Capítulo 9 Las Dudas de Tatsumi
En los profundos y oscuros bosques que rodeaban la base de Night Raid. Tatsumi, que tenía a Onyx guardada en su espalda, se encontraba corriendo por estos mismos, con una increíble velocidad. Para el castaño esto le resultaba algo nostálgico.
El correr por esté oscuro, pero extenso bosque, sin un rumbo fijo. Le recordaba el cómo había llegado al bosque donde había conocido a Onyx. Ese pequeño, pero simple recordatorio. Lo hacía sonreír. Una sonrisa que era vista, por otra de las personas que también estaba corriendo por este bosque.
"¿Parece que estás de buen humor?". Dijo un hombre con un extraño peinado en su cabeza. Vestía una especie de armadura verde en la parte de superior de su cuerpo. Tenía unos pantalones de color crema, con unas botas de color negro. Encima de él, tenía puesta una chaqueta negra bastante grande, con unas púas en sus hombros.
"Sí, solo estaba recordando algo". Tatsumi le respondió a Bulat.
"Eso está bien, pero no te desconcentres. Tenemos una misión que cumplir".
"Sí, no se preocupe, yo...".
"Oigan, ustedes dos dejen de hablar y pónganse serios". La voz de mine los interrumpió. "Tenemos personas que matar, y nos ayudará que ustedes dos sigan hablando como si nada". Mine les recriminó a los dos.
Bulat río por el comentario de Mine, mientras que tatsumi solo se quedó callado. Desde que ellos habían salido de la guarida, Mine había estado con misma actitud hacia el. Aunque en parte tenia razón para estar así con el.
Todos ellos estaban corriendo por los bosques que rodeaban la base, buscan a los intrusos que habían logrado descubrir la ubicación de la base. Según palabras de Lubbock, eran un total de 8. Ante este descubrimiento, Najenda ordenó encargarse de cada uno de ellos. Ninguno de ellos debían salir de aquí.
En otras palabras, todos debían morir.
Cada uno de los integrantes de Night Raid se separo en dos grupos. Menos Leone, que decidió ir solo. Según ella, quería tener más diversión para ella.
Ls demás fueron entre dos. Mine con sheele, Akame con Lubbock, y Tatsumi con Bulat.
Todos estuvieron de acuerdo.
El grupo de Akame y Lubbock, fueron los primeros en separar de ellos. Mientras que Mine y sheele siguieron con Bulat y Tatsumi, por un rato antes de separarse.
Tatsumi vió como sheele se metía entre unos arbustos ocultándose, mientras que Mine daba grandes saltos para trepar un montaña y poder obtener una buena posición para usar su Teigu.
Tatsumi las vio como se alejaban y se ponían en posición para atacar.
"Por fin, se fue esa mocosa".
La voz de Onyx, apareció en la mente de su portador. Y, como siempre, cada vez que el castaño y la Teigu interactuaban con ella, Onyx siempre usaba una voz de cansancio y molestia.
"Tranquilo amigo, tenemos que estar serios en este momento". Tatsumi dijo tratando de calmar a su compañero.
"Lo sé, pero aún así me resulta difícil hacerlo. Y aún más, por qué más tarde tendremos que entrenar con ella, todo el santo día". Onyx habló quejándose.
"Onyx, ya hablamos de ésto".
La Teigu dejo escapar un suspiro. "Si, lo hicimos. Lo único bueno que espero de tener que nosotros estar con ésa niña engreída. Es que espero que ella se vaya. O, nos dejé solos, al menos por un par de horas".
Las palabras de Onyx causaron que el castaño levantará una ceja en señal de confusión. "¿Porque dices éso Onyx?".
"Solo digamos, Portador. Que tengo una tarea en mente que quiero que nosotros hagamos hoy día". La Teigu respondió sonando algo, misterioso.
"¿Que tarea...?".
Antes de que Tatsumi pudiera averiguar más sobre lo que estaba hablando Onyx, una voz lo llamó.
"Tatsumi". La voz de Bulat lo hizo sacar de sus pensamientos.
"Eh, sí". Respondió el castaño.
"¿Te pasa algo?. Estuviste con la mira perdida unos momentos mientras seguías corriendo".
"Oh, no fue nada. Solo estaba pensando en algo". Respondió tratando de sonar tranquilo.
"Bueno, aún asi, no te desconcentres. Pero tampoco te exijas. Solo tienes que concentrarte en el campo de batalla".
"Entendido, señor Bulat".
"Oh, y también. Puedes llamarme 'Hermano', o también, puedes llamarme 'Muñeco'". Bulat dijo mientras se señalaba con su dedo.
Tatsumi solo pudo sonreírle en respuesta. "Esta bien, Muñeco".
"Eso estuve increíble. Y por haberme llamado así. Te mostraré algo muy especial". Bulat se adelantó unos metros más hacía adelante, antes de detenerse mientras deslizaba sus pies en el suelo y ponía su mano en el suelo. Tomando un momento para respirar dijo con una fuerte, pero poderosa voz.
"INCURSIOOOOOOOOO".
Al finalizar esa simple palabra, una armadura apareció de la nada y comenzó a rodear por completo el cuerpo de Bulat.
Pronto todo el cuerpo del asesino del extraño copete, su cubierto por una armadura de colores blancos y plomos, con lineas negras, y un gran chaqueta, que casi parecía ser una capa. La armadura tenía placas en sus hombros, pecho y rodillas. En su cabeza había un casco con lo que parecían ser dos puas de color negro. Tenía los orbes de color amarillo en sus ojos. La boca de esta estaba cubierta por unas placas de metal, que tenían unos cuatro huecos en estás. Atrás de Bulat había una enorme lanza de color rojo, del mismo color que la hoja de esta.
Tatsumi quedó maravillado al presenciar la armadura de Bulat. "Wow, es increíble".
"Si que lo es". Onyx dijo también asombrado por la armadura.
"Te gusta, ¿No?. Esta es mí Teigu Incursio". Bulat dijo mientras flexionaba sus brazos.
"Nunca antes vi una Teigu así". Tatsumi respondió.
"Verdad que es genial. Bueno, mejor sigamos con nuestro trabajo". Bulat se volteó y miro el bosque. "No te alejes mucho, y recuerda observa el poder de las Teigus".
"Lo haré". Dijo el castaño, mientras en su cabeza pensaba otra cosa. "Aunque, yo ya se cuál es el poder de una de ellas". Pensó a su vez volteaba a ver a Onyx que estaba en su espalda.
En algún otro lado del bosque, los demás asesinos se encargaban de acabar con sus oponentes. Akame, solos mata con un solo corte en algún lado de su cuerpo. Solo ése simple corté basto para luego morir. Mine estaba en un risco apuntando con su Teigu, pumkimp, justo cuando estaba por apretar el gatillo, uno de los bandidos salto de los arbustos y se dispuso a matar, cuando de la nada su cuerpo fue partido a la mitad por un parte de tijeras enormes.
Era sheele, quien había aparecido por atrás de él bandido y los había partido. Lo único que ella dijo, con una expresión vacía y fría, fue: "lo siento".
Acto seguido Mine disparó un fuerte, pero poderoso rayo de su Teigu, en dirección del bandido que esta huyendo. Apenas el disparó de energía tocó al hombre, todo su cuerpo fue desintegrado en una explicación de energía amarillo.
El sonido de la explosión fue tan fuerte que Leone, que estaba con su Teigu activada, la pudo oir con claridad.
"Esa fue la Teigu de Mine. Dioses, en verdad hace un gran ruido cuando dispara. Yo en cambio, prefiero usar mis propias manos". La rubia comento con una sonrisa, mientras miraba sus manos transformadas en garras, llenas de sangre. Ella estaba sentada encima de un montón de cuerpos muertos de los bandidos.
En una cueva Lubbock, estaba sometiendo a una chica con sus cordeles. Las cuerdas estaban tan apretadas, que el cuerpo de la chica comenzó a sangra por la presión.
"En mis cordeles no estoy aplicando tanta presión. Y éso solo lo hago porque eres mujer". Dijo el peli verde.
"Por favor perdóname la vida. Te prometo hacer lo que sea, pero no me mates". La mujer rogó, mientras lloraba por el dolor y el miedo.
"Ni hablar, una vez conocí a un tipo que murió por sus bajos instintos". Lubbock movió su mano el sonido de algo girando se escuchó por toda la cueva. Los cordeles que estaban rodeando el cuerpo de la joven, finalmente fueron presionados con tanta fuerza, que algunas partes internas de su cuerpo fue destruidos.
El peliverde soltó los cables que rodeaban a la jóven y esta calló al suelo sin vida.
"Bueno, ya terminé". Dijo como si nada, para después irse del lugar.
Pero antes de hacerlo, se volteó para ver el cuerpo sin vida de la jóven.
"Maldición, esta parte de trabajo que me fastidia". Dijo con cansancio y molestia.
De regreso con Tatsumi y Bulat. Los dos estaban en sus posiciones, preparados y listos para enfrentar al enemigo.
Tatsumi estaba en unos arbustos, ocultó, esperando a que algún bandido aparezca.
Bulat en cambio. Estaba caminando como si nada y esperando a que alguno de los enemigos aparezca de sorpresa para matarlo.
Bulat había sugerido que tatsumi se escondiera, mientras que Bulat se encargaba de encontrar o atraer al enemigo. Si el enemigo aparecía y vieran que eran muchos para uno de ellos lo pudiera enfrentar. Entonces, el otro saltaría para ayudarlo. Tatsumi estuvo de acuerdo.
Había pasado unos pocos minutos, minutos los cuales el castaño había estado esperando a que algún bandido apareciera. Pero los minutos estaban pasando y no aparecía nadie. Lo único que Tatsumi pudo escuchar fué el sonido de una fuerte explosión resonando por todo el bosque.
El joven espadachín al escuchar ése sonido, pensó que talvez podía a ver sido la Teigu de Mine. Y sus pensamientos fueron acertadas por la afirmación de Onyx.
Ésto sorprendió mucho al jóven. Tatsumi sabía un poco del Teigu de Mine, gracias a que Onyx la habia dicho sobre ello. De hecho, Onyx le había dicho, el nombre y habilidades de algunas de las Teigus de los asesinos de Night Raid.
Onyx le había hecho ésto, para que supiera, que tipo de Teigu tenía éstos asesinos. Y también, lo hizo para advertirle a su portador cuál de ellos tenía el Teigu más peligroso y que el estuviera atento en caso de que alguno de ellos lo intentará atacar.
Aunque el castaño dudaba de que alguno de los asesinos intentará a atacarlo. Ya que habían pasado varios días desde que se unieron a ellos. Y ninguno de había intentado algo malo contra él y Onyx. (A excepción, de los comentarios e insultos negativos que Mine le lanzaba de vez en cuando). Igualmente, agradeció a su compañero por la información que el le brindo.
"Aún no puedo creer que la Teigu de Mine sea capaz de provocar tanta destrucción". Dijo Tatsumi mientras miraba hacia una parte del bosque.
"Crealo, Portador. La Teigu de ésa niña rosada, y muy potente y poderosa. El poder de pumkimp es tan grande, como el ego de ésa mocosa". Onyx habló.
"¿En serio es tan grande?. Dime, es casi como el tuyo". Preguntó el castaño.
"Algo así. La verdad, no estoy seguro. De si su poder es cómo el mío".
"De cualquier forma, gracias amigo por informarme de las Teigus de Night Raid".
"De nada, Portador. Espero que esta información le vaya a servir para su protección".
"Si". El jóven volvió a tomar su dirección hacia el lugar donde tenía que vigilar. "Oye, Onyx. Contestame algo".
"Si, Portador. ¿Cuál es su pregunta?".
"¿Como hiciste para averiguar el nombre y habilidades de las teigus de los demás miembros?. ¿Acaso, los Teigus de ellos también pueden hablar como tú y se comunicaron contigo?". El joven habló haciendo esa pregunta, ya que para el era la única idea que se le ocurrió. Y esperaba que Onyx le respondiera que sí.
"La verdad, no. Las teigus de los asesinos no pueden comunicarse. Al menos, no como yo lo hago". Respondió el Teigu un tanto incómodo. "Averigüe está información, de otra forma".
Tatsumi pareció un tanto confundido e intrigado. "¿De que forma hablas?".
"Pues, verá, anoche yo...".
El sonido de unos arbustos moviéndose hizo que la Teigu dejará de hablar de éso.
De los arbustos, salió un bandido que tenía la cabeza de un animal, hecha de tela puesta. Llevaba puesto unos pantalones de color marrón muy desgastados, y unos zapatos de color negro. En su cintura llevaba una espada.
Tatsumi y Onyx lo estaban mirando fijamente.
"Ahí está". Onyx dijo su era de total seriedad.
"Vamos amigo, terminemos con ésto". El castaño agarró la espada que estaba en su espalda y salió del arbusto dónde estaba escondido.
El bandido estaba mirando a cualquier lado, para ver si lo habían seguido, que no se percató del joven que se estaba acercando a él.
Tatsumi estaba a pocos centímetros del bandido, cuando decidió hablar. "Se terminó el caminó, hombre". La voz del castaño llamó la atención del bandido, quien se giró para verlo.
Al mirarlo, vio la expresión seria y fría en sus ojos esmeraldas y en su rostro. El cabello castaño cubierto solo un poco de éstos ojos esmeraldas.
El bandido sintió un poco de miedo por esa mirada. Parecía que en sus ojos había una furia casi incontrolable. El bandido sentía tanto miedo que apenas ai pudo tratar de agarrar su espada para atacar. Solo pudo hablar entre gemidos, mientras el jóven castaño se acercó a él.
"Espera, no, lo hagas". Pidió al jóven.
Tatsumi se detuvo un momento. Tenía su espada desenvaina y lista para atacar. Pero, algo lo detuvo.
"No, me mates. Por favor". La voz de súplica del hombre lo hizo levantar su cabeza y mirarlo.
"Yo sólo, vine con los otros, porque necesito el dinero". El hombre habló suplicante. "Necesito el dinero, para salvar a mi gente, mi aldea".
Loa ojos del castaño se abrieron por completo. El agarré en su espada de repente se gizo más flojo. Su mano comenzó a temblar, y su expresión sería deshizo por completo. Reemplazandola por una de duda y tristeza.
Tatsumi miró al bandido a los ojos. El rostro del bandido había una de miedo y súplica. Ésa solo mirada hizo que Tatsumi tuviera un recuerdo, un recuerdo muy, oscuro. Tan oscuro, que tuvo que agachar la cabeza, para tratar de evitar soltar las lágrimas que esté recuerdo le generada.
Mientras el castaño trataba de contener la tristeza que estaba sintiendo, el bandido siguió hablando.
"Por favor, no quiero morir".
Tatsumi dejo de llorar, levantó una de sus brazos para limpiar sus ojos, para después mirar al bandido a los ojos. El castaño tenía una mirada triste. "Tranquilo, no lo harás".
El bandido sonrió y se sintió más tranquilo por lo dicho por el castaño. Y, antes de que el pudiera hacer o decir algo. Tatsumi saltó hacía él, con su estaba en mano, lanzándose dándole un profundo y gran corte en su pecho.
El bandido apenas pudo reaccionar al corte, que, por extraño que parezca, no sentía dolor. Sólo sintió un profundo cansancio y sueño. Antes de caer al suelo y no poder levantarse.
Tatsumi miró al bandido aún con su espada en mano. Lo observó durante un rato, para después agacharse a él y susurrarle en el oído. "No te muevas, no hagas nada. Solo quédate callado, y todo saldrá bien".
El bandido no comprendía nada. No podía moverse aun si quisiera. Solo sabía, estaba a merced de éste chico, y, de sus compañeros. Los asesinos.
Tatsumi estaba guardó su espada en su vaina. Levantó su vista y miro a su alrededor para ver si alguien más estaba cerca de él. Al parecer, no había otra persona aparte de ellos. Eso lo alivió un poco. Solo un poco, antes de comenzar a sentir el miedo de lo que los demás harían si descubrieran que uno de los bandidos estaba vivo.
"Maldición, ahora que hago". Pensó en su cabeza. "Necesito sacarlo de aquí. Talvez, cuando los demás hayan terminado con los otros bandidos, pueda encontrar un momento para poder sacarlo de aquí. Si, éso es. Podría hacer éso. Pero, la jefa, dijo que ninguno debía salir de aquí. Demonios, también esta el hecho de que sabe la ubicación de la base. Rayos". El jóven comenzó a caminar de un lado para otro, tratando de encontrar una solución a esté problema. "Talvez, pueda convercerlo de que no diga nada. Si, puedo hacer éso. El dijo que solo quiere dinero para su aldea. Yo podría darle dinero y sacarlo y también...".
"Tatsumi". La voz de Bulat hizo que el jóven dejara de pensar.
El castaño se giró en dirección de la voz y vió a Bulat con su armadura puesta, acercándose a él. Tatsumi estaba nervioso y asustado. Bulat no debía enterarse de ésto. Y menos, el resto del equipo. Si lo hicieran, las consecuencias serían muy malas para él y para el bandido.
"Hola, Bulat". Dijo el joven tratando de sonar lo mas convincente que podía.
"Veo que acabes con él". Bulat señalo al bandido, al parecer muerto.
"Si, lo hice". Dijo nervioso el joven.
"Bien, en ése canso. Sígueme, debemos acabar con el resto".
Tatsumi sonrió ante la petición de Bulat. Si lograba alejarse lo suficiente, podía encontrar la forma de ocultar el cuerpo del bandido, para después volver por el y luego sacarlo de la base sin que los demás se enteren. Confiaba en el bandido no haya muerto por la herida. Después de todo, se aseguro de hacerlo tan profundo.
"Si, vamos Bulat".
Pero justo cuando se dispuso a acompañar a Bulat. Unos bandidos que habían estado escondidos, salieron de los arbustos con sus armas listas para atacar a Bulat quien estaba con la espalda hacía ellos.
La preocupación inundo a Tatsumi. "¡Bulat, atrás de tí!".
El joven agarro su espada preparado para tratar de ayudar a su compañero.
Bulat, sin ningún signo de preocupación o miedo. Tomó su lanza que estaba en su espalda. Y con una rapidez, y fuerza descomunal, comenzo a moverla de círculos por todo su cuerpo. Los cuerpos de los bandidos que estaban a pocos centímetros de él, fueron destrozados por completo no quedó casi nada de ellos. Nada, excepto, la sangre. La misma que estaba ahora en cielo. Arriba de Bulat. Cuando esté dejó de mover su lanza, y se quedó quieto. La sangre que estaba suspendida en cielo. Cayó encima de él. Bañando todo su cuerpo de esta misma.
Tatsumi quien estaba mirando todos ésto, solo pudo quedarse quieto sin hacer otro movimiento. Tenía una mirada de shock y sorpresa en su rostro. Sorpresa por el increíble fuerza que proyectaba Bulat. Y shock por la sangre que lo estaba cubriendo. El jóven nunca había visto a alguien acabar asi con su oponente. Ni él, ni sus amigos. Todos ellos solo daban un golpe precisó y fuerte al oponente para acabar con él.
Pero, en cambio. Bulat, lo hacía de una forma tan, letal. El castaño todavía estaba ahí parado, sin moverse, todavía observando la sangre que estaba bañando la armadura de Bulat.
El miró como la sangré manchaba el color blanco de armadura, que para el era hermoso. Con ése tono rojizo, y oscuro. El castaño al mirar por primera vez la armadura de Bulat, lo podría definir como algo hermoso y poderoso. Pero, ahora. Solo podía sentirse asqueado, y disgustado.
El jóven espadachín, también empezó a sentir como su cabeza le empezaba a generar un recuerdo. Un recuerdo, que lo hizo sentirse aún más disgusto, y triste. Incapaz de poder contenerse, decidió apartar la mirada y cerrar fuertemente los ojos. Ahora no quería hacer nada, ni decir nada. Solo quería una cosa. Y era tratar de dejar de pensar en ese recuerdo. Por lo que, decidió dejar de pensar en todo lo que le rodeaba. Toda su concentración estaba en ese recuerdo y en poder tratar de volver a guardarlo. Estaba tan concentrado en hacer éso, que no se percató de las palabras de advertencia que Onyx le estaba dando. Ni tampoco, de la sombra que comenzó a manifestar de detrás. Solo salió de sus pensamientos, cuando sintió cómo la hoja de algo, rozaba un poco su mejilla.
Sus ojos se abrieron por completo y se giraron para mirar a su lado derecho donde miro como su mejilla tenía un pequeño corte. Movió toda su cabeza, hacía la derecha para ver, que la lanza de Bulat, estaba en el suelo, su hoja estaba atravesando el cráneo del bandido a quien el había derrota momentos antes.
Tatsumi observó con horror ésto. El bandido que se supone debía estar fingiendo estar muerto. Ahora, estaba con una enorme lanza atravesando su cráneo y su mano izquierda estaba su espada. Probablemente, esta listo para atacar.
"Debes tener más cuidado, tatsumi. Siempre asegúrate de acabar con el enemigo". Bulat con total calma.
Tatsumi no respondió estaba aún sorprendido. Su corazón comenzó a latir con más fuerza, y comenzo a respirar de forma agitada. Al ver el cuerpo del bandido, ahora si muerto. El jóven no pudo evitar recordar con claridad, una imagen, algo familiar. Una imagen, que trató de reprimir. Una imagen, que era la de un cuerpo muerto.
"Tatsumi, ¿Estás bien?". Bulat volvió a preguntar, confundido y extrañado por el silencio del joven.
El castaño al volver escuchar que lo llamaban, solo pudo asentir. No podía hablar, ahora. Solo, podía asentir con su cabeza. ¿La razón de esta acción?. Simple, si hablaba, cualquier persona que lo escuchará, podia identificar con facilidad que estaba tratando de no llorar.
Bulat solo se le quedo viendo. Los demás miembros de Night Raid, comenzaron a llegar. Ahora, todos estaban reunidos.
"¿Y bien chicos ,como le fué?". Preguntó leone con una sonrisa burlona. "¿Acaso ustedes tuvieron tiempo oara divertirse entre ustedes?".
Bulat se rió por el comentario de la rubia. "Para nada Leone. Todo salió bien. Acabamos con todos, verdad tatsumi?".
Tatsumi le tomó un momento para calmarse antes de responder. "¡Si!. Todo salió bien chicos". Dijo tratando de sonar como si quisiera llorar.
Los demás miembros lo miraron fijamente. La mayoría como sheele, Lubbock y Mine, estaban como si nada. Como si no hubieran detectado nada extraño en la voz del joven. Pero Akame, Leone y Bulat, si lo hicieron.
"Bien, en ése caso tenemos que volver a la base". Mine informó con molestia. "Tenemos cosas que hacer, y en especial tú". Ella señalo con su dedo al castaño. "Recuerda que hoy sera mis subordinado. Así que, será mejor que te prepares".
Tatsumi no se volteó, solo asintió y respondió. "Lo haré. Pero, ¿Los puedo alcanzar luego?. Quisiera seguir buscando por el bosque y ver si es que ya no hay mas enemigos alrededor". Pidió el jóven.
"¡¿Que?!. ¿Porque quieres hacer éso?. Ya acabamos con todos, tenemos que volver. ¡Espera, seguro solo quieres poner escusas, para evitar tener que hacerme caso, no es así!". Mine lo acuso enojada.
"No, yo en verdad, quiero asegurarme de que acabamos con todos". Tatsumi volvió a hablar, pero ya no podía ocultar casi su voz de llanto.
"No te creó, nos vamos ya! O si no...". Mine iba seguir hablando cuando la voz de alguien la interrumpió.
"Hay que dejarlo". Akame habló para después caminar hacía la base. "Te esperamos Tatsumi".
Los otros miembros la siguieron. Dejando solo a Tatsumi y Mine.
"Oigan, espérenme!". Les gritó enojada. "¡Tu, cuando vuelvas me aseguraré de hacer trabajo el doble de lo que pensaba hacerte!". Y con ésas palabras Mine se alejó de él, marchando enojada a la base.
Cuando ya todos se fueron, el castaño finalmente se soltó unas cuantas lágrimas que había estado conteniendo. También, quería gritar. Pero no podía. Ya que eso llamaría la atención del resto. Ahora, solo podía llorar en silencio. El castaño miró al bandido muerto a su lado. La lanza que Bulat le había lanzado a su cabeza, se había ido. Dejando solo el tremendo desastre que ahora, era su cabeza. Tatsumi pasó su mano por lo que antes era su rostro, y toco lo que antes eran sus ojos. Ahora solo un enorme hoyo. Las únicas palabras que salieron de la boca del jóven, antes de volver a llorar fueron: "Lo siento".
"¿Portador se encuentra bien?". La Teigu le preguntó a su portador, pero no respondió. Solo se quedó callado. Observando el cuerpo, ahora frío, y tieso, del ladrón al que su, compañero, mató.
Base de Night Raid - 10:30 am.
Tatsumi se encontraba para en una de las paredes de la guarida de Night Raid. Estaba cruzado de brazos y tenía una expresión de seriedad en su rostro. No había dicho ni una palabra desde que volvió del bosque. Ni siquiera cuando Onyx intentó hablar con él. El castaño solo se mantenía callado. En silencio. Sin hacer ruido. Sólo, guardaba silencio, mientras esperaba a Mine.
Habían pasado unas cuantos minutos, desde que volvió a la base. Y como era de esperarse, todo los otros miembros estaban tranquilos y calmados. Todos estaban como si nada. Como si hace unos momentos no hubieran matado a unas personas. Al momento que los otros lo vieron entrar, todos lo saludaron con alegría y felicidad. Bueno, todos excepto Mine. Quién fue la única, que lo recibió con hostilidad. Tatsumi no se inmutó por éso. Solo se quedó callado y dejó que ella terminará de hacer lo que era hiciera.
Mine lo estuvo insultando durante alrededor de unos 30 minutos antes de detenerse y decirle que como ahora ella le tocaría entrenarlo. El tendría que hacerle caso. El castaño solo asintió. No dijo nada. Mine al ver esta acción, miro al castaño algo extrañada. Pero igual decidió ordenarle que la esperara aquí. Tatsumi asintió e hizo lo que le pidió.
El joven de ojos esmeraldas no se había movido en ningún momento, solo quedó ahí esperando a su compañera. Y mientras lo hacía, por su mente empezaron a pasar la imágenes del bandido asesino por Bulat.
"No, no, no". Dijo en susurros, mientras movía la cabeza de una lado a otro tratando de negar éso recuerdos.
No era momento para recordar éso. Ahora no. Justo cuando estaba en la base de los asesinos más peligrosos y buscados de todo el imperio.
"¿Te pasa algo, tatsumi?". Una voz le habló.
Tatsumi se giró en dirección de esa voz y vió a sheele mirandolo con algo de duda en sus ojos.
Haciendo un esfuerzo para no demostrar que estaba recordando lo de hace un momento. El castaño adoptó un rostro amigable y alegré. "Hola sheele. No pasa nada. Solo estoy esperando a Mine". Dijo con una sonrisa.
"¿Que raro, Mine normalmente no se tarda tanto en prepararse para ir al imperio?". Dijo sheele mientras tenía un dedo en una de sus mejillas.
"Seguro tendrá algo planeado para mí. Ya que hoy me toca entrenar con ella". Respondió Tatsumi algo pensativo.
"¿Quieres que vaya a verla para ver porque tarda tanto?". Preguntó sheele.
"No lo hagas sheele". Najenda dijo metiéndose en la conversación de los otros dos jóvenes. "Tatsumi, mejor ve a verla tú. Después de todo ahora estás bajo las órdenes de Mine. Y uno de tus deberes es asegurar de vayas por tus superiores".
"Está bien, jefa. Lo haré". Dijo el castaño para irse a ver a Mine.
Mientras tatsumi se alejaba de las otras dos chicas. Sheele dijo algo que Tatsumi no pudo escuchar.
"Pero, jefa. Si lo que dijo es verdad, ¿Porque nosotros hacemos lo mismo?". Preguntó la peli morada a su líder.
"Tranquila sheele, es sólo parte de entrenamiento". Respondió Najenda con una sonrisa. Pero está expresión cambió a una de seriedad. "Créeme, tatsumi va a necesitar mucho entrenamiento".
"¿En serio?". Preguntó sheele.
Ella asintió, para después voltearse e irse a hacía el comedor. "En especial, después de la expresión que ví en su rostro. Voy a tener que aumentar el entrenamiento de tatsumi, para evitar que él no vuelva a mostrar esos pensamientos". Se dijo mentalmente.
El castaño estaba caminando en dirección de la habitación de Mine.
Llegó hasta la puerta, y tocó suavemente la puerta con una de sus manos. "Oye Mine, la jefa me mandó a preguntar por ti". El castaño habló con tranquilidad. "¿Estás bien?".
Esperó una respuesta de ella, pero no recibió ninguna.
"¿Que extraño, no me responde?". Se preguntó en su cabeza. "¿Me preguntó que estará pasando?".
Tatsumi agarró el pomo de la puerta y justo cuando estaba a nada de abrirla la voz de Mine se escuchó del otro lado de la puerta.
"¡Ni se te ocurra abrir la puerta!". Ella le habló, más bien le gritó con una voz amenazante.
Tatsumi se sorprendió por esta acción. "¿Disculpa Mine, solo quería ver si estas bien?".
"Estoy bien, me estoy cambiando saldré en unos minutos". Mine dijo con molestia. "Si abres esa puerta, te disparare justo en la frente". Mine amenazó al castaño.
La cara del jóven adoptó una de puro miedo. No quería saber si lo que decía era enserio. El recordó el sonido y la explosión que la Teigu de Mine causaba al momento de ser disparará. La solo idea de que su Teigu le hiciera lo mismo a él. Hizo que él joven soltara el pomo de la puerta y saliera en dirección del comedor. "Está bien. Te esperaré con las demás". Dijo para después irse.
Afuera de la Base de Night Raid - 11:00 am.
Tatsumi estaba parado afuera observando el bosque que rodeaba toda la base. Estaba vistiendo una camisa blanca y pantalones negros, junto con unas botas marrones. Onyx no estaba en su espalda. El castaño la había dejado en su cuarto. Cuando había ido a cambiarse para ir a ver el imperio.
Mientras el joven observaba las hojas de los árboles moverse con el renuente viento que estaba sintiendo. Pensó en las palabras que Najenda le dijo.
"Ellos acaban con las personas, para crear un imperio mejor".
Un "Hmm" se escuchó de la boca cerrada del castaño. Por el sonido y el tono que se podía escuchar, parecía sonar casi como si fuera una queja. Aunque claro. Nadie lo podía oir. Nadie, aparte de Onyx.
"Portador, ¿Esta bien?". La Teigu le volvió a hablarle a su usuario.
Tatsumi escuchó como su compañero le hablaba. Lo había oído como él le estado hablando desde que dejó de llorar por la muerte de ése hombre. Pero, el joven no le respondió. Y no era porque, no quisiera responderle. Sino porque en ésos momentos estaba tratando de calmar su mente. Y ahora que lo había hecho. Decidió responder a la pregunta de su Teigu.
"Si Onyx, estoy bien. solo, me dejé llevar por algo".
Onyx escuchó la respuesta que le dijo su usuario. Y por primera vez, sintió que su portador no era del todo sincero con él. Y éso, era algo, que en verdad, a Onyx, le hacía sentir, muy, confundido.
Desde que se conocieron, Onyx y Tatsumi siempre hablaban entre ellos, con claridad, confianza, y, honestidad. Pero justo ahora, Tatsumi no estaba expresando esas emociones. Y éso lo podía confirmar por el tono que estaba usando. Necesitaba averiguar el porque, Tatsumi estaba así.
"Pero, portador. ¿Porque siento que usted...?". Pero antes de que pudiera preguntarle, una voz lo interrumpió.
"¡Con que ahí estabas!". La voz de mine se escuchó por todo el lugar. Y por el tono, y volumen de voz que usaba. Se podría decir que estaba molesta. Incluso, aún más de lo que ya estaba.
Tatsumi se giro y vió a Mine, parada mirándolo con fastidio. "Hola Mine, ¿Cómo estás?".
"¡¿Que como estoy?!". Le pregunto aún más enojada. Al parecer la pregunta del castaño hizo que la pelirosa se enojará aún más con él. "Estoy molesta. Primero, una persona casi entra a mi cuarto, por no ser paciente. Segundo, cuando ya estoy lista. Me doy cuenta que tu no estás por ningún lado de la base. Y me doy la molestia de buscarte por todo el lugar. De no ser porque Sheele me dijo que estabas afuera esperandome, seguiría como una idiota buscándote".
El castaño se rasco la parte de atrás de su cabeza. "Perdón Mine. Pensé que era mejor esperarte aquí afuera. Para que ya estar listos para el día que nos espera".
La pelirosada lo miró un momento de arriba para abajo, antes de suspirar. "Tienes suerte de que hoy te necesite para completar la misión que tenemos".
"¿Haremos una misión?". Preguntó confundido y asombrado.
"Obvio, porque más iríamos a la capital". Respondió Mine con fastidio, mientras camina hacia el jóven.
Tatsumi estaba pensando un momento antes de responder. "Tiene sentido".
"Ahora, escúchame bien". Le señaló con el dedo. "La misión que haremos es muy importante y necesito tu total colaboración para completarla, ok?". Le preguntó con un tono serio.
El castaño se sorprendió por la forma de hablar de Mine. Nunca le habló así. Por lo general, Mine siempre usaba un tono de burla, enojó, o fastidio. Pero, ahora. Ella hablá como si está misión fuera muy importante. Como si el mundo entero dependiera del éxito de esta misión.
Ése pensamiento hizo que el castaño se pusiera serio. Así adoptando como pose militar respondió con un tono firme pero respetuoso. "Por supuesto, mine. Cuánta con todo mi apoyo".
Mine sonrió por la respuesta del castaño. "Bien, ahora que aclaramos ése punto". Ella dejó de señalar con el dedo y camino hacía el frente. "Vamos de una vez".
Tatsumi la miró caminar unos minutos, antes de empezar a caminar a su dirección.
Onyx sintió como su portador se alejaba cada vez más. Pensó en tratar de hablar con él, mientras iban al imperio. Pero decidió no hacerlo. Su portador ahora tenía una misión muy importante, y necesitaba estar concentrado plenamente para completarla. Si le preguntaba o si lo distraía, eso perjudicaría la misión. Y, por ende, también a su Portador. Asta que, decidió dejar de la el tema. O, al menos, por ahora.
Calles de la capital 12:30 pm.
Tatsumi y Mine se encontraban caminando por las calles del imperio.
Les tomo solo unos minutos salir del bosque, y llegar a la entrada del imperio. La base de Night Raid tenía varias rutas y caminos que los podían conducían al imperio, sin dejar rastro de ellos hayan venido de la base. Al muy útil, para asesinos que buscan acabar con personas dentro del imperio sin ser detectados.
Los dos jóvenes tomaron uno de esos caminos y esté los llevó hasta la entrada de la capital. Había unos guardias que custodiaban la entrada, vestían armaduras imponentes que les cubrían todo el cuerpo, incluso sus rostros. Cada uno de ellos tenía en una de sus manos lanzas bastantes grandes. Tatsumi ya los había visto. Éstos eran los mismos guardianes que él vio cuando llegó por primera vez al imperio, junto con Onyx.
Los guardias al detectar que ambos se acercaron a ellos. Los miraron un momento, antes de dejarle pasár.
Tatsumi y Mine caminaron con tranquilidad al lado de ellos. Aunque al castaño le resultaba difícil estar tranquilo. Mine le estaba susurrando cosas al oído.
"¿Quieres calmarte?. ¿Parece como si quisieras correr?".
"Lo siento, es que, pensé nos iban a reconocer. Por ya sabes". Dijo el castaño con algo de miedo.
"No lo harán, créeme. Si ayer hiciste bien tu trabajo, y no te vió nadie cuando lo hiciste, entonces no te van a detener y preguntarte sobre Ogro". Ella le explicó.
Tatsumi dejó escapar un jadeo de su boca. Sus preocupaciones por si alguien le llegaba a decir si el tuvo que ver con la muerte de Ogro, fueron descartadas. Sin embargo, eso no borraba lo que hizo el joven al oficial corrupto.
Y eso, él lo sabía. Ya que puso una cara de incomodidad, y tristeza.
"¿Oye, que te pasá?". Mine le preguntó al castaño. "¿Porque tienes esa cara?".
Tatsumi al ver que ella había visto, la expresión que hizo, trató de cambiarla rápidamente. "No, no es nada. Sólo, estaba recordando, algo". Respondió tratando de sonar lo más convincente que podía.
Mine lo miró un momento con una expresión se seriedad, antes de voltearse y alejarse de él. "Como sea, solo no hagas ésa cara cuando estemos haciendo la misión".
"Lo haré". Dijo con una sonrisa un tanto incómoda.
Ambos llegaron hasta la plaza de la capital. Ahí los dos estuvieron observando a su alrededor. Mientras Mine observaba las diferencias tiendas que podían ver. Tatsumi estaba observando a las personas que caminaban a su alrededor. Miró las expresiones se tristeza, miedo y seriedad que ellos tenían.
"Ahora que lo veo con más claridad. Todos, aquí. Tienen, casi las mismas expresiones". El castaño habló con algo de seriedad.
"Están hacía por la situación actual del imperio". La pelirosada dijo sin dejar de mirar las tiendas. "Mejor no los mires. Por ahora, eso no es importante".
Tatsumi no pudo evitar hacer una mueca de molestia, por las palabras que le dijo su compañera.
"Ven sigueme". Mine habló. Mientras comenzaba a caminar.
"Ok". Tatsumi decidió seguirla.
Mientras ambos caminan, Tatsumi siguió mirando a su alrededor, vió a gente pidiendo limosnas a las personas, a guardias intimidando a algunas personas. Flores muertas y marchitas. El castaño no pudo evitar soltar un sonido de molestia por todo lo que veía. Trató cualquier otra cosa. Cualquier cosa que no fueran, algo que representará lo que en verdad era la capital. Así que, giro su cabeza en dirección de las casas, tiendas, o hasta incluso miro por los callejones.
Pero, fue en ése momento que vió algo, que lo hizo dejar caminar junto a Mine. El jóven dejó de caminar y miro con un expresión de asombro, y enojó, por lo que estaba viendo. Tanto era su enojó que no lo pensó un momento, y camino en dirección hacía el callejón donde estaba mirando. Dejando sola a Mine.
"Bien, creó que esa tienda sera un buen lugar para empezar". Mine habló mientras señalaba una tienda en específico. "¿Tu que opinas Tatsumi?". Le preguntó volteandose a su acompañante.
Pero al girarse, no había nadie. Ella se dió cuenta de ésto, y miró a todos lados tratando de encontrarlo. "¿A dónde fué?". Preguntó sin saber donde estaba el jóven.
En un callejón se encontraban tres personas, dos de estás eran dos jóvenes de una edad entre 17 a 20 años, llevaban ropa de civil. Y tenía una expresión de burla y superioridad en sus rostros.
La otra persona era una pequeña niña. No parecía tener más de 8 o 9 años. Llevaba ropas muy desgastada y ropa. Tenía una expresión de miedo y dolor en su rostro. Ella estaba siendo sostenida por el cuello por uno de los chicos. Y por la forma en como ella tenía sus brazos alrededor de brazo del joven que la sostenía del cuello. Parecía estar tratando de soltarse de su agarré.
"Ya basta, déjenme en paz". Pidió la niña a los jóvenes. Su voz parecía más una súplica que una petición.
"Y porque haríamos éso, si apenas empezamos". Uno de ellos habló con una tono de burla.
"Además, ¿De verdad piensas que vamos a hacerle caso a un extranjera como tú?". El otro habló con autoridad.
"Por favor, solo quiero irme a casa".
"Tu no entiendes, verdad?. Creó que vamos a tener que mostrarte quién mandá aquí". El jóven alistó su puño para golpear a la joven.
Pero antes que lo hiciera, una voz los interrumpió.
"Déjenla en paz".
Los tres se giraron para ver quién había hablado. Vieron que a la entrada del callejón estaba un jóven castaño parado con una expresión sería en su rostro.
"¿Y tú quien eres?". Preguntó con molestia una de los jóvenes que estaba intimidando a la niña.
"Soy una persona que te recomendaría que dejes en paz a ésa niña". Habló el castaño sin cambiar de esa expresión que tenía.
"¿Y porque te haríamos caso?. ¿Que acaso te importa esta niña?". Uno de ellos se burló de él. "Por si no lo sabes, esta niña es una refugiada y extranjera de otro país". El dijo como si ésto justificara lo que estaban haciendo.
"¿Y eso que tiene?". Preguntó el castaño mientras avanzaba poco a poco hacía los jóvenes. "El que sea refugiada, no cambia lo que es". El miró a la joven a los ojos. Sus ojos expresaban miedo y terror. "Es solo una niña". Dijo en un susurro.
"Bueno, sea lo que sea. No cambia que sea una extranjera. Así que, será mejor que te vayas y nos dejes terminar con ésto". Uno de ellos señaló a Tatsumi. "Ya sabes, si es que no quieres terminar muerto". El paso uno de sus dedos por su cuello, como si lo estuviera amenazando.
Tatsumi no se inmutó por la amenaza. En cambio, miro a la joven, luego a los muchachos, y después miro nuevamente a los muchachos. Los siguió mirando durante unos segundos más antes de soltar un suspiro y caminar hacía uno de botes de basura que estaban en el callejón. Y tomar la tapa de uno de ellos. "Ustedes se lo buscaron". Dijo entre susurro el jóven castaño.
Los dos muchachos, no entendieron nada de lo que estaba haciendo el jóven. Solo lo vieron tomar la tapa de uno de los botes de basura, para después empezar a ver cómo lo estaba aplastado con su mano.
"¿Que demonios hace?". Preguntó volteandose a ver a su compañero.
"No lo sé, talvez solo en un tonto queriendose hacer el héroe". Respondió el otro con burla.
Su compañero se rió por lo dicho por su compañero. Sin embargo, su risa duro poco cuando vió como algo metálico golpeó con fuerza la garganta de su compañero. Provocando que esté se cayera al suelo y quedará inconsciente.
"Pero, que diablos". Esas fueron las únicas palabras que pudo decir el muchacho. Ya qué después de ver a su compañero caer al suelo, se giró para ver al castaño. Pero lo único que vió fue ver como esté corría hasta él, y le conectó un fuerte golpe a su estómago.
El golpe fue tan fuerte, que hizo que el muchacho saliera volando varias centímetros hacía atrás quedando un poco más lejos que su compañero inconsciente.
La niña que había estado pegada al muro miro como sus dos atacantes estaban en el suelo. Sus ojos luego miraron a quien había hecho éso. El muchacho de cabello castaño, estaba ahí parado todavía con la pose de su puño conectado al estómago de su atacante. La niña lo miró sorprendida, antes de ver como él dejo de hacer esa pose y comenzó a pararse normalmente y empezar a chocar sus palmas entre sí. Como ai estuviera limpiándose. "Con eso es suficiente".
El joven luego miro a la niña. La niña al mirar su rostro, vió que ya no tenía una expresión de seriedad. Si no, una de tranquilidad y amabilidad. "¿Estás bien?".
La niña no supo que decir. Solo pudo asentir con la cabeza.
El castaño le dedicó una sonrisa, antes de pasar una de su mano por su cabello. "Tu cabello está desordenado". Pasó su mano por su cabello unos segundos más, antes de dejar de hacerlo. "Listo, ya quedó".
El cabello de la jóven que antes estaba desordenado. Ahora estaba un poco más ordenado. La niña todavía no dijo nada, solo pudo sonrojarse por la acción del jóven.
Tatsumi la miro de pies a cabeza. Vió que tenía unas cuantas heridas en sus piernas. Por lo que podía ver, no eran graves, solo superficiales. Solo tenía que ser tratadas y curadas. El joven se agachó lo suficiente para estar a la altura de la niña. "Oye, ¿Qué te parece si vamos a que te curen esas heridas?". Le preguntó con una voz amigable.
La niña no sabía que decir. Lo único que hizo para poder expresarse, era asentir con la cabeza.
El castaño sonrió. "Bien, en ese caso". El joven se paró y estiró su mano a la niña. "Vamos".
La niña lo miro un momento. Dudando si aceptar o no su ayuda. Pero, después de unos momentos decidió hacerlo. Tomando su mano los dos dejaron atrás el callejón y salieron a las calles de la capital.
Calles de la capital 1:00 pm.
Mine estaba caminando por las calles de la capital. Ella hacía un esfuerzo de parecer que estaba nerviosa y molesta. Lo cuál, por la forma en como la gente la estaba viendo. No estaba sintiendo muy efectivo.
"¡¿Donde diablos está?!". Grito en su mente. "¡¿Cómo se supone que me escapó?!".
Mine miró a su alrededor tratando de encontrar a su compañero. Bueno, a su ahora excompañero. Porque cuando lo encuentre, lo reportaría con la jefa. Y cuando lo haga, se aseguraría de hablar muy mal de él. Oh, el se iba a arrepintiera de haberla dejado sola.
La pelirosada estaba tan concentrada en encontrar al castaño, que no se percató que alguien se acercaba a ella.
"Juro que cuando lo encuentre lo voy a...". Ella iba a seguir quejándose, cuando alguien habló detrás de ella.
"Hola Mine".
Mine se dió medía vuelta para ver quién había hablado. Cuando lo hizo, se sorprendió al ver que era Tatsumi quien le había hablado. Estaba ahí parado con dos helados, en cada mano. Tenía una sonrisa en su rostro, mientras observaba a la pelirosada.
Mine al mirarlo. En vez de mostrar una expresión se calma por haberlo encontrado. Mostró una expresión de enojó e ira total.
"¡¿Donde diablos estabas?!". Ella le pregunto. No más bien, le exigió a él.
"Bueno, yo,... ". El castaño estaba tratando de encontrar una forma de responder a su compañera. Le tomó solo unos segundos antes de hablar. "Fui por unos helados". Dijo con una sonrisa.
Mine no parecía convencida en lo más mínimo. Solo miro los helados un momento antes de volver a mirar al castaño. "¿Helados?". Preguntó enojada. "¿Me dejaste sola por media hora, por unos tontos helados?".
El castaño no supo que decir. Solo pudo alzar los helados que tenía en sus manos y responder. "Son muy ricos".
La pelirosada le arrebato una de ellos y lo empezó a señalar con el. La forma en como lo hacía, provocaba que el contenido del helado empezaba a salirse y comenzará a manchar algunas partes de su cara. "Escúchame bien". Dijo un voz firme. "Nosotros estamos aquí para completar una misión muy importante. No para que tu puedas estar por ahí paseandote como ai nada. Hoy tu eres mi subordinado y yo la jefa. Así que, más te vale empezar hacerme caso. Porque si no, te prometo que mi reporte sobre tí hará que la jefa lo piense de nuevo sobre si fue buena idea haberte reclutado, entendiste?".
Tatsumi se sorprendió por éso. Olvidó que cada miembros con el cuál tenía que entrenar tenía que hacer un reporte sobre él. Y aunque no sabía cuáles eran las opiniones que cada uno de ellos tenía sobre él. Si sabía las posibles consecuencias que podía traer sobre él si alguno de esos reportes, tenía un resultado negativo.
"Perdón, Mine. Sólo me distraje un momento. Te prometo que no volverá a pasar". Tatsumi se disculpo con ella haciendo una reverencia.
Mine lo miró aún enojado antes de voltearse y comenzar a caminar. "Más te vale. Ahora, sigueme. Tenenos cosas que hacer". Ella dijo para después caminar hacia la plaza.
"Si". Dijo el castaño.
Mientras ambos caminaban. Mine sintió como el helado que aún tenía en su mano empezaba a derretirse. Si no lo comía o lo tiraba, mancharia su ropa. Vió con disgusto el helado un momento, antes de pasar su lengua por donde se estaba chorando y probarlo. Sus ojos se abrieron por lo dulce que era.
Ésto hizo que ella se detuviera y comenzará a probar con más gana el helado. Con cada probada su rostro adoptaba una mueca de felicidad. "Es tan, rico". Dijo en su mente.
"¿Mine, pasá algo?". Preguntó el castaño al ver que su compañera dejo de caminar.
La pelirosada, dejó de disfrutar su helado al escuchar la voz del castaño. Ella no dijo nada. Lo único que hizo fue tirar el cono ya vacío al suelo y comenzar a volver a caminar. "No es nada".
Tatsumi solo se quedó confundido, pero al mirar lo que había tirado al suelo. Comprendió todo. "Le gustó". Dijo en su mente, mientras sonreía.
Los chicos siguieron caminando hasta que Tatsumi vió algo que le llamó la atención. "Oye, Mine".
"¿Qué pasá?".
"Mira éso". Tatsumi señaló a un muro en específico. En éste muro había cuatro poster de 4 personas. Todos los carteles tenían las palabras de se busca vivo o muerto. Pero eso no le llamó la atención. Sino que las 4 personas en los cárteles eran Akame, Sheele, Najenda y un tipo que no el castaño no conocía. "Son el equipo. O, al menos, la mitad". Dijo con asombro.
"Si, hasta ahora. Son las únicas personas que el imperio conocé que son parte de Night Raid". Mine le explicó.
Tatsumi se acercó un poco más al cartel que estaba al centro. Por más que lo intentaba no podía identificar quien era ésa persona. "Oye, Mine quien es del medio. No creó haberlo visto antes. O será algún otro miembro que aún no conozco". Tatsumi le pregunto a su compañera.
"¿De quién hablas?". Mine miró al cártel, para ver de quien hablaba. "Oh, no ese es Bulat".
Tatsumi se sorprendió por la respuesta de la pelirosada. "Espera, ése es Bulat".
"Si, es Bulat. Verás cuando el trabajaba para el imperio tenía ese aspecto. Cuando entró a Night Raid, cambió de aspecto". Ella explicó.
"Pues, hizo un gran cambio. Casi no lo reconozco". Dijo entre risas.
"Bien, mejor dejemos eso de lado. Tenemos una misión. Investigar la capital. Estás listo, tatsumi?". Ella le preguntó al castaño.
"¡Si!". Respondió con orgullo. "Cuenta conmigo.
"Pues, empecemos de una vez". Mine exclamó al aire.
Con ésto dicho ambos jóvenes se dispusieron a 'investigar' la capital. Los pasaron mucho tiempo, llendo a tiendas, viendo varías cosas, comprando diversos objetos, prendas de vestir, algunas joyerías, etc. Asi estuvieron todo el día. Tatsumi no comprendía porque hacían ésto. Hasta ahora, llevaban varios horas visitando y comprando como si nada. No habían investigado nada acerca de la capital. Pero pensó que talvez Mine quería divertirse un rato antes de empezar a trabajar. Por lo que decidió ser paciente. Además, el también se estaba divirtiendo un poco haciendo ésto.
Luego de unas horas comprando y probando ropa con Mine. Decidieron descansar un momento. Entraron en un restaurante para comer algo y descansar. Ambos se sentaron en una silla. Por dónde estaba Tatsumi había unas enormes bolsas. El se había encargado de cargar cada cosa que habían comprado. Y, para aclarar, utilizó el comprado como cortesía, ya que él solo había comprado una cosa de las enormes bolsas. El resto lo compró Mine. Mientras los dos estaban en su mesa tomando y comiendo algo. Mine decidió hablar.
"Las prendas rosas son las mejores, para la primavera no creés?".
"Si, creó". Respondió el castaño.
"Descansar de vez un cuando, es muy bueno para el cuerpo". Dijo ella mientras tomaba un sorbo de su té.
"Por supuesto". Volvió a respondió el jóven mientras tomaba un sorbo de té.
"Ok, hasta ahora. Solo hemos ido a tiendas a comprar ropa. Creo que ya hemos descansado lo suficiente. Ahora, es momento de que nos pongamos a investigar la capital". Pensó el castaño, mientras bebía su té con tranquilidad. Sin embargo, las siguientes palabras que salieron de Mine hicieron que el casi escupiera su té.
"Bueno, ya terminamos. Misión cumplida". Dijo Mine con una sonrisa.
Tatsumi no pudo evitar casi escupir el contenido de su té. Para su fortuna, se giro aún lado para evitar mantar a su compañera.
La pelirosada lo miró confundida. "¿Oye que te pasá?".
"Perdón". Dijo entre respiraciones tratando de recuperarse de su acción. "Pero, Mine todavía no hemos terminado".
"¿De que hablas?". Preguntó aún más confundida.
"No hemos investigado la capital".
"Si lo hicimos".
"¿Espera, qué?". Preguntó el castaño confundido.
"Que ya lo hicimos". Señaló las bolsas que tenía el jóven.
Tatsumi miró las bolas, buscando comprender lo que trataba de decir. "Mine, esto solo son bolsas de compras que hicimos. No investigamos nada".
"Si lo hicimos". Mine señaló con su dedo hacía el cielo. "Investigamos cuáles tiendas tenían las mejores ofertas y productos".
Tatsumi no podía creer lo que estaba escuchando. Tenía que estar bromeando. Era una broma, verdad. Pues, por la mirada sería y fría de Mine podría decirse que no. Ésto era la misión. La misión que ella le había dicho que era muy importante. La misión por la cual él había estado tan preocupado. Esto no era una misión. Ni siquiera se acercaba a ser algo de lo que ella estaba imaginando. Solo habían ido de comprar nadamás. No hicieron nada importante.
Ante esta revelación, cualquier otro hombre en su sano juicio después haber escuchado que iba a hacer algo importante. Pero que al final se enterada que solo iban a ir de compras. Reaccionaría de manera agresiva, enojada y molesta. Pero tatsumi no hizo nada de éso. Lo único que hizo fue poner sus brazos en la mesa y dejar caer su cabeza en sus manos mientras la agachaba hacía el suelo.
"Me preocupe por las puras". Susurró en sus manos.
"No entiendo por que te comportas así. Deberías sentirte muy honrado que te trajera conmigo. Y aún más, por dejarte cargar con mia comprás". Ella dijo con molestia.
"¿Porque no me dijiste que íbamos a salir a comprar?". Le pidió queriendo una explicación de ella.
"No creí que deberías saberlo. Tu solo eres un novata, y mi subordinado". Ella respondió mientras miraba su té a medio terminar. "Además, te lo iba a decir apenas íbamos a llegar. Pero cuando me dejaste sola. Pensé que te serviría como castigo para que aprendieras una lección".
"Supongo que me lo merezco". Dijo derrotado. "Bueno, ¿Ahora que haremos?". Preguntó queriendo saber si había otra cosa que iban hacer.
"Supongo que volver a la base". Dijo mientras terminaba su té. "Ya no nos queda nada por hacer".
"Ok, entonces. Será mejor alistarme". Tatsumi comenzó a cargar las bolsas. "Por lo menos, pude comprar algo de todo ésto". Pensó mientras veía aquella caja de color plomo en una de las bolsas.
"Bueno, ya terminé. Ya podemos irnos". Mine dijo para después levantarse y irse de regreso a la base.
Pero en ése momento varias personas que pasaban y estaban en el restaurante comenzaron a ir aún lugar en específico. Éstos llamó mucho la atención de los dos jóvenes.
"¿Que esta ocurriendo?". Preguntó el castaño.
"Creó saber". Dijo ella. Su voz era una mezcla de seriedad y enojó. "Ven sigueme. Y no te olvides de mis compras".
Obedeciendo a su compañera Tatsumi tomó todas las bolsas y salieron del restaurante para irse hacía donde las personas estaban llendo.
En el centro de la capital se encontraban varias personas rodeando lo que parece ser tres cruces gigantes. En estas mismas, habían al parecer, personas pero por la luz del sol no se podía ver con claridad. Entre las personas que estaban rodeando a estas tres grandes cruces llegaron Tatsumi y Mine.
"Aquí está". Mine dijo sin mirar a la cruces que estaban. Ella ya sabía que había en esas cruces.
"¿Qué hay ahí?". Preguntó mirando a las 3 grandes cruces. Tatsumi trató de mirar lo que había en esas cruces. Le tomó solo unos segundos a sus ojos adaptarse y finalmente poder ver qué había en ellas. Lo que vio lo dejo sin palabras y horrorizado. Pues en esas cruces, estaban tres personas muertas, pero eso no era lo peor lo peor era que esas tres personas no parecían tener la edad entre 20 a 25 años lo que significaba que todavía eran jóvenes. Y lo que era aún más peor era la forma en el tipo de heridas que tenían por todo su cuerpo. Era como si ellos hubieran sido tortugas las hasta la muerte. Y eso lo podía confirmar aún más al ver las expresiones de miedo desesperación y horror en sus rostros.
"¿Que es ésto?". Preguntó horrorizado por lo que veía.
"Estas son las ejecuciones que el primer ministro hace".
"¿Cómo, es que, el emperador, permite ésto?".
"El primer ministro se encargó de darle el trono al miembro más jóven de la familia real. Y el lo controla". Mine explicó con la cabeza agachada.
"No, no puedo creerlo". Tatsumi no podía evitar desviar la mirada. Tenía que hacerlo. Si no lo hacía, juraría que iba a gritar.
"Escuchá, tatsumi". La pelirosada le habló a su compañero. "Estás personas que estás mirando. Son las personas que se han opuesto al primer ministro y mira cómo han terminado".
Tatsumi no dijo nada. Solo pudo mirar a Mine, mientras ella volvía a hablar.
"Pero, to nunca terminaré así. Yo voy a sobrevivir y saldré victoriosa". Mine dijo con una mirada de seriedad y determinación.
Después de decir éso, los dos no dijeron nada. Y se fueron, con Tatsumi quien tenía una expresión de horror todavía en su rostro. "Un ministro que permite ésto...". Se dijo en su cabeza, mientras volteó a atrás de él. Pero no era para ver a las tres cruces. Sino para ver el palacio imperial. "...Una persona que permita y hace ésto,...no es humana".
Base de Night Raid - 7:30 pm.
El sol ya se había ocultado y toda la gente del imperio se había ido algunas tiendas y personas todavía estaban abiertas, queriendo comprar algo más o tal vez queriendo pasar el rato. Irónicamente, Night Raid, también estaba despierto. Por ellos también estaban apuntó de hacer algo.
Por un gran y extenso bosque, los miembros de Night corrían con una velocidad sorprendente hacia una enorme casa. Era tan grande, como la base en donde se encontraban. Y en esa casa se encontraba su objetivo. El objetivo, era un hombre llamado Yokai, un pariente alejado del primer ministro. Según les había informado la jefa, este hombre tenía la costumbre de secuestrar y torturar a las mujeres a latigazos hasta la muerte. Tenía cinco guardias que lo custodiaron, tanto ellos como yo que eran culpables. Todos ellos merecían la muerte. Debido que era un pariente del primer ministro, Najenda había decidido mandar a todos sin excepción. Y todos estuvieron deacuerdo.
Mientras Akame, Leone, Sheele, Lubbock y Bulat, se encargaban de los guardias. Mine y Tatsumi tenían la tarea de acabar con Yokai. Los dos habían estado haciendo juntos desde que volvieron del imperio. Tatsumi se había mantenido cerca de Mine.
El castaño pensó que después de lo que había visto, podría haberse ido a su cuarto a descansar un poco. Sin embargo, Mine tenía otros planes. Apenas volvieron del imperio, la peli rosada le había encargado que hiciera un montón de tareas para ella. Las cuales consistían en limpiar su cuarto, cocinarle algo bueno, lavar su ropa, etc. Aunque Tatsumi quería irse a descansar, decidió hacer la caso. De cualquier otra forma, el realizar cualquier otra actividad de limpieza en la base le permitía dejar de pensar en cómo era la capital.
Tatsumi cumplió todo lo que Mine le pidió. Se había esforzado en dar el 100 % de él. Después de que terminó, decidió pensar en todo lo que vió ahí afuera. Lo que vió solo reforzó más la idea de que el imperio era corrupto y peligroso. Pero aún así, él no podía evitar sentir que a pesar de lo que estaba viendo. Algo dentro él le decía que no todo era color negro. No todo podía ser oscuro. Tenía que a ver algo, bueno. No?. Tenía que haberlo?. El pidió. No más bien, suplicó.
Fue en esos momentos cuando escuchó como Sheele le había llamado informándole de la misión que tenían que hacer. Al escuchar que tenían una misión. Tatsumi dejó de pensar en eso un momento.
Ahora tenía que cumplir una misión. Necesitaba ser serio. Le tomó solo unos minutos cambiarse ropa y alistar a Onyx en su espalda, para estar listo.
Partió junto con Mine. Los dos ahora estaban en una de las montañas que rodeaban la gigantes mansión de Yokai.
Tatsumi estaba usando unos binoculares observando la mansión y sus alrededores.
"Wow, la mansión donde está es enorme". Dijo él. "Necesitamos tener cuidado".
"Ajá". Mine estaba preparando su Teigu para la misión.
Tatsumi dejo de observar la mansión y miró a Mine con su Teigu. "Oye, Mine. Ésa es tu Teigu, ¿Verdad?".
"Si, es mi Teigu. Teigu pumkimp, cuánto más sea el peligro tenga que enfrentar más poderoso será". Ella explicó
"Oh".
"Aunque, nunca he tenido que enfrentar un peligro que en verdade haya puesto en riesgo".
Tatsumi miró a pumkimp un momento, antes de volver a preguntar. " Oye, Mine. Puedes responderme una pregunta".
"¿Cuál es?".
"¿Acaso, tu y tu Teigu se comunican?". Dijo tratando de sonar serio, pero la verdad la pregunta era un tanto, extraña.
"¿Comunicar?. ¿A que te refieres?". Preguntó sin entender lo que trataba de preguntar el castaño.
"Ya sabes, si, tu y tu Teigu. Alguna vez, ¿Han...". Tatsumi trata de buscar otra forma de decir lo que quería preguntar, pero simplemente no lo encontraba. Así que finalmente lo dijo. "...hablado?".
Mine se sorprendió por la pregunta. Pero su expresión de sorpresa se cambió una por molestia. "¡Por supuesto que no!". Le respondió molesta. "Las Teigu no hablan. ¿Qué clase de pregunta es ésa?. ¿Acaso eres idiota?. Dioses, en verdad eres un campesino". Ella decidió ignorar al castaño, no iba a contestarle más de sus preguntas si es que él iba a hacer ese tipo. "Mejor, cállate y déjame alistarme para terminar con esto".
Tatsumi no se molestó por la reacción de Mine. De hecho él podía entender el porqué había reaccionado así. Es decir nadie iba decir con calma y con claridad que una arma antigua pudiera hablar. Hasta él no lo hubiera creído. O, al menos, no hasta que conoció a Onyx. Pero aún así decidió intentar saber si algunos y sus compañeros también tenían ese tipo de comunicación con sus Teigus.
Mine comenzó a alistarse para prepararse a disparar ella adoptó una pose como de francotirador alzando su Teigu con ambas manos. Tatsumi la vio alistarse. Por la forma y la expresión de seriedad que tenía parecía que podía sentirse en la gran determinación y concentración que estaba emanando.
Esperaron unos minutos, antes de que Yokai saliera de su mansión acompañado por varias mujeres a su alrededor.
"Ahí está". Dijo Mine.
Tatsumi se giró y levantó sus binoculares para ver a Yokai. "Tienes razón, ya salió". El castaño miró miró a todas las mujeres que lo rodeaban. "Maldición, tendremos que buscar otra manera, ahora está rodeado de gente".
"¿Y eso que?". Preguntó Mine sin importancia.
La pregunta de la peli rosada Isabel castaño la mirada sorprendido. "Mine ahí gente que lo acompaña, si disparas ahora, las lastimaras a ellas también".
"Ellos no importan, solo importan que Yokai muera".
El castaño no podía creer lo que estaba escuchando. Ella no podía estar hablando en serio. Ellos solo venían por Yokai. No iban a matar a otras personas. Ella no iba a matar a gente inocente, verdad?. Pero su respuesta a esa pregunta fue contestada, cuando vio como ella apretó el gatillo y un torrente de energía salió disparado del Teigu y en dirección hacia ellos.
"¡Espera, no!". El castaño gritó. Pero ya era tardé, la Teigu fue disparada, y ya iba en dirección de ellos.
Tatsumi no podía haber hecho nada para evitarlo. Lo único que pudo hacer fue levantar sus binoculares para ver a dónde había caído ese disparó.
Para su sorpresa, el disparo que Mine había lanzado, había alcanzado a la frente de Yokai. Provocando que este cayera al suelo muerto en unos segundos.
"No puedo, creerlo. Le diste". Tatsumi habló con evidente asombró.
"Por supuesto". Dijo ella con orgullo. "Soy una francotiradora genio. Nunca falló un tiró".
"Es increíble ". Dijo el jóven.
"Ahora, ahí que movernos. Seguro sos guardaespaldas deben estar moviéndose para encontrarnos dejemoles el resto a los demás". Mine comenzó alejarse. "¿Vienes?".
"Si". Joven espadachín empezó a seguir a Mine.
Los cuatro guardias que custodiaban a Yokai, estaban corriendo de donde había salido el disparó.
"Tenemos que encontrar al responsable". Dijo uno de ellos.
"Si los dejamos ir el primer ministro nos matará".
"Tenemos que ser rápidos antes que se vayan".
"¿Esperen, escuchan éso?". Uno de ellos alertó al resto.
Los cuatro dejaron de correr y se quedaron parados escuchando. Cómo del bosque se empezaron a escuchar y mover unos arbustos. De éstos salieron unas figuras que aterrizaron frente a ellos.
"Vaya chicos, veo que han sido muy rápidos". Dijo Leone con su forma de bestia. Ella estaba acompañada de los demás miembros de Night Raid. "Es hora de una fiesta salvaje".
De regreso con Tatsumi y Mine, ambos estaba llendo al punto de reunión del grupo. Estaba un poco alejado de dónde había estado. Y éso a Mine le molestaba.
"Maldición, es difícil caminar por esta zona". Dijo ella con molestia.
"¿Me preguntó, si los demás estarán bien?". Tatsumi preguntó preocupado por sus compañeros.
"Estarán bien. Aunque les costará pelear con ésos guardias. Esos guardias entrenaron en el mejor templo imperial". Mine dijo mientras aún quitaba unas ramas de su camino.
"Entonces, no sera una tarea fácil". Tatsumi quitó unas de las ramas que estorbaban a Mine. "El primer ministro, se toma muy enserio la protección de sus familiares".
"El usa su poder e influencia para manipular la toda para que le favorezca". Mine comenzó a subir por una de sus rocas, ayudada por Tatsumi. "Eso me molesta".
El castaño subió una de las rocas, mientras seguí caminando. "Mine parece tener algo de enojó, por éso de que el primer ministro manipula todo. Sera, acaso. ¿Que tenga que ver con su pasado?".
Los dos siguieron caminando hasta que ambos se detuvieron. Mine se volteó para ver al castaño. "Sabes, Tatsumi. Has sido un buen sirviente que te voy a contar sobre".
El jóven se sorprendió por ésto. Y se sorprendió aún más, cuando escuchó el tono que estaba usando. Normalmente, Mine usaba un tono de burla y molestia con él.
Pero ahora, ella usaba un tono más, gentil.
Mine tomo un suspiro antes de hablar. "Yo provengo de las tierras de la frontera occidental. Así que, soy mitad extranjera. Por ende, siempre fui discriminada por la ciudad. Nadie me aceptaba. Mi infancia, fue, en el mejor de los casos. Trágica. Cuando surgió el ejército revolucionario, los extranjeros de occidente formaron una alianza. Cuando la capital tenga un nuevo emperador abrirán las fronteras. Permitiendo así, el ingreso a diferentes personas de otros lugares y así ya no habrá discriminación. Y esto también, evitará que otras personas pasen por lo mismo que yo. Yo misma, acabaré con toda la discriminación y sufrimiento que exista".
"Mine". Tatsumi quedó sorprendido y extrañamente motivado por las palabras de la peli rosada. Antes, el no entendía la actitud de ella. Pero ahora, que ha visto este nuevo lado suyo. Ahora, podría decir que comprendía y entendí un poco más a Mine.
" Además". Ella se giró para ver al castaño. "Me haré ruca con la recompensa que me darán por todo mi esfuerzo y viviré una vida llena de lujos". Ella comenzó a reírse con orgullo mientras una imagen de color rosa con estrellas parecía estar rodeandola.
Pero a pesar de que ahora mismo parecía una mujer orgullosa. Y, algo tonta. Eso no cambiaba el hecho de lo que ahora el castaño pensaba sobre ella. Es la hora entendía cómo era Mine. Y a su mente le llegó un recuerdo. Un recuerdo que le hizo decir algo, sin pensar. "Eres como ésa niña". Dijo en un susurro.
"¿Oye, dijiste algo?". Preguntó ella al creer que él le había dicho algo.
"Perdón, lo que quise decir era que tu logras tus objetivos". Habló tratando de convencer a su compañera.
Ella no dijo nadas y siguió su camino hacía el punto de reunión. "Te daré un consejo tatsumi, si no estuvieras hablando puras tonterías, o, solo. Creó que serías un buen compañero".
"Tomaré nota". Habló un tanto nervioso.
Con los asesinos de Night Raid. Leone estaba lanzando un fuerte golpe a la cara de uno de los guardias de Yokai, fragmentos de máscara y un par de muebles salieron volando su cara. El sujeto no hizo ningún sonido y se le cayó al suelo aparentemente muerto.
"Oh sí, como me gusta hacer ésto". Leone dijo con satisfacción.
"Ellos eran muy fuertes". Sheele dijo con calma mientras guardaba a Extase en su espalda.
"Demonios ustedes sí hicieron la mayor parte. Yo no pude acabar con ninguno". Lubbock se quejó con sus compañeras.
"Entonces, solo tendrás que cobrar la mitad". Leone le dijo al peliverde.
"¡Oye, eso no es justo!". Lubbock gritó indignado.
Mientras ellos dos hablaron acá me estaba mirando un tanto confundida a su alrededor.
"¿Que pasá Akame?". Preguntó Sheele a su compañera.
"Pensé que eran 5 guardias". Dijo la pelinegra.
"Talvez el otro esta oculto". Sheele sugirió con un dedo en su mejilla.
Akame miro la cielo y susurro preocupada. "Tatsumi".
De vuelta con Mine y Tatsumi. Los dos finalmente llegaron al punto de encuentro era al parecer una enorme árbol, con hojas de color rosado. Era algo irónico, estas hojas combinaban con la ropa de Mine.
"Bien, ahí esta nuestro punto de encuentro". Mine para comenzar a estirar. Caminar hasta aquí le había hecho cansarse. Ahora, solo quería descansar.
"Entonces, solo debemos esperar". Tatsumi comenzó a mirar a su alrededor. No había nadie a su alrededor. "Oye, Mine . Ya que estamos solos quisiera saber tu opinión con respecto a algo".
"¿Mi opinión?. ¿Sobre que quieres mi opinión?".
"Bueno, sobre ésto". El castaño metí una de sus manos en su abrigo y sacó una pequeña caja. Esta caja era lo que había comprado en el imperio. Sacó la tapa y le mostró a Mine su contenido.
Al mirarla la pelirosada no pude evitar hacer una mueca de diversión. "¿En serio?. ¿Eso fue lo que compraste?". Dijo tratando de contener la risa.
"Pues si". Dijo avergonzado.
"No puedo creer que tú hayas comprado eso". Mine casi parecía estar apuntando de estallar de risa. "¿Y por qué compraste eso, en primer lugar?".
"Bueno, la compré, porque, me pareció un tanto hermosa. Y, no sé, quería ver, si me quedaba". Tatsumi Ahora sí parecía avergonzada.
"A ver pontela". Mine sugirió.
Tatsumi dudó si hacerle caso o no. Pero al final, decidió hacerlo. De todas formas quería ver si es que de verdad combinaba con su ropa. Así que se la puso.
Al momento de hacerlo se giro para ver a Mine. "¿Y dime como me veo?".
Mire lo miró un momento, antes de comenzar a reírse sin control. "No puedo creerlo. De verdad, que no. Esa mascara de verdad es horrible. No puedo creer que en verdad la compraste". Dijo mientras aún se reía de él. "Digo, ni siquiera los colores que lleva puesta combinan".
Lo que decía a mí en parte tenía razón. Pues lo que tatsumi tenía puesto era una máscara. Más bien parecía un antifaz que cubre la mitad inferior de su rostro. Es de color negro predominantemente, con detalles dorados o metálicos en los bordes y posiblemente en algunas partes del diseño.
Tatsumi precio de avergonzarse por las burlas de Mine. "Ok, ok. Entiendo. Fue una mala comprá. No tienes porque seguir riéndote".
Pero Mine no se detenía solo seguía riéndose sin parar. Tatsumi de verdad quería decirle que se dejaran de reírse de él. Pero de la nada, sentía como sus sentidos, le alertaban de que algo se aproximaba. Tachón iba atrás quien estaba todavía riéndose vio que detrás de ella unos arbustos empezaron a moverse.
Esto llama mucho su atención. Por lo que, decidió mirar fijamente. Y al hacerlo, vio como una figura oscura salió de estos arbustos y empezó a acercarse a Mine.
"¡Mine, atrás de tí!". El alertó a su compañera.
"¿Que de que hablas?". Ella dejó debe irse para voltearse atrás y vió como alguien se empezó a acercar a ella.
Apenas pudo reaccionar, antes de sentir cómo Tatsumi la empujaba a un lado, para evitar que el hombre la atacara.
Ella fue arrojada unos metros lejos de ellos mientras tatsumi se quedaba a pelear contra el sujeto y había salido los arbustos. El sujeto le dio al castaño, una fuerte patada que lo hizo tirarlo al suelo y alejarlo varios metros atrás.
"¡Tatsumi!". Mine gritó al ver como su compañero era arrojado con fuerza al suelo. "Y tu, debo suponer que eres uno de los guardias de Yokai".
"En efecto. Incluso, fui un maestro. Pero eso fue hace mucho tiempo". Dijo el sujeto con malicia. Este sujeto vestía ropas de colores azul y blanco llevaba hombreras en sus hombros y unas especies de brazaletes de color marrón que cubrían todo sus brazos. Tenía unas votas de color negro. Y un pantalón de color azul. Tenía el cabello de un color rubio junto a una cola de caballo.
"Y mírate ahora, solo eres un subordinado. Que bajó has caído". Mine le habló tratando de molestarlo mientras alistaba su Teigu para disparar.
"Me expulsaron por mal comportamiento. Y ahora, tu también experimentarás cuáles fueron esos motivos". El guardaespaldas comenzó a correr hacia Mine.
Ella comenzó a dispararme, pero el guardaespaldas con agilidad empezó a esquivar cada disparo. El hombre se acercó tanto que dio un salto hacia ella, alistando su puño. "Hora de morir, lista pequeña".
"No, maldición". Mine maldijo mientras veía como él se acercaba.
Pero antes de que lo hiciera, vió como la hoja de una espada iba cayendo hacía él. Reaccionando a tiempo. El guardaespaldas pudo atraparle con ambas manos evitando hiciera daño. Sin embargo, no pudo evitar sentir como la persona que había lanzado este ataque, le estaba cantando una serie de puñetazos de estómago que hizo que el guardia fuera mandado varios metros lejos.
La espada empezó a caer al suelo antes de que Tatsumi la Tamara y la volviera a colocar de nuevo en su espalda guardándola en su vaina.
"Maldito, mocoso". Se quejó el guardia.
"Tu oponente seré yo". Tatsumi habló mientras se acerca a él.
"Primero te mataré a tí, luego, la mataré a ella". El guardia comenzó a levantarse ahora más enojado.
"Tu matarás cuando yo este muerto". Habló con un tono serio, mientras alistaba sus puños.
El guardia se acercó al castaño y le dirigió un puñetazo hacia el rostro. Golpe que fue esquivado por el castaño. El guardia volvió a dar otro golpe, pero el castaño volvió a esquivarlo. Otro golpe, otra esquivada. El guardia siguió lanzando una serie de golpes hacía el castaño, pero tatsumi solos esquivaba con facilidad.
Mine miró como ambos peleaban. Se sorprendió mucho por la forma en como el castaño estaba esquivando sin dificultad cada uno de sus golpes.
El guardia Ya cansado esto le grito en una mezcla de ira y odio. "Dejá de esquivarme".
"¿Por que lo haría?" Le preguntó burlonamente.
El guardia dirigió otro gol que sea el rostro de él. Pero esta vez él no lo esquivó sino que en cambio atrapó el golpe, para después atrapar todo el brazo y con una gran fuerza. Toma el título lanzó con fuerza al suelo. El sonido del cuerpo del guardia impactando contra el suelo se escuchó por toda la zona.
Al igual que qué se escuchó el sonido de un quejido de dolor salir de la boca de éste. "Maldito, hijo de...". El guardia pesa el dolor, se levantó para tratar de volver a atacar al castaño, pero este en cambio alzo sus brazos hacia arriba y se cubrió evitando que alguno de los golpes lo lastimara.
El sujeto comenzó a dar una serie de golpes hacia sus brazos tratando de hacerle sentir dolor. Cosa que no funcionaba al parecer.
Ya qué tatsumi no estaba bajando los brazos. Sino que, lo seguía manteniendo arriba. Era como si no sintiera los golpes del guardia.
Él siguió manteniéndolo así. Hasta que hábilmente deslizó sus pies junto a los del guardia, e hizo que ambos se separaran. Ésto hizo que el guardia perdiera un poco el equilibrio y tuviera que ponerlo en sus manos en el suelo. Cosa que el castaño aprovechó para darle un golpe directo en la cara provocando que esto volviera a caer al suelo.
El sujeto se agarró su cara quejándose del dolor, antes de volver a tratar de levantarse otra vez. Pero está vez, tatsumi se tiró encima de él. Y comenzó a rodear uno de sus brazos, para después poner sus piernas alrededor de su pecho y comenzar a aplicar una llave y comenzar a doblarlo poco a poco.
Los quejidos, y llantos del guardia no se hicieron esperar. Por más que el guardia intentaba aplicar fuerza o golpear las piernas del castaño con su otra mano libre no podía liberarse era como si lo hubiera tenido sometido a algo imposible de escapar. Incluso, Mine, quien había estado observando les pelear no podían creer la agilidad y fuerza que el castaño tenía.
Tatsumi no perdió tiempo y comenzó a doblar poco a poco, el brazo mientras a la vez aplicaba fuerza en sus piernas presionando su pecho. Podía sentir como el corazón del guardia empezó a latir con más fuerza.
Y por los latidos que sentía. Podía decir que el guardia estaba asustado, y aterrado, por lo que iba a ocurrir.
Tatsumi siguió así, hasta que sintió como los golpes genéticos del guardia por liberar se empezó a dejar de ser más frenéticos. Poco a poco el aire empezó a abandonar al guardia y este empezó a dejar de luchar.
Pero a pesar de que el guardia ya no luchaba. Tatsumi no se detenía y seguía aplicando con más fuerza sin detenerse. Sabía que seguía si era solo cuestión del tiempo para que todo terminé. Solo le tomaría unos pocos segundos más.
A solo unos pocos segundos de que ya todo termine, Tatsumi con su máscara puesta miro a los ojos del guardia.
Y al mirar sus ojos se llevó una gran sorpresa al ver que en sus ojos tenía una expresión de miedo y terror casi parecía suplicantes.
La mirada que este hombre tenía lo hizo recordar a la misma que el ladrón que le había dicho que venía de una aldea y que solo lo hacía por ella. Ese solo recuerdo, hizo que el joven dejara de aplicar su llave y comenzará a aflojar sus brazos y piernas, alrededor de él. La mente del castaño, comenzó a recordar varios eventos de su pasado. Estos recuerdos, provocaron que en sus ojos se empezaran a llenar de unas pequeñas lágrimas.
Las mismas imágenes que había recordado cuando Bulat mató al ladrón que les había descubierto. Volvieron a él. Y estás hicieron que él soltaran guardia y se separará de él.
El guardaespaldas, comenzó a tratar de respirar frenéticamente. Sentía como todo su corazón latía con tal fuerza que parecía que ibas a ir de su cuerpo.
"No puedo". Susurró el castaño.
El guardia miró al castaño que estaba ahí sentado en el suelo tratando de no mirarlo. El si pudo escuchar esas palabras. "¿No puedes?" Preguntó en un tono bajo. El castaño solo pudo asentir. El guardia se levantó y miró a Tatsumi. "Pues, es una lastima". Dijo con malicia alistando su puño. "¡Yo si puedo!". Gritó preparado oara golpearlo.
Tatsumi no se movió, ni levantó los brazos para bloquearlo era como si lo estuviera esperando. Así que, cerro sus esperando el golpe. Pero el golpe nunca llegó. Lo que sintió fue como un rayo de energía lo rezó por encima de su cabeza con el pecho del guardia atravesándolo.
Al abrir sus ojos se sorprendieron al guardia todavía y parado con su puño arriba pero esta vez tenía un enorme hueco en su pecho.
Tatsumi se giró atrás de él. Para ver, como Mine tiene su Teigu, apuntando hacía ellos. "Ya me canse de esperar a que tu lo termines Tatsumi".
El guardia al ver el hoyo que tenía un su cuerpo, apenas pudo mirar a Mine, antes de sentir como su cuerpo comenzó a colapsar. "Malditos sean, todos ustedes. El primer ministro, los hara pagar". Ésos fueron sus únicas palabras. Antes de que su boca saliera un chorro de sangre y cayera al suelo.
Tatsumi miró al tipo que ahora estaba muerto tendido en el suelo. Sus ojos miraron cada rastro de su cuerpo. Pero en especial, miro el hoyo que tenía en su pecho.
"Sabés, debo decir que me sorprendiste mucho tatsumi". Mine habló mientras ponía pumkimp en su hombro. "Solo por esta vez reconoceré tus esfuerzos tanto físicamente, como mentalmente". Mine habló esperando que el castaño dijera algo.
Pero el no lo hizo. Tatsumi solo estaba mirando el cuerpo. Estaba tan concentrada en el cuerpo muerto que estaba frente a él. Que ignoró todo lo que Mine le había dicho.
"Oye, acaso me escuchas". Mine volvió a hablar, al ver que el joven no le respondió.
Tatsumi siguió sin decir nada. Su cabello cubrió sus ojos, y su cuerpo comenzo a temblar. Sus manos que estaban abiertas. Comenzaron a cerrarse y empezar apretarse con fuerza. "No debiste hacer éso". Tatsumi finalmente habló en un susurro. Pero su voz, no era de calma. Sino más bien, de una ira casi incontrolable.
Para fortuna de él. Mine no lo escucho. Y tuvo aún más suerte, los otros miembros de Night Raid, llegaron A dónde estaban ellos.
"Hola chicos, ¿Cómo están?". Dijo Sheele.
"Estamos bien. Acabamos con este idiota". Dijo Mine señalando al guardia muerto en el suelo.
"Entonces, si faltaba uno". Dijo Leone con aburrimiento. "Bueno, igual. Como ya acabamos con todos, ya nos podemos ir".
Bulat equipado con Incurso. Se acercó más hacia mí en tatsumi vio que el castaño, estaba todavía de rodillas mirando el cuerpo muerto del guardia. "Oye, tatsumi. ¿Estás bien?". Preguntó a ver cómo El joven todavía estaba ahí parado cerca del cadáver.
Tatsumi al escuchar la voz de Bulat. Rápidamente, dejó de pensar lo que estaba haciendo. Y estaba por hacer. Comenzó a calmarse, le tomó solo unos segundos. Y un esfuerzo casi sobre humano. Lograr volver a adoptar su misma actitud.
"Si, estoy bien. Solo quería confirmar que él no se levantara". Dijo para después voltearse para ver el resto de sus compañeros.
Los demás miembros de Night Raid, se quedaron sorprendidos por ver lo que tenía en su cara. Cada uno tenía una expresión y un comentario diferente, con respecto a la máscara que llevaba puesta.
"Tatsumi no estamos en Halloween, pero si quieres usarla lo entenderemos para estar listo para esa fecha lo entiendo". Dijo Sheele confundida y tratando de entender el por qué él llevaba éso puesto.
"Oye, se que somos asesinos. Pero no tienes por qué preocuparte. No hay necesidad de llevar esa cosa". Dijo Lubbock con una sonrisa bromista.
"Guau, Tatsumi esa máscara de verdad te hace resaltar como asesino. Avísame si la quieres usar para algo, más, privado". Leone hablo con su tono humorístico y a la vez seductor.
"Si quieres portar esa máscara lo entiendo. Pero aún así, ninguno de nosotros si es capturado, va a decir algo que perjudique al resto". Akame habló con un tono autónomo.
"La verdad, esa máscara, de verdad combina con tu ropa. Me gusta. Si quieres usarla para entrenar conmigo. Entonces, por mí está bien". Bulat habló con optimismo y dándole un pulgar arriba.
Tatsumi escucha todos los comentarios y solo puedo rascarse la cabeza. "Gracias, por sus comentarios chicos".
"Yo aún pienso que es ridícula". Dijo Mine para después comenzar a alejarse. "Vámonos ya, tengo sueño, y solo quiero irme a dormir".
Los demás comenzaron a mirarse entre ellos estaban cansados y También tenían que irse a descansar. Mañana les esperaría más trabajo así que comenzaron e irse en dirección hacia la base. Tatsumi comenzó a seguirlos. Hasta que se detuvo y volvió a girarse para mirar el cuerpo ya muerta del guardia. Lo miró un momento, en sus ojos esmeraldas, se podía ver la tristeza y la pena que sentía porque el guardia. Por lo que, camino donde regresa hacia se quitó su abrigo blanco y lo colocó encima de él, cubriendo por completo. Después de hacer eso. Ahora sí comenzó a alejarse, mientras susurró unas últimas palabras directas a él. Y estás fueron: "Lo siento".
Base de Night Raid - 10:30 pm.
Tatsumi estaba en su cuarto quitandose su ropa. Había llegada a la base junto a los demás miembros cuando uno de ellos le preguntó que le había pasado a sus chaqueta él le había dicho que le había tirado debido a que se había roto en la batalla. Nadie lo cuestionó por esto. Ya que, Mine le dijo al resto que él había estado peleando contra El guardia y que ella milagrosamente lo había salvado. Tatsumi no dijo nada para contradecir esa historia. Por dos razones. La primera, era porque estaba cansado y no quería hacer nada más que descansar. Y la segunda, era porque así nadie volvería para ver que él había cubierto el guardia con su chaqueta. Los demás miembros, tenían ganas de comer algo antes de dormir así que organizar una pequeña cena. Najenda no se encontraba ahora mismo según lo que le dijo Lubbock, ella tuvo un misión que ella tenía que hacer. Por lo que todos ellos podían divertirse entre. Ellos le ofrecieron unirse. Pero él amablemente, declino la oferta. Argumentando, que ya estaba demasiado cansado como para divertirse más.
Ahora solo en su habitación comenzó a reflexionar lo que había pasado hoy día.
Pensó en tipo al tipo que casi mató cuando descubrió su ubicación. Luego, pensó en las muertes que fueron ejecutadas y mostradas públicamente en el imperio. Y finalmente, pensó en el guardia que murió a manos de Mine. Todas estás muertes que le había estado presenciando hicieron que en su mente comenzaron a surgir dudas.
Dudas que lo hicieron cocinar si es que la decisión que había tomado con respecto a unirse a estos asesinos era la correcta.
"¿Habré tomado la decisión correcta?". Se dijo entre susurros. "Todo lo que ví, de verdad, de verdad, no se si podré soportar todo ésto". Se lamentó por todo lo que vió hasta ahora.
Paso sus manos por su rostro tocando, irónicamente, la máscara decorativa que había comprado hoy en el imperio. "¿No me la quite?". Se preguntó con duda. La verdad, él no se la había quitado, había estado tan estresado y con tantas veces en su cabeza que había olvidado por completo de quitársela.
Tatsumi tomo la máscara y se la sacó de su rostro. Lo más extraño de esta máscara, no era el diseño o la forma por la cual estaba hecha. Si no que esta no tenía una cuerda, que se ponía detrás de la cabeza. Si no que se adaptaba y se pegaba al rostro, sin necesidad de nada sujetándola. Lo cual era una de las cosas que llamó su atención. Y que lo hizo comprarla.
Mirandola en su mano. El castaño comenzó a observándola con más detalle. Pese a todos los comentarios de sus compañeros A excepción de Bulat. A Tatsumi De verdad le gustaba esta máscara. "No esta, tan, mal. Verdad?".
"En mi opinión no lo creó, Portador. Me gusta esa máscara". Onyx habló agregando su propio comentario.
"Onyx, me alegra escucharte amigo". Tatsumi dijo con ánimo, no había escuchado hablar a su amigo desde el día. "Pensé que te habías quedado dormido".
"No lo hice, Portador. Pensé que como usted tendría un día muy ocupado con, Mine, no quería molestarlo. Así que, decidí guardar silencio hasta que estuvieramos solos". Dijo Onyx, con un tono de molestia, al decir el nombre de la única persona de Night que lo le gusta.
"Bueno, no fue tan malo. Al final, creo que este día me sirvió para conocer un poco más a Mine". Tatsumi comenzó a quitarse la ropa para cambiarse.
"Si, yo también lo ví. Eso fué lo único bueno que ella pudo hacer por usted. Ya que el resto de lo que hizo con usted, fue, todo una porquería". Onyx expresó su molestia.
"Igual, creo que hoy día, estoy empezando a reflexionar sobre mis decisiones, Onyx".
"¿Que decisiones, Portador?". Preguntó la Teigu a su usuario.
Tatsumi se había cambiado optando por una ropa más ligera para dormir y se sentó en la cama mientras agarrabas entre sus manos miró la gema en un momento, para después hablar. "Creó que, talvez, no fue una buena idea haberme unido aquí".
Onyx, se quedó callado unos momentos antes de responder. "Portador, ¿Acaso usted, se arrepiente de haber unido a éstos asesinos?".
Tatsumi no respondió de inmediato, solo agachó la cabeza un momento antes de volver a responder. "No es que, yo no quiera cooperar o tratar de ayudarnos. Es, solo, que...". Tatsumi trató de expresar lo que quería decir. Pero no podía.
Pero Onyx, ya sabía que iba a decir así que decidió completar sus propias palabras. "Usted esta inconforme con los asesinatos que ellos cometen, verdad?".
"Si". Dijo el castaño con derrota.
"¿Pero, Portador?. ¿Porque siente éso ahora?". Onyx preguntó.
Tatsumi no respondió.
"¿Acaso, será por las muertes del guardia y el ladrón que mataron esos asesinos hoy día?". La Teigu preguntó, tratando de averiguar el por qué su portador ahora se sentía arrepentimiento por sus decisiones. "¿O será, por las imágenes que usted recordó cuando vió sus cuerpos?".
Tatsumi aún no respondió. A pesar de que una parte de él, quería decir a Onyx, la verdadera razón por la que ahora tenía problemas con los asesinatos. Otra parte de él, no se lo estaba permitiendo. Y esa parte, de él. De verdad, era una parte que él, no podía controlar.
"Portador, ¿O será acaso, las veces que cuando usted duerme se lamenta por la muerte de Aria y Ogro?".
Ésas palabras si hicieron que Tatsumi mirará a Onyx, con asombro y pena. "¿Cómo sabes éso, Onyx?". Le preguntó a su Teigu la razón por la que sabía éso.
"Yo, me disculpo, Portador. Pero, tengo algo que confesarle". Dijo Onyx su voz denotaba culpa y arrepentimiento. "Cuando usted duerme, yo me aseguro, de ver que sueña usted. Y por consecuencia, puedo ver como usted muestra arrepentimiento y dolor por haber matado a ésas personas. Incluso, sabiendo los crimenes que ha hecho. Usted, se arrepiente de haberlos matado".
Tatsumi lo miró sorprendido. No podía creer que Onyx, pudiera ver en sus sueños. Esto de verdad lo hizo sentirse asombrado. Y, extrañamente, no se sentía incómodo.
De hecho, ahora, se sentía un poco más relajado, al saber que su amigo ya entendió un poco el por qué estaba incómodo con esto de los asesinatos.
"Onyx, Yo no quiero matar a nadie. Solo quiero ayudar a las personas. Pero en este lugar, como en el imperio, como es, como está. Siento que no tengo alternativa".
"Siempre hay alternativas, Portador. Pero, solo las personas que buscan la paz y no la guerra. Las buscan". Onyx habló con tranquilidad y tono de sabiduría.
"Wow, Onyx. Eso fué, muy, sabio de tu parte". Dijo el castaño con asombro por lo dicho por el Teigu.
"Gracias, por las palabras Portador. Pero, esas palabras fueron algunas de las que el investigador me dijo a mí cuando estaban haciendo las pruebas". Onyx explicó. "Yo solo, pensé que a usted le ayudaría a aclarar sus dudas".
"Pues, me sirvieron amigo". Tatsumi se echó en su cama comenzando acomodarse por estar más cómodo. "Creó que ya me siento un poco mejor".
"Me alegra, Portador. Mejor duerme, talvez mañana pueda tener la mente más tranquila si descansa".
"Si eso haré. Descansa amigo".
"Usted también, portador". Onyx fue puesta aún lado del castaño.
Mientras tatsumi dormía, pensó las palabras que le dijo Onyx, había otras formas. Pero solo las personas que buscan la paz y no la guerra, las buscan. El no buscaba, la Guerra, solo quería ayudar a las personas y a su gente. Y eso iba a ser, mañana emplearía el consejo de Onyx. Mañana seguro, todas las dudas que tenía en su mente serían aclaradas mañana.
Sin que el castaño lo supiera. Para mañana, esas dudas, solo iban a empeorar. Porque mañana, él tendría que tomar una decisión. De si ser un asesino. O, ser no ser un asesino. La decisión, se tomaría mañana. Y, cualquier decisión que tomé afectaría su vida de una forma. O, de otra.
Hola amigos, aquí les traigo otro capítulo para su entretenimiento. Y como pueden ver en este capitulo. Tatsumi a mostrado un actitud y personalidad, completamente diferente a su homólogo de su versión del anime. Y esta actitud, se mostrará más en el próximo capítulo. Así que, me despido. Cuídense, y no se olviden, darle a mi favorito y seguir mi historia y la otra. Y también que comenten, por favor. Que eso me ayudará a hacer más de esta historia.
