Capítulo 4 La llegada al imperio
En una carretera muy cerca de la capital imperial, una carreta se encontraba llendose lo más lejos que podía de ése lugar. Dentro de está habia dos hombres, que parecían estar muy incómodos y preocupados.
"Tenemos que irnos de aquí, lo más antes posible". Habló uno de los hombres dentro de la carreta.
"No te preocupes, amigo. Ya pronto estaremos a salvó, lejos de éste horrible lugar". Su compañero al lado, trató de calmarlo.
El hombre tiró de las cuerdas que amarraban al caballo, que estaba empujando la carretera. Indicándole, que empezará a aumentar la velocidad. El caballo hizo caso y comenzó a correr más rápido. Todo parecía estar muy tranquilo.
De pronto, el suelo comenzó a temblar de forma estrepitosa. Ésto hizo que toda la carretera también temblará.
"¿Pero que esta pasando?". Preguntó uno de los hombres dentro de la carreta. Estaba asustado, por el fuerte temblor que apareció de la nada.
"No lo sé". Respondió su compañero, quien también estaba asustado como su compañero.
De la nada, el mismo suelo comenzó a abrirse y de éste, salió una enorme garra, seguido por el cuerpo de una enorme bestia. Los hombres observando cómo esa enorme bestia, salía del suelo. Uno de ellos que tenía las cuerdas del caballo tiró de ellas hacía adelante, tratando de ordenar le al caballo, que se detuviera. Aunque éso parecía ser un acción inútil. Ya que el caballo, se había asustado por el ver a la enorme criatura, que levantó sus patas delanteras, tratando de dejar de caminar o tal vez, tratando de defenderse se la bestia frente a él.
El enorme humo que había salido del suelo, comenzó a despejarse poco a poco luego de unos segundos. Cuando ya el humo se disipó por completo. Los dos hombres pudieron ver por completo a la enorme bestia que salió del suelo. Sus ojos se abrieron por el asombro y el miedo, al ver a la bestia que tenían frente a ellos.
"¡Un Dragón de Tierra!". Gritó uno de ellos.
"¡No puede ser!". Su compañero también gritó, mientras abrazaba a su compañero.
El Dragón de Tierra, dio un fuerte y poderoso rugido hacia los dos hombres, levantó una de sus garras. Dispuso a atacarlos y matarlos. Dos hombres, presas del pánico. Se quedaron paralizados, mientras daban un grito de miedo. No podían hacer nada. Iban a morir, a manos de éste monstruo.
Justo cuando la garra de la bestia, iba a impactar con la carreta de los dos hombres. Un pequeña sombra, aparecía de repente. Pasó al lado de la enorme bestia. Al momento que lo hizo, el brazo de la bestia fue cortado y separado de está. Su brazo fue lanzó hacía el cielo. Mientras la pequeña sombra, caída con cuidado, en la suelo de la carretera. La pequeña sombra, resultó ser un joven de unos 17 años cabello castaño y ojos verdes. Tenía una chaqueta, un suéter de color crema. Debajo de está estaba una camisa blanca. Tenía puesto unos guantes negros. Tenía unos pantalones negros y unas botas de color marrón oscuro. Poseía una espada bastante larga y con un diseño muy peculiar. Detrás de su espalda, habia una vaina dónde guardaba su espada.
"Un Dragón de Tierra, una bestia peligrosa de primera clase". Habló con confianza un joven de cabello castaño y ojos verdes. "Es un digno oponente, no creés. Onyx?".
"Yo creo que si, Portador. Una bestia digna de poder pelear con nosotros". Habló la espada que el castaño empuñaba. "Por cierto, cuidado con el brazo de la bestia".
Tatsumi vió cómo el brazo de la bestia iba a cayendo a dónde estaba parado. El castaño con calma camino unos metros más así su izquierda. El brazo de la bestia cayó a un lado del castaño. La bestia dió un rugido de dolor e ira. Se giró para ver al castaño, que lo estaba mirando con algo de diversión en su rostro. Furioso, la bestia peligrosa fue directo hacía el Castaño con la intención de atacarlo y hacerle pagar por lo que le hizo.
Tatsumi lo vio acercarse. "Creó que esta molesto".
"Si, lo puedo ver. Le recomiendo, que terminé con ésto, de una vez. Portador". Sugirió la Teigu.
"Tiene razón, Onyx". Tatsumi habló, mientras daba un gran saltó para esquivar el golpe de la enorme bestia. Cuando la bestia golpeó fuertemente el suelo dónde estaba parado el castaño, dejó un gran cráter. Tatsumi estaba encima de está. Mirándolo con una expresión sería. "No permitiré, que lastimes a ningúna persona inocente". El castaño movió su espada al mismo tiempo que comenzó a dar vueltas. Pronto todo el cuerpo, de la bestia fué llenado por varios cortes profundos. Tatsumi cayó de rodillas en el suelo, con su espada sosteniendola con sus dos manos. Cuando se paró, guardó su espada en la vaina que está detrás de él. Al momento que guardó por completo su espada.
Se pudo escuchar, como la bestia que estaba detrás de él. Comenzó a hacer un extraño ruido. De manera increíble, todo el cuerpo de la bestia, empezó a caerse al suelo, pedazo por pedazo. Rápidamente, toda la carretera fue cubierta por la sangre de la, ahora ya muerta, bestia peligrosa. Tatsumi todavía no se giraba. Aún tenía ésa expresión sería en su rostro. "Listo, fue rápido y limpio". Dijo entre susurros.
"Si lo pude notar, Portador. Bien hecho". Dijo la Teigu.
"Gracias, Onyx". Respondió el castaño con su tono ya normal.
"Wow, eso fué increíble".
"Si, pudiste acabar con ésa bestia peligrosa tu sólo".
Dos hombres de la carreta se bajaron y fueron para ver y agradecer a la persona que los había salvado de ésa bestia.
"Gracias por las palabras, señores". Tatsumi se giró para ver a ambos hombres. "¿Se encuentran bien?". Preguntó a los dos.
"Si, no te preocupes. Gracias a ti, ésa bestia no pudo lastimarnos". Contestó uno de ellos.
"Me alegra, por cierto. Mi nombre es Tatsumi". El castaño estiró su mano para saludar a los dos hombres.
"Un gusto conocerte, Tatsumi". Los dos hombres devolvieron el gesto, estrechan sus manos.
"Bueno, me alegra haberlos ayudado. Pero tengo que irme. Necesito ir a la capital".
"Espera, ¿Vas a ir a la capital?". Preguntó preocupado uno de los hombres.
"Si, vine desde tan lejos para hacer dinero y poder ayudar a mi aldea". Respondió con orgullo. "Todos en mí aldea tienen el mismo sueño de hacer famosos aquí".
Los dos se miraron entre sí, para después ver al castaño. "Escucha tatsumi, mejor no vayas a ése lugar. No es el lugar tu y tu gente imaginan".
Tatsumi estaba confundido. "¿Porque dice éso?. ¿Que acaso en la capital, no te dan las oportunidades para hacer más fuerte y popular?".
"No, chico si las ahí. Pero también ahí monstruos mucho peores que ése monstruo que mataste hace unos momentos". Dijo uno de los hombres, mientras señalaba a la bestia ya muerta.
"Esperé, ¿Que quiere, decir con éso?. ¿Es que en la capital ahí monstruos merodeando por ahí, atacando a la gente?". Preguntó el castaño preocupado.
"Me refiero a las personas con corazones de monstruos o incluso, que tienen corazones de demonios. Que hacen lo que quieren sin sufrir las consecuencias de sus acciones. La ciudad esta repleta de ésas personas". Advirtió uno de ellos al castaño.
Tatsumi escuchó atentamente lo que dijo el hombre. Llevó una de sus manos hacia debajo de su mentón y comenzó a pensar. "Personas con corazones de monstruos. ¿Acaso, se refiere qué en la capital, hay bandidos y ladrones?. ¿Pero si los hubiera, no debería ser un problema? ¿Después de todo, tienen a la guardia imperial para detenerlos?. No entiendo". El castaño reflexión un poco, tratando de entender lo que dijo el hombre. "¿Que opinas tú, Onyx?". Tatsumi preguntó a la Teigu en su mente.
"Yo creo, Portador. Que él se refiere, a que dentro de la capital, hay personas ocultas que lastiman a otras solo por diversión".
"¿Tu crees?. ¿Y si están exagerando?".
"Lo dudo, Portador. Puedo confirmar por el tono de su voz que dice la verdad".
"Ya veo". Tatsumi siguió pensando en su cabeza. Mientras los dos hombres lo miraban. Después de unos segundos decidió volver a hablar. "Agradezco, la advertencia señores. Pero creó que estaré bien". Tatsumi comenzó a caminar al lado de ellos. "Además, no puedo dar marcha atrás. He hecho un viajé bastante largo, para llegar hasta aquí. Y vine con el objetivo de cumplir con la promesa que le hize a mi aldea. Y también, vengó a cumplir con la promesa que le hice a alguien más". Tatsumi miro de reojo la espada que estaba detrás de él.
Los dos miraron cómo el castaño se iba alejando de ellos. De la nada, uno de ellos tuvo una idea.
"Espera, chico".
Tatsumi dejó de caminar. "¿Pasá algo?
Uno de ellos fué directo hacia su carreta, y empezó a rebuscar algo dentro de ella. Luego de unos momentos, salió de la carreta junto con algo entre sus manos. "Toma, es pará tí". El hombre le entrego, una mochila algo grande.
Tatsumi mira sorprendido la mochila. "¿Que es ésto?".
"Es una mochila con vários suministros, que tenía por ahí". Respondió.
Tatsumi abrió la mochila y vio que había varias cosas dentro de ella.
El otro de los hombres, comenzó a acercarse para ver el contenido de está. Dentro de la mochila habían, algunas prendas, vendajes y medicina, comida, bolsas de dormir y algo de dinero. Tatsumi vió todo ésto miro al hombre. "¿Porque me dan ésto?".
"Es una forma de mostrarte nuestro agradecimiento, por salvarnos de ésa bestia". Su compañero lo miró asombrado. Pero no estaba molesto por lo que hizo. En cambio, estaba de acuerdo con la acción de su compañero.
"Yo, no podría aceptarlo". Tatsumi hablo con algo de duda. "¿Y si la necesitan más adelante?".
El hombre movió la mano con desdén. "Nosotros tenemos otras mochilas, no te preocupes".
"Si chico, quédatela". El otro hombre apoyo a su compañero.
Tatsumi lo pensó unos momentos más, antes de aceptar la mochila de ambos sujetos. "Está bien, Gracias". El castaño se coló con la mochila detrás de él. "Nos vemos". El castaño se despidió de los hombres.
"Nos vemos, chico cuídate". Ambos hombre se subieron en su carreta y continuaron con su camino.
Tatsumi los vio irse, antes de dirigir su mirada hacia él frente. Frente a él estaba la entrada hacia la capital. A sólo unos pocos metros de él, estaba la entrada hacia un nuevo mundo que él desconocía. Un mundo que desde pequeño, él ansiaba poder conocer. Y ahora lo podria hacer. Él no sabía cómo sentirse ahora mismo. Por un lado, estaba ansioso y emocionado por esta oportunidad. Pero por otro lado, sentía un poco de miedo. Y ése miedo se debía, a que él esperaba poder entrar junto a sus demás compañeros. Pero lamentablemente, debido a ciertas circunstancias, lo tendría que hacer sólo. O bueno, no del todo solo. Todavía tenía a Onyx, que yacía guardada en su vaina detrás de él.
"¿Se encuentra bien, Portador?". Preguntó no tengo al sentir el miedo en su usuario.
"Si, solo, estoy un poco, nervioso".
"Portador, si usted se siente incómodo con entrar a la capital. Entonces, ¿Porque no volvemos en otra ocasión?". Sugirió la Teigu al castaño.
Tatsumi se quedó callado por la pregunta de Onyx. Por un momento, pensó en aceptar la oferta. Sin embargo, un fuerte sentimiento de determinación, hizo que él rechazara eso. "No puedo hacer éso, Onyx. No después de haber llegado tan lejos. Necesito hacer esto. Si no lo hago yo. Entonces, ¿Quién lo hará?. Toda mi gente cuenta conmigo. Y también, mis amigos cuentan conmigo. Les prometí que nos encontraríamos aquí si es que por algún motivo nos llegáramos a separar". El castaño habló con determinación.
"Entiendo, Portador".
"Además, ¿Te prometí encontrar información con respecto a tí?. ¿No?". Tatsumi le habló a la Teigu. "¿Lo recuerdas?".
"Si, lo recuerdo. Portador".
"Entonces, por tí, por mis amigos, por mi aldea. No pienso rendirme nunca". Tatsumi habló con fuerza. "Vamos". El castaño comenzó a caminar hacia la entrada, con un ánimo y optimismo totalmente renovados.
"Cómo usted diga, Portador". La Teigu habló apoyando a su usuario. Aunque le había dicho al castaño que si él quería irse, lo hicieran. En el fondo dentro de él, estaba agradecido de que tatsumi no haya decidido dar marcha atrás. Ya él estaba igualmente ansioso. Por, por fin conocer el Imperio. El imperio que él debía proteger. El imperio que el primer emperador le había encomendado su protección, junto a su usuario hace 1000 años. El imperio que, lamentablemente, el desconocía como era.
flashback :
En los días posteriores a su encuentro con el castaño en ése bosque. Él y Tatsumi habían estado hablando mucho acerca de varios temas. En un intento de tratar de conocerse mejor. Algunas de ésos temas, eran por ejemplo, como era de la vida del otro.
Onyx, escuchó como el castaño le narraba como era la vida en su aldea. Cómo el y su gente luchaban con los fuertes impuestos que tenían que pagar. Cómo el y se hizo amigo de dos jóvenes de su misma edad. Como ambos entrenaron casi toda su vida para ser las personas escogidas para salvar a la aldea. Onyx escuchó atentamente. Aunque había visto toda la vida del castaño, al momento que él lo tocó. También, le gustaba que el castaño se lo dijera el mismo. Había algo en lo forma, en como el lo narraba, que lo hacía disfrutar escucharlo.
Cuando Tatsumi terminó de contar su historia. Le pidió al Teigu que contara la suya. Onyx, al momento de hablar, fue muy sincero y abierto. Le explicó con cierto detalle sobre su nacimiento. O más bien, su creación. Le contó que el fue creado en una cápsula especial, que estaba controlada y dirigida, por varios investigadores y artesanos, que fueron reclutados por el mismo primer emperador.
Según, Onyx. El fue creado, a partir de los datos, elementos y piezas sobrantes, que se utilizaron para la creación de las otras 48 armas imperiales. Tatsumi se sorprendió por está revelación. Para el, éso explicaba, el porque, era tan poderosa y podía cambiar de forma. Onyx siguió contando que, debido a que, como era un arma nueva y todavía desconocían de lo era capaz en ése tiempo. Decidieron hacerle unas cuantas pruebas. Antes de poder decidir si estaba lista para ser usada. Cuando Tatsumi preguntó qué tipo de pruebas le hicieron. Onyx, le contestó que algunas eran para medir su resistencia y las capacidades que el podía otorgar a su portador. Tatsumi comprendió un poco ésto. El también tendría cuidado, con tener un arma tan rara y poderosa a su disposición, sobretodo una que él desconocía de lo que pudiera hacer.
Mientras él pensaba esto, Onyx siguió contando su historia. Le contó que los investigadores, habían tomado su tiempo en hacer las pruebas, lo que llevó varios años. Onyx, no estaba seguro de cuántos años había estado haciendo esas pruebas. Pero, según él, debieron ser varios. Ya que, El investigador principal, la persona a cargo de su creación, había pasado de ser un hombre joven, a un hombre mayor casi de 60 años. Ésta noticia tomo desprevenido el castaño. Eso significaba que está Teigu, debía tener más de 1000 años. Si bien, le había dicho que las Teigu habían sido creadas, hace más de 1000 años. Él esperaba que estuviera bromeando. Obviamente, se había equivocado.
Onyx, siguió hablando. Le contó qué cuando ya habían pasado muchos años y habían terminado la última de las prueba. Solo quedaba uno de los investigadores, que era el encargado de su creación. El investigador, al parecer ya satisfecho, le dijo que ya habían terminado y que ya estaba lista para cumplir con su propósito. Tatsumi pudo escuchar ése momento que el tono de Onyx, parecía cambiar. Onyx, hablaba con un tono calmado y tranquilo, pero ahora lo escuchó con un tono casi feliz. Cómo si el estuviera ansioso por salir de ésa cápsula.
Sin embargo, ocurrió algo ése día. Finalmente, Onyx llegó a la parte, que él ya le había dicho al castaño. Ése mismo día, que se supone, él tenía que ser presentado al Imperio. Un soldado llegó al lugar donde estaban el y el investigador. No podía escuchar lo que él decía. Pero por la expresion en el rostro del investigador parecía que algo había ocurrido en el imperio. Algo, muy malo. Lo siguiente que vió fue que el soldado, había cerrado de repente las puertas del lugar. Dejando solo, a él y al investigador. Onyx, no entendía que está pasando. Lo único que pudo ver, fue al investigador corre de un lado hacia otro, tratando de encontrar al parecer una forma de salir de ahí. Pero luego, dejó de hacerlo y se arrodilló en el suelo, tocando la cápsula donde estaba él con su mano, tenía una mirada de tristeza y resignación. Onyx, contó que no le gustó verlo así.
Sin embargo, vió que el investigador se levantó del suelo. Tenía una expresión sería en su rostro. Sé acercó a su cápsula y comenzó a oprimir unos botones. El investigador le dijo que expulsaría, lejos del imperio. Cuando Onyx, preguntó que pasaría con cu propósito. El investigador le dijo qué éso tendría que esperar y que dónde fuera que callera, tendría que esperar a que alguien lo recoja. Onyx, no entiendo del todo lo que el le decía, ni tampoco que estaba pasando afuera del laboratorio. Pero decidió hacerle caso. Lo último que onyx vió, antes de salir expulsado de su cápsula. Fue al investigador desearle suerte. Onyx, terminó de contar.
Tatsumi estaba muy callado, estaba tratando de procesar todo lo que el Teigu le dijo. Ahora entendía mejor el porque lo encontró en ése bosque. Pero todavía tenía algunas preguntas más en su cabeza. ¿Como el porque fue expulsada del imperio?. ¿Que pasó hace más de 1000 años en el imperio?. Y, por último, la pregunta más importante que rondaba por su cabeza. ¿Si estaré era una de las Teigus creadas por el Primer emperador?. ¿Porque nadie trató de buscarla?. Tatsumi necesitaba respuestas a estás preguntas. Lamentablemente, Onyx, no podría responderle ésas preguntas. El mismo, había dicho que no supo que pasó ése día. El castaño se sintió frustrado por ésto. ¿Como podría saber lo que pasó hace más de 1000 años?.
Mientras trataba de pensar en una respuesta. A su cabeza le llegó una idea. Si las Teigus, venían del imperio. Entonces, el mismo imperio tendría información sobre estás. Lo que significaba, que también tendrían información sobre Onyx. Y aún más importante, tendrían información de lo que pasó hace más de 1000 años.
Tatsumi sonrío por ésto. Era una buena idea. Le comunico a Onyx, sobre ésto. Y el Teigu lo pensó unos momentos, antes de estar de acuerdo con el castaño. Tatsumi se sintió aún más motivado para ir al imperio. Ya que ahora, tenía una promesa más que cumplir.
Después de estar deacuerdo, con que el imperio tendría las respuestas que ambos estaban buscando. Los dos decidieron ir allá. Lo más rápido qué podían.
Siguiendo las indicaciones de Onyx, Tatsumi, tomó el camino que este le había dicho y logró llegar al imperio. Recuperando el tiempo perdido que había perdido, a causa de ésos ladrones, que lo intentaron asaltar a él y a sus amigos.
Tatsumi comenzó a ser más abierto con Onyx. Aunque todavía le resultaba extraño hablarle a una espada. O mejor dicho, a una Teigu. Después de haber oído la historia de Onyx. Empezó a ser más comprensivo y amable con él. Llegando a incluso hasta hablarle como una persona. El no sabía como explicarlo, pero sentía que al lado de él. Se sentía muy bien. Casi a salvó.
Mientras continuaban con su camino hacia el imperio. El castaño le preguntó a Onyx, más acerca de las Teigus. Onyx, le explicó como eran algunas de ellas. Algunas de ellas, podían transformar a su usuario en un animal. Otras, eran capaces de distorsionar la realidad a su voluntad. Y otras, podían tener una especie de habilidad oculta.
Todo ésto le resultaba al castaño difícil de creer. Pero, bueno tenía que creerlo. Ya que el tenía una de esas Teigu, atada en su espalda. Y encima una que hablaba. Se preguntaba, ¿Si alguna otra de la Teigu, también podían hablar?. Cuando llegará a la capital tendría que averiguarlo.
Apenas estuvieron a pocos metros de la entrada de la capital. Los dos vieron como una carreta se estaba yendo de ahí. Para segundos después, ver cómo de la tierra emergió, Un Dragón De Tierra que iba a atacar a la carreta, junto a los hombres que estaban dentro de ella. Tatsumi y Onyx, decidieron actuar y salvarlos de ése monstruo. Y está acción los llevó hasta donde estan ahora.
Fin del flashback:
Tatsumi estaba parado en medio de la calle de la capital, sus ojos esmeraldas, tenían un brillo dentro de ellas. El castaño estaba maravillado por la infraestructura de la capital. "Wow, con que así es la capital". Dijo con asombro. "Si logró entrar a la armada imperial. Podré ganar el suficiente dinero para salvar a toda mi aldea".
"Esté lugar es increíble, no. Onyx?".
"Si, la capital se vé increíble. Portador". La Teigu habló con un tono de genuino asombro. Era por primera vez desde que 'despertó' de su hibernación. Que podía ver la capital. Y hasta ahora, podía decir que le gustaba como era.
"Bien, no perdamos tiempo. Iremos directo a las barracas". Tatsumi buscó por un rato, en dónde podría registrarse. No sé molestó en preguntarle a Onyx, dónde quedaba dicho lugar. Ya que, como el Teigu le había dicho que con anterioridad, como fué expulsada de forma tan inesperada. Nunca pudo conocer nada sobre el imperio. En otras palabras, Onyx, desconocía como era el lugar, y que rutas debía tomar para llegar a un lugar. Algo que no molestó al castaño para nada.
Después de unos momentos, tatsumi por fin pude encontrar el lugar que estaba buscando. Era un establecimiento, con banderas que tenía el dibujo de un escudo, con espadas cruzadas entré ellas. El castaño entró al lugar, viendo que estaba repleto de bastantes personas. Vió una gran fila que se había formado. Pensó que ésa era la fila para aquellos que quisieran entrar a la arma imperial. Y tenía razón. Sin inmutarse, decidió ser paciente y se puso en la fila. Al cabo de unos minutos, llegó su turno.
"Hola, buenas tardes. ¿Quisiera entrar a la armada del imperio?". Pidió de forma respetuosa a la persona frente a él.
La persona que estaba frente al castaño. Parecía ser un hombre de unos 30 o 40 años. Tenía una camisa con los bordes de está color blanco. Tenía unos pantalones. Unos zapatos de vestir. Toda su ropa, era de color negro. Su cabello era también de color negro, junto con un espesa barba. Tenía un expresión de amargura y cansancio en su rostro. "Vaya, así que tu también, ¿Quieres inscribirte eh?. Toma este formulario y tráemelo cuando lo hayas llenado". Le entrego una hoja al castaño
Tatsumi tomó con entusiasmo la hoja, pero su entusiasmo se desvaneció cuando la miro por completo. "Espera, entonces. ¿Empezaré desde lo más bajó?". Preguntó el castaño.
"Si, ¿Porque?. Todos los que están aquí también empezaran desde lo más bajo". Dijo como si no le importará.
Tatsumi no pudo evitar sentir un tanto decepcionado y molestó. No sólo por ver que tendría que hacer todo desde abajo. Si no, que también, no le gustó el tono que el tipo frente a él usaba.
"¿Pasa algo, Portador?". Preguntó la Teigu al sentir a su portador algo inquieto.
"No es nada, Onyx". Pensó el joven. "Solo pensé que entraría como, comandante de un pelotón. O al menos, como capitán de un pequeño grupo". En realidad, a tatsumi no le molestaba mucho tener que hacer todo desde abajo. La verdadera razón, por lo que estaba así. Era porque su aldea, estaba en una situación difícil y necesitaban urgentemente ayuda. Aún si pudiera avanzar rápidamente para convertirse en un general. Eso todavía le tomaría mucho tiempo. Tiempo, que lastimosamente, su gente no tenía.
Onyx, leyó la mente del castaño y sintió su frustración. Por lo que, pensó una forma de ayudarlo. "Esperé, Portador tengo una idea".
"¿Cuál es tu idea, Onyx?". Preguntó.
"¿Porque no le muestra lo que puede hacer conmigo?. Estoy seguro, de que apenas vea de lo que es capaz, seguro la anotaría como comandante". Dijo el Teigu.
Tatsumi sonrío por esta idea. Para él era una idea muy buena. "¡Que buena idea, Gracias Onyx!".
Tatsumi miró al hombre frente a él. "Escuché señor,¿Que le parece si hacemos ésto?". El habló con confianza.
"¿Que cosa, quie...?". El hombre no pudo terminar, debido a que vio como la hoja de una espada apareció frente de él.
"¿Que tal si mirá mi técnica y a la de mí querido amigo, si ve nuestro potencial, me anotaría como comandante?". Preguntó con confianza.
El hombre no dijo nada, solo tembló. Sin que el castaño lo supiera. El hombre frente a él estaba molesto la acción del joven. "Pero que mocoso más engreído. ¿Quien se creé que es?. No tengo suficiente con tener que tratar a todos estos idiotas, que vienen a hacer más difícil mi trabajo. Y ahora tengo que tratar con éste mocoso. Mejor lo votó y me ahorro un problema". Se dijo en su cabeza.
"Entonces, ¿Que dice?". Tatsumi todavía estaba esperando la respuesta de él.
"Opinó, ¡Que Te Largues De Aquí!". Grito el hombre, para después levantarse de su asiento y correr hacia el castaño para botarlo del lugar.
Cuando estaba a pocos metros de él. El pudo sentir como en su brazo empezó a sentir un profundo dolor. El hombre que estaba frente al castaño, hace unos momentos. Vió como su brazo, tenía una herida que traspasó su ropa y cortó su piel. Había recibió un profundo, pero no muy grande corte. Si bien no era tan grande a simple vista, todavía seguía siendo una herida. Una herida parecía haber tocado algún nervio. Ya que acto seguido, de esa misma herida, empezó a salir un montón de sangre. Pronto todo el pisó dónde estaban parados él y el castaño, se comenzó a manchar por la sangre que el botaba.
El hombre estaba en un estado se shock y horror. Pero él no fue el único, Tatsumi también estaba en shock por esto. El castaño no entendía que acababa de pasar. Juró no haber movido la espada. El no vió cuando el hombre se acercó a él, tenía los ojos cerrados, hasta que lo hoyo gritarle. Para cuando los abrió vio que su brazo estaba sangrando. Tatsumi miró a su alrededor y vio como toda la gente lo miraba. Todos tenían expresiones de asombro, horror, miedo y enojo. Se volteó para ver al hombre, quien ahora, se estaba agarrando su brazo, tratando debidamente de detener el sangrado.
"Escuché, lo siento. No era mi...". Tatsumi de acercarse, tratando de disculparse.
"¡Aléjate de mí!. ¡Maldito mocoso!." Grito el hombre en una mezcla entre ira y miedo.
"¿Pero, yo...?".
"¡Escucha bien, por culpa de la recesión estamos llenos de postulantes para el ejército. ¿De verdad creés que reclutamos al primero que lo pida?!". Le dijo enojado. "Y en verdad crees, ¿Que reclutamos a alguien como tú?. ¡Mejor lárgate de aquí!".
"Escuché, no era mi intención tal vez pueda...". El castaño trato de acercarse con la intención de menos curar la herida. Sin embargo, vió como toda la gente dentro del establecimiento, lo empezó a rodear. Al ver, que si intentaba acercarse provocaría una pelea, decidió mejor irse de ahí. "Lo siento mucho". Se disculpó antes de salir.
Tatsumi salió rápidamente del establecimiento, y quedó parada en medio de calle. Mientras trataba de pensar sobre que había pasado ahí. La Teigu le habló.
"Pasá algo, Portador". Preguntó la espada.
"Si, Onyx. Me puedes decir, ¿Como pude lastimar a ése tipo?. Si yo juré no mover mi mano en ningún momento". Preguntó el castaño.
"Éso se debe, a que era porque yo fuí quien lo atacó".
Tatsumi se sorprendió por lo que escucho. Levantó la espada y la miro directamente, con una expresión de enojo y confusión. "¿A que te refieres con fuiste tú quien lo atacó?".
"Me refiero, a qué yo moví su mano para tratar de evitar que ése hombre se acercará más a usted".
"¿Pero, Por que hiciste éso?". Le Preguntó enojado.
"Porque si no lo hacía, ése hombre iba a atacarlo. Lo puede sentir, Portador".
"¿Cómo es eso de que pudiste sentirlo?".
"Lo que trato de decir, es que yo pude sentir las intenciones y acciones, que él iba hacerle si es que no evitaba que él se acercará más a usted".
"Espera, ¿Tu puedes hacer éso?". Le pregunto a la espada que sostenía en su mano.
"Si, Portador. De hecho, ya lo había hecho antes. Se acuerda de aquel bandido al que perdonó la vida. Pero aún así, esté trato de matarlo".
Tatsumi lo pensó un momento. Recordando que, en efecto. Algo así le había pasado ése día. Sintió como si su mano hubiera sido poseída por algo. Algo que lo hizo cambiar de dirección al momento de lanzar su espada y qué esta callera en la cabeza de su oponente. Ahora mismo, él lo pudo comprender por completo. Pero éso no quitaba el enojo qué tenía el castaño.
"Escucha, Onyx. Aunque aprecio que lo que hayas hecho, fue para protegerme. No debiste intentar lastimarlo. No era necesario". Le dijo el castaño.
"Entiendo, lo siento. Portador". La Teigu habló con algo de vergüenza y tristeza en su voz. "Hay alguna forma de compensar mi error".
"La único que se ocurre, es que te disculpes con ese tipo". Tatsumi dijo.
La Teigu lo pensó unos momentos antes de hablar. "Yo creó que éso no sera una buena idea, Portador".
"¿Porque dices ésos?. ¿Acaso tienes algún problema con hablar con ése tipo?".
"Bueno, aparte del hecho que el lo iba a atacar solo por qué pensó que usted era una persona arrogante, lo cuál me molestó mucho, sí. Pero también, es por otras dos cosas".
"¿Y cuáles son esas dos razones?". Preguntó el joven.
"La primera razón, dudo que él y las personas dentro de ese lugar nos permitan volver a entrar sin antes que ellos traten de lastimarnos".
"Tiene sentido, ¿Y la otra razón?".
"La segunda razón, es porque dudo que el me pueda oír".
Tatsumi no entendió éso. "¿Que quieres decir, Onyx?. Acaso, ¿Piensas que el se sorprendería por oir hablar?. Digo, si se sorprendería y también creó que se asustaría un poco. Pero pienso qué el lo entenderá y ...".
"No, Portador. No entiende". La Teigu interrumpió a su usuario. "Lo que trato de decir, es que solo usted me puede oir hablar".
Tatsumi se quedó hay parado, todavía con la espada en su mano, mientras tenía la boca abierta. se quedó hay unos segundos más antes de volver a hablar. "¿Cómo es éso de que solo yo te puedo oír?".
"Verá, al momento que usted me sacó de ése bosque. Cuando puso su mano en mi. Sin que usted lo supiera, creamos un enlace psíquico muy fuerte. Uno que nos permite hablar, sin que los demás lo noten".
"Espera, ¿Estás diciendo que todas las veces que hemos estado hablando, las personas que nos observan y escuchan, solo han podido escuchar mi voz, pero no la tuya?".
"Si". Respondió cómo si nada. "De hecho, algunas personas qué han pasado a su lado, lo han estado viendo desde hace bastante tiempo".
Tatsumi giró su cuello hacia ambos lados y para su horror. Había varias personas que se le quedaron viendo, como si estuviera loco. Incapaz de poder soportar más las miradas que le lanzaban se sentó en el suelo, con su cara toda roja por la vergüenza.
"¿Porque no me dijiste éso desde un inicio?". Le reclamó a la Teigu.
"Me disculpo, Portador. Creó que el estar inactivo tanto tiempo, hizo que se me hicieran pasar algunas cosas". La Teigu se disculpo. "No volverá a pasar, se lo prometo. Portador".
"Ya no importa". Tatsumi dió un suspiro de tristeza. Apenas lleva menos de media hora en la capital. Y hasta ahora, había hecho que lo expulsarán de la oficina de reclutamiento, que la gente dentro de ése lugar lo miraron con odio por lo que hizo y para el colmo, las personas qué transitaban por aquí, ahora lo tacharían de loco, por hablar sólo. "Por favor, Dioses. Necesito su ayuda, si están hay, les ruego que me den una ayuda". El castaño suplicó en su mente, mientras dirigían una de sus manos, hacia dentro de su chaleco. Donde estaba guardada, aquella estatuilla que le dio a él jefe de su aldea.
Como si los dioses hubieran escuchado su súplica. Una persona que también lo había estado observando, se empezó a acercar hacia él. Una persona que Onyx, detecto y alertó a su usuario.
"Portador, alguien se acerca". La Teigu le habló.
"¿Y ahora qué?". El castaño se dijo en su mente aún sentado en el suelo.
"Hola, parece que estas en problemas". La voz de una mujer se escuchó de detrás de él.
Tatsumi giró su cabeza hacia atrás para ver a la persona que le estaba hablando. Al mirarla. Se llevó una gran sorpresa. Atrás de él, había una mujer de unos 20 años tenía el pelo rubio corto con dos mechones largos que enmarcaban los lados de su cabeza y ojos dorados. Vestía un atuendo revelador con un top negro sin mangas, mangas desmontables con lo que parecían bandas doradas, pantalones, botas y una bufanda alrededor del cuello. En su cintura había un extraño cinturón con una hebilla que tenía la forma de una piedra.
"¿Necesitas la ayuda de una hermosa chica?. La joven habló con una sonrisa amistosa.
Tatsumi solo se le quedó mirando antes de sonreír. "Si".
Hola a todos aquí les traigo otro capítulo de esta fantástica historia. Sé que es muy tarde pero créame recién termino de escribir este capítulo tratando de evitar los faltas ortográficas y todo eso. También les quiero decir que voy a incluir partes nomás del anime en esta historia. Aunque también podría incluir partes del manga, pero el problema es que no he podido encontrar donde pueda leerlo. Si alguno de ustedes me podría decir dónde puedo leer el manga del Akame GA Kill lo agradecería bastante. Sí nada más que decir. Me despido cuídense hasta el próximo capítulo.
