Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer, la trama es completamente mi invención.
Capítulo 45
Alice
Empecé a morder los pellejitos de los dedos.
Me provocaba un dolor placentero arrancarlos con mis dientes, inclusive no lograba detenerme hasta ver que se cubrían de sangre. Era una especie de tortura que adormecida el dolor del alma.
Continué mordiendo el último pellejito mientras mi mente rehuía lo sucedido en la corte. No quería ir ahí y reconocer que había sido engañada, no.
Mi cabeza seguía sin procesar… y es que era doloroso.
Amaba a Jasper. Creí fielmente en cada palabra que me dijo y confié. Sin embargo, había una bruma en mi cabeza mientras voces gritaban al mismo tiempo.
No quería pensar…tampoco sentir…
— Alice, deberías descansar —dijo mamá al momento que me cubría con la manta—. Intenta dormir.
Exhalé sonoramente y pateé la manta lejos de mis piernas.
— Puedes dejar de tratarme como si fuera una niña —me quejé—. No soy una chiquilla, dejé de hacerlo hace mucho tiempo, mamá.
— Antes nunca te quejabas —intentó tocarme y yo volteé mi rostro.
No necesitaba de sus cuidados. Era exasperante tenerla todo el tiempo detrás de mí.
— No recuerdo nunca verte haciendo lo mismo por Bella, eh. De hecho, siempre la estabas menospreciando —la miré—. Bella bájate de ahí —imité su voz— Bella tienes que cuidar a Alice. Bella eso no es tuyo, es de Alice. Bella siéntate, Bella cállate. Bella… Bella —suspiré— ella parecía ser la causante de todo, mamá.
— Bella siempre ha amado llevarme la contraria —acusó.
Negué.
— No mientas mamá. Siempre la hiciste menos porque Bella era lo que yo nunca pude ser, acéptalo.
Renée se recargó en el sofá y siguió tejiendo la cobija color rosa. No levantó en ningún momento su vista hacia mí, aunque sabía que estaba escuchándome, siempre lo hacía.
— Recuerdo cuando Bella tenía cinco años y se enseñó a andar en bicicleta sin necesidad de las ruedas de entrenamiento. Miré tu cara esa vez, aprecié tu coraje por saberlo hacer sin tu ayuda —la miré detenidamente—. O quizás tu coraje fue porque yo nunca supe andar en bicicleta —sonreí tristemente—. Al siguiente día vendiste la bicicleta y le hiciste creer que ella tenía la culpa por dejarla en el patio, ese día supe que eras perversa con tu propia hija, Renée.
Renée siguió tejiendo.
— Bella tuvo que enseñarse a cocinar porque le racionabas la comida —le recordé— y me prohibías que le diera de mi porción. Tenía solo ocho años y eras demasiado cruel.
— Odiabas que fuera mejor que yo —mascullé mientras mis lágrimas corrían—. No entendías cómo ella tenía la capacidad para enfrentarse a todos, para enseñarse a realizar cosas que yo no. Siempre quisiste que yo tuviera un poco del valor y la misma capacidad que ella tenía y tu trauma más grande es que fue lo opuesto a lo que soñaste de mí.
Restregué mis lágrimas.
— En el fondo siento placer al saber que te sacaba dolor de estómago que le fuera bien, cómo cuando consiguió su beca para la universidad y se fue lejos de nosotras. Ese día tu cara lo dijo todo, te morías del coraje.
Continué mirándola. Ella aunque parecía no inmutarse y mantenía su cabeza inclinada sobre las agujas y el estambre, sabía que me escuchaba y que le dolía cada palabra que le decía.
— Pero es que Alice… —dije en su tono de voz— no puedes cargar cosas pesadas, puedes lastimarte hazlo tu, Bella —rumié—. Cariño, no cocines puedes quemarte, encárgate tu, Bella —sollocé—. Alice debes dormir diez horas diarias para que descanses. Alice sigue siempre al corazón —borré mis lagrimas de un manotazo—. Me cuidaste demasiado, mamá y no me hiciste ver un poco que Jasper era un manipulador que nunca me quiso. Esa parte te falló.
Hipé.
— Te aferraste a que no tuviera afecto por mi única hermana. Porque tenías malditos traumas que no pudiste sanar, pero ¿qué culpa tenía yo? Dime: ¿qué culpa tenía de que tu madre te haya ignorado por su hija menor? Explícame, Renée y dime: ¿por qué tenías que joderme la vida?
— ¡Ya basta! —gritó poniéndose de pie dejando que la cobija cayera al piso—. ¡Yo hice lo mejor que pude como madre! Te di todo mi amor, ¡todo! Te puse siempre antes que cualquiera, no puedes echarme en cara nada. No lo hagas porque no te lo permito.
— Jamás te pedí que me quisieras más —refuté— nunca te pedí que me volvieras una completa inútil, pero sin duda lo que nunca te perdonaré fue que me hicieras odiar a mi única hermana, yo la quería, la amé desde que la trajiste a casa y tú te encargaste de cambiarlo todo.
— ¡Cállate!
— No me callaré. No guardaré silencio y todos sabrán que fuiste tú quién le propuso a Jasper inseminar a Bella. ¡Fuiste tú!
Me incorporé con los ojos fijos en la cobija rosa.
— Y deja de tejer porque sé muy bien que Emmy no volverá conmigo —vociferé—. Deja de llenarme la cabeza de estúpidas fantasías que no sucederán.
— Emmy volverá, ya lo verás —intentó acercarse.
Sacudí la cabeza. No quería que me tocara porque sentía que toda ella era falsa, hipócrita. Ruin.
— Bella nos dará a Emmy porque ella es buena y sabe que tú la necesitas para sentirte bien.
Mis hombros temblaron y casi todo mi cuerpo se estremecía a causa de mi llanto.
Con mis pies cubiertos por calcetines caminé hacia el balcón. Cerré mis ojos para no ver las luces de la ciudad y levanté mi rostro hacia el cielo oscuro.
Dejé que mis lágrimas continuaran humedeciendo mi rostro.
— Todo estará bien, cariño —la oí decir—. No importa Jasper, ya no —susurró— ahora es Mike Newton quién nos ayudará. Ya verás que hará que Emmy esté con nosotras. Lo prometió.
¿Cómo se sentirá volar?
Probablemente mi cuerpo será ligero, no pesará más y mi alma estará libre.
Dio un paso más.
— Alice… por favor, detente.
Mis rodillas golpearon contra la baranda de metal y mi cuerpo se dobló involuntariamente.
— Por favor, cariño…
No quise abrir los ojos, no podía porque mis párpados pesaban… mi cuerpo trastabilló
— Alice, amor… —las manos de mamá rozaron mis brazos, pero yo logré mover mi cuerpo y susurré:
— Solo espero que haya un lugar en el infierno para ti, mamá.
Y después obtuve paz… estaba volando en libertad.
Hasta aquí dejamos este capítulo. Como ya leyeron Renée seguía alimentando las ilusiones de Alice y ella viviendo un poco en lucidez comprendió que Emmy no regresará. Y reveló que Renée arrastraba un trauma porque le hicieron exactamente lo mismo que ella le hizo a Bella que fue hacerla menos y volcando su amor hacia Alice. Espero que necesiten el próximo capítulo, ¿qué opinan?
El adelanto aparecerá en capítulos más adelante*
Gracias totales por leer
