CAPITULO IV Luces y sombras
Mientras en el otro lado del universo, más precisamente en Midgard... La joven Diane está a punto de despertar de su sueño:
"-¿Dónde estás?- Gritó el- ¡Yo te encontrare! ¡Te lo aseguro! Muy pronto serás mía y no dejare que te escapes..."
Esa era la frase que recordaba cada mañana al despertar de una realidad que no conocía. La situación era muy difusa, llena de luces y sombras en las que no podía distinguir del sueño o la realidad. Todo se hacía latente un minuto antes de despertar podía ver una mirada desconocida, profunda que lo cubría todo llena de soberbia y preocupación. Al mismo tiempo de lujuria como si la escudriñara de modo tal que podía ver lo más íntimo de su ser. Ella sentía que mientras más recordaba aquello, una mezcla de sentidos la invadían...
¿Por qué tenía la necesidad de escapar tan desesperadamente? ¿Qué es lo que provocaba en él, el deseo de encontrarla? ¿A quién pertenecían ese par de ojos azul verdoso que la examinaban cada noche?
Esos eran los interrogantes que se precipitaban ante ella y no podía responder de alguna forma conocida. Su sueño era el mismo desde que había cumplido 18, ahora tenía 24 años, no había podido olvidar su voz y sus ojos, rasgos que no pertenecían a este mundo... Una mezcla de emociones le llenaban al despertar luego de una conmoción profunda, su corazón palpitaba sin freno ni rumbo.
En ese momento, Diane despertó agitadamente como de costumbre. Tenía que ir al trabajo muy temprano porque cuidaría de una niña llamada Lucy en la ciudad. La niña de dos años de edad vivía con sus padres en un edificio en el centro, así que, Diane se preparó rápidamente y se fue de su casa. Luego de haber tardado un poco más de media hora, llegó al edificio. El padre de Lucy la estaba esperando en la puerta, luego de unas breves indicaciones acerca de la pequeña, le dejo a cargo la llave y se despidió. Diane tendría que subir al quinto piso para llegar al departamento, estaba caminando hacia la puerta del ascensor cuando vio a un hombre que salía. No pudo ver claramente su rostro porque él estaba escribiendo un mensaje con su celular…
Tal vez su nerviosismo al verla entrar le dio cierta desconfianza, pensaba ella en una milésima de segundo.
-Típico en todo lugar -balbuceo y subió rápidamente al compartimento.
Entró sigilosamente procurando no hacer ningún ruido y se dirigió hacia a habitación donde la niña dormía plácidamente. Diane estaba cansada por el viaje debido a que vivía en las afueras de la ciudad de modo que se acurrucó en la cama junto a la pequeña y tratando de conseguir un poco de esa paz en su mente, se durmió.
CAPITULO V Esperanza
Recordando las palabras de su amada escrita en su cuaderno, no podía evitar culparse de todo lo sucedido…
-Nunca supe en realidad lo que pensaba y sentía hasta este momento… ¡Qué bestia insensible fui! ¿Cómo pude hacerle eso?
¿En qué rayos pensaba...? Ahh... ya lo recuerdo no quería casarme… Porque quería disfrutar de mi juventud…
Pero a pesar de todo el mal que te causé jamás dejaste de amarme Sigyn! Me acuerdo, que al pasar el tiempo, descubrí que había algo que nos unía fuertemente... El no conocer realmente a nuestros padres, la soledad y la carga de ser adoptado...
Eso fue lo que vi en ella, a través de sus ojos y su forma de ser... Lo que me hizo pensar en que podía alguna vez poder tener a alguien que me quisiera realmente como persona... Y no me juzgara a cada instante...
Interrumpiendo sus pensamientos, un sirviente entro a la habitación y le dijo que el mensajero había llegado...
-Mi señor, haciendo una reverencia, me disculpo por molestarlo. Existen asuntos que requieren su atención, por favor...le pido que me acompañe.
-¡Que quieres! He dicho que no quiero ser interrumpido bajo ningún asunto, siervo inútil- Respondió el con una espada en la mano.
-Mi señor, postrándose en tierra, si le place acabe conmigo después, pero usted debe escuchar lo que tengo que decirle... le suplico Voyhaim tiene buenas noticias, mi señor Loki, por favor le ruego le está esperando en el jardín Aessel.
Bajando su espada con un ápice de clemencia le dijo:
-No lo olvides me debes tu vida luego si realmente no son buenas las noticias, Veiltan- dejando escapar una sonrisa malvada.
Caminando por el corredor principal con una inquietud y preocupación se encontraba el encerrado en sus pensamientos. Una voz conocida interrumpió cavilaciones:
-¿Qué haces hermano? ¿A dónde vas? Te he estado buscando toda la mañana. Prometiste que iríamos hoy al bosque Aessel a cazar bestias Knorm. ¿Recuerdas?
Mirándolo fijamente le dijo:
No te preocupes, estaré allí, lo prometo. Pero antes debo ir a Voyhaim.- ¿Ocurre algo? ¿Necesitas ayuda? Mira que si tienes problemas con él es un gran guerrero ya le he dicho que se merece el Valhalla por todo lo que hizo por Asgard.
Interrumpiendo le dijo:
-Thor, ya lo sé. Yo le enseñe todo lo que sabe. Tranquilo hermanito sabes que puedo hacerlo sin tu ayuda. Así que me disculpas... -con un gesto de enojo, tomo la entrada hacia el jardín.
Sentado bajo la sombra un roble, estaba el guerrero con una copa de oro en su mano. Antes de que Loki se aproximara, el hombre se levantó rápidamente y se paró muy firme.
-Se puede saber qué es lo que ocurre, Voyhaim?- seriamente -Debo decir que si lo que cuentas no me agrada, morirá alguien inocente por tu culpa. Tomándolo por el cuello no dejaba que el hombre respirara.
Mi... Señor...Loki...Se lo ruego... Acto seguido, Loki se acomodó las mangas del traje prolijamente con una brisa aparente de calma. El hombre, recuperándose dijo:
Mi señor hay muy buenas noticias, hemos encontrado rastros que indican que el Tesoro está en Midgard...
Los ojos de Loki cambiaron súbitamente de turquesa claro a verde esmeralda.
-¿Cómo puede ser, estás seguro? -Con un gesto de asombro, pero segundos después se le dibujo una sonrisa de satisfacción.
-Sí, mi señor, Khaleim y yo lo hemos visto con nuestros propios ojos.
Llevando el puño hacia su boca, respondió:
-Entonces, haremos lo siguiente: Te veré en la sala de armas a la medianoche. Dile a Khaleim que no falte a la cita.
-¡Lo haré, mi señor! -bajando la cabeza.
Volviendo en sí, le dijo amenazante:
-Ni una palabra más repitas esto a Thor o a Odín, ¡Ya sabes que no doy segundas oportunidades, ME OISTE!-dijo tomándolo del cuello contra el muro y dejándole se fue.
CAPITULO VI El Diario
La mente de Loki era un torbellino de emociones, mientras caminaba hacia su habitación. Estaba impaciente, preocupado y a la vez nervioso pero por sobre todo conmovido. Luego súbitamente sintió una agonía interminable que lo llenaba… en sus ojos se volvía la pena y la desdicha.
En ese momento, entro a la sala, encontró los manjares más exquisitos que ojos terrenales jamás tendrían la oportunidad de ver. Sirvientes y por sobre todo las mujeres más hermosas pero todo eso ya no importaba para él. Se detuvo, cerrando sus ojos con fuerza todos quedaron paralizados con un hechizo y todo era silencio y calma. Luego abriéndolos soberbiamente gritó:
-¡Fuera de aquí! ¡No quiero ver a nadie!
En el instante, sin hacer ruido cada uno se retiró rápidamente, en cuestión de segundos, todo el mundo desapareció de su vista. Entonces se dirigió hacia su cama y se acostó pesadamente. Llevando sus manos a su frente no podía dejar de pensar en voz alta sobre el asunto…
-¿Por qué en Midgard, cómo es posible? ¿Por qué el cielo está siempre en contra mío? ¿Acaso deberé pagar con mi existencia la vida de aquella a quien amo? Si es lo que quieres de mí... ¡Lo haré! - lo decía lleno de tristeza y súplica como mirando al infinito.
Dicho esto, extendió su mano hacia un costado y abrió un cajón ubicado junto a su cama. Se incorporó rápidamente y con ambas manos retiró los papeleríos que ocultaban al preciado objeto. Tomándolo con mucha delicadeza, lo dirigió hacia su pecho. Sus ojos comenzaron a cubrirse de lágrimas pero que no caerían como simples gotas de agua sino como aguanieve. Los cerró brevemente, puso el libro cerca de sus labios y susurro casi de forma inaudible:
Amor... ¡No sabes cuánto te extraño!
Luego, una tibieza lo cubrió por completo, extasiado tomó su fina cobertura de terciopelo color esmeralda con apliques de piedras preciosas. Abriéndolo en la página marcada con una flor de jazmín seca, algo que ella había dejado como su señalador... Su incomparable perfume le trajo a memoria los días que había pasado con ella...
Mientras más leo su diario, la siento cada vez más cerca... ¡Como si estuviera aquí a mi lado! y comenzó a leer...
CAPITULO VII Adrenalina
Diane dormía cuando escuchó un ruido metálico y se despertó, mirando a su alrededor no encontró nada aparente. Cubriendo a la niña con la sábana se levantó rápidamente. Fue hasta la cocina y se preparó algo para desayunar, todo parecía normal hasta que escuchó una voz que le hablaba:
-Sigyn, Sigyn ¡Ya sé dónde encontrarte! no puedes escaparte de mí...- repetía sin cesar.
Ella muy asustada miraba hacia todos los rincones pero no veía a nadie. Como si una amenaza oculta estuviera a punto de tenderle una trampa. Pudo escuchar una risa tan malévola que tuvo miedo. Pero cuando volvió en sí, rápidamente tomó firmemente un cuchillo que había sobre la mesada de la cocina. Caminó velozmente hacia la habitación desesperada a proteger a Lucy.
Espero agazapada cual leona cuidando a su cría, mientras un gran silencio cubría el ambiente. Sus instintos marcaban que ya no había peligro, desconfiando de ellos no bajo la guardia. Su mente estaba acelerada de modo que cada sonido que había a su alrededor la ponía al ataque nuevamente. Luego de unos minutos en ese estado, que parecían horas, se tranquilizó y dejo de blandir el arma.
Contemplando a la criatura que aún dormía sintió quietud, pero se preguntaba:
¿Quién diablos es Sigyn? ¿Por qué me llamaron así? ¿Por qué ese hombre me atormenta con su amenaza?
En ese momento, recordó que esta voz le sonó muy familiar, su tonalidad le rebotaba una y otra vez en su cabeza hasta que descubrió que era la misma. Sorprendida y muy asustada intentaba recordar algún detalle del sueño que tenía cada noche. Pero todo era tan difuso que no podía reconocer si ya había escuchado ese nombre antes.
En medio de tanta oscuridad se sentía atrapada sin tener a donde ir... Aferrando sus manos a la cabeza no podía creer lo que le estaba sucediendo.
CAPITULO VIII El detalle
"Ahora puedo verle todo los días, aunque noto que vigila mis pasos... A veces me despierto y él está parado junto la cama mirándome fijamente... Me inquieta que haga eso y me incomoda
¿Por qué lo hace? Y lo único que le digo:
-Buen día... mi señor Loki! ¿Se encuentra usted bien? necesita que le ayude en algo... Solo dígame.
-¡Buenos días querida! ¡Si me encuentro bien, gracias! solamente pase para verte... ¡Nada más!
Parece como si a veces quisiera decirme algo más pero algo lo detiene... No sé por qué..."
"El otro día. Me preguntaba ¿dormirá? porque siempre lo noto cansado... y cuando me voy a acostar no está conmigo... Y si lo hace no me he dado cuenta porque ni siquiera hace ruido... Es todo un maestro del sigilo y SIEMPRE busca la forma de aparecerse de improviso... Lo único que hace es mirarme con esos ojos que... ¡Ay! me hace perder la cabeza... A menudo me dibuja una leve sonrisa y cuando lo hace es tan bello ese hombre... (...)"
Haciendo una pausa en la lectura Loki recordaba…
Fue difícil para mí tomar cabeza con la idea del matrimonio… Padre me había dicho que me tendría que casar con la hija de su mejor amigo, porque tenía que cumplir una promesa... Y que me correspondía a mí hacerlo... Para ese entonces, ya era conocido el romance de Thor y la Midgardiana Jane Foster. Me resistí, pero las decisiones de Padre no se podían revocar de ninguna manera así que lo hice.
Luego de la boda, mientras más la observaba pude ver que ella era especial y diferente a todo lo que había conocido... Sus increíbles ojos color miel, su largo cabello castaño, sus labios y su figura… en otras palabras... ¡Extremadamente hermosa! ÚNICA... solo MÍA No podía dejar de contemplarla. Quería que ella me deseara tanto que no pudiera resistírseme... Yo solo quería saber hasta dónde sería capaz de soportarme… y ella lo soportó todo por amor a mí
No sé de qué manera, pero ella me hacía sentir cosas por las que no había sentido por nadie… siempre me miraba con amor, solicitud y siempre estaba esperándome. Hasta que me di cuenta que pensaba en ella todo el tiempo... Y quería que se diera cuenta de que a pesar de mi forma de ser, podía amar... O por lo menos intentarlo.
Al principio no sabía cómo demostrárselo y le pedí consejo a Madre... Ella me dio una idea que podría funcionar y que todo lo demás corriera por mi cuenta... (...)
"Luego de mi paseo, llegue a la habitación y estaba el ahí parado, como esperándome... Me sorprendió porque no había hecho esto desde que me casé.
-¡Buenas Tardes querida!
-Lo mismo para usted, mi señor Loki!
Comencé a caminar lentamente con mis manos acariciando los objetos que había alrededor mientras pensaba...
"¿Qué hace aquí, querrá hablar conmigo tal vez? No podía evitar pensar en el motivo de su rechazo desde la boda ¿cuál sería?"
Mientras lo hacía, me llamo la atención un jarrón enorme con flores muy delicado. Tenía las rosas Cristalroca típicas de Asgard de colores ámbar, violeta y rojo acompañado de Jazmines de Midgard los que más me gustan. Nunca había ido a ese mundo pero el solo hecho de que esa flor de tan incomparable perfume viniera de allí, me daba ansias de conocerlo. Absorta casi en el ramo, le perdí de vista por unos minutos pero gire y lo vi de nuevo, estaba mirando por la ventana…
-¿Por qué hace eso? -me dije- siento como si no me quisiera es más... ¡Me aborrece! ¡Solo se casó conmigo por la promesa de Odín a mi padre! ¿Por qué sigo aquí sino me ama?
Volviendo mi mirada triste hacia el florero con mucha resignación, saque un jazmín y me lo acerque a la nariz. En ese momento sentí sus manos sobre mi cintura, estaba detrás de mí. ¡No lo podía creer! Es más, susurrándome al oído:
Te gustan mucho los jazmines... ¿No es así?
-Sí- le dije tímidamente porque me había asustado y aprovechando el momento le toqué suavemente sus manos.
-Bueno entonces mírame...
Rápidamente me di la vuelta y vi sus ojos... Estaban tan nítidos que hubiera jurado que eran como del color del agua y ahora eran verdes y profundos... Le pregunte qué estaba haciendo.
Y sonriendo pícaramente me dijo: -Ahora mira a tu alrededor...
Fue tan hermoso ver millones de jazmines esparcidos en toda la habitación tanto que su perfume nos invadió... Por primera vez me di cuenta de que yo no le era indiferente después de todo. Es más entrelazo sus manos sobre mi cintura tanto que no me podía mover y dijo:
Este es mi regalo de bodas para ti. Perdona por hacerte esperar tanto... ¡Es que no conocía tus gustos!.. ¡No volverá a pasar de nuevo! ¡SOLO DIME LO QUE QUIERES Y LO TENDRAS!
No sé pero esas palabras me derritieron tanto que pensé que me desmayaría, lo único que pude hacer fue perderme en sus ojos y acariciar su cara. Luego baje mi mirada y acomodé mi cabeza sobre su pecho (porque él es más alto que yo) y desde allí levante la vista y tenía un panorama perfecto de su rostro. El seguía mirándome intensamente que recuerdo haberle dicho:
-¡Son preciosas! Adoro estas flores… gracias Loki- haciendo una pausa contemplaba las flores desparramadas y continúe fijándole la vista- Lo que más quiero es estar contigo así de cerca todos los días de mi vida...
Él sonrió de nuevo y deslizando su mano sobre mi mejilla la acarició también. Comenzó a acercarse lentamente y le dije sonriendo:
-Dime que es lo que más quieres y te lo daré...
Y el cada vez más estaba acercándose a mí boca que casi susurrando dijo: -Quiero... Amarte cada día. Solo si tú me dejas hacerlo... Sé que me comporte como un idiota... ¿Podrás perdonarme Sigyn?
-Sí... Loki es lo que más deseo...
Acto seguido, me beso tan apasionadamente y sin pausa que me deje llevar...
Sentía el sabor de sus labios tan dulces como el néctar que me dejaba sin aliento y de a poco sentí sus manos deslizando mi vestido cual mago haciendo sus trucos...
Mi corazón latía sin control que no podía reparar... ¡Cielos! ¡No poder escapar de mis sentimientos! No podía creer lo que estaba sucediendo, imaginaba que todo lo estaba soñando pero no... Cada fibra de mi ser lo confirmaba a cada instante y no me importó nada más... Tanto que nos entregamos al fuego de la pasión y el deseo... Fuimos uno... (..) "
CAPITULO IX: El grabado
"Recuerdo que en medio de la intensa mezcla de sentidos y el éxtasis que nos invadía, pude ver algo extraño en el que me asustó. En su pecho izquierdo brillaba una luz azul cual llama, jamás había visto algo así en toda mi vida. El comenzó a gritar de dolor. Su cara reflejaba la intensidad como si estuviera sufriendo.
-¿Qué te ocurre, mi amor?...Dímelo por favor- le dije desesperada entre sollozos - ¡No quiero perderte!
Tomando aire, cerrando los ojos y volviéndolos abrir en unos segundos después, me dijo:
-Tranquila -acariciándome -¡No pasa nada!
-¡No me digas eso!.. Siento como si te abrieran en dos con una espada. Lo puedo ver en tus ojos. Por favor... quiero ayudarte... Loki- le dije mientras mi rostro se llenaba aún más de lágrimas, me incorpore rápidamente. El agarró fuertemente mi mano y me detuvo.
-No te vayas, quédate conmigo. Además, ya se me está pasando- me dijo en forma de súplica- Ven, acércate.
Pude ver que la llama se extinguía rápidamente y su rostro volvía a estar aliviado. Le hice caso y me recosté sobre su pecho.
-Tuve mucho miedo de perderte- le dije. Mientras el acariciaba mi cabello y con una voz apacible y dulce me dijo:
-Lo siento mi amor. Mi padre dijo que algún día. Esto pasaría...
-¿Cómo? ¿Qué es lo que te ocurre? No me asustes más...
Me hizo el gesto del silencio y continuó después de unos segundos.
-Deja que te cuente, mi vida- dije mientras me sonreía, fue tan sexy... que no dije una palabra más.
Me contó que cuando comenzaron a ser adolescentes, Thor y el, Odín les contó, como todo padre, acerca del asunto del amor y la fidelidad, pero luego tomo un tiempo a solas con cada uno. Según recuerda... Odín le dijo que cuando encontrara al amor verdadero... Se le encendería el pecho con una llama azul; que sentiría el dolor más agudo y sufriría, pero valdría la pena. El motivo de todo esto es que le quedaría una marca interna, como un tatuaje. Dentro del escrito, el nombre de su amada en lo más profundo de su corazón. De esa forma sellaría el pacto de amor eterno que nada ni nadie jamás podría deshacer. Esto ocurriría solo cuando encontrara a la indicada...
Escuche cada una de sus palabras con mucha atención y embelesamiento, hasta que me dijo después de una pausa:
-¿Entiendes ahora, mi pequeña? No sabes cuánto te he esperado- dijo mientras sus labios rozaban intensamente los míos.
Por un momento pensé que había muerto y me había ido al Valhalla... Luego de un rato me dijo:
-Mira mi pecho.
En ese momento, vi como si fuera un hechizo, dentro de él, su corazón de carne palpitante y en él, cual grabado, mi nombre: Sigyn, con letras al estilo gótico. Me desplomé exhausta sobre su pecho de la conmoción que tenía, estaba completamente feliz de saberlo que llore hasta dormirme en sus brazos."
CAPITULO X Sin rumbo
El día. Transcurrió sin sobresaltos, la niña comió jugó mucho sonrió como de costumbre y Diane regreso a su casa.
Todo el día se preguntó si ella era esa Sigyn que había mencionado la voz maléfica. ¿Quién será? ¿Porque me confunde? A cada paso que daba se encontraba en un laberinto pero tenía una leve esperanza que lo descubriría.
Llegó a su casa y saludó a su madre y a sus hermanas.
Fue a su habitación y se puso a estudiar, ya que tendría examen dentro de tres semanas. Intentando olvidar lo que había pasado, comenzó a hacer sus resúmenes de Historia Británica. Esta vez tenía que estudiar acerca de los Vikingos. Le fascinaba ese tema, disfrutaba leyendo las historias de la mitología Nórdica.
Tanto que quería hacer una monografía de los dioses para su presentación escrita.
Se acercó a la notebook y busco en Google, aparecieron millones de páginas en medio de segundo. Navegó de un sitio a otro leyendo minuciosamente cada detalle y lo escribía en su cuaderno de notas. Odín, Thor, Frigga, Tyr, Valkirias, etc... Eran las palabras claves en todos los sitios pero en unos pocos mencionaban a Loki. Ella había escuchado su nombre pero solo rumores, nada en concreto. Sabía que era el dios del engaño, que era un malvado sin corazón, que era el hermano adoptivo de Thor y que siempre quiso ser el rey de Asgard.
En uno de los sitios que había visitado, un blog de un doctor en Historia especializado en la Cultura Nórdica Vikinga. Allí tenía más detalles acerca del malévolo dios.
¿Por qué siento una fuerte atracción con él? ¡Solo es una historia!
A medida que iba leyendo vio como si a las pequeñas imágenes los hubiera vivido en una vida anterior. Tal vez se sentía rara como si algo la transportaba a aquella época de antaño, hasta que en ese momento pudo ver un grabado muy antiguo de Loki junto a una mujer (...)
¿Cómo podrá ser posible? Se reflejaba a sí misma en el grabado. Muy confundida y sorprendida pensó que era todo una broma de mal gusto, que estaba soñando.
Divagaba en un mar de lógica que no podía llegar a comprender. Aturdida en sus pensamientos perdió el sentido desplomándose contra los libros.
Cayó sobre un foso que no tenía final, sentía que todo giraba en su alrededor. Imágenes, frases, mezclas de recuerdos, los sueños que había tenido, todo se precipitaba contra ella sin freno.
Luego de una noche muy larga, despertó ni siquiera sabía en donde se encontraba. Recuperándose, miro el reloj, y ya era hora de cuidar a Lucy. Intentó olvidar lo que había sucedido hasta buscar una respuesta coherente.
Desayunó, se preparó y se fue a la ciudad. En el viaje de ida leía su cuaderno de notas, todo analizado de forma que no hubiera ningún error en la Historia. Pero los hechos indicaban que ella era Sigyn. Pero... ¿Qué pudo haber pasado como para vivir en la tierra lejos de su mundo?
Tenía que buscar ayuda, pero... ¿Quién podría ayudarla? Tendría que ir a ver al historiador, el sabría explicarle, pero se encontraba lejos. Tendría que hacer un gran esfuerzo para juntar el dinero necesario como para desaparecer luego, dependiendo de la respuesta.
CAPITULO XI Broma
''Me desperté y aún era de noche. Pude sentir sus brazos sobre mí. Creo que me tenía aferrada. Me fije y estaba dormido. Contemplé su rostro, era como el color del mármol, sus finas facciones dignas de un ángel caído porque su belleza no tenía comparación solo con los dioses de antaño.
Su rostro resplandecía de felicidad y con una serenidad nunca antes vista.
No resistí y acaricie su cabello y le di un pequeño beso en sus labios y me levanté. Tomé su bata verde con negra y fui hacia la ventana, estaba amaneciendo.
Es mi momento favorito del día, poder ver los colores que ni un dibujante ni un pintor podría copiar jamás. Me atraía la diversidad de colores las formas de las nubes, tonto para otros pero para mí de una gran belleza indescriptible. Mientras recordaba todo lo sucedido mi primera vez con el...Valió la pena esperar tanto, para ganarme su amor…"
Interrumpiendo la lectura dijo en voz alta...
-La verdad que si mi amor fue lo máximo... Nunca me hubiera imaginado que TU SERÍAS EL AMOR DE MI VIDA... Jamás olvidaré ese día Sigyn acariciando su pecho... Cambiaste mi vida para siempre...Valió la pena sufrir ese dolor por tu causa... Lo haría mil veces más si me lo pidieras…- y continuó leyendo.
"Luego del efímero espectáculo, me bañé y estaba en ropa interior eligiendo el atuendo que usaría ese día, me empecé a sentir observada tanto que solo esa mirada quemaba mi piel. Pero no había nada ni nadie. Luego un escalofrió en la espalda como si una mano me tocara. Me acomode mejor la bata. Encontré la lanza gigante de Loki y con voz amenazante dije:
-¡Muéstrate si tienes agallas! ¡Te juro que te hare pedazos si me tocas de nuevo, tu, quien quiera que seas!
Me puse furiosa, porque le hablaba a la nada.
Escuche una fuerte carcajada seguido a una voz que decía:
-¡Qué espíritu combativo tienes! Jamás me esperaba eso de ti... ¿Acaso puedes verme?
Sus palabras me desconcertaron.
-No, no puedo verte. Pero quedaras sin cabeza si te descubro, estúpido.
Otra vez se rio, con más fuerza que la vez anterior. Me di vuelta y ahí estaba. Casi le rebano la garganta cuando vi que era Loki.
-Eres un imbécil… ¿cómo me has podido hacer esto?-Dije entre dientes. Tire la lanza al piso y gire en dirección a la habitación, yéndome muy enojada. Me siguió por detrás y lo ignoré un rato mientras me peinaba, él me hablaba pero yo no quería escucharlo hasta que se puso enfrente de mí y me miro a los ojos:
-Perdón, no quería asustarte, amor, solo es que te ves extremadamente hermosa cuando te enojas.
-¡A mí eso no me interesa! Esto no quedara así, me escuchaste... ¡me lo pagaras caro!
-¿Cuánto, dime mi pequeña? porque estoy dispuesto!- Instantáneamente me tenía entre sus brazos. Me besó y luego dijo:
-Buenos días, mi Reina.. " (...)
Leyendo el diario de ella, Loki lloraba en silencio. Pero esta vez, pudo sonreír en medio de la tristeza. Cerrando sus ojos lentamente y durmió pensando en ella.
