Capítulo 4x15: "Quédate conmigo."
Cámara superior de la cueva
"¿Cómo sucedió ésto?" preguntó Damon frente a un Stefan atendiendo a una Bonnie todavía inconciente por el ataque de Vaughn.
"Fue Katherine." aseguró el joven Salvatore. "Ella debe habernos estado siguiendo todo éste tiempo."
"¿Qué pasa con la cura? ¿O Silas?" preguntó Damon claramente molesto por el hecho de que Katherine Pierce tuviera un excedente en ellos otra vez.
"Si había algo allí dentro, ya no está." Stefan explicó.
"Resumiendo todo... ¡Hemos llegado hasta aquí, para nada!" se quejó Damon rodando los ojos. Con un suspiro cambió su atención hacia lo siguiente más preocupante. "¿Dónde diablos está Elizabeth?" miró arriba de la tumba con la esperanza de que la híbrida estuviese en alguna parte.
"No tengo idea... Después de que encontramos a Jeremy solamente se marchó." dijo Stefan bajando luego la voz. "Damon, Elena está ahí esperando a que el anillo Gilbert traiga a Jeremy de vuelta a la vida."
"Bueno, está bien... Esperaremos con ella." Damon fue a moverse más allá de Stefan, pero él lo empujó con la mano.
"Damon, escúchame... Jeremy fue uno de los cinco, un cazador-"
"Él es sobrenatural y el anillo no trabajará más." dijo Damon lentamente, mirándose culpable al caer en cuenta del problema. "Ella no sobrevivirá a ésto... Voy a encontrar a Elizabeth, mientras tú llévate a Elena de ésta isla."
Isla
Tiempo después Damon entró al campamento asomandose a una tienda de las tiendas de campaña. Al no ver nada caminó un poco más, deteniendose al escuchar un susurro entre los árboles.
"¡A menos que seas rubio, una híbrida o un doppelgänger, sugiero que te mantengas alejado!" gritó acercándose a la choza. Al abrir la puerta con un chirrido, se sobresaltó cuando Rebekah apareció a su lado.
"¿Dónde está?" preguntó ella. "¿La cura? Sé que alguien la tiene."
"Sí, alguien." murmuró Damon mirándola. "Katherine."
"¿Katherine?" Rebekah alzó una ceja. "¿La doble?"
"Sí, la pequeña perra astuta debe haber estado espiándonos durante semanas." dijo Damon. "Ella mató a Jeremy... o alguien lo hizo." ante su expresión de cierto pesar ladeó su cabeza con burla. "Él mató a tu hermano. No nos quedemos con la falsa cara triste."
"No dije que lo iba a extrañar, pero no soy desalmada." aclaró Rebekah con un suspiro. "Era la única familia de Elena."
"Bueno, puedes enviar flores después de ayudarme a encontrar a Elizabeth." dijo Damon empezando a alejarse.
"Necesitamos encontrar a Katherine." replicó Rebekah sin moverse.
"Si hay algo que es una garantía en este pequeño mundo miserable, es que Katherine Pierce se ha ido. Necesitamos encontrar a Elizabeth antes de que haga algo tonto." dijo Damon antes de lanzarle una mirada por sobre su hombro. "Ah, y cuidado con el inmortal Silas... Si estaba dormido en esa cueva, ahora está despierto."
Cuando él continuó con su camino, después de un momento de vacilación, Rebekah terminó siguiéndolo con renuencia.
Bosques
Elizabeth se encontró sentada en medio de la nada con sus ojos cerrados, meditando internamente sobre las cosas que habían ocurrido. La muerte de Jeremy la había afectado más de lo que había esperado a pesar de tener su humanidad apagada... Para evitar que su humanidad surgiera la solución que encontró fue huir hacia lo más profundo de aquella isla, lejos de todo el drama que sabía sería la muerte de Jeremy una vez regresaran a Mystic Falls. Ciertamente no quería regresar hasta no asegurarse que su interruptor permaneciera apagado.
"Más vale que no des un paso más o terminarás siendo drenado de tu vitalidad." susurró cuando sintió la presencia de alguien acercándose sigilosamente por detrás. Abriendo los ojos giró para encontrarse con Shane alzando sus manos en alto. Lo primero que notó fue la pernera de su pantalón que todavía estaba cubierta de sangre. "Tengo curiosidad por saber cómo te curaste."
"Fue Silas... él me ayudó." dijo Shane. "Tu amiga Bonnie lo hizo. Ha resucitado."
Cuando él hizo un gesto de acercarse, Elizabeth lo detuvo. "No des un paso más." advirtió. "No mentía cuando dije que absorberia tu vitalidad." con eso señaló hacia el círculo casi imperceptible que había creado en el suelo.
"Ingenioso." susurró Shane, moviéndose entonces para sentarse a una distancia de ella.
Observándolo en silencio, Elizabeth negó con la cabeza. "¿Por qué estás aquí exactamente? Si fuese tú hubiera salido huyendo de ésta isla lo más rápido que pudiese."
"Sé que todos me odian en este momento." dijo Shane con un suspiro. "Pero pronto verán que todo lo que hice, todas esas vidas perdidas, no fueron en vano... Silas los traerá de vuelta."
Elizabeth soltó una risa burlona. "Lo que quieres hacer no es natural... No puedes resucitar a los muertos."
"Ambos sabemos que eso no es verdad." replicó Shane con seguridad. "Ambos sabemos que con la magia correcta todo es posible." inclinándose hacia adelante la miró fijamente. "Y para alguien que ha estado practicando la Expresión no creo que será un problema, ¿o sí?"
Isla
Damon y Rebekah continuaron su camino por el bosque mirando y escuchando atentamente alrededor por alguna señal de Elizabeth.
"¿Todavía crees que Elizabeth esté en ésta isla?" preguntó Rebekah después de un silencio.
"Sinceramente espero que sí." dijo Damon buscando atentamente entre la espesura de los árboles. "No es atractiva la idea de tener a un híbrido sin humanidad suelto por ahí sin supervisión."
Frunciendo el ceño, Rebekah sonrió divertida. "Ciertamente te preocupas bastante por ella... Tanto que prefieres estar aquí buscándola que estar acompañando a Elena en su dolor."
"Elena está en buenas manos en éste momento." dijo Damon pensativamente. "A excepción de Elizabeth que está quien sabe dónde en ésta enorme isla con un ser sobrenatural más peligroso que ella misma."
Rebekah asintió haciendo una mueca desdeñosa. "No me gusta estar al aire libre de esta manera."
"¿Qué?" Damon la miró divertido. "¿Tienes miedo del gran y malo Silas?"
"No." negó Rebekah soltando un bufido.
"¡Gato asustadizo!" exclamó Damon con voz cantarina.
"No soy un gato asustadizo." replicó Rebekah molesta. "Mi hermano Kol se volvió loco preocupándose por el levantamiento de Silas. Nos beneficiaría a todos estar un poco preocupados, y tú eres quien habla de tener miedo... Estás tan asustado que estás a 1.200 millas de donde se supone que debes estar."
"Como dije, necesitaba encontrar a Elizabeth." dijo Damon regresando su atención al frente. En ése momento de un rápido movimiento agarró a la rubia Original usándola como escudo; justo cuando una flecha la golpeó en la espalda en su lugar.
"¡Ay!" se quejó Rebekah.
"Lo siento, mejor tú que yo." dijo Damon antes de hacerla a un lado. Levantando la mirada visualizó a Vaughn apuntándole con su ballesta. Cuando otra flecha voló en su dirección la atrapó justo a tiempo, arrojandola lejos para correr fuera de la vista enseguida.
Soltando una maldición, Vaughn dejando su arco en el suelo, agarró su bolso y salió corriendo del claro.
Sin embargo a mitad de camino Damon lo alcanza fácilmente arrojandolo al suelo. Vaughn con una daga en una mano intentó apuñalaro, pero él girandole la muñeca lo obligó a dejarla caer.
"Mm, justo el chico que quería ver." murmuró Damon con una sonrisa maliciosa. "No precisamente." golpeándolo fuertemente contra el suelo terminó por dejarlo inconsciente.
Bosques de la isla
"Elizabeth..."
"No pienso escuchar nada de lo que tengas que decir." dijo Elizabeth ahora caminando por los alrededores del bosque con Shane siguiéndola más atrás. "No me interesa."
"Aún con tu humanidad apagada, sé que te importa." replicó Shane con seguridad. "Silas te necesita tanto a ti como a Bonnie. Él puede traer a Jeremy de regreso. Él puede traer a todos de regreso." cuando ella se detuvo a mitad de camino él también lo hizo. "Podrás ver a Marcos otra vez."
Quedándose de espaldas a él, Elizabeth pudo ocultar de su vista como aquella simple posibilidad de recuperar a Marcos hizo que su humanidad titilara en sus ojos queriendo salir.
Isla
De regreso con Damon, éste se encontró clavando una daga en la garganta de un Vaughn atado y apoyado contra una pared de roca, descobrandose por la tortura que le había hecho pasar días atrás.
"Aquí está la cuestión." dijo pensativamente. "Estaba completamente dispuesto a aceptar el hecho de que eras un hombre en una misión solitaria para matar al viejo Silas, y luego fui destrozado por mi zorra némesis, la señorita Katherine Pierce, y entonces empiezo a pensar que no hay manera de que esto sea una coincidencia... Entonces, ¿qué sabes, eh?" en ése momento sintió a Rebekah acercarse detrás de él. "Te tomó bastante tiempo."
"Lo siento, tuve que sacarme la flecha de la columna." dijo Rebekah con fingida alegría. "Gracias por eso."
"Bueno, si quieres una pista sobre Katherine Pierce, aquí tienes a tu hombre." dijo Damon girando la punta de la daga en el cuello del cazador.
"Torturame todo lo que quieras." sonrió Vaughn ignorando el dolor. "No puedes matarme... La maldición del cazador te atormentará para siempre."
Sin preocupación, Damonn se encogió de hombros. "Valdrá la pena."
"Tiene razón, no puedes matarlo." intervino Rebekah sonriendo malignamente. "Pero eso no significa que no podamos destrozarlo pieza por pieza, nervio por nervio hasta que el dolor sea tan severo, que tu cerebro lo apague para darte un pequeño momento de bendito alivio. Luego te sanaremos y lo haremos una y otra y otra vez."
Sin poder evitarlo Damon sonrió con orgullo. "Eres espeluznante."
"Gracias." Rebekah le dió una brillante sonrisa.
Después de retorcerse incómodamente por la daga en su cuello, Vaughn decidió hablar. "Estaba rastreando guaridas de vampiros en todo Colorado. Katherine me encontró y dijo que podía ayudarme a encontrar a Silas. Ella ya sabía sobre la marca del cazador, la cura."
"¿Cómo?" preguntó Rebekah con curiosidad.
"Oh, ella tenía a alguien dentro." dijo Vaughn. "Una chica hombre lobo, amiga de tu profesor."
"Hayley, la vieja amiga de Tyler Lockwood." dijo Damon hacia la rubia. "Ah, sabía que ella era turbia..." con eso regreso su atención al cazador. "¿Dónde la encontró Katherine?"
"Nueva Orleans." dijo Vaughn encogiendose de hombros. "Eso es todo lo que sé."
"Ah, bien." exclamó Damon quitando la daga de su cuello. "Arrojémoslo al pozo. Si muere de hambre, no es culpa nuestra... Yo iré a buscar a Elizabeth."
"Tenemos una pista sobre la cura, Damon. Voy a encontrarla, pero supongo que no te importa." replicó Rebekah cruzándose de brazos. "De todos modos, nunca quisiste que Elena volviera a ser humana."
"Quería esa cura para ella porque es lo que ella quería." aclaró Damon con seriedad. "Podrías pensar que tengo miedo de volver, pero no lo tengo porque sé lo que necesito hacer en este momento y es llevar a mi mejor y única verdadera amiga a casa." con un suspiro simplemente se marchó de allí.
Negando Rebekah giró en dirección de Vaughn, dándole una sonrisa que él le regresó forzadamente.
Bosques de la isla
"Tienes que regresar a casa si vas a ayudar a Silas a resucitar a los muertos." dijo Shane aún detrás de los pasos de Elizabeth.
"Sinceramente no entiendo qué puedo hacer." dijo Elizabeth sin detenerse. "Bonnie es a quien deberías buscar no a mí."
"Ella es una bruja poderosa, pero tú también lo eres... Incluso podría decir que más que ella." dijo Shane acelerando el paso. "Tú eres la única que podrá respaldar el hechizo de Expresión que les he estado enseñando para que puedan hacer el trabajo que Silas ya no puede por no ser más un brujo."
"¿Ah sí?" Elizabeth se detuvo para mirarlo. "¿Y cuál sería ese hechizo de Expresión?"
"Usaran el poder de 3 masacres." comenzó Shane aprovechando que se detuvo para acercarse más a ella. "Cada masacre de 12 marca la tierra con poder y podrán usar Expresión para aprovechar ese poder."
"¿Tres?" Elizabeth preguntó ganándose su asentimiento. "¿Has matado a 36 personas?"
"No, he matado a 24 personas." corrigió Shane. "12 humanos en la granja Young, 12 híbridos... Tú y yo podríamos completar el triángulo. Tendrá que haber otra masacre, pero está bien. Ellos regresarán y valdrá la pena."
"Si quiero provocar una masacre será por mi desición, no por la tuya." dijo Elizabeth con una sonrisa falsa, dándose la vuelta para continuar caminando.
"¡¿No lo harías, si eso significara que pudieras volver a ver a Marcos?! ¡¿A todos los que has perdido alguna vez?!" replicó Shane con impaciencia. "A pesar de tu falta de humanidad sé que lo harías."
"¡Como dije, no me interesa!" gritó Elizabeth sin detenerse. Sin embargo a mitad de camino sin darse cuenta se topó con la presencia de un Marcos tirado en el suelo, con una ensangrentada en su pecho donde Alaric lo había estacado.
"¿Elizabeth?"
"¿Marcos?" susurró Elizabeth con inseguridad.
"Ayúdame." pidió Marcos agarrándose la herida en el pecho. "Por favor, hazlo."
"Yo... quiero ayudarte... claro que quiero." Elizabeth titubeó sintiendo por unos momentos una punzada de dolor en su corazón. "Pero..."
"Por favor, Elizabeth." suplicó Marcos una vez, antes de desaparecer en un remolino de viento.
"¡Marcos, no!" gritó Elizabeth corriendo hacia él, pero aferrando aire solamente al final. "Marcos."
Acercándose detrás de ella, Shane la miró fijamente. "Te pidió que lo ayudaras, ¿no?" preguntó. "Él necesita tu ayuda... Puedes hacer ésto. Sabes que puedes."
Isla
"¿La encontraste?" preguntó Stefan tan pronto atendió la llamada de su hermano.
"Todavía estoy buscando." dijo Damon con un suspiro molesto. "¿Cómo está Elena?"
"Está perdiendo el control, Damon." dijo Stefan con preocupación. "Podemos hacer lo que podamos para retrasar las cosas aquí, pero tenemos que llevar a Jeremy a la morgue antes de que las cosas se pongan feas."
"Maldita sea." murmuró Damon entre dientes. "No puedo... no puedo simplemente dejarla atrás. No puedo... No puedo presentarme sin Elizabeth, ella también necesita de nosotros."
"Lo sé, pero creo que tendrás que hacerlo." dijo Stefan. "En este punto, el vínculo parental es probablemente lo único que mantendrá unida a Elena... Yo puedo volver a buscar a Elizabeth en tu lugar."
A pesar de su renuencia, Damon terminó por asentir. "Estoy en camino."
Al momento en que colgó la llamada, pasos acercándose detrás de él lo hicieron volverse cauteloso en esa dirección, haciéndolo soltar una exhalación de alivio cuando Elizabeth emergió de detrás de uno de los árboles.
"Ciertamente necesito abrazarte ahora mismo." exclamó, acercándose para agarrarla en un gran abrazo que ella le regresó algo tensa. "¿Dónde has estado? ¿Por qué no regresaste?" alejándose la miró seriamente a los ojos. "¿Cómo me encontraste?"
"Eso no importa ahora." susurró Elizabeth con un suspiro. "Lo que importa ahora es que de alguna manera sé cómo traer de vuelta a Jeremy y a muchos más de regreso."
Cámara de la cueva inferior
Dentro de la cueva Rebekah arrojó al suelo a un Vaughn atado, junto con su mochila.
"¿Sabes? Si eres inteligente, usarás la cura para matar a Silas." dijo Vaughn con dificultad.
"Matar a Silas es tu destino sobrenatural, no el mío." dijo Rebekah antes de comenzar a alejarse.
"¡Está bien, está bien!" Vaughn gritó detrás de ella. "Bueno, ten cuidado ahí arriba, ya sabes, porque él está ahí arriba, libre."
Rebekah giró para mirarlo. "¿Estás seguro de eso?"
"¿No me crees?" Vaughn alzó una ceja. "Revisa mi mochila."
Dudando por un momento Rebekah metió la mano en la mochila para sacar la máscara que Silas había estado usando en su tumba.
"La encontré en la cámara donde yacía. Dicen que nadie lo ha visto. Nadie conoce su rostro. ¿Cómo te escondes del diablo cuando no sabes cómo es?" Vaughn sonrió al verla tragar nerviosamente. "¿Quién sabe? Quizás yo soy él... Recuerda mis palabras, si no usas la cura para matarlo, no importa si eres humano o vampiro. Estás condenada. Todos lo somos."
Dejando caer la máscara al suelo, Rebekah simplemente salió corriendo de la cueva.
"¡Buena suerte muchacha!" gritó Vaughn entre risas. "¡Todos ustedes se buscaron ésto! ¡Espero que se pudran!"
Residencia Gilbert
De regreso en Mystic Falls, el primer lugar al que Damon regresó fue a la casa de Elena donde seguramente todos estarían reunidos a la espera de su llegada.
Justo cuando se detuvo, Elizabeth salió del lado del pasajero topandose con una Caroline que había estado hablando por teléfono en el porche.
"Gracias a Dios." exclamó la rubia con alivio. "Estábamos muy, muy preocupados por ti... ¿dónde estuviste?"
"¿Podrías traer a Stefan aquí?" pidió Damon antes que Elizabeth tuviera tiempo de responderle a la rubia.
"Dijiste que sabes qué hacer." Caroline lo ignoró centrandose solamente en la híbrida quien parecía bastante distraída de su entorno en ése momento.
"Caroline, necesito hablar con mi hermano." pidió Damon, sin poder ocultar la desesperanza en su voz.
"¿Qué pasa?" preguntó Caroline notando el cambio notorio de su voz.
"Pasa que tengo que hablar con todos allí dentro." dijo Elizabeth por primera vez mirando a la rubia sin emoción alguna en sus ojos. "En especial con Bonnie y con Elena." moviéndose se encaminó directamente hacia la casa con la mirada de ambos vampiros en ella.
Tiempo más tarde luego que Elizabeth hablara con Elena, Bonnie y Caroline, decidió marcharse para dejarlas pensar en lo que les había dicho.
Mientras ella entrando a la sala, se acercó lentamente hacia el sofá principal donde se encontraba cubierto con un sábana el cuerpo sin vida de Jeremy.
Por un momento titubeante se quedó parada allí solamente mirándolo, antes de extender sus manos y retirar la sabana para poder ver su rostro lo que esperaba no fuese una última vez.
Al momento que su rostro quedó a la vista algo dentro de ella se removió. Un sentimiento de culpa y tristeza que resurgió a pesar de tener su humanidad apagada.
Llevada por ese momento se inclinó lentamente hacia adelante, plantando un pequeño beso en sus labios fríos y sin vida.
Flashback
"¿Estás molesta conmigo?" preguntó.
Frunciendo el ceño, Elizabeth giró para mirarlo. "¿Molesta? ¿Por qué lo estaría?"
"Por lo del casi beso del otro día." dijo Jeremy inseguro. "Me duele que no me veas más que como solo un amigo pero me conformo con ello. No quiero que por una tontería nuestra amistad cambie... Fui un tonto al pensar que tú podrías fijarte en alguien como yo-"
"No digas eso Jeremy." Elizabeth lo interrumpió, girandose para enfrentarlo. "Tú eres un gran chico, que ha pasado por muchas cosas en su corta vida. Eres un chico atractivo y realmente dulce-"
"¿Crees que soy atractivo?" Jeremy preguntó alzando una ceja con una pequeña sonrisa.
"Claro que lo creo." Elizabeth asintió. "Hay que estar ciega para no darse cuenta de ello. Sin embargo eso no es suficiente para fijarse en alguien Jeremy."
"No, pero podría ser un comienzo." dijo Jeremy moviéndose para encararla también. "Lo primero que llamó mi atención en ti fue lo hermosa que eres. Jamás había visto a alguien como tú." extendiendo su mano se atrevió a agarrar una de sus manos. "Pero después de eso cuando pude conocerte mejor, me atrajo tu personalidad."
Bajando la mirada hacia su mano, Elizabeth negó. "No quiero que salgas lastimado Jeremy... Mi vida no es estable, nunca lo ha sido... Si algo llegara a pasarte por mi culpa-"
"Eso no pasará." Jeremy se inclinó para buscar su mirada. "Y si ese fuera el caso sería una decisión que yo debería tomar. Créeme que sé perfectamente los peligros que te rodean, y aún así quiero estar contigo." su silencio lo hizo mirarla con una súplica. "Por favor, al menos dame la oportunidad de intentarlo."
Algo dentro de Elizabeth, algo repentino la hizo impulsarse hacia adelante y sin previo aviso abordar los labios de Jeremy con un beso que lo tomó por sorpresa. Sin embargo solo un segundo después él reaccionó correspondiendole sin dudarlo.
Después de un momento intenso se separaron, con Jeremy sonriendo grandemente. "Vaya." susurró, quitándole un mechón de cabello de la cara antes de inclinarse y besarla de nuevo.
Fin flashback
Alejándose de sus labios, Elizabeth lo miró una vez más. "Exactamente ésto es lo que siempre temí que sucediera... Debí protegerte más, pero fallé... Te fallé, Jeremy." moviendo su mano suavizó su cabello de nuevo como muchas otras veces lo había hecho. "Todos los que amo siempre mueren."
Por su parte Damon se encontró poniendo al tanto a Stefan de todo lo que Elizabeth le había dicho durante el viaje de regreso.
"Ella está loca, Stefan." dijo, negando con frustración. "El profesor chiflado le ha lavado el cerebro por completo, al igual que ha hecho con Bonnie todo este tiempo... Durante todo el vuelo de regreso a casa, de lo único que pudo hablar fue de cómo ella y Bonnie son las que podrán bajar el velo entre este lado y el otro lado."
"¿Bajar el velo?" Stefan alzó una ceja confundido. "¿Y eso qué significa?"
"Lo que significa es que el mito de que Silas puede resucitar a los muertos no es solo uno o algunos... Son todos los seres sobrenaturales que están allí." explicó Damon. "Tres masacres, tres puntos calientes y el hechizo de bruja del siglo, y todos los seres sobrenaturales de allí regresaran para vengarse... No podemos permitir que eso ocurra-"
Justo en ése momento la puerta de la entrada se abrió y Elizabeth con la misma expresión sin emoción alguna salió encontrandose con ambos. "Bien, ya hice lo que tenía que hacer... Ahora seguiré por otro camino."
"¿De qué hablas?" preguntó Stefan dando un paso cerca de ella.
"Me iré por unos días." afirmó Elizabeth admitiendo lo obvio. "No pienso estar presente para cuando su amada Elena apague su humanidad... Ya conmigo es suficiente."
"Elena no apagará su humanidad." Damon replicó molesto.
Elizabeth sonrió con ironía. "¿En serio piensan que no? Yo apagué la mía para dejar de sentir dolor y he perdido a más personas que me importaban, que ella." aseguró mirando a cada Salvatore. "¿Qué les asegura que Elena no hará lo mismo que yo? Ahora tiene la solución de no sentir nada."
"Elena no lo hará." Stefan aseguró.
"Ya veremos." dijo Elizabeth con una risa antes de bajar las escaleras del porche para marcharse.
"¡Elizabeth, espera!" Damon la llamó pero ella siguió alejándose.
"¡Espero que Elena logre decidir por fin entre ustedes!" dijo Elizabeth en tono sarcástico. "¡Ah y díganle que bienvenida al club de vampiros sin humanidad!"
Stefan y Damon se quedaron mirándola desaparecer frente a ellos sin poder hacer nada para detenerla.
"Bueno, eso fue malo." dijo Damon completamente molesto. "De nuevo Elizabeth está suelta por ahí."
"Ya nos ocuparemos de eso luego." susurró Stefan con frustración. "Ahora debemos pensar en Elena y lo que vendrá cuando caiga en la realidad de que Jeremy no volverá."
Isla
Rebekah aún en la isla, se encontró caminando por el bosque en la oscuridad, con su linterna en alto con solo ruidos de animales a lo lejos haciéndole compañía... En el camino al encontrar las pertenencias de alguien, avanzó lentamente, sorprendiendose al toparse con un cuerpo.
"Maldita sea." murmuró entre dientes, inclinandose al mismo tiempo para acercar el cuerpo ver de quién se trataba. "Shane."
Iluminandole el resto del cuerpo con a linterna, notó la pierna cuya ropa todavía estaba ensangrentada. Levantándose caminó a su alrededor para continuar caminando. Pero de repente él extendió su brazo agarrándola del tobillo. Con un grito se alejó señalandolo de nuevo con la linterna.
"¡Silas!" susurró Shane débilmente.
Motel Mystic Falls
Llegando al motel donde se estaba hospedando, Elizabeth se detuvo en la puerta principal cuando sintió una presencia detrás de ella.
"¿Les dijiste?"
Con un suspiro giró en dirección de la voz, encontrándose con Silas/Shane mirándola espectante.
"Lo hice, pero aparte de Bonnie, no me creyeron." dijo Elizabeth encogiendose de hombros.
"Oh, es es porque simplemente están asustados." explicó Silas/Shane moviéndose para acercarse unos pasos a ella. "Tienen miedo de creer."
Elizabeth lo observó en silencio por unos segundos, antes de decir lo que había estado pasando por su cabeza. "Dijiste que si se deja caer el velo al Otro Lado, los muertos regresarían, pero eso es sólo para lo sobrenatural." ladeando la cabeza lo miró curiosa. "¿Qué pasa con las 12 personas que murieron en la granja Young?"
"Fueron un sacrificio necesario, por un bien mayor..." respondió Silas/Shane encogiendose de hombros. "Han fallecido. Han encontrado la paz. Eso es todo lo que cualquiera quiere. Eso es todo lo que Silas quiere." terminando por acortar el espacio entre ellos extendió su mano para apoyarla sobre uno de sus hombros. "Haremos ésto juntos. Somos el comienzo."
