Fragilidad

Capítulo 20

Por Amor

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Amor? - bufó sarcásticamente- Lo que quiero es que te largues y me dejes en paz… -siseó con rabia contenida - ¿Es… realmente eso lo que deseas? ¿Serás feliz ahora Sasuke? ¿Dejarás que el odio te envenene el corazón?

•••

Se había alejado lo suficiente de la batalla como para encogerse en el agujero de un árbol, frustrada, sintió una presencia agachándose rápidamente a su lado y se encontró con los ojos carmesíes de Sasuke cerciorándose de que estuviera intacta.

-¿Estás bien? ¿Te lastimó?- le preguntó con seriedad, su mirada recorriéndola en busca de heridas.

Ella asintió con rapidez, aunque aún respiraba agitadamente y sus ojos jade le buscaron con el miedo impregnado en ellos.

-Sa-suke… ¡Ayuda a Naoki!- rogó con desesperación- N-no podrá él solo… morirá…

Sasuke sintió un tirón de desagrado en su corazón al ver la desesperación con la que ella se aferraba a su chaleco táctico suplicante por el chico Hatake.

-Viviremos- aseguró antes de ponerse en pie, su rostro perdiendo todo atisbo de expresión mientras soltaba su agarre despacio- no salgas de aquí, volveré por ti.

Sakura, sin pensarlo, tomó su mano con fuerza, mirándolo con una mezcla de súplica y confianza.

-Promételo.

Él sostuvo su mirada asintiendo por un breve instante antes de soltar su mano y dirigirse hacia la batalla que ya comenzaba a desatarse entre Naoki e Hidan, con certeros ataques el chico Hatake había conseguido desviar al Akatsuki y redirigirlo hacia otra zona del bosque alejándolo tanto como le fue posible de Sakura.

Naoki, furioso, se lanzó hacia el mercenario con una velocidad impresionante, su mano cargada con chakra relampagueante y sus ojos mieles destilando todo el odio que sentía, Hidan contempló casi con hambre aquella sed de sangre destilando en cada ataque.

-¡Maldito enfermo!

Hidan lo esquivó con facilidad, riendo con diversión.

-Vaya, vaya… ¿Vas a intentar matarme otra vez, pequeño cobarde?

Naoki apretó los dientes.

-¡No voy a huir esta vez!

-Eso espero- respondió el Akatsuki con una sonrisa sádica, girando su guadaña en el aire antes de lanzarla con brutal precisión.

Naoki reaccionó al instante, su cuerpo se movió por instinto, flexionando las rodillas y girando sobre sí mismo en la nieve para esquivar la guadaña que pasó a escasos centímetros de su rostro, cortando un mechón de su cabello en el proceso, Hidan rió con diversión y tiró de la cadena trayendo el arma de vuelta a su mano.

-No estás tan oxidado como pensé, esos idiotas de Konoha no te habrán ablandado- comentó con tono burlón- pero no te emociones demasiado niño de Kumo, todavía no te des por vivo…

Naoki no respondió, su mirada era afilada y su respiración controlada, apretó los puños y esperó el siguiente movimiento.

Hidan no tardó en lanzarse sobre él, girando la guadaña con precisión, cada corte silbaba en el aire, buscando abrirle la piel y obtener un poco de su sangre, Naoki esquivó una, dos, tres estocadas seguidas con movimientos fluidos, calculando cada desplazamiento con precisión quirúrgica haciendo gala de sus afilados reflejos y talento natural, en un momento dado, giró su torso con rapidez y logró deslizarse bajo la trayectoria de la hoja, rodando sobre la nieve y posicionándose a un lado del enemigo.

-¡Mierda, qué fastidioso eres!- gruñó Hidan, frustrado porque su arma no había probado sangre aún.

Sasuke, a unos metros de distancia, contuvo el aliento al ver la situación con su sharingan activado, Naoki estaba aguantando bien, pero sabía que Hidan solo estaba jugando con él a la espera de ver aparecer a alguien más, solo podía intuir que aquel hombre estaría en un nivel muy similar al de su hermano perteneciendo a la misma organización criminal, sin perder más tiempo, corrió en su dirección, listo para intervenir, era una batalla que no podía perder.

Necesitaba demostrárselo a sí mismo.

Si lograba derrotar a Hidan… quizás por fin… estaría más cerca de su hermano.

Pero antes de que pudiera llegar hasta la pelea, una sombra se materializó frente a él.

-¿A dónde crees que vas, pequeño niño Uchiha?

Sasuke se detuvo en seco cuando algo cayó pesadamente en la nieve frente a él, sus ojos descendieron y su expresión se endureció con asco y repulsión.

Una cabeza.

La cabeza cercenada de Gaiya con una expresión de terror puro aún impregnada en sus facciones, los ojos muertos del mercenario aún reflejaban el horror y la sangre fresca manchando la nieve con un intenso carmesí.

Sasuke alzó la mirada y se encontró con Kakuzu, cuyo rostro permanecía impasible.

-Eso es lo que les pasa a los que no pagan sus deudas- dijo el miembro de Akatsuki con voz grave.

Sasuke entrecerró los ojos, su cuerpo se tensó, pero no se precipitó en un ataque, Kakuzu a diferencia de Hidan, no estaba mostrando ninguna clase de interés por pelear, y eso lo ponía en alerta.

Kakuzu dejó escapar un resoplido terminando de contar su dinero, llamando la atención del Uchiha que con su sharingan adoptó una posición defensiva llevando la mano al tanto en su espalda a punto de desenvainarlo.

-No me han pagado lo suficiente como para encargarme de mocosos inútiles, Hidan se divertirá con ustedes, pero yo no pienso desperdiciar mi tiempo aquí y mucho menos con el hermano pequeño del "prodigio"- pronunció con cierto desdén en su voz grave.

Dicho esto, su figura comenzó a desvanecerse en la oscuridad del bosque, Sasuke frunció el ceño por aquella insinuación hacia su hermano, intentando localizar el chakra del enemigo en las inmediaciones, pero para su sorpresa… no había rastro de él.

Kakuzu había desaparecido por completo.

Un aire tenso se quedó en el ambiente, pero Sasuke sintió que cada segundo contaba si de la supervivencia de su equipo se trataba, sin apartar su expresión seria de la cabeza decapitada de Gaiya, giró sobre sus talones y corrió hacia Naoki.

La pelea entre Hidan y el joven Hatake continuaba, pero estaba claro que la ventaja seguía del lado del seguidor de Jashin, Hidan movió su guadaña con un giro brutal, obligando a Naoki a lanzarse hacia atrás para evitar el filo de la hoja.

Sasuke aprovechó el momento.

-¡Naoki, aléjate!- exclamó, formando sellos con rapidez.

Naoki se apartó en el último segundo cuando Sasuke apareció a toda velocidad, su brazo envuelto en un manto de relámpagos azulados.

-¡CHIDORI!

La electricidad chisporroteó en el aire cuando la mano de Sasuke impactó directamente contra el pecho de Hidan.

-¡Tch!- Hidan soltó un gruñido al sentir la carga eléctrica recorriendo su cuerpo.

Pero, para sorpresa de Sasuke, el inmortal no gritó de dolor ni cayó al suelo.

En su lugar, sonrió con sorna.

-Ohhh- siseó- eso sí lo sentí- murmuró divertido, inclinando la cabeza con una expresión de deleite perturbador- Nada mal, mocoso déjame adivinar el ninja copia te enseñó uno de sus trucos… pero… ¡sigo aquí!- canturreó- tu serás el primero, hermanito de Itachi.

¿Es que todos los putos Akatsuki le conocían?

Sasuke sintió un escalofrío cuando vio cómo Hidan movía su brazo con rapidez, su guadaña se dirigía directo a su cuello.

Sin pensarlo, Sasuke flexionó las piernas y saltó hacia atrás en el último segundo, esquivando la hoja por un margen mínimo, su pie aterrizó en la nieve y derrapó un poco antes de recuperar el equilibrio.

Naoki miró la escena con el ceño fruncido, sintiendo cómo la rabia hervía en su interior.

-¿Qué demonios eres?- masculló con frustración.

Hidan rió, pasando la lengua por sus dientes en un gesto maniaco.

-Soy la mano derecha de Jashin-sama, niño imbécil y pronto tú también lo conocerás en persona.

Sasuke y Naoki se prepararon para el siguiente asalto, sabiendo que la batalla estaba lejos de terminar.

•••

Otra vez…

Otra vez era dejada atrás… Otra vez estaba siendo la chiquilla débil del equipo, llorando y suplicando ayuda a Sasuke, su equipo la necesitaba, había entrenado duro para este momento.

"Un ninja médico jamás va a primera línea de batalla"

Pero su maestra le había dejado las reglas claras…

Dudó apretando sus puños con frustración, Sasuke y Naoki estaban en peligro y Neji arriesgaba su vida infiltrándose en la base enemiga sin ninguna indicación adicional para guiarle en su escape, todos estaban arriesgándolo todo y ella refugiada entre las sombras de los arboles ocultaba su presencia como un pequeño conejo asustado a merced de un depredador.

El rugido del fuego y el entrechocar del acero llenaban el aire.

Sakura corrió entre los árboles con todas sus fuerzas, su cuerpo entero temblaba de miedo pero no dejó que aquel sentimiento la detenga esta vez, el pulso martilleándole en los oídos mientras el humo se alzaba como una señal ominosa en el cielo iluminado por el resplandor anaranjado de las llamas que danzaban sobre las copas de los árboles.

Cuando llegó al claro, la escena la dejó sin aliento.

Naoki y Sasuke peleaban codo a codo, sus armas desenvainadas destellando con cada golpe, trabajando juntos por primera vez en una envidiable sinergia de sus elementos, Sasuke, con el Sharingan encendido, analizaba cada movimiento del enemigo con precisión quirúrgica, Naoki, con su velocidad eléctrica y reflejos felinos, se movía como una tormenta viviente, enfrentando a Hidan con una agilidad sobrehumana, pero Hidan solo reía, su sádica diversión reflejada en sus ojos violáceos, el tipo solo estaba jugando con ellos.

Sakura tomó una posición estratégica entre los árboles, su mente trabajando frenéticamente creando escenarios de victoria para ellos, en búsqueda de algún punto débil por el cual atacar, notó entonces el agujero en el pecho de Hidan, el mismo que Sasuke le había provocado con su Chidori, pero ahí estaba, de pie, como si nada.

-¿Un trato con esa deidad? ¿Tiene inmortalidad?- masculló despacio para sí misma.

Su estómago se revolvió con la comprensión, era imposible que siguiera con vida, pero allí estaba, intacto, burlándose de ellos su guadaña bailando en sus manos y su gesto comenzando a tornarse en uno de aburrimiento.

De repente, vio a Hidan fruncir el ceño, algo en sus movimientos o en su aura de diversión desvaneciéndose le gritó que él había dejado de jugar, con una velocidad brutal, su guadaña silbó en el aire, girando con una precisión mortal, el joven Uchiha intentó reaccionar, pero Hidan ya estaba sobre él.

-¡Sasuke-kun!- imprudente, el grito de Sakura se ahogó en su garganta cuando vio a Sasuke caer al suelo.

-¡SAKURA NO!- exclamó al ver un borrón rosa aproximándose a toda velocidad con firmes intenciones de luchar.

Algo grueso y afilado atravesó su pierna, dejándolo incapacitado momentáneamente, su garganta se desgarró en medio del dolor y la desesperación, su rostro se contrajo de dolor mientras intentaba ponerse de pie, pero su cuerpo no respondía.

Casi no le quedaba chakra.

—Tsk… - Hidan sonrió sádicamente al ver su trabajo, los ojos violeta se clavaron en Sakura cargados de sadismo - Jashin-sama está ansioso por probar tu sangre, pequeña, no te preocupes… a él lo verás después…

Sakura apretó los dientes y dejandose llevar por la furia de observar al pelinegro herido no lo pensó, saltó al campo de batalla.

-¡Aléjate de él!- escuchó el bramido desesperado de Sasuke desde el suelo.

El fanático homicida rió con una euforia oscura mientras bloqueaba su kunai con facilidad, notando como ella temblaba de pies a cabeza pero sus ojos llenos de determinación se disponían a hacerle frente a costa de su propia vida.

-¡Oh! Una doncella sacrificándose por su gran amor... ¡Qué conmovedor! Me aseguraré de matarte lentamente para que él pueda verlo.

Con rapidez, lanzó una combinación de golpes de taijutsu, Hidan, levemente sorprendido por su temple y velocidad, retrocedió un par de pasos, aunque con una expresión de puro entretenimiento tan solo moviéndose de un lado a otro esquivando los ataques de la pelirosa con cierta gracia evaluativa en su expresión.

-¡Nada mal! Escondes una gran fuerza en esos pequeño brazos… es una lástima… te tengo justo donde quiero…

Sakura no se dio cuenta de su error hasta que sintió la fría roca presionando su espalda, sus ojos se abrieron con horror cuando la guadaña descendió con un giro justo frente a ella- ¡No puedo esquivarlo!

-¡Tranquila!¡Solo voy a desangrarte!

Un destello de electricidad.

Un choque metálico.

Sangre salpicando en la nieve y sobre su rostro horrorizado por la tragedia.

El cuerpo de Naoki interrumpió el ataque en el último segundo interponiéndose entre ella y el maniático de Akatsuki, el filo de la guadaña cortó profundamente su abdomen dejando su mente completamente en blanco y sus ojos desorbitados, vio el cuerpo de aquel que tanto apreciaba caer de rodillas frente a ella escupiendo una gran cantidad de sangre que salpicó a los pies de Hidan quien parecía degustar el momento con una expresión de sadismo y satisfacción.

-¡Naoki-kun!- el grito desesperado de Sakura rasgó el aire.

Naoki se desplomó sobre la nieve, sangre manando de su boca tiñó el manto inmaculado del suelo, su expresión torcida por el dolor, con rapidez Sakura reaccionó atrapando su cuerpo en un abrazo cargado de angustia y posicionándole boca arriba, le vio pestañear con lentitud, dubitativo fijó su mirada miel casi perdida sobre sus ojos jade y sonrió débilmente.

Hidan rió, llevándose una mano a la frente.

-Vaya, vaya ¡Pero qué heroico! Aunque algo estúpido… quizás debiste huir como la última vez- se mofó.

Sasuke, con los ojos desorbitados por la frustración de ver a un aliado caer, trató de levantarse, pero su cuerpo no le respondía, se sentía inútil, atrapado en su propia impotencia sin poder mover su pierna, su cuerpo completamente entumecido por el dolor y el agotamient, su visión borrosa por sobreexigirse con su dojutsu hacían a su consciencia divagar, viendo la figura sollozante de Sakura abrazarse al cuerpo de Naoki con desesperación intentando curarle.

Temblorosa y de rodillas junto al peliplata, con sus manos bañadas en su sangre tibia, imágenes de sus alegres sonrisas, sus chistes malos y sus mejillas sonrojadas comenzaron a cruzarse a cámara rápida mientras sus ojos nublados por las lágrimas ardían de dolor, odio e impotencia por sus propias limitaciones.

Quizás si fuera más fuerte.

Quizás si hubiera estado más atenta.

Quizás si no hubiera sido tan imprudente.

-¡No, no, no! No puedes hacerme esto… no por favor…- susurró, vertiendo todo su chakra en la herida, pero la energía se escapaba de Naoki demasiado rápido, su respiración errática era cada vez más pesada escuchó la risotada de Hidan viendo sus pobres intentos por detener el sangrado pero no le importó, las manos ensangrentadas de Naoki le deslizaron un mechón rosado con cariño y sus ojos entreabiertos la contemplaron con ternura.

Hidan comenzó su ritual, su piel tornándose negra y blanca.

-Te sientes patética ¿no es así?- se burló Hidan, con una sonrisa cruel mientras observaba cómo la chica sollozaba, con las manos temblorosas envueltas en chakra verduzco, aferrándose al cuerpo de su compañero en un intento desesperado por mantenerlo con vida- Jashin-sama se deleita con la angustia... y la tuya es especialmente deliciosa…

Hidan cortó su brazo.

Naoki emitió un gemido de dolor contenido, las manos de Sakura intensificaron sus esfuerzos sin despegar la mirada de él.

Hidan cortó su pierna con sus últimas fuerzas Naoki se retorció, Sakura elevó la mirada cargada de odio y furia.

-¡Detente! ¡Dejale!- le gritó vorazmente al hombre frente a ella haciéndole reír sádicamente mientras llevaba la guadaña directo a su cuello.

-Un momento... uhm que aguafiestas…- Y entonces él se detuvo con una expresión vacía como si escuchara algo dentro de su mente y sin previo aviso y con una expresión casi pensativa descendió la hoja y se apuñaló el corazón.

Naoki se arqueó con un alarido desgarrador, su espalda convulsionando mientras otra bocanada de sangre brotaba de su boca, manchando su rostro y sus manos temblorosas.

-¡NO!

El grito de Sakura se quebró en el aire como un cristal haciéndose añicos, un lamento desgarrador que se clavó en el pecho de Sasuke, estremeciendo lo poco que quedaba de él, sabía lo que significaba. Lo supo en cuanto sintió su consciencia desvanecerse poco a poco, atrapado en la oscuridad de su propia impotencia.

-S-Sakura… Naoki… -murmuró con la voz rota, apenas un susurro que se perdió en el viento helado.

La pérdida de sangre y chakra lo había reducido a nada, a un simple espectador de la tragedia que se desarrollaba frente a él.

Otra vez.

Otra vez, el enemigo solo había jugado con él.

Otra vez… era insuficiente, débil, incapaz de proteger a quien más amaba.

Una lágrima silenciosa se deslizó por la comisura de su ojo, ardiendo de frustración antes de perderse en su piel helada. Y mientras su cuerpo cedía al agotamiento, lo último que escuchó fueron las súplicas de Sakura, sus sollozos desgarradores de dolor, rompiéndose en pedazos con cada aliento, llamando desesperadamente a alguien que quizá ya no podía escucharla.

¿De que le había servido todos esos meses de entrenamiento?

¿No estaba esforzándose lo suficiente?

O era el amor una debilidad…

Quizás era la voluntad de sus ancestros… pues había cedido a sus sentimientos egoístas… había decidido ser feliz… casi había decidido abandonar el camino de la venganza…

Por ella.

Lo sostuvo con fuerza, sus dedos empapados en la calidez espesa de su sangre, mientras su corazón latía con una angustia insoportable, su respiración se volvió errática, entrecortada, su piel perdiendo el color a la misma velocidad que los ojos de Naoki se apagaban, desvaneciéndose como una vela al borde de extinguirse.

Hidan lamió la sangre de sus labios y suspiró apesadumbrado.

-Me encantaría jugar máscon ustedes, niños, pero me temo que el jefe tiene otros planes- a ti te dejaré vivir por el momento…

Con una sonrisa cruel y un último vistazo burlón a Sakura, desapareció en la espesura del bosque con su risa oscura resonando en el aire.

-No no no no ¡Naoki, por favor, resiste! No te mueras…- Sakura sollozaba, sus manos temblando mientras vertía todo su chakra en él- vamos, por favor… - sollozó- puedes hacerlo, eres muy fuerte ¿Sí? Te ayudaré a resistir, podemos hacerlo… podemos hacerlo…- rogó- no morirás en mis manos… no voy a perderte…

Una tenue sonrisa se dibujó en el rostro de Naoki, apenas un eco de lo que alguna vez fue su fuerza. Sus ojos, cargados de cansancio y dolor, comenzaron a cerrarse lentamente, como si la vida misma se deslizara fuera de su cuerpo, disipándose en la fría brisa.

-No… No te atrevas a cerrar los ojos - la voz de Sakura se quebró, un sollozo atrapado en su garganta- ¡No te atrevas a dejarme así!

Pero él ya no parecía escucharla.

Su aliento era débil, frágil, y cada segundo que pasaba, su piel se tornaba más pálida, más fría.

-Llegué demasiado tarde… -La voz profunda de Neji irrumpió en el aire helado, cargada de un peso insoportable, algo cayó pesadamente a su lado y con el rabillo del ojo, Sakura se encontró con la mirada vacía y empapada de horror de la cabeza cercenada de Gaiya.

El rostro del hombre aún reflejaba su última emoción, pensó que era bastante probable que ella tuviera en ese momento una expresión así de tétrica.

El estómago de Sakura se revolvió, pero no se permitió flaquear.

-¡Ve por Sasuke-kun, pero no lo muevas!- exclamó, sin apartar las manos del abdomen de Naoki, sin ceder un solo segundo a la desesperación que la ahogaba.

Neji desapareció en un parpadeo y al encontrar a Sasuke solo unos metros por delante, sintió un escalofrío recorrer su columna, estaba inconsciente, su pierna atravesada por una roca filosa, un charco de sangre oscura expandiéndose bajo su cuerpo.

La vida se le escapaba lenta e implacablemente.

Activó su Byakugan para analizar la situación en el bosque pero no logró encontrar nada.

No había rastro de Hidan o Kakuzu.

Solo el viento helado, el humo negro elevándose en el cielo y el penetrante olor a sangre envolviéndolo todo.

-Ha perdido demasiada sangre… -anunció con voz tensa a Sakura viéndola cerrar sus ojos con fuerza mordiendo sus labios para controlar el llanto, como si decirlo en voz alta hiciera la tragedia aún más real.

-Toma mi botiquín… e-encontrarás una liga… necesito que hagas un torniquete en su pierna- ordenó Sakura, su tono férreo, pero sus manos temblaban.

Naoki se estremeció de pronto, su cuerpo sacudido por un espasmo violento, el calor lo abandonaba.

-¡No te atrevas a morirte en mis manos!- su grito se rompió en el aire mientras presionaba la herida con todas sus fuerzas- vivirás… yo te voy a salvar ¿Me escuchas? Puedo hacerlo… puedo hacerlo…

Pero él seguía alejándose de ella, más y más lejos.

La impotencia se retorció en su pecho como una bestia furiosa, y la desesperación explotó en un único grito desgarrador cuando apartó sus manos ensangrentadas y formó los sellos, golpeando el suelo con ambas palmas.

-¡Katsuyu-sama! ¡Por favor…! - su voz se quebró en un llanto ahogado- Sé que mi poder es débil… absurdamente débil… pero por favor… divídete y haz lo que puedas por ellos… ¡Tienes que ayudarme a salvarlos!

El destello de chakra iluminó por un instante la escena y la silueta viscosa de Katsuyu apareció.

-Sakura-chan…

La babosa se dividió sin demora, extendiéndose sobre el abdomen de Naoki y la pierna de Sasuke, vertiendo su chakra sanador en sus cuerpos moribundos, pero Sakura sabía que no era suficiente, al menos no para el pobre chico peliplata que había tomado la decisión absurda de dar su vida por ella.

Otro espasmo sacudió a Naoki.

Y entonces, el silencio.

Su corazón se detuvo.

-¡No!- Un rugido de angustia brotó de lo más profundo de su alma, sus manos, ensangrentadas y temblorosas, se posaron sobre su pecho, presionando con fuerza- ¡Vamos, Naoki, respira! ¡Respira, maldita sea!

Neji guardó silencio, observando con su Byakugan la trágica verdad, pero ella no se rendiría.

No podía.

-Ha tenido suerte, la roca no alcanzó ninguna arteria importante- dijo Katsuyu con calma, refiriéndose a Sasuke- vivirá.

Sakura apenas la escuchó.

Seguía presionando.

Seguía peleando.

-¡Vuelve! ¡Tienes que volver!- sollozó, su chakra vertiéndose en cada compresión, en cada súplica.

El cuerpo de Naoki convulsionó de pronto, y un jadeo profundo rasgó el aire.

Sakura sintió cómo su mundo temblaba cuando sus ojos mieles apagados pero vivos, se entreabrieron y la encontraron.

Había vuelto.

Lo había logrado.

Lo había salvado.

El alivio le desgarró el alma, sus lágrimas cayendo como ríos sobre su piel aún fría.

-¿P-por qué…?- su voz apenas era un susurro roto- ¡¿Por qué hiciste algo tan estúpido?!

Naoki, con la poca fuerza que le quedaba, le dedicó una débil sonrisa.

Su mano, pálida y temblorosa, buscó la de ella, aferrándose a la vida con la poca energía que aún le quedaba.

-Por amor…

Las lágrimas de Sakura cayeron sin control mientras lo abrazaba con desesperación, con un miedo atroz, con la dolorosa certeza de lo cerca que estuvo de perderlo.

Naoki se desvaneció en la inconsciencia.

Pero su pulso, aunque débil, aún latía.

Los ojos ónice de Sasuke se entreabrieron encontrándose con la mirada perla de Neji siendo atravesada por un destello de alivio al verle despertar entre pesados parpadeos.

Se sentía perdido.

Sasuke contempló la escena desde su posición sintiéndose un absurdo espectador, Sakura le había salvado la vida a ese molesto chico, pero aún más importante, él le había salvado la vida a ella, un atisbo de celos mezclado con profundo agradecimiento por sus vidas apretó su corazón las palabras de Sakura resonaron en su mente como si de un sueño lejano se tratasen.

¿Había sido una cruel alucinación?

"No puedo perderte"

¿Es que ella en realidad sentía algo por él?

Se cuestionó incluso a sabiendas de que no era el momento, Neji le tomó en brazos acercándolo a Naoki para recostarle a su lado.

La babosa desapareció con un puff anunciando la perdida de chakra que Sakura estaba sufriendo.

-Ha perdido sangre pero Katsuyu-sama dijo que vivirá, vio a su compañera sonreír débilmente cabeceando.

-Y-yo…

-¡Sakura!

Sus ojos se expandieron con preocupación sujetando su cuerpo antes de que cayera de bruces sobre Naoki y Sasuke, la acomodó recostada junto a su pelinegro compañero, su expresión cansada parecía cargada de paz, sus esfuerzos por salvarles la vida habían requerido de casi todo su chakra, activó su byakugan y asustado se percató de los niveles peligrosamente bajos de energía en su cuerpo, recorrió su mirada perlada entre los tres pero una voz profunda lo interrumpió.

-Primero… a Naoki… -susurró Sasuke con la voz quebrada, apenas un aliento de su antigua fortaleza- se desangrará si no le atienden…

Neji asintió sin cuestionarlo pues era la orden del líder de la misión.

Sin perder más tiempo, se adelantó, tomando a Naoki en su espalda con cuidado para llevarlo hasta la estación de control, donde recibiría la atención médica de emergencia que necesitaba para estabilizarse.

El silencio que quedó tras su partida era espeso, sofocante.

Sasuke, atrapado entre la inconsciencia y el dolor, buscó a tientas la calidez de su mano, la única ancla que le quedaba en medio del abismo que amenazaba con engullirlo, pero el frío lo envolvía todo, implacable, reclamándola a ella también.

Si Neji no se apresuraba, ambos morirían de hipotermia antes de que pudieran regresar a casa.

-¿P-por qué tú…?- intentó preguntar perdido dentro de sí pero las palabras se ahogaron en su garganta.

No.

No era el momento para dejar que su voz temblara por algo tan absurdo como sus irreparables celos.

Porque ella lo había dicho con claridad.

Porque ella no quería perder a Naoki.

Su corazón se estrujó y no pudo evitar sentir que el peso de aquellas palabras era más insoportable que el dolor en su propio cuerpo.

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Notas de la autora:

Un capítulo intenso, justo cuando empezaba a caerme bien Naoki… En fin, cosas que pasan (? ¿Qué les pareció el capítulo? ¿Va gustando esta historia? Gracias a todos por sus lecturas y sus amables reviews! Me alegra mucho saber su opinión y el apoyo que le dan a esta historia, me anima mucho a seguir escribiéndola.

Subo este capi por adelantado, comunicado importante sobre la actualización de capítulos, no tengo mucho tiempo disponible para escribir y editar así que creo que haremos una pequeña pausa en lo que me reorganizo, he revisado todas las historias y me he decidido a pausar Luces de Neón que está entrando en un arco muy complejo, necesito tomarme mi tiempo para editar, así que continuaré esa historia cuando finalice Entre Líneas o Fragilidad que tienen un poco más de actividad.

Con cariño,

Azulen.