Derechos de Autor: Marvel Studios.

Advertencia: Bueno evidentemente esta historia no es 100% realista porque ¡Vamos amigos! ¿Quién se creería eso de que los superhéroes verían sus películas? PERO si entraste aquí es porque depositaste un poco de confianza en mí y tratare de no cagarla. No prometo nada porque soy principiante escribiendo y no tengo un don natural.

Simplemente no tenía con quien pasar año nuevo y decidí hacer un maratón Marvel, prender mi computadora y escribir una historia que podría funcionar. Obviamente desencadenare plagios y plagios de esto pero en fin.

También quiero decirte que soy de Latinoamérica por lo que el lenguaje de las películas será ese. Te pido disculpas de antemano si eres español/a.

Comencemos.

Capítulo 2: IRON MAN (parte dos)

Todo el mundo en la sala sintió un escalofrío recorrerle la espalda. No había otro sonido más que el de sus respiraciones y el audio de la película. Tony se había puesto pálido e inconscientemente estaba empezando a temblar. Los recuerdos acudieron a su mente y se mezclaron con las imágenes que aparecían en la pantalla.

—Tony, ¿estás bien?


Tony se sobresaltó cuando sintió una mano presionarse en su hombro. Parpadeo con aturdimiento cuando noto que la pantalla había dejado de reproducir las imágenes. Todo el mundo lo estaba mirando.

—Tony…

Steve lo observaba preocupado y parecía haberse olvidado el conflicto qué tenían. Tony aparto su brazo lejos de él tratando de simular compostura. No quería la lastima de nadie.

—¿Por qué pausaron la película?

—No parecías sentirte bien Stark. —Dijo Clint con una ceja alzada.

—Estoy bien.

Nadie le creyó. Tony rodó los ojos al ver la mirada de los demás. Sin embargo faltaba alguien. Frunció el ceño con alerta.

—¿Dónde está Peter?

Los demás lo miraron confundidos.

—¿Quién?

—Aquí estoy señor Stark. —Peter entro por la puerta del salón con un vaso de agua. Él también parecía preocupado.

Tony sacudió la cabeza. ¿En qué momento se había ido? ¿Hace cuánto había estado sumido en sus recuerdos? Estaba empezando a entender las miradas que le daban. Sin embargo se obligó a mantener la calma. Tomo el vaso que le ofrecía Peter.

—Gracias niño. —Le dio una palmada en la espalda.

Nadie se perdió ese intercambio. De hecho había varios que estaban empezando a teorizar la relación que tenían esos dos.

Tony tomo un largo trago. Deseo que hubiera sido alguna bebida alcohólica fuerte aunque se sentía medianamente recuperado: —Bueno, ¿qué esperamos? Reanuden la película.

Aun lanzando miradas desconfiadas y precavidas en su dirección, los demás asintieron a Scott.

La pantalla se había vuelto negra. Hubo un flash y se mostró la mano de un hombre con una gasa sobre la boca de Tony. Se escuchó su aliento salir y la pantalla se puso de nuevo en negro.

Steve miro a Tony pensativo. Parecía haber recuperado la compostura, sin embargo sabía que gran parte de esa compostura era fingida. No era agradable que alguien te obligara a revivir tus malos recuerdos y muchos menos compartirlos con los demás. Steve entendía eso. Lo había sufrido cuando Wanda accedió a su mente. Se preguntó a si mismo si esos recuerdos también aparecerían en pantalla y si quizá uno de ellos era lo que estaba atormentando a Tony en ese momento.

No era el único que estaba preocupado. Aunque Clint y Natasha lo disimularan, ambos miraban de reojo a su compañero. Era difícil imaginar (o recordar) que Tony Stark a pesar de ser una persona arrogante, relajada, burlesca o que se tomaba las cosas a la ligera, era en realidad alguien que también había pasado por mucho para convertirse en Iron Man.

La cámara se ilumino poco a poco y empezó a hacer zoom a Tony, acostado con sondas nasales. Hubo una inhalación profunda por parte de él y se despertó. Jadeo mirando a todos lados con los ojos abiertos, en alerta. Luego pareció darse cuenta que llevaba algo en la nariz así que tomo los finos tubos y los arranco. El movimiento era por el momento el único sonido. Una larga hilera de moco que rodeaba a cada una de las sondas fue saliendo de su nariz de manera dolorosa junto a sus quejidos.

Pocos contuvieron la mueca de asco y un ligero estremecimiento al ver la imagen.

Tony finalmente se arrancó los cables y giro hacia su izquierda tratando de ubicarse en el nuevo espacio. Jadeaba. Volteo una taza, que estaba al lado de la cama, en la que estaba acostado. Sus manos habían tratado de tantear el sector. Tosió con dolor. Entonces abrió aún más sus ojos al observar algo. O a alguien.

Un hombre calvo y delgado que llevaba lentes, de montura cuadrada, estaba rasurándose la barba frente al pedazo de un espejo. Llevaba una camisa blanca a rayas. Se encorvaba ligeramente y no parecía perturbado por el ruido que acaba de provocar Tony. Ni siquiera lo veía, se encontraba a espaldas de él.

Tony sintió el aliento salir de su cuerpo y observo la imagen en pantalla con un aturdimiento doloroso. Eso era aún más dañino que cualquier recuerdo de lo que había pasado en Medio Oriente. Recordar a Yinsen era algo que no se había permitido últimamente, a pesar de que le debía la vida. A pesar de que le debía todo lo que él era ahora.

Con un suspiro silencioso apoyo su mano en su barbilla.

Se escuchó el suave eco de la cuchilla raspar el mentón, con cuidado, en la piel del hombre. Tony se estiro, tratando de levantarse pero unos cables lo sostuvieron. Se quejó.

—Yo no haría eso si fuera tú.

Su voz, habían pasado tantos años que creía que la había olvidado. Casi quería sonreír con cariño, pero estaba consciente de que no eran recuerdos lindos los que se mostrarían.

Tony se giró con lentitud y vio al aparato que sostenía todos los cables. Era una batería. La toco y con horror empezó a seguir la dirección opuesta de ellos y vio que conectaban a su pecho. Donde estaba su corazón. Gruño por el esfuerzo. Entonces empezó a arrancar con incredulidad la ropa que llevaba. Dejo salir respiraciones desesperadas mientras la tela se rasgaba. Freno. Lleno de miedo y con la mirada hacia abajo observo un aparato circular en su pecho.

Jadeo, con una mezcla de dolor y sorpresa. Miro hacia arriba con los ojos asustados, sin querer observar la nueva parte de su cuerpo.

Scott se tocó inconscientemente el pecho algo perturbado.

No fue el único en quedar impresionado con lo acaban de ver. Una cosa era ver los expedientes, saber la historia por Internet o escuchar los rumores; pero ver en la pantalla, tan de cerca la historia le daba otro sentido a las cosas.

Bucky, de todos ellos, fue el que más sintió empatía. No recordaba todo lo que había pasado pero sin duda una de las cosas que lo había perturbado (cuando recupero un poco de su ser) fue el tener un brazo de metal colocado en su cuerpo. No lo sentía parte suyo, menos con la historia que había detrás. Comprendió un poco lo que sentía el multimillonario amigo de Steve. O lo que había sentido en ese entonces.

La escena cambio. El hombre que había aparecido con anterioridad estaba sujetando una sartén con una mano y con la otra revolvía la comida que había dentro con un silbido (ahora llevaba puesto un traje). Tony lo miraba sentado, en la cama, con un papel en la mano. El lugar era en su mayor parte oscuro, no había ventanas, tenía la apariencia de una construcción bajo tierra o bien dentro de una cueva. Por el momento solo se observaba un foco en un rincón dando una breve luz blanca al sector. La otra iluminación la proporcionaba el fuego con el que se estaba calentando la comida.

—¿Qué fue lo que me hiciste?

—¿Quién es él? –Pregunto Peter con curiosidad.

—Su nombre es Yinsen. —Dijo Tony con la mirada en el susodicho a través de la pantalla.

A pesar de que la respuesta era para Peter, todos pudieron oírlo.

—¿Te hice? Lo que hice —aclaro— fue salvar tu vida.

La cámara apunto a Tony, cuya apariencia era sucia y herida. Su rostro tenía manchas de sangre.

—Saque todo la metralla posible —continuo Yinsen. Hubo un enfoque al pecho con el aparato— pero queda mucha y se dirige hacia tu tabique atrial.

Tony miro su pecho y luego al frente. Yinsen parecía calmado y pasivo.

—¿No quieres ver? —Yinsen sujeto algo transparente con sus manos—. Es un suvenir –le lanzo el frasco a Tony, quien luego de mirarlo brevemente, levanto el objeto a la altura de sus ojos—. He visto muchas heridas así en mi aldea. Lo llaman la muerte andante porque les toma una semana llegar a los órganos vitales…

—¿Y esto que es? —La voz de Tony era ronca y pastosa.

—¿Eso? —La voz de Yinsen seguía siendo amable y cortes cuando se dio cuenta que se refería al aparato que llevaba Tony en el pecho—. Es un electro-magneto conectado a una batería de auto, no deja que lo fragmentos lleguen a tu corazón.

Así que él era su salvador.

Aquellos que conocían la historia no pudieron evitar inclinarse hacia adelante, desde sus lugares, con curiosidad al poder ver a Yinsen en movimiento. El sujeto era el causante de que pudieran conocer a su amigo Tony. Solo por eso se había ganado sus respetos.

T'Challa inclino la cabeza con curiosidad ante la inteligencia del otro hombre en pantalla. Se preguntó dónde estaría ahora, sería agradable conocer un sujeto como ese. Mejor dicho, sería agradable que Shuri conociera un sujeto como ese.

Steve, por otro lado, miro con intriga la pantalla. Había algo del hombre que le recordaba a alguien más.

Peter, por otra parte, casi empezaba a deducir la manera en que se había realizado toda la experiencia. Se dio cuenta que era algo temporal. El electro-magneto solo frenaría un tiempo las piezas, no duraría eternamente. Se preguntó cómo es que el Sr. Stark lo había solucionado y si había logrado hacerlo ahí o cuando finalmente fue liberado.

Tony se cubrió el aparato subiendo el cierre del saco oscuro que llevaba. No parecía querer verlo. Tampoco le dio las gracias al hombre, sino que miro una luz roja tintinear en una esquina.

Una cámara los apuntaba.

—Eso es. Sonríe —Yinsen también se giró a observar un momento antes de volver a concentrarse en lo suyo— ¿Sabes que nos conocimos en una conferencia técnica en Berna?

Tony suspiro. Si pudiera volver el tiempo atrás, unas de las primeras cosas que modificaría sería el haber ignorado a Yinsen y al Dr. Wu.

—Ya no me acuerdo.

—No me sorprende —rió Yinsen—, si yo hubiera estado tan ebrio no me hubiera parado de ningún modo y mucho menos dado una conferencia sobre circuitos integrados.

Tony estaba esperando que Rhodey dijera algo sobre su irresponsabilidad hace años sin embargo el hombre parecía demasiado concentrado en la pantalla.

—¿Dónde estamos? —Preguntó Tony volviendo a ignorarlo.

El Tony de la sala quería golpearse a sí mismo. Era un idiota.

Un sonido de forcejeo se escuchó y la cámara apunto a dos puertas tratando de abrirse con una voz detrás gritando algo en otro idioma. El ambiente se volvió tenso. Yinsen se puso tenso.

—Quiero que te pares —Endureció su voz y se acercó a Tony. Su rostro era serio y preocupado—. Que te pares —susurro gruñendo—. Haz lo que haga yo.

La puerta se abrió.

—Levanta las manos. —Tony lo miro confundido sin embargo obedeció.

Unos hombres armados, con paso lento, entraron. Vestían ropa oscura y abrigada. Todos ellos con expresión amenazadora. Tony frunció el ceño.

—Esas son mis armas, ¿cómo las consiguieron?

—Tony…—gruñeron regañándolo.

—¿No entendiste bien? Tú haz lo que yo hago.

—Hazle caso.

Un hombre corpudo, de cabello y barba negra, saludo en otro idioma avanzando con su séquito de hombres hacia él.

—Tony Stark. —Su acento extraño no impidió que detectaran el nombre.

—¿Abu Bakaar? —Pregunto Natasha. Tony asintió.

Siguió hablando y luego miro a Yinsen para que tradujera lo que dijo.

—Dijo bienvenido Tony Stark, el asesino en masa más famoso en la historia de América.

Clint alzo una ceja y luego bromeo:

—Supongo que no conoce a Nat.

Scott la miro con horror poco disimulado. Peter por otra parte se encontraba frunciendo el ceño: ¿Asesino?

El otro hombre siguió hablando en su idioma.

—Es un honor —tradujo Yinsen. Otras palabras más. Por las expresiones era evidente que no había dicho algo bueno—. Quiere que construyas un misil. El misil jericho que presentaste —le alcanzaron un papel y lo vio rápidamente antes de mostrárselo a Tony—. Este.

La imagen se mostró en pantalla. El largo y blanco misil jericho ubicado en el fondo desierto apareció brevemente.

Tony observo a todos, aún con las manos alzadas. Su rostro era serio y decidido.

Steve negó la cabeza sabiendo lo que vendría a continuación. No podía culparlo, él hubiera actuado igual.

—Me rehusó.

El hombre de las armas alterno su mirada de Yinsen a Tony, con los ojos abriéndose de rabia.

Hubo un segundo de silencio.

Luego la cabeza de Tony apareció dentro del agua mientras él se ahogaba. Varios hombres le tomaron el cabello y lo hicieron erguirse mientras escupía. El hombre que había encargado el misil lo miraba con desprecio. Su cabeza se volvió a sumergir en el agua pero esta vez choco con el electro-magneto produciéndole un sonido de dolor.

—Tony no seas imbécil. Debes dejar de ponerte en riesgo. —Rhodey lo fulmino con la mirada por su imprudencia.

—Oh discúlpame. No sabía que debía consultarte las cosas. ¡Sobre todo por cosas que ya hice!

—Ese hombre podría haberte matado. –Le dijo Sam, incrédulo ante su heroica y estúpida decisión.

—Si esos hombres tenían ese tipo de armas las consecuencias habrían sido peores. —Dijo Steve interrumpiendo cualquier otro argumento.

—Gracias. –Dijo Tony alzando los brazos ante la señalización obvia. Sin embargo no parecía realmente agradecido.

Wanda por otra parte estaba frunciendo el ceño. Era difícil permanecer molesta con Tony cuando veía esa clase de escenas en pantalla.

La cabeza de Tony volvió a emerger mientras luchaba para volver a respirar. Le gritaron varias cosas en otro idioma. Lo empujaron y empezaron a arrastrar, con una bolsa de tela sobre su cabeza, hacia afuera.

Una vez fuera le quitaron la bolsa y Tony parpadeo ante la sorpresiva e inesperada luz y miro su alrededor. Estaba en un lugar desierto, al parecer cerca de montañas y acaba de abandonar el interior de una cueva. Un hombre le golpeó la cabeza para que avanzara y Tony se tropezó casi cayendo sobre otro de sus captores.

Scott resoplo imprudentemente y los demás lo fulminaron con la mirada. Especialmente Tony.

Tony avanzo con los ojos abiertos y con pasos tambaleantes, sujetando la batería que lo mantenía con vida. Había una gran cantidad de armas en la zona. Todas eran de su industria armamentista.

Con el ceño un poco fruncido y con una mueca, avanzo, observando cada arma, hasta parar frente a Abu Bakaar. El hombre volvió a decir algo. Solo que esta vez no parecía entusiasmado.

—Quiere tu opinión Tony. —Dijo Yinsen.

—Que tiene mucha de mis armas. Eso opino.

—Deja de pensar en tus armas. —Dijo Clint rodando los ojos.

—No.

El hombre, hablo avanzado con pasos lentos y moviendo las manos para poder explicarse. Tony y Yinsen se giraron a observarlo.

—Dice que tienen todo lo necesario para construir el misil jericho.

Tony lo miro antes de girarse a enfrentar a su captor.

—Quiere que le des una lista de materiales —el otro hombre siguió hablando—, dice que tienes que hacer el trabajo de inmediato y al terminar te va a liberar.

El otro hombre alzo su mano. Tony sonrió y la estrechó.

—No lo hará. –Dijo Tony en referencia a su liberación.

—No, no lo hará.

El otro hombre sonrió pensando haber sellado el trato. Por supuesto él no había comprendido la charla. Tony miro hacia el frente con la mirada fija en varios hombres cargados de armas desde todos los lugares. Unos debieron llamar en especial su atención porque la cámara los enfoco.

—¿Cómo saldrás de ahí? —Preguntó T'Challa concentrado en la película. No parecía esperar una respuesta así que Tony no le respondió.

La escena cambio. Otra vez estaban dentro de la cueva, casi de vuelta en la oscuridad. Tony, más abrigado, estaba sentado con expresión seria observando el fuego arder. Parecía ido. Quizá preguntándose si ahí terminaría su destino.

—Estoy seguro que están buscándote Stark —la voz de Yinsen interrumpió el silencio—. Pero no te van a encontrar en estas montañas.

Tony siguió observando las llamas con la mirada perdida.

—Escucha. Eso que viste…

Yinsen se inclinó a mirarlo. Parecía querer sonar comprensivo.

—…es tu legado Stark. El trabajo de tu vida está en uno de eso matones. ¿Así quieres que te recuerden? —Tony no pareció reaccionar, sin embargo escuchaba— ¿Es el último acto de rebeldía del. Gran. Tony. Stark? ¿O vas a hacer algo para evitarlo?

Tony miro al suelo con el ceño fruncido. ¿Ese fue su último acto de rebeldía?

Todo el resto de su vida se pasó pensando en las maneras en que podría compensar el daño que había causado. Las armas que había creado. El trabajo del resto de su vida hasta ahora había sido tratar de remendarse con Iron Man. Pero había fallado.

Las personas muertas en Nueva York, la creación de Ultron, las personas muertas en Sokovia, los daños que había creado no tenían solución. Y no necesito crear armas, lo había hecho él. Todo él.

¿Y para qué? El mundo lo seguiría odiando. Por cualquier mínima buena cosa que hacía siempre había una cosa mala que traía consigo. Y las personas a quienes había dañado lo odiaban. ¿Podría culparlos? No. Porque sabía que era su culpa.

Inhalo el aire con su boca y lo soltó apoyando su cabeza con el respaldo de la silla.

—¿Cómo puedo hacer algo si van a matarme? Igual a ti. Y si me dejan vivir moriré en una semana.

Tony parecía resignado hacia su final. Sin embargo la mirada determinada del otro hombre no cambio.

—Entonces…es una semana importante para ti ¿no es así?

—¿Mmm?

La escena cambio. Las puertas del lugar que anteriormente habían estado cerradas, estaban abiertas. Dos hombres metían materiales enormes adentro y otros, estaban esperando detrás para también luego pasar. Otros estaban moviendo las cosas y otros controlaban. La voz de Tony se escuchaba a pesar de todo el jaleo:

—¡Aquí voy a trabajar! Necesito mucha luz. Y nada de esto —hubo otro enfoque y ambas personas secuestradas se encontraron frente a los demás. Yinsen traducía todo lo que Tony decía. Lo había convencido—. Quiero soldadoras. No importa si son de acetileno o de propano. Quiero una fundidora. Quiero cascos. Quiero gafas y un recipiente de hierro. Quiero muchas herramientas de precisión.

—¿Así que lo hiciste? —Sam frunció el ceño.

—Digamos que dije que sí.

Una breve escena mostrando el lugar por fuera se mostró antes de que en la pantalla volviera a aparecer la cueva por dentro apuntando a un misil que decía: Stark Industrias. Tony estaba trabajando sobre él.

—¿Cuántos idiomas hablas? —pregunto Tony a Yinsen.

—Muchos. Pero parece que en este lugar no basta. Hablan árabe, urdu, ruso,…-Tony metió su mano dentro del misil para sacar la estructura interior.

—¿Quiénes son ellos?

Yinsen le sonrío con diversión.

—Señor, son sus clientes más fieles. Se hacen llamar los Diez Anillos.

"Mis clientes más fieles" repitió Tony en su mente con amargura.

Tony empujo la estructura. La cámara capto su movimiento. Los secuestradores los estaban observando. Tony se agacho para quitar otras estructuras del misil. Yinsen se agacho junto a él.

—Seriamos más productivos si me incluyes en el proceso de planeación.

—Si —dijo Tony sin parecer haberlo escuchado. Golpeo la parte delantera del misil y extrajo otra estructura atorada. Otra escena y la estaba manipulando extrayendo algo de ella. Suspiro—. Ok. Esto no sirve. –solo conservo lo que tenía en la pinza, el resto lo tiro atrás.

—¿Qué es?

Tony se giró a observarlo con las pinza en alto sujetando lo que parecía una placa pequeña azul

—Es paladio. 0.1-5 gramos. Necesito al menos 1.6 así que desarma los otros.

Yinsen se irguió pareciendo confundido, sin embargo obedeció. Los siguieron observando por la cámara.

—¿Qué planeas Tony? —Preguntó Steve con curiosidad.

—Sobrevivir.

—Que dramático. —Murmuro Scott. Peter sonrió brevemente. De nuevo, esto no pasó desapercibido por Wanda.

Una música de fondo empezó a sonar mientras la cámara enfocaba a Tony moldeando algo con las manos, para luego proceder a ubicarlo junto a otro artefacto. Otra escena y un objeto, similar al de un vaso hecho de hierro, estaba metido en las llamas, sujetado por unas pinzas que tenía Yinsen. Las levanto con lentitud y con un poco de temblor.

—Cuidado —dijo Tony detrás de él—. Solo tenemos una oportunidad

Todos entrecerraron los ojos ante eso. Por la manera en que se habían pasado las escenas al parecer eso había transcurridos en el curso de los días. Tiempo suficiente para que Tony hubiera pensando un plan o hubiera empezando a ejecutarlo. Con curiosidad habían observado la forma que iba tomando lo que mantenía la atención del ingeniero en la película. Una especie de silencioso asombro se cernió sobre aquellos que presintieron lo que estaba creando.

—¿Estás haciendo lo que yo creo que estás haciendo? —Preguntó Clint sin poder dejar de observar la pantalla con bastante interés.

Tony simplemente se encogió de hombros. De nuevo no parecían estar esperando una respuesta.

—Relájate. Mis manos son firmes. —Tony bajo un objeto de hierro, con una cuerda, que llevaba en el hombro— ¿Por qué crees que sigues con vida? ¿Eh?

Ambos se agacharon frente al objeto de forma circular con un hueco (en forma de cuenco) que anteriormente había moldeado Tony. Yinsen vació con cuidado el líquido, que llevaba el recipiente que sujetaba con la pinzas, sobre el otro artefacto.

—¿Y tu nombre es? —Preguntó Tony sin dejar de observar el proceso.

—Me llamo Yinsen.

—Yinsen –repitió Tony asintiendo—. Es un placer.

—Gracias. Igualmente.

Tony hizo el atisbo de una sonrisa.

Hubo otro movimiento y la escena cambio. La música de fondo se volvió más rápida. Tony estaba sujetando con una pinza más chica un aro más grueso que un arete pero que conservaba su delgadez. Lo volteo con cuidado y lo llevo hacía su otra mano, que tenía un objeto circular que parecía encajar con la otra pieza. Y efectivamente encajo.

Muchos se irguieron en sus lugares, expectantes.

Otra secuencia de escenas apareció en pantalla. Tony con unas herramientas observando otro objeto circular con un enorme orificio; objetos detrás de él siendo enfocados uno a uno; entonces el reactor de Tony, con su habitual forma circular, apareció brillando con luz blanca en pantalla.

Todos estaban maravillados. No había persona, exceptuando a Tony, que no estuviera concentrado en la pantalla. Había un silencio en la sala en el que se percibía la admiración.

Yinsen se agacho al lado de Tony observando al reactor.

—Oye, eso no parece un misil jericho.

—No es misil. Es la miniatura de un Reactor Arc. Tengo uno mucho más grande que alimenta a mi fábrica. Esto alejara a los fragmentos de mi corazón.

—¿Y cuánto es lo que genera?

—Si no me equivoco (y nunca lo hago) 3 giga joules por segundo.

Peter parpadeo. Eso equivalía a mil millones de vatios. Esa era una gran cantidad de energía.

—Esa energía te va a servir para 50 vidas.

—Si, o algo más grande por 15 minutos.

Tony agarro unos papeles, con Yinsen detrás de él. Imágenes se mostraron en pantalla, con dibujos medio borrosos.

—Con esto saldremos de aquí.

Cuando ambos trazos en los planos se sobrepusieron, Yinsen frunció el ceño.

—¿Qué es esto?

—Estira el plano y ve.

La mano de Tony aliso las hojas. Todos los papeles se transformaron en uno solo. Los trazos que antes habían parecido insignificantes ahora se unían para mostrar una gran armadura en forma de hombre.

—¡Oh, eso es todo! —Exclamo Peter sonriendo y aplaudiendo. Varios en la sala se le unieron. Tony estaba sorprendido.

—¡Oh, hombre!

—¡Con eso saldrás!

—¡Bien hecho Stark!

—Eso es asombroso. Simplemente asombroso.

Steve sonreía, era uno de los que aplaudían. Tony era un genio, un gran genio.

Una melodía suave sonaba en pantalla mientras Yinsen contemplaba la armadura con silencioso asombro. Tony lo miro de reojo.

—Impresionante.

Y eso era quedarse corto.

Hubo otra escena. Un lugar oscuro iluminado por las llamas de una fogata mostraba a un hombre (que había visto con anterioridad Tony) fuera de la cueva. Otra escena y Tony junto a Yinsen aparecieron. Tony estaba acostado y Yinsen estaba haciendo algo en la zona cerca de los hombros. Luego se apartó. Tony apareció con un objeto circular brillando en el centro de su pecho (su reactor) y avanzo hacia Yinsen hasta chocar sus manos en señal de triunfo. Después ambos observaron la cámara.

La escena cambio. Tony y Yinsen estaban jugando backgammon (tablas reales).

—Buen tiro —rió Yinsen—, buen tiro.

—No me has dicho de dónde eres.

—De un pueblito que se llama Gulmira. Hoy en día es un lugar hermoso.

—¿Tienes familia?

—Iré a verlos cuando salga de aquí. (Tony suspiro) ¿Y tú Stark?

Tony lo miro. Hizo una mueca por un breve segundo. Jugo antes de responder y forzó una sonrisa.

—No —su voz había cambiado. Casi parecía triste.

Varios comprendieron el sentimiento.

Wanda se cruzó de brazos sintiendo ese "no" como si hubiera sido el suyo. Ella tampoco tenía una familia (al menos no de sangre). La había tenido pero la perdió. Los perdió a todos.

Steve miro el suelo, al igual que Natasha. Tener amigos a su lado era algo grato. Hoy en día podían decir que eso era una familia. Pero también había un gran vacío en lo que respectaba a su familia de sangre. Y formar una siendo ellos quienes eran, era imposible. Era algo que sabían nunca iban a tener.

Rhodey también comprendió eso. Sabía que tanto él como Tony se consideraban el uno al otro como hermanos. Y sabía (aunque su amigo no lo admitiera) que los vengadores habían pasado a ser gran parte de su familia. Al igual que Pepper. Y presentía que el chico adolescente de la sala también sería alguien trascendente en su futuro si es que no lo era ya (le lanzo una mirada de reojo). Pero conocía lo suficiente a Iron Man como para saber que la muerte de su familia había dejado un dolor profundo en él que nunca se había permitido liberar.

—¿No? —Yinsen sonrió comprendiendo—. Entonces eres un hombre que lo tiene todo y nada.

Tony asintió. Podía decir que su vida había mejorado a comparación de esos años. Pero sentía que esa frase lo describía para ese entonces.

El Tony de la pantalla miro la tabla del juego. Hizo una rápida sonrisa (que parecía una mueca) estando de acuerdo.

La escena cambio. Los hombres de los Diez Anillos empezaron a avanzar con Abu Bakaar en la cabeza. Este abrió una rendija y espió a Tony y Yinsen. Ambos estaban sentados construyendo. Cerró la rendija y volvió por donde vino.

Hubo otro enfoque de la cámara en forma horizontal mostrando las herramientas y partes que fueron construidos hasta llegar a Tony soldando una pieza para luego tomar otra.

El jefe de los Diez Anillos, quien poseía una imagen del misil miraba la pantalla de seguridad y la imagen alternativamente. Un hombre de a fuera, por otra parte, observo a Tony probarse una de las piezas en la pierna gracias a una de las cámaras.

Otra escena apareció. Los Diez Anillos luego de abrir una vez más la rendija entraron al interior. Tony levanto la cabeza, mientras ellos empezaban a avanzar armados. Tony y Yinsen alzaron los brazos en alto. Abu Bakaar se hizo a un lado para dejar pasar a uno de sus hombres.

—Relájate. —Un hombre calvo y alto, vestido con algunas ropas militares, miro a Tony mientras se acomodaba los guantes.

—Supongo que él es Raza. —Dijo Natasha al ver las coincidencias con la descripción que ella había leído.

Tony bajo los brazos mientras Raza avanzaba hacia él. Toco su Reactor.

—La flecha y el arco —dijo— fueron la epitome de la tecnología militar —se alejó de él mientras levantaba la voz—. Le permitieron al gran Gengis Kan gobernar del Pacifico a Ucrania, un Imperio dos veces más grande que el Imperio de Carlos Magno. Y cuatro veces más grande que el Imperio Romano —llegó hasta los planos de Tony y los tomo—. Pero hoy…aquel que posea la nueva arma de Stark…—Tony miro a Yinsen, quien le hizo señas para que se tranquilizara—…gobernara esta tierra. Y pronto será…mi turno.

Raza se colocó enfrente de Tony y dijo algo en otro idioma. Yinsen también hablo. Raza se giró a observarlo e intercambiaron algunas palabras antes de que los hombres de atrás lo tomaran e hicieran arrodillarlo. Tony se tensó desde el lugar en el que estaba. Raza continúo hablando mientras tomaba algo.

Todos en la sala se tensaron y apretaron la mandíbula.

Raza se giro sujetando algo al rojo vivo con una pinza.

—¿Qué quiere? —preguntó Tony, que a pesar de que su voz y apariencia estaban bajo control su mirada era alarmada.

Los hombres giraron la cabeza de Yinsen quien apretó los ojos fuertemente. Raza continúo hablando y los hombros de Tony decayeron mientras miraba la escena. Raza susurro palabras y Yinsen repitió las mismas palabras varias veces a pesar de que el objeto se acercaba cada vez más a su rostro. Raza grito.

Tony, incapaz de soportarlo más avanzo mirando a Yinsen.

—¿Qué quiere? ¿Una fecha de entrega? —Su voz era preocupada. Todos los hombres armados le gritaron y apuntaron con armas.

Raza se giró a observarlo. Hubo un silencio.

—Lo necesito —Tony lo miro fijante—. Es buen asistente.

"Era mucho más que un asistente" pensó Tony. Era su amigo.

Raza soltó el objeto con el que iba quemar a Yinsen.

—Tienen hasta mañana. Quiero ensamblado mi misil.

La escena cambio. Tony estaba con una remera oscura con el reactor brillando en su pecho. Golpeando con un martillo una parte de su armadura mientras la cámara le hacía zoom con una música de fondo. Hubo otra escena y Tony saco de las llamas la parte delantera de un casco.

Avanzo hasta colocarlo frente a Yinsen.

La música cambio a una más rítmica de batalla generando un ambiente de seriedad y espera. Tony se estaba colocando unas cintas gruesas y blancas en ambas manos. Yinsen, detrás suyo, coloco parte de la armadura que iba en el pecho en un gancho. La escena cambio. Yinsen ayudaba a Tony a vestirse con un chaleco y unos guantes de color negro. Coloco la primer parte de la armadura en el cuello.

La siguiente escena mostró a Yinsen colocando la parte delantera de la armadura que cubría a Tony desde los hombros hasta la cintura. La música dejo de sonar.

—¿Listo?

—Si.

—¿Te puedes mover? —Tony asintió mientras Yinsen se agachaba a atornillar algunas partes—. Ok. Dilo otra vez Tony.

—Cuarenta y un pasos al frente. Dieciséis pasos desde la puerta de la derecha. Veintitrés pasos a la derecha...

Clint asintió con conformidad. "Eso es", pensó. Debían de repasar el plan, eso era bueno. Aunque no iba a negar que le sorprendió, de cierta manera, que Tony siguiera un plan. Aunque dadas las circunstancias no era algo extraño.

Raza avanzaba hacia las cámaras de seguridad que no mostraban a ninguno de los secuestrados. Intercambio unas palabras con uno de sus hombres. Ellos salieron corriendo con las armas cargadas. La mirada de Raza era furiosa mientras se acercaba más a unas de las pantallas. Vislumbro a Yinsen moviendo las manos hacia a Tony que estaba oculto detrás de unos de los estantes por lo que no se vislumbraba lo que realmente hacían.

Los hombres armados corrieron a través de la cueva. Uno de ellos abrió la rendija y grito el nombre de Yinsen. El susodicho siguió acomodando la armadura de Tony.

—Respóndele por favor.

—Es que…

—Tienes que hacerlo.

—Está hablando en húngaro. —La voz de Yinsen sonaba ansiosa y nerviosa.

—Pues habla en húngaro.

—Ok —Yinsen inhalo profundamente—. Ya sé.

—¿Sabes qué?

Tony se cruzo de brazos.

Yinsen grito algo y el hombre detrás de la puerta le respondió. Un enfoque de la cámara mostró una bomba, en la puertas, que se activó en cuanto ellos intentaron entrar. Con gritos y el sonido de la explosión, los hombres fueron lanzados, en el aire, hacia atrás. El humo cubrió la armadura de Tony mientras él jadeaba. La cámara que apuntaba en esa dirección se apagó.

Raza grito órdenes y el resto de los hombres que estaban ahí salieron también. Tomo un comunicador y hablo.

Otra escena y Tony miro hacia abajo, a Yinsen.

—¿Funciono?

—No puede ser.

—¿Qué?

—Si funciono.

—Es mi negocio.

—Ya voy a terminar.

—Deja eso. Inicia la secuencia de arranque. –La voz de Tony trataba de ser calmada. Aunque se notaba la preocupación en su rostro.

Los demás se inclinaron en sus asientos, preocupados. A pesar de que sabían que Tony había salido con vida no pudieron evitar el mal presentimiento por la forma en la que lo había hecho.

—Si. —Yinsen soltó la armadura y fue hacia la computadora.

—¡Ya!

—Dime. Dime.

—F11.

—¡Listo!

—¿Apareció una barra de avance?

—Si.

—Ya debió aparecer dime.

—¡Sí! ¡Ya la vi!

—Oprime "CTRL i".

—Lo tengo.

—F. I-F.

—¡Lo tengo!

—Ahora termina de cerrar.

La ansiedad y nervios por la ejecución del plan eran tan palpables que atravesaba la pantalla. El grito de los otros hombres se escuchó a través de la cueva.

Se podía percibir la tensión en el ambiente. Cada uno de ellos no pudo evitar ver a Tony de reojo.

Yinsen estaba de nuevo frente a Tony.

—¿Dónde empiezo?

—Ok. Empieza desde arriba.

Yinsen obedeció.

—Ya vienen.

Tony trago saliva mientras sentía una opresión en su pecho.

—No lo hagas cuántico. Solo hazlo y ya.

—¡Ya vienen!

El sonido de gritos se escuchó mientras Tony hablaba.

—Recuerda los puntos siguientes antes de seguir.

Yinsen frunció el ceño al ver la barra de carga: —Voy a necesitar tiempo.

Tony cerro los ojos y bajo la cabeza. No quería ver esto.

—Tony —Yinsen se giró a verlo—. Voy a comprarte tiempo.

—No…–Dijo Peter comprendiendo.

Los que no sabían la historia no pudieron evitar jadear ante lo dicho, Wanda entre ellos. El resto contemplo la escena en absoluto silencio. Para todos fue claro lo que pasaría.

—Joder...—murmuro Clint.

—¡Sigue el plan! –la voz de Tony se volvió desesperada e incapaz de moverse solo pudo seguirlo con la vista mientras Yinsen avanzaba para tomar un arma del suelo— ¡Sigue el plan!

La garganta de Tony pico. ¿Por qué? ¿Por qué no le hizo caso? Podrían haberse salvado juntos. Pudo huir, ser feliz. Él merecía mucho más vivir que él. Merecía el reconocimiento, merecía una mejor vida.

Suspiro.

Yinsen merecía a alguien que si hubiera podido salvarlo.

—¡YINSEN!

La voz del Tony de la pantalla provoco un escalofrío en sus amigos. Entre ellos intercambiaron una mirada, sabiendo que vendría un momento duro, a partir de ahí.

Yinsen corrió y disparo a ambos lados. Con ese alejamiento se podía percibir cuando delgado era el hombre pero con sus accionar lo volvio fuerte. Con un grito se perdió fuera de la cueva.

T'Challa lo observo con firmeza por su valentía.

Tony cuyos ojos ahora eran rojos se giró y observo la barra de energía. Iba por la mitad.

La música de fondo era suspensiva y la pantalla cambio de enfoque. Varios hombres corrían en dirección hacia la cueva. Gritando cosas. El sonido de disparos se oía por delante. Los hombres dieron la vuelta. Yinsen, con un grito de guerra avanzaba corriendo. Finalmente llego a una esquina y freno.

Clik. Clak. Clik. Clak.

El sonido del gatillo de las armas cargándose reemplazo la música. La mirada de Yinsen fue de izquierda a derecha. Una docena de hombres lo esperaba, todos apuntándole. Raza mirando desde el centro.

Tony miro furioso al hombre a través de la pantalla. Tenía los puños fuertemente apretados.

El resto de la sala contemplaba todo en silencio.

El respeto hacia Yinsen estaba en todos los presentes a pesar de las diversas reacciones. Bucky y Sam tenían los brazos cruzados. T'Challa se había erguido firme apoyando una mano en su barbilla. Wanda tenía una mano cubriendo su boca con un gesto afligido y amargo. Scott y Peter estaban inusualmente serios. Este último sintiendo una profunda pena por el hombre.

Por otra parte estaba Clint que gruñía molesto. Natasha, que se cruzó de brazos con la mirada en el suelo. Steve, que cerraba los ojos ante tan honorable sacrificio. Y Rhodey quien agradecía en silencio la valentía del hombre (el no habría soportado perder a Tony).

La barra de energía ya estaba casi llena. Con un sonido, de la computadora y del motor, las luces, dentro la cueva, se apagaron. Hubo otros sonidos que interrumpieron el repentino silencio, las partes del traje empezaron a terminar de unirse. La armadura se había activado.

Los hombres finalmente llegaron a la cueva. Todo estaba en oscuras por lo que giraron en círculos y caminaron con cuidado. Finalmente se acercaron a un punto fijo con las armas en alto. Precavidos. Hubo un enfoque con una tenue luz que mostró una mano girando levemente y estirándose.

"Vamos Tony —pensaron los demás— tu puedes".

Una luz alumbro a uno de los hombres, que no alcanzo a apartarse a tiempo. Un sonido, siseante y eléctrico, indico el ruido de la armadura encendiéndose. Las armas empezaron a disparar en todas las direcciones. Uno de los hombres se giró hacia sus compañeros para decir algo. Todos ellos observaron tras de él horrorizados.

Un brazo enorme de hierro golpeo a la mitad de ellos. Y la otra parte fueron golpeados por el otro. Hubo un flash. Un hombre disparaba con su arma. Un golpe de un puño gigante lo derribo al suelo. El gran hombre de hierro se giró con el ritmo de una melodía acompañándolo. Entonces se irguió en toda su forma.

Iron Man había nacido.

A todos se les erizo el vello de la nuca ante la escena. Si bien no era la clásica armadura, estaba ahí, imponiéndose en pantalla en todo su esplendor, poderosa, fuerte, guerrera. Y enfundaba a un héroe.

Cada uno de ellos observo, con silenciosa admiración y el amargo sabor por el destino de Yinsen.

Tony avanzo en su traje, la balas no lo dañaron. Todas rebotaron produciendo un sonido metálico. Unos hombres gritaron al ver sus intentos volverse inútiles. Iron Man golpeo el rostro de uno y lo mando a volar por los aires. Los demás huyeron aterrorizados. Cruzaron la puerta y la cerraron. Uno de ellos quedo atrapado dentro y golpeo la puerta desesperando gritando palabras que de seguro eran de ayuda.

El enfoque de la cámara se mostró del lado opuesto. Los gritos del hombre junto a sus puños golpeando fueron por un instante el único sonido. Entonces un sonido de metal contra metal. Uno más fuerte y la puerta se hundió. El techo dejo caer polvo. Otro golpe. Más restos de tierra bajaron. Uno de los hombres dejo salir un jadeo desesperado antes de gritar una orden y darse vuelta.

Una patada voló la puerta, rompiendo la estructura de la pared. Iron Man volvió a aparecer en la pantalla. Los demás huyeron despavoridos.

No lo iban a negar, esa fue una buena entrada.

Tony giro su mano y esta se hundió y engancho en la pared. Trato de quitarla. Uno de los hombres, creyendo poder aprovechar la situación, se acercó apuntándolo. Disparo.

La bala reboto y le dio en la cabeza.

—Idiota.

Tony se giró a verlo un instante. Luego volvió a retomar un esfuerzo y con un fuerte jalón logro despegar el brazo de la armadura de la pared. Avanzo adelante.

La mano de Raza cargando un arma se mostró en pantalla. Luego lo enfoco a él caminando en la sombras hasta llegar a la salida de cueva.

Yinsen estaba en el suelo jadeando de agonía.

Tony cerró los ojos con fuerza. Su pecho se contrajo con dolor. Nadie se atrevía a comentar algo.

No quería revivirlo…no quería soportar el dolor de nuevo…sin embargo las voces se siguieron escuchando.

Iron Man giro en una esquina.

—¡Yinsen!

—¡Cuidado!

Una explosión casi lo roza. Raza había disparado. Tony se irguió y con una mano activo un arma de su brazo opuesto. Y apunto. Otra explosión voló encima de Raza que cayó con un grito. Las llamas ardieron

Iron Man se acercó a Yinsen. Quito una bolsa que estaba encima suyo.

—Stark. —Su voz era débil y baja. Estaba pálido.

Tony se levantó el casco. Estaba traspirado, sucio y los ojos le brillaban.

—Levántate. Hay que irnos —el rostro Tony era casi esperanzado—. Muévete. Tenemos un plan. Debemos seguirlo.

No iría con él. Todos los comprendían. Un sabor amargo se les atoro en la garganta. Varios revivieron sus propios recuerdos y escucharon la voz de Tony como si fuera suya rogando para que aquellos a quienes querían no los dejaran.

Yinsen lo miro dejando salir su escaso aliento.

—Este siempre fue el plan Stark.

—Levántate. Vas a ver a tu familia.

—Mi familia ya no existe. Voy a verlos ahora, Stark.

Tony lo miro. Su boca se contrajo y se balanceo pareciendo caer en cuenta de la situación que se había negado a aceptar. Solo lo miraba. Su cara reflejaba tristeza contenida.

—Estoy bien. Está bien.

Intentaba tranquilizarlo, calmarlo a pesar de que era él el que se iba a ir. Tony se llevó una mano hacia sus ojos y se sobo la frente, con gesto serio. El nudo en la garganta se había vuelto insoportable. El dolor antiguo había vuelto a aparecer por la pérdida de ese día. No le importaba en lo absoluto lo que pudiera decir el resto cuando el picazón de sus ojos dejo caer una lagrima. No en ese momento.

—Quiero esto. Lo anhelo.

Tony miro hacia abajo con los ojos brillando. Parecía sentirse inútil. Luego levanto la vista.

—Gracias por salvarme.

Una débil sonrisa se mostró en el rostro de Yinsen.

—Aprovéchalo —su voz se volvió temblorosa e inhalo para conseguir un poco más de aire—. No malgastes tu vida.

Yinsen jadeo y dejo salir su último aliento.

Eso fue lo último que Tony pudo aguantar. Con una furia impropia de él se levantó rabioso estampando la silla en la que estaba sentado contra la pared. Todos se sobresaltaron. Él no les hizo caso. Simplemente salió de la habitación

Scott pauso la película. La sala entera estaba en absoluto silencio.

A todos les había conmovido la escena anterior. Pero era notable quienes estaban más afectados.

Steve, estaba callado. Lo que había visto le recordó tristemente al Dr. Erskine en el suelo del lugar donde le inyectaron el suero del súper soldado. Recordó el rostro pálido del hombre, apuntando un dedo hacia su corazón.

T'Challa, al igual que Steve, estaba en silencio. Posiblemente era el que tenía el momento más difícil. Recordó gritar a las demás personas, en Viena, que se protegieran mientras él corría hacia su padre para salvarlo. Su cuerpo volando en el aire. El humo en todas partes. La desesperación de su corazón cuando gateaba hasta el cuerpo inerte y sin vida.

Wanda, también estaba afectada. No pudo evitar recordar a Pietro. Recordó la sensación de aquel día. Pudo sentir el momento en que su cuerpo era golpeado con las balas. Se había negado a aceptar la realidad de aquello hasta que no sintió su presencia. El dolor era agonizante. Todo su ser había sufrido y el dolor había potenciado sus poderes al máximo.

Y por último estaba Peter. Estaba realmente triste por la muerte de Yinsen. Era una injusticia. Sin embargo lo que más le afectaba —aunque no se atreviera a decirlo— era el recuerdo que eso había a traído. Por un instante se sintió de nuevo arrodillado ante su tío Ben, suplicando que se quedara. Pero también fue tarde para él. Aunque claro lo distinto radicaba en que su tío no había querido irse y que Tony, a diferencia de Peter, no tenía la culpa. La fría realidad y cruel verdad de eso, seguiría pesando el restos de sus días.

Finalmente, luego de varios minutos, Natasha decidió romper el silencio.

—Creo que necesita estar solo —no hacía falta decir a quien se refería—. Y de todas formas él vivió la…situación. Así que no se va a perder de mucho.

Ella miro a Steve, que asintió en silencio. Ya más tranquilos, pusieron play.

El Tony de la pantalla miro una vez más a Yinsen, entonces se giró furioso.

Sam suspiro. Casi sintió piedad por aquellos hombres (pero se recordó que fueron los causantes de la muerte de Yinsen). Era claro que iban a sufrir la ira de Tony. No le deseo eso a nadie y eso que no lo conocía bastante. Simplemente la imagen del hombre en batalla bastaba, era demasiado terrorífica.

Hombres armados apuntaban el interior de la cueva oscura. Algunos agachados, otros parados. Todos con temor. Esperándose lo peor. Y desde las sombras, con el reactor brillando, Tony avanzo con paso lento. Los pasos pesados del hierro chocando contra la tierra eran lo único audible en el silencio que se armó.

Uno de los hombres grito una orden. Todas las armas dispararon. Las balas rebotaron en la armadura con un sonido metálico. Entonces frenaron.

—Es mi turno. —Dijo Tony.

—Son hombres muertos. —Dijo Clint.

Los demás asintieron de acuerdo.

Los brazos de la armadura se alzaron mientras sus lanzallamas se activaron. Dos columnas de fuego en cada brazo se precipitaron hacia adelante. Gritos de huida, dolor y miedo surcaron en el aire. Las llamas se expandieron hasta rozar a sus enemigos. Hasta destruir sus propias armas. Hasta destruir el terrible legado que había creado.

El campamento fue ardiendo poco a poco. Los hombres que estaban a los lejos patrullando apuntaron también sus armas desde lo alto, arriba de las montañas o en sectores elevados. Los disparos fueron más fuertes y algunas balas llegaron a rozar o dañar los engranajes de la armadura. En medio del fuego, Tony cayó cuando una bala logro entrar dentro de la armadura y dañar su pierna pero inmediatamente continuó. No iba a rendirse.

Aun envuelto en fuego siguió disparando más llamas en todas las direcciones. Los hombres huyeron cuando estas se acercaron peligrosamente a ellos. Tony freno con uno de sus brazos las pocas balas que llegaban. Pero también debió de sentir el calor a su alrededor porque, haciendo un esfuerzo, elevo su pierna lastimada y se levantó. Presiono un botón rojo de parte interior de su brazo y se elevó.

—Es un genio. —No pudo evitar comentar Peter.

—Creo que eso incluso es quedarse corto. — concordó T'Challa, sentado cerca de él.

Las columnas de fuego se habían unido hasta formar una gran llamarada. El humo estaba en todas partes. Las llamas se estaban fusionando para ser una sola. Diversas partes de la zona estaban explotando ante la falta de oxígeno del fuego, hasta que todas ellas se elevaron en lo alto con las llamaradas ardiendo en una enorme bola naranja llena de humo que exploto en todas direcciones. Y en medio de ellas Tony se elevó con velocidad volando como una bala en el aire dejando atrás la destrucción del campamento.

Clint no pudo evitar sentir una profunda admiración por su compañero. O ex compañero. Más allá de cómo resultaran las cosas, nunca le quedaría duda de que el hombre de armadura era alguien extremadamente inteligente y fuerte. Además —esto nunca lo admitiría— de todos los vengadores, a parte de Natasha, Tony era con quien se sentía identificado. Porque mientras Thor, Bruce y Steve poseían poderes únicos que los hacían fuertes, Tony y él (y Natasha) eran simples humanos con un don que habían explotado al máximo. Él con su puntería mientras que el millonario con su inteligencia.

Sacudió la cabeza para despejar sus pensamientos y se concentró en la película.

Pero entonces descendió. La armadura había perdido potencia y ahora estaba cayendo desde el cielo. Grito. Entonces aterrizo en la arena con un duro golpe.

La armadura se hizo pedazos y las partes se esparcieron por todo el lugar desierto. Se levantó el casco.

Hicieron una mueca de dolor ante eso.

Las escena cambio Tony deambulaba corriendo por la arena. Su saco estaba en la cabeza. La falta de agua y descanso le hacia mella. Sus ojos eran rojos y desgatados. Quizá días en ese estado. Sus pasos eran tambaleantes.

Todo pareció perdido.

Entonces dos helicópteros volaron tras suyo. Y Tony se giró, pareció recobrar el aliento y con su brazo en alto lanzo un grito de euforia y alivio.

—¡EHH! —Río feliz y cayo de rodillas. Aliviado.

Eso trajo pequeñas sonrisas.

Uno de los helicópteros se asentó y cinco hombres bajaron corriendo a su dirección, Rhodey en la cabeza.

—¿Qué tal la fiesta?

Tony sonreía. Todo el cansancio de las semanas pasadas pareció acumularse de pronto. Rhodey apoyo su mano en su hombro.

—La próxima vienes conmigo ¿Ok?

Entonces lo abrazo. Iba a casa.

El ambiente mejoro tras esa escena.

—Bien hecho Rhodey. —Dijo Sam asintiendo en su dirección.

Rhodey le sonrió.

—Gracias Rhodey. —Dijo Steve. Tanto el, como Natasha y Clint lo miraban agradecidos. Un peso de encima se les había quitado. Ninguno lo decía en voz alta, eran demasiados fríos y orgullosos para admitirlo. Sin embargo eso no quitaba el cariño que le tenían a Tony y el cariño que se tenían entre ellos. Eran un equipo con el que habían crecido tantos estos años que no tenerse aprecio era imposible. Ver la historia y el sufrimiento de su compañero les estaba siendo difícil. Y lo que más les pesaba era la impotencia por no poder hacer nada con ese dolor porque ya había pasado.


21 / 01/ 19 (subido).

Quiero aclarar (por las dudas) que esta historia va a respetar lo canon: las parejas, las historias de las películas, etc.

Agradezco infinito que sigan la historia, que se tomen el tiempo de leerla y agradezco un montón también que dejen comentarios.

21/ 01/ 19 (publicado).