Disclaimer: El universo y los personajes que reconozcáis pertenecen a JK Rowling. Solo la trama es mía. No obtengo beneficios económicos ni lucrativos al escribir la historia.
Aviso: "Esta historia participa en la actividad multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras.
La tabla escogida es Objetos y el elemento sorteado fue Diario.
Sí cumple con la temática del mes.
Fandom: Harry Potter.
Sombras en las páginas.
Lucius estaba decidido a hacerlo. Ni siquiera pensó en las consecuencias ni en lo que pudiera pasarle a esa familia.
Despreciaba a Arthur y a toda su prole. Y si ese diario ayudaba a destruir su fachada de perfectos seres de luz, mucho mejor.
Además, era un diario que el mismísimo Señor Tenebroso le dio a su padre. Eso significaba que tenía el potencial de traerlo de vuelta... O desatar algo malicioso.
Él mismo lo había revisado primero, arriesgándose a escribir en él en cuanto vio que todas las páginas estaban en blanco. Se lo habría ordenado a uno de sus elfos, pero ellos podrían estropearlo y quería que no hubiera errores.
Tom, la persona del diario, o el remanente, mejor dicho, le explicó lo que podía ocurrir, solo después de que Lucius le dijo quién era.
Así fue cómo se decidió a poner en marcha su plan. Esos Weasley estarían hundidos más bajo que la bóveda más profunda del banco. No es que estuvieran en lo más alto, precisamente.
Sonriendo, agarró el "inofensivo" diario y mandó llamar a Draco. Era hora de irse.
Su plan salió a la perfección a pesar de llevarse un ojo morado. Lucius había agarrado un libro desgastado de la niña pequeña, una chica tenía más posibilidades de escribir en el diario, y subrepticiamente, lo introdujo entre las páginas.
Ahora solo quedaba esperar.
Celebró su victoria con un vaso de whiskey de fuego. Le gustaba cuando las cosas salían bien.
