Saludos, chicos ¿Cómo están? Espero que se encuentren excelente, y listos para otro capítulo de la historia, no quiero entrar en más detalles, ¡Así que empecemos pero ya! ¡Corre capitulo!
Capítulo 15 Altibajos
— ¡Ah, Lori! No sabía que seguías despierta.
— Aún es temprano, tontito, mama está haciendo la cena.
— Ya veo, ahora mismo te cuento todo.
Lincoln procede a contarle todo a su hermana mientras que Lori que escucha detenidamente con atención.
— Y esa es básicamente toda la historia.
— Vaya, además de ser expertos en Karaoke, no fue difícil que los convencieras ¿Eh? En fin, creo que hice mal en juzgar a Shinsuke, no parecía ser mala persona después de todo… Ojala pudiera disculparme… Luchando contra él.
— ¿A qué te refieres, hermana?
— ¿Qué acaso no recuerdas como lo trate cuando este intento coquetear con Leni? No sé si lo coqueteo o no pero supongo que lo habré malinterpretado.
— Entiendo pero ¿Qué tiene que ver la parte con la que quieres pelear contra él? ¿Acaso buscas ponerlo a prueba o algo?
— Es exactamente lo que busco. Ponerlo a prueba, a ver si realmente posee un nivel más alto en combate que yo y mis amigas.
— Ah, ya entiendo, pero no lo subestimes, recuerda que el me salvo de Chandler y sus secuaces y que las artes marciales son parte de la cultura japonesa, así que… No creo que puedas vencerlo.
— ¿Ahora eres tu quien me subestima, Lincoln? —Ríe Lori ante el comentario de su hermano— En fin, en cuanto nos visite, dile de mi parte que lo quiero desafiar a un combate, a ver qué tan bueno es —Dice Lori a su hermano mientras que deja a Lincoln con algo de duda yéndose a la concina a ayudar a su madre—
— Me pregunto porque querrá desafiar a Shinsuke… Bueno, no tardare en saberlo.
— ¡Chicas, Lincoln, la cena está servida! —Alzo la voz Rita Loud, la madre anunciando que la comida ya está preparada y en ese momento las chicas mayores y menores bajan rápidamente a la cocina para comer—
Ya todos en la cocina, la madre Loud procede a preguntar a sus hijas e hijo sobre que hicieron hoy y entonces la que procede a empezar era engreída de Lola…
— ¡Lindsay Sweetwater no deja de vencerme en los certámenes! No sé si debería retirarme para dejar de ser humillada…
— En fin… —Añade Lana— Le acabo de enseñar a Brincos nuevos trucos, El Diablo cada vez mejora su rendimiento en las carreras, quizá debería meterlo en algún concurso.
— Suspiro —Añade Lucy— Yo he estado escribiendo nuevo poemas pero no logro inspirarme mucho, la verdad es que mi mente estuvo muy en blanco estos días… Eso sin mencionar que Lynn y papa ya no está con nosotras, sigo sin entender el porqué de su rabia…
— Bueno, Lucy —Responde Luan— Ya deberías saber que a papa le cerraron el restaurante gracias a que un productor de televisión no le gusto la lasaña que hizo papa para sorprenderlo y en cuanto a Lynn, pues la botaron del dojo debido a que fracturo el brazo de un alumno. No es de sorprender que ella siempre haga eso.
— Ya veo…
—Habla Luna— Como siempre quede con Taby y Sam para ensayar y practicar nuevas canciones, Mick Swagger viene de gira este año y no pensamos perdérnoslo por nada del mundo, aunque si necesito nuevas cuerdas para mi guitarra, siento que estado sonando algo desafinado últimamente, pero ya lo resolveré.
—Es turno de Leni— Lori ha estado ayudándome con unos vestidos que quería probar con Lincoln, bueno si es que el desea, claro. Aunque pienso que le quedara muy bien, estoy segura.
— Debido a la ira de papa —Añade Lori— Es posible que Bobby y mis amigas ya no quieran visitarme más, así que solo nos reuniremos en el centro comercial o en un dojo libre y vacío para seguir con los regímenes de entrenamiento para Lincoln… Pero pienso que él tiene algo que agregar ¿Verdad, hermanito?
— ¿Eh? ¡Ah, cierto! Hoy he ido con Lily al centro comercial con Clyde, Stella y compañía, y sorpresivamente nos hemos encontrado con el Señor Shinsuke y su prima en el salón de Karaoke ¡Cantaban fenomenal! ¡Hacían un dúo único! Y no solo eso, logre convencerlo para que me entrenase por fin. Finalmente sabré lo es ser un artista marcial.
— ¡Si! —Añade Lily— Como la prima del señor Shinsuke también es maestra en Judo, me preguntaba si podías pagarme las clases con ella ¿Qué dices, mama?
— ¡Cariño, eso es grandioso! Me alegra que por fin lo lograras. En cuanto a lo otro, hija. Tendré que pensarlo, aun la maestra Nagano me mira con malos ojos después de que botase a Lynn de su dojo. Pero estoy segura de que podríamos llegar a un acuerdo.
— ¡Si, viva! ¡No puedo esperar a que me enseñe una maestra de verdad! ¡Estoy tan emocionada!
— También yo, hermanita, también yo.
Y así prosiguió la conversación familiar entre todas las hermanas y Lincoln y Rita también hasta que hiciera más tarde ya hasta llegar a las 11:00 p.m.
— Bueno, chicas, Lincoln, ya se está haciendo tarde, es mejor que vayan a dormir, mañana será otro día.
— ¡Si, mama! —Respondieron todas las hermanas al unísono e incluyendo Lincoln mientras que cada una se retiraban a sus habitaciones a descansar—
(…)
En casa de los primos japoneses, en la habitación de descanso, estaban conversando un poco de su día y de su encuentro con los chicos, Eri estaba hablándole a su primo.
— Bueno, ahora que nos hemos propuesto en entrenar a los chicos ¿En que nos va beneficiar o ayudar a nosotros? ¿Sera cierto lo que nos dijo ese ninja al respecto sobre ese productor y a los chicos?
— Tampoco estoy muy seguro, Eri, pero de que los ayudaremos, los ayudaremos, y en cuanto a Guy… No sé de él hace cuantos días. Me pregunto si aparecerá de la nada a mandarnos otro mensaje o a desafiarnos a otra pelea. Quien sabe, pero hoy no pienso entrenar, quiero descansar, así que buenas noches, prima.
— Que descanses, primo, yo también dormiré ahora mismo.
Entonces ya de mañana y día de semana, Eri y Shinsuke se preparan para otro día de arduo trabajo, mientras desayunaban, estaban coordinando que día se pasarían por la casa de la familia Loud, la prima de Shinsuke tenía el presentimiento de que se estaba olvidando de algo, hasta que por fin lo recordó…
— Shinsuke, cuando estabas en Japón tratando de convencer a tu padre que te dejase ir a verme, esa carta que te mande, decía algo que un chico peliblanco sufría mucho a causa de su padre y hermana ¿No será el mismo Lincoln al que me refiero o quizá este alucinando cosas?
— No entiendo bien a dónde quieres llegar, Eri, si te refieres a Lincoln pues es obvio que lo vamos a ayudarlo a él y a su hermanita sin importar que, pero si te referías a la familia de Lincoln, pues creo que exageras un poco ya que dudo que su familia lo hagan sentir menos o que lo traten como una oveja negra, ya estarían presos mas bien.
— Entiendo, entonces tal vez sea yo quien esta imaginando cosas… Da igual, apurémonos que se hace tarde.
— Cierto, vámonos ya.
Ya afuera de la casa, y dirigiéndose al centro comercial de Royal Woods para comenzar a trabajar en el dojo, Eri y Shinsuke se encontraron con una impactante y mala sorpresa…
— No… Es posible… No puede estar pasando esto… —Dijo Eri impactada—
— … —Shinsuke se queda sin palabras ante lo que están por presenciar ahora mismo—
El dojo de Eri había sido… Clausurado… Pero ¿Cómo y porque? Adivinaron, el sucio Dan ataca otra vez. Entonces Eri con desesperación entra al puesto a ver si hay alguien y habían 2 hombres negociando, uno era el dueño del centro comercial y otro era uno de los abogados de Dan.
— ¡Señor Roy! ¿Qué está pasando? ¿Qué hace?
— Ah, señorita Nagano. Lamento mucho este suceso pero, temo que no pudimos informarle de esto antes, hemos clausurado su dojo, será remplazado por un puesto de revistas. No se lo tome a mal, son solo negocios.
— ¡¿Negocios?! ¡¿Cree que los negocios son más importantes que las personas dediquen su vida al esfuerzo y vivan para una mejor vida?! ¡¿Cómo rayos se atreve?! ¡¿De qué viviré ahora?! ¡¿No se da cuenta de lo que hace, sinvergüenza?!
— Si me sigue hablando en ese tono, llamare a seguridad a que la echen a usted y a su novio.
— ¡Él no es mi novio, malpensado! ¡Él es mi primo! ¡Lo va a lamentar, señor Roy, ya vera! —Eri se retira del puesto con los ojos llorosos mientras que su primo mira al dueño con mala cara y le dice—
— Debería darle vergüenza, amigo ¡Eri, espera! —Dijo el japonés mientras seguía a su prima—
— Y yo que creía que los japoneses eran gente educada y comprensiva, en fin ¿En dónde íbamos?
Ya a fuera del local, Eri se sentó en una banca a llorar desconsoladamente mientras que su primo trata de calmarla.
— Eri, no llores, por favor, encontraremos otro lugar donde reinaugurar tu dojo. Hasta buscare un trabajo para mí, pero vamos, no te pongas así.
— No lo entiendes, Shinsuke, desde que vine aquí a Royal Woods he dedicado mi vida a este negocio de ser instructora de judo. No solo por el dinero si no por la pasión que siento por esta disciplina y ahora me pasa esto.
— Se lo que se siente perder algo valioso. Pero recuerda que todo tiene solución. Si ese idiota no te ha dicho nada y prefirió clausurarlo, pues me asegurare de que se arrepienta. No permitiré que se salga con la suya. Eso dalo por hecho. Pero por mientras… Vamos a casa de Lincoln, seguro que conocer al chico te hará sentir mejor, es muy educado, humilde y amable.
— Esta bien, vamos entonces.
Asintió Eri a la petición de su primo mientras que se dirigían a la avenida Franklin. Dicho suceso inesperado frustro mucho a la prima de Shinsuke, pero le ayudaría mucho a tranquilizarla yéndose a la casa del peliblanco, mientras conversaban un poco más hasta llegar a dicho hogar, la nipona hablaba lo siguiente.
— De verdad no puedo creer que me pasara esto sin que me consultaran, estaba al día en mis pagos y facturas ¿Por qué no me habrán avisado sobre esto antes?
— Eso mismo quisiera saber, no puede ser que te hayan hecho esto, pero no es de sorprender ya que no siempre hay gente buena en este país. Pero como te digo, buscare un trabajo de medio tiempo a ver si eso ayuda en algo.
— Creo que si será buena idea que consiguieras uno por mientras, primo, creo que ser repartidor de fideos ramen sería lo ideal para ti ¿No lo crees? Solo digo.
— No, Eri, tienes mucha razón. Empezare por ahí a ver si eso me va bien, pero estoy seguro que no me ira mal ahí, nunca he sido repartidor en mi vida pero no está de más intentar. Esta decidido, seré repartidor de fideos ramen.
— Gracias, Shinsuke, siempre puedo contar contigo.
— Para lo que gustes, prima, para lo que gustes. Bien, creo que es aquí.
Shinsuke procedió a tocar el timbre de la puerta y quien les abrió fue nada más y nada menos que Lincoln Loud.
— ¿Si? ¡Señor Shinsuke, señora Eri! ¡Si vinieron! —Dijo el peliblanco muy feliz y emocionado— Esperen, dejen que les presente a mi madre ¡Mama, son ellos! ¡Ya llegaron!
— ¿Qué? ¿Tan temprano ya tenemos visitas y…? ¡¿Señora Nagano?! —Dijo Rita sorprendida al reconocer a la maestra de Lynn Jr—
— Hola, Señora Loud… —Saludo Eri con un poco de frialdad—
— Mama, te presento a Shinsuke, él fue quien me salvo la vida antes y ahora quiere entrenarme para que me haga más fuerte que antes —Dijo el peliblanco presentando al Japonés de manera cordial mientras que Shinsuke hace una reverencia como saludo—
— Es un placer, Señora Loud, como vera he salvado a su hijo de algunos abusones que han querido agredirlo. Y me ofrezco a ayudarlo si me lo permite por favor.
— Lincoln —Dice Rita dirigiéndose a su hijo— Nunca me dijiste que te has encontrado con unos abusones que iba a atacarte, pero en fin, si deseas que el japonés te entrene, entonces no hay ningún problema. Y en cuanto a usted, Señor Shinsuke, le agradezco mucho por haber salvado a mi hijo, normalmente sus hermanas terminan salvándolo ya que siempre abusan de él, pero con su ayuda eso cambiara, y bien ¿Por qué no pasan? Les puedo ofrecer algo de comer si gustan.
Dijo Rita invitando a los japoneses a entrar mientras que arriba, alguien los espiaba, y resulto ser Lola con un pequeño headset en su oreja escuchando la conversación de que van a entrenar a Lincoln, entonces la princesa alerta a todas las hermanas sobre ello, empezando por Lori.
— ¡Lori! ¡Reunión de hermanas! ¡Ahora mismo! —Ordeno la pequeña diva—
— ¿Porque? —Pregunta la rubia confundida—
— ¡Un par japoneses están en casa y quieren entrenar a Lincoln!
— ¿Japoneses dices? Un segundo… ¡Ellos!
— ¿Acaso los conoces? —Pregunta Lola asombrada—
— Lo siento, Lola, pero tú y Leni encárguense de la reunión, yo iré abajo por un momento a ver sucede.
— De acuerdo ¡Leni, reunión de hermanas, ahora! —Ordeno Lola a su hermana la modelista mientras que la rubia mayor baja las escaleras para averiguar que está sucediendo y entonces…—
— ¿Mama? ¿Me has llamado…? ¿Shinsuke?
— ¡Ah! Creo que ya conoces a mi hija, Lori —Dijo Rita introduciendo a su hija hacia el japonés—
— Si… —Dice Shinsuke tratando de idear una respuesta— De hecho me topé con ella en el centro comercial, parecía algo agresiva conmigo ya que ella se niega que entrene a su hermano.
— ¿Es eso cierto, Lori? —Pregunta Rita seria a su hija mayor mientras que Lori responde—
— Pues al principio creí que estaba coqueteando con Leni pero ya que no fue así, me disculpo por mi actitud recia de antes, es solo que soy un poco sobreprotectora con mis hermanas y Lincoln y jamás permitiría que algo malo les pasase.
— Lo entiendo, hija, pero eso no es motivo para ponerte agresiva, además este hombre salvo la vida de tu hermano, deberíamos ser más agradecidos, el solo quiere ayudarlo.
— Lo entiendo, mama, lo siento.
— En fin, ahora que todo está arreglado, iré a la cocina y preparare algo para todos. Lori, Lincoln ¿Por qué no atienden a nuestros invitados?
— Claro, mama —Respondieron los 2 al unísono mientras acompañaban a los japoneses al sofá de la sala—
— ¿Sabes, Eri? Creo que exageraste un poco al decir que esta familia maltrata mal a sus hijos, parecen ser encantadores.
— No te confíes mucho de ellos, primo, ya pronto veraz su otra cara de la moneda de esta familia, estoy segura.
— Y dígame, Shinsuke ¿Que le trae por aquí? ¿Hay algo que podamos hacer por usted? —Pregunta Lincoln amablemente y el japonés responde—
— No, no te preocupes, Lincoln, solo estábamos de paso por tu casa, y pensamos ¿Porque no visitarte por lo menos un rato y querer conocerte? Por cierto, me gusta el interior de tu casa, parece ser cómoda.
— ¡Muchas gracias! Aunque no es la gran cosa sinceramente, pero en fin. Y… ¿Cuándo cree que podamos empezar con los entrenamientos? Realmente estoy deseoso por comenzar.
— Me agrada ese entusiasmo tuyo muchacho, aunque ha habido un pequeño contra tiempo, hace poco el idiota del dueño del centro comercial clausuro el dojo de mi prima sin decirnos absolutamente nada.
— Si… —Añade Eri aun con molestia— No supe cómo reaccionar en ese momento, pero es obvio que me enfureció mucho, y así quede algo devastada.
— Oh no… Lamento mucho escuchar eso… Sí, hay gente así de desgraciada.
— Lo sé, pero eso no impedirá que te entrene, empezaremos este fin de semana ¿Te parece?
— ¡Eso sería, perfecto! Entonces ¿Tendría que ser en mi casa o en la suya?
— Pienso que la mía estaría bien.
Lori interviene en la conversación queriendo decirle algo al japonés…
— Esto… Shinsuke ¿Verdad? Mira, con respecto a cómo me comporte en el centro comercial, quisiera disculparme por cómo te he tratado antes, si te sentiste agredido, lo siento.
— Pues… Lori ¿Cierto? Pues tu agresividad me hizo creer que Lincoln está mejor contigo que conmigo, ya que eres su hermana mayor, y en cuanto a lo otro, descuida, todo bien.
— Genial, para compensártelo… ¡Te desafío a una pelea!
— Seguro ¿Por qué…? Matte… ¿Nani? (Espera ¿Qué?)
— Lo que oíste, quiero desafiarte a un combate para ponerte a prueba y ver si eres lo suficientemente bueno, si me derrotas, dejare que entrenes a mi hermano, si pierdes, yo me encargare de entrenarlo ¿Qué te parece? Justo ¿No?
— Esto… Yo…
— ¡Mi primo acepta! —Responde Eri por su primo pero este le reprocha—
— ¡Eri!
— Vamos, Shinsuke, sería una buena oportunidad para demostrar que bajo nuestra tutela, Lincoln llegaría muy lejos, así que… ¿Por qué no?
— Hmm… Está bien, acepto tu desafío, pero sería mejor si lucháramos en el patio de la casa de mi prima. Dudo que tu madre nos deje luchar aquí.
— ¡Pues obvio! Duh, En fin, dame la dirección, nos enfrentaremos esta noche, estoy ansiosa.
— Aquí tienes, Lori, y entonces, dejando de lado las peleas ¿Por qué no mejor conversamos de otra cosa?
Entonces de repente aparece la hermana menor Lily, quien se sorprende de ver a la prima de Shinsuke.
— ¿Sensei Eri?
— Ah eres tú, pequeña ¿Cómo estás?
— ¡No puedo creer que todos estemos juntos! ¡Esto es increíble!
— ¿Acaso los conoces, Lily? —Pregunto Lori a su hermanita y esta responde—
— ¡Pues obvio! ¡Lincoln me llevo a que los conociera y son muy buenas personas! Además la señora Nagano es maestra en Judo, así que estoy ansiosa por que vaya a entrenarme.
— Como dije antes, tu entusiasmo me gusta mucho, pequeña, pero tendrías que hablar con tus padres primero.
— Oh, con respecto a eso, Señora Nagano —Aparece Rita para responder a Eri— Resulta que hemos tenido cierta ''Tensión familiar'' Mi marido perdió su trabajo por una denuncia y perdió el control por eso y ha estallado en ira maltratándonos a todos, tuvimos que demandarlo para que se lo llevaran y en cuanto a mi hija Lynn Jr. tuvimos que hacer lo mismo pero con un reformatorio. Ahora ya no se encuentran con nosotros.
— Ja, Hace falta demasiada ineptitud y falta de autocontrol para llegar a esos extremos, señora Loud, no es de sorprender que su marido se comporte de forma inmadura como su propia hija, con más razón llevan el mismo nombre juntos, pero… Me pregunto… ¿Quién estará detrás de esas demandas?
— Es todo un misterio, lo sé, señora Nagano. Por cierto ¿Gustan quedarse para almorzar un guiso a la cacerola? No es por presumir, pero me sale ''Exquisito''
— Suena muy bien, yo si me quedo —Afirma Shinsuke—
— Bueno ¿Ya qué? Nos quedamos, señora Loud, muchas gracias por su hospitalidad.
— No es nada, señora Nagano. Lo que sea por atender a un invitado.
Luego Lily le pregunta a su madre lo siguiente…
— Mami ¿Podrías dejar que la señora Nagano me entrene por favor? Realmente quiero experimentar como es que una judoka japonesa te entrene.
— Ah cierto, su hijita me ha estado insistiendo mucho que la entrene, como es muy inocente, no creo que me cause mucho problemas lastimando otros alumnos, pero me preguntaba si podía concederme su permiso para entrenarla.
— ¡Pero por supuesto que sí! Pero solo si Lily me promete no lastimar a otros a alumnos en los entrenamientos ¿Me lo prometes, hija?
— ¡Prometido! —Exclama Lily—
— Pero, Señora Nagano ¿Me saldrá caro?
— No se preocupe, como ya la conozco, yo sé que usted ya es de confianza.
— ¡Muchas gracias! ¡Se lo agradezco mucho! Iré a ver si ya termino de freírse la carne.
Dicho esto, Rita se retiró a la cocina a terminar de hacer el almuerzo, mientras que en la rejilla de un conducto, Lucy con walkie talkie espiaba la conversación de los japoneses con Lincoln y Lori. Entonces Lola le habla por la radio.
— ¡Lucy, informa ya!
— Pues por lo que veo, todo parece estar normal, nada fuera de lo común, solo que ambos japoneses no solo entrenaran a Lincoln, sino también a Lily, y mama hará guiso a la cacerola y, oh oh… ¡AHHHHH!
Lucy no pudo terminar ya que el conducto no pudo aguantar más su peso haciendo que se cayera al suelo como a 4 metros de altura quedando al descubierto. Lincoln, Lori, Lily y los japoneses se sorprenden.
— Suspiro… No… No es lo que parece... Je… —Sonríe tontamente la gótica—
— Lucy ¿Qué estabas haciendo allá arriba? —Pregunta Lori confundida—
— Ah… Nada importante… Ya me retiro.
— ¡Espera! —Dice Lincoln— ¿No quieres conoces a nuestros invitados? Lucy, ellos son Shinsuke y Eri, van a entrenarme a mí y a Lily.
— ¿Ella es una de tus hermanas, Lincoln? —Pregunta Shinsuke con curiosidad— Vaya forma más graciosa de hacer una entrada.
— Es gusto, Lucy —Saluda Eri con amabilidad y Lucy corresponde con el saludo—
— Suspiro, Lisa no mentía sobre los japoneses, realmente son gente educada y amistosa. En fin, no los molesto más, me retiro…
— ¡No puedo aguantar más, exijo saber que está pasando aquí! —Exclamo Lola tropezándose sobre las escaleras de la casa saliendo ilesa de todos modos— ¡Aja! ¿Quiénes son ustedes? ¡¿Y qué quieren?! —Exclamo aun molesta interrogando a los japoneses pero su madre la regaña—
— ¡Lola, modales, por favor! Son nuestros invitados.
— ¡No me importa sin son invitados o no! ¡Nadie entra a mi casa! —Grito la princesa queriendo atacar a los japoneses mientras que estos estaban por defenderse pero afortunadamente, su hermana gemela Lana la detiene usando su lazo de soga—
— Tu sí que necesitas auto control, hermanita ¿Y ustedes quiénes son?
Antes de que uno de los japoneses iban responder, sale otra de las hermanas Loud.
— Mama ¿Has visto mi guitarra? Necesito afinarla para el ensayo de hoy di… ¡Oh cool! ¡Invitados! ¡Me llamo Luna, la rockera de la familia! ¿Y ustedes? ¿Les gusta el rock y Mick Swagger?
Otra de las hermana aparece…
— ¿Alguien de ustedes vieron al señor Cocos? ¡Oh, estupendo, nueva audiencia!
— Eshtoy realizhando un echperimento y nesheshito un conejillo de indiash que… Oh, visitas. El plasher esh todo mío, me llamo Lisha Loud.
Se presentó la genio educadamente haciendo una reverencia mientras que los japoneses corresponden haciendo lo mismo, entonces de repente aparece la última de las hermanas Loud.
— Debo ir al centro comercial por nuevas costuras para mis prendas y… ¿Invitados? Como que… ¡Genial!
— Bueno… —Añade Lincoln— Supongo que ahora ya conocen al resto de la familia, tan solo falta papa y Lynn. Je.
Los japoneses quedaron muy anonadados por la cantidad de hijos que hay en la residencia Loud, pero Eri no estaba tan impresionada ya que los conocía desde un principio, muy antes de que Shinsuke llegase a Royal Woods.
— Vaya… Yo… No sé qué decir, Lincoln… Tienes muchas hermanas…
— Cierto, je, pero una vez que las conozcas a todas, te agradaran mucho. Créeme.
— Seguro que sí, pequeño, seguro que sí.
— Niñas —Habla Rita— Por favor, no incomoden a nuestros invitados, sean amables y corteses, el almuerzo estará listo pronto.
— ¡Si, mama! —Respondieron todas las hermanas y Lincoln a excepción de Lola quien trataba de zafarse del lazo, mientras que Shinsuke esperaba con ansias ese guiso a la cacerola y Eri simplemente veía sonriente como su primo conocía a las hermanas del peliblanco, mientras que afuera de la casa, un poco lejos, cierta cara conocida estaba observándolo todo, y resulto ser Guy—
— Parece que toda va de acuerdo a lo planeado, salvo por esa mocosa arrogante… Me pregunto dónde podrá estar… —Se dijo así mismo el ninja justiciero mientras se retiraba de la escena para ir en busca de Lynn Jr… ¿Pero para qué?—
(…)
En el reformatorio, ya de noche, Lynn, Polly y Chandler se encontraban en el patio jugando baloncesto con otros niños, el equipo de Lynn parecía llevarse la victoria y así fue, el partido había terminado debido a que uno de los guardias del reformatorio dio el aviso a los niños.
— ¡Muy bien mocosos sin remedio! ¡Termino la hora de jugar, así que vuelvan a sus habitaciones pero ya! —Ordeno el guardia y los niños y niñas no tuvieron de otra más que obedecer si no querían ser castigados de forma muy dolorosa—
— Hemos ganado como era de esperarse, se nota que no lo haces mal, pelirrojo. Pero no por eso te has ganado mi respeto aun.
— ¿Para qué? Si tú nunca respetas a nadie, eres casi tan orgullosa como yo, Lynn. Da igual, vámonos antes de que nos jalen las orejas.
— Oigan, chicos ¿Qué es eso allá arriba? —Dice Polly mientras que Lynn le responde—
— ¿Qué miras, Polly? ¿Eh? ¿Una silueta? ¡¿Y acaba de moverse?!
— ¿Qué es lo que miran? —Añade Chandler y Polly responde—
— ¿Qué no viste, viejo? Alguien acababa de hacer algún tipo de parkour y…—Polly no pudo terminar ya que el guardia los interrumpe—
— ¡Entren ya los 3 o ya verán!
Tras esa gritada, los 3 no les quedo de otra más que obedecer, haciendo caso omiso a la silueta quien estaba muy arriba por los tejados, y ya estando cada uno en sus respectivas habitaciones, los 3 aprovecharon para conversar un poco antes de irse a dormir.
— Polly —Pregunta la deportista— ¿Cómo dices que era esa silueta misteriosa que has visto? ¿Cómo era y a que se parecía?
— Pues como apenas era una silueta, no podía ver exactamente como era o a que se parecía, pero al ver como se movía y saltaba, podría decir que era algún tipo de ninja o algo… A poco si los ninjas existen hoy en día.
— Así que parecía ser un ninja… —Dice Lynn intentando llegar a una conclusión— Curioso, solo recuerdo haberme topado con un tipo así cuando lo seguía a ver dónde se dirigía y eso. No creo que me lo vuelva a encontrar nunca en mi vida.
— Hablando de ninjas ¿Ya jugaron Last Battle? —Dice Chandler— Hay un montón de ninjas a los que enfrentarse como enemigos y… —Chandler fue interrumpido por Lynn—
— Cállate, pelirrojo, mencionar un estúpido videojuego es irrelevante ahora mismo, si no aportas interesante, mejor ni hables ¿Quieres?
— Bueno, yo solo decía.
— En fin. Ya mañana seguiremos con esto, por ahora descansen todos. Sera un día pesado mañana, o eso creo.
Ordeno Lynn a sus compañeros mientras que estos no les quedo de otra más que obedecer al pedido de la deportista, salvo que un guardia les sorprenda hablando a estas horas de la noche.
Más tarde, como a la 1:00 a.m. de la mañana, Polly y Chandler ya estaban durmiendo, a excepción de Lynn Jr. Quien aún seguía intrigada saber quién era esa silueta, si resultaba ser un ninja o no, solo había una forma de averiguarlo, y era trepar por el tejado para descubrir esa silueta. Y así fue, Lynn para su suerte, la ventana estaba abierta, así que aprovecho para escabullirse y buscar unas escaleras que la guiaran hacia los tejados, media hora después sin que nadie la descubriese y ya estando en el último piso, Junior logra llegar a los tejados y para su sorpresa, logra reconocer cierta silueta, siendo obviamente Guy…
— Tu… ¡ERES TU! —Exclama Lynn— ¡Tú eres ese ninja al que trataba de seguir! ¿Qué haces aquí?
— Oh, nada interesante, solo contemplando la noche, de hecho ¿Tu qué haces aquí? ¿No deberías estar descansando? Te sugiero que vuelvas a dormir, no suelo pelear contra niños.
— Je… ¡Ni hablar! No he llegado hasta aquí para que me dijeras eso ¡He pasado por muchas desgracias últimamente, y necesito desquitarme con alguien para dejar salir toda esa frustración! ¡Y tú serás mi primera víctima! ¡Prepárate!
—Guy suspira y niega con la cabeza aceptando el reto de Lynn y se pone en posición de combate— Niños de hoy en día, no tienen respeto. Tendré que enseñarte una lección para que aprendas, aunque es obvio que nunca aprenderás.
(Ultra Street Fighter 4 Soundtrack – Guy's Theme)
— ¡Da igual! ¡Solo pelea! —Dijo Junior ya en postura de combate atacando a Guy con una patada voladora pero el ninja sin mucha complicación, contrataca con su famosa patada giratoria acertando en la cara de Junior derribándola hacia al suelo del techo—
— Mira, no quiero tener que lastimarte severamente, pero si tanto insistes, no tendré de otra que darte una golpiza para que aprendas, muestra de que estas hecho pequeña.
— Maldito… —Escupe a un lado— Fue un golpe de suerte ¡Ahora sí que te daré tu golpiza!
Exclamo Lynn corriendo hacia Guy lista para aplicar uno de sus mejores combos pero el ninja los esquiva sin mucha complicación y al esperar el momento preciso, contrataca agarrando el brazo de Lynn y le aplica un ''Seoi Nage'' La mitica llave de lanzamiento del Judo Japonés.
— Eres bastante lenta y atacas con mucha desesperación, deberías luchar con calma, tal vez así tengas más oportunidad.
— ¡Cállate! ¡Nadie me dice cómo debo pelear! —Lynn se levanta aún más enfurecida lista volver a atacar, pero Guy se adelantó con otro de sus movimientos—
— ¡Hozanto! —Grito el ninja embistiendo a la deportista mientras que esta siente el impacto del ataque derribándola nuevamente en el suelo—
— Me estas comenzando aburrir, mejor termino con esto de una vez.
Dijo Guy comenzando hacer unos movimientos con sus manos como si fuera a invocar un Jutsu o algo por el estilo.
— Dulces sueños… Lynn Loud Jr…
— ¿Cómo rayos sabes mi nom…?
Lynn no pudo de terminar su pregunta ya que Guy la ataco con un golpe que la adormecería por completo, y así fue, Lynn quedo totalmente derrotada en el suelo, luego Guy procedió a levantarla y llevarse a su habitacíon, por suerte estaba patrullando por los cuartos, luego Guy entro por la ventana del cuarto, y la dejo recostada en su cama.
— Descansa, mocosa, por azares del destino, nos volveremos a encontrar… Y esta vez, te daré una golpiza que nunca olvidaras.
Dijo el ninja ya por fin yéndose del reformatorio sin alertar a los guardias, eso de que dijo que se volverá a encontrar con Lynn… ¿Sera cierto eso o no? Quien sabe…
Y hasta acá lo vamos a dejar, chicos ¿Qué les ha parecido? Háganmelo saber dejando su review, ojala que lo hayan disfrutado y que haya sido de su agrado. Tratare de avanzar en el siguiente capítulo si es que me siento inspirado para seguir, cuídense y hasta el próximo capitulo.
