Buenas a todos.
Antes que nada, gracias por todo el apoyo y comentarios a esta historia, lo que inicio con un pequeño proyecto, la verdad me sorprendió al haber avanzado mas de lo que esperaba para mi.
Sección comentarios:
Megarexomg: Hola bro que tal, la verdad me encanto tu comentario y no te preocupes, agradezco que haya sido un comentario largo, ya que me da bastante para responder. En primera agradezco que te haya gustado mi historia, como dije, soy nuevo en re zero, y a veces es dificil saber que tan bien manejo a mis personajes en el fic, por los que tus comentarios positivos son buenos para saber que voy bien jaja. Respecto a las etiquetas, gracias por decírmelo, la verdad no manejo muy bien esta plataforma, soy mas de la naranja (ya sabes el wattsp XD), tomare tu consejo y lo añadiré. Y bueno, por ultimo, de publicarlo en AO3, la verdad no lo había pensado, ya que no era una plataforma que conocía mucho, pero veré como usarla poder crear una cuenta, sin mas que añadir, agradezco tu comentario y espero leer mas en el futuro, un saludo.
Fin sección comentarios:
En fin, recapitulando, este capitulo será para describir un poco el como esta el mundo luego de la partida de Subaru, como han visto, los anteriores capítulos fueron para narrar la evolución de pandora y subaru dentro del sello, pero ahora tocara contar un poco de todos los desastres que ocurrieron luego de la guerra.
POV EMILIA
Todo se había ido al infierno.
O mejor dicho, este lugar era ahora mismo el mismísimo infierno encarnado.
Porque cualquier lugar en el que no estés tú, siempre será eso, un infierno que esta destinado a consumirme poco a poco.
Luego de que Subaru usara el sello para encerrarse junto a Pandora, yo y Beatriz corrimos al lugar donde estaba la pequeña caja que ahora encerraba a mi caballero y a la maldita bruja que había causado todo esto.
Estábamos exhaustas, habíamos librado una batalla por horas, pero aun así, eso era lo que menos me importaba, corrí con todo lo que mis piernas daban para al fin llegar hasta la caja.
Tenia una forma simple, como si fuera una simple caja negra de madera. La observe fijamente y lo primero que hice fue intentar abrirla a la fuerza, no me importaba que la mismísima bruja fuera liberada, lo único en lo que podía pensar era en que Subaru estaba atrapado con esa loca, y cada segundo era vital para su supervivencia.
Al principio use una fuerza moderada, tenia miedo de romper la caja y que eso le hiciera daño a Subaru, pero mientras mas pasaban los segundos mas me daba cuenta que por mas que estuviera usando todas mis fuerzas, jamás podría abrir este sello.
Paso un momento y al fin Beatriz se puso a mi lado, sus ojos eran llorosos, y su expresión solo adopto otro nivel de desesperación al verme con la caja en mis manos.
POV NARRADOR:
Beatriz: "Supongo que ese tonto realmente lo hizo. Como siempre nunca escuchas a Betty y solo te lanzas al peligro dejando a Betty atrás" La pequeña Beatriz miraba vacía el artefacto donde ahora residía su contratista.
Emilia: "Vamos Beatrice, s-seguramente todo esto es parte del plan de Subaru, seguramente él solo esta esperando el momento indicado para salir, ese tonto de mi Caballero siempre fue así, ya vera cuando salga, lo regañare bastante por hacernos preocupar jejeje..." Beatriz observo como Emilia daba una sonrisa, pero eso no concordaba con lo descolocada que estaba su expresión y el aura fría que empezaba a salir de su cuerpo.
Beatriz: "...sé que lo quieres supongo, y créeme que estoy dando cada parte de mi ser para encontrar consuelo en tus palabras... pero Betty no puede seguir engañándose. El no saldrá de ese sello... ni siquiera la bruja misma lo podría romper. Y menos lo haremos nosotras con mi magia, ni con tu fuerza." La gran espíritu sentencio el desaladamente, sus pequeñas piernas temblaron, abrazando con fuerza un pequeño moño que Subaru le había dado durante la guerra, según él, un amuleto de buena fortuna y un símbolo de su eterno contrato, de esa forma siempre estarían conectados, no importaba dondequiera que estén, siempre estarían juntos...
Beatriz en su momento no había sentido al completo el peso de esas palabras, pero justo ahora, era lo único a lo que podía aferrarse para evitar caer en la ansiosa desesperación que comenzaba a atraparla.
Sin embargo, a pesar de la tristeza, algo nuevo empezó a aflorar en ella... era simplemente la negación, se negaba rotundamente a que todo terminara así. Había soportado 400 años de soledad para al fin conocerlo, y no estaba dispuesta a perderlo por una estúpida guerra y una aun mas estúpida bruja con aires de diosa, se negaba completamente a eso.
Miro a su costado para ver a la semi elfa, la cual estaba empezando a crear un piso de hielo con su aura, se notaba que en cualquier momento entraría en un estado de locura. Por ello, suspiro y lanzo su minya para destruir las estacas de hielo que salían del suelo a su alrededor, esto pareció despertar a Emilia de sus propios pensamientos, mirando ahora a Beatriz.
Beatriz: " Supongo que sigues siendo tan inmadura como siempre... realmente después de todo lo que nos ha demostrado mi contratista, ¿te rendirás a la primera y simplemente solo te ahogaras en tu propia furia? eso realmente seria un insulto para Subaru..."
La pequeña rubia miro a los ojos a Emilia, la cual, reacciono impresionada al escuchar el nombre de su amado, tenia razón, si ella fuera la que hubiera sido encerrada, Subaru no se rendiría por tonterías como un simple sello, y que si ese sello es el que estaba diseñado para atrapar a la misma bruja por la eternidad? Ella rompería todas las barreras que la separaran de su Subaru, ella no dejaría que una maldita zorra de cabello plateado la separara de su Good ending con su caballero.
Con renovada resolución Emilia se limpio sus lágrimas y miro a Beatriz decidida.
Emilia: "¿Qué es lo que tenemos que hacer?"
Betty sonrió levemente al ver el cambio en la peliplateada, realmente se notaba que la influencia de Subaru había hecho mella en ella.
Beatriz: "Lo primero seria buscar información, y solo hay un lugar para eso..."
Emilia: "La Atalaya de Pleyades..."
Beatriz: "Correcto...supongo que Shaula estará mas que dispuesta a ayudarnos con tal de recuperar a su maestro..."
Emilia: "Shaula..."
Una pequeña aura hostil salió cuando menciono su nombre, si bien había estado feliz cuando Subaru como siempre había salvado a todos luego de su excursión a la atalaya de pleyades, no le gustaba para nada como esa mujer de trenza de escorpión se pegaba a él cada que podía, y menos aun al ver como Subaru se sonrojaba por ello...
Sin embargo, esta era una situación desesperada, y tendrían que usar toda la ayuda que estuviera a su alcance.
Ellas empezaron a tomar sus cosas y el sello que decidió llevar Betty insistentemente, a pesar de que estuviera sellado, llevar esa caja junto a su pecho era un pequeño bálsamo para su dolor, subaru tenia ese efecto en ella, y por mas que estuvieran en una situación desesperada, Beatriz amaba esa sensación mas que a nada.
Justo cuando estaban por partir, de pronto sintieron algo, un aura de muerte y locura acompañado de un olor muy familiar para ellas, el olor del miasma de la bruja de la envidia..
Ambas vieron con horror como una niebla oscura empezaba a envolver el destruido campo de batalla, para que esta poco a poco fuera concentrándose en un solo punto, era la figura de la real bruja de la envidia.
Beatriz la vio con miedo, pero para Emilia...para Emilia fue el shock absoluto, esa mujer era simplemente igual a ella, como dos caras de una misma moneda, realmente le era imposible creer que no tuvieran alguna conexión ahora que la veía.
Sin embargo, antes de pensar mas en ello, empezaron a escuchar una voz... no...más que una voz ... lo correcto seria decir un lamento...
Satella: " ¿Subaru? ¿Dónde estas? ¿por qué no puedo sentirte? acaso... acaso me has abandonado...volviste a dejarme... como hace 400 años..."
Beatriz y Emilia escucharon esto, lo cual las desconcertó, querían saber más, pero su instinto de supervivencia fue mas fuerte. Si la bruja se había liberado, no había ser en la tierra que pudiera enfrentarla... excepto uno...
Beatriz: "¡Emilia¡ Corre hacia los escombros de la entrada, ahí debe estar el sello que contiene a Reinhard. No te preocupes por como abrirlo, se liberara si consume la magia y vitalidad suficiente, te lo puedo asegurar, ya que ese sello lo creo mi madre, ahora mismo lo único que puedo hacer es ganarte unos segundos, ¡así que no los desperdicies y vete ahora mismo!"
La pequeña gran espíritu grito mientras varios cristales minya se formaban a su alrededor, incluso si perdía su vida, no importaba, si fallaban ahora, el mundo mismo seria destruido por la bruja.
Emilia al principio dudo, pero al ver los ojos de Beatriz simplemente volteo su rostro y corrió hacia donde estaba el sello de Reinhard. Hizo lo que Beatriz le dijo, imbuyendo su magia. Al momento de hacerlo sintió un tirón, sentía que este sello tomaba parte de su vida, sin embargo; al ser una semi elfa, esto no era nada, su vitalidad era muy grande.
Escucho una explosión y vio que atrás de ella se formaba una cortina gigante de humo negro, seguramente Beatriz estaba usando Shamak como ultimo recurso, debía apresurarse.
Vio que la esfera brillaba en rojo, estaba a punto de lograr su cometido, sin embargo; su esperanza murió al ver como esta se iba apagando nuevamente.
Desesperada volvió a repetir el proceso, pero solo obtuvo el mismo resultado, no entendía que pasaba, era como si el mismo Reinhard se resistiera a salir de su prisión...
De pronto algo salió volando en su dirección, Emilia estuvo atenta y atrapo el cuerpo de una malherida Betty que había salido disparada de la nube de humo.
Beatriz: "Que estas haciendo supongo... por que aun no has liberado a Reinhard..."
Emilia: "Eso mismo intento, sin embargo; cada vez que lo hago..." La semi elfa repitió el proceso y le mostro a la pequeña espíritu lo que pasaba.
Beatriz: " ...Ese inutil...se esta resistiendo a salir, es como si hubiera perdido su voluntad...no se que rayos esta viviendo en ese sello, pero parece que se niega a salir debido a eso..."
Beatriz explico, a ciencia cierta, una vez imbuida la energía, solo era cuestión de que el prisionero diera el ultimo paso, como destruir un frágil cascaron, sin embargo; que no saliera a pesar de eso, significaba que Reinhard simplemente no quería hacerlo...
Ninguna tuvo tiempo para pensar, puesto que una ráfaga de viento las interrumpió, de donde antes estaba la neblina, la figura omnipotente de la bruja se alzaba frente a ellas, parecía tranquila, caminando lentamente, aunque eso mismo era un error, con cada paso que daba, parecía teletransportarse varios metros adelante, en tres simples pasos ya estaba frente a ellas, con su aura de destrucción, mirándolas inquisitivamente.
Satella: "¿Ustedes no saben donde esta mi amor?..."
Emilia: "Tu amor?.."
Satella: " Subaru...Subaru... díganme donde esta...¿por qué ya no puedo sentirlo?... explíquenme... ¿quién me lo robo?..." la ultima frase fue acompañada de una fuerte presión, la cual rompió el suelo bajo sus pies. Sin embargo; en ves de intimidarla, esto enfureció a Emilia.
Emilia: "Mi caballero jamás te ha pertenecido ni te pertenecerá ¡maldita bruja! Tú, por tu culpa tuve que vivir una vida llena de discriminación y desprecio, y aun así... ¡te atreves a intentar arrebatarme al amor de mi vida!"
Emilia preparo unos témpanos filosos, los cuales salieron rápidamente en dirección a la bruja, la cual ni se inmuto, y antes de que llegara a ella, el aura a su alrededor simplemente derritió el hielo.
Satella: "...¿tu caballero?... ¿el amor de tu vida?..." la bruja inclino la cabeza, para luego empezar a temblar "...jeje...jejejeje...JAJAJAJAJAJAJAJA"
De pronto empezó a reír estrepitosamente, desconcertando tanto a Emilia como a Beatriz. No era una risa que llamarías hilarante, todo lo contrario, era una risa despectiva, como si le hubieran contado el peor chiste que hubiera oído.
Esta risa duro unos segundos antes de irse apagando lentamente...
Satella: " ... tú...maldita copia mal hecha...jamás podrás igualar el amor que tengo por Subaru... el mero hecho de que digas que siquiera lo que sientes es amor, es una maldita blasfemia... así que simplemente te preguntare por una ultimas vez... ¿Dónde esta Subaru?..."
Antes de que pudieran contestar, vieron como la bruja se teletransporto hacia otro lado, para que instantes antes una espada se clavara donde ella estaba, era Muramase, la espada demonio, lo que significaba que...
Cecilius: "Vaya vaya, pero que tenemos aquí... la mismísima bruja de la envidia... es realmente un honor ... para ti... el poder tener un combate conmigo, aunque debo admitir que me siento alagado a que vengas desde la mismísima muerte solo para enfrentarme.."
Satella observo a su nuevo enemigo, y se quedo callada unos segundos antes de responderle...
Satella: "Ni siquiera sé quien eres..."
Esto saco una vena en la sien de Cecilius, quien sin medir mas palabras se lanzo al combate.
Los días parecían interminables. La guerra que había comenzado con un simple destello de esperanza, con la promesa de un futuro brillante para todos, ahora solo traía desolación y muerte. Cuatro días y noches, eso fue lo que duró la feroz batalla entre Satella y Cecilius. La bruja de la envidia, aún no completamente restaurada en su poder, era una fuerza aterradora, pero no invencible. Y aunque Cecilius luchaba con una determinación implacable, sus heridas acumuladas le demostraban la magnitud del desafío que enfrentaba.
Los primeros días de enfrentamiento fueron devastadores. El terreno bajo sus pies se desintegraba con cada choque de energía, y las mismas estructuras del mundo parecían colapsar a su alrededor. La niebla oscura que Satella invocaba, la cual cubría todo a su paso, se mezclaba con los ecos de sus risas desquiciadas. El mundo se estaba desmoronando, y ella solo se alimentaba de la desesperación.
Sin embargo, Cecilius, un hombre de fuerza incalculable y voluntad férrea, no cedió. A pesar de las heridas, su espada Muramasa seguía brillando con fuerza, y cada vez que chocaba contra la bruja, su magia oscura se retorcía ante el poder de la espada demoníaca. Cada golpe era un desafío, cada avance era una respuesta a su risa, una forma de desafiar su existencia misma.
Pero todo eso cambió cuando Satella, en un giro inesperado, desató una oleada de poder destructivo que estuvo a punto de partir en dos a Cecilius. La furia en su rostro era indescriptible, como si la misma realidad fuera a ceder ante su voluntad.
Fue en ese momento, cuando todo parecía perdido, que la figura de Halibel, el más fuerte de Kararagi, apareció como un relámpago en medio de la tormenta. Con su imponente presencia, cortó la oscuridad con un único movimiento de su kunai, y la atmósfera pesada que rodeaba la batalla se disipó momentáneamente.
POV: Emilia y Beatriz
Mientras Cecilius y Halibel mantenían a raya a la bruja, Emilia y Beatriz se encontraban al margen de la batalla, luchando por curar las heridas de los guerreros que se habían unido a la causa. Beatriz, aunque desgarrada por la situación, no dejaba de trabajar incansablemente, utilizando sus poderosos hechizos de curación para restaurar la vitalidad de aquellos que luchaban a su lado, además de lanzar varios a taques de distracción que muchas veces salvaron a Cecilius y Halibel.
Beatriz: "¡Emilia, no podemos quedarnos aquí!" —gritó Beatriz mientras observaba el campo de batalla en ruinas. —"Tenemos que hallar alguna forma de contenerla, ¡y rápido!"
Emilia, temblando por el agotamiento, asintió con determinación. Sabía que Beatriz tenía razón. La batalla las había mermado enormemente, y la bruja no parecía dar señas de quedarse agotada, todo lo contrario, parecía que mientras mas avanzaba el tiempo, mas se iba fortaleciendo.
Emilia: "Beatriz, ¿tienes alguna idea?" —preguntó Emilia, con la voz entrecortada por la ansiedad.
La pequeña gran espíritu miró al horizonte, su mente rápida y lógica trabajando a toda velocidad. Después de un momento, habló, su tono cargado de pesar pero también de resolución.
Beatriz: "Solo hay una cosa que podemos hacer, Emilia. Necesitamos un hechizo más poderoso, uno que pueda sellar el alma de la bruja y desterrarla, aunque sea solo temporalmente... Pero tendrá un precio."
Emilia: "¿Qué tipo de precio?" —preguntó Emilia, su voz temblando.
Beatriz la miró a los ojos con seriedad.
Beatriz: "El precio es la putrefacción misma del cuerpo y alma. Necesitaremos toda nuestra fuerza, y eso significará que al final de todo esto nos contaminaremos con el miasma de la bruja misma, que correrá como veneno por nuestras venas... Pero si eso es lo que se necesita para salvar a Subaru y a este mundo, entonces no durare ni por un maldito segundo."
Emilia, al escuchar las palabras de Beatriz, sintió un peso terrible sobre su pecho. No era la primera vez que la pequeña gran espíritu le hablaba de sacrificios, pero nunca antes había sido tan directo ni tan mortal. La idea de contaminarse con el miasma de Satella, la misma bruja que había arruinado tantas vidas, era aterradora. No solo por el daño físico, sino también por lo que eso podría hacer a su alma, esa parte que luchaba por seguir siendo pura en medio de la oscuridad del mundo.
Sin embargo, el recuerdo de Subaru, su caballero, el hombre que siempre había arriesgado su vida por ella, lo que había hecho por todos ellos, le dio fuerzas. La desesperación que sentía por su ausencia se convirtió en la chispa que encendió una llama de determinación. Ella lo salvaría, no importaba el costo.
Emilia: "Si eso es lo que debemos hacer, lo haré. No voy a dejar que la bruja gane ni siga insultando mi amor por Subaru. Podrá parecerse en apariencia a mi, pero ni en años luz, permitiría que esa loca este cerca de mi Subaru. No voy a perder en contra de ella"
Beatriz la observó fijamente, evaluando cada palabra y cada decisión en los ojos de Emilia. La semi-elfa estaba decidida, como siempre lo hacía cuando Subaru estaba en juego. Sabía que este sacrificio podría ser el último paso que dieran juntas. Pero si existía una posibilidad, por pequeña que fuera, de salvar a Subaru y al mundo, ambas lo harían.
Beatriz: "Entonces, prepárate. Lo que vamos a hacer no será fácil, y no estamos seguras de si sobreviviremos. Pero si hay alguna forma de sellar el alma de esa bruja, debemos intentarlo."
La pequeña gran espíritu levantó sus manos, creando una burbuja de energía pura que la rodeaba. Luego, murmuró unas palabras en un idioma antiguo, su voz se volvió grave y profunda, mientras esa burbuja poco a poco tomaba matices oscuros.
Beatriz: "Acabo de crear un contenedor temporal para el alma de la bruja...Este hechizo es extremadamente arriesgado supongo, puesto que es muy probable que nos contaminemos al estar en contacto con el poder de la bruja. Necesitaremos concentrar toda nuestra magia para tener la potencia suficiente y así absorber el alma de Satella a esta burbuja."
En ese momento, la niebla oscura comenzó a disiparse y, en su lugar, Satella emergió, con su figura majestuosa y aterradora. Sus ojos, vacíos de emoción, mientras batallaba contra unos cansados Cecilius y Halibel.
Ella parecía no percatarse de la presencia Emilia y Beatriz, como si solo fueran meros insectos, así que para ellas fue mas fácil el prepararse, solo tenían un tiro, o todo se iría al diablo.
Vieron su oportunidad cuando Cecilius en un acto impulsivo logro darle un corte a la bruja, la cual le tomaría unos segundos regenerar, Beatriz aprovecho esto y lanzo un vita, haciendo que la gravedad de la bruja aumentara por un corto periodo.
Beatriz:"¡Ahora, Emilia! ¡Hazlo ya!"
Emilia cerró los ojos, sintiendo cómo su magia comenzaba a fusionarse con el hechizo de Beatriz. Una ola de energía recorrió su cuerpo, y el miasma oscuro que Satella había dejado a su paso comenzó a entrar en su ser, el cual ella rápidamente canalizaba a la burbuja que Beatriz dejo, lo cual no evitaba que mancha moradas como venas empezaran a aparecer en sus brazos. Un dolor agudo la atravesó, como si estuviera siendo rasgada por dentro, pero Emilia no se detuvo. El recuerdo de Subaru, su promesa de luchar hasta el final, la mantuvo firme.
Beatriz también empezó a gritar de dolor, uno de sus ojos incluso empezó a tener una esclerótica mas oscura, y unas líneas como fisuras aparecían en la mitad de su rostro.
Con un grito, Emilia liberó toda su magia, la cual se combinó con el poder de Beatriz en un torbellino que envolvió a Satella, quien intentó resistirse, pero la fuerza de la magia la atrapó, y por primera vez, la bruja de la envidia gritó de dolor.
La figura de la bruja se retorció en medio de la tormenta mágica, sus ojos brillando con furia. Con un último esfuerzo, intentó romper el hechizo, pero su poder era insuficiente. El torbellino de Emilia y Beatriz la envolvió, cada vez más fuerte, hasta que, finalmente, todo el miasma que ella había generado fue eliminado del campo de batalla.
Cuando el polvo se disipó, lo único que quedaba era el vacío. La niebla oscura, la presencia de Satella... todo había desaparecido.
Beatriz cayó al suelo, agotada, mientras que Emilia, aunque herida, permaneció de pie, con su cuerpo temblando por el esfuerzo.
Emilia: "Lo hicimos..." —susurró, pero no había satisfacción en su voz, solo una sensación de ardor por su cuerpo, mientras sentía sus venas palpitar.
Beatriz, aún respirando con dificultad, levantó la cabeza para mirar a Emilia.
Beatriz:"Es solo un sello temporal, Emilia. No hemos ganado, solo hemos detenido la tormenta por un tiempo."
Emilia observo a Beatriz, su cara ahora con líneas moradas que se extendían desde su ojo negro, el cual se tomaba por el dolor. No dijo nada al respecto y solo asintió, el peso de las palabras de Beatriz hundiéndose en su pecho. Lo sabían. Esto aún no había terminado, pero habían ganado algo tiempo, mismo que usarían para liberar a Subaru, con él junto a ellas todo era posible.
El mundo pendía de un hilo, clamando por un héroe que ahora estaba encerrado, Subaru, para ellas mucho mas que un simple héroe, contratista o caballero, seguramente la persona más importante en sus vidas... y de la cual no podían imaginarse apartadas...harían lo que sea por traerlo de vuelta.
Hola a todos gente.
Como pueden ver, este capítulo fue hecho para empezar a explicar todo lo que empezó a suceder tras el sellado de Subaru, gráficamente, todo se fue al carajo desde el principio XD.
Ahora, quería dejarles algunas opciones para el siguiente cap.
1ra: Seguimos con este lore, hasta el momento en que se logra sacar a subaru y pandora del sello.
2da: Continuo con lo que paso despuésde que salieran del sello y cuento lo restante como recuerdos mas adelante.
Les dejo estas 2 opciones para votar, ya que decidirá el rumbo de la historia.
Un saludo a todos gente, y espero me puedan seguir dejando sus comentarios y estrellas, la verdad es un gusto siempre responderles.
Postata: Por favor sigan dejando sus votos, quisiera ver si podemos llegar a las 40 follow antes de subir el siguiente cap, dejo esto como meta. Y ahora si, cuídense todos.
