Capítulo VI: Heraldos de las Sombras

¿Quién era aquel hombre de alas y Guadaña como si fuera la propia Muerte que venía a por sus almas?. Un silencio gélido se apoderó de "Silent Hill" al momento en el que se presentó el citado personaje. Nada parecía emitir un sonido. Como si el tiempo se hubiera detenido. Incluso el palpitar de los corazones yacían paralizados del miedo cuando lo miraron a los ojos a esa bestia. ¿Bestia? ¿Hombre? ¿Humano?. Podía ser cualquier cosa pero nadie conocía su historia. En un momento dado, el sujeto avanzó con paso tranquilo, el palo que sujetaba la guadaña afilada estaba tocando el suelo, haciendo pequeños sonidos hasta que se calmó y luego avanzó hasta los presentes, a los cuales miró con frialdad en sus ojos, notándose ese color verduzco enfermizo en su mirada, la piel pálido y su rostro cubierto por la máscara de Oxígeno que emanaba vapores tóxicos capaces de matar a cualquiera. Parecía uno de esos que salían en las películas de mutantes de los Años 70 o de las fotografías donde habían heridos graves por el uso de gases en la Primera Guerra Mundial. Podían observar esos ojos muertos, al igual que el enjambre de moscas que rumiaba a su alrededor, a la espera de poder devorar carne putrefacta. Sin embargo, cuando levantó su mano, las mismas se detuvieron y él pudo mirarlos a los ojos.

- ¿Quién eres tú, Enviado de la Muerte?.- Preguntó Kinger, tratando de sonar lo más "serio" posible con respecto a lo que estaba viendo.

- "Enviado de la Muerte".- Repitió el personaje aquellas palabras que parecían ser un título "adecuado" para alguien como él.- Hmm, como ya les dije: Mi nombre es Mortarion, "Príncipe de la Decadencia" y "Señor de la Muerte", Primarca de la "Legión de la Guardia de la Muerte" y ahora sirvo al "Dios del Caos" Nurgle". Alzó una mano, sujetando su Guadaña y con ello, como si la propia "Silent Hill" fuera víctima de un terremoto, el suelo empezó a moverse hasta que, desde las profundidades, nuevas criaturas, zombies, emergieron y salieron de allí con bases de desesperación, dolor, agonía, esperando que alguien les diera un último adiós.- Ustedes, ratas pulgosas, se atrevieron con venir hasta aquí y el Señor Nurgle no tolerará este tipo de intromisiones.- Advirtió con tono gélido a los presentes.- Ahora, en cuanto a mi misión, hasta un niño de dos años lo sabría.- Extendió su mano y parecía demandar algo que era suyo.- Ya saben lo que tienen que hacer: Entreguen el "Silmarillion".- Ordenó pero todos se miraron extrañados, confundidos ante las palabras que estaba dando.

- ¿Qué?.- Preguntó Ponmi.- Oiga, disculpe, Señor Mortarion.- El citado miró a la payaso y bufón.- Me parece que está confundido. Nosotros no traemos nada de lo que se le perdió.- Sostuvo, tratando de establecer una comunicación con el personaje.- Mire, podemos llegar a un acuerdo, solo explíquenos que...- No tuvo tiempo, el rival blandió su Guadaña, el filo helado casi cercena su cuello y los ojos de la chica se abrieron como platos.- Ok, ok, ok, veo que está de mal humor. ¿Podemos discutirlo, tranquilamente, como personas civilizadas, Señor?.- Propuso pero nada parecía surtir el efecto deseado.

- No te me hagas la graciosa, niña.- Demandó y miró a la chica con frialdad.- Denme lo que estoy buscando y si lo hacen, les daré una muerte limpia y tranquila.- Prometió pero eso no parecía calar hondo en todos los demás, ya que esa misteriosa llegada y con los refuerzos No-Muertos que emergían desde la tierra, daban un claro indicio de que estaban a merced de alguien que estaba más allá de cualquier enemigo común.-

- "Este tipo no es como Wesker pero rezuma un poder que va más allá de mis límites. Incluso...Incluso es como si hubiera hecho algún Pacto con alguna Entidad Divina o Cósmica. ¿Será acaso que el poder de la Muerte, representada en esta persona, es real? ¿Será que así se sienten los Humanos cuando van a la guerra y están cara a cara con la misma que los va a llevar al Otro Mundo?".- Pensó Nathan y de ahí dio un paso al frente, llamando la atención de los demás.

Mortarion se dio la vuelta y lo pudo contemplar con calma en esos ojos fríos. ¿Qué estaba haciendo y qué quería?. Su avance era tranquilo y hasta "gracioso" por el movimiento que realizaba. No parecía temerle pero guardaba la distancia con el "Señor de la Muerte" y "Príncipe de la Decadencia" hasta que, finalmente, quedó a pocos metros de distancia de éste.

- Me parece que te has confundido, tal y como dijo Ponmi: Nosotros no tenemos ningún tipo de "Silmarillion" o como tú lo llames.- Alegó con suma calma.- Si pudieras, retira a tus tropas de aquí y nosotros seguiremos nuestro camino.-

- ¡Nathan, ten cuidado, ese tipo no es uno cualquiera!.- Le advirtió Manny al rubio y de ahí sintió cómo la Guadaña casi lo decapitaba al francés, el cual pegó un salto hacia atrás. Ponmi pegó un grito ahogado pero Nathan la agarró, justo a tiempo, huyendo del gélido metal y luego miró al oponente, el cual mantenía su posición de firmes y listo para el combate.

- No volveré a repetirlo, Humano: Denme el "Silmarillion". Lord Melkor lo requiere ahora.- Sentenció y apuntó con su arma hacia los presentes.-

- Este tipo está loco, Manny. Hay que darle su merecido.- Pidió "Meche", quien no se iba a dejar amedrentar por un buscapleitos como Mortarion.- ¡Nathan!.- Lo llamó, él se volteó y justo vino otro ataque de la guadaña enemiga, la cual rebanó el aire pero el rubio solo sintió un ligero toque en sus mejillas, mientras que unas gotas de sangre caían contra el piso.

Una, dos, tres, cuatro. Espesas, silenciosa caída, mal presagio. Ponmi miró al rubio francés, aún en sus brazos y se pasó la mano sobre la zona afectada. De golpe, asombro de ella, la pequeña herida se regeneró, cerrándose y de ahí el joven miró al adversario con frialdad pura.

- Acabas de cometer un gravísimo error, imbécil. Osas llamarte "Señor de la Muerte" y "Príncipe de la Decadencia" pero solo veo a un cadáver de pie ante mí y no un Guerrero.- Le lanzó aquellas palabras afiladas, cosa que llevó a que Mortarion avanzara y de ahí avanzó.- ¡Vamos, aquí te espero!.- Le desafío, cosa que Mortarion se lo tomó tan a la "ligera" para alguien que estaba más allá de cualquier Mortal.

Uno de sus Soldados iba a moverse para atacar pero éste lo detuvo. Era uno de sus "Capitanes de Compañía", por lo que el "Primarca Traidor" blandió su Guadaña. Una luz pestilente empezó a emerger, corrientes de vapor tóxico se elevaron por los alrededores, mientras que el Cielo seguía cubierto por esa capa de niebla y cenizas que caían a más no poder. Nathan lo observó y pudo percibir ese poder que tenía consigo el rival. Acto seguido, desapareció, lanzándose hacia los Cielos con aquellas alas, perdiéndose de vista.

- ¿En dónde está?.- Se preguntó Glottis, buscándolo con la mirada pero nada hasta que, de golpe, gracias a sus instintos de Demonio, el mecánico pudo notar que algo caía desde el Sur hacia la posición de Nathan.- ¡No! ¡Allí, allí está! ¡Amigo, Pomni! ¡Salgan de allí!.- Les alertó el amigo de Manny, mientras que iban en su auxilio.

- ¡Pomni!.- Le gritó Ragatha, aterrada por lo que estaba viendo. Fue junto a Gangle, Kinger, Zooble para ayudarla mientras que Jax estaba petrificado. Veía a esos Soldados con Armaduras y sus rostros putrefactos, tan parecidos a los zombies de las películas pero éstos lo superaban al ser, en ese entonces, dirigidos por alguna especie de "Dios Caótico".

- "Esto...Esto tiene que ser una maldita broma...Sí...Lo es...Caine no nos puede haber enviado a la Muerte misma...".- Pensaba el bromista hasta que fue sacado de sus pensamientos por Ragatha.

- ¡Jax, con un Demonio, muévete y ayuda, carajo! ¡¿No ves que Pomni y Nathan están en peligro?!.- Señaló la muñeca de trapo pelirroja hacia el frente.- ¡¿Tienes algo para diezmar a esos tipos?!.

- ¡Resistan, amigos!.- Corrían Manny con "Meche" y Glottis. Este último era un auténtico "tanque" viviente que se llevaba puesto a los zombies, arrojándolos por los aires, otros caían y los pisoteaba el gigante de tez naranja. El agente del "D.O.D" y su pareja mataban a todo el que se interpusiera en su camino, empleando la guadaña y su chica una escopeta con munición para "Brotes", las cuales, al impactar sobre los cadáveres de los zombies, morían bajo un florecimiento que les daba un cierto toque "funerario".

Glottis agarró a otro zombie pero, enseguida, la "Guardia de Élite" de Mortarion se lanzó hacia él, rodeándolo. No perdió ni un segundo, atrapó al primero de ellos, siendo éste muy resistente y ágil pero lo empleó como un mazo, mandando a volar a los demás Soldados de la Legión traidora por los aires, dándoles la oportunidad a Manny y "Meche" de atacar.

- Hora de descansar en paz.- Anunció el agente y cegó las vidas de aquellos enemigos, mientras que su novia atacaba a diestra y siniestra con su escopeta, matando a todo zombie que se interpusiera en su camino.- Bien, eso ha sido fácil.

- ¿Eso crees?.- Preguntó una voz y desde los Cielos vieron descender a Mortarion, el cual caía, como una bomba en picada, hacia ellos, teniéndolos en la mira.

- ¡Espero que te gusten las Rosas para tu descanso eterno, infeliz!.- Apuntó "Meche" hacia el "Primarca de la Guardia de la Muerte", jaló el gatillo, varias balas volaron hacia él pero ninguna resultó en su efecto deseado, ya que se evaporaron por completo.- ¿Qué? ¿Cómo?.

- ¡Jajajaja!.- Se río Mortarion de ellos y estaba por disfrutar de su venganza cuando, de repente, una lluvia de "Espinas" de color rojo sangre volaron hacia él.

Los primeros proyectiles carmesí dieron contra sus efectivos, matándolos al instante, mientras que él veía a sus hijos caer en combate, al igual que a sus Oficiales y Capitanes.

- ¡¿Quién ha sido el bastardo que ha atacado a mi Legión?!.- Preguntó, envuelto en rabia, hacia el responsable pero, de inmediato, sus alas fueron perforadas. Las "Espinas" dieron de lleno contra su cuerpo, empalándolo, casi por completo, contra la pared de uno de los edificios, dejándolo igual que un insecto disecado ante el entomólogo.

- ¡Hay que quemar los cuerpos de los caídos, ya!.- Ordenó G.I. Robot, viendo que esa era la oportunidad para deshacerse de los miembros de la "Guardia de la Muerte".- ¡De lo contrario, volverán a levantarse!.

- Pero...- Iba a decir Ragatha.

- ¡No hay tiempo, Señorita, hay que hacerlo!.- Ordenó el robot con uniforme de Soldado de EEUU, mientras que recargaba sus armas de asalto.- ¡Lúckacs, amigo, de prisa!.

Inmediatamente, oyéndose el paso tranquilo del "Príncipe Imperial", avanzando hacia los cadáveres, varias lenguas de Fuego Elemental brotaban desde el pavimento mismo que parecía arder bajo sus pies. Los ojos habían cambiado a un intenso color dorado y de ahí apuntó hacia las "Espinas" con los enemigos abatidos. Muchos trataban de salir de allí. Él no les daría esa oportunidad, así que encendió dicho poder, concentró una buena cantidad de energía y de ahí se preparó para disparar.

- ¡"BARÓN GEDDON"! ¡ARDERÁS!.- Exclamó y desde las profundidades de la tierra manaron las llamas, envolviendo a los oponentes, quienes, en un abrir y cerrar de ojos, sin tiempo a gritar o contra-atacar, terminaron siendo reducidos a cenizas. Solo quedaron sus Armaduras y Cascos por doquier junto a unas nubes de pestilencia que desaparecían ante las ascuas y flamas que se alimentaron de dichos cuerpos. Aquella explosión también consumió a unos cuantos zombies, permitiendo una vía de escape.

- Es ahora o nunca.- Señaló G.I. Robot.- ¡Amigos, por aquí! ¡Rápido, repliegue, repliegue!.- Señaló el Soldado hacia el frente que tenían abierto.

- ¡Agh, malditos!.- Mortarion se retorcía en la pared, con cuatro espinas atravesando su cuerpo y antes de que pudiera hacer algo, una quinta le impactó de lleno contra el pecho, quebrando su Armadura y túnica, haciendo que parte de su máscara explotara y los vapores tóxicos se disiparan. Con horror pudo ver, entre el humo y las llamas, a una figura "Humana" pero que, por un momento, llegó a causarle un auténtico terror: Parecía una criatura humanoide con rasgos de Murciélago, una poderosa musculatura, ojos del color de la sangre brillante y unas poderosas zarpas capaces de partir al medio a una persona o más.- ¡Tú...Tú! ¡Maldito! ¡¿Cómo...Cómo te...?!.- Gritó, se retorció pero Nathan, quien se reveló ante él, lo miró con frialdad pura.

- ¿Contento por haber sido un orgulloso?. Eso mismo le pasó, mucho antes, a uno de mis hermanos: El orgullo conduce a la caída, "amigo".- Le espetó éste, mientras que el "Príncipe de la Decadencia" se intentaba quitar de encima las "Espinas".- Yo no haría el mayor esfuerzo para liberarte, ¿sabes?. Éstas cuentan con un poderoso "Veneno", la "Sangre Real" de Diva corre por mis venas y más que capaz para reducir hasta uno como tú, un "Primarca", a una mera montaña cristalina de cenizas.-

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHH!.- Mortarion ya había experimentado el dolor y la muerte en carne propia, lo mismo sus hijos pero aquello era mil veces peor que el Pecado de haber traicionado al "Emperador de la Humanidad" junto a sus otros hermanos, ser apaleado por uno de los "Primarcas Leales", enfrentarse a Guilliman y encima destruir gran parte del "Jardín de Nurgle", pero esta ocasión superaba todas las expectativas. Su cuerpo decadente comenzó a sentir los primeros efectos del veneno que corría por sus venas, haciendo que fuera perdiendo las fuerzas.- Tus Guerreros, al menos, dieron una buena pelea, pero tú no mereces otra cosa más que morir como el perro miserable que eres. Buen viaje.- Le dedicó Nathan esas palabras y se retiró, llevándose a Pomni consigo.

- ¡ESTA NO SERÁ LA ÚLTIMA VEZ QUE NOS VEAMOS, NIÑO BONITO! ¡LA PRÓXIMA NO TENDRÁS TANTA SUERTE! ¡SOY MORTARION, "PRÍNCIPE DE LA DECADENCIA" Y "SEÑOR DE LA MUERTE"! ¡TU OSADÍA SERÁ TU TUMBA! ¡LO JURO!.- Exclamó, tratando de maldecirlo pero una nueva "Espina" impactó de lleno contra el cuerpo del rival, haciéndole callar, quedando inconsciente.

- Hasta que al fin se calló el Morty Smith del Espacio.- Suspiró Ragatha, satisfecha pero eso no sería más que algo temporario.- ¿Y ahora? ¿Hacia dónde?.

- ¡Hey!.- El llamado de un hombre, proveniente desde un edificio que era el antiguo "Hospital de Silent Hill", ubicado en la puerta de entrada, los atrajo.- ¡Por aquí! ¡Por aquí!.

- ¿Será seguro?.- Preguntó John Wick, mientras que recargaba su M-16 y arrojaba varias granadas contra los zombies, en especial hacia los que venían corriendo hacia ellos.

- No nos queda otra alternativa. Si ese tipo es hostil, le vuelo la cabeza.- Señaló Lúckacs y con ello fueron hacia el Hospital.


Lo siguieron, entraron por la puerta principal, derruida y carcomida por el paso del tiempo, conduciendo unos vastos pasillos por donde lo vieron correr a aquel sujeto, el cual era un hombre joven y castaño, vestido con camisa, jeans y zapatos. Gummingoo le siguió el paso con sus hermanos, mientras que, detrás de ellos, los zombies iban agolpándose en el interior, tratando de ingresar pero al amontonarse en la entrada, unos pocos conseguían llegar, caer y volver a levantarse para ser abatidos por John, Lúckacs y G. I. Robot con sus armas de fuego.

- ¿Hacia dónde?.- Preguntó Maximus.

- ¡Allí, miren!.- Señaló Gummingoo al misterioso personaje, el cual los guio hasta una especie de "Sala de Espera", donde trabaron las puertas para que los zombies no entraran.

Con los infectados estrellándose contra la puerta con barricadas, al menos podían darse el lujo de dar un pequeño descanso pero del sujeto no había ni rastro. Nathan, depositando a Pomni en una de las sillas que había por allí, la dejó descansar pero la joven payaso y bufón estaba petrificada del miedo. Temblaba y se abrazaba las rodillas por lo que estaba experimentando en esos momentos.

- Esto...Esto tiene que ser una broma. Sí, es una broma de muy mal gusto...- Decía con la mirada perdida y clavada en sus amigos.- No...No puede ser verdad esto...Caine no nos habría enviado a la Muerte así como así.

- Pomni, tranquila, lo importante es que estamos vivos. No hay que volverse loco.- Sostuvo Zooble.

- ¡¿Llamas a esto "tranquilidad"?! ¡¿Eh?! ¡¿Sabes lo que pasará cuando esos desgraciados entren aquí?!.- Exclamó y la agarró de los hombros a la figura geométrica.- ¡Vamos a morir aquí!. No hay forma de escapar, nos tienen atrapados y solo queda aguardar para que nos maten o peor, que nos conviertan en esas cosas.

De inmediato comenzó a llorar. Llevó sus manos hasta el rostro, cubriéndose el mismo y las lágrimas caían contra el piso, silenciosas, en medio de un luto que era acompañado por los presentes. Gummingoo se acercó hasta ella y la abrazó con fuerza, mientras que Nathan la observaba con pesar. Pensó en sus tiempos pasados, su devoción y lealtad a Diva, la traición de Wesker y su muerte pero, ahora, él tenía otros pensamientos. Fue entonces que, mirando a Manny, "Meche" y Glottis, decidió tomar cartas en el asunto.

- ¿Nathan?.- Preguntó la calaca varón a él.

- Nadie va a morir aquí, Pomni.- Habló el rubio a ella pero notándose que se lo estaba diciendo a todos.- Nadie va a caer en este lugar porque yo los protegeré.- Aquellas palabras comenzaron a resonar por el sitio.- Sé que no tengo una cierta relación con ustedes. Algunos me ven como un "alivio cómico" por parte del "Bugs Bunny" violeta.

- ¡Oye!.- Exclamó Jax pero Ragatha le tapó la boca.

- Y otros pensarán que no soy de fiar.- Señaló a Bayonetta, Jeane y Ayane, quienes estaban silenciosas mientras que recargaban sus armas de fuego.- Pero hay una cosa que ellos no tendrán de nosotros y es a mí: Yo me haré cargo de protegerlos. ¡Vamos a salir de esta! ¡No importa lo que pase! ¡Me vieron combatir contra ese tipo, conseguí darle su merecido y hasta le causé una gran cantidad de bajas! ¡Ahora es tiempo de dejar atrás los rencores y peleas! ¡Debemos unirnos y pelear, porque de esto nos deparará el destino!.- Anunció y con ello, tras dar ese discurso motivador, unos pasos vinieron desde otro de los pasillos del Hospital, apareciendo aquel sujeto castaño.

- Felicidades. Era justo lo que quería escuchar de alguien como tú, Nathan Mahler.- Habló el personaje, deteniéndose ante ellos.

- Usted.- Lo reconocieron ellos.

- Sí, así es: Mi nombre es Henry Townshend y les doy la bienvenida a Silent Hill.- Se presentó el castaño ante todos ellos.- Por favor, descansen. Déjenme explicarles lo que está ocurriendo porque no tenemos mucho tiempo.

- ¿Qué quieres decir?.- Preguntó Manny Calavera.- Caine nos envío a una aventura común no a la "Misión Imposible".-

- Es que justamente eso es lo que debo anunciarles.- Señaló Henry, mientras que pedía calma, silencio y que no le dieran importancia a los zombies que se seguían aglomerando en el exterior.- Lo que acaban de ver no es más que el comienzo. El comienzo de algo muy grande. De una invasión.- Relató y eso llamó la atención de los presentes. Tony se encendió un cigarrillo y miró al joven.

- ¿Qué quieres decir, chico? ¿Cómo una invasión? ¿Quién es el responsable?.- Exigió saber las respuestas a sus preguntas. Henry levantó una mano, pidiendo silencio y calma, mientras que caminaba por el lugar.-

- Hace poco me llegaron una serie de sueños donde una amenaza desconocida para este Mundo, se iba abriendo camino. Por ello fui reclutado por Caine, su amigo y Director de Ceremonias del "Circo Digital" para enrolarlos en este viaje.- Comentó y eso llevó a que algunos se pusieran serios.

- Ah, ahora sí que lo mato a Caine.- Juró Kasumi, viendo que aquello había sido la gota que colmó el vaso.

- Yo no lo haría si fuera tú.- Habló una voz conocida y allí apareció Caine.

- ¡¿Qué?!.- Exclamaron todos, asombrados.

- Déjenme que Henry y yo les contemos todo lo ocurrido, amigos. El tiempo es Oro y no contamos con lo suficiente así que presten atención.- Pidió Caine a los presentes, quienes debieron tragarse su ira y escuchar lo que les iba a decir.


Por su parte, en el exterior del Hospital, un "Portal Disforme" se abría y revelaba la llegada de un hombre con Armadura Futurista pero ésta era negra con un enorme Martillo que portaba consigo. De facciones frías y serias, una personalidad inteligente pero que no se lo debía tomar a la ligera. Venía acompañado por un nutrido Destacamento de Soldados con Armaduras negras y armas futuristas así como también llevaban el símbolo de su Legión. Varios de los Oficiales que le acompañaban señalaron la devastación, todavía fresca, del anterior combate pero no le importó, en lo absoluto. Solo se limitó a caminar, tomar uno de los cascos pertenecientes a algún efectivo caído de la "Guardia de la Muerte", observarlo con puro "desinterés" y luego volverlo a botar como si fuera basura.

De inmediato, alzando la cabeza, notó que varias gotas de sangre caían contra el piso, llamando su atención y de ahí notó a alguien que yacía empalado contra una pared lindera a los edificios, tratando de moverse pero que parecía convulsionar.

- H...H...Hermano...Hermano...- Decía Mortarion con la voz debilitada.

- Hmmm, ¿así que a esto has llegado, Mortarion?.- "Preguntó" el hombre con frialdad.- Me "extraña" de ti.

- Deja tu maldito sarcasmo y ayúdame. Algo me está pasando. No puedo moverme y siento como si mi cuerpo se estuviera congelando.- Pidió el "Primarca".- ¡Vamos, Perturabo! ¡Ayúdame, libérame de esto!.- Pidió pero él no le dio mucha importancia.

- Esto es el costo de tus fracasos. Repites los mismos jodidos errores una y otra vez. Igual que en el "Asedio de Terra". Gracias a la estupidez de nuestros otros hermanos, perdimos una oportunidad de lujo. Horus fue un miserable, Fulgrim, por favor, que se vaya con los Demonios de Slaneesh, Angron, un completo imbécil que no sabe controlar su ira, Konrad, Alpharius, mejor no digo nada y tú, siendo la pera de boxeo de Jagatai, no paras de dar vergüenza. No entiendo cómo es que todavía no estás muerto, si Nurgle no te dio un merecido castigo y encima de todo me vienes a pedir ayuda a mí.- Habló con total verdad y meneó la cabeza.

- ¡AHHHHH! ¡Perturabo, enserio, siento que me muero! ¡Por favor, estas "Espinas" parecen estar cargadas de veneno! ¡Ahhhhhh! ¡Agh, me muero!.- Gritaba Mortarion del dolor y por el envenenamiento lento que sufría.

- En verdad que eres un lastre insoportable.- Dijo y con un rápido movimiento de su Martillo, lo liberó, haciendo que cayera y se golpeara contra el piso.- Capitán, lleve a mi hermano directo a la nave.

- ¡Sí, Lord Perturabo!.- Obedeció éste y con varios médicos lo cargaron hacia el interior de la misma.

- Y en cuanto a ustedes, Mis Leales Soldados, dignos miembros de la Legión "Los Guerreros de Hierro", quiero que sepan esto.- Caminó, sosteniendo el martillo y de ahí se detuvo para encararlos.- No voy a tolerar ni un solo error. No quiero fallos en esto. Se siguen mis reglas, lo que tengo como estrategia. Cualquiera que llegue a conducirnos hacia una derrota, deberá pagarlo con su vida, ¿queda claro?. Esto no es un juego ni tampoco el fallido "Asedio de Terra". Nosotros no somos como las otras Legiones que traicionaron al "Emperador de la Humanidad". No somos unos salvajes que se la pasan rabiando todo el día como "Los Devoradores de Mundos" o que nos estamos queriendo mirar al espejo para admirar nuestra belleza como los "Hijos del Emperador". ¡NO! ¡Nosotros somos los "Guerreros de Hierro" y ya conocen el lema que portamos con orgullo!.- Al decir aquello, sus Soldados se fueron preparando.- Excelente, ¡así me gusta! ¡Ahora, andando, aplasten a estas abominaciones y síganme!.- Ordenó y con ello vino la carga contra el edificio.


Mientras tanto, en el interior, con Caine y Henry, fue allí donde todos esperaban saber qué clase de secretos les había ocultado el Director de Ceremonias en esos momentos.

- A mí me has llamado porque has tenido esas visiones, Henry y lo mismo tú, Caine, con respecto a Melkor.- Habló Bayonetta, poniéndose de pie y mirándolo con seriedad al segundo personaje.

- ¿Quién?.- Preguntó Ragatha con una ceja alzada en forma de duda.

- Melkor, la mayor amenaza para todo el "Multiverso". Alguien que ha empezado a forjar uniones con otros grupos y ese Mortarion que vimos no es más que el principio.- Le dijo Jeane a la muñeca de trapo pelirroja.- Y él habló del "Silmarillion" para llevarlo ante él. Nosotros lo tenemos, aún no fue hallado, hasta ahora.- Miró a los presentes. Todos tenían más preguntas que respuestas.- Pero descuiden, que todas las interrogantes que tienen van a ser resueltas.

- Oigan, no quiero sonar negativo.- Se acercó John Wick hasta ellos, caminando y con su escopeta en mano.- Pero tenemos problemas: Han llegado nuevos enemigos. No son como los de Mortarion, sino que éstos parecen una especie de "Cyberpunk 2077" pero no pandilleros, sino militares. Están atacando la entrada del Hospital, no sé por qué cuánto tiempo va a resistir la barricada.- Sostuvo el Sicario de Élite.

- Hay tiempo suficiente para explicar todo el contexto.- Prometió Caine.- Ahora escuchen, ¿sí?. Es muy importante.-

Dicho y hecho, éste y los demás empezaron con el relato.


[Llegó Perturabo de la Legión "Los Guerreros de Hierro" y vendrán más enemigos. Decidí expandir un poco más la historia y tendrá 20 capítulos en total.

Vayan preparándose para los que se vienen, Camaradas.

Nos estamos viendo. Saludos para El Redentor 777 y Plagahood.

Buen inicio de día Jueves, Camaradas.].