La mascotita de Sasuke
Era un inquietante parecido. Su color cobrizo tirando al naranja, su cola esponjada que era más convencional en un zorro que en un perro, y su mirada, aquella mirada de imbécil. Parecía que nadie además de Sasuke notaba el parecido del animal con Naruto, pese a que Orochimaru y Kabuto también tuvieron sus encuentros con el mancebo.
Y quizás fue que ellos no notaran las similitudes o que él sí lo hiciera, pero a Sasuke le molestaba ver a ese perro tan similar al Uzumaki. Pese a que le dirigía la más desdeñosa de las miradas para ahuyentarlo, el canino le seguía hasta uno de los escondites de Orochimaru, después de aquellos extenuantes entrenamientos, y seguidamente se quedaba ahí, esperándolo, hasta que Sasuke salía al día siguiente para hacer lo mismo. Fue casi instintivo después empezar a darle de comer al perro luego del desayuno o la cena. Sasuke ahora no sólo salía de sus habitaciones para entrenar. Decía, cuando se le preguntaba el porqué, que era para él un simple capricho alimentar al animal y que no despertaba en él ni un ápice de cariño o interés. Si era así en verdad, Orochimaru sí que tenía un especial interés por la "mascotita de Sasuke", como le llamaba Kabuto.
—Siempre tuve uno que otro experimento en mente para aplicar a un perro. Sería limitarme sólo comprobar mis hipótesis en humanos.
Entonces "la mascotita de Sasuke" dejó de esperarlo fuera de los escondites de Orochimaru. Cuando Sasuke se enteró de lo que le había pasado, qué decir.
¿Quién llora por un capricho? ¿Quién se desgarra por uno?
Y Sasuke, después de destrozar la habitación, se le pasó el irrisorio deseo de ver a su capricho. Lo extraño es que ni él sabía si se refería al perro o a Naruto.
