FRAGMENTOS
¡Hola! Tenemos actualización :)
- Cbt1996: ¡Hola! Estoy muy feliz de que hayas disfrutado tanto el capítulo y todas las revelaciones. Las interacciones entre Inuyasha y Kagome fueron intensas, y lo que se viene promete aún más sorpresas. ;) Los rumores de embarazo y las intrigas alrededor de Kikyo definitivamente mantendrán el suspenso, ahora sumado el asunto de Kagura... veremos qué pasa más adelante, si será cierto o no. Gracias por tu paciencia y tu entusiasmo. ¡Nos vemos en la próxima actualización! :)
- Kayla Lynnet: ¡Ahhh, estoy tan feliz de que hayas disfrutado el capítulo! Izayoi siempre ha sido una pieza clave y su intuición y amor por su familia la convierten en un personaje increíblemente fuerte. Me alegra que te haya emocionado la revelación de "ojos bonitos", ese reencuentro era muy esperado y al fin sucedió. Entiendo perfectamente tus sentimientos sobre Naraku y Kikyo. Son antagonistas implacables y cada vez más peligrosos, pero nuestra Kagome e Inuyasha están decididos a enfrentarlos. Con respecto a Kagura y Sesshomaru, ¡las cosas se pondrán aún más intensas! (recordando que Rin también jugará un papel importante en la historia) ;) Tu entusiasmo y apoyo significan mucho para mí. Estoy trabajando duro para traer el siguiente capítulo lo antes posible, y prometo que habrá más giros y emociones en la historia. ¡Gracias por acompañarme en este viaje y por tus palabras tan motivadoras!
- Shikon de Oz: ¡Hola! ¡Me alegra mucho saberlo y qué bueno leerte! Siempre trato de dar lo mejor para mantener la emoción y el interés en la historia :) Gracias por estar aquí y espero seguir sorprendiendo y emocionándote con cada capítulo.
- Karii Taisho: ¡Hola, hola! Me alegra mucho que estés disfrutando de la historia y que Izayoi y su ingenio hayan sido bien recibidos. Ella es una pieza clave en este rompecabezas, siempre velando por la felicidad de su hijo y de Kagome. La confrontación entre Kagome e Inuyasha era un momento esperado y crucial para ambos. La verdad debía salir a la luz, y estoy contenta de que hayas sentido la emoción y el alivio de este encuentro. Ahora, con su unión y conocimiento de la verdadera amenaza de Naraku, podrán planear con más fuerza y determinación. :) Entiendo la mezcla de emociones, desde la alegría hasta la sorpresa con las revelaciones sobre Sesshomaru y Kagura. Todo forma parte de esta intrincada historia, y cada personaje juega un papel importante en desentrañar la verdad. Espero que Koga pueda ser el aliado que Kagome necesita en estos momentos críticos. Su intervención fue esencial para mantener las apariencias ante Kikyo y Naraku, y podría ser un gran apoyo en lo que viene. Veremos qué pasa ;) Gracias por tus palabras y por seguir la historia con tanto entusiasmo. ¡Nos vemos en el próximo capítulo! Saludos :)
- joiscar: ¡Hola! Me alegra que hayas disfrutado el capítulo. Era crucial que Inuyasha y Kagome finalmente hablaran y entendieran toda la situación. Ahora, con la verdad revelada, pueden trabajar juntos para enfrentar a Naraku y Kikyo, aunque tendrán que ser muy cuidadosos para no levantar sospechas. Y sí, Sesshomaru se ha metido en un buen lío. Veremos cómo maneja la situación con Rin y todo lo que está por venir. ;) Gracias por tu apoyo y entusiasmo. ¡Nos leemos en el próximo capítulo!
- Rosa. Taisho: ¡Hola! ¡Qué bueno que te emocionaste con el capítulo! Me alegra mucho que te haya gustado el momento en que Kagome finalmente le contó todo a Inuyasha. Ahora bien, toca actuar con cautela y planear cuidadosamente para evitar levantar más sospechas. En cuanto a Koga, su papel en la historia es definitivamente complejo. Me alegra ver que te hace reflexionar, ya que su lealtad y sus intenciones serán cruciales en los próximos capítulos. ;) Y sí, Kikyo no tiene ni idea de lo que realmente está ocurriendo entre Kagome e Inuyasha, jeje ¡eso será parte de la sorpresa más adelante! Sobre Sesshomaru y Rin, te prometo que todo tendrá su respectivo desarrollo. La trama se va complicando, pero cada detalle tiene su propósito. ¡Gracias por tu comentario y por estar tan pendiente! Nos vemos en el próximo capítulo. Saludos, linda.
- Lin Lu Lo Li: ¡Hola! Me alegra que hayas encontrado el capítulo tan emotivo y lleno de sorpresas. Izayoi definitivamente jugó un papel crucial al motivar a Kagome a revelar la verdad a Inuyasha. Su reencuentro fue cargado de sentimientos intensos, y sí, fue un momento muy especial para Inuyasha al confirmar que Kagome estaba viva. La dinámica entre Kagome e Inuyasha, su intercambio de recuerdos y el diálogo sincero, son aspectos que disfruto mucho escribir, me alegra que también les guste. También, la tensión con Koga y el papel de Sango seguirán desarrollándose, aportando más profundidad a la trama. ;) Lo de Sesshomaru y el giro inesperado definitivamente añade una capa adicional de intriga, veremos cómo se desarrolla. Y, la manipulación de Naraku sigue siendo una amenaza constante. ¡Gracias por compartir tus pensamientos y estar tan conectada con la historia! Estoy emocionada por continuar desarrollando estos enredos y revelaciones en los próximos capítulos. ¡Nos vemos en el siguiente!:)
- Ferdy Arevalo: ¡Hola! ¡Me alegra mucho que hayas disfrutado el capítulo! Entiendo tus preguntas y dudas, y me alegra saber que te mantuvo en suspenso. Inuyasha realmente ha sido engañado por Kikyo, y eso lo hace más vulnerable a las manipulaciones de Naraku. Y sobre el posible hijo de Sesshomaru, no te preocupes, todo se desvelará con el tiempo. Sin duda es un enredo complicado, pero cada pieza del rompecabezas irá encajando. ¡Gracias por tu paciencia y por tus abrazos! Estoy trabajando duro para que el próximo capítulo sea igual de emocionante. ¡Nos vemos pronto!
- MegoKa: ¡Hola! ¡Qué bueno que el capítulo te haya impactado tanto! Sesshomaru y Kagura siendo padres es parte del caos que se está desatado, pero aún no sabemos si es por parte de la influencia de Naraku o no. Eso lo veremos más adelante ;) ¡Prometo que todo tiene un propósito en la trama! Me alegra que la escena entre Inuyasha y Kagome haya sido tan poderosa para ti. Ver cómo se enfrentan a la verdad y cómo sus sentimientos siguen siendo sólidos a pesar del tiempo separados es muy especial. Por otro lado, Koga sigue siendo una incógnita, pero su intervención ha sido crucial esta vez. Y sí, Kikyo sigue siendo un dolor de cabeza, ¿verdad? Jaja. Entiendo tu frustración con Inuyasha en ese momento, pero su carácter tiene sus matices. ¡Gracias por tu apoyo y entusiasmo! Estoy trabajando en el próximo capítulo y espero que te sorprenda aún más. ¡Un abrazo grande!
- Valentinehigurashi: ¡Hola! Lamento que no te llegara la notificación de actualización, pero me alegra que hayas disfrutado de dos capítulos de golpe jeje :) ¡Qué emocionante leer tus reacciones! Me alegra mucho que los capítulos te hayan sorprendido tanto. Sin duda la revelación de Inuyasha y Kagome fue un gran paso, y entiendo completamente cómo te sientes con respecto a lo complejo que puede ser Koga, es un personaje que aún se está desarrollando y veremos cómo evoluciona más adelante. Sobre Kikyo, sí, su papel es más complicado de lo que parece y me alegra que hayas captado la tensión en ese momento. ¡Definitivamente, a veces los personajes se meten en situaciones que nos dejan al borde del asiento! ;) Agradezco mucho tus palabras y tu comprensión. ¡Espero que todo vaya genial en tu vida, querida amiga, espero que sigas disfrutando de la lectura y de nuevas amistades! Gracias por tus buenos deseos, me alegra saber que la vida te está llevando a experiencias maravillosas. ¡Un gran abrazo y nos leemos pronto!
Creo que hace mucho dejamos los domingos de actualización, jeje.
Pero aquí estoy, siempre con un nuevo capítulo a la mano. Me he dado cuenta de que me tomo unas cuatro horas, aproximadamente, para escribir un capítulo, lo cual me deja agotada jaja. Luego paso otras tres horas editando y corrigiendo, y finalmente dedico una hora a leer y responder sus comentarios. Sin duda, es la parte que más disfruto :)
Otra vez he estado muy desconectada en Facebook, pero prometo que pronto tendremos actualización de Ensueño.
Y bueno, ya sin más que decir, espero que disfruten de este nuevo capítulo, que adelanto estará ¡BOMBA!
Atte. XideVill
Disclaimer: Los personajes de esta historia son de Rumiko Takahashi.
CAPÍTULO 15.
INUYASHA
–¿Qué dijiste?
Sesshomaru intercambió una mirada con mi madre y luego volvió a mirarme.
–Inuyasha…
–¿Te has vuelto loco?
–Sé muy bien que es un asunto delicado, pero…
–Pero –hablé poniéndome de pie– Esto es…
–Una excelente noticia –dijo mi padre y ambos lo miramos de inmediato– No voy a juzgar cómo resultaron las cosas, pero debo admitir que me sorprende mucho viniendo de ti, Sesshomaru. Te creía más responsable. Sin embargo, no deja de ser una buena noticia.
–Padre…
–Antes de que digas alguna estupidez, Sesshomaru, tenemos que hablar –interviene– Es importante.
Sesshomaru dejó a Kagura en el comedor, mientras todos nos dirigíamos al estudio de mi padre. Una vez los cuatro solos cerré la puerta con seguro.
–¿Qué haces? –cuestionó mi hermano.
No había forma de que lo que iba a decir no fuera impactante, así que me preparé para contarles todo. Absolutamente todo.
KAGOME
Me mordía las uñas, era un mal hábito que había adquirido recientemente.
–Entonces, me voy, tengo una reunión a las diez –Me dijo Koga, pasando por mi lado e ignorando mi ansiedad– ¿Quieres que te lleve a casa?
–Koga…
–Está bien, no es problema para mí…
–No es eso –Me acerqué a él y miré el acabado de su corbata– Gracias… –susurré– Gracias por lo que hiciste hoy.
–Me pediste un favor y eso es lo que hice.
–Sí, pero sabes que fue más que eso.
–¿Qué pasa, Escargot? Te noto diferente.
Solté un suspiro y acomodé el nudo de la corbata.
–Lo sé, es que hay algo muy delicado que necesito contarte.
–¿Qué pasa, bonita? Sabes que puedes confiar en mí.
–Ahora lo sé –confesé– Sé que puedo confiar en ti, Koga.
Él sujetó mis manos y me miró fijamente a los ojos.
–Me recuerdas tanto a ella –comentó, como si hablara consigo mismo.
–¿A quién? ¿A Kagome?
Koga negó con la cabeza mientras acariciaba un mechón de mi cabello.
–A Sango. A mi pequeña hermanita.
Enmudecí. La sorpresa me dejó completamente atónita ante lo que acababa de escuchar.
–Sí, me recuerdas a ella. Ahora más que nunca, con esos ojos llenos de angustia, como si ocultaran algo. Así me miraba Sango cuando nuestro padre se enojaba con ella después de una travesura.
–Sango… –balbuceé, completamente atónita.
–Sí, así se llamaba. ¿No te lo dije?
Negué abrumada.
–Bueno, ahora ya lo sabes. Si ella no hubiera… –Se aclaró la garganta– Estoy seguro de que le agradarías.
Aún no podía salir de mi asombro y solo podía mirar a un punto fijo en la habitación.
–¿Qué querías decirme…?
¿Podría ser posible que…?
–¿Escargot?
Miré a Koga.
–¿Eh?
–Te quedaste en silencio. Te pregunté: ¿qué querías decirme?
–Sobre eso… –negué con la cabeza– Solo estoy un poco cansada.
–Me imagino que es por lo de la boda. Ya no falta mucho, solo unos días y pronto seremos una familia.
Koga me rodeó con sus brazos, atrayéndome hacia su pecho para abrazarme con fuerza.
–Prometo que te cuidaré muy bien, bonita. No dejaré que nadie te lastime…
Solté un suspiro, intentando contener mi ansiedad, ya que aún no me recuperaba del todo después de escuchar lo que acababa de decir.
Sango…
Tenía que hablar con ella.
INUYASHA
–Enloqueciste…
–Lo que dije es verdad –aseguré, observando la expresión incrédula en el rostro de Sesshomaru.
–No hay forma de que el amor que perdiste hace más de cinco años esté realmente con vida, Inuyasha. ¡Despierta y ve la verdad! Te han estado engañando. Y todo eso de que Naraku quiere apoderarse de nuestras empresas ¡No es verdad! Son solo mentiras.
–No lo son –afirmé– Tienes que creerme…
–¡No! Lo que acabas de decir es una completa estupidez. ¿Por qué quisiera Naraku ser dueño de todo?
–Solo busca poder…
–¿Poder? –cuestionó mi hermano– ¿Qué clase de poder? Si él ya lo tiene. Es mucho más poderoso que nosotros.
–Es por eso que busca más –resalté– Todo tiene sentido. La razón por la que le hizo todo eso a Kagome, el por qué rompió nuestras alianzas con las empresas Higurashi. En ese momento, éramos más poderosos que él.
–Estás mal…
–Sesshomaru escucha….
Él caminó hacia la salida.
–Estás mal, inuyasha –repitió.
–También está utilizando a Kagura para su beneficio. Kagome ya me lo advirtió, y estoy haciendo eso contigo –advertí antes de que saliera– Si decides creerme o no ya es responsabilidad tuya, pero es bastante sospechoso que justo ahora ella aparezca en tu vida y afirme estar esperando un hijo tuyo.
Parece que eso logró sembrar al menos una chispa de duda en él.
–Padre —dijo al fin– ¿Tú qué piensas?
–Mentiría si dijera que no le creo a tu hermano, pero… –Toga volteó a verme– Esta vez sé que dice la verdad.
–Madre ¿Tú? –insistió Sesshomaru.
–Hijo… –Izayoi intentó acercarse a él, pero Sesshomaru se apartó.
–Bien, veo que todos le creen…
–No se trata de creer o no –exclamé caminando hacia él– Se trata de que aquí hay una verdad y esa es que Naraku nos ha estado engañando a todos.
Después de un largo silencio y miradas incómodas, finalmente mi hermano aceptó el toque de nuestra madre. Izayoi acarició su mejilla como solía hacerlo cuando éramos pequeños, y eso pareció ablandarlo un poco.
–Independientemente de lo que haya dicho tu hermano, solo tú conoces las consecuencias de tus acciones. Y si el hijo que espera Kagura es tuyo o no, entonces…
–Sé lo que tengo qué hacer madre –dijo él–, me has criado bien.
–Lo sé, cariño. Aunque hubiera deseado no ver esa escena la noche anterior.
–Yo también.
–¿Qué escena? –cuestioné curioso.
–Eso es algo entre madre y yo –aclaró Sesshomaru.
Y la duda quedó flotando en el aire. ¿A qué escena se referían?
–Averiguaré más por mi cuenta –soltó Toga– Hablaré con Myoga y lo pondré al tanto. Seguiremos tu plan y el de Kagome. Actuaremos como si nada hubiera pasado hasta tenerlas a ella y a mi nieta a salvo.
–Gracias padre.
–¿Alguna novedad con Moroha? –preguntó mi madre.
–Nada, Naomi se niega a que la vea, pero Kag dijo que la traería de vuelta.
–Si ella lo dijo entonces solo queda confiar…
En ese momento el sonido de mi celular me alertó.
–Sí, hola…
–¡Inuyasha!
–¿Kag…?
–Ven por mí, necesito ver a Sango, es urgente –soltó del otro lado de la línea.
–¿Pasó algo? ¿Te encuentras bien?
–Sí, estoy bien, pero necesito hablar con ella. Creo que encontré una forma de acabar con Naraku y su plan.
.
–¿Por qué no me dijiste que te quedaste en casa de ese idiota? –cuestioné apretando el volante del auto.
–Porque si te lo hubiera dicho sé muy bien que no me habrías dejado ir.
–Así que preferiste pasar el amanecer con él que conmigo.
–Claro que no…
–¿Entonces por qué no me lo dijiste?
–Ya te lo dije… –soltó un suspiro cansada– ¿En serio vamos a empezar a discutir por esto? Ya no somos unos niños.
Sonreí.
–No, ya no –La miré– Lo siento, hermosa.
Kag me miró solo para besar mi mejilla con rapidez.
–La mirada al frente, campeón –demandó.
Solté a reír cuando lo dijo. Y es que esa era la palabra que me disgustaba de niño, odiaba que me llamara así, pero ahora era un recuerdo valioso.
Al llegar al estacionamiento de la clínica y apagar el motor del auto, me quedé contemplando cómo se arreglaba en el espejo retrovisor.
–Te digo algo –Ella me miró– Creo que al final sí gané y soy un campeón. Gané a la mujer más hermosa del mundo.
Kag se sonrojó y de inmediato buscó ocultar su rostro tapándome los ojos.
–Tonto…
Aparté sus manos y atraje su rostro para reclamar sus labios con pasión.
–¿Recuerdas nuestro primer beso?
–En el auto de tu madre –respondió con una sonrisa– Creo que le debemos muchas disculpas a Izayoi.
Reí mientras volvía a besarla. Amaba sentir la suavidad de sus labios jugando con los míos, su respiración calmada haciendo estragos en mi…
–¡Ay, lo siento!
Kagome y yo nos separamos asustados cuando la puerta del copiloto se abrió de pronto.
–Mierda… –solté al ver la cara entrometida de Miroku– ¿Qué quieres?
–Creí que estabas solo y no con Kik… –guardó silencio al ver más de cerca a la mujer que tenía a mi lado– No… no puede ser… ella es….
–Hola, Miroku –dijo ella, tratando de sonar calmada– Ha pasado mucho…
–¿Kagome? –cuestionó.
–Shh… –advertí con una mano– Te pido discreción.
–¡¿Pero cómo?! –exclamó desencajado– Tú estás… bueno, estabas muerta ¿cómo es que…?
–Una larga historia que estoy seguro amarás oír, pero hoy no –solté–. Vinimos a ver a Sango…
–Aún no puedo creer que seas tú –dijo mi amigo, ignorándome por completo– ¿Entonces Moroha…?
–Sí, es mi hija –respondió Kag– Bueno, mía y la de Inuyasha…
–Esto es asombroso, cómo fue que…
–Miroku –interviene– ¿Cómo te fue en la cita con el urólogo?
–¿Urólogo? –cuestionó Kagome– ¿Estas mal de algo?
Miroku me regaló una mirada llena de odio antes de responderle a Kagome.
–Es una larga historia, que también contaré después –dijo sonriente– Bueno, solo venía a informarle a este mal amigo que tengo como jefe, que hoy también me tomaré el día libre.
–¿Otra vez? Con esta ya son dos veces en la semana, no puedes…
–Puedo y lo haré –sentenció– Necesito despejar mi mente.
Solté un suspiro antes de asentir.
–Bien, haz lo que quieras, pero si tus pacientes se quejan, tú responderás –advertí.
–Puedes quedarte tranquilo. Mis pacientes amarán ver su cita de vacunas postergada hasta la próxima semana. Bueno me voy.
–¡Hablaba de las madres de tus pacientes! –exclamé al verlo alejarse.
Solté un suspiro, bajé del auto y ayudé a Kag a que hiciera lo mismo.
–Veo que su amistad sigue siendo la misma –comentó con una sonrisa.
–Sí, aunque desearía que me tuviera un poco más de respeto.
–Tenle paciencia.
–No abogues por él.
Kagome sonrió al atraerla hacia mí por la cintura, pero esa sonrisa se desvaneció cuando oímos el sonido de un auto acercándose. ¡Maldición! Debíamos ser más discretos. Para el mundo entero, yo estaba casado con Kikyo Hirano, y Kagome era Escargot, la hija de Naraku, el maldito Naraku Hirano. Así que teníamos que guardar las apariencias.
Subimos al piso indicado, pero antes de entrar a la habitación de Sango, Kagome me miró llena de miedo.
–¿Y si no quiere verme? –soltó temerosa– ¿Y si ella me odia por lo que le pasó…? Inu, tengo miedo…
–Tranquila –dije tomándola de la mano– Estoy seguro que ella no te odia.
–Pero…
–Escúchame, hermosa –Sostuve sus hombros– Hay una razón por la que Sango se ha negado a hablar con nosotros, y esa razón eres tú. Ella todavía te aprecia, Kag, por eso siente la necesidad de encubrirte con su silencio.
Ella me sonrió asintiendo con la cabeza.
–Si no habría tanta gente te besaría –dijo con tristeza y una complicidad que solo ella y yo conocíamos– Gracias…
Apreté sus hombros y luego di unos golpes en la puerta antes de entrar.
KAGOME
Había sido fuerte, realmente creía y me consideraba una persona fuerte, pero no estaba preparada para volver a verla.
–Sango… –musité y ella me miró con los ojos llorosos.
–Las dejaré solas –dijo Inuyasha antes de retirarse, no sin antes darme valor con un apretón en las manos.
Me acerqué a ella, y una vez que estuvimos a escasos centímetros, la abracé. Ella se aferró a mí como si su vida dependiera de aquel abrazo.
–Sango… –volví a decir– Ay, amiga… tuve tanto miedo…
–Kag… –sollozó entre mis brazos– ¿Estás bien…?
Me aparté para mirarla y luego asentí varias veces con la cabeza.
–¿Y mi niña hermosa? –cuestionó– Moroha, ¿está bien? Hice lo que me pediste, se la entregué a su padre y luego… –su voz sonó rota– Me encontró, Kag. No sé cómo, pero Naraku me encontró.
–Lo sé, pero no te preocupes. Moroha está bien –Limpié mis mejillas–, está con mi madre ahora.
–¿Con tu madre? –Me miró desconcertada– ¿Por qué? ¡No me digas que el idiota no quiso…!
–Tranquila –pedí con una sonrisa– Inuyasha es un buen hombre, te lo he dicho. Y todo este tiempo he visto cómo es cuando está con Morocha, ten la certeza de que es un buen padre.
–Menos mal, porque de no ser así yo…
–Ok, vamos a calmarnos –pedí sabiendo lo que ella era capaz de hacer.
–Si es tan buen padre cómo dices, entonces ¿Por qué no está con ella?
–Te voy a contar todo, pero no sé por dónde empezar.
–Podrías empezar contándome cuáles son las verdaderas intenciones de Naraku contigo –sugirió y yo asentí con la cabeza.
–Bien, entonces debes de saber que ahora me llamo Escargot y soy hija de Naraku Hirano.
–¿Qué?
Sonreí. Sabía que sería una mañana muy larga.
.
Después de mucho llanto, miedo y risas, finalmente le conté a Sango todo lo que había sucedido mientras ella estaba inconsciente, excepto la última charla que tuve con Koga. Y por la expresión en su rostro pude ver lo mucho que le había sorprendido todo lo anterior.
–Ese maldito bastardo merece morir –sentenció– Tú no mereces pasar por tanto, Kagome.
–Ya pronto acabará –Le di el consuelo– Sé que así será.
Busqué sus manos y las acaricié con ternura.
–Me alegra mucho volver a hablar contigo, Sango –fui sincera.
–A mí igual, es bueno volver a escuchar tu voz.
Sonreí, pero aún no me sentía completamente tranquila, y no lo estaría hasta despejar todas mis dudas.
–Sango –dije tratando de sonar calmada.
–¿Hay algo más?
Negué.
–No es eso, pero he querido hacerte una pregunta.
–Claro, dime ¿qué pasa?
Tomé aire antes de continuar.
–¿Recuerdas algo de tu niñez?
–¿De mi niñez? –cuestionó confundida– No mucho la verdad, pero ¿a qué viene esa pregunta?
–Solo que… Emm… Es solo que, me he estado preguntando qué tipo de recuerdos puede conservar Moroha después de todo el sufrimiento que ha experimentado –Mentí descaradamente.
–¿Te preocupa que ella crezca con un trauma de la infancia?
Asentí, no quería darle demasiadas vueltas al asunto.
–Bueno, en ese caso. Es verdad cuando dije que no recuerdo mucho, de hecho, casi nada, pero…
–Pero –insistí.
–No estoy segura si es un recuerdo o un sueño de cuando era niña, pero tengo la imagen de un niño jugando conmigo y con mis muñecas.
–¿Un niño? –cuestioné– ¿Y quién era? ¿Un amigo, un primo o un hermano?
Sango me miró y me sonrió ampliamente.
–Bueno, no estoy segura…
–¿Recuerdas algo más?
Mi amiga miró hacia arriba como si buscara respuestas en su memoria.
–Nada, ya te dije que era tan solo una niña cuando Naraku dio conmigo. Él me crio desde entonces –afirmó– Tengo más recuerdos de él que de mi propia familia.
–Ya veo… –susurré decepcionada.
Esperaba conseguir algo más, algo que confirmara mis sospechas. La puerta se abrió y ambas miramos al hombre que apareció luciendo su bata blanca de doctor.
–Disculpen que las interrumpa, pero ya es hora de que la paciente descanse.
Asentí con la cabeza y luego me giré hacia mi amiga.
–Vendré pronto –Le aseguré dándole un abrazo.
–¡Ay! –Sango exclamó de dolor cuando su cabello quedó enredado en el botón de mi vestido.
–Lo siento, lo siento –repetí desenredándolo.
Luego nos despedimos y salí de la habitación. Afuera estaba todo tranquilo, una que otra enfermera paseándose por el pasillo, pero nada fuera de lugar. Respiré tranquila al sentir que me quitaba un peso de encima.
Me acerqué a la recepción de piso y pregunté por Inuyasha, la recepcionista muy amablemente me dijo dónde podía encontrarlo, así que me dirigí a su consultorio. Toqué un par de veces y, al escuchar su voz, no pude evitar sonreír como una tonta.
–¿Estás ocupado? –dije al entrar.
Inuyasha me miró de inmediato, negó con la cabeza y dejó a un lado los papeles que tenía en la mano.
–No para ti –afirmó con una sonrisa– ¿Cómo te fue?
Cerré la puerta tras de mí y me quedé mirando todo el lugar.
–Bastante bien, aunque aún hay algo que tengo que hacer.
–¿Y qué es? –preguntó acercándose a mí.
–Cuando lo confirme te lo digo.
–No me gusta esperar.
Sonreí al sentir ese hormigueo que tanto amaba al tenerlo cerca.
–Pues tendrás que hacerlo, de lo contrario solo será una suposición.
Inuyasha me acorraló contra la puerta y, al escuchar el clic del seguro al ser puesto, cerré los ojos.
–Eres malvada… –susurró seductoramente sobre mi cuello y yo contuve un gemido cuando sus manos apretaron mis pechos.
–Inuyasha, no podemos hacer esto.
Él me sonrió con malicia antes de besar mi clavícula.
–Ya lo hemos hecho antes, hermosa ¿Qué ya lo olvidaste?
Siguió besando mi cuello sin dejar de masajear mis pechos.
–Mi habitación en casa de mis padres… –Besó mi mentón– Tú habitación, el auto de mi madre, nuestras escapadas, la piscina ¡Y uy! –Me miró con deseo– Como olvidar aquel baño de prefectos del décimo piso.
–Casi nos descubren…
–Fue lo mejor de todo, tuviste el mejor orgasmo de tu vida…
–¡Inuyasha! –Lo aparté de mí llena de vergüenza.
Pero él no se quedó tranquilo; volvió a sujetarme por la cintura y me robó un beso, de esos que te quitan el aliento y piden que te desnudes.
–Tengo que ir a casa de mi madre… –dije agitada.
–Te llevaré.
–Tengo que ir ahora –insistí cuando sus manos subieron mi vestido hasta la cintura.
–Entonces será rápido.
Yo sonreí, sabiendo que dejarlo a medias nunca sería una opción. Me senté en el escritorio y abrí las piernas con la sugerencia suficiente como para encender su sed.
–Que sea rápido –repetí e Inuyasha se lanzó a mí, devorando cada parte de mi piel desnuda.
–Esto dejará marcas –dijo señalando mi enrojecido pezón.
–Solo tú las verás así que no me preocupo.
Él masajeó mis pechos antes de quitarse el cinturón y bajarse el pantalón.
–No traigo condones…
–Anoche tampoco los traías y no te hiciste problemas –comenté bromista y aquello le robó una sonrisa.
–Supongo que lo haremos como en los viejos tiempos.
–Supones ¡BIEN…! –grité cuando entró en mí sin previo aviso– Inuyasha…
–Shhh…
Me besó, calmando cualquier intento de reproche que crecía en mi interior. Disfrute de cada una de sus embestidas, de sus besos desenfrenados y de sus caricias excitantes. Amaba conocer esa parte de él que estaba segura solo me mostraba a mí. Amaba esa sensación de sentirlo tan mío y yo tan suya a la vez.
–Kag… –jadeo contra mi oreja antes morderla– Te amo…
Aquellas palabras me llevaron al clímax de inmediato. Y mientras me retorcía pude ver su sonrisa triunfante.
Oh-oh
Sabía lo que venía. Él aún no estaba satisfecho, me tomó de la cintura y me hizo girar, quedando mi pecho apoyado en el escritorio y mis pies firmes en el suelo. Desde esta nueva poción volvió a embestir, pero esta vez fue un gemido suyo el que rompió con el silencio del lugar.
–¡Dios, estás tan…!
Y en segundos lo sentí estremecer sobre mi espalda, disfruté la forma silenciosa en que ambos nos dejamos llevar y consumir de placer.
Sin duda era uno de nuestros mejores pasatiempos cuando éramos más jóvenes; devorarnos a escondidas tratando de no ser descubiertos.
–Seguimos siendo los mejores… –musitó besando mi espalda y levantándome para tenerme frente a él.
–Años de práctica, supongo…
–Mucha práctica –ronroneó besando mi cuello.
Nos vestimos, y tratamos de dejar el lugar tal y como lo habíamos encontrado, sin embargo, no había nada que se pudiera hacer con el ambiente cargado y lleno de olores… peculiares.
–Dejaré las ventanas abiertas –dijo Inuyasha y yo sonreí.
En ese momento le entró una llamada al celular. Inuyasha respondió de inmediato al ver de quien se trataba.
–Hola… –Vi cómo su sonrisa se borraba– ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que en el hospital?! –exclamó lleno de angustia y yo me acerqué a él de inmediato.
–¿Qué ocurre? –pregunté y él me miró lleno de pánico.
–Envíame la dirección… No, no me interesa lo que tu madre quiera o no…
–Inuyasha…
–¡Es mi hija, Rin!
–Moroha…
Me llevé una mano a la boca mientras sentía un dolor punzante en el pecho.
–Bien… Sí, iré enseguida.
Cortó la llamada y yo busqué que me mirara.
–Inuyasha… dime ¿qué pasó? Moroha… dime ¿Ella está bien?
Inuyasha me tomó de las manos, pero noté el ligero temblor en las suyas.
–Inu…
–Quiero que seas fuerte Kag…
–Inu… –dije sollozando y muerta de miedo.
–Moroha, ella está…
–¡Nooo, no! –Me derrumbé en sus brazos– ¡Mi bebé, no…!
–Tenemos que ir al hospital, Kag. Rin ya me envió la dirección.
Mi mundo entero perdía el soporte, sentía que algo dentro de mí se quemaba, y estaba segura de quién era el único responsable.
Continuará...
