Derechos de Autor: Marvel Studios.

Advertencia: Bueno evidentemente esta historia no es 100% realista porque ¡Vamos amigos! ¿Quién se creería eso de que los superhéroes verían sus películas? PERO si entraste aquí es porque depositaste un poco de confianza en mí y tratare de no cagarla. No prometo nada porque soy principiante escribiendo y no tengo un don natural.

Simplemente no tenía con quien pasar año nuevo y decidí hacer un maratón Marvel, prender mi computadora y escribir una historia que podría funcionar. Obviamente desencadenare plagios y plagios de esto pero en fin.

También quiero decirte que soy de Latinoamérica por lo que el lenguaje de las películas será ese. Te pido disculpas de antemano si eres español/a.

Comencemos.

Capítulo 13: THOR (parte uno).

Basta Rhodey —intento decir Steve pero Tony lo freno antes de que prosiguiera.

¿Tú ocasionaste todo esto?

¿Qué? ¡No!

Natasha puso los ojos.

Oh, ya van a empezar —bufo y se sentó a esperar la discusión que seguramente iniciarían. Estaba cansándose de todos ellos.


—¡Paren, solo paren! —interrumpió Peter, alzando su voz por sobre el resto de las voces que se mezclaban en la sala— ¿Qué les hizo llegar a una conclusión tan errónea?

—Bueno, tú mencionaste a May…

Tony se giró a ver a Peter.

—¿Les hablaste de May?

—Entonces es cierto —dijo Rhodey en shock.

—¿Qué? Jesús, Rhodey deja de hacer dramas. Dame un respiro, estoy sintiendo la poca fe que tienes en mí.

—May no es mi madre —dijo Peter, conteniéndose de suspirar. Detestaba tener que aclarar ese tipo de cosas pero esperaba que al menos esa información hiciera que sus preguntas pararan.

—¿Entonces no es tu hijo? —Clint se giró a ver a Tony.

—¡No! —exclamaron Tony y Peter, a la vez.

Natasha rodó los ojos y suspiro. T'Challa tomo asiento, al lado suyo, mirando con interés al resto.

—No esperaba que fueran tan…

—¿Irritantes?

—Me refería a ruidosos —respondió T'Challa con calma, sin embargo había un brillo de diversión en sus ojos—, pero supongo que también aplica.

Natasha sonrió brevemente ante eso.

—No puedo creer que fueras participe de esto —dijo Tony girándose a mirar a Steve, que no tardo en rodar los ojos.

Sam suspiro y se sentó.

—Bueno entonces volvemos al mismo enigma.

Clint tomo un tazón que había traído Rhodey y empezó a comer palomitas, mientras Wanda se bajaba de la mesa.

—Dios, dejen en paz a Peter —dijo Tony y luego se giró a ver al adolescente—. Lo que me recuerda…

—Ahórratelo —interrumpió el susodicho, señalando a Clint—, ya me dio una charla.

Tony se lo pensó pero luego se encogió de hombros. Él tampoco quería presionar, en parte porque le hacía sentir más viejo de lo que era y en parte porque se había dado cuenta la incomodidad del chico y sintió que por el momento no debía insistir. Por el momento.

—Jesús, qué onda con la rebeldía de los adolescentes de hoy en día —se quejó Clint.


Steve levanto la vista, observando a todos retomar sus lugares. Pudo ver el cansancio en las facciones de sus compañeros y noto con curiosidad que Natasha parecía irritada (anoto mentalmente preguntarle por eso luego). Tony estaba tenso, todos los sabían. Habían esperado prudentemente no revelar el nombre de la película que había aparecido en la lista, a pesar de que varios tenían un presentimiento sobre quien trataría. Sin embargo eso no quitaba la posibilidad de que la vida del multimillonario fuese nuevamente explorada.

Sam desdoblo el papel.

—Thor.

—¡Lo sabía! —exclamo Scott triunfante chocando su mano con Sam.

El rostro de Tony inmediatamente se llenó de alivio, relajando sus músculos mientras las voces en la sala se alzaban. Susurros casi emocionados se escucharon por un momento, a la par que miradas curiosas se dirigían a la pantalla. Después de asimilar que su vida ya no sería expuesta, el mismo Tony tenía que admitir que se sentía intrigado (y si, también una breve emoción corría por su cuerpo) por lo que pudiesen mostrarse en la pantalla.

—Al fin algo interesante —expreso Clint en voz alta ganándose una mirada de Tony—. ¡Oh, vamos! Debes admitir que saber sobre la vida de Thor es refrescante.

—Lo es de hecho—-intervino Natasha pensando internamente en la posibilidad de poder conocer el lugar del cual Thor provenía y del que con tanto cariño se expresaba. Era una oportunidad única, si lo consideraba, ya que la información que tenían sobre Asgard era relativamente escasa. Se preguntó si saber sobre ese mundo sería beneficioso para ellos en un futuro, aunque tenía el leve presentimiento de que si lo era.

Steve tenía pensamientos similares. Sin embargo, algo de todo eso lo preocupaba. Con la perspectiva de Clint en mente, se puso a considerar que no había sabido de Thor en un tiempo largo, incluso si este le había advertido que eso pasaría la última vez que se vieron. No pudo evitar preguntarse si se había involucrado en algo peligroso, algo malo y que esto estuviese conectado con los sucesos que ocurrirían en un futuro. De pronto, esa idea alimento su preocupación pensando que el dios quizá estaba necesitando su ayuda en esos momentos.

—Bueno espero realmente sea interesante —dijo Tony distrayendo al capitán—. Después de mí, tiene la vara muy alta.

—Oh calla —dijo Clint, aunque ambos se sonreían divertidos—. Es mejor iniciar de una vez.

—Peter —llamo Scott con un gesto y el adolescente le lanzo el control remoto mientras Steve ponía la película en el reproductor. Scott pensó vagamente que estaba empezando a sentirse cómodo con todos ellos, algo que suponía que también estaba pasando con el resto de los miembros. Eso era bueno, se dijo, si todos los presentes debían enfrentar al mismo enemigo, mínimamente debían querer trabajar juntos.

Todos guardaron silencio, sintiendo la emoción fluir libremente en sus cuerpos cuando la película inicio.

La pantalla se ilumino con la secuencia familiar de diversos comics mostrándose hasta formar un logo rojo con letras blancas: MARVEL.

—Y empezó el show —dijo Sam.

Scott se metió un puñado de palomitas en la boca.

Una suave melodía irrumpió el silencio, mientras la pantalla mostraba un anochecer taciturno. En el centro del panorama, había un vehículo, cuyas luces de adentro estaban encendidas.

"Puente Antiguo, Nuevo México" rezo en la parte inferior de la imagen.

Bucky alzo una ceja recordando a Coulson mencionar que Fury lo había asignado ahí. No fue el único en notar esto.

Adentro del vehículo, dos rostros fueron mostrados. Un hombre de cabello rubio casi grisáceo estaba sentado al lado de una mujer, de piel de apariencia suave, y cabello castaño, suelto. Ambos miraban con atención una computadora que titilaba. En el asiento del conductor, por otro lado, otra joven estaba sentada observándolos.

Clint se irguió desde su lugar.

—Jane —dijo reconociéndola, sorprendido por la escena. Al ver tantas miradas puestas en él aclaró (teniendo que en cuenta que, incluso si dos de las personas que aparecieron en la pantalla se había hecho un nombre en la comunidad científica, la última mujer que se mostró no era precisamente tan conocida) —. La de cabello suelto es Jane Foster, el hombre es Erik Selvig y la de boina es Darcy Lewis.

Tony frunció el ceño, confundido. Ver a Erik Selvig en pantalla le trajo recuerdos de la batalla en Nueva York, la primera vez que vio a Thor y a, por supuesto, Loki. El hecho de que Clint haya sugerido que este último podía regresar en busca de venganza, no lo dejaba tranquilo.

—Creí que sería sobre Thor —expreso en voz alta.

—Bueno, Jane fue parte de la primera estadía de Thor en la Tierra —menciono Natasha.

—Según las leyendas nórdicas, Thor ya había estado en la Tierra muchas décadas antes —señalo Tony.

—Sí, pero me refiero a su estadía oficial. Donde su existencia dejo de ser un mito —replico Natasha y luego se giró a ver a Clint con una expresión pensativa—. De todas formas, parece que tus teorías son acertadas. Las películas pueden estar mostrando un recorrido.

—Casi nunca me equivoco —dijo Clint encogiéndose de hombros.

—¿Entonces esto está en orden cronológico? —pregunto Scott.

—Es probable —respondió Natasha—, las películas de Tony están situadas en un tiempo anterior a la llegada de Thor a la Tierra. Sin embargo, todo depende de lo que haya decidido Strange.

Bueno espero que sea más amable con Thor de lo que fue conmigo, pensó Tony recordando los momentos que le había hecho revivir y los momentos privados que les había revelado a los demás.

—Y los vengadores son parte central de lo que va a pasar —reflexiono T'Challa con seriedad. Él parecía tener un montón de ideas en su cabeza en ese momento pero a la vez no parecía querer compartirlas—. Al igual que los que estamos en esta sala.

Los demás asintieron, pensativos.

—Quizá la amenaza, a la que nos enfrentaremos en el futuro, sea alguien que Thor conozca —menciono Rhodey.

—No es una perspectiva alentadora —dijo Tony, serio.

—No lo es —concordó Sam.

Un poco más tensos de los que estaban, continuaron la película.

Jane abrió la parte superior del techo y emergió junto a Erik. Los dos miraron al cielo, con ojos ansiosos. Un aparato que tenía ella en sus manos empezó a pasar números velozmente. Tras guardar silencio durante algunos segundos, con la brisa agitando su cabello, el hombre le dio una mirada dubitativa.

No debe tardar —dijo Jane, sin embargo ella parecía insegura.

¿Puedo encender la radio? —pregunto Darcy, desde el interior, aburrida.

No.

Erik volvió a fijar su mirada en la chica a su lado.

Jane, no puedes seguir haciendo esto.

Jane bajo la vista y luego descendió frustrada, con el ceño fruncido.

Las últimas diecisiete ocasiones no fallo ni por un segundo —reviso sus anotaciones velozmente mientras la voz de Erik se suavizaba.

Jane —repitió—, eres astrofísica no cazadora de tormentas.

Scott inclino la cabeza, con curiosidad tratando de entender a lo que se referían.

Wanda, por otro lado, apoyo una mano en su barbilla, mirando a Jane. Ella recordaba el nombre de la mujer, quien gracias a su trabajo era reconocida entre los miembros de Shield con los que había interactuado. Por supuesto, la relación que mantenía o mantuvo con Thor también era algo que recordaba, sin embargo no tenía claro el cómo estos se habían conocido y que elementos habían intervenido en eso. Aunque por lo que sabía, habían terminado dicha relación.

Confía en mí, hay una conexión entre este fenómeno atmosférico y mi investigación. Erik yo…no te habría pedido que volaras hasta acá si no estuviera totalmente segura.

Peter sentía curiosidad por Jane, no solo por su conexión con Thor. Debía admitir que estaba más intrigado por todas sus investigaciones; había varios ensayos de ella que le habían gustado.

Jane —dijo Darcy mirando el espejo que se mantenía del lado del conductor. El cielo había cambiado—, ven. Esto te interesa.

Tony y Peter alzaron una ceja ante la apariencia que había adoptado el cielo.

—Eso no es algo normal —dijo Sam mirando casi con asombro la imagen.

—No —dijo Rhodey con la misma expresión—, no lo es.

¿Y eso que es?

Los ojos Erik se abrieron y Jane se apresuró a levantarse. Pronto, ambos emergieron de nuevo del vehículo.

Dijiste que era como una aurora sutil —dijo Erik mientras Jane miraba asombrada el cielo.

Tony imito la reacción de la mujer. ¿Eso sería…?

¡Ahora! —Jane grito y Darcy encendió el motor, conduciendo velozmente el vehículo que rápidamente empezó a ajetrearse por el camino.

Wanda miro eso, intrigada.

Desde adentro, Erik miro el camino mientras Jane, ahora sentada, asomo su cabeza por la ventana con una cámara en mano.

Acercate —ordeno Jane.

¿Si? ¿Corriendo? —replico Darcy con voz agitada.

Corriendo —apremio Jane.

La velocidad del vehículo aumento, provocando que los labios de Jane se curvaran en una sonrisa. Su expresión era triunfante.

—Parece que encontró lo que estaba buscando —menciono Bucky en voz baja. Los que estaban cerca de él asintieron de acuerdo.

Otros, al ver la reacción de la mujer, no pudieron evitar darle una mirada de reojo a Tony, notando que él tenía un aspecto similar a ella cuando confeccionaba alguno de sus inventos.

La pantalla que mostraba características del cielo fue teñida de auras de colores y, en frente del vehículo que conducían, un tornado se hizo presente expandiéndose más a medida que se acercaban.

—Empezamos mal —murmuro Scott con el ceño fruncido. Esta película viene con todo, pensó, ¿cuánto había pasado? ¿3 o 4 minutos? Solo esperaba que nada lo suficiente grave ocurriese.

—Hay que ser optimistas —respondió Sam, en un murmullo. No le agradaba lo que estaban viendo, le daba la impresión de que algo malo iba a ocurrir.

Erik se quejó ante la imagen, preocupado, y Darcy se quedó quieta por un momento, observando el panorama, asustada. Entonces giro rápidamente el vehículo.

¡¿Qué estás haciendo?! —Exigió Jane girándose a verla.

¡No moriré aquí solo por una calificación!

Sin embargo, Jane ya se había deslizado cerca del volante y en ese instante lo giro, retomando el camino inicial.

Algunos parpadearon ante eso y luego le dedicaron miradas de incredulidad.

—A ella no le importa morir eh —menciono Sam a la ligera. Aunque él le dio una mirada preocupada a la pantalla.

Clint hizo una mueca. Sabía bastante poco de Jane pero siempre le había dado la ligera sensación de que era demasiado curiosa para su propia bien. Aunque bueno también debía admitir que si no fuera por ella no habrían llegado a avances que hoy en día tenían.

—No dejen que comparta un auto con ella —comento Scott.

—Creo que si no te metes en sus asuntos ella no te hará daño —dijo Natasha, pareciendo divertida por el comentario.

Darcy sostuvo el volante, negándose a soltarlo. Jane tampoco lo hizo.

—Eh no creo que pelear sea bueno en esos momentos —señalo Tony.

Un rayo emergió dentro del remolino. Darcy y Jane continuaron forcejeando y el vehículo trastabillo en círculo, en medio de la nube de polvo que se levantaba. Y en medio de eso, una figura se deslumbro por el parabrisas.

—Oh no…—murmuro Sam.

Varios le dieron una mirada preocupada a la pantalla.

No, no, no, no. ¡No!

¡Darcy!

Darcy piso el aselador y ambas mujeres gritaron cuando la persona delante suyo choco contra el vehículo.

Todos se sobresaltaron ante eso.

—Qué demonios —juro Tony, impactado por la escena.

—¡Oh, por favor! —Se quejó Scott, aturdido— No ha pasado ni media hora y ya hay un muerto.

—No creo que este muerto —dijo Rhodey, aunque él también tenía esa idea en mente pero estaba tratando de ser positivo—. Herido si pero muerto no.

—Realmente espero que no —dijo T'Challa.

—¡No voy a ser cómplice de un asesinato si lo está!

—Tampoco yo —aclaro Tony a los demás. Aunque el hombre estaba distraído pensando en quien era la figura con la que habían chocado. Si había aparecido, suponía que debía ser alguien importante. Tenía sus propias teorías sobre eso.

—Nadie ha muerto, cálmense los dos —dijo Natasha dándoles una mirada.

—Scott, continúa la película.

—Está bien, pero quedan advertidos.

Jane se quedó boquiabierta e intercambio una mirada con Darcy, ambas sobresaltadas y pálidas. Rápidamente, se bajaron del vehículo, con pasos ansiosos y preocupados. Las dos con linternas en la mano.

¡Si hay problemas legales es tu culpa! —grito Darcy.

¡Traeme el botiquín!

—No creo que un choque se solucione con un botiquín —dijo Sam mirando incrédulo la escena.

Jane se agacho frente al cuerpo, ansiosa.

Hazme un favor y no te mueras. Por favor.

El rostro preocupado y angustiado de Jane fue enfocado.

Internamente, varios pensaron igual que ella.

Erik avanzo detrás de ella, alumbrando con su linterna. Jane lo miro.

¿De dónde vendrá este hombre?

Tengo un presentimiento, pensó Tony.

La pantalla se oscureció.

La siguiente imagen hizo que todos contuvieran el aliento.

La pantalla se ilumino con otra escena. El cielo estaba nublado, casi oscurecido por completo y la poca luz que había iluminaba frondosas y rocosas montañas, mientras un título aparecía al final de la imagen: Tonsberg, Noruega, 965 D.C.

Cualquier pensamiento sobre Jane, Erik, Darcy o la persona que fue atropellada se borró completamente de sus mentes. El cambio brusco de la película no solo los había dejado perplejos, sino que la escena en sí era algo que jamás habían esperado ver.

—Jesús—susurro Clint, impactado.

—¿Esto está pasando? —pregunto Scott con incredulidad.

—Está pasando —respondió Wanda en voz baja.

En otro momento, Wanda se habría sentido aburrida si hubiese tenido que ver escenas similares, pero había algo que diferenciaba este momento con los pasados. Aquello que antes había observado solo eran imitaciones de historias que se contaban, escenas actuadas en documentales o películas e incluso series, que buscaban asemejarse a los cuentos antiguos. Pero esto era…era real, verdadero; hechos de la historia que estaban mostrándose ante sus ojos.

Pensamientos similares ocurrían en la mente del resto de los miembros.

Una voz en off narro, profunda y calmadamente:

Una vez, la humanidad acepto una simple verdad: que no estaba sola en este universo.

Todos guardaron silencio, sin atreverse a interrumpir.

La voz de la pantalla los afectaba de una manera que no podían explicar.

Una aldea fue mostrada: pequeñas casas, como cabañas, del mismo diseño, estaban construidas unas junto a otras, mientras personas de vestimenta antigua atravesaban el lugar entre sonrisas y risas. Sus miradas estaban fijas en algo o alguien mientras avanzaban.

Los hombres creían que algunos mundos eran hogar de sus dioses y otros, que había que temerles.

Una tormenta relampagueo y a través de una brumosa niebla azul que cubría algo que parecía un tornado, el viento se esparció y un ejército de sombras apareció.

Desde un mundo de frio y oscuridad vinieron los gigantes de hielo…

En el centro, una criatura, color azul y robusta, de apariencia similar a un hombre —pero muchas cabezas más grande que la estatura promedio— sostenía una especie de cofre que brillaba luminosamente con colores celestes azulados. Detrás de él, una multitud esperaba su accionar.

Uno que otro miro la pantalla con repentina inseguridad al no conocer la criatura de la escena, sin embargo más de uno sentía un mal presentimiento cuando la miraban.

El líder de los gigantes de hielo activo la reliquia, que con fuerza empezó a emanar su energía. Desde el interior del cofre, se proyectó una ventisca helada, congelando todo aquello que estuviera a la vista. El frio convirtió en hielo al rio y arraso con la aldea y en un último grito, una mujer se aferró a su hija mientras sus extremidades se congelaban.

amenazando con arrastrar al mundo mortal a una nueva era del hielo.

Un gigante avanzo, con un salto alto y largo y los brazos extendidos. Soltó un grito de ira mientras su brazo rasgaba la superficie helada.

Muchos en la sala se estremecieron.

La pantalla se oscureció y volvió a iluminarse, nuevamente mostrando al cielo en tinieblas. Una luz de pronto emergió entre las nubes, diversos colores se mezclaron hasta tocar el suelo mientras un portal se abría.

Pero los humanos no iban a enfrentar solos esta amenaza.

La niebla se disipo y otro ejército apareció, enorme y con postura firme. En medio, una figura en armadura plateada brillando destellantemente, se erguía majestuosamente, con un manto rojo ondeando sobre sus hombros.

En la sala, sintieron un escalofrío recorrerle de pies a cabeza.

—Adorado Señor…

—No puede ser.

Varios se habían quedado sin aliento.

—Ese es…—la voz de Clint se apagó sin atreverse a seguir hablando. La presencia del hombre que se mostraba en la escena parecía atravesar la pantalla, irradiando un poder que el arquero nunca antes había sentido, incluso si este no estaba presente. Y no, no era un hombre, le dijo una voz en su cabeza, era un dios.

—Odín —termino Tony en un murmullo, sintiéndose tan paralizado como el resto.

Los gigantes de hielo miraron a las nuevas presencias, en silencio.

La cámara enfoco a Odín, cuyo rostro denotaba una expresión firme y sabia, mientras sus ojos miraban a su oponente. Este último, lo miraba fijamente, con la piel azul contrastando en la oscuridad y los ojos rojos brillando.

Ambos ejércitos gritaron antes de abalanzarse entre ellos. Chocaron contra el otro, las espadas sonaron al contacto del enemigo, al igual que las lanzas y el resto del armamento que brillaban destellantes, en medio de aquella lucha. Los gigantes de hielos eran feroces y salvajes en sus ataques, sus movimientos se cargaban de ira, mientras el líder utilizaba aún el cofre con un gruñido para luego destrozar a sus contrincantes congelados.

Los gritos de batalla se mezclaron con los gruñidos y jadeos, en oleadas de ruido, mientras el gigante de hielo creaba con sus manos una esfera helada con puntas, que no tardo en lanzar en un movimiento de ira. Odín, se encontraba en el centro de la batalla, con la postura firme, deslizándose en movimientos precisos pero no por ello, menos intimidantes. Su lanza dorada se apuntaba hacia sus enemigos y brillaba mientras los destruía.

Saber de Odín, a través de cuentos, era algo pero verlo en pantalla, verlo en acción, era otra cosa completamente distinta. Él era tan intimidante como narraban los mitos y leyendas. Fuerte, audaz y se podría decir que algunos notaron sabiduría en sus ojos por un breve momento. Había algo en él que inspiraba respeto, casi como si solo presencia les exigiera eso.

Nuestros ejércitos enviaron a los gigantes de hielo de vuelta al corazón de su propio mundo.

Siguiendo la voz del narrador, la tierra de los gigantes fue mostrada, vacía y sombría, donde piedras formaban estructuras sólidas y oscuras.

Algunos se estremecieron ante la imagen, el lugar inspiraba profunda tristeza y una sensación de vacío. La misma sensación que inspiraban sus habitantes de piel azul.

El costo fue grande pero al final su rey cayó.

El gigante de hielo, el líder, se encontraba en el suelo, sin armas y con la lanza de Odín apuntando a su cuello. El dios había perdido un ojo.

Incluso así, Odín irradiaba un poder tan fuerte que todavía los mantenía quietos en sus asientos.

Y la fuente de su poder les fue arrebatada.

Un hombre del ejercito de Odín tomo en sus manos el artefacto que produjo la ventisca, el cofre aún contenía una luz azul brillando en el centro.

Con el final de la última gran guerra, nos retiramos de otros mundos y regresamos a casa, al mundo eterno de Asgard.

Más de uno sintió que los vellos de su nuca se erizaban.

El enfoque se deslizo por las nubes del cielo, brillando junto a los rayos de sol, iluminando una estructura rocosa y grisácea. La perspectiva giró, poniendo a la misma de cabeza hasta mostrar un enorme océano cristalino, limpio y puro que contenía superficies rocosas y en el cual, montañas emergían. Encima de ellas, elegantes casas fueron construidas, relucientes y bellas, alrededor del océano que se expandía. Y a lo lejos, un enorme palacio se erguía, bañado en oro puro, brillando majestuosamente.

Tony siempre había dado por hecho que al ser un reino de dioses, Asgard sería definitivamente un lugar magnifico pero nada lo había preparado para este momento. Se encontró a sí mismo, atrapado en la imagen, maravillado porque Thor no estaba alardeando todas las veces que hablaba de su hogar, realmente, realmente era hermoso.

—Wow —susurro Peter. El resto imito su reacción.

Aquí seguimos siendo como un faro de esperanza, brillando a través de las estrellas y, aunque nos convertimos en mitos y leyendas de los hombres, fueron Asgard y sus guerreros, los que trajeron la paz al universo.

La escena cambio, un niño de cabellos dorados, avanzaba por un pasillo, con vestimentas elegantes. Sus ojos azules brillaban intrigados.

—No puede ser —dijeron Steve y Tony al mismo tiempo, mirando con incredulidad la pantalla.

—Jesús —dijo Clint con los ojos bien abiertos.

—Ese es…

—Thor —dijo Wanda con una mano en el corazón, conmoviéndose ante la imagen—. Oh Dios mío, él era tan pequeño.

Natasha se encontró igual de sorprendida que sus compañeros pensando que ella ridículamente nunca se había detenido a reflexionar en la adolescencia o niñez de Thor, casi como si hubiera dado por sentado que el hombre que conocía siempre había sido así, robusto, alto y con los cabellos más largos que ella alguna vez había visto.

—¿Por qué nos muestran su infancia? —pregunto Tony. Él todavía no cabía en su asombro al tener que ver al dios del trueno en esa apariencia, en la que casi parecía un niño común y no el ser de otro mundo que había conocido. Por otro lado, una parte suya no lograba comprender porque para Strange parecía esencial que vieran momentos de la niñez de Thor (y que hayan tenido que ver la suya).

—No lo sé —dijo Clint con sinceridad—, quizá algo importante sucedió en ese entonces.

—La voz que narra quizás es la de Odín —menciono Sam.

—Es probable —dijo Steve pensativo.

—Es mejor continuar para entender su importancia —dijo T'Challa y el resto asintió.

Entonces, otro niño apareció en pantalla. Su piel era mucho más pálida que la de Thor y sus rasgos más afilados, el cabello oscuro lo tenía peinado pulcramente hacia atrás y su rostro parecía expresar un precavido miedo.

—No…—dijo Clint tensándose en su lugar.

—Me niego a creer que es él —dijo Tony entre dientes, su mandíbula se sentía rígida mientras lo hacía. Más de uno miraba con seriedad la pantalla.

—¿Qué? ¿Quién es? —pregunto Peter intrigado.

—Loki —respondió Natasha en un murmullo, ella tenía el ceño fruncido.

—Oh.

Nadie sabía que decir en ese momento.

Pero llegara el día en el que uno de ustedes deberá defender esa paz —el relato de la voz finalizo y la cámara dio a conocer que pertenecía a un Odín, un poco más mayor, que ahora usaba un parche en el ojo. Detrás suyo, la fuente del poder de los gigantes de hielo se encontraba en una repisa.

Los ojos de Loki se abrieron aún más.

¿Todavía hay gigantes de hielos con vida? —incluso si su tono de voz era moderado, se podía percibir un poco de preocupación en su voz.

Ante eso, Wanda inclino su cabeza con curiosidad. Se preguntó a sí misma si la expresión de Loki delataba realmente miedo o solo era una percepción errada de su mente.

—Mientras no se metan con la Tierra…—comento Scott y todos se estremecieron ante la idea.

Thor se giró a verlo, con expresión de arrogancia y autosuficiencia.

Cuando sea rey —dijo señalándose a sí mismo— ¡cazare a todos esos monstruos y los acabaré!

—Ok, definitivamente es Thor —dijo Steve.

—¿Estás seguro que no es Stark? —cuestiono Clint buscando distraerse de la imagen de Loki en la pantalla, verlo de niño era…ciertamente no era lo había esperado, no estaba mentalmente preparado para esa imagen— Suena muy presumido para mí.

—Oye —gruño el multimillonario, aunque sus ojos no se despegaron de la escena.

Thor se giró, con la respiración agitada luego de su arrebato. Tenía una sonrisa orgullosa en su rostro.

Quiero ser como tú padre.

—Aww —dijo Scott—, ternurita.

Clint, Sam y Wanda sonrieron divertidos.

Odín miro a ambos niños.

Un rey sabio jamás busca la guerra —advirtió— pero —continuo y Loki lo miro inseguro, Thor por otro lado mantenía su sonrisa— debe estar listo para ella siempre.

T'Challa miro con firmeza ante eso. Casi tomándolo como un consejo, decido a conservar esas palabras.

Odín avanzo con pasos firmes.

Thor se giró a mirar a Loki, una sonrisa formándose en sus labios. Esta fue rápidamente correspondida.

Tony se estremeció, no había otra forma de negarlo. El de la pantalla era Loki, reconocería esa sonrisa en cualquier parte.

Thor y Loki corrieron buscando alcanzar a su padre. La pantalla se alejó, un martillo de diseño peculiar se encontraba en uno de los estantes.

—El mjolnir —reconoció Natasha con una ceja alzada, mientras los demás recordaban la escena post-créditos.

—Supongo que esa entonces debe ser la cámara de Odín —dijo Clint reclinándose sobre su asiento, de nuevo él estaba buscando un poco de distracción—, o bueno su bóveda.

T'Challa asintió de acuerdo con él.

—Si lo es debe haber toda clase de artefactos ahí —señalo Rhodey

—Armas seguro —dijo Sam.

—Sin duda armas con un gran poder —coincidió Tony, pensativo. Eso en realidad solo reforzó su idea de que la tecnología de la Tierra estaba atrasada, a comparación de otros mundos. No era un pensamiento reconfortante.

Estoy preparado —aseguro Thor alcanzo la mano de su padre.

Loki tomo la otra.

Yo también —dijo.

—Me disculparan —menciono Scott— pero deben admitir que esa escena es un poco tierna.

Ninguno lo contradijo pero no se atrevían a expresar estar de acuerdo en voz alta.

Solo uno podrá ascender al trono.

Tony alzo una ceja.

—Como en toda monarquía —comento confundido sin entender por qué Odín lo aclaraba—. El primogénito es el que hereda el trono.

—Es correcto —dijo T'Challa—, pero en ocasiones la monarquía es electiva, es el rey quien decide quién será el más apropiado para ocupar su lugar o en su defecto miembros importantes del reino lo someten a votación.

—Siempre había dado por sentado que Thor era el mayor, por lo tanto el próximo rey —dijo Clint

—Bueno Loki está pagando sus actos en Asgard —señalo Natasha—, de todas formas Thor se convertirá en el próximo gobernante.

—Pero en ese entonces —dijo Peter sintiéndose incomodo ante la idea de que dos hermanos tuviesen que competir por un reino—, ¿ambos debían demostrar quién era el más adecuado?

—Es probable —respondió T'Challa.

Thor miro con una sonrisa a su padre y Loki parpadeo inseguro

Pero los dos nacieron para ser reyes —dijo Odín.

Una ola de vítores pronto irrumpió, mientras la escena cambiaba. Una multitud se extendía a lo largo de una especie de salón, grande, de diseños antiguos pero de apariencia nueva y reluciente. Estéticamente era bellísimo y las estructuras parecían haberse construido con materiales de alta calidad y costo. Banderas, largas y bordos, con detalles bordados de color dorado, se extendían desde el techo, mientras una música antigua sonaba. Un grito de victoria se escuchó, mientras la espalda de un hombre era mostrada. Llevaba una armadura, junto a la capa de Odín y en su mano tenía el mjolnir.

Aplausos resonaron a lo largo y alto del salón. Una fila enorme de soldados, con armaduras plateadas y de detalles dorados, se ubica en el centro, dejando un camino abierto. Atrás, varias mujeres aplaudían con regocijo, vistiendo vestidos largos y antiguos, casi griegos. Los hombres soltaban gritos, mientras la figura descendía de las escaleras y avanzaba por el camino frente suyo.

Thor soltó una risa profunda y balanceo el mjolnir en sus manos.

Los vengadores sonrieron en reconocimiento.

—Ese sí que es Thor —dijo Tony e intercambio una mirada con Clint, ambos sonriendo.

Steve y Natasha llevaban miradas melancólicas.

—¡Esto es mucho para mí! —Scott sonrió emocionado y él de hecho parecía estar teniendo un buen momento. Peter tenía la misma expresión. Y aunque Sam no lo admitió sentía lo mismo.

—Esperen —dijo Wanda, quien había estado mirado con interés la pantalla— ¿Esa es su coronación?

Los demás parpadearon y miraron de nuevo la pantalla. No habían caído en cuenta de ello.

—Bueno mierda —dijo Tony—, lo es.

Steve miro eso frunciendo el ceño confundido. Si lo que estaban viendo eran momentos del pasado, ¿por qué esa era la coronación de Thor? Hasta donde tenía entendido, él aun no era rey.

Con renovada curiosidad, continuaron la película.

Una chica de cabellos oscuros, vestida con armadura rodó los ojos.

¿Qué le pasa? —bufo, aunque tenía una sonrisa.

Varias miradas se posaron en Clint, esperando que el arquero supiese de ella.

—La reconozco —dijo mientras fruncía el ceño tratando de recordar. Ella había estado junto a otros chicos por un breve momento en la Tierra. Coulson la había mencionado e incluso le mostro una fotografía. Era un nombre extraño, lo sabía. Chasqueo los dedos cuando este vino a su mente— Sif, Lady Sif.

—Chica atractiva —Tony sintió que lo debía mencionar.

Bucky se mostró de acuerdo con él.

Una mujer entonces fue enfocada. Tenía cabellos dorados, peinados prolija y elegantemente. Al igual que su cabello, la vestimenta que llevaba era hermosa, brillante y grácil. Su mirada era severa pero también gentil cuando miro a Thor y luego poso sus ojos en Odín, cuyo aspecto había envejecido.

—No sé quién es —dijo Clint encogiéndose de hombros.

—Es la reina —intervino T'Challa y al ver las miradas interrogantes aclaró—, su posición es la más cercana al rey, como su mano derecha, como otra gobernante de Asgard.

—Tienes un punto —dijo Steve—, no lo había pensado de esa forma.

—Bueno ella es jodidamente bella —dijo Tony e inmediatamente varias miradas se lanzaron en su dirección— ¿Qué?

Rhodey miro a su amigo con advertencia, él pensó en quejarse y darle una charla severa a Tony en ese momento pero se abstuvo. Todavía se sentía conmocionado por lo que acaba de presenciar (Odín, Loki y Thor de niños, Asgard…).

—¿También crees que tiene una callada fuerza? —pregunto Scott a Tony logrando inmediatamente producir varias risas.

—Ugh, no dejaran que nunca lo olvide, ¿verdad? —se quejó Tony.

—No —respondió Scott con una sonrisa bromista.

—Tomalo como un poco de karma anticipado —dijo Rhodey, uniéndose a la diversión—. Vas a hacer lo mismo con los demás, te conozco.

—Oh creeme que lo hare —refunfuño Tony. Él ya estaba agregando a Scott como el primero en la lista.

—Si ella es la reina entonces debe ser la madre de Thor —señalo Clint, medio distraído de la conversión de los demás. Él estaba buscando el parecido entre ambos. Curiosamente más allá del físico, el arquero no le encontró similitudes, Thor era ruidoso e impaciente, mientras que su madre emanaba una calma solemne y pacífica. Detesto el pensamiento que cruzo en su mente, en el que casi la comparo con Loki. Ella definitivamente no era como él, su aura brillaba de amabilidad y bondad, todo lo contrario al dios que Clint había conocido.

—Seguramente —respondió Natasha. Ella también veía a la reina con curiosidad.

Thor alzo los brazos en el aire, con júbilo, festejando y gritando. Odín lo miro con seriedad cuando se arrodillo frente a él y quito el casco de su cabeza. Thor sonrió inmediatamente, todavía mantenía su expresión arrogante.

—Jesús —silbo Tony— mira esas cejas.

—Él era un poco más joven ahí —dijo Steve—. Y veo que no dejo crecer tanto su barba.

Thor le guiño un ojo a su madre, recibiendo una mirada severa a cambio.

Natasha alzo una ceja. Si bien podía reconocer a Thor en su versión más joven, no podía evitar sentir que había algo diferente en el dios que había en la pantalla. Alguien que ella no conocía.

Odín se levantó de su trono. Thor giro brevemente su cabeza y sonrió al mirar a tres hombres mirándolo con orgullo, ubicados firmemente a lo largo de los escalones. El primero de ellos, tenía el cabello oscuro (sujetado en una coleta) y rasgos asiáticos; el segundo era rubio, casi como Thor, pero su cabello era más corto y llevaba una barba del mismo color en su barbilla cortada prolijamente, sus ojos miraban con un brillo de diversión; y el último era más grande que los anteriores, el pelo lo llevaba largo y rojo, lo tenía peinado de forma elegante aunque su barba larga se extendía encima de su armadura.

—Sí, los reconozco pero no recuerdo sus nombres —dijo Clint cuando nuevamente sintió miradas sobre él—. Ellos se nombran de una forma jodidamente rara allá.

Tony le dio la razón. Siempre había considerado que "Thor" y "Loki" eran nombres bastante extraños, sin embargo había tenido la cortesía de no decirlo en voz alta.

—Ellos me hacen sentir que estoy vistiéndome terriblemente mal en este momento —comento Scott y la mayoría se mostró de acuerdo.

Odín se levantó y golpeo el suelo con su lanza. Inmediatamente cualquier murmullo se extinguió y le siguió un expansivo silencio de respeto.

Lo mismo pasó en la sala.

Thor, hijo de Odín…

Tony siempre había tomado a modo de burla ese título, pero después de escuchar a Odín nombrarlo sintió que tomaba un nuevo significado para él, era como el recordatorio de dónde Thor pertenecía y de quien era hijo.

Lo mismo sentía aquellos que conocían personalmente al dios.

—…mi heredero —continuo Odín.

Entonces la imagen de Loki apareció, llevaba una armadura dorada cubierta por una capa verde. Mantenía los ojos cerrados y la mandíbula apretada, pareciendo escuchar con dificultad la voz de su padre.

En la sala, todos se tensaron.

La versión infantil del dios había aminorado parte del resentimiento que los vengadores tenían, pero verlo físicamente tan similar que la vez que aterrizó en la Tierra fue desequilibrante y despertó en ellos emociones que tenían sepultadas. Natasha desvió la vista, obligándose a mantener su máscara de indiferencia, sin embargo sintió un estremecimiento recorrerle, tan igual como la vez en la que él la confronto, regocijándose de su dolor, siendo recriminador y cruel mientras la observaba verse afectada por sus palabras. Cerca de ella, Tony miraba con frialdad la pantalla, manteniendo la compostura pero por dentro se sentía enojado. Enojado porque Loki no solo era el causante de desastres que hasta hoy en día le pesaban, sino que también era el recordatorio de lo débil que había sido ante él y sus manipulaciones.

Wanda tenía una mano sobre el hombro de Clint mirándolo, preocupada, sabiendo que estaba teniendo un momento difícil incluso si este trataba de aparentar que no. Bucky observaba esa interacción con curiosidad (y también preocupación, después de todo el hombre había sido amable con él), Clint evidentemente estaba tenso y había un brillo de ira en sus ojos mientras miraba la pantalla. El resto de los miembros intercambió miradas de inquietud, no solo por la aparición del dios sino también por las reacciones que se habían generado.

Para Steve, la situación fue diferente. Tenía varios asuntos pendientes que aún no se atrevía a resolver y seguían afectando el curso de su vida, Loki precisamente no entraba dentro de esa categoría. Mentiría si dijera que el dios y sus artimañas no lo habían afectado (porque lo hicieron), sin embargo, a diferencia del resto de sus compañeros, la situación en la que estuvo Steve en el momento en que Loki apareció (despertar solo, vivo, en un mundo que no era suyo) fue mucho más fuerte y perturbadora para él que cualquier cosa que podría haber hecho el dios.

Había lidiado con la partida de Loki, sin protestas, dejando que la justicia del mundo de Thor fuese quien se encargara de todo. Los conflictos que había tenido con él se cerraron en el momento en el que ambos hermanos desaparecieron por el portal. Quizá por eso, al observar la pantalla, Steve no sentía rencor sino curiosidad.

El recuerdo de Loki, niño e inseguro, estaba aún en su mente, junto a la inocencia que tenían sus expresiones y lo mucho que parecía querer complacer a su padre, buscando genuinamente ser su motivo de orgullo. Entonces, Steve recordó a Thor y la desesperación con la que se había empeñado en buscar a Loki, no para castigarlo sino para hacerlo recapacitar (algo que estaba seguro había intentado hasta el último momento). Eso le hizo preguntarse, por primera vez, que había convertido a aquel niño inocente en el dios frio, calculador y cruel que había conocido. ¿Fue, quizá, el no haberse convertido en rey o algo mucho más profundo habría intervenido?

—…mi primogénito —la voz de Odín tembló del orgullo por un momento mientras la reina levantaba hacia un gesto, suspirando ante la actitud de su esposo—. Hace mucho se te confió el poderoso martillo mjolnir, forjando en el corazón de una estrella agonizante (Tony alzo una ceja). Su poder no tiene igual, como un arma para destruir o herramienta para construir. La compañía apropiada de un rey.

Rhodey escucho eso pensativo, decidiendo que ese era motivo suficiente para que ninguno haya podido emplear ese martillo porque después de todo ninguno de ellos fue criado para ser rey.

He defendido Asgard —Loki y Lady Sif miraron atentamente a Odín mientras hablaba— y la vida de los inocentes, a través de los Nueve Mundos, desde el tiempo del gran inicio y ha llegado el día…

La cámara mostro las afueras del hogar de Odín y enfoco la parte más baja del mismo, traspasando la pared dorada y mostrando una estructura elevada, con un diseño peculiar, que asemejaba a una capsula de seguridad. Adentro, dos guardias avanzaban con pasos similares, arrastrando sus capas doradas mientras descendían por las escaleras. Era la bóveda de Odín.

A medida que los guardias recorrían el espacio, diversas reliquias se fueron mostrando, y aunque sus diseños no eran de gran tamaño, parecían emanar poder propio. En el fondo, el sector en el que Odín y sus hijos habían estado —cuando estos solo eran unos niños— fue mostrado mientras los sujetos se acercaban al cofre que anteriormente le había pertenecido a los gigantes de hielo.

Una mano, escondida en las sombras, toco uno de los postes, congelándolo.

—Eso no es bueno —murmuro Sam. Scott y Bucky asintieron de acuerdo con él.

Wanda, por su parte, miro con una disimulada intriga. Ella nunca había imaginado un poder así.

En el salón, Odín seguía mirando a su hijo desde su trono bañado en oro. Una escalera de diseño antiguo se extendía hacia abajo, brillando como la armadura del rey. Un breve espacio, amplio se encontraba al finalizar y a este le seguía escalones circulares en los que seis figuras estaban colocadas, con elegancia y firmeza. Del lado izquierdo, estaban los tres guerreros que anteriormente habían visto a Thor y en la derecha, la figura de la reina era la que se erguía primero, con vestimentas doradas y formales; a ella le seguía su segundo hijo y detrás de él se encontraba Lady Sif.

Frente a su padre, aun arrodillado y con la capa roja tocando el suelo, Thor lo miraba escuchando sus palabras.

¿Juras cuidar de los Nueve Mundos? —pregunto la voz profunda de Odín mirando con fijeza a su hijo.

Lo juro.

¿Y juras también preservar la paz?

Lo juro.

Ahora, ¿juras hacer a un lado todo egoísmo y ambición y te ofrecerás solo para el bien de los mundos?

Loki bajo la vista y miro a su hermano, serio.

Peter lo miro curioso porque la expresión del dios era casi desconfiada, como sí no tuviese fe en que Thor cumpliese con esas características y eso era, francamente, raro porque hasta donde él tenía entendido el dios del trueno tenía cada una de ellas.

¡Lo juro! —grito Thor con una sonrisa, alzando el Mjolnir en alto.

En este día —dijo Odín—, yo, Odín, Padre de Todo, te proclamo…

Thor sonrió, ansioso pero la mirada de Odín se levantó, precavida.

En la bóveda de Odín, el hielo empezó a avanzar por el suelo. Uno de los guardias se acercó, con preocupación, tocando la superficie helada con ansiedad. Un rugido se escuchó cuando un gigante de hielo lo tomo por el cuello y lo lanzo hacia atrás, una de sus manos estaban envueltas por hielo formando garras con puntas afiladas.

Varios se tensaron.

En el salón, Odín dijo serio:

Gigantes de hielo.

Tony levanto la vista.

—¿Cómo lo supo?

Clint parecía igual de impresionado que él.

—Bueno…debe ser una clase de sus poderes.

Paralelamente, en la bóveda de Odín, el hielo parecía partir el suelo mientras tres gigantes corrían acercándose al cofre, al final del pasillo. Uno de ellos lo tomo entre sus manos. En el salón, Odín hizo sonar su lanza contra el suelo. Entonces, las rejas de una especie de cárcel fueron desapareciendo, liberando a una figura cubierta de plata. Tenía la apariencia de una armadura, solo que autómata, donde el casco tenía una abertura en la parte baja de la cabeza que se asemejaba a una boca.

Clint la reconoció y frunció el ceño. En su mente, aún estaba lo que esa figura había ocasionado en la Tierra.

Los gigantes de hielo se giraron, el que sostenía el cofre hizo un intento inútil por utilizarlo, sin embargo la figura de metal abrió su "boca" lanzando una llamarada de fuego, veloz y potente, que lo pulverizo inmediatamente. Sus dos compañeros no tardaron en desaparecer de la misma forma que el primero.

—Tienen buena seguridad —murmuro Scott, un poco paralizado por la imagen.

Una de las puertas de la bóveda se abrió. Odín avanzo y detrás de él, sus hijos los siguieron, uno a cada lado.

La figura retrocedió y la cárcel volvió a aparecer enfrente suyo. Los pasos de Odín y sus hijos resonaron en el silencio del lugar, mientras sus capas se ondeaban al avanzar. Los tres miraron, tensos, el panorama. Thor estaba serio mientras observaba a los guardias caídos.

Loki recorría su vista por el lugar, atento y paciente.

Los jotuns deben pagar por lo que han hecho —gruño Thor rompiendo el silencio.

Ya pagaron —respondió Odín pacientemente—. Con sus vidas. El Destructor hizo su deber, el cofre esta salvo y todo bien.

Thor lo miro, indignado.

¿Todo bien? —repitió. Dio una mirada a Loki, pareciendo no comprender la actitud de su padre y luego prosiguió: —Irrumpieron en la cámara de armas. Si los gigantes hubieran logrado robar una de las reliquias…

No lo hicieron —respondió Odín calmadamente.

¡Quisiera saber por qué!

Los miembros de la sala miraron la pantalla, un poco sorprendidos por la actitud del dios del trueno. Las personas que lo conocían, de hecho, se encontraban frunciendo el ceño, confundidos.

Loki miro a Thor con una ceja alzada por su reacción y luego volvió la vista hacia su padre.

Odín miraba el cofre, serio.

Tengo una tregua con Laufey, rey de los jotuns.

Todos alzaron sus cejas ante eso.

¡Y el rompió la tregua que hiciste! ¡Ellos saben que eres vulnerable!

Odín se giró a ver a Thor.

¿Qué acción tomarías?

Marchar a Jotunheim como tú hiciste —respondió Thor mientras Odín y Loki lo miraban—, que aprendan la lección. Quiebra sus espíritus y no volverán a cruzar nuestras fronteras.

¿Qué aprendan la lección? ¿Quebrar sus espíritus?

—Thor, ¿qué…? —Clint miro con absoluta incomprensión la escena.

Steve y Tony intercambiaron una mirada. El tiempo que habían pasado con el dios del trueno les había permitido conocer parte de su personalidad, no era alguien que precisamente reaccionara de esa forma. Al menos no en esa situación. Ellos podían imaginar ese tipo de reacción si hubiese ocurrido algo muchísimo más grave pero esto…no parecía concordar con la imagen que tenían de él.

Estás pensando como guerrero —dijo Odín.

¡Es que esto fue un acto de guerra!

Fue el acto de muy pocos —replico Odín con sabiduría—, destinado a fallar.

Tony sacudió la cabeza, sin entender. ¿Cómo es que los gigantes de hielo habían logrado entrar para empezar? ¿Cómo sabían la ubicación? Si había una tregua entre ambos mundos, si estaba destinado a fallar, ¿por qué fueron en primer lugar?

¡¿Y hasta donde lograron llegar?! —respondió Thor con frustración y molestia.

Loki lo miro, calmado, casi como si estuviese acostumbrado.

Steve alzo una ceja ante eso.

Encontraremos el hueco en nuestras defensas —dijo Odín— y será sellado.

¡Siendo rey de Asgard…—comenzó a decir Thor con ira.

¡Pero no eres rey!

Todos se sobresaltaron ante el grito de Odín, sintiendo un escalofrío recorrerles.

Thor lo miro con la respiración agitada y los dientes apretados pero guardo silencio.

Aún no —aclaro Odín, a pesar de que mantenía su mirada severa.

Loki intercalo su mirada entre ambos, en silencio.

Si era honesta, Natasha habría esperado ver triunfo, diversión o alguna reacción similar en Loki tras ver la posición en la que su padre había colocado a Thor. Sin embargo, se recordó a sí misma que él era un experto en engañar. A pesar de eso, no dejo de llamarle la atención su actitud.

Odín le dio una última mirada a su hijo y luego avanzo hacia la salida. Thor inclino el rostro, enojado.

Un grito furioso se escuchó cuando la escena cambio. Thor había levantado con sus manos una mesa, grande y larga, con platos con una gran cantidad de comida encima, los cuales golpearon el suelo con un fuerte ruido, el cual fue eclipsado por el estruendo que hizo la mesa al caer contra el suelo.

—¡Thor! —reprendió Steve con severidad, como si el dios pudiese escucharlo.

—Toda esa comida —se lamentó Scott con un gesto de dolor.

En la sala, el resto de los miembros se había quedado con la boca abierta.

—Qué carajo —maldijo Tony—. Lang, repite esa escena.

—Pero…

—Repítela.

Un grito furioso se escuchó cuando la escena cambio. Thor había levantado con sus manos una mesa, grande y larga, con platos de comida encima, los cuales golpearon el suelo con un fuerte ruido, el cual fue eclipsado por el estruendo que hizo la mesa al caer contra el suelo.

—No es posible —murmuro Steve, frunciendo el ceño.

—Bueno mierda —dijo Tony, luego miro con acusación a la pantalla— ¡Ese no es Thor!

—Maldición, definitivamente lo es —replico Clint masajeándose las sienes. Él realmente no había pensado en su encuentro con Thor hace años pero de pronto el recuerdo de la primera vez que lo vio, enojado casi salvaje, vino a su mente.

Natasha se cruzó de brazos, pensativa dándole una mirada de reojo a Tony. Si bien Yinsen y su secuestro habían dado una nueva perspectiva en la vida del multimillonario, él siempre mantuvo su esencia, antes y ahora: arrogante, excéntrico, narcisista, sarcástico…pero entonces ella se cuestionó si la historia había sido diferente para Thor. Quizás, se dijo, él no siempre fue el dios que ellos conocían.

—No entiendo su comportamiento —comento Wanda con cuidado. Su contacto con Thor había sido mínimo, casi escaso, así que no podía dar por sentado que lo conocía, sin embargo los últimos momentos en los que lo vio le habían dado la impresión de que era alguien más sabio que la versión que se les mostraba en la pantalla.

—Creeme, yo tampoco —dijo Sam.

—Bueno quizá no le guste que entren en su reino —sugirió Rhodey pero él no parecía convencido, el resto de la sala tampoco.

Con un suspiro, Steve le hizo una seña a Scott para que reanudara la película.

Thor respiro agitado, tras su actuar y camino molesto hasta los escalones, donde se sentó con la mirada hacia abajo. Detrás de una de las columnas, unos pasos lentos y precavidos avanzaron a su encuentro.

No es sabio que estés conmigo en este momento, hermano —gruño Thor dándole una mirada de reojo mientras Loki daba sus últimos pasos. Este último lo ignoro y se sentó a su lado. Thor apretó la mandíbula y luego se desahogó— Este debería ser mi día de triunfo.

Rhodey se contuvo de darle una mirada de incredulidad a la pantalla.

Loki lo miro comprensivo.

Tranquilo —dijo—, ya llegara.

Peter volvió a darle una mirada de curiosidad. Por el momento, todo lo que se había mostrado en la pantalla lo había sorprendido sin embargo lo diferente que parecían las personalidades de los dioses de Asgard sin duda era lo que más le llamaba la atención. Esa no era la versión que él conocía.

¿Qué es esto? —dijo una voz profunda acercándose.

Lady Sif y los tres guerreros avanzaban a pasos rápidos que se ralentizaron mientras observaban el desastre que había hecho Thor, lo que hizo que intercambiaran miradas. Desde su lugar, Loki suspiro y se inclinó hacia Thor bajando la voz.

Si en algo te consuela —susurro—, tú tienes razón. Sobre los gigantes, sobre Laufey, sobre todo, hermano.

—No la tiene —replico Steve con seriedad.

—Está manipulándolo —aseguro Clint—, tampoco creo que él esté de acuerdo con lo que hizo Thor.

—¿Tú crees? —Cuestiono Wanda pensativa— Se ve sincero.

—Sabe engañar —dijo Tony—, no te sorprendas.

—¿Pero por qué lo haría? —pregunto Peter.

—Es lo que trato de entender.

Sif miraba a Loki y Thor, con atención, mientras uno de los guerreros —el más robusto y de cabello rojo— tomaba entre sus manos un gran plato de comida.

Si ya encontraron una forma de penetrar nuestras defensas —continuo Loki—, quizá lo vuelvan a intentar. Con un ejército esta vez.

¡Exacto! —Thor parecía conforme de ver que alguien lo entendía.

No hay nada que puedas hacer sin desafiar a nuestro padre —dijo Loki y luego sus ojos se abrieron—. No —advirtió pero Thor ya se había levantado—, no, no, no…

¡Es la única forma de salvar nuestras fronteras!

¡Es un locura hermano!

Muchos fruncieron el ceño y otros intercambiaron miradas.

¿Locura? —Intervino el pelirrojo mientras Sif fruncía el ceño— ¿De qué estás hablando?

Se hizo un silencio y luego Thor respondió.

Iremos a Jotunheim.

¿Qué?

—¿Qué? —repitió toda la sala con incredulidad.

Esto no es una incursión a la Tierra —replico uno de los guerreros, de cabello rubio mirando con incredulidad y seriedad a Thor, mientras avanzaba hacia él—, donde invocas algunos rayos y truenos, y los mortales te adoran como un dios. Esto es Jotunheim.

Mi padre —dijo Thor— se abrió camino hasta Jotunheim —Loki cerró los ojos y se llevó una mano a la cabeza—, venció a sus ejércitos y tomo su cofre.

T'Challa se mostró en desacuerdo, eso definitivamente traería más consecuencias de las que hubo.

—En serio, ¿qué pasa con Thor? —cuestiono Tony.

—No lo sé —respondió Steve— parece distinto.

—Quizá lo fue —intervino Natasha—. Igual que los demás, pudo cometer equivocaciones en el pasado. No lo sabemos.

Clint hizo una mueca ante eso. Una parte de él estuvo incomodo con tener que ver la vida de Tony porque era claro que el hombre no quería eso (lo cual entendía porque se revelaron momentos muy íntimos), sin embargo el multimillonario había accedido. El hecho de que tuviese que mirar el pasado de Thor, un pasado donde sus acciones eran imprudentes, sin que el dios del trueno estuviese siquiera enterado lo hacía sentir incómodo, se sentía como un intruso.

—Quizá no fue el único —señalo Wanda e inmediatamente todos la miraron—. Deberíamos considerar la posibilidad de que Loki tampoco fue siempre el dios que intento conquistar la Tierra.

Steve estaba de acuerdo con ella pero él miro a Clint, sabiendo que fue el más afectado, de todos los presentes, con respecto a lo hecho por Loki. El arquero parecía pensativo pero no enojado (probablemente debido a que Wanda fue quien lo había mencionado) y tras un largo silencio, suspiro.

—Tienes razón.

—Sin embargo —dijo Tony, que aunque no se quejó parecía reticente con esa decisión—, si Loki es más…"bueno" que la versión que nosotros conocimos, ¿por qué está manipulando a Thor para que desafié a su padre?

—¿Y si no lo está haciendo? —sugirió Scott.

—Oh, él definitivamente lo está haciendo —aseguro Natasha—, Loki parece más prudente que Thor. Generar una guerra innecesaria, sin propósito más que pelear, no creo que sea algo con lo que estuviese de acuerdo.

—Es probable que averiguaremos su intención si continuamos —dijo Steve.

Solo buscaríamos respuestas —continuo Thor tratando de hacerlos razonar.

Está prohibido —le recordó Sif, mirándolo con seriedad.

—Por una buena razón debe estar prohibido —dijo T'Challa sintiéndose incapaz de no interrumpir. Él no consideraba beneficioso estar en contra de las ordenes de un rey, revelarse contra aquello que protegía a un reino tendría que tener un argumento completamente justificado porque de lo contrario consecuencias desastrosas podrían ocurrir. Y por lo que T'Challa había observado, no había un motivo lo suficientemente valido para ir a Jotunheim.

—Estoy de acuerdo —dijo Natacha—. Si las cosas salen mal se podría dañar la tregua.

—Es en lo que estaba pensando —asintió T'Challa con seriedad.

Thor sonrió y se rió.

Mis amigos —dijo mientras avanzaba encima de los alimentos esparcidos en el suelo—, ¿han olvidado todo lo que hemos hecho juntos? Fandral —se dirigió al de cabello rubio y luego se acercó al joven de rasgos asiáticos—, Hogun, ¿quién te guio a las más gloriosas batallas?

—Les dije que eran nombres raros —comento Clint.

Hogun sonrió un poco.

Tú Thor —respondió.

La sonrisa de Thor se agrando y avanzo a la figura de cabello rojo, que miraba alegremente la comida y jugaba con ella.

Y Volstagg —dijo el dios del trueno— ¿a delicias tan suculentas, que creías que habías muerto e ido al Valhalla?

Tony alzo una ceja ante eso y luego se giró a mirar a Steve.

—¿Por qué tu no haces eso por nosotros?

Steve suspiro pero no respondió, aunque él parecía divertido por la pregunta.

Volstagg rió brevemente y luego miro a Thor.

Tú lo hiciste.

¡Sí! —rió Thor y se giró para acercarse a Sif— ¿Y quién probo que estaban mal los que se burlaban de que una mujer podía ser una de las más salvajes guerreras que este mundo ha conocido?

Yo lo hice —respondió ella con una sonrisa satisfecha.

Eso ocasiono que todos se rieran sin embargo varios miraban a Sif con un repentino interés, conscientes de que debía ser de las mejores miembros del ejército asgardiano.

Natasha, por su parte, le dio una mirada evaluadora a Sif. Ella ciertamente le estaba dejando una buena impresión.

Cierto —admitió Thor—, ¡pero yo te apoye Sif!

Las risas se renovaron.

Thor se giró a observar a todos.

Mis amigos —dijo—, vamos a ir a Jotunheim.

La escena cambio, seis caballos galopaban por la extendida tierra de Asgard, en el atardecer que hacía brillar las construcciones del lugar. Encima de los animales, Thor montaba al que iba en la cabeza, liderando el paso; detrás de él, Loki y Sif lo seguían, a la par; finalmente los tres guerreros iban poco después. Al final del camino, había una enorme puerta, brillante y dorada, la cual se abrió cuando los seis asgardianos se acercaron y la pasaron.

La reacción de interés y curiosidad se despertó nuevamente.

—No me importaría visitar ese lugar —confeso Clint y varios murmullos de acuerdo con él se escucharon.

Un puente, largo y con colores del arcoíris, se encontraba encima del extenso océano que rodeaba a Asgard. Sobre este, los caballos de los asgardianos avanzaban velozmente hacía una estructura —ubicada en la parte final del puente—, circular, con una punta, parecida a una antena, en la cabeza, y asentada sobre lo que parecía una base de metal bañada en oro. A pocos pasos de esta, Thor freno su caballo, instando a que los demás hicieran lo mismo.

Enfrente de la estructura circular, había un hombre custodiándola. Llevaba un casco y una armadura de oro, que lo cubría uniformemente pero aun así, revelaba su rostro, donde una barba oscura cubría su barbilla y sus ojos ámbar se posaban sobre las seis figuras. Él tenía una expresión seria mientras sostenía con firmeza una espada, colocada verticalmente hacia abajo.

Un estremecimiento recorrió el cuerpo de Wanda al ver al sujeto. Ella lo reconoció. Él formaba parte de uno de los miedos más profundos de Thor. Tomo una respiración profunda y se obligó a dejar esos recuerdos y la culpa atrás. Tenía que concentrarse en lo que era importante.

Thor camino hacia él pero Loki se le adelanto con una sonrisa mientras miraba a los demás.

Déjenmelo a mí —dijo confiado y se acercó a la figura—. Buen Heimdall…

¿No estas lo suficientemente abrigado? —interrumpió Heimdall.

¿Disculpa?

¿Crees que lograras engañarme?

Loki se rió.

Me malinterpretas, nosotros…

¡Basta!

Loki se quedó callado, mirando hacia abajo, tenso.

Varias cejas se levantaron.

—¿Por qué le habla así? —Dijo Sam con un poco de incredulidad— ¿Qué no sabe lo que Loki es capaz de hacerle por atreverse a levantarle la voz?

—Lo sorprendente es que no haya hecho nada aún —dijo Tony mirando con el ceño fruncido la pantalla.

—Tal vez no se ofendía tan fácilmente en el pasado —dijo Rhodey.

—De todas formas, es un príncipe ¿no le debe una especie de respeto o algo así? —cuestiono Scott.

—Es cierto —dijo Natasha—, es probable que Heimdall ocupe un cargo importante. Dudo que siendo un…plebeyo o algo similar hubiese reaccionado así.

Thor avanzo hasta colocarse frente a Heimdall.

Heimdall, ¿podemos pasar?

Jamás un enemigo traspaso mi guardia hasta este día —dijo Heimdall y dio una breve mirada a Loki antes de volver a posar sus ojos en Thor—, quiero saber cómo paso.

—Heimdall menciono que Loki estaba "suficientemente abrigado" —señalo Clint.

—Es probable que se estuviera refiriendo a los gigantes de hielo —dijo Wanda— Quizá fue Loki quién ayudo a que entraran.

—Whoa, ¿qué? —Pregunto Tony— ¿No fuiste tú la que sugirió que él no era el dios que nosotros conocimos?

—Y lo mantengo —respondió Wanda—, sin embargo también tienen un punto: él definitivamente quiere que Thor desafié a Odín. Pero eso no necesariamente tiene que ser algo malo.

Todos esperaban que continuara, pero ella ya le había quitado el control remoto a Scott y reanudo la película.

Que nadie sepa que nos hemos ido hasta nuestro regreso —ordeno Thor a Heimdall, serio— ¿Entiendes?

Thor avanzó, rodeando a Heimdall, quien no lo detuvo. Sif lo siguió, en silencio, al igual que Hogun.

¿Qué te paso? —Pregunto Volstagg, su voz era burlona mientras miraba a Loki, que aún se mantenía quieto— ¿Tú lengua de plata se convirtió en plomo? —intercambio una mirada con Fandral y ambos se rieron.

Loki los observo irse, callado.

Todos miraron esa escena con sentimientos contradictorios.

Particularmente, Tony había estado a punto de reírse (Loki no era de su agrado por obvias razones) pero entonces observo que Peter tenía la mirada hacia abajo y eso detuvo cualquier tipo de diversión. Un malestar se instaló en su pecho pensando que el chico podía estar sintiéndose identificado pero luego descarto rápidamente el pensamiento porque esa idea no era para nada agradable.

Steve, por otro lado, observo con seriedad la pantalla. Eso había despertado malos recuerdos.

Los seis asgardianos ingresaron dentro de la estructura circular y se posicionaron en el extremo opuesto a la entrada. Heimdall avanzo por una escalara redonda, que se encontraba en medio del sitio. En la base superior de la misma, había un artefacto, delgado, conectado con el suelo, similar a la funda de un arma y fue allí donde Heimdall coloco la espada con firmeza. El contacto ocasiono que rayos emergieran hasta chocar con mecanismos circulares, conectados a las paredes.

En el exterior, la capa externa de la estructura empezó a girar. El enfoque permitía observar la apariencia esférica de la misma y las breves decoraciones que tenía, antes de que se difuminaran por la velocidad en la que giraba sobre su eje. La punta, que se encontraba en la cabeza, empezó a descender hasta apuntar hacia otro extremo del cielo. Contaba con una pequeña abertura, por donde una luz intensa empezó a proyectarse.

Tony pensó que el sitio tenía cierto parecido con un globo terráqueo. Él estaba bastante intrigado por ese artefacto y el mecanismo que tenía.

Adentro, el lugar se había iluminado por la luz blanca que emergía de los rayos que aún chocaban contra las paredes. Heimdall miraba a los seis asgardianos con seriedad.

Quedan advertidos —dijo con voz profunda mientras la cámara recorría los rostros del resto—, honrare el juramento que hice de proteger este mundo como guardián de sus puertas. Si su regreso amenaza la seguridad de Asgard, el puente Bifrost permanecerá cerrado y serán condenados a morir de frio en Jotunheim.

—Que serio —murmuro Scott, aunque él creía que Heimdall realmente iba a cumplir su palabra y eso era un poco preocupante.

En la sala, los vengadores intercambiaron miradas inquietas esperando que a Thor no le haya pasado nada malo.

¿No podrías dejarlo abierto para nosotros? —pregunto Volstagg.

Dejar el puente abierto podría liberar todo el poder del Bifrost y destruir Jotunheim, con ustedes en él.

Steve se reclino sobre su asiento con un suspiro. La perspectiva de hacer ese viaje parecía cada vez peor a medida que Heimdall hablaba.

Loki y Sif tenían miradas precavidas ante lo dicho por Heimdall, sin embargo Thor sonrió.

No tengo planes de morir este día —dijo.

Nadie los tiene —dijo Heimdall.

Natasha asintió de acuerdo, estaba empezando a verlo como alguien sabio.

Heimdall termino de ingresar la espada. Las figuras de Thor, Loki, Sif, Hogun, Fandral y Volstagg se rodearon de luz que empezó a arrastrar sus cuerpos. Pronto, los seis salieron disparados por la punta de la estructura esférica. Atravesaron el cielo, oscuro cubierto de estrellas y se perdieron entre un agujero que se mantenía abierto y luego se cerró.

La pantalla se volvió a iluminar, mostrando a Thor volar en medio del Bifrost con el Mjolnir extendido en su mano; su capa ondeaba en el aire, al igual que la de su hermano. Los tres guerreros y Sif los rodeaban, aunque sus figuras eran difusas en medio de las diversas luces que se acoplaban a sus cuerpos.

Un cielo oscuro fue mostrando, en el cual, de repente, una intensa luz se ilumino en un punto y de él emergió el Bifrost hasta hacer contacto con el suelo. Un gran estruendo se escuchó mientras una nube de polvo se levantaba cuando los seis asgardianos aterrizaron en Jotunheim.

—Así que así siente ese portal —murmuro Clint, un poco sorprendido por lo que acababan de ver.

Peter miraba con atención la pantalla, formulando, en su mente, una explicación que le diese lógica a lo que había ocurrido. Pero como todo últimamente, nada parecía tener lógica.

Mientras la nube de polvo se disipaba, Thor giró, dejando salir un aliento helado. En Jotunheim, nevaba suavemente sobre el suelo rocoso, en medio del anochecer taciturno. Fandral dio un vistazo al lugar, su piel se encontraba más pálida debido al frio.

No sé qué hacemos aquí —Hogun rompió el silencio con voz seria.

Aún hay tiempo de arrepentirse, pensó Natasha mirando el lugar. Aunque ella dudaba seriamente que lo hicieran.

Loki recorrió con la mirada el sitio.

Sigamos adelante —ordeno Thor.

Sif le dio una mirada de reojo pero lo siguió. Fandral suspiro y también lo hizo.

Los demás también soltaron un suspiro, preparándose para lo que verían. Ninguno creía que fuese algo bueno.

Mientras avanzaban, desde arriba una enorme roca cayó contra el suelo desarmándose en el proceso. Una suave ventisca nevada rosaba los rostros de los asgardianos, que recorrían con la mirada el sitio. Jotunheim parecía vaciá y opaca, era sombría: escasa luz iluminaba el espacio, compuesto solo por rocosas montañas o piedras enormes ubicadas desordenadamente, el suelo se encontraba cubierto de nieve y solo suaves y escasos murmullos provenientes del mismo lugar se escuchaban, a pesar de que de vez en cuando las rocas seguían cayendo y quebrándose.

¿Dónde están? —pregunto Sif en voz baja, caminando con pasos precavidos, igual que el resto.

Nadie estaba tranquilo, ellos también habían notado lo sospechosamente vacío que estaba Jotunheim.

Escondiéndose —respondió Thor—, como hacen los cobardes.

—O la gente que tiene un plan —señalo Peter y luego hizo una mueca al ver que algunos se habían puesto pálidos—. Um lo siento.

—Descuida —dijo Tony en nombre de todos.

Sus pasos se ralentizaron cuando llegaron a un sector, con grandes rocas ubicadas de forma particular, pero de forma más llamativa que el resto. Una voz susurrante hablo desde las sombras:

Viajaron mucho para morir, asgardianos.

Algunos se sobresaltaron.

¡Soy Thor, el hijo de Odín!

Sabemos quién eres.

El rostro de Thor fue enfocado, serio y enojado.

¿Cómo es que tus monstruos entraron a Asgard? —exigió.

Desde un trono hecho de piedra pulida, un gigante de hielo lo observo. Su piel azul se mezclaba contra la superficie en la que estaba sentado, sus ojos rojos brillaban en la oscuridad. Era Laufey, quien tras guardar un largo silencio se giró hacia Thor con un gruñido y respondió.

En la casa de Odín, hay muchos traidores.

Varios intercambiaron miradas.

Thor lo miro con desprecio.

¡No deshonres el nombre de mi padre con tus mentiras!

Laufey se irguió de golpe, con ira.

¡Tú padre es un asesino y un ladrón!

T'Challa alzo una ceja ante eso. El resto se mostró confundido.

Loki observo al gigante de hielo, en silencio.

¿Y por qué vinieron aquí? —pregunto Laufey mientras Fandral lo miraba con precaución— ¿Para hacer las paces?

—No precisamente —comento Scott.

Añoras la batalla, la buscas —continuo Laufey con desprecio—. No eres más que un muchacho tratando de probarse que es un hombre.

Desde las rocas, gigantes de hielo emergieron.

—Mierda.

—No es bueno —dijo Rhodey—, no es bueno.

Pues este muchacho, creció y se cansó de las burlas —respondió Thor.

Natasha suspiro, nada de eso le daba un buen presentimiento.

Uno de los gigantes de hielo frunció el ceño y extendió la palma de su mano, esta se rodeó de hielo formando una especie de garra de puntas afiladas. Sif lo observo de reojo mientras Volstagg observaba a otros hacer lo mismo.

—Son seis contra toda una tierra de gigantes —menciono Clint con el ceño fruncido, tenso. Sin embargo, él estaba preocupado por Thor. Al igual que el resto, quienes miraban con inquietud la pantalla.

Thor aún miraba al rey de los jotuns, con el aliento agitado, sin parecer intimidado. Loki avanzo pronto hacia él y fijo su vista en Laufey, mientras le hablaba a su hermano en voz baja:

Thor —advirtió con cuidado—, espera y analizalo. Son cientos, no superaran en número.

Recuerda tu posición, hermano —replico Thor, ignorándolo y manteniendo su vista en Laufey.

Steve miro a Thor, temiendo lo que pudiese pasar ahí —lo que pudiese pasarle— y luego suspiró, ¿es que Loki era el único sensato entre todos ellos?

No sabes lo que desatarían tus acciones —advirtió Laufey y luego miro hacia el suelo—. Yo lo sé, váyanse, mientras aún lo permito.

Clint alzo una ceja ante esas palabras.

Laufey avanzo con pasos enormes hacia ambos hermanos, su estatura era el doble de ellos. Loki tomo una respiración profunda, mientras lo miraba precavido.

Aceptaremos su misericordiosa oferta —cedió Loki al ver que se acercaba cada vez más.

Thor se giró a ver a Loki con lentitud y luego regreso su vista furiosa hacia Laufey, Loki sostuvo a su hermano del brazo, buscando retenerlo.

Para ese punto, Natasha tenía que darle la razón a Wanda, tanto Thor como Loki eran seres distintos a los que había conocido. Por supuesto, se alegraba del cambio que había tenido Thor, no lo juzgaba, hasta cierto punto comprendía que uno podía tener un pasado oscuro y dar lo mejor de sí para remediarlo (era algo que ella misma pasaba). Sin embargo no podía evitar sentirse intrigada por lo que había ocurrido con Loki, ¿qué había causado que cambiase de esa manera?

Vámonos hermano —pidió Loki, mientras se daba la vuelta, alejándose. Thor aun miraba furioso a Laufey.

Tomando una respiración, con el rostro contraído de ira, Thor se dio vuelta. Siguiendo a Loki.

Los demás soltaron suspiros de alivio.

Steve reflexiono en silencio esa escena. Thor había hecho oídos sordos a las palabras de su padre —incluso si este era probablemente uno de los seres más poderosos del universo—, ignorando su sabiduría y confiando solo en su propio juicio. Sin embargo, era evidente que las palabras Loki si tenían un efecto más profundo en él. Era como si Thor confiase ciegamente en él.

Mejor vete —dijo Laufey— princesita.

Thor se detuvo.

En la sala, todos cerraron los ojos.

—Joder —maldijo Clint.

Maldición…—soltó Loki, que también se había quedado quieto.

Estoy de acuerdo, pensó Bucky mirando con tensión en la escena.

Fandral soltó un suspiro de resignación.

Tony lo imitó.

Thor sonrió.

El mango del Mjolnir descendió por su mano, que con firmeza fue sostenido, mientras Thor se daba vuelta y, con un movimiento contundente de su brazo, golpeo a Laufey, quien se alzó en el aire y choco con un duro sonido contra una de las rocosas piedras.

¿Siguiente? —pidió Thor y la batalla inicio.

La preocupación volvió a hacer presencia en la sala.

Uno de los gigantes se adelantó pero Thor nuevamente empuño su martillo y lo golpeo, elevándolo en el aire. Otro levanto una de sus armas y se abalanzo hacia el dios del trueno, sin embargo este lo derribo con otro movimiento de su brazo y se dio vuelta para encontrarse con otro contrincante. En movimientos agiles y duros, balanceo su martillo derribando a todo aquel que se le acercase. Entonces, el ambiente se llenó de sonidos de batalla, compuesto por gruñidos y movimientos de ataque.

Hogun alisto su arma, una maza metálica, con puntas retractiles que emergieron y golpearon al gigante de hielo más próximo. Cerca de él, Sif desvaino su espada hábilmente y la giro entre sus brazos, sus manos tocando una sección de la misma, y en menos de un segundo la convirtió en una lanza de doble hoja. La asgardiana arremetió con fuerza contra el gigante que intento abalanzarse hacia ella.

Fandral, a pocos metros de ambos, se rió clavando su espada en uno de sus enemigos. A diferencia de él, Loki no gozaba, tenía una expresión seria mientras lanzaba una de sus dagas a un gigante, resquebrajando su brazo de hielo y produciéndole un grito. Volstagg, por otro lado, había recibido un fuerte golpe en su rostro; el asgardiano sin embargo se recuperó rápidamente y empuño su arma con más firmeza y utilizando sus propios puños empezó a golpear duramente a su oponente.

Todos observaron la pantalla, en silencio, mirando tensamente la batalla que se libraba frente a sus ojos. Varios de ellos, se encontraban impactados por los movimientos de ataque hechos por los asgardianos, ya que eran más precisos y entrenados que lo suyos; a su vez, no pudieron evitar la inquietud que crecía en cada uno, a medida que observaban que el número de gigantes se iba incrementando.

Un tumulto de cuerpos, derribados y vencidos, se amontonaba alrededor de Thor mientras Laufey lo miraba.

¡Cuánto menos sean un reto para mí! —exigió Thor, observando con burla a sus enemigos.

Los ojos de Laufey se entrecerraron.

Miradas de preocupación fueron enviadas a la pantalla.

Desde las puntas más altas de las oscuras y brumosas piedras, cayeron tres gigantes levantando una nube de polvo que acompaño el estruendoso sonido que hizo el suelo cuando aterrizaron. Ellos corrieron, furiosos, y se dejaron caer nuevamente al vacío, al espacio en el que luchaban asgardianos. Un grito de guerra emergió de la garganta de uno de los gigantes de hielo cuando su puño golpeo el suelo. Inmediatamente una capa de hielo empezó a cubrir el mismo y se elevó golpeando duramente a Hogun en el rostro.

Tenías que decirlo, pensó Steve con un suspiro observando a Thor.

Un gigante de hielo, enfrente de Thor, gruño con ferocidad, echando la cabeza y los hombros hacia atrás. El dios del trueno imito su grito y lanzo un ronco gruñido mientras alzaba su martillo.

—¿Qué…? —Tony le dio una mirada perpleja a la pantalla.

La mano del gigante detuvo su brazo y con su cabeza golpeo la frente del dios.

Sam y Rhodey hicieron una mueca.

Thor trastabillo hacia atrás pero luego se rió profundamente. El gigante le dio un puñetazo, haciendo que su cuerpo se elevase en el aire y golpeara duramente el suelo. El dios dio una voltereta, sobre sí mismo, sus piernas extendidas y sus manos en el suelo, aún sonreía.

Eso está mejor —afirmó irguiéndose, su expresión era salvaje mientras su cabello se agitaba en la ventisca.

Thor lanzó el mjolnir que con fiereza golpeo al oponente y se detuvo en el aire, y con la misma fuerza regreso a la mano de su dueño.

Clint tenía que darle crédito, Thor era alguien sin dudas poderoso.

Cerca de Thor, Sif peleaba con uno de los gigantes de hielo, era del doble de su estatura y de apariencia mucho más fuerte. Él agarró su lanza, deteniendo el movimiento de Sif, y golpeo con su puño duramente el brazo de ella. La asgardiana apretó los dientes dejando salir un gruñido mientras sus rodillas tocaban el suelo, el gigante se aprovechó de eso y dio una patada a su cuerpo haciéndola caer.

Varios hicieron una mueca.

Hogun lanzó una de sus armas al gigante antes de que hiciera otro movimiento. Sif giro sobre sí misma, recuperándose de la caída, y en ese instante Hogun se dio vuelta para afrontar a otro de sus enemigos.

Loki giro su rostro y observo a un gigante correr hacia él con un grito feroz. Retrocedió pero se detuvo, se encontraba en el borde, un paso más y caería al vacío junto a las rocas que deslizaron en su último paso. Miro de nuevo hacia el gigante y este se lanzó hacia él.

Entonces su figura se difumino, desapareciendo en el aire mientras el jotun caía al precipicio con un grito de sorpresa. Detrás de una de las piedras, Loki asomo su cuerpo y con un movimiento de su mano desintegro la ilusión que había creado.

—Astuto —Peter alzo una ceja.

—Bastante —dijo Natasha, mostrándose de acuerdo.

Sif clavo su lanza en el cuerpo de uno de los gigantes y luego soltó un gruñido de esfuerzo cuando la saco. Otro de los jotuns, levanto nieve del suelo, las convirtió en puntas afiladas de hielo y las lanzo contra ella. Sin embargo, Sif fue más rápida y coloco su escudo frente a ella, obstruyendo el ataque.

Steve la miro con aprobación.

Volstagg, por otro lado, continuo arremetiendo contra el gigante de hielo, que en un momento coloco su mano encima de su brazo descubierto provocándole un grito de dolor. El asgardiano inclino su cabeza hacia atrás y luego golpeo con la misma a su contrincante. Con un gruñido miro su brazo, que ahora se encontraba quemado.

Clint y Tony soltaron una maldición.

—Que oportuno —gruño Sam, tensamente, viendo con preocupación cómo los gigantes parecían obtener más ventajas con cada segundo que pasaba.

¡No dejen que los toquen! —grito Volstagg en advertencia.

Sif detuvo su andar, jadeante y observo a Thor preocupada.

El dios del trueno gruñía mientras seguía girando con movimientos rudos, golpeando duramente, con su martillo, a gigantes que iban a su encuentro.

Loki soltó un grito de batalla y clavo su daga en uno de los gigantes de hielo; este se quedó sin aliento mientras tomaba su brazo. El agarre del gigante se intensifico y la armadura que cubría el brazo del dios se resquebrajo, partiéndose en pedazos, y luego cayó al suelo, dejando su piel descubierta. La mano del jotun entro en contacto con su piel.

Y en su piel, el color azul empezó a emerger.

Los ojos de Loki se abrieron con horror mientras observaba su brazo.

En la sala, paso algo similar.

—Pero…—la voz de Scott se había atorado en su garganta.

—No es posible —murmuro Rhodey perplejo—, no es posible.

—Qué carajo —Tony no cabía de asombro.

Los ojos rojos del gigante miraron a Loki en silencio. Tenso y aún horrorizado, Loki le clavo su daga en el corazón y retrajo su brazo, el cuerpo cayó, sin vida.

Loki alzo su mano y observo como el color desaparecía. Levanto la vista, con una respiración temblorosa.

—No lo entiendo —dijo Tony, mirando atónito la pantalla—, creí que él…él…

Scott le quito el control a Wanda y pauso la película. Todos estaban aturdidos ante la información que se revelo.

—No eres el único sorprendido —dijo Clint, su rostro expresaba lo perplejo que se sentía en ese momento.

—Quizá sea algo de su magia, lo debió proteger de alguna manera —menciono Sam con inseguridad.

—Sin embargo, ¿por qué su piel se volvió azul? —señalo Bucky.

—No lo sé —respondió Wanda con el ceño fruncido—, podría ser una ilusión. No conocemos los alcances de su poder.

Sin embargo esa opción sonaba poco probable y mantenía a la mayor parte de la sala con la intriga. Mientras Scott reanudaba la película, las miradas de Natasha y Steve se encontraron. Ambos pensaban lo mismo.

Thor menciono una vez que Loki era adoptado.

Fandral reía libremente, mientras su espada chocaba con el brazo de su oponente. El gigante de hielo robo su espada, en un movimiento brusco, y soltando un gruñido atronador la lanzo hacia atrás. Fandral retrocedió sobre sus pasos. Su oponente avanzo hacia él con los brazos extendidos, uno de ellos se cubrió de hielo.

Hábilmente, Fandral corrió con la mirada decida hacia él y se deslizo entre sus piernas abiertas. Tomo la espada, con un movimiento grácil, y rompió la superficie helada que rodeaba su brazo, luego clavo su espada en el cuello del gigante, quien cayó muerto.

Con satisfacción, Fandral pasó su espada hacia la otra mano y se giró. Entonces soltó un grito de dolor cuando puntas afiladas, hechas de hielo, se elevaron desde el suelo y se clavaron contra su hombro.

Una serie de miradas preocupadas fueron enviadas a la pantalla mientras varias maldiciones se soltaban. La escena fue lo suficientemente grave como para que distrajeran sus mentes de lo que había ocurrido con la piel de Loki. De por si eran pocos, pensó Bucky con seriedad, que uno resultara herido era una enorme dificultad.

Loki llevo su mano hacia atrás y tomo otra daga, dio un giro veloz y la lanzo contra el gigante que atacaba a Fandral, derribándolo.

¡THOR! —grito Sif al verlos.

Hogun y Volstagg tomaron de los hombros a Fandral y lo sacaron de las estacas de hielo, él gritó cuando fue liberado.

¡Debemos irnos! —gritó Loki

¡Vete entonces! —respondió Thor.

T'Challa suspiro pensando para sí mismo que Odín, para ese entonces, estaba eligiendo a alguien imprudente para ocupar un trono y eso de ninguna manera debía permitirse porque todo un reino dependía de su gobernante. Aunque él tenía en cuenta que la otra opción era Loki, alguien que se había demostrado también podía cometer actos imprudentes. Él pensó que en su lugar, realmente habría preferido no elegir así que dedujo que había una razón de fuerza mayor para que el rey de Asgard optara por esa decisión.

—Thor honestamente…—murmuro Clint, sin creerse la escena que veía.

Thor golpeo con un golpe seco a su oponente, se dio vuelta y gruño al lanzar con un furioso movimiento su martillo. El mjolnir viajo con la velocidad de una bala contra los gigantes y golpeo el rostro de muchos de ellos, que solo podían gritar más no defenderse. Laufey observo esa acción con los dientes apretados y estiro su mano.

El suelo fue cubierto de una capa de hielo, que partió por la mitad el suelo; la rotura recorrió las rocosas piedras y ascendió hasta donde la estatua de una bestia se encontraba. La piedra se fracturo al contacto del frio, revelando unos tenebrosos ojos rojos.

—¿Qué mierda es eso? —exigió Clint.

—Lo que sea no es bueno —respondió Natasha con seriedad.

Loki levanto su vista, desde donde había derribado a un gigante de hielo. Cerca de él, Sif miro en la misma dirección, su cuerpo tensándose inmediatamente; detrás de ella, los tres guerreros la imitaron.

Grandes dientes, con colmillos gruesos y afilados, se revelaron mientras el hielo caía.

Wanda dirigió una preocupada a la imagen.

Thor continuaba golpeando y maniobrando su martillo.

T'Challa recorrió con la vista la escena, esperando que Thor recuperara el buen juicio y se fueran de ahí.

Volstagg gruño mientras cargaba a Fandral sobre sus hombros, quien apretaba sus dientes con dolor.

La pata de la criatura se liberó.

Oh-oh —dijo Scott.

—Joder, joder.

—Es momento de que irse.

¡CORRAN! —grito Volstagg con los ojos bien abiertos.

Peter asintió con aprobación, esperando que el resto hiciera caso al asgardiano.

Thor giro su martillo entre sus manos, golpeando y arremetiendo aun contra los gigantes de hielo, entre gruñidos y gritos, ignorando la advertencia del guerrero.

Volstagg lideraba la retirada, corriendo, sosteniendo a Fandral sobre sus fuertes hombros. Hogun era el más cercano a ambos y Sif los seguía, aun con su espada en mano. Detrás de los cuatro, Loki corría mirando hacia atrás con desesperación.

¡Thor! —pidió nuevamente.

Thor lo ignoro.

Tony suspiro y se cruzó de brazos, observando con pesar la escena. Una parte de él, comprendía a Thor. Suponía que al crecer como príncipe tenía ciertas expectativas sobre él, que a medida que fue creciendo, dedujo, se incrementaron. Él lo había pasado siendo un Stark, siendo el hijo de Howard Stark y entendía lo que era buscar desesperadamente la gloria y la aprobación de los demás, sin medir las consecuencias de sus actos, cegado por una convicción que a veces era errada. Y ahora, entendía lo que era cargar con la culpa de esos actos. Jamás creyó que eso sería algo que tendría en común con el dios del trueno.

Steve, por otro lado, estaba un tanto sorprendido al ver la preocupación genuina de Loki por Thor. Claro, eran hermanos y ese tipo de reacciones eran normales (él mismo estaba preocupado por lo que podía pasarle al dios si seguía inmerso en esa pelea), sin embargo parte de él no podía evitar comparar a los dioses de la pantalla con los que había conocido. Siempre había dado por sentado que el cariño era unilateral porque era lo que observó y nunca realmente se había puesto a pensar que en algún momento de su vida, Thor había sido importante para Loki. Quizás, pensó, aún lo era.

Los gigantes corrieron, en masa, hacia Thor. La ventisca helada pareció incrementar, al igual que el número de los jotuns. Un gruñido se escuchó por encima de la lucha, la bestia estaba terminando de liberarse.

El mjolnir giraba en círculo, velozmente, mientras el dios del trueno empuñaba el mango, entre gruñidos de lucha, derribando a sus enemigos.

La bestia de los jotuns dio sus últimos forcejeos y se liberó, lanzando un rugido feroz.

—Joder.

—¡Salgan de ahí!

—Mierda.

Fandral observo a la criatura correr hacia ellos.

Desde el lugar que no había abandonado, Thor flexiono una rodilla contra el suelo e hizo girar con más fuerza al mjolnir, una nube de polvo empezó a elevarse y el suelo comenzó a partirse en pequeños trozos. Las rocas y piedras, derivadas de esta fractura, se elevaron en el aire, acompañando el movimiento del mjolnir y luego golpearon, con rudeza, a los gigantes que arremetían contra Thor.

Buen movimiento, pensó Natasha observando con seriedad la lucha. Ella estaba tensa, realmente esperaba que Thor haya salido ileso. Por cómo veía el panorama, a pesar de que era un gran guerrero, los gigantes seguían superándolo en número y eso sin duda era una enorme desventaja.

Los tres guerreros, Sif y Loki continuaban corriendo, escapando de la bestia que furiosamente se acercaba hacia ellos. Sus alientos se volvieron cada vez más agitados mientras esquivaban pedrejones y rocas del suelo, saltando sobre piedras gigantes que se derriban por el salvajismo de la criatura que los perseguía.

Wanda y Peter los miraron preocupados.

Parte del suelo se resquebrajo cuando la bestia logro alcanzarlos. Sif era la más cercana a ella. La asgardiana no aminoro su paso y ágilmente esquivo una de las garras de la criatura.

Miradas aliviadas se posaron en la escena.

Thor observo una de las estructuras rocosas, girando nuevamente el mjolnir, alternando su vista entre ellas y sus acompañantes. Más gigantes corrieron hacia él. Thor se irguió con un movimiento veloz, con el brazo entendido, sosteniendo al mjolnir. Desde el cielo, un relámpago descendió hasta hacer contacto con el martillo, provocando que un rayo de luz se proyectara desde él. Con un gruñido feroz, Thor se inclinó y utilizo ese poder, chocando el mjolnir contra el suelo.

Como un terremoto, el suelo tembló y se partió. Una nube de polvo emergió mientras las rocas se elevaban y caían. Con un sonido atronador los gigantes fueron lanzados hacia atrás. Las piedras cayeron, las rocas se resquebrajaron y el suelto continúo rompiéndose, partiéndose en pedazos, cayendo hacia el vacío.

—Es bastante fuerte —menciono T'Challa observando a Thor, un poco sorprendido.

—Espero sea suficiente —dijo Steve, mirando inquieto la pantalla.

La bestia no había frenado su captura.

Saltando y esquivando las enormes rocas, la criatura procuraba no caer, acercándose con rapidez hacia su presa. Los tres guerreros, al igual que Sif y Loki, aceleraron su trote pero la bestia era más veloz. Sin embargo, el suelo continuo deshaciéndose a su paso y, en un mal movimiento, la criatura no pudo sostenerse; lo que les dio ventaja a los asgardianos.

Al observarlo, la cara de Fandral se llenó de alivio y luego se rió histéricamente.

—Esta demente —decidió Bucky.

Steve y Wanda asintieron de acuerdo.

Jotunheim se destrozaba en medio de aquella lucha y persecución, el suelo caía como una lluvia, donde pequeñas y grandes rocas descendían sin escapatoria alguna. Sif salto varias veces, agitada igual que el resto, evitando caer.

¡Heimdall! —Llamo Thor en un grito— ¡Abre el puente!

Sif freno, al igual que el resto. Habían llegado al borde de un precipicio.

El puente no se abrió.

T'Challa suspiro. Heimdall se los había advertido.

Para ese momento, varios estaban intranquilos por lo que podía ocurrir.

Sif y Hogun retrocedieron cuando una garra aterrizo en el borde.

Thor miro hacia ellos, serio.

Natasha frunció el ceño preguntándose como saldrían de esa situación.

La criatura emergió, desde las profundidad, grande y salvaje. Su cabeza tenía la ligera apariencia de una tarántula. La bestia soltó un rugido que elevo la nieve y mostro sus peligrosos dientes.

Loki contuvo el aliento.

Con más fuerza, Thor volvió a empuñar su martillo maniobrándolo en el aire, en círculos. Al igual que alas de un helicóptero, el mjolnir se elevó en el aire permitiendo que los pies del dios de trueno dejaran el suelo.

La criatura se irguió frente a los asgardianos, sin embargo un sonido desvió su atención. Levanto la cabeza. Como un rayo, la figura difusa de Thor se observó en el aire. Los brazos de la bestia se alzaron y abrió su enorme boca.

La mayoría se quedó sin aliento ante eso.

Su rugido quedo atascado en su garganta cuando Thor lo atravesó con su propio cuerpo.

La criatura cayó muerta.

La sorpresa mezclado con fascinación y horror se expresó en el rostro de todos.

—Oh...—Sam no se sentía capaz de expresar algo más. Estaba demasiado aturdido.

Thor aterrizo en el suelo, viendo a la bestia deslizarse hacia el precipicio. Se giró con una sonrisa triunfante en su rostro pero esta se deshizo al instante.

Scott frunció el ceño. ¿Qué había pasado ahora?

Laufey miraba Thor, a la distancia. Un gran ejército de gigantes se erguía detrás de él. Thor recorrió su vista por el lugar. No eran solo ellos. Desde todos los sitios, gruñidos bajos se oían por donde varios, cientos, miles de jotuns los rodeaban.

Un murmullo de descontento se alzó en el aire, el resto solo fueron suspiros frustrados y preocupados.

—¿Y ahora cómo se libraran? —pregunto Rhodey con rigidez. Nadie supo que responder.

Loki y Sif miraron a sus oponentes, tensos.

El silencio se rompió cuando los gigantes de hielo corrieron hacia los asgardianos.

Peter hizo una mueca.

—Oh no…

—Joder —maldijo Tony.

El resto de las reacciones fueron similares. La preocupación estaba en el aire.

Entonces, el cielo relampagueo y brillo generando un círculo, por el cual una ráfaga de colores descendió hasta tocar el suelo. El puente de Bifrost había sido abierto. Un caballo relincho majestuosamente. Las diversas ondas arcoíris cubrían la figura difusa del rey de Asgard, en armadura, con su capa ondeando y su lanza en alto.

Suspiros de alivio empezaron a oírse, sin embargo otros mantenían la seriedad e inquietud por lo que ocurría. La llegada de Odín podía ser buena pero no estaban seguros si la reacción de Laufey lo sería.

¡Padre! —Grito Thor con el rostro de lleno de felicidad y regocijo, detrás de él Loki estaba serio— ¡Terminémoslo juntos!

Natasha le dio una mirada de incredulidad a la pantalla. No fue la única.

¡Silencio! —siseo Odín, su voz era furiosa.

Confundido, Thor borró su sonrisa.

Steve suspiro.

Laufey se elevó desde las rocas, hasta estar a la altura de Odín.

Padre de Todo —saludo con frialdad—. Te ves exhausto.

T'Challa alzo una ceja.

—No es la primera que eso se menciona —dijo.

—Es verdad —concordó Rhodey—. Thor dijo algo similar cuando fueron a su bóveda.

—Bueno, él ciertamente se ve cansado —comento Scott observando la pantalla—, más envejecido también.

—Es probable que por eso Thor haya estado a punto de ser coronado —dijo Natasha. La tensión aún estaba en el ambiente y ella aún estaba preocupada por lo que podría ocurrir—, alguien debía ocupar su lugar.

Wanda miro hacia abajo pensativa, ¿pero por qué Odín había elegido a Thor? Hasta donde ella observo, Loki parecía una decisión más acertada. Sin embargo, se recordó a sí misma que Odín los conocía mejor, había crecido con ellos, al ser una decisión tan importante debía tener buenos motivos para haber elegido al dios del trueno. O al menos eso creía, aunque debía reconocer que el Thor que ella conoció si parecía una decisión acertada.

—Bueno si Odín está débil, una guerra no va a ser buena para él —señalo Sam.

—Tampoco ir a Jotunheim —dijo Bucky.

Ninguno se sentía tranquilo después de esas palabras.

Laufey —pidió Odín—, concluye esto ahora.

Tú muchacho lo inicio.

Hogun y Fandral miraron a Thor; Sif y Volstagg hicieron lo mismo.

—También es su culpa —dijo Sam con seriedad—, están en eso juntos.

Steve asintió de acuerdo con él. Habían ido por voluntad, debían tomar responsabilidad de sus actos.

Tienes razón —concedió Odín.

Thor miraba todo con dientes apretados.

Son las acciones de un muchacho —continuo Odín, intentando razonar—, tratalas como tales. Tú y yo terminemos esto, aquí y ahora. Evitemos que corra más sangre.

Ya pasamos la diplomacia Padre de Todo.

Varios hicieron una mueca.

Si bien estaban de acuerdo con Odín, debían admitir que Laufey tenía razones justificadas para no acceder. Su tierra había sido dañada, salvajemente; sus compañeros habían muerto, al igual que la criatura que los protegía. Él les había dado a los asgardianos la opción de irse de Jotunheim sin iniciar un altercado. Y ahora ya era tarde para retractarse.

Tendrá lo que vino a buscar —dijo Laufey—, guerra y muerte.

Odín le dio una mirada resignada.

Tú lo pediste —dijo.

El brazo de Laufey se cubrió de hielo

Algunos se estremecieron y el resto miro con intranquilidad la pantalla.

Odín lanzo un grito, con su lanza en alto y el Bifrost se abrió. Laufey voló hacia atrás, mientras los asgardianos se iban.

Scott soltó el suspiro de alivio que estaba conteniendo, hubo muchos que repitieron su acción.

—Bien —dijo Sam, reclinando sobre su asiento.

La mirada de Laufey era seria.

—No creo que lo deje así como así —dijo Clint con seriedad.

—No lo hará —dijo Tony.

—Pero al menos ya no están ahí —dijo Rhodey, tratando disipar la preocupación en la sala, lo cual funciono débilmente.

En Asgard, la esfera circular giraba lentamente volviendo a recuperar su posición. Desde adentro, gritos se escuchaban.

¡¿Por qué nos trajiste de regreso?! —exigió la voz de Thor.

La voz de Odín no tardó en ser escuchada, retumbando duramente en el lugar, cada palabra siendo pronunciada con un feroz enojo que iba más allá de la severidad.

¡¿No ves lo que has hecho?! ¡¿Lo que iniciaste?!

El ambiente de la sala, que durante un largo tiempo había estado cargado por la preocupación de lo que podía pasar en Jotunheim, se cargó de una incertidumbre que rozaba el miedo. Apenas conocían a Odín (al menos en su actuar), sin embargo la idea de que estuviera enojado, que realmente alguien haya despertado su ira, era bastante fuerte. Todos estaban tensos, mirando inquietos la pantalla temiendo cualquier represalia que pudiese tomar.

¡Estaba protegiendo mi hogar!

Clint miro con rigidez la pantalla, deseando internamente estar ahí y pedirle a Thor que se callara, que guardara silencio. En su mente, se reprodujo de nuevo el momento en que vio al dios del trueno por primera vez y eso solo aumento el mal presentimiento que tenía.

Adentro, Odín tomo la espada que abrió el Bifrost, con un movimiento ágil pero tenso.

¡No puedes ni proteger a tus amigos! ¡¿Cómo quieres proteger a un reino?!

T'Challa se cruzó de brazos, en silencio. Si bien las palabras eran ciertas, eran duras; prueba de que Odín había perdido la paciencia. Incluso si estaba de acuerdo con que una reprimenda era justa, algo le decía que lo que pasaba no era bueno.

Odín le lanzo la espada a Heimdall y dio una mirada a Sif y los tres guerreros que caminaban con lentitud.

¡Al cuarto de sanación! —Ordeno estridentemente— ¡AHORA!

Sif acelero el paso. Hogun y Volstagg la imitaron, ambos cargaban a Fandral de los brazos. Este último, a pesar de estar herido dio pasos veloces, cojeando un poco, pero lo sufrientemente asustado como para no obedecer a Odín.

Nadie pudo culparlos, en su posición abrían actuado igual. Sus propios cuerpos se sentían entumecidos con la idea de que la ira de Odín fuese dirigida hacia sus personas.

¡No habrá un reino que proteger si tienes miedo de actuar! —grito Thor, en defensa propia.

Bucky miro, casi perplejo. No sabía si definir como valentía o imprudencia el accionar del dios del trueno, pero le asombraba el hecho de que no pudiese darse cuenta a los límites que estaba llegando su padre.

Los pasos de los tres guerreros, Sif y Heimdall resonaron en el sitio mientras se iban, pero la voz de Thor siguió siendo más fuerte que cualquier otro ruido:

Los jotuns deben aprender a temerme como una vez te temieron.

Loki que había estado mirando la salida, bajo su vista. Su expresión era perdida, insegura, mientras soltaba el aliento lentamente.

Peter le lanzo una mirada de pena, sintiéndose mal por él. Sentía que podía comprender lo que pasaba por su mente.

Wanda, por otro lado, suspiro, incapaz de no compadecerse. Ella estaba tratando de pensar que era su magia la que había actuado (que era lo que creía el resto de la sala), sin embargo la expresión de Loki demostraba que él estaba tan sorprendido por lo que había pasado como el resto de las personas en la habitación. Entonces, ¿qué era lo que había ocurrido en Jotunheim? La respuesta era casi obvia cuando lo analizaba. Era una idea extraña, pero parecía acertada. Casi podía imaginar que el Loki de la pantalla estaba llegando a las mismas conclusiones que ella.

Su piel no fue quemada como la de Volstagg, pensó, solo se volvió de color azul igual que el resto de los gigantes de hielo. Entonces, ¿él no era un asgardiano? ¿Toda su vida había sido una mentira? ¿La familia con la que había crecido todos estos años no compartía sangre con él? Wanda podía teorizar la cantidad de preguntas que cruzaron en la mente del dios y cada una de ellas hacía que su interior se agitase con profunda lastima.

Que Thor mencionara que los jotuns debían temerle, con la posibilidad de que Loki fuese uno de ellos, debió ser algo duro de escuchar. Wanda no podía evitar estremecerse con el pensamiento de que si Pietro hubiera dicho algo similar ella se habría sentido infinitamente triste. Su hermano, la persona con la que había crecido, con el que tanto había compartido, viéndola de esa manera era una idea bastante fuerte y desoladora.

¡Son el orgullo y la vanidad hablando! ¡No el liderazgo! —grito Odín. La cámara enfoco su rostro, su expresión se volvía más seria a medida que continuaba— Olvidaste todo lo que te enseñe, sobre guerreros, paciencia…

¡Mientras esperas y eres paciente —interrumpió Thor, enojado—, los Nueve Mundos se burlan de nosotros!

Se hizo un silencio.

La tensión pareció crecer en el ambiente. Nada de eso estaba bien, no solo eran las palabras de Thor. Más de uno tenía mala sensación con lo que estaba ocurriendo.

Thor continúo:

¡Eres antiguado y das tus discursos de moral mientras Asgard se desploma!

¡Eres un banal, arrogante, cruel y ambicioso! —grito Odín furioso.

Más de uno se estremeció, la voz de Odín parecía retumbar en la propia sala.

El rostro de Thor se contrajo y enrojeció de rabia.

¡Y tú eres un anciano infeliz y acabado!

—Thor…—Steve cerro los ojos y suspiro en voz baja.

Natasha sintió que su cuerpo se volvía más tenso de lo que estaba. No fue la única.

Odín calló, fijando sus ojos en Thor por un momento. Luego, con una expresión de absoluta tristeza, miro hacia abajo decepcionado. La ira de Thor pareció querer borrarse de sus facciones en ese instante.

Si —respondió Odín en voz baja, su rostro aún miraba el suelo—. Solo fui un tonto…al creer que estabas listo.

Entonces, Loki avanzo, preocupado, buscando interceder.

Padre...

¡EEH! —grito Odín en su dirección, con su dedo alzado indicando silencio.

Un estremecimiento general recorrió la sala.

Loki retrocedió, con los labios firmemente apretados.

—No lo comprendo —murmuro Clint. Él estaba tenso por la situación que se desarrollaba en la escena pero a la vez dentro suyo estaba luchando con sus sentimientos de rencor hacia el Loki que conocía y la confusión que sentía por el Loki que observaba en la pantalla—. Él provoco eso, ¿por qué parece tan…?

—Pienso que solo intentaba hacerle ver a Odín que Thor no estaba listo aún para ser un gobernante —menciono T'Challa con cuidado, sabiendo lo importante que era el dios del trueno para algunas personas en la sala—. No creo que haya previsto lo que iba a pasar.

Wanda asintió lentamente. Había un silencio intranquilo en la sala, la escena de Thor y Odín también la había desequilibrado por lo que no se sentía segura de hablar. Además, parte de que dudara era el temor de que si lo hacía, casi como si defendiera a Loki (a pesar de que esa no era su intención), Clint o cualquiera de los tres vengadores originales podrían sentirse ofendidos. Ella ya les había hecho demasiado daño en el pasado, tampoco quería ser irrespetuosa con su dolor. Sin embargo, Clint pareció leer sus pensamientos y le dio una pequeña sonrisa, animándola hablar.

—Por eso cedió al pedido de Laufey —teorizo Wanda, en voz baja después de unos segundos—. Se irían, Odín se enteraría que Thor estuvo a punto de ocasionar una guerra innecesaria y postergaría su coronación.

—Es bueno analizando a la gente —menciono Natasha con expresión seria. Eso era lo primero que había aprendido de Loki—. Probablemente llevó a los gigantes de hielo sabiendo cual sería la reacción de Thor, supongo que no contaba con que Laufey lo provocara.

—Cuando eran niños, Odín les dijo que "un rey sabía jamás busca la guerra", creo que conservo esas palabras.

—Bueno evidentemente Thor no —dijo Rhodey. Él estaba un poco decepcionado del accionar del dios.

—El Thor de antes no —intervino Steve con varios recuerdos compartidos con su compañero en mente—, pero el que conocemos sí. Tenemos que hacernos la idea de que se van a mostrar momentos en los que cometimos o vamos a cometer errores. Juzgar no va a solucionar nada, aprender de nuestros errores quizás lo haga. También eso nos va a ayudar a comprendernos entre nosotros —Steve suspiro— y no recriminarnos con tanta dureza como normalmente hacemos.

Los demás asintieron con seriedad ante eso, sabiendo que había verdad en sus palabras sobre todo en las últimas. Algunos de ellos no podían evitar pensar en todas las veces en las que sus discusiones habían llegado a ser más grandes que sus buenos momentos o la forma en la que últimamente se habían alejado. Fuera como fuera, Steve tenía razón. Más de uno no tenía el historial limpio y la posibilidad de que sus equivocaciones fuesen mostradas era grande. La historia de Tony y la historia de Thor no serían las únicas en ser reveladas.

Scott reanudo la película cuando noto que nadie más hablaría.

Odín levanto con pesar la vista, su voz tembló cuando volvió a hablar. La tenue luz iluminaba su rostro ensombrecido.

Thor…hijo de Odín…has traicionado un mandato expreso de tu rey…

El rostro de Thor se volvió serio, no dijo una palabra.

Nuevamente, la tensión se hizo presente en el ambiente pero mucha más fuerte que las anteriores veces. Todos tenían sus cuerpos entumecidos, sintiendo que algo terrible iba a ocurrir.

Con tu arrogancia y estupidez —continúo Odín, el sonido de su voz aumento conforme sus palabras era pronunciadas y finalizo con una fuerte exclamación de ira— has llevado a estos mundos pacíficos y vidas inocentes al horror ¡Y la desolación de la guerra!

En un movimiento rápido, Odín coloco su lanza en el mismo lugar donde Heimdall había puesto. La arma dio un chirrido al contacto, antes de que las ramas de rayos relampaguearan en el sitio chocando eléctricamente contra las paredes. Thor, bajo la vista con lentitud mientras Odín avanzaba hacia él.

Hubo más de uno que sintió que los vellos de su nuca se erizaban.

Clint sintió un escalofrío. Él era padre, sabía lo que era regañar, reprender, ser severo y buscar corregir un error; pero mientras miraba la escena, estático, sabía que el Odín que veía en la pantalla no actuaría con la benevolencia con la que se trata a un hijo. Ese Odín iba a actuar como un rey.

¡No eres digno de estos mundos! —exploto Odín con tanta furia y decepción en su voz mientras arrancaba, con brusquedad, un símbolo de la armadura de Thor.

Todo el mundo se estremeció, algunos incluso se inclinaron para atrás en sus asientos.

En la sala, se hizo un silencio sepulcral.

¡No eres digno de tu título! —Odín quito con dureza el manto rojo que colgaba de la armadura. La tela hizo un sonido desgarrador cuando fue arrancada mientras Thor se estremecía.

Natasha bajo la vista, se sentía incapaz de ver. Ella no era tan cercana a Thor como lo eran Steve o Tony pero era alguien a quien había llegado a apreciar, ver la forma en la que Thor se veía afectado por las palabras de su padre era algo que le dolía sabiendo que no podía hacer nada para evitarlo.

La voz de Odín resonaba en cada rincón de la habitación, como si el dios estuviera allí, gritando la decepción que sentía su cuerpo. Wanda se abrazó a sí misma, la temperatura parecía haber bajado considerablemente o quizá era ella, quien de repente había empezado a comprender aquello que atormentaba a Thor, eso que lo había atemorizado hasta lo más profundo de su ser. Cada palabra de Odín la atravesaba con dureza, recordándole lo que ella le había hecho a su hijo, lo que le había mostrado.

¡No eres digno…!

El grito de Odín pareció morir en sus labios por la decepción que lo embargaba. Thor respiró con dificultad.

—…de los amados seres que acabas de traicionar —finalizo con una mirada de tristeza y dureza puesta en Thor.

Tony se estremeció ante esas palabras.

Pensó en sí mismo y pensó en Thor. Él no había condenado a un reino ante Jotunheim pero había puesto a la Tierra a la merced de Ultron. Recordó la mirada que Thor le había dado y se preguntó si parte de su enojo, era que se había visto reflejado en él; había visto en Tony, quizás, las mismas equivocaciones que había tomado en un pasado. La idea parecía más verdadera conforme lo pensaba pero no se detuvo mucho en eso. De pronto, se cuestiono si Thor se sentía culpable y se seguía recriminando por lo que había ocurrido de la misma forma en que Tony lo hacía consigo mismo.

Loki miro en silencio a su padre y hermano, enfrentados; su cuerpo parecía rígido. Odín, por otro lado, bajo la mirada y avanzo nuevamente al centro de la sala. Thor lo miraba temeroso.

Steve tomo una profunda respiración, obligándose a mantener la calma. No le era fácil ver a Thor en esa posición. Siempre lo había visto como alguien duro, fuerte a cualquier adversidad pero la imagen de la pantalla lo hacía ver más humano (a falta de otra palabra) y eso evidenciaba la forma en que Steve había sido ciego a su dolor.

Primero Tony, ahora Thor…honestamente la persona a la que más sentía que conocía era Natasha pero incluso entonces sentía que no sabía toda su historia. Sintió una profunda tristeza por cada uno de ellos (por todos los miembros de la sala) y por lo poco que sentía que había hecho por aliviar lo que les pasaba. No podía obligarles a que les contaran sus problemas, se dijo, pero al menos debía intentar librarlos un poco de su carga.

¡Y ahora te despojo de tu poder!

El mjolnir voló hasta la mano de Odín, quien lo sostuvo con firmeza.

Miradas horrorizadas fueron enviadas a la pantalla, más ninguno se atrevió a comentar.

¡Y en nombre de mi padre…—la armadura que cubría el brazo izquierdo de Thor se partió y cayó en pedazos al suelo.

—No…—susurro Clint, sabiendo lo que iba a ocurrir y negándose a creerlo.

—…y del padre de mi padre…—cada pedazo de su armadura golpeo al suelo mientras Thor los miraba caer sin aliento.

Natasha se estremeció.

—…yo, Odín, Padre de Todo, te destierro!

Una luz golpeo el pecho de Thor, impulsándolo con violencia hacia atrás.

Tony aparto la mirada.

El Bifrost se abrió.

Wanda se llevó una mano a la boca, sin aliento, sintiendo que todo su cuerpo estaba frio.

Los brazos de Thor se extendieron como si quisiese aferrarse desesperadamente a algo o alguien, pero el Bifrost lo arrastraba con fuerza mientras caía en él.

Steve bajo la mirada, sintiendo pura tristeza.

Loki observo irse a su hermano y luego clavo sus ojos en Odín con indignación, antes de avanzar apresuradamente por donde él Bifrost continuaba abierto.

Peter soltó el aliento que estaba conteniendo. Era demasiado. Odín…él había…a su hijo…su propio hijo…

Y en aquella tragedia, el poder en la voz de Odín se escuchó fuerte y claro:

Quien obtenga este martillo —susurro con el mjolnir en sus manos—, si es digno de él, poseerá el poder de Thor.

Y lanzo el martillo por el Bifrost.

Scott pauso la película.

—Necesito un momento —dijo temblorosamente.

Nadie se quejó. De hecho, nadie en la sala volvió hablar por varios minutos.


11/01/21.

Espero les guste el capítulo. Ahora si volví oficialmente :D, gracias por los comentarios, los responderé en cuanto pueda.

Hace mucho que quería escribir sobre esta película y, con sinceridad recién pude conseguir arreglar mi computadora en diciembre, así que gracias a la gente que aún sigue interesada en leerla. Paso de todo en 2020, creo que lo de Chadwick fue una de las cosas más tristes, al menos para mí.

Por otro lado, un inconveniente de no haber escrito hace mucho es que varias de las ideas que tenía antes las tengo difusas y ahora tengo otras, aunque aún conservo mis borradores.

Respecto a sus dudas; si, es posible que traiga nuevos personajes pero no sé si van a hacer los que ya les había dicho. He estado probando escribir y solo hay cuatro con los que siento que lo podría hacer bien. Jajaja siempre que escribo algo así me los imagino diciendo "¡Y a mi que me importa lo que sentís, vos actualiza más rápido!" pero actualizar lleva tiempo, ojo, porque me tomo 7 días trascribir la película, el tema son las descripciones, en fin…

Gracias nuevamente, nos vemos en el próximo capitulo.