Habían pasado al rededor de una semana desde que Hiccan se estrello en el castillo de Arendelle y las cosas fueron relativamente bien con ella.
—¿Cómo sigue?— pregunto la Reina Iduna
—A comparación de hace una semana esta mejor— admitió él
—Ya estoy curada?— pregunto Hiccan desesperada
-No. Aun no estas del todo curada— respondió él solo para escuchar el gruñido de frustración de Hiccan y la leve risa de la Reina— Sin embargo creo que estas lista— hablo el médico terminando de revisar su pie y quitarle el vendaje— ¿Cómo te sientes?—
—Pues bien... ya no me duele— respondió Hiccan moviendo su pie con normalidad
—Me alegra— entusiasmando el médico— Pero en cuanto a su muñeca creo que lo tendrás como un mes o dos sin moverlo—
—Genial— se la quería
—Pero el lado bueno es que ya podrás salir de tu cuarto— esto emociono a Hiccan
—Solo si alguien te acompaña— continuó Iduna
—Es mejor que nada— Hiccan se encogió de hombros
—Bien— el médico reconoció sus cosas— Me retiro, pero volveré esta noche para verificar su estado—
—De acuerdo y gracias por venir— dijo Iduna y el médico hizo reverencia antes de irse— Entonces Hiccan ¿te sientes bien?—
—Muy bien de verdad—
—Es un alivió— se sentó a su lado— Ahora que el Médico te dio permiso de salir y caminar ¿te gustaría cenar con nosotros?—
¿Quiere que yo cene con ustedes?— pregunto sorprendida e Iduna asintiendo— Y-yo no quiero ser una molestia—
—No eres molestia querida, sería un honor que estuvieras con nosotros— afirmo Iduna, Hiccan dudo por un momento, pero la mirada esperanzada de la Reina le hizo de opinión
—Me encantaría Majestad—
—Esplendido, le diré a las sirvientas que preparan todo y te den un lindo atuendo—
—Yo quisiera ir con mi ropa sino es molestia—
—Oh querida eh... la verdad es que tu ropa ya no estaba en condiciones de volver a usar la mayor parte estaba además de estar rota— explico un poco avergonzada
—Entiendo—
—Pero no te preocupes lo que te darán será lo más cómodo para ti—
—Gracias—
—Entonces te esperamos— luego la Reina salió de la habitación
Hiccan se quedó en la cama un momento antes de que levantarse y sentir que podía caminar sin dolor, hizo varios movimientos para ver cual era su límite, al terminar fue a la ventana. Admiro el jardín del castillo, aunque estaba cubierto con una ligera capa de nieve eso no le hacia perder su hermosura, aunque la verdad estaba pensando en alguien o más bien en alguien.
—Eres de verdad o solo te soñé— susurro Hiccan mirando su mano, puede que haya sido el dolor y el efecto de la medicina que aplico el doctor, pero recuerda la sensación de haber estado con alguien la noche que fue a ver a Chimuelo, unos toques en su puerta la sacaron de sus pensamientos— Adelante— luego abrió la puerta entrando varias sirvientas.
—Su alteza— todas hicieron reverencia
—La Reina nos envió a prepararte— dijo la mayor de todas ellas
—Y es necesario que estén todas aquí?— pregunto Hiccan un poco preocupada
—Créame que si— acercando y todas se acercaron a Hiccan
(...)
Anna puede que haya sido educada con los modales que debe tener una princesa además que este preparada para en algún futuro ser Reina en caso de que su hermano no pueda asumir el cargo por ciertas situaciones, y en l fondo desea que no le pasa nada a su hermano, sin embargo ella siempre a sido curiosa e inquieta hasta hoy.
Como no serlo cuando el único compañero de juegos y único amigo fue alejado de ella sin motivo, por años intento de muchas maneras divertirse sola y la mayoría fracaso, por lo que cada vez iba a tocar la puerta de su hermano con la esperanza de él abriera y para su decepción no pasaba. Pero ahora era diferente porque había una niña en el castillo y deseaba pasar tiempo con ella antes de que se fuera.
—Preparen todo— escucho la voz de Kai— Todo debe ser perfecto para la cena—
—¿Es cierto que la princesa cenara con sus majestades?— pregunto una sirvienta
—Si así es— afirmo Kai— Así que quiero que todo este preparado antes de que se anuncie la cena ¿Entendieron?— les pregunto y todos asintieron— Entonces vayan a sus puesto— ordeno y todos se dispersaron— Gerda querida— le hablo a Gerda— Quiero que prepares al Príncipe Elías, el rey le ha ordenado que cene esta noche con todos—
—¿El Príncipe cenara con su familia?— pregunto sorprendida y Kai asintió— ¿Él ya esta enterado de esto?—
—El Rey irá personalmente a decirle al Príncipe— esto dejo confundida a Gerda— Esto dependía si la Princesa Hiccan aceptaba la propuesta—
—Comprendo, no se preocupe haré que el príncipe se prepare al igual que la princesa—
—Cuento con usted— luego tomaron caminos distintos
Mientras todo esto sucedía, Anna estaba escondida entre las cortinas escuchando la conversación.
—Els al fin saldrá— murmuro con una sonrisa y salió corriendo de su escondite y fue hasta la oficina de su padre entrando de repente— Papá ¿Es cierto que Elías cenara con nosotros?—
—Anna ¿Qué te he dicho de entrar sin llamar?—
—Que es de mala educación y no sabes lo que este haciendo la persona al otro lado, por lo que es mejo llamar antes de entrar— dijo con un tono de burla pero Agnar al ver que lo recordaba lo dejo pasar— Pero hablo enserio ¿Els saldrá de su habitación?— pregunto emocionada
—Si lo hará, aunque tengo que decirle—
—Oh ok, pero Hiccan también estará en la cena ¿verdad?—
—Si lo estará— asintió Agnar— Por cierto quiero hablar contigo sobre tus visitas hacia Hiccan—
—Ah... ya lo sabes— murmuro tratando de evitar mirarlo
Durante la semana se escabullía a la habitación, por su condición no podía salir ni de su cama así que traía libros o incluso juegos de mesa, con los libros Anna se los tenía que leer porque ella entendía el idioma pero no podía leerlo y con los juegos le enseño a jugarlos, a veces se arrepentía porque ella le ganaba.
—Si. Anna no te estoy llamando la atención ni nada de eso, simplemente me hubiera gustado que hablaras con nosotros antes—
—Si y lo siento—
—Pero esta bien, lo has hecho con Hiccan es bueno.— Agnar suspiro— Se que apenas la conoces una semana, pero Hiccan a pasado muchas cosas para llegar aquí y... aun le afectan— esto preocupar Anna— Y creo que tu presencia la ayudado a olvidar de momento sus preocupaciones... y espero que sigas haciendo cuando ella pueda salir de la habitación ahora que el medico se lo permitió—
—Lo haré padre— afirmo Anna decidida
—Anna— se acerco a ella— Déjame decirte un secreto— Anna asintió y Agnar se acerco al oído de su hija— Si las cosas salen bien, es posible que tu hermano salga más seguido— le susurro y se alejo
—¿Lo dices enserio?— pregunto sorprendida
—Si, pero no se lo digas a nadie— le giño el ojo y Anna se rio— Bueno yo tengo que hablar con tu hermano y si quieres puedes mostrarle el castillo a Hiccan—
—Si señor— Anna hizo un saludo militar y salió de la oficina
—¿Anna?—
—Ah hola mamá— saludo Anna y fue abrazarla— ¿Sabias que Elías cenara con nosotros?—
—Si lo sabía, pero aun faltan horas para que pase—
—Lo se es solo que me emociona— salto de emoción— Voy a ir con Hiccan para mostrarle el castillo— luego corrió por el castillo
—¡Se cuidadosa con ella!— exclamo Iduna— Recuerda que aun esta delicada!— luego vio a su hija ir por otro pasillo— Un día de estos se meterá en problemas— murmuro y entro a la oficina— Agnar—
—Iduna te estaba esperando— le dio un beso en la mejilla— Tenemos que avisarle a Elías—
—Entonces vamos— Agnar le extendió su brazo e Iduna lo abrazo, salieron de la oficina y tomaron rumbo a la habitación de Elías
(...)
—Y terminamos alteza— dijo una de las sirvientas terminando de peinar el cabello de Hiccan
—¿Puedo ver?— pregunto y una de ellas le acerco un espejo de mano— Wow— jadeo al ver su reflejo.
Hiccan normalmente tenía su cabello atado en una trenza y muy pocas veces se lo arreglaba, pero ahora su cabello estaba atado en una media coleta trenzada dejando el resto suelto, debido que aun seguía húmedo después del baño que tomo. Incluso le pusieron un ligero toque de maquillaje haciendo resaltar sus ojos.
—Nunca imagine que me vería así— murmuro conteniendo las lagrimas— Gracias—
—Solo hacíamos nuestro trabajo— dijo una de ellas
—De hecho su belleza no se compara a lo que hicimos—
—Solo la hicimos resaltar—
—Aun así... nunca en mi vida llegue a soñar tener una apariencia así— se levanto y se acerco al espejo. Hiccan llevaba una camisa color azul verde, una falda overol color gris que llegaba hasta debajo de las rodillas, también un mallón y zapatos negros
—La Reina escogió ese atuendo precisamente para usted alteza— comento la mayor hasta que unos toques interrumpieron
—Adelante— respondió Hiccan y Anna entro aunque se quedo viéndola fijamente— Anna ¿estas bien?—
—Ah yo lo siento— salió de su trance— Eso solo que te ves muy muy muy bonita— exclamo
—Gr-gracias Anna— dijo Hiccan sonrojada— La verdad es que nunca había usado algo parecido—
—Te queda muy bien— elogió Anna— Bueno ya que estas arreglada puedo mostrarte el castillo— la tomo de la mano y comenzó a jalarla afuera de la habitación
—¡Gracias por todo!— exclamo Hiccan a las sirvientas y dejar que Anna la guiara— Ok muéstrame todo lo que hay aquí—
—Te va encantar— luego la llevo por un pasillo distinto— Esta es la puerta de mi habitación— mostro la puerta— Si algún día quieres hablar o pasar el rato mi puerta esta abierta para ti—
—Gracias Anna—
—Esa es la de mi hermano— señalo la puerta de enfrente
—Siempre hablas de él pero tus padres no hablan casi de él—
—Ah eso... bueno... la verdad es que hace años un día le dieron a mi hermano su propia habitación y de ahí nunca salió ni siquiera a convivir con nosotros—
—¿Solo así?—
—Si paso algo más yo no lo se y no me dicen— Anna se encogió de hombros— Pero hoy nos acompañara en la cena y podrás conocerlo— explico— Ven te ensañare la cocina, la biblioteca y la sala de pinturas— Anna comenzó a alejarse, pero Hiccan se quedo observando la puerta por un tiempo antes de seguir a Anna.
Durante un tiempo Anna la llevo a conocer cada rincón del palacio, realmente fue todo incluso el calabozo, tomaron unos bocadillos que les dieron cuando fueron a la cocina, Hiccan vio unos mapas y Anna le dio unas botas y un abrigo para salir afuera.
(...)
Elías observaba por su ventana como su hermana e Hiccan paseaban por el jardín, claramente podía ver la sonrisa de Anna y se sintió feliz de que ella volviera a tener esa sonrisa.
—Elías— hablo Iduna entrando a la habitación
—Madre no te oí llamar—
—Si se noto— comento con una risita y luego ambos monarcas entraron hasta estar frente a él
—¿Esta todo bien?— pregunto Elías al ver la mirada de sus padre
—Está todo bien, querido. De hecho, hoy nos acompañarás a cenar— dijo Agnar para sorpresa de él
—¿Qué?— Elías se levanto de repente que perdió el equilibrio que cayo de espaldas al suelo— ¿Quieres decir que puedo salir? —pregunto con incredulidad— Para cenar ¿Todos juntos?—
—Sí, no sólo eso, sino que también la princesa Hiccan nos acompañara— continuo Iduna
—¿Va a estarlo?—
—Si— afirmo Agnar— Creo que es el momento en que ustedes se conozcan oficialmente—
—Bu-bueno tenia que pasar tarde o temprano— murmuro Elías— Y si es la mejor manera de que me ayude con mis poderes—
—De hecho Elías— interrumpió Iduna— Tal vez sería mejor no comentar sobre tus poderes hasta que ella este mejor—
—¿Piensan que huira de miedo si se entera?— pregunto mientras se levantaba
—No hijo no es nada de eso— continuó Iduna— Eso solo que... no tienes que verla como alguien que puede ayudarte sino como una amiga, ella paso por cosas horribles en su pueblo que tener un amigo la ayudaría a ella tanto como a ti—
—Comprendo— asintió Elías
—Además que hay algo en ella que la hace diferente como tu— continuó y Elías no pudo evitar recordar esa noche donde ella estaba hablando con ese dragón
—¿Ella también tiene poderes... como yo?— pregunto
—No... pero sí tiene algo que lo hace diferente ya la gente de su tierra no le gustó eso— dijo Agnar
—Bueno ¿Qué tiene ella?—
—¿Por qué no se lo preguntas tú mismo, esta noche? Y si quieres, puedes contarle sobre tus poderes, pero no mientras Anna esté cerca. No queremos que ella lo sepa todavía, así que cuando la veas actúa como si finalmente te sintieras mejor— continuó Iduna
—Todavía ¿quieres que le mienta? No la he visto en siete años... probablemente piense que la odio —les dijo con la mirada baja
—A nosotros tampoco nos gusta la idea de mentirle, pero no tenemos otra opción y ella cree que todavía la amas— dijo Agnar para sorpresa de Elías
—¿Lo dices enserio? ¿Ella todavía piensa que la amo?— pregunto y ambos asintieron, Elías volvió a mirar por la ventana como su hermana jugaba con lo que había de nieve en el jardín— Esta bien— suspiro— No le diré a Anna—
—Ese es mi chico— dijo Agnar— Continua con tus lecciones y le pedí a Kai que fuera a buscarte a la hora de cenar mientras Gerda que te ayuda a prepararte—
—Si padre— luego ambos se fueron dejando solo a Elías— Al menos podría salir sin hacerlo a escondidas— comento y volvió a su lugar— No puedo esperar a conocerte— murmuro viendo a Hiccan divertirse con su hermana
