La razón se hace cargo de nuestras decisiones, pero el corazón se encarga de nuestros titubeos.

(Albert Camus)

No es ella quien debe aprender a alejarse.

Soy yo quien debe tener la voluntad de hacerlo. Y sin embargo… sigo aquí.

No me atrevo a cortar este lazo que nos une. No porque no pueda, sino porque no quiero. Porque cada vez que la veo, cuando su risa me alcanza, cuando sus besos me calcinan, cuando su presencia inunda el espacio con esa intensidad indomable que la define, todo en mí me grita que huya. Que me aleje. Que la deje ir antes de que sea demasiado tarde.

Pero… ¿no lo es ya?

Hay algo en su mirada que me retiene. No hay súplica en sus ojos, no hay ruego en sus gestos. No me exige nada, no me pide que me quede. Y aun así, espera.

Geist nunca ha esperado nada de nadie. Es orgullosa, ferozmente independiente, una guerrera que no permite que las emociones la debiliten. Y sin embargo, conmigo… conmigo es diferente. En su silencio hay un desafío, una pregunta que no se atreve a formular en voz alta: ¿Qué somos?

Tal vez ni yo mismo sepa la respuesta. Porque no merezco que alguien como ella espere por mí. Porque, en algún rincón de su alma, aún cree que puedo cambiar de opinión. Que mi resistencia es temporal, que mis dudas son solo un obstáculo más que puedo superar. Y yo… yo sigo alimentando esa esperanza, aun cuando sé que no debo.

Si la dejo ir, la perderé para siempre. Si me quedo, la condeno a un destino que podría quebrarla. Entonces, ¿qué demonios estoy esperando? Soy Dohko de Libra. He vivido más años de los que aparento. He visto reinos caer, aliados perecer, al tiempo arrebatarlo todo… y, aun así, sigo aquí, atrapado en la incertidumbre, en este juego peligroso donde no hay vencedores

Alejarme es lo correcto. Lo he sabido desde el principio. Pero entonces la miro de nuevo… y dudo.

Continuará…

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Amatizta, tus comentarios siempre son una joya. Me encanta cómo le tienes fe a Marín para tomar la iniciativa, pero… ¿y si el borrego no está tan verde como parece? XD Quizás nos sorprenda, o quizás siga evadiendo miradas hasta el final de los tiempos. Quién sabe, ¿no? Eso sí, lo de los besotes suena a una estrategia efectiva. Tal vez alguien debería sugerírselo a Marín… o a quien sea que lo necesite en este fic lleno de cabezas duras. XD Por otro lado, en esta historia ya han pasado unos cinco años desde la batalla de Hades. Los personajes son mayores y, en su día a día, comparten muchas misiones. Esto los ha llevado a convivir más, a conocerse mejor y, claro, a que surjan todos estos enamoramientos (y enredos sentimentales). Así que sí, aunque algunos sean más torpes que otros en el amor, no es que se ignoren… ¡Al contrario! Se ven, se hablan y sufren juntos en esta maraña de emociones que se han complicado con el tiempo. ¡Gracias por tu apoyo!

Nos estamos leyendo.