus empleados usted haría algo por mi, mi hijo Chandler pidió la mano de su hija ¿Y que recibe a cambió? ¡Que su hija es secuestrada por Indios!— exclamo molesto— Por eso suplico su ayuda para que encuentren a la señorita Loud—
—Querrá decir que se fue con unos indios— corrigió el Virrey
—Excelencia— el Sr. McCann trago saliva— La señorita es una buena chica y no creo que se haya metido en la locura de la juventud—
—¡¿Y cómo habéis permitido que esto pasara?!— exclamo molesto sobresaltando al Sr. McCann
—Su excelencia— hablo uno de los sirvientes— Ha venido un mensajero que viene con noticias para usted—
—Hacedlo pasar— ordeno el Virrey y entra un hombre elegante
—Su excelencia, su excelentísima excelencia— hablo el mensajero con exageración haciendo molestar al Virrey— Antes de que nada le suplico me permita darle como nuevo Virrey de la Nueva España y desearle que su reinado aquí sea prospero sublime y aprovecho esta extremadamente memorable ocasión para expresarle mi más—
—¡Suficiente!— interrumpió el Virrey— ¿Qué noticias tiene usted para mi?—
—Su señoría— hablo nervioso— Me han informado que un tal Cura Hidalgo—
—¿Si...?—
—Siendo las cosas como son—
—¡AL GRANO!— ordeno mientras lo sujetaba del cuello de su camisa
—El Cura Hidalgo a iniciado una rebelión— dijo rápidamente y el Virrey impactado lo soltó
—¿Re-rebelión?— balbuceo y se tropezó cayendo detrás de su escritorio— ¿Ha dicho... rebelión?—
—Él y sus tropas se encuentran en Atotonilco y han tomado un estandarte de la Virgen de Guadalupe como bandera—
—¿Tomar a la Virgen de Guadalupe como estandarte? ¡¿Cómo se atreven?!— cuestiono ofendido— ¡Quiero que se anuncie públicamente una recompensa de 10 000 pesos a quien me traiga a Hidalgo y a sus secuaces vivos o muertos!— esta orden preocupo a Lynn Sr.— ¡Y pidan de inmediato al General Félix María Calleja que cabalgue a encontrarlos! Quiero que lleve consigo un estandarte de la Virgen de los Remedios— señalo la pintura de dicha virgen
—Su excelencia— hablo el mensajero— Las tropas que acompañan a Hidalgo sienten que la Nueva España les pertenece a ellos— explico temeroso pero solo ocasiono que el Virrey y el de Alexander
—Como dije: Qué van a poder hacer indios, mujeres y ancianos con la ayuda de su Virgen Morena contra el poder del Ejercito Real que marcha amparado con la Virgen de los Remedios, madre de todos los españoles— cuestiono con burla
—Ehh bueno... muchos son criollos— comento el mensajero— Y ya son numerosos sus aliados en estas tierras— esto hizo que el Virrey viera a sus dos invitados
—Espero por su propio bien— señalo a Lynn Sr.— Que sus hijos no estén involucrados en esto—
—Yo le puedo asegurar Excelencia— hablo el Sr. McCann— Que mi hijo se unirá a su ejercito para apoyar a su causa y detener a esos rebeldes indios— declaro decidido
—Retírense— ordeno y ambos hicieron una reverencia para después irse
—Dudo mucho que tus hijos esté apoyando esa causa siendo soldados del Ejercito Real— comento Sr. McCann— Pero en el caso de los más jóvenes talvez ese Indio asesino los convenció de unirse a una rebelión—
—No voy a permitir que hable mal del hijo de Arturo—
—¿Del mismo tipo que se dejo seducir por la escoria de los Indios?— se burlo solo para ser cayado por un puñetazo
—No voy a tolerar una palabra más de ti y mucho menos que ofendas la memoria del gran Arturo Santiago que ni siquiera le llegas a los talones— comento para seguir su camino hasta su carruaje— Vamos Juan—
—Si señor Loud— luego su cochero hizo avanzar el carruaje
—Ese idiota de McCann... Arturo fue un gran hombre... el mejor—
Flashback
Estados Unidos, New Jersey 1786
—¿Me llamo padre?— preguntó un joven Lynn de veintiún años al ver a su padre, Leonard y su hermano mayor Lance
—Si Lynn— hablo con seriedad— Como saben yo tengo pensado ampliar el negocio—
—Si escuche rumores— dijo Lance
—Después de que nos independizamos de Inglaterra el negocio prospero y es hora de que tu y tu hermano cumplan sus deberes y creen sus negocios, claramente tendrán mi apoyo, pero yo decidiré dónde— explico y extendió dos documentos— Este es el documento de tierras que compre, esta es tuya Lance— luego Lance tomo el documento
—Este lugar esta cerca del puerto de Virginia— dijo al leer el documento
—Exacto. Lynn este es tuyo— Lynn lo tomo y conforme leía su rostro mostro confusión
—Puerto de Veracruz, papá esto es en Nueva España—
—Si lo se—
—¿Por qué me envías fuera del país y a mi hermano cerca de casa?— cuestiono un poco molesto
—Lance déjanos solos— ordeno Leonard y Lance así lo hizo— Piensas que estoy favoreciendo a tu hermano ¿no?—
—Cómo no hacerlo, padre. Siempre le has dado todo a Lance, tu dinero, tu atención y tiempo... y a mi a penas si me dabas una mirada— reclamo Lynn
—Es verdad no lo voy a negar— admitió Leonard— Lance fue mi primer hijo, el que más se parecía a mi y tenía muchas expectativas con él, pero lo mime demasiado que ahora no piensa en nada más que en si mismo...— miro directamente a Lynn— En cambió tu... te has superado a ti mismo aun si mi apoyo y lo has hecho por pasión que aun deber— se acerco a él— Te enviare a la Nueva España no porque te estoy ignorando sino porque se que tu serás más exitoso—
—No entiendo—
—A diferencia de Lance, tu puedes dirigir todo un negocio sin ayuda más que las de tus trabajadores, sabes dirigir, eres un gran contador y un genio a la hora de negociar con cualquier cosa. En cambio tu hermano no sabe ni como leer y hacer correctamente un documento y mucho menos trabajar— explico— Lance continuara un negoció en Virginia y tiene que hacerlo crecer y tu iras a la Nueva España a crear tu propio negocio y será solo tuyo, ni mío ni de Lance. Solo tuyo— con esas palabras Lynn no pudo evitar sonreír
—Esta bien padre... te prometo que no te defraudare—
Lynn teniendo eso en mente Lynn se embarco a su misión abordando el barco de comercio que lo llevaría a la Nueva España. Un viaje que duro al rededor de dos semanas claro hacían varias paradas para abastecerse o entregar mercancía, pero eso no evitaba que no sufriera el Mal del marinero.
—Juro no volver a subir a un barco— murmuro Lynn recostado en su camastro, su rostro estaba pálido y su ojos mostraban ojeras
—Oye chico— hablo uno de los tripulante y Lynn se levanto— Estamos llegando a su destino—
—¿En cuánto tiempo?—
—Tal vez treinta minutos—
—Gracias me iré preparando— luego el tripulante regreso a la cubierta, mientras Lynn guardaba sus cosas, que no eran mucha, salió a cubierta y sintió la briza del mar, antes de tropezar por el movimiento del barco
—Casi lo logras pequeño Loud— dijo el capitán al ver la acción que hizo Lynn— Unos cuantos días más y tendrás piernas de mar—
—Después de hoy no volveré a subirme a un barco— comento Lynn para diversión del capitán
—Una lastima, pero por suerte has llegado a Veracruz— señalo el puerto
Lynn se quedo embalsamado por lo lindo del lugar ya que en su hogar el puerto tenía a la ciudad de frente y nada más que eso mientras aquí hasta podía ver colinas y algunas montañas cubiertas de verde incluso en las orillas de la ciudad, una vegetación así en su país solo podía verlo si se alejaban lo suficiente de la ciudad, pero esta nueva vista lo reconforto mucho y más cuando el atardecer iluminaba de naranja el lugar. El barco no tardo en arribar al puerto, Lynn se despidió de sus amigos y el capitán del barco.
—Al fin en tierra— en cuanto dio el primer pazo inmediatamente se fue de lado—Piernas de mar— murmuro al recordar esas palabras del capitán—Bien ahora debo buscar a Don Manuel— se dijo y "camino" por el puerto hasta encontrar la oficina—Buenas tardes— llamo al entrar solo para ver un hombre algo mayor
—Ah un Ingles— dijo el hombre en ingles
—Estadounidense para ser precisos— corrigió Lynn—Me dijeron que debía venir a ver a Don Manuel—
—Ese soy yo ¿Qué deseaschaval?— pregunto el Sr. Manuel
—Me llamo Lynn Loud eh venido hacer negocios en la ciudad— saco una carta de su saco—Mi padre dijo que podría ayudarme con lo que necesitara— le entrego la carta, y don Manuel la abrió y leyó detenidamente
—Ah ya recuerdo... esta bien chico fui amigo de tu padre y me sentiría honrado por ayudar a su hijo en su negocio. Pero ya es tarde, será mejor que vayas a descansar se que tuviste un viaje largo y duro—
—No tiene idea— afirmo Lynn luego don Manuel lo llevo afuera cerca de la entrada de la ciudad
—Si caminas cinco calles por ese camino derecho, luego das vuelta a la derecha te sigues dos calles y luego subes cinco más a la izquierda encontraras a una posada— explico don Manuel pero Lynn no le entendió
—¿Puede-?—
—Si sigues mis indicaciones no te perderás— interrumpió don Manuel—Descansa chico y nos vemos mañana temprano— luego se fue dejando a Lynn solo
Lynn camino por las calles "siguiendo" las indicaciones, pero se perdió, así que intento preguntar a la gente que pasaba dándose cuenta de otro problema,ellos no entendían ingles y él no sabía español, frustrado y desesperado no sabía que hacer.
—¡¿Por qué tiene que pasarme esto?!— exclamo molesto para consternación de los que pasaban—¡¿Alguien puede ayudar a este pobre idiota?!— suplico recargado su cabeza en un muro
—No veo al pobre idiota pero si a ti— escucho una voz en su idioma, al levantar la mirada vio un hombretez clara, cabello negro atado en una coleta de caballo baja y ojos verdes solo que tenía una barba tipo ancla—¿Estas perdido?—
—¿Se nota?— se burlo—Me dijeron que había una posada cerca pero no entendí las indicaciones de Don Manuel—
—¿Don Manuel?— cuestiono con burla—No me extraña que te hayas perdido. Don Manuel es un buen hombre pero difícilmente ayuda a alguien nuevo sin importar su origen, aunque su hijo Julio es diferente pero solo con Españoles peninsulares— comento y luego tomo las cosas de Lynn—Ven te llevare a la posada—
—Gracias— comenzó a seguirlo—De verdad te agradezco eh...—
—Arturo Santiago— se presento—¿Y tu?—
—Lynn Loud—
—Un gusto Lynn... Dime ¿Qué te traer a la Nueva España?—
—Bueno principalmente vine a formar un negocio, mi padre me envió con Don Alberto, pero olvide que no hablo español—
—Oh ya veo— le palmeo el hombro—No te preocupes por eso, si quieres yo podría ayudarte con la traducción—
—Eres mi héroe—
Con el tiempo ambos se hicieron bueno amigos, Arturo siempre estuvo al pendiente de Lynn y lo ayudo en todo el trabajo para formar el negocio, le ayudo a comprar tierras y formar su propia hacienda en menos de un año; no solo eso sino que se tomo la molestia de enseñarle Español y una que otras palabras indígenas, además de compartir las mismas ideas sobre el trato de igualdad sobre sus compañeros españoles, criollos, mestizos, indígenas y mulatos, de esa manera se trato con amabilidad e igualdad a todos, al menos en su hogar y negocio.
Arturo y Lynn se conocieron más afondo, por lo que Lynn descubrió era que Arturo es un capitán de la guardia Real y que entrenaba a los nuevos reclutas, además que estudio medicina, que tiene un hermano y que por ahora regreso a España dejando a su hijo Tanok de cuatro años. Arturo se hizo cargo de él y Lynn les dio un lugar en su casa además de hacerlo el capataz de su hacienda.
Sino fuera por él no hubiera conocido a Rita.
—No lo se Art que tal sino le agrado al Señor Albert— dijo Lynn ajustando su corbata mientras estaban dentro del carruaje
—Tu tranquilo, el Sr. Alberto es un buen hombre, es dueño de algunas minas en Guanajuato y no es prejuicioso con las personas—
—No se cómo eso me tranquiliza— comento con burla— Es difícil espera eso en este lugar, ya sabes como fue cuando llegue aquí y nadie me ayudo—
—No puedo argumentar nada ante esa lógica, pero yo he estado más tiempo aquí y conozco a las personas que piensan como nosotros— le dio unas palmaditas en el hombro— No te preocupes, la familia Willard es agradable, ellos son amigos de mi familia—
—Ah por eso los conoces—
—Un poco, la verdad solo conocía al señor Alberto y su esposa Martha antes de que naciera su hija y vinieran a la Nueva España hasta que por azares del destino nos volvimos a encontrar—
—¿Tienen una hija?—
—Oh si, tiene más o menos tu edad... estoy seguro que se llevaran bien—
—Si tu lo dices— luego la carreta se detuvo
—Señores hemos llegado— aviso el cochero
—Gracias Juan— luego ambos bajaron y se dirigieron a la entrada
—El Sr. Loud y el Sr. Santiago— anunció el mayordomo cuando entraron
—Sean bienvenidos— hablo el Sr. Alberto un hombre de cuarenta y tantos años, que a pesar de su edad su cabello y bigote eran tan blancos como la nieve lo que hacia destacar sus ojos azules , vestía un simple, pero elegante, traje gris
—Ah pasado mucho tiempo Arturo— hablo Martha de casi la misma edad que su esposo, solo que ella era rubia con ojos ámbar y vestía un vestido sencillo color anaranjado
—Si bastante— admitió Arturo— Les quiero presentar a mi amigo y socio Lynn Loud—
—Es un placer conocerlos sr. y sra. Willard—
—Oh basta de formalidades— dijo Martha— Una amigo de Arturo es un amigo nuestro así que no tienes que ser tan formales con nosotros querido—
—Ella tiene razón Lynn así que relájate o pronto tendrás problemas de espalda si te quedas completamente derecho— bromeo Alberto a lo que Lynn soltó un largo suspiro y se relajo un poco
—Te dije que eran buenas personas— dijo Arturo
—Vamos a dar un paseo por el jardín— pidió Martha— En lo que esta el almuerzo—
—Suena bien— dijo Lynn y luego siguieron al matrimonio al jardín que estaba lleno de distintas flores y arboles frutales— Es hermoso—
—Gracias Lynn— sonrió Martha— Eh dedicado todo mi tiempo libre desde que llegamos aquí en cultivar todas las flores que he visto, además de tener mi propia reseras de frutas— susurro lo ultimo para diversión de Lynn
—Por cierto ¿Dónde esta Rita? Creí que estaría aquí—
—Oh ella salió a cabalgar un poco— respondió Alberto— Juro que no puedo mantener quieta a esa niña—
—Ella ya no es una niña Al— dijo Martha— Ella es una adulta, toda una dama, bueno lo sería sino la hubieras puesto a entrenar como un chico—
—¿Es malo enseñarle algo de defensa a nuestra hija?— cuestiono con burla— Porque eso la ayudo cuando ese tipo eh... ¿Cómo se llamaba?... Creo que era McCann... se le insinuó—
—Bueno tal vez no era malo pero no era lo esencial en su educación— suspiro— Solo espero que cuando ella se case pueda comportase aunque sea un poco—
—Si alguien la piensa cortejar debe quererla tal y como es querida y no como las señoritas de hoy día—
Mientras ellos estaban su "platica" Lynn seguía admirando el jardín alejándose un poco para ver unas rosas blancas estaba tan embalsamado por ellas que no escucho el alboroto cerca de ahí—
—¡Perdón por el retraso!— se escucho un grito y antes de que Lynn pudiera hacer algo fue derribado—Uff ¿Con qué tropecé ahora?— cuestiono la misma voz pero ahora sabía que estaba encima de él
—No con qué sino quién— respondió Lynn mientras sobaba su cabeza y al abrir sus ojos vio a una mujer de su edad rubia de ojos azules, usaba un maquillaje ligero y vestía un vestido color coral— ¿Estas bien?—
—Bah bah bah bah— balbuceo la chica sonrojada
—Rita ¿estas bien?— pregunto Arturo al verlos en el suelo
—Yo estoy bien Arturo gracias— dijo Lynn sarcásticamente
—Ah lo siento— dijo Rita y Arturo la ayudo a levantarse para después ayudar a Lynn
—No hay problema— respondió Lynn
—Si lo hay yo te pude haber lastimado—
—Dudo que lo hubieras hecho— continuó Lynn
—Probablemente si hubieras venido con el caballo si lo hubieras lastimado— se burlo Arturo hasta que Rita le dio un codazo
—Creí que no volverías a sacar ese tema de nuevo— reprocho Rita avergonzada
—Oye aun me duele la espalda por eso— se quejo Arturo
—Rita— llamo Alberto— Te presento al joven Lynn Loud, es amigo de Arturo y espero nuestro nuevo socio—
—Solo si quiere señor— respondió Lynn y esto provoco la risa de Alberto
—Creo que eso ya esta garantizado—
—Señores y señoritas— hablo el mayordomo— El almuerzo esta listo—
Desde ese día Arturo fue el intermediador entre Lynn y Rita, ya que vivían en distintas ciudades Arturo era quien viajaba y le entregaba a cada uno su carta u obsequio, incluso era su chaperón en sus citas cuando venían a sus ciudades. Para Arturo valió la pena ser la tercera rueda porque al final Lynn y Rita se comprometieron oficialmente y estaban a meses de su boda.
—Es un alivio de que Rita venga a vivir a mi hacienda— dijo Lynn mientras observaba las estrellas por la ventana de la carreta— Por suerte este es el ultimo viaje de lo que quedaba de su equipaje—
—Si un alivio— murmuro Arturo— Por un momento pensé que te ibas a mudar con ella a la capital— comento serio— Y conociéndote si lo hubieras hecho—
—¿Te pasa algo?— pregunto Lynn pero Arturo no le contesto— ¿Estas así por mi boda?—
—No es tu boda ni nada de eso... solo estoy celos ¿satisfecho?— respondió
—¿Celoso por qué?—
—Mira Lynn eres joven, cumplirás veintitrés en casi un año y te casaras en dos meses— suspiro— Yo en cambio tengo veintisiete años, soy capitán de la guardia real y tengo a mi cuidado a mi sobrino... la verdad dudo mucho que encuetaré a alguien especial como tu lo hiciste con Rita a menos que mis padres ordenen casarme con la hija de uno de sus amigos— se quejo y Lynn comprendió
—Oye no te desanimes... estoy seguro de que encontraras a alguien especial para ti—
—No creo en milagros amigo—
—No esperes un milagro pero si una señal—
—¡Váyanse!— se escucho un grito de mujer sobresaltando a ambos
—¿Escuchaste eso?— pregunto Arturo
—Creo que si— respondió Lynn— ¡Detente Juan!— le ordeno al cochero y la carreta se detuvo, Arturo y Lynn salieron, el camino solo estaba rodeado de vegetación y la oscuridad de la noche les impedía ver— ¿De dónde rayos habrá venido ese grito?— pregunto Lynn tomando una de las linternas
—¡NO, SUELTAME!— volvieron a escucharlo
—Ahí esta de nuevo— dijo Arturo esta vez poniendo atención
—¡AYUDA!—
—¡Es por allá!— exclamo Arturo y se adentro en el bosque
—¡Espera!— Lynn fue rápidamente detrás de él, tardo un poco encontrarlo, pero al hacerlo lo vio darle un golpe a un hombre y dejarlo inconsciente junto a cuatro más— Uy ¿pues qué paso?— pregunto confundido
—Ese era un imbécil asqueroso— respondió Arturo y fue cuando Lynn se dio cuenta de la chica indígena de su edad, además de que estaba inconsciente
—Ah ya entiendo— respondió notando como el tipo estaba comenzando a despertar y Lynn no dudo en darle una patada en la cara— Se sintió bien—
—Hay que llevarla a la ciudad— dijo Arturo tomando en brazos a la chica— ¿Cuánto falta para llegar?—
—Creo que dos horas— respondió y volvió a mirar a los tipos en el suelo— ¿Qué haremos con ellos?—
—Luego te digo— ambos regresaron a la carreta y la recostaron en el asiento, luego Arturo bajo y tomo varias cuerdas— Vamos a deshacernos de esos idiotas— regresaron al lugar de los hechos y les ataron las manos y pies
—¿Crees qué esto los detenga?—
—Solo por ahora— luego Arturo lanzó el extremo de la cuerda sobre una rama gruesa y del otro ató en los pies de cada uno— Ayúdame— pidió y ambos jalaron la cuerda hasta dejar colgando a los tipos— Con eso basta— luego ató la cuerda en el troco
—¿Solo esto?— pregunto confundido ya que conocía muy bien a su amigo para saber que haría un poco más de esfuerzo por el crimen que estaban por hacer
—Si, el jaguar hará el resto—
—¿Jaguar?— pregunto asustado y justo en eso se escucho el rugido del jaguar— Ya entendí vámonos— pidió y regresaron a la carreta
Al llegar Arturo llevó a la chica a su habitación para atenderla, a la mañana siguiente Arturo salió para tomar un descanso claro no duro mucho ya que Tanok le había avisado que ella había despertado
—¿Cómo esta la chica?— pregunto Rita quien ya estaba enterada de lo sucedido
—Ni idea Arturo me comento que tiene una conmoción cerebral— explico Lynn
—Pobrecita... no puedo creer que existan hombres así— se quejo Rita molesta— Si tenemos una hija juro que lo primero que aprenderá serán lecciones de defensa—
—Definitivamente— asintió Lynn y fue cuando Arturo salió del cuarto— ¿Cómo esta?—
—María esta físicamente esta estable, solo hay que darle unos días para que se le pase el dolor— hablo Arturo— Pero mentalmente no tengo idea— suspiro— Al parecer estaba huyendo de su antiguo pueblo, su familia la saco para protegerla uno grupo de hombres que intentaban apropiarse de ella—
—Oh dios— jadeo Rita
—Su plan era llegar a Veracruz y quedarse ahí hasta que se volviera reencontrar, pero paso lo de anoche—
—¿Hay algo que podamos hacer?— pregunto Lynn
—Iba a pedirle a Frida que le llevara algo de comer—
—Me encargare de eso— dijo Rita
—Y hay algo que tengo que pedirte a ti Lynn—
—Lo que sea—
—Quiero que le pidas a TODOS los hombres de la hacienda que mantengan una distancia respetable a María— esto confundió a la pareja— La verdad ella paso por mucho y más por lo de anoche, por eso creo que sería mejor que ella no tuviera contacto directo con los hombres por un tiempo para hacerla sentir cómoda o hasta que se sienta lista para confiar en los hombres—
—Lo entiendo— Lynn asintió— No te preocupes les voy a informar—
Con el pasar de los días, pudieron conocer a María, al menos de vista, y ver que estaba mejor y se llevaba muy bien con Rita y Frida, aunque lo que más llamo la atención fue que Arturo la vigilaba en secreto
—Sabes que es malo espiar a la gente ¿verdad?— se burlo Lynn mientras ayudaba a guardar algo en una carreta
—No se de lo que hablas—
—Puedes engañar a todos pero no a mi— respondió Lynn— Eh visto la forma en que la miras, con ojos de borrego a medio morir— comento para vergüenza de Arturo— ¿Te gusta verdad?—
—Si lo admito me gusta— declaro— Pero dudo mucho que ella sienta lo mismo después de todo creo que no tenga una buena historia con los hombres y menos españoles— argumento y Lynn pudo ver detrás de su amigo como María salía de la hacienda y Arturo estaba tan distraído que no noto que se había alejado
—Señor Santiago— hablo María a Arturo quien se sobresalto un poco al ver que Lynn no estaba con él— ¿Puedo hablar con usted?—
—Por supuesto— dejo lo que estaba haciendo y fue hasta María teniendo una distancia— ¿Qué necesitas?—
—Sr. Santiago, primeramente quisiera agradecerle por tenerme paciencia debido a mi situación— dijo María acercándose un poco— Y por ser comprensible conmigo—
—No fue nada, es lo menos que podíamos hacer por lo que pasaste—
—La verdad... yo quisiera saber si podría trabajar aquí— dijo ella un poco avergonzada— Necesito un trabajo en lo que espero noticias de mi familia— Arturo logro ver, brevemente, como Lynn asentía ante esa petición
—No te preocupes por eso le avisaré al Sr. Loud y Frida te dirá las tareas— sonrió ante eso
—¡Se lo agradezco!— exclamo ella y lo abrazo, así estuvo por algunos segundos hasta que se dio cuenta de lo que hizo y se alejo sonrojada— Lo siento no debí hacer eso—'
—No, esta bien... la verdad me gus-gusto— murmuro Arturo sonrojado luego se separan y María regreso a dentro
—¿Ves? Te dije que encontrarías a alguien especial—
—Odio admitirlo pero tienes razón—
Lynn y Rita se casaron y al poco tiempo tuvieron a su primer hijo, Loki, mientras la relación de Arturo y María se fue fortaleciendo, hasta que un día.
—¿María esta embarazada?— pregunto Lynn sorprendido
—Si lo esta— suspiro Arturo cabizbajo
—¡Eso es genial! ¡Felicidades!— exclamo Lynn pero Arturo no compartía el mismo animo— ¿No estas feliz?—
—¿Qué dices? Claro que estoy feliz. Créeme que reaccione como tu cuando María me lo dijo— respondió Arturo
—¿Pero?— pregunto al ver la vacilación en su voz
—La familia de María esta aquí— esto sorprendió a Lynn— Y no les agrado la idea de que su hija esta saliendo con un español y aun no sabes sobre el embarazo—
—Si estas en un problema— al decir eso Arturo lo miro con mala cara— Lo siento—
—La verdad no se qué hacer—
—¿La amas?—
—Claro que sí—
—Entonces demuéstrale a su familia que lo haces y qué harás todo por ella y tu hijo— le palmeo el hombro— Y no olvides que también me tienes a mi y que te apoyare como lo has hecho en todo este tiempo conmigo— le extendió su mano
—Gracias amigo— Arturo acepto su mano y luego se abrazaron
—Pero no olvides que yo seré el padrino de tu boda y el de tu hijo— aclaro provocando la risa de Arturo
Gracias al apoyo de Lynn, Arturo se enfrento a la familia de María. No fue muy bien al principio, pero de cierta lo aceptaron si cambiaba su forma de vida y él no dudo en hacerlo, se caso con María y fue a vivir en las casa de los indígenas, además de aprender las costumbres, lengua y tradiciones de ellos. Luego nació Roberta Alitzel su hija.
La relación entre ambas familias fue muy unida aun más cuando Lynn siguió teniendo hijos dejando que convivieran con los hijos de Carlos, el hermano de María, hasta que nacieron Linka y Ronaldo Iktan.
—Parecen llevarse bien— dijo Arturo a Lynn mientras observaban a sus hijos menores de seis años jugar en el jardín
—Si—asintió Lynn— Me alegro que tenga a alguien de su edad con quien jugar—
—Creí que esa niña Cydia jugaría con ella—
—Lo hace, pero aun tiene miedo— suspiro— Si aquí estamos mal en mi país esta peor... ella y su madre Holly de cierta forma tuvieron suerte de ser entregadas a mi el año pasado... se toman las cosas con calma pero la niña aun esta asustada—
—Entonces no hay que presionarla— asintió Arturo— Y me alegro que Ron tenga con quien jugar. Tanok se a puesto en esa fase seria y no quiere jugar con nadie, Canek siempre esta ayudando a su padre en el trabajo—
—Saben que no me molesta sino trabajan un día—
—Lo saben, pero Carlos es un poco temeroso y aun no se acostumbra a tu modo de tratarlos—
—No lo culpo— respondió Lynn hasta que se sorprendió al ver a Linka darle un beso en la mejilla a Ron
—Creo que algún día seremos consuegros— se burlo Arturo pero Lynn solo quedo con la boca abierta
Fin del Flashback
—Sr. Loud— hablo el cochero— Estamos por llegar a la ciudad—
—Gracias Juan... antes de que lleguemos quiero que me lleves a verlo— pidió Lynn Sr.
—Si señor—
A los pocos minutos el carruaje se detuvo, Lynn salió mirando al cielo que comenzaba a atardecer y camino por el pequeño camino que era rodeado por ciento de lapidas.
—Hola amigo— hablo deteniéndose— ¿Cómo estas?... Que pregunta tan estúpida, de seguro estas bien. Estas descansando y ahora nos vigilas a todos— se carcajeo un poco— Hoy fui a ver al Virrey por petición de Alexander McCann ¿Puedes creerlo? El idita tuvo las agallas de hablar con el Virrey para culparme de no cumplir con su propuesta ¿Sabes qué fue lo mejor?... Que se humillo frente a él— se rio un poco derramando unas lagrimas— De-debiste verlo... fue todo un espectáculo— se arrodillo quedando frente a la lapida para leer la inscripción en ella
Arturo Santiago
2 de Septiembre de 1710 - 13 de Septiembre de 1810
Amado Esposo, padre y amigo.
Fiel a su país y devotó a su familia. Descansa en Paz.
Lynn Sr. no lo soportó más y rompió en llanto
—Oh Arturo no se que voy a hacer— sollozo— Siempre has dicho que soy un hombre capaz... pero yo aun te necesitaba— lloro con fuerza— Debí hacer algo ¡No merecías morir! ¡Te jure que siempre estará para ti, pero te falle!— exclamo recordando esa noche
Flashback 13 de Septiembre de
Lynn Sr. se encontraba dormido en su oficina, debía terminar un documento pero el sueño lo termino venciendo, ya eran más de media noche cuando abrieron la puerta de golpe
—¡Lynn!— exclamo Rita entrando a la oficina y sobresaltar a Lynn
—¿Eh?— balbuceo al despertar y mirar su reloj— Perdón Rita me volví a quedar dormido— se restregó los ojos— Ya voy a la cama—
—Eso es lo de menos cariño— dijo Rita pero su voz sonaba con preocupación
—¿Sucede algo?— pregunto pero Rita evito mirarlo— ¿Les paso algo a nuestros hijos?—
—No...—
—Rita me estas preocupando— dijo Lynn Sr. y solo aumento su preocupación cuando Rita comenzó a sollozar— Rita...—
—Es Arturo... él murió— respondió con la voz quebrada
—Es mentira— susurro y Rita solo rompió en llanto— ¡Es mentira!— exclamo saliendo de su ofician, luego de su hacienda y correr hacia el hogar de su amigo
Lynn Sr. no lo creyó, rezó con todas sus fuerzas de que no fuera verdad. Nunca corrió tan rápida en su vida y cuando diviso la cabaña fue como si todo se detuviera.
—Sr. Loud— hablo Héctor al verlo— No tiene que ver esto— lo detuvo
—Dime que no es verdad— suplico viendo a Héctor, pero él se negó a verlo
—Sr. Lynn lo siento— Lynn Sr. continuó su camino y paso la multitud que había en el lugar para entra a la cabaña.
Lo que vio después lo impacto, ver el cuerpo sin vida de su mejor amigo cubierto de sangre, siendo sostenido por María, quien lloraba desgarradoramente, doña Xóchitl y Frida se mantenían a su lado.
—No...— susurro Lynn y lentamente se acerco, hasta que María lo noto
—¡¿Por qué le tuvo que pasar esto?!— grito entre llantos— ¡Él nunca hizo nada a nadie!— abrazó con fuerzas el cuerpo de Arturo, Lynn Sr. no supo que responder y vio a Frida
—Carlos lo encontró...— respondió Frida— No había nada que hacer— sollozo— Ya estaba muerto—
Lynn Sr. no pudo contener su lagrimas y no dudo en abrazar a Rita.
—¡Abran paso!— se escucho un grito afuera y dos soldados entraron a la cabaña— Vinimos por el cuerpo del capitán Santiago—
—¡No pueden llevárselo!— exclamo Carlos pero el soldado lo empujo
—Es un Español y merece ser enterrado dignamente— miro a todos— Y más cuando fue asesinado por uno de su raza—
—No puede tomar esa decisión— dijo Xóchitl— Nosotros somos sus familia—
—Para mi siguen siendo unos asquerosos indios— comento el soldado antes de ser golpeado por Lynn Sr.
—No voy a permitir que hablen de esa forma frente al cuerpo de mi mejor amigo— declaro Lynn Sr. furioso— Él murió en mi propiedad, es uno de mis trabajadores y como el amo de estas tierras yo tomo las decisiones que están por encima de sus ideas como soldados— exclamo— El cuerpo de Arturo Santiago esta bajo mi tutela y yo decidiré que se hará con él de acuerdo al testamento que me dejo ¡LARGUENSE DE MI PROPIEDAD!— ordeno y pero ellos no hicieron nada
—Será mejor que se vayan— repitió Rita quien acababa de llegar junto a dos soldados de alto rango y con la presencia de ellos no les quedo de otra que irse
—No se preocupe Sra. Loud nos haremos cargo de esos dos— dijo uno de ellos
—Se lo agradezco—
—Arturo fue un gran amigo y respetamos sus decisiones— miro a la familia de María— En nombre de mi escuadrón quiero ofrecerles una disculpa, aunque se que no lo aceptaría por lo que pasaron, pero son la familia de nuestro amigo y estaremos con ustedes en lo que necesiten—
—Gracias— dijo Héctor— Pero creo que hay que preparar el cuerpo de mi yerno—
—Se hará lo necesario—
—Rita— hablo Doña Xóchitl— ¿Has visto a Iktan?—
—No— respondió Rita— Justamente iba preguntar si vieron a Linka y a sus hermanos—
—No vimos a ninguno— respondió Frida— Mandamos a mis hijos a que buscaran a Roniktan o a Tanok, pero aun no vuelven—
—Sr. y Sra. Loud— alguien hablo
—¿Clydia?— dieron al verla
—Tenemos algo que decir— respondió y Linka apareció a su lado
Fin del Flashback
—Aun no puedo creer que Tanok se atreviera a hacerte eso... entendía su odio a los españoles— sollozo— Pero nunca lo creí capaz de matarte...— se limpió las lagrimas— Pero te juro que voy a limpiar el nombre de tu hijo y que vuelva a casa con la frente en alto... Pero eso tardar un tiempo... ¿Sabias que se ha iniciado un movimiento para poder independizarnos de España?.. Si yo también estoy sorprendido, quien diría que alguien tuvo el valor de hacer o que nosotros soñamos— suspiro— Tengo el presentimiento de que nuestros hijos están en esa lucha... pero no te preocupes voy a hacer lo necesario para cuidarlos— se levanto— Tengo que irme... Rita y Albert me esperan... volveré pronto lo prometo... cuídanos hermano— dio media vuelta y volvió a su carruaje.
