Disclaimer: El universo y los personajes que reconozcáis pertenecen a JK Rowling. Solo la trama es mía. No obtengo beneficios económicos ni lucrativos al escribir la historia.


Aviso: "Esta historia participa en la actividad multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras.


La tabla escogida es Personajes y el elemento sorteado fue Rivales.

Sí cumple con la temática del mes.

Fandom: Harry Potter.


Lockhart en problemas.


Gilderoy no daba crédito. Avery lo había vuelto a hacer. Ese maldito patán había escrito otro libro y lo iba a publicar en la misma semana en la que salía Domesticando al Ridgeback noruego.

No era la primera vez que lo hacía, pues cuando lanzó hacía seis años Un año entre estudiantes, ese maldito impostor publicó El viaje a la luna. Y a pesar de su apellido, las brujas y magos perdían la cabeza por él. Y Gilderoy se negaba a compartir su popularidad como autor con otro hombre atractivo. ¡Si es que no recibía tantas cartas como antes, por amor a Mordred! Y ver que su correo disminuía cada vez, le tenía en un sinvivir.

Pero Avery se las pagaría. No sabía cuándo ni cómo, pero ese ladrón de fans caería en picado a la nada y él recuperaría la atención de todo el mundo.


Los días pasaron y Gilderoy aún estaba maquinando cómo acabar con Avery. Su final tenía que ser catastrófico y tan vergonzoso, que nunca más quisiera mostrar su cara en público. Sin embargo, un paquete que recibió, cambió sus planes. Pues el nuevo libro de Avery iba sobre él, Gilderoy Lockhart.

Al principio se emocionó un poco, porque bueno, era un libro sobre su persona. Pero en cuanto leyó el título, el corazón comenzó a latirle a toda velocidad, le sudaban las manos y se le encogió el estómago.

"Cazador cazado." Se leía.

La sinopsis explicaba cómo había desmontado los casos de Gilderoy uno por uno, en especial lo ocurrido durante el año que dio clases.

Pero eso no podía ser. Porque si era así, descubriría que había desmemorizado a Harry Potter y al pelirrojo amigo suyo y lo de la niña muerta.


Cuando los aurores fueron a por él semanas después, pensó que debería haber acabado con Avery en cuanto lanzó su primer libro.