Después de grabar el vídeo para los chicos, Marinette llevó a Bruce a su balcón. La brisa de inicios de primavera era fría pero agradable con la vestimenta apropiada. Marinette le ofreció asiento al hombre mientras ella reunía un par de mantas y su tableta escolar.

Ambos se sentaron a contemplar el sol poniente y la vista de París. Un poco de calma después de la locura que había sido la última hora.

Bruce le hizo algunas preguntas a Marinette sobre la mujer que lo había sacado de la corriente temporal, mucho más directo y autoritario ahora, con el recordatorio de que ella sabía sobre su 'trabajo secundario', pero Marinette bailó alrededor de las respuestas que ya había dado, insistiendo en profundizar solo cuando la familia estuviera reunida.

La joven heroína también se dio cuenta que Bruce estaba luchando contra el sueño por la forma en que parpadeaba o se movía esporádicamente —Parrain, deberías tomar una siesta. Abuelo Alfred no llegará hasta dentro de una hora, al menos, para mantener las apariencias.

Bruce respondió con un gruñido evasivo —estoy bien.

—Tonterías —ella lo regañó, de nuevo, frunciendo el ceño —has pasado quién sabe cuánto tiempo sin poder dormir con la certeza de que estás a salvo —se levantó, agarró una de las mantas, y la extendió sobre Bruce. El hombre respondió con otro gruñido evasivo. Pero, cuando Marinette lo miró para seguir insistiendo, encontró algo en sus ojos que la hizo detenerse y considerar las cosas. Entonces, repasando sus propias palabras, se le ocurrió qué tal vez su padrino estaba preocupado de que, si se iba a dormir, despertaría en otro tiempo, de nuevo.

Ella también estaría asustada en su lugar.

Entonces, agarró su silla y la movió junto a la de Bruce, se cubrió con su propia manta y miró al hombre con su sonrisa más cariñosa y suave, ofreciéndole la mano izquierda.

Bruce arqueó una ceja.

—Dame tu mano, Parrain —ella explicó —así, cuando te despiertes, lo primero que harás será apretar la mía, y sabrás que estás donde debes estar.

Bruce le frunció el ceño, probablemente molesto por ser tan claramente leído por la adolescente… pero, después de un largo momento de silencio, extendió su mano derecha y envolvió la izquierda, obviamente más pequeña, de su ahijada, en un agarre suelto.

Marinette le dio un suave apretón —descansa, Parrain.

Costó un poco de tiempo, y Marinette empezó a tararear 'you are my Sunshine' como Dick solía hacer con sus hermanos menores, pero Bruce finalmente cayó en un sueño tranquilo, lo cual arrancó un suspiro de alivio desde lo más profundo del pecho de Marinette.

Una vez estuvo segura de que el hombre estaba dormido, levantó las rodillas y equilibró su tableta sobre ellas, lista para avanzar lo que más pudiera con sus deberes.

Quería tener todo el tiempo disponible que pudiera para pasar con la familia Wayne. Los había extrañado tanto.


Gotham, New Jersey, EEUU.

Gotham Academy.

Damian observó, en silencio, como su hermano mayor -y casi figura paterna- trataba de no deshacerse en llanto, con la cabeza puesta contra el volante del auto. Su teléfono olvidado en el regazo del mayor hacia unos dos minutos.

—Richard.

—Papá está… papá está… —ni siquiera podía terminar la frase —Dios mío. Tim lo dijo… Tim trató de decírnoslo y nosotros~ ¡Yo lo~!

Damian frunció el ceño cuando la primera lágrima corrió por la mejilla de su hermano mayor — ¡Grayson, concéntrate! —lo agarró del hombro —podemos hablar de cómo nos equivocamos con Drake más tarde. Ahora tenemos que volver a casa y preparar el jet.

Richard lo miró como si le hubiera crecido otra cabeza — ¿El jet? —repitió, como si las palabras no se hubieran registrado en su cerebro.

Damian lo miró con más dureza —Sí, el jet ¿No me digas que pensabas tomar un vuelo comercial a París? —Dick balbuceó de nuevo, algo que realmente no eran palabras coherentes y Damian puso los ojos en blanco —si estás demasiado afectado para conducir, entonces yo nos llevaré a casa.

Eso, finalmente, pareció sacar a Dick del pozo de autocompasión e incredulidad en el que se estaba sumergiendo rápidamente —no puedes conducir, Dami —se irguió en su asiento y se pasó una mano por el rostro para limpiarlo.

Damian recuperó su celular —te haré saber que soy igual, si no más, capaz que tú al conducir una variedad de vehículos.

Dick resopló, recordando la primera vez que Damian consiguió una bicicleta y estaba tan frustrado porque podía conducir fácilmente motos, autos, yates, etc… pero le costó varios intentos no perder el equilibrio de una bicicleta sin ruedas de entrenamiento —Bien. Legalmente, no puedes conducir —le recordó a su hermano pequeño, mientras volvía a colocarse el cinturón de seguridad; acto que Damian imitó.

El oji-verde resopló, mientras escribía un mensaje de texto para Kent con una excusa sobre su partida temprana. No la explicación real, por supuesto, porque si ese era realmente su padre, Damian quería estar ahí con él antes que Superman —solo llévanos a casa rápido.

Dick bajó el freno de mano —lo que ordene el principito —murmuró más para sí.

El auto pasó de 30 a 80, tan pronto como dejaron la zona escolar.


Mansión Wayne.

Como era de esperar, Alfred no estaba en la mansión. Había dejado una nota en la cocina, sobre la cacerola que contenía pastas con albóndigas, confirmando lo que Marinette ya les había dicho.

—No almorzaste en la escuela ¿Cierto, Babybat? —Damian negó con la cabeza, mientras se quitaba la mochila escolar —de acuerdo ¿Puedes hacerme el favor de empacar mi almuerzo mientras voy por nuestros pasaportes y los papeles del jet? Podemos comer en el camino.

Damian hizo una mueca, tragándose una reprimenda sobre cómo no era una sirvienta, y que el mayor podía empacar su propio almuerzo; pero decidió dejarlo pasar esta vez. Grayson estaba notablemente inquieto y estresado por la situación repentina. Damian podía darle un poco de holgura por eso.

Solo un poco.

Guardó la comida de Grayson en un tupperware y lo metió en una bolsa térmica junto a su propio almuerzo, agregando algunas barritas energéticas, frutas y un par de botellas de agua.
Con eso listo, dejó la bolsa sobre la isla de la cocina mientras cambiaba el agua de sus mascotas y les ponía comida (una vez llegados a París podría usar las plataformas Zeta para ir y volver tanto como lo requiriera, así que dejar a los animales desatendidos no era una preocupación).
Cuando eso estuvo fuera del camino, recuperó su mochila y corrió escaleras arriba para dejar sus cosas y hacer una maleta. Simplemente empacó para un par de días y se cambió el uniforme escolar por ropa más cómoda.

Mientras bajaba para reunirse con Richard, comprobó todas las trampas y alarmas de la mansión y sus alrededores, a la vez que intentaba llamar a Drake para saber si se uniría a ellos en el viaje. Seguramente Grayson no lo haría, así fuera solo por la vergüenza y el remordimiento.

Drake no contestó.

Después de dos veces que lo enviaron al contestador automático, Damian desistió y cambió al número de Todd.

Todd tampoco respondió a la primera llamada.

Damian frunció el ceño, listo para maldecir y repudiar a sus supuestos pseudo-hermanos. Sí a ellos no les importaba ver a Padre…

Su teléfono sonó. Todd.

"¿Qué pasa, pequeño demonio?"

—Todd. Al menos te dignas a regresar la llamada.

"Síííí. Lo siento por no responder antes. Timbo y yo estábamos abordando"

Damian frunció el ceño, desconcertado. '¿Qué?' — ¿Abordando? ¿Abordando qué?

"Pues un avión a París, obviamente. Estoy seguro de que Pixie pop les envió el mismo vídeo que a Timmers ¿Verdad?"

Damian resopló —Desde luego que Marinette nos notificó la situación. Grayson está preparando el avión privado ¿Por qué demonios elegirían usar un avión comercial?

"Vamos, Lil D. Sabes que la… ¿supongo que ahora debemos llamarlo 'desaparición'? de Bruce fue el centro de toda la discordia entre DickieBird y Timbo. Honestamente ¿Esperas que los cuatro soportemos un vuelo de ocho horas juntos, con esos dos tal y como están ahora?"

Damian hizo una mueca, sabiendo que Padre iba a estar decepcionado de todos ellos cuando se diera cuenta de cómo y cuánto tiempo habían estado separados.
Escuchó el intercambio de Drake preguntado quién estaba al teléfono, Todd respondiendo y Drake disculpándose por perder sus llamadas.

"Oye, esta cosa está despegando. De todos modos, nos veremos en el aeropuerto de París. Asegúrate de que Dickiwing no los haga estrellarse en la mitad del Atlántico ¿Quieres?"

—Sí. Supongo que nos vemos allá.


París, Francia.

Marinette estaba terminando un ensayo sobre 'El Conde de Montecristo' (el cual, muy posiblemente, convencería a Jason para que lo revisara por ella) cuando un mensaje de texto la distrajo de los deberes escolares.

Era Alfred. El viejo y confiable mayordomo anunciando que él y la doctora estaban listos para partir. Marinette confirmó, con él, la dirección en la que se encuentra escondida la plataforma Zeta de París y rápidamente encargó un taxi para que los recoja y lleve a la panadería.
Mientras tanto, revisó su progreso; bastante bueno para una hora: había terminado con Cívica, Matemáticas e Historia, Literatura estaba casi lista y solo restaban sus peores dolores de cabeza: Química y Física. Ugh.
Echó un vistazo al hombre profundamente dormido a su lado, quién no había soltado su mano ni una sola vez, y sonrió.
Tener que despertar al agotado hombre iba a ser tan doloroso como pisar la cola de un perrito sin querer… pero la revisión médica era necesaria sino imperativa.

Se apresuró a terminar su ensayo.


En algún punto sobre el Atlántico.

Con su teléfono celular en mano, Jason hacía todo lo posible para ignorar a Tim, quién estaba esencialmente desmayado contra su costado. Cuando decidió administrarle un medicamento para dormir en su refresco, había esperado inclinar su asiento, ponerle la chaqueta encima y dejarlo dormir la mayor cantidad de horas posibles del viaje; no esperaba que el pajarito se inclinara hacia él mientras se quedaba dormido, quejándose porque Jason claramente le había dado algo.

Lil Red, ya eres bastante malo con tus horarios de sueño en un día normal. No te necesito con jetlag —le murmuró de vuelta, aunque no estaba seguro de si Tim había alcanzado a escucharlo, o no, antes de quedarse dormido.

Jason suspiró. Lo que había sucedido esa noche podía ser ignorado sin más. Se habían quedado dormidos en la misma cama o sofá anteriormente, no sucedía a menudo, así que no era un suceso relevante, simplemente algo que podría ocurrir y que ninguno de los dos mencionaría después.
…Pero ¿Dos veces en menos de veinticuatro horas? Era peligroso. Jason no tenía otro modo de definirlo. La forma en que Tim se acercaba a él era peligrosa… porque Jason ya no encontraba, en sí mismo, la voluntad de seguir alejándolo.

Tim, el pequeño mocoso, lo había desgastado.

Al principio había sido fácil. Cada vez que parecían estar poniéndose demasiado cómodos con el otro, Jason huiría a una casa segura por unos días o semanas… pero rápidamente se dio cuenta de que pasaba cada vez menos tiempo antes de volver al apartamento de Tim. Entonces venían los comentarios fríos y las bromas desagradables que los dejaban en silencios incómodos o criticándose duramente el uno al otro… pero Tim era demasiado inteligente para su propio bien, y aprendió rápidamente a contrarrestar el humor oscuro de Jason.
Y ¿cuando finalmente se mudaron juntos hacía unos meses? La distancia entre ellos era más simbólica que nada. Como si intentaran demostrarle al otro (y a sí mismos) que las cosas no habían cambiado demasiado, aferrándose a esa negación plausible como los dos idiotas que en realidad eran.

Suspiró de nuevo, frunciendo el ceño a la pequeña pantalla frente a él, como si fuera la culpable de todas sus desgracias… mientras levantaba su brazo y lo deslizaba cuidadosamente detrás del cuello de Tim, dándole al pajarito una postura que no lo hiciera despertarse con contracturas.
Se negó a recordar cómo había levantado y puesto en su regazo al más pequeño esa misma mañana. Nop. No era relevante. Simplemente había respondido al arrebato emocional del pajarito como mejor pudo.
Y la reacción de Tim cuando se dio cuenta de lo que había pasado tampoco era adorable- er, es decir, relevante; no era relevante.

Sin pensarlo mucho, llamó a una aeromoza, y pidió un whisky.


París, Francia.

Marinette observó al hombre que consideraba un abuelo subir a su balcón. Podía identificar el alivio, la gratitud y el amor de padre que iluminaba sus ojos.

—Perdón por no recibirlos —murmuró con suavidad —le prometí que estaría justo aquí cuando se despertara —señaló su mano cubierta por la más grande.

Las lágrimas acudieron libremente a los ojos de Alfred —por supuesto, mi querida niña.

La adolescente colocó su mano libre sobre el hombro de su padrino, después de dejar su tableta escolar a un lado, y empezó a hacer presión poco a poco — ¿Parrain? ¿Parrain Bruce? Es hora de levantarse —tuvo cuidado de no sobresaltarlo ni asustarlo —Abuelo Alfred está aquí. Tienes que despertar.

Después de unos segundos, escuchó un resoplido, y sintió el apretón en su mano izquierda. Ella sonrió y se lo devolvió con firmeza.

Cuando Bruce abrió los ojos, y vio a Alfred de pie junto a su silla, se produjo la reunión más hermosa que Marinette había visto en su vida. Los dos hombres se abrazaron con fuerza y se murmuraron palabras que la chica, deliberadamente, no intentó escuchar. Ese era un momento solo para ellos.

Después de un minuto, se separaron, y todos bajaron de regreso a la habitación de Marinette. La doctora Leslie, una agradable mujer de cabello cano recogido en un rodete alto y ojos grises ya estaba extendiendo sus instrumentos médicos sobre el diván y en un área despejada del escritorio. Las dos féminas fueron presentadas, y la doctora rápidamente empezó a tomar muestras de sangre y realizar los análisis de rigor.


Marinette empezó a redactar una nota en su teléfono, con un resumen de las cosas que la doctora Leslie había encontrado hasta ahora… cuando se dio cuenta que era una tontería enviar varios mensajes iguales y mejor inició un chat grupal con los cuatro hermanos.

Nettie: Quería hacerles saber a todos que Alfie y la doctora Thompkins están aquí

Nettie: Los marcadores genéticos en la prueba de ADN son concluyentes. Este es nuestro Bruce Wayne

DickWing: oh, gracias a Dios

Nettie: Ha perdido un aproximado de 45 kilos (en su mayoría, masa muscular) desde la última vez que se hizo una revisión con la doctora

Nettie: Parrain dice que la recuperación física va a ser una -inserten malas palabras que se supone no escuché ni debo repetir-

Jaybird: Ja!

Nettie: También tiene deficiencia de vitaminas B1, B12, E, K, calcio, hierro y potasio.

Nettie: Voy a pedir una lista sobre las cosas que debería, y no debería, comer. Y las cantidades adecuadas para empezar

Nettie: Puede alguien decirme por qué Timbit no está leyendo sus mensajes?!

Jaybird: No te preocupes por él, cakepop, está dormido

DickWing: Tim está durmiendo en el avión?!

Jaybird: No preguntes cómo

DickWing: Dime, POR FAVOR, que no lo drogaste!

Jaybird: -_- No acabo de decirte que no preguntes?

DickWing: Jason Peter Todd!

Damian: El reporte es apreciado, Marinette.

Nettie: De nada. Los mantendré al tanto

Nettie: y Jay, sí Tim aún está demasiado adormilado cuando el avión aterrice y tienes que hacerte cargo, será tu propia culpa

Nettie: Y me voy a reír. Mucho

Jaybird: Demonios, Pixie pop. Siento que acabas de maldecirme ()

DickWing: Te lo mereces, LittleWing

Nettie: DickWing Tú deberías estar enviando mensajes mientras vuelas un avión?

DickWing: Las maravillas del piloto automático

Nettie: Por cierto, alguno de ustedes se aseguró de que las chicas recibieran la noticia?

DickWing: Ntp. Hablé con Babs. Ella iba a encontrar el video de cualquier modo. Pero Cass y Steph estarán infiltradas durante unos días, en una misión a largo plazo

DickWing: Babs las pondrá al tanto cuando eso haya terminado, para no arriesgarse a comprometerlas emocionalmente

Nettie: Ok, bueno saberlo. Les escribiré de nuevo después de la siguiente ronda de pruebas


Después de otra tanda de mensajes sobre un par de costillas rotas que ya se habían curado, grietas en ambos cúbitos, y un esguince de tobillo (también ya curado), Marinette consiguió la dieta y sugerencias que quería de parte de la doctora y bajó a reunirse con sus padres en la cocina, mientras Leslie le daba a Alfred el resto de sugerencias más minuciosas.

Ella y su padre hicieron la cena para todos. Una gran tortilla de huevo con jamón y pollo desmenuzado, acompañado de tostadas. Sin embargo, Marinette preparó un plato aparte para su padrino, la tortilla con tomate, hojas de espinaca y albahaca, acompañado de pan integral, siguiendo las indicaciones de Leslie.

La cena fue agradable. Leslie habló sobre algunos accidentes graciosos que los miembros de la familia Wayne habían tenido a lo largo de los años, como la primera vez que Dick se rompió el brazo, tratando de hacer una pirueta complicada en el trampolín de la piscina, y Bruce se convirtió en el máximo exponente de 'un papá primerizo en pánico'.
La conversación continuó incluso cuando los platos se vaciaron, instando suavemente a que Bruce hablara sobre sus hijos e hijas y las diferentes formas en que se acostumbraron al cambio. Fue bueno para el hombre, ayudó a poner su mente en orden y rellenar pequeños huecos que no sabía que había perdido.

Finalmente, la doctora Leslie anunció que quería retirarse a descansar. Planeaba hacerle una revisión de seguimiento a Bruce por la mañana antes de volver a "Londres" así que preguntó por un hostal cercano.

—'Le petit bouton d'or' es muy lindo y está a cinco cuadras de aquí —Marinette mencionó, después de pensarlo un segundo —tiene un bonito restaurant estilo colonial que mis compañeras de clase y yo hemos visitado un par de veces.

Leslie le respondió con una sonrisa —Suena encantador, Marinette.

Tom colocó una mano en la mesa mientras se levantaba y empezaba a recoger los platos —puedo llevarla. La camioneta de entregas está a la vuelta de la cuadra.

—Oh, no, por favor. No se moleste, señor Dupain —Leslie negó cortésmente —por solo cinco cuadras, me encantaría caminar hasta allí y ver los alrededores. No siempre tengo la oportunidad de visitar una ciudad tan bonita como París.

En respuesta, tanto Marinette como Alfred se pusieron en pie — ¡La acompañaré hasta allí! / Permítame acompañarla.

Tanto Bruce como Leslie se rieron de la coincidencia —aceptaré la compañía, querida, si tus padres están de acuerdo. Y Bruce, te vendría bien el paseo y aire fresco.

El hombre asintió sin poner resistencia —desde luego.

Sabine y Tom intercambiaron miradas —si es con Bruce y Alfred, no hay problema —Tom aceptó con una sonrisa.

— ¿Tienes tus llaves, cariño? —añadió Sabine.

Marinette giró la cadera para enseñar su inseparable bolsito —siempre, mamá.

La mujer asintió, levantándose y apartando un poco a su hija —Bien. Aprovecha de comprar las cosas para el desayuno en el camino de regreso —Sabine le entregó un monedero —y trata de no estar fuera mucho tiempo. Tu padre y yo lavaremos los platos y prepararemos la habitación de invitados para Bruce y Alfred.

Marinette aceptó y les dio un beso en la mejilla a cada uno de sus padres, asumiendo que podrían estar preparándose para la cama cuando ella estuviera de regreso.

—Ese es un parque muy bonito —Leslie comentó, una vez los cuatro salieron del edificio residencial.

Marinette asintió —se llama Plaza de los Vosgos, y es una de las más antiguas de la ciudad, sino la que más —explicó, haciendo un vago gesto hacia el área mientras pasaban de largo, con dirección a la catedral.

— ¿Es así? —la doctora respondió con un tono alentador y curioso, sugiriendo que deseaba oír más al respecto.

La adolescente sonrió y continuó —hace parte de un conjunto de cinco plazas con formas geométricas: ésta es un cuadrado de 140 metros. En el primer distrito está la plaza Dauphine, que es un triángulo, y la plaza Vendôme, que es un octágono. Luego está la plaza de las Victorias, en el centro de la ciudad, que es un círculo. Y en el octavo distrito, probablemente la más famosa, está la plaza de la Concordia, un rectángulo, junto a los Campos Elíseos.

—Estoy impresionada. Parece que serías una gran guía de turistas, querida.

—No es para tanto —Marinette se sonrojó un poco —me gusta descubrir lugares nuevos de la ciudad, especialmente lugares que me inspiren. Y siempre trato de aprender algún dato de cada nuevo sitio.

Leslie colocó una mano en su brazo, mientras los dos hombres caminaban detrás de ellas —eso es fantástico. ¿Qué más puedes decirme?

La joven echó un vistazo alrededor —desde aquí pueden verse las torres de Notre Dame. No creo que necesite mucha presentación.

—No lo sé —la doctora sonrió con jovialidad — ¿En realidad vivió un campanero allí arriba?

Marinette se rió de la broma —quizás nunca lo sabremos —respondió del mismo modo, antes de entonar una canción.

Ya las campanas despiertan París
resonando en Notre Dame.
Anuncian que hay pesca
y hay pan otra vez
resonando en Notre Dame.

Las más grandes revientan cual trueno,
las pequeñas su canto nos dan.
Campanas que encierran
el alma de todo París
resonando en Notre Dame.

El pequeño paseo continuó a la luz de las farolas, con Marinette señalando pequeñas curiosidades o contando anécdotas de los lugares por los que pasaban. Finalmente dejaron a Leslie en el hostal y se dieron las buenas noches.

— ¿Podemos hacer una parada aquí? —Marinette preguntó, una cuadra después del hostal. Bruce se negó a necesitar un descanso, pero su ahijada simplemente le sonrió —si tú lo dices, Parrain —inclinó la cabeza hacia el local detrás de ellos —aun así, necesito comprar las cosas para el desayuno. Pueden esperarme aquí —señaló las bancas en el frente del mini-market y entró una vez que Alfred estuvo de acuerdo.

Bruce, a pesar de sí mismo, se sentó en uno de los bancos. Cuando su mirada seria se posó en Alfred, el mayordomo ya se esperaba la pregunta que vendría —Alfred, dime ya cuánto tiempo ha pasado. Marinette claramente ha estado evitando ese tema.

—No te lo tomes a pecho, mi muchacho. Marinette aún es solo una niña —Alfred se apresuró a apaciguarlo. Aunque aún estaba preocupado por la mirada atormentada en los ojos de la joven, de la que había vuelto a ver destellos aquí y allá durante la noche —han sido diez meses y veintitrés días desde el… incidente.

Bruce inhaló bruscamente ante esa respuesta. No sabía lo que estaba esperando, tomando en cuenta la evidente evasión de su ahijada, pero no era casi un año.

—Y… mi estado oficial es…

—Muerto, señor —implementó Alfred, desviando la mirada —hubo un cuerpo…

Bruce levantó la mirada con sorpresa — ¿Un cuerpo?

—Clonado, si las teorías del Maestro Tim son correctas.

Bruce asintió, apenas procesando ese último comentario.
Un cuerpo.
Su ciudad, su equipo(sus amigos), sus hijos habían tenido un cuerpo para sepultar.
Si se tratara sólo de una desaparición, incluso una tan larga, la esperanza aún habría sido un consuelo para algunos, especialmente los más cercanos a él, aquellos que conocían bien su terquedad y su voluntad de volver a casa con su ecléctica familia al final de cualquier misión.

Pero, con un cuerpo…

Bruce se pasó una mano por el rostro, permitiéndose exhalar un largo y pesado suspiro —esto va a ser una pesadilla de relaciones públicas.

Alfred resopló —esa es una forma de decirlo.

En ese momento, Marinette salió de la tienda, haciendo malabares con una canasta de huevos, dos paquetes de salchichas, otros dos de tocino, y uno más de arándanos —lista. Podemos continuar.

Bruce se levantó para sacarle la canasta de huevos —sigamos entonces.

—Gracias, Parrain —Marinette le sonrió, antes de darse cuenta de la seriedad en ambos y los rastros de tensión — ¿ya se lo dijiste, Abuelo Alfie? —adivinó fácilmente, obteniendo una confirmación en forma de cabeceo —bien —ella suspiró de alivio —no estaba tratando de ocultártelo, pero se me hizo difícil decírtelo. Lo siento.

Bruce le colocó una mano en el pelo, seguido de una suave palmada —no necesitas disculparte, ya estás haciendo más que suficiente.

Continuaron con el paseo, disfrutando la vista nocturna en la ciudad de las luces. Y Marinette tuvo que reprimir un suspiro de alivio una vez que llegaron a casa y no hubo ni rastro de Chat Noir por los tejados. Hasta ahora, se había salido con la suya sobre postergar la situación de héroes y villanos en la ciudad, pero sabía que si su padrino veía algo de eso en persona, no iba a librarse de explicaciones.

Marinette solo podía esperar que Hawk Moth no decidiera intentar un akuma nocturno hoy.

Como había imaginado, sus padres ya estaban en su dormitorio para pasar la noche. La habitación de huéspedes estaba preparada y Marinette llevó a los dos hombres allí, después de descargar los alimentos.

— ¿Tus padres ya se fueron a dormir? —Bruce preguntó ligeramente sorprendido de que no hubieran esperado a ver que Marinette volviera sana y salva, mientras revolvía la maleta que Alfred trajo para él en busca de ropa para dormir.

La adolescente se encogió de hombros, acostumbrada —sí, ellos se levantan muy temprano para hornear los primeros lotes de pan, especialmente para el furor del desayuno. Y para entregar las sobras del día anterior.

— ¿Qué hacen con las sobras? —Alfred preguntó con curiosidad.

Marinette sonrió mientras respondía —Se envían a comedores de beneficencia y al orfanato principal, alternando días —ambos hombres respondieron con tarareos de aprobación y, una vez que Bruce se dirigió al cuarto de baño para cambiarse, Marinette se acercó a Alfred —voy a tomar un baño y ponerme el pijama. En cuanto termine, vendré por las camisas de Parrain, para ajustarlas.

Por un segundo, parecía que Alfred iba a protestar, pero simplemente asintió con la cabeza hacia ella. Marinette reprimió una sonrisa y se dirigió a tomar su propio baño caliente.

Tikki aprovechó la privacidad y el sonido del agua cayendo como cobertura para hablar con su portadora, y Marinette se lanzó a una explicación resumida sobre quién era su padrino, cómo había adoptado a Dick después de verlo sufrir una tragedia como la que él mismo sufrió, la posterior amistad del niño con Bárbara, de cómo sacó a Jason de las calles (aunque suavizó un poco su muerte como un alejamiento con la familia, para no tener que profundizar en los pozos de Lázaro), de cómo Tim se hizo de su propio lugar en la familia, las incorporaciones de Stephanie y Cassandra, y de cómo la madre de Damian había ocultado su existencia durante gran parte de su infancia; haciendo pausas solo para lavar y enjuagar su pelo.

Tikki estaba sorprendida de no haber escuchado ninguna mención de esa familia antes, escuchando el afecto desbordar de las palabras de su portadora; pero era comprensible que fuera un tema delicado con la supuesta muerte del hombre.

— ¿Y por qué lo llamaste 'papá murciélago' antes? —la kwami preguntó mientras Marinette se vestía con un confortable pijama rosa perlado —parece un apodo un tanto extraño. Por no hablar de otras cosas que mencionaste.

Marinette se rió entre dientes mientras pasaba una toalla sobre sus hombros para captar los restos de humedad de su pelo —eso es, en sí mismo, otra larga historia —se pasó un peine por el cabello unas cuantas veces, deshaciendo un par de enredos antes de recoger su ropa descartada y salir del baño.

Colocó su ropa en el cesto para lavar antes de regresar a la habitación de invitados y golpear suavemente la puerta.

Alfred le abrió con cautela y Marinette pudo ver que su padrino ya se estaba acomodando bajó el edredón. Le ofreció una sonrisa al mayordomo cuando este le pasó una pila de tres camisas —buenas noches a ambos —se despidió con voz un poco baja.

Para su sorpresa, recibió dos respuestas, deseándole una buena noche de descanso. Aunque una más aturdida que la otra, cosa que la hizo sonreír.

Hizo una parada en la cocina y agarró un par de galletas para Tikki antes de subir a su habitación, cerró la trampilla tras de sí y se sentó frente a su escritorio para empezar a coser.

— ¿Pensé que querías terminar tus deberes escolares hoy? —la kwami roja preguntó, sentándose sobre la pantalla del computador.

Marinette hizo una mueca al pensar en las materias que le faltaban —esto no me tomará mucho tiempo. Volveré a los deberes después de- —se vio interrumpida por el tono de su celular, el cuál comprobó apresuradamente, pero no era ninguno de los chicos. Era Alya —oh, eso tardó más tiempo del que esperaba.

Aceptó la llamada y dejó a su amiga despotricar sobre cómo se perdió lo que parecía haber sido una épica batalla akuma, según los retazos de información y evidencia audiovisual que había podido recopilar de otros medios y civiles que estuvieron cerca. Marinette simplemente respondió con sonidos y monosílabos, apenas necesarios para hacerle saber a Alya que la estaba escuchando, y si estaba en desacuerdo o acuerdo sobre sus expresiones.

Mientras tanto, cosió las tres camisas, una tras otra.

Algo más de media hora después, la llamada terminó con Alya preguntando si Marinette estaba disponible mañana en la tarde a cuidar niños de nuevo. Recién entonces la adolescente respondió con una evasiva, haciéndole saber que probablemente estaría ocupada todo el día, pero que le confirmaría con un mensaje o llamada.
Para su buena suerte, su respuesta fue suficiente para que la bloguera no indagara sobre sus planes para mañana.

Alya estaría sobre ella como un tigre sobre su presa si supiera tan solo uno de los nombres de sus visitantes.

La llamada terminó con deseos de buenas noches y Marinette se dedicó a doblar y acomodar las camisas listas sobre su diván.

Después de un suspiro, la niña fue a recuperar su tableta para volver a sus deberes… sólo para ser (felizmente)interrumpida por un trino de su teléfono.

Ese sí era el chat de los chicos.

Marinette lo comprobó. Jason se estaba quejando de estar aburrido y Dick le contestó, cuestionando si Tim no llevaba consigo la tableta que él mismo había ensamblado y programado.

DickWing: Apuesto lo que sea a que esa cosa tiene acceso a todas las plataformas de streaming del planeta

Jaybird: No soy tan tonto como para apostar contra eso, Dickyhead

Jaybird: Pero el dueño está medio echado contra mí y tanto costó que se durmiera. No me arriesgo a despertarlo

DickWing: ...

DickWing: Te estás acurrucado con Timmy?

DickWing: TÚ?!

Jaybird: No exageremos ahora

Damian: No puedes verlo, pero Grayson está mirando por la ventana frontal con la misma expresión que Drake tiene después de tres días sin dormir y no obtener acceso a cafeína.

Jaybird: Pfff. No sé si reír o quejarme porque el idiota está exagerando

Jaybird: Timbo simplemente se quedó dormido sobre mi hombro

Damian: Ahora está balbuceando sobre pedir otra prueba de comprobación a Thompkins.

Jaybird: Jesus-fucking-crist

Jaybird: No estoy volando miles de millas sobre un océano para que me sometan a pruebas médicas estúpidas después de aterrizar.

Jaybird: Estoy pidiendo otro whisky

Nettie: Cuánto de eso has bebido exactamente?

Jaybird: No lo suficiente, nena

Damián: Bienvenida de nuevo, Marinette ¿noticias?

DickWing: Sunshine!

DickWing: Dime que también estás desconcertada con esto

Nettie: Damian Los tres llevamos a la doctora Leslie a un hostal cerca de casa

Nettie: Fue un paseo agradable

Nettie: Los dejé a ambos preparándose para la cama hace tres cuartos de hora

Nettie: Parrain realmente necesita una buena noche de sueño

Nettie: Y DickWing no estoy 'desconcertada'

Nettie: Me alegra mucho que se lleven mejor

Nettie: Y tengo un poco de envidia, para ser sincera

Jaybird: Okay. Casi me ahogo con mi trago

Jaybird: Envidia de qué, exactamente, Pixie?

DickWing: Lo que él dijo

Jaybird: Ya regresaste del subespacio, DickWing?

Nettie: Ha sido un día laaaargo

Nettie: Mental y emocionalmente agotador

Nettie: Me encantaría un abrazo y acurrucarme ahora mismo

DickWing: Tendrás muchos abrazos cuando lleguemos

DickWing: Todos los que quieras Promesa

Jaybird: No están tus padres en casa?

Nettie: Estaban en la cama cuando volvimos. Se despiertan muy temprano para empezar a hornear

Nettie: No los veo mucho por las noches desde que comencé el collège

DickWing: Insisto. Todos los abrazos que quieras. Mañana

Nettie: Probablemente te tome la palabra

Nettie: Timmy también me debe algunos abrazos

Nettie: Cambiando de tema, Jaybird de casualidad has leído 'El Conde de Montecristo' alguna vez?

Jaybird: Contemplen esas maniobras de evasión, señores. Ni la milicia aérea

Jaybird: Y sí, una o dos veces

Jaybird: Por?

Nettie: Tengo que entregar un reporte del libro la semana entrante y lo estaba terminando cuando Alfie y la doctora llegaron

Nettie: Puedes echarle un ojo y, tal vez, darme una segunda opinión?

Jaybird: Sabes qué? Seguro. Envíamelo. Será más entretenido que las películas de mierda que ofrece este avión

Jaybird: Y acompañará mi trago

DickWing: Por favor, no llegues borracho a París

Nettie: (documento adjunto)

Damian: También lo leeré.

Nettie: Se los agradezco

Nettie: Ahora iré a destrozarme el cerebro con los deberes que me faltan

Nettie: He dicho alguna vez lo mucho que detesto las clases de física y otras ciencias exactas?

Damian: Ha surgido en conversaciones ocasionales, sí.

Nettie: Pues lo reitero. Detesto esas clases

DickWing: Buena suerte

Damian: Puedes con eso.

Jaybird: Generalmente, Google tiene respuestas a casi todo


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Ultima publicación del año ¡FELIZ NOCHE VIEJA Y PROSPERO AÑO NUEVO PARA TODOS!

Roxxi: xD me encantaron los memes/referencias. Me alegra saber que también tenemos este crossfandom en común n-n realmente me enganche duro con esto y tenía muchas ganas de hacer algo propio. Gracias por venir a leer y dejar un comentario. Feliz fin de año y abrazos!