Capítulo 3x13: "Trayendo a los muertos."


Mansión de Klaus

Elijah permaneció de pie frente a Klaus, limpiándose la sangre de sus manos con un pañuelo blanco después de matar a Daniel.

"Pareces sorprendido de verme." dijo antes de mirarlo. "¿Entonces no fuiste tú quien sacó la daga de mi pecho?"

"Parece que te vendría bien un trago." ofreció Klaus. "Tenemos mucho que discutir, ¿entonces?"

Sin decir nada Elijah simplemente lo atacó haciendolo volar por una ventana.

"¡Tranquilo!" gruñó Klaus incorporandose del suelo. "¡Acabo de remodelar!" corriendo hacia su hermano chocó contra él haciéndolo tropezar contra una de las mesas que se rompió en miles de pedazos. "Tienes todo el derecho a estar enojado conmigo, pero cumplí mi palabra, te reuní con nuestra familia."

Enojado Elijah atacó de nuevo, golpeando a Klaus contra un ataúd. Éste de un movimiento rápido abrió el que estaba a su lado, quitando la daga del pecho de un Kol yaciendo dentro. Entonces de un empujón hacia Elijah corrió hacia él sosteniendolo por el cuello esa vez contra un ataúd cerrado. "¡No me obligues a hacerte ésto otra vez Elijah!" gruñó levantando la daga amenazadoramente.

"¡Vamos, úsala!" dijo Elijah sin temor alguno. "¡Te reto! ¡Tendrás que lidiar con Kol!"

La mención de su otro hermano hizo que lentamente Klaus bajara la daga. "Mikael está muerto." dijo, soltandolo de su agarre.

"¿Qué dijiste?" preguntó Elijah poniéndose de pie con sorpresa.

"Lo maté, con su propia arma." Klaus se jactó. "Se ha ido Elías. Para siempre."

Negando Elijah miró hacia los ataúdes. "¿Por qué entonces nuestra familia permanece en éstos ataúdes? Finn desde hace más de 900 años, Kol desde hace más de un siglo."

"Por Stefan Salvatore." dijo Klaus mirándolo seriamente. "Él tiene lo único que me impide liberarlos... Hay cosas que no sabes de nuestro pasado, Elijah. La muerte de nuestra madre. Cosas que nunca quise que supieras pero que estoy listo para contarte ahora. Sólo te pido que recuerdes el juramento de lealtad que una vez me hiciste." con eso caminó hacia una mesa pequeña donde habiendo una pequeña urna le quitó la tapa. Sumergiendo la daga dentro caminó hacia el ataúd de Kol nuevamente.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Elijah observandolo.

"Por y para siempre." dijo Klaus volviendo a clavar la daga en el pecho de su hermano menor. "Necesito que estés a mi lado." dándose la vuelta encaró a su hermano. "Sé mi hermano. Ayúdame a destruir a Stefan y te prometo que nuestra familia volverá a estar completa."


Pensión Salvatore

Ahora Elizabeth sí podía decir que había dormido tranquila. Era el descanso que su cuerpo necesitaba. Podía garantizar que ya era de día por los rayos de luz que se filtraban por su ventana que se lo confirmaban.

Se acomodó nuevamente sobre su cómoda almohada, aunque la sentía más dura no estaba para nada mal. Se sentía aún entre la realidad y la inconsciencia, por lo que no tomo mucha atención a ese detalle, sólo se acurrucó lo más que pudo e inhaló el misterioso aroma masculino que desprendía su almohada.

Pero cuando estuvo a punto de caer definitivamente en las manos de la inconsciencia sintió como su cabello era acomodado detrás de su oreja, para luego sentir leves caricias sobre su rostro y cabeza... Se permitió disfrutar de aquel contacto, pero luego se dió cuenta que no estaba soñando... Así abrió los ojos instantáneamente y casi pegó un grito al ver quien se hacía pasar por su almohada. Este sólo se limitó a sonreír de lado y soltar una que otra carcajada casi inaudible. "¡Stefan Salvatore!" dijo mientras se alejaba lo más que su cama se lo permitió. "¡¿Qué haces aquí?! ¡Y en mi cama!"

"No me reclames nada, que aquí la única víctima fui yo." dijo Stefan con sarcasmo, pero un sarcasmo agradable. "Vengo de visita y terminas usándome como una almohada."

Stefan se hizo el indignado, a tal punto que una carcajada salió de ella sin poder contenerla. Él, mientras tanto, se limitó a sonreír.

"Veo que hoy estás de buen humor." dijo Elizabeth mientras acomodaba un mechón rebelde hacia detrás de su oreja. "¿Se puede saber por qué?"

Stefan la observó durante unos segundos, para luego dirigir la mirada hacia la ventana la cual mostraba una perfecta vista hacia un sauce que mecía sus hojas por la brisa. "Pensé que cabía la posibilidad de estar atado a viejos sentimientos, pero me di cuenta que me equivoqué."

Elizabeth lo miró con confusión, pues no entendía a lo que se refería... Debido a que él seguía mirando hacia la ventana, pudo observarlo con más detenimiento que otras veces. Su quijada no se encontraba tensa como en otras ocasiones y su ceño no estaba fruncido... Claramente podía sentir que se encontraba relajado, algo que era muy extraño en él últimamente. Es más, estaba de un perfecto humor; optimista y con algo de diversión, cosa que también era extraña en él; por un momento llegó a pensar en una remota posibilidad que la carcomía en el interior... ¿Habría encendido su humanidad? "¿Y cómo te sientes al respecto?" se atrevió a preguntarle, arriesgándose a que ocultara su tranquilidad con una máscara de neutralidad... Pero para su alivio no fue así.

"Siento que debo disfrutarlo." exclamó Stefan cerrando los ojos, mientras relajaba el cuello en el sentido de los puntos cardinales.

"No sé cuánto tiempo dure este Stefan, pero me agrada que estés así." Elizabeth sonrió con la mayor sinceridad que pudo, atreviéndose a abrazarlo. Y aunque se arriesgaba a la posibilidad de que la rechazara y volviera a comportarse de una manera fría y hostil; no lo hizo. Es más, aceptó su abrazo haciéndola sentir que estaba abrazando a su antiguo y querido Stefan. "Entonces..." después de un rato dieron por terminado el abrazo. "¿Qué te trajo por aquí mientras dormía?"

"Cierto, casi lo olvido." dijo Stefan para sí mismo. "Tengo una noticia que darte, pero no sé como la vayas a tomar."

"¿Qué puede ser tan malo?" preguntó Elizabeth con cierta duda en su voz.

"Ayer, cuando Damon y tú trataban de ocultar el ataúd encantado, Damon sabía que no llegarían a sacarlos todos, por lo que le quitó la daga a Elijah." Stefan soltó.

"Debería odiarlo por habernos traicionado cuando quisimos matar a Klaus..." dijo Elizabeth volviendo a acomodar su cabello. "No confío en él, pero es más confiable que Klaus."

"Entonces somos dos." murmuró Stefan mirándola directamente con su mirada verdosa. "Yo tampoco confío en él."

Elizabeth sonrió cuando él le brindó una sonrisa de comprensión y aquel gesto fue suficiente para que quisiera abrazarlo de nuevo. "Gracias." dijo envolviendo los brazos a su alrededor, acción que lo sorprendió más no rechazó.


Elizabeth suspiró sosteniendo dos camisas del armario de Stefan mientras este entraba en su habitación sin camisa. "Vístete, tú, Damon y yo vamos a salir."

"Sí, lo siento, no me interesa." fue la respuesta de Stefan.

"No te pregunté." dijo Elizabeth molesta dejando las camisas en la cama. "Milagrosamente Elijah y Elena programaron una sesión pasada de moda contigo y con Klaus... Damon también estará allí por lo que será un hermanos contra hermanos. Yo estare ahí como una... chaperona." encogiéndose de hombros señaló hacia una de las camisas. "Te digo que vayas en negro... Te hace ver todo misterioso y como si realmente supieras lo que estás haciendo."

"Klaus no hará un trato, Elizabeth." replicó Stefan con enfado antes de que Damon entrara al mismo tiempo también sin camisa.

"Lo único que estamos haciendo es comprar un poco de tiempo a nuestras brujas, mamá e hija Bennett, para sacar la parte superior del ataúd." aclaró Damon mientras su hermano caminaba hacia su espejo.

"¿Así que ese es tu plan? ¿Estancar a Klaus?" preguntó Stefan sacudiendo la cabeza.

"Bueno, si no hubieras ido por sus híbridos quizá tuvieramos algunas opciones." dijo Elizabeth con molestia mientras se sentaba en la cama con un suspiro enfadado.

"¿Así que desplegas un original para ayudarlo?" preguntó Stefan burlándose de ella.

"Quitarle la estaca a Elijah fue inteligente, Stefan... Después de lo que Klaus le hizo, está en modo venganza." dijo Damon ganándose la afirmación de Elizabeth.

"No hay nada inteligente en confiar en Elijah, Damon." replicó Stefan cuando Elizabeth se puso se pie. "Se equivocó la última vez que prometió ayudarnos a matar a Klaus."

"Sí, pero por la forma en que has actuado ultimamente, confío en él tanto como confío en ti." intervino Elizabeth haciendo que Stefan se volteara lentamente hacia ella. "Así que prepárate finge estar feliz porque vamos a ponernos de acuerdo en una tregua falsa y no quiero que tu actitud lo arruine." mirando hacia Damon agarró la camisa azul marino de la cama y se la entregó antes de mirar a Stefan nuevamente. "No uses mezclilla, eso se usa para una granja no para una cena con los Vampiros Originales." a velocidad vampirica aceleró hacia él entregándole la camisa negra.

"¿Y tú qué llevas puesto?" preguntó Stefan haciendo que Elizabeth mirara hacia sus pantalones negros, botas y la camiseta antes de encogerse de hombros.

"Me vestire mejor que tú, te lo prometo." sonrió antes de salir de la habitación.


Residencia de Klaus

"Bueno, tuviste razón en decir que te vestirías mejor que Stefan." Damon le dijo a Elizabeth mientras caminában hacia la casa de Klaus. Ella sonrió mirando su vestido negro que llegaba perfectamente por encima de sus rodillas.

Cuando llegaron a la puerta golpearon la puerta de la mansión antes de que Elijah abriera. "Niklaus, nuestros invitados han llegado." dijo el Original dejándolos pasar.

"Klaus." Elizabeth saludó secamente cuando lo vió, ganándose una mirada escrutante de su parte.

"Elizabeth, estás hermosa." Klaus apareció en ése momento caminando hacia ella que en cambio dió varios pasos lejos de él con los recuerdos todavía a flor de piel... Al mismo tiempo Damon y Stefan se detuvieron detrás de ella.

"Damon, Stefan, Elijah me dijo que buscan una audiencia muy audaz, vamos a discutir los términos de nuestro acuerdo como hombres civilizados, ¿verdad?" preguntó Klaus señalando la mesa. "Hombres y señorita."

Elizabeth le lanzó una mirada tensa antes de caminar hacia la mesa y escoger un asiento frente a Stefan y Damon, junto con Klaus y Elijah... Tan pronto se sentó vió que nadie más lo hizo.

"Es mejor complacerlo." dijo Elijah al ver que ambos hermanos Salvatore se negaban a tomar asiento.

"No he venido aquí a comer, Klaus, de hecho no quería venir aquí, pero me dijeron que tenía que hacerlo porque nos escucharías." aclaró Stefan mirando a Damon y Elizabeth.

"Bueno, podemos sentarnos y comer o puedo llegar hasta tu garganta y sacar tus entrañas." propuso Klaus sin emoción haciendo que Elizabeth se tensara enseguida. "Es tu elección."

"Por favor siéntense." Elizabeth intervino mirando a ambos hermanos que después de un profundo suspiro se sentaron renuentemente... Klaus y Elijah siguieron más atrás.

"¿Perdiste el apetito?" preguntó Klaus sonriéndole a Stefan quien se limitó a encogerse de hombros.

"Come hermanito." dijo Damon mirando a su hermano. "Quedamos en dejar el mal humor en casa."

Discretamente Elizabeth le dió unas palmaditas sobre la rodilla de Stefan, esperando que entendiera lo que trataba de decirle: que comiera y no causara problemas. Y al parecer funcionó, pues el menor de los Salvatore tomó los cubiertos y empezó a comer.

"Ese es el espíritu... ¿No es agradable sólo nosotros cinco comiendo juntos?" preguntó Klaus antes de mirar a Elizabeth. "Quien diría que tu y yo comeríamos en la misma mesa."

"Esto es sólo temporal." aclaró Elizabeth intentando contener la rabia.

"Ya lo creo." dijo Klaus sonriendo levemente. "Debo agradecerles el haberle sacado la daga a mi hermano."

"Supe lo que siente por ti, y entre más mejor." intervino Damon con tanta tranquilidad, que cualquiera pensaría que su vida no corría peligro si se trataba de Niklaus Mikaelson.

"Aunque Elijah y yo hemos peleado por siglos, siempre nos mantenemos unidos." comentó el híbrido, aunque Elijah siguió sin decir una sola palabra, como si estuviera pensándolo.

"Igual que tú y Rebekah, ¿no?" expuso Elizabeth levantando una ceja... Aunque sabía que la respuesta incluía un ataúd y una daga, quería escucharlo de su propia boca. "¿Dónde está, por cierto?"

"Según sé, seguía con una daga porque tienes miedo de enfrentarla." intervino Stefan, apoyando la acusación de Elizabeth contra Klaus.

"Si se refieren a que ella sabe que maté a nuestra madre ya le dije todo a Elijah." Klaus replicó enseguida.

"Oye Stef, ¿olvidaste que mataste a papá? No deberías juzgar tan rotundamente." dijo Damon con cierto sarcasmo mientras se llevaba a los labios la copa llena de vino.

"Vinimos a hacer un trato, Damon... No necesito besarle el trasero todo el tiempo." dijo Stefan haciendo que Klaus sonriera por lo último. "Sólo digo que la noche es muy joven."

Habían pasado alrededor de diez minutos, en los cuales nadie había dicho nada. Lo único que se escuchaba era el sonido de los cubiertos contras los platos y el de los animales nocturnos.

"Stefan, ¿dónde está la adorable Elena hoy?" preguntó Elijah tras ver que nadie decía nada.

"No lo sé, pregúntale a Damon." contestó Stefan con tono relajado.

Klaus empezó a reír con ganas, mientras que Elijah lo miraba confundido. "Lo siento, te perdiste mucho. Problemas en el paraíso."

"Otra palabra sobre Elena, y la cena se acaba." Stefan intervino molesto.

"¿Sabes? Quizá lo mejor sea dejar a Elena en los temas prohibidos." dijo Damon dando su típica sonrisa coqueta.

"Sí, tienes razón... Al parecer hay personas a quienes les molesta este tema." dijo Klaus con una sonrisa traviesa, mientras dejaba los cubiertos en la mesa y le dedicaba una mirada divertida a Elizabeth. "Es que el encanto doppelganger Petrova sigue siendo muy fuerte." con eso miró a su hermano. "¿Qué dices hermano? ¿Les contamos sobre Tatia?"

"¿Por qué traes viejos recuerdos ya sanados?" preguntó Elijah mientras le daba un sorbo a su copa.

"Para mostrarles lo importante que es la familia, hermano." aclaró Klaus encogiéndose de hombros. "Y dado su afecto compartido por Katerina y Elena, creo que nuestros huéspedes tendrían curiosidad por conocer el autor de la línea Petrova."

"Bueno, no vamos a ninguna parte Elijah... Por favor, dinos." Damon asintió.

Ante eso Elijah suspiró lentamente antes de comenzar. "Cuando nuestra familia se estableció por primera vez aquí, había una chica llamada Tatia, una belleza exquisita: todos los chicos de nuestra edad querían ser sus pretendientes, aunque tuviera un hijo de otro hombre y nadie la amara más que Niklaus."

"Oh, yo diría que había alguien que la amaba al menos un poco más." intervino Klaus con una sonrisa.

"Espera un momento, ¿así que ambos amaban a la misma chica?" preguntó Stefan riendo entre dientes.

"Nuestra madre era una bruja muy poderosa que trató de acabar con nuestra pelea sobre Tatia, tomándola... Klaus y yo más tarde aprendimos que fue la sangre de Tatia que consumimos en el vino en la noche en la que nuestra madre realizó el hechizo que nos convirtió en vampiros." dijo Elijah bebiendo vino. "Tatia no tomaba una decisión entre nosotros dos, así que por un tiempo Niklaus y yo nos separamos, las palabras ásperas fueron cambiadas, incluso llegamos a los golpes, ¿verdad, hermano?"

"Pero al final, reconocemos el sagrado vínculo de la familia." corrigió Klaus sonriendo grandemente.

"Familia sobre todo." asintió Elijah tomando su copa de vino.

"Familia sobre todo." Klaus estuvo de acuerdo antes de que aplaudieran y bebieran.

"¿Por qué no desviamos ésta reunión y discutimos los términos de la propuesta?" preguntó Elizabeth mirando entre Elijah y Damon.

"Bueno, es muy sencillo, Klaus recupera su ataúd y él, y la familia extensa original, salen de Mystic Falls para siempre." expuso Damon enseguida. "Stefan, Elena, Elizabeth, yo y todos los demas viviremos felices para siempre, sin resentimientos."

"Suena justo, hermano." Elijah añadió asintiendo hacia Damon.

"No creo que entiendas. El doppelganger en la sangre de Elena asegura que siempre tendré más híbridos para combatir a los que se me oponen. No los dejaré atrás." Klaus negó poniendo sus manos sobre la mesa. "Digamos que dejo a Elena aquí... Bajo tu protección, ¿cuánto tiempo pasara antes de que uno de ustedes la convierta en vampiro?" preguntó mientras se levantaba de su silla. "O peor aún, ¿cuánto tiempo antes de que muera atrapada entre tus feudos? ya ves, cada uno de vosotros creen que pueden protegerla."

"Basta." Elizabeth se puso de pie ganandose que todos la miraran. "Han hecho su oferta."

"Está bien." dijo Klaus antes de sentarse. "Yo ofrezco la felicidad futura de Elena..." con eso miró a Stefan. "Ya ves lo que necesita ahora es deshacerse de ti, y enamorarse de un humano, tal vez ese buen futbolista, ¿sabes, el rubio?"

"¿Matt Donovan?" preguntó Elizabeth confundida.

"Sí, ¿por qué no?" espetó Klaus con un encogimiento de hombros. "Se casarán, vivirán juntos una larga y feliz vida y tendran una familia perfecta-"

"Y así continuará la línea de sangre Petrova." interrumpió Elizabeth. "Cada pocos cientos de años, tendrás un nuevo doppelganger para escurrir y nunca te quedaras sin híbridos, ¿verdad, Klaus?"

"Considéralo un pequeño retorno de mi inversión en su bienestar... Después de que me devuelvan el ataúd, yo le aseguraré su seguridad por el resto de su vida natural. Saben que es lo mejor para ella." Klaus asintió mirando a Damon y a Stefan antes de levantarse de nuevo. "Entonces, ¿qué dices, Stefan? ¿Tenemos un trato?" preguntó antes de que Stefan se levantara lentamente caminando hacia él.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Damon confundido antes de que Klaus extendiera su mano y Stefan extendiera la suya también.

"Buen intento, Klaus... Pero no hay trato." fue la respuesta de Stefan.

Enseguida el rostro de Klaus cambió y antes de cualquiera pudiera hacer cualquier cosa le torció el brazo a Stefan y le dió una patada en la pierna para romperla causando un grito de dolor del vampiro... Rápidamente tomó la mano del joven Salvatore antes de ponerla en la chimenea junto a ellos.

Damon estuvo a punto de acercarse a Klaus, pero Elijah se lo impidió sujetandolo a la pared. "¿Qué estás haciendo?" le preguntó al Original quien no contestó.

"¡Suficiente!" gritó Elizabeth severamente, al mismo tiempo que la chimenea se apagó y Klaus la miró enseguida recordando que era bruja. "Damon recibirá el ataúd, Elijah y yo iremos con él para asegurarnos de que lo haga."

Elizabeth miró hacia Elijah que dejó ir a Damon, asombrado y extrañado por verla haciendo magia. "Y mientras nos vayamos, no toques a Stefan." ordenó hacia Klaus que sonrió burlonamente hacia ella. "Y cuando volvamos, le cumplirás tu promesa a Elijah entregándole a tu familia."

Elijah asintió con la cabeza como lo hizo Klaus. Así tanto el Original, Damon y ella caminaron hasta la puerta.

Una vez estuvieron fuera del alcance del oído del híbrido, Elizabeth se detuvo para mirar seriamente a Elijah.

"Tenemos que hablar de algo." dijo. "Solamente tú puedes ayudarnos."


Dentro de la casa, Klaus mantuvo aún el brazo de Stefan en el fuego.

"Adelante, mátame." lo presionó Stefan sin temor. "Sé que lo harás cuando traigan el ataúd."

"Realmente te has rendido, ¿no?" preguntó Klaus antes de sacar a Stefan de la chimenea. "¿Dónde está la pelea? ¿Dónde está el destripador?"

Antes que Stefan pudiese decir algo, la atención de ambos cambió hacia la entrada de la habitación donde Elijah, Damon y Elizabeth volvieron a entrar a la habitación junto a otra sirvienta llevando una bandeja en sus manos.

"Elijah, ¿por qué no te has ido?" Klaus preguntó confundido.

"Bueno, ¿dónde están nuestros modales, hermano? Olvidamos el postre." dijo Elijah antes de que la camarera caminara hacia él sosteniendo un plato... Sacando el paño reveló dos dagas de Ceniza Blanca.

"¿Qué hiciste?" preguntó Klaus abriendo los ojos.

"He aprendido a no confiar en tus promesas vulgares, Niklaus." dijo Elijah antes de levantar la ceja hacia otro Original entrante vestido con un traje de noticias a quien Elizabeth reconoció enseguida.

"Kol." Klaus levantó las manos.

"Ha pasado mucho tiempo, hermano." Kol respondió con un acento inglés sonriendo maliciosamente antes de que Klaus corriera hacia el plato, pero un hombre vestido como un pariente agarró una de las dagas primero.

"Finn, no..." Klaus empezó antes de que este metiera la daga en la mano del Original. Este se acercó a la puerta antes de que Rebekah se parara delante de él.

"Rebekah." Klaus la miró antes de que ella metiera la daga profundamente en su estómago derribandolo así con un gemido.

"Esto es por nuestra madre." susurró Rebekah antes de empujar a Klaus de vuelta hacia Kol que lo sostuvo.

Elijah miró en dirección de Damon, Stefan y Elizabeth. "Son libres de irse. Este es un asunto familiar."


Bosques

"Bueno, tenías razón acerca de Elijah." dijo Stefan después de un rato en silencio. "Desarmarle fue una decisión inteligente."

"Wow... Reconocimiento real de un trabajo bien hecho... ¿Te estás volviendo suave, Stefan?" Elizabeth sacudió la cabeza mientras caminában por el bosque.

"Supongo que no debería agradecerte por salvarme de Klaus." dijo Stefan seriamente en su lugar.

"Cállate." replicó Elizabeth con un pequeño suspiro. "Tú y yo no le agradeceremos a nadie hasta que obtengamos un reembolso por salvar a Damon muchas veces." el aludido sólo rodó sus ojos hacia ella quien le sonrió con diversión.

"Podrías haberme dejado allí, Klaus me habría matado y podrías haber tenido a Elena sólo para ti." dijo Stefan mirando a su hermano.

"Buena idea... Pero no quiero que ella me vea sólo porque tu no estes." aclaró Damon con enfado antes de entrar en los túneles donde estaba el ataúd en los túneles de la antigua Mansión Lockwood.

"Esperemos que la bruja grande y la pequeña bruja hayan abierto ese ataúd." dijo Stefan mientras caminában por los túneles antes de ensanchar los ojos cuando vieron a Bonnie inconsciente en el suelo.

"Bonnie." Elizabeth susurró agachandose cerca de su amiga. Suspiró aliviada cuando vió que respiraba. "Todavia respira."

"Mamá todavía respira, puedo oírla." Damon añadió cuando Elizabeth lo miró cerca de Abby.

"No nos va a hacer ningún bien, lo que haya estado en él, se ha ido." dijo Stefan cuando Elizabeth se hizo a un lado dejando que recogiera a Bonnie en brazos.


Pensión Salvatore

Más tarde en la pensión Stefan y Damon estaban en la misma habitación por primera vez en meses sin atacarse el uno al otro.

Cuando el celular de Damon comenzó a sonar; lo sacó del bolsillo de su chaqueta, miró la pantalla y luego colgó. "Creo que iré a buscar a Elizabeth si todavía esta despierta."

"La amo, Damon." comentó Stefan después de una gran exhalada, sorprendiendo a su hermano por completo.

"¿Qué?" Damon frunció el ceño.

"Creo que la amo." repitió Stefan volteando para mirarlo. "Desde el primer beso que nos dimos... Desde ese día no he podido sacarla de mi mente."

"Eso no es posible..." Damon negó con la cabeza. "Tú amas a Elena, por Elizabeth sólo debes sentir agradecimiento-"

"No." Stefan interrumpió. "Sí, amo a Elena, pero también a Elizabeth... Jamás creí que eso pasaría, pero pasó y no puedo quitarme este sentimiento."

Damon no dijo nada más después de eso... La confesión de su hermano lo habia dejado sin palabras y sin saber la razón, un poco molesto.


Mansión de Klaus

"Me gusta lo que has hecho con el nuevo lugar, Nik." dijo Rebekah terminando de arrojar un jarrón contra uno de los cuadros.

"Quería que fuera para todos nosotros. Un lugar al que todos podríamos llamar hogar. Un lugar donde todos podríamos ser una familia." explicó Klaus mirando entre sus hermanos. "Ninguno de nosotros tendría que volver a estar solo nunca más."

"Bueno, tienes razón, ninguno de nosotros lo estará." aseguró Elijah secamente.

"Te quedarás atrás." intervino Finn por primera vez en un rato.

"Te dejaremos, Nik... Justo después de que mate a esa chica doppelgänger, estarás solo." prometió Rebekah entre dientes. "Por y para siempre."

"Si huyen, los cazaré a todos." dijo Klaus molesto.

"Entonces te convertirás en todo lo que odias." dijo Elijah ganándose su atención. "En nuestro Padre."

"¡Soy un híbrido! ¡No me pueden matar!" gritó Klaus furiosamente. "¡No tengo que temerle a ninguno de ustedes!"

Negando Elijah se echó hacia atrás. "Lo harás cuando tengamos ese ataúd."

Justo en ese momento que escucharo una puerta abrirse, se dieron la vuelta para ver a una Esther muy viva entrando con paso seguro... Todos, en especial Klaus, jadearon en estado de shock.

"¿Madre?" susurró Rebekah con incredulidad.

Omitiendolos por el momento, Esther caminó hacia Klaus, quien evitó contra todo mirarla. "¡Mírame!" ordenó obligandolo a levantar sus ojos llorosos hacia ella. "¿Sabes por qué estoy aquí?"

"Estás aquí para matarme." dijo Klaus con voz temblorosa.

Esther se quedó en silencio observandolo solamente, antes de negar cambiando su postura y actitud hosca y furiosa a una de suavidad. "Niklaus, eres mi hijo..." dijo extendiendo su mano para aferrar un lado de su rostro con cariño. "... y estoy aquí para perdonarte." con eso miró hacia el resto de sus hijos. "Quiero que volvamos a ser una familia."