Capítulo 10 El Primer Desacuerdo con Night Raid
En una parte alejada del imperio, por algún la parte de un bosque, se encontraba una casa bastante grande, que era de dos pisos. Dentro de esta estaban dos hombres sentados en una mesa, comiendo y charlando. Ambos parecían estar hablando sobre un tema de negocios. Mientras ellos seguían hablando, no se percataron que alguien los estaba observando.
"Ahí están". Dijo una persona que estaba oculta en unas rocas lejos de la casa. Está persona tenía unos binoculares observando con detalle caras parte de la casa.
"Bien, me alegra que estén juntos. Así podremos, divertirnos todos juntos". Dijo una mujer rubia para al lado de chico con los binoculares. Ella trono sus puños, mientras tenía una sonrisa maliciosa en su rostro.
La persona al lado de esa es una mueca de desaprobación por el comentario de la rubia. "Sabes Leone. Creó que lo mejor es acabar con esto rápidamente". El sugirió a su compañera.
"Oh vamos, Tatsumi. Necesitas aprender a divertirte de vez en cuando". Leone dijo con aburrimiento, mientras ponía sus manos atrás de su cabeza. "Además, hace mucho que no me divierto".
Tatsumi no pudo evitar mirarla con lago de duda, por las palabras que dijo. "No creo que sea hora de, 'divertirnos'". Tatsumi dijo con algo de sarcasmo. "¿La jefa nos dijo que debemos acabar con ellos ya que son personas que deben ser eliminadas, te acuerdas?".
"Si, si, lo sé. Me acuerdo". Leone habló con molestia, mientras se echaba en el suelo, mirando las estrellas. "Como sea, esto es solo un típico trabajo diario que debemos cumplir".
"Yo, no pienso, que ésto sea algo normal". Tatsumi dijo mientras volvía a mirar con sus binoculares a la casa donde estaban sus objetos.
"Pensé que ya te habías acostumbrado a ésto". Dijo Leone, mientras mirada las uñas de sus manos. "Digo, ya estás haciendo esto durante varios días"
Las palabras dichas por la rubia hicieron que castaño comenzará a reflexionar, sobre si de verdad se había acostumbrado a ésto. "Yo, no lo creó". Dijo en su mente. Mientras recordaba como Najenda les había encargado esta misión.
Flashback:
Base de Night Raid - 8:00 pm.
Najenda había citado a Tatsumi y Leone. Los necesitaba a ellos porque tenía una misión que encomendarles.
"Bien, me alegra que ustedes estén aquí chicos. Los necesito para que completen una misión". Najenda habló mientras saca un cigarro y lo encendía.
"¿Cuál esa misión Jefa?". Tatsumi preguntó curioso por la misión que ellos harían.
Najenda funo un poco su cigarro antes de contestar. "Necesito que eliminen a dos personas. Y está misión no es solicitada por cualquier persona. Viene ordenada de líderes de la revolución".
Tatsumi abrió sus ojos, por lo dicho por su jefa. Hasta ahora yo solo habían hecho misiones encargadas por alguna persona del imperio. Pero no habían hecho misiones encargadas por los líderes de la revolución. Esto hizo que que el castaño se sintiera, un poco asombro y curioso.
"¿A quien mataremos Jefa?". Leone preguntó con un voz sería.
Najenda sacó un papel de su abrigo y comenzo a leerlo. "Tendrá que matar a los hermanos kobore. Son funcionarios muy importantes. Ellos son subordinados del Primer ministro, por lo que ellos hacen la mayor parte del trabajo. Así que, ellos se encargan de hacer la mayor parte del trabajo sucio. Necesitan ser exterminador". Ella terminó de explicar. "Lo podrán hacer?". Preguntó a los dos.
"Por supuesto, Jefa". Leone dijo con tranquilidad. "Ellos estarán muertos, se lo aseguro".
Najenda sonrió por la respuesta de la rubia.
"Disculpe, jefa". Tatsumi habló, llamando la atención de las dos. "Puedo ver éso". Dijo señalando las hojas que tenía Najenda.
Ella estiró su brazo y se los entrego. Tatsumi comenzó a revisar la información que tenían sobre ellos. Era como las que él había visto acerca de ogro, contenia su foto, sus crímenes, las habilidades que tenían, etc. Pero a pesar de tener esta información. Algo dentro de él, le decía que faltaba algo. Pero, el castaño no sabía que era.
"¿Pasa algo tatsumi?". Pregunta una yendo al ver la expresión que tenía el joven.
"No, solo, quería ver la información de estás personas". Dijo algo nervioso.
Najenda lo miró por un momento como si estuviera tratando de analizar la expresión que había hecho. "Dime, Tatsumi. ¿Podrás cumplir con esta misión?". Preguntó seriamente al jóven.
Tatsumi no respondió de inmediato. Parecía tener dudas en él. Pero, aún así decidió responder. "Si, lo hare jefa. No se preocupe". Dijo con una sonrisa.
Najenda lo miro momentos antes de empezar a sentir satisfecha. "Bien, en ese caso. Ve preparándote. Leona ya está lista. Así que, prepárate para cumplir esta misión". Ella le ordenó al jóven.
Tatsumi asintió y dejó la sala de reuniones para irse a su cuarto. Al dejar la sala, el joven dejó de sonreír, y volvió a adoptar esa expresión de duda e incomodidad, acerca de lo que iba a hacer esta noche.
"¿Porque siento que me están ocultando algo?". Se preguntó mentalmente.
En el presente. Tatsumi estaba seguí ahí sentado, oculto, observando por una de las ventanas que había en la habitación, con sus binoculares cómo los dos hombres seguían charlando. Los siguió viendo, hasta que detectó que uno de ellos se había levantado de la mesa para después salir de la habitación e irse a otro lugar. Tatsumi al ver esto, pensó que ya era la oportunidad para atacar.
"Creó que ya es momento Leone". Dijo el castaño mientras guardamos sus binoculares y alistaba a Onyx, que estaba en su espalda. "Debemos actuar ahora".
"Bien, ya me estaba aburriendo". Leono parecía contenta y comenzó a levantarse del suelo preparándose para activar su Teigu. La rubia miró a la casa, ansiosa por entrar y divertirse con estos tipos. Pero justo cuando estaba a punto de activar su Teigu. Un recuerdo vino a ella.
flashback: Leona estaba con Najenda ambas observaban como el castaño dejaba la sala de reuniones. Apenas el castaño dejó la habitación la peli platina le dirigió una mirada seria a la rubia y comenzó a hablar.
"Escuchá Leone. Necesito que hagas algo esta noche".
La rubia la miró asombrada por el tono que ella usaba. Normalmente ella no sabe ese tono A menos que hablara de algo importante y por la mirada que tenía su líder podía decir que lo que sea que le iba a decir sería algo de mucha importancia. Por lo que decidió ponerse seria también.
"¿Qué es jefa?".
"Necesito que tú dejes qué Tatsumi acabe con los objetivos. No intervengas". Ella ordenó.
Esto dejó a la rubia sin palabras. "Espera Jefa. Porque quiere que Tatsumi los maté solo"
Najenda tomo otra bocanada de su cigarro, antes de responder. "Hay algo que me ha estado llamando la atención con respecto a tatsumi. O, mejor dicho, el tipo de mentalidad que tiene. Pero para que pueda estar segura de eso. Necesito que tú vigiles que el se aseguré de matar a esos dos hombres".
"¿Su mentalidad?". Preguntó confundida.
"Ya lo sabrás cuando lo veas. Por el momento, hazme este favor, si?".
"Bueno, lo haré. Aunque no le veo cuál era el problema hasta ahorita tatsumi nos ha sido de gran ayuda. Incluso, si ha llevado bien con Mine".
"No es que no se lleve bien con el resto de nosotros. Eso no es lo que me llama la atención". Najenda dejó su cigarro aún lado y le dedicó una mirada seriedad. "Sino la forma en Cómo él se siente con respecto a lo que hacemos".
Leone no supo qué responder ante esas palabras. Para la rubia, el castaño había sido una persona buena, decidida, y comprometida, con estos asesinatos. O por lo menos, desde su punto de vista. No había visto desde que pasaba cada tiempo con él ninguna acción o duda que haya tenido con respecto a matar. O al menos, eso era lo que ella pensaba.
"De todas formas solo asegúrate de poder verificar que él termine con ellos, entendido?".
"Esta bien, Jefa. Lo haré".
Najenda sonrió por la respuesta de la rubia. "Bien, en ése caso puedes retirarte".
De regreso con Leone, se quedó para de ahí todavía mirando la casa mientras el castaño ya estaba listo para entrar.
"Sabes, Tatsumi". Leone habló llamando la atención del chico. "Porque mejor no vas tu y yo te observo". Dijo ella.
Tatsumi la miró confundido. "Pero, ¿Porque quieres que vaya solo?". El le pregunto dudando de la sugerencia de la rubia.
Ella se encogió de hombros para después hablá. "Siento qué tal vez es hora de que tú lo hagas las cosas solo".
Tatsumi no parecía muy convencido. Miró la casa dudoso de si entrar solo o no. "No lo sé, Leone".
La rubia lo miró lo miro viendo su expresión para después ella adoptaron la actitud burlona. "Vamos ve no seas miedoso. Ya has hecho ésto antes". Ella caminó hacia el que está y empezó a abrazarlo desde la espalda restregandole sus pechos. "Si lo haces bien. Tu hermana mayor te dará una recompensa". Leone dirigió su boca al oído del castaño y dio un suave, pero pequeño soplido.
Esta opción hizo que un sonrojo aparecía en Tatsumi y comenzara a ponerse nervioso. "Está bien. Esta bien. Lo hare. Ya no tienes que ponerte así". Dijo avergonzado, mientras se alejaba de ella.
"Así se hablá. Y si tienes problemas, solo grita y entrare para ayudarte". Leone dijo con una sonrisa victoriosa.
El castaño dejó escaparon fuerte suspiro antes de comenzar a dirigirse a la casa. "Dioses, no entiendo porque ella se pone así conmigo". Se dijo en su cabeza.
"Creó que para ella es una forma de tratar de persuadirlo, Portador". Sugirió Onyx a su usuario.
"Ojala no lo hiciera, me hace sentir incómodo". Tatsumi se acercaba cada vez más hacía la casa. Llegó hasta la entrada de esta. Levanta su vista para ver el segundo piso donde estaban las dos personas. Afortunadamente, la casa no tenía ningún guardia solo estaban ellos dos o al menos eso era lo que había en el informe que leyó.
Me miró hacia el segundo piso para después agacharse y dar un potente salto agarrándose de uno de los bordes del segundo piso. Con sigilo y agilidad se coló dentro de la ventana sin ser detectado por uno de los hermanos Kobore, quien este estaba al parecer estaba terminando de cenar.
"Nada mejor qué una buena cena después de un día tan ocupado". Dijo uno de los hermanos kobore. "La verdad, mi hermano se esta perdiendo de todo lo que le espera, si tan solo aceptará la oferta del primer ministro".
"No te preocupes, el también recibirá lo que mereces". Una coz sono detrás de donde estaba sentado.
El hermano kobore apenas pudo reaccionar cuando sintió con la hoja de una espada atravesó la para de atrás de su silla y perforaba su pecho. No sintió nada, ni dolor. Ni miedo. Ni siquiera ira. Lo único que sintió fue, un profundo sentimiento de calma, mientras todo lo que veía a su alrededor se convertía en oscuridad.
Tatsumi espero unos momentos hasta que el cuerpo sin vida del hermano cayera sobre la mesa. Para después sacar su espada. Le había dado al hermano una muerte rápida y sin dolor directo a su corazón. Evitando así que el sufriera.
El castaño dejó escapar en sus videos de resignación y el cuerpo muerto tendido en la mesa. "Solo uno más y podre terminar con ésto". Dijo con molestia. Tatsumi no quería hacer esto. Pero si así lograba hacer que el imperio fuera un lugar mejor. Entonces tendría que hacerlo. Aunque Onyx, le había dicho que había otras formas de poder hacer algo en el Imperio. El castaño todavía no había podido aplicar ese consejo. Ya lo haría más adelante, con los otros miembros, pero por ahora tendría que resignarse a hacer esto.
"Portador, el otro hermano kobore se acerca". Onyx informó a su usuario.
"Entendido". Tatsumi dijo para después esconderse detrás de la puerta donde había salido la hermano.
El otro hermano korobe cruzó la puerta, mientras hablaba. "Escuchá hermano. Creó que lo mejor es que te vayas. Habláramos más de ésto otro di..." El hermano korobe, dejo de hablar al levantar la vista y ver el cuerpo sin vida de su hermano muerta sentado, tirado en la mesa. "Pero, ¿Qué?".
Tatsumi quien estaba oculto detrás de la puerta. Vió como su otro objetivo estaba en shock y distraído, al ver a su familiar tendido en la mesa muerto. El joven espadachín aprovechó ésto y sacó su espalda para darle un golpe certero a él. Del mismo modo, que lo había hecho con su hermano. El castaño dio un pasó más cerca, para hacía cortar un poco el espacio entre ellos. Cuándo dio un pasó hacia adelante, sin que el lo supiera. Una de las tablas del segundo, estaba suelta. Por lo que cuando el castaño dio ese paso, el piso sonó.
El sonido no había sido muy fuerte. De hecho, apenas sí se podía oír. Sin embargo, como la habitación era algo pequeña, cualquier persona dentro de esta lo podía escuchar con claridad. Y el hermano korobe, lo pudo lo podía confirmar.
Por lo que se giró, y vió al castaño ahí parado detrás de él. Tenía su mano en el mango de su espada estaba detrás de su espalda.
Antes de que él podía preguntar quién rayos era este chico. Sintió como el castaño, le dio una fuerte patada en el pecho mandándolo y haciendo que este se estrellé contra la mesa donde había estado comiendo con su hermano.
El sonido de la madera romperse de la mesa rompiendo se llenó toda la habitación. Seguido por los quejidos de dolor que hacía uno de los hermanos Korobe. El otro hermano Korobe, que estaba muerto. Salió disparó hacia otra parte de la habitación, debido al fuerte golpe de su hermano había provocado al caerse encima de la mesa.
Tatsumi lo miró como se retorcía en el suelo por el dolor que sentía. El sujeto se agarró la parte de cada lado de su estómago, probablemente señalando la parte donde se había lastimado.
El castaño podría decir, que por la forma y cómo se agarraba, y la expresión que tenía su rostro. Que posiblemente el tipo se haya roto unas costillas.
El joven lamento su acción. No quería probar le dañó. Aún a pesar, que lo iba a matar. Tatsumi siempre se aseguraba de terminar con esto lo más rápido posible, sin causarle ningún dolor a suponer. Pero ahora, no se podía evitar. No se percató de esa madera. Y tampoco Onyx. Quien estaba callado observando todo ésto.
"Acabaré con ésto, lo haré rápido". Dijo tratando de sonar tranquilizador. Pero parecer el sujeto no lo escuchaba, ya que seguí agarrándose esas costillas.
Tatsumi desenvaino a Onyx y se preparó para acabar con ésto. El sonido de la hoja de la espada se escucha por la habitación atrayendo la atención, del hermano korobe. Quién dejó de lado el dolor que sentía. Y miró con la asombro y miedo a su atacante. El intentó habla tratar de decir una súplica o que lo escuchara. Tenía los dientes apretados para tratar de aliviar el dolor infernal que estaba sintiendo.
El castaño bajo su espada y la apuntó en su dirección. "Personas que abusan de su poder para beneficiarse. No merecen vivir". Dijo con seriedad. "Terminaré con tu vida, para que no puedas lastimar a nadie más". Bajó la espada y se preparó para atacarlo. "Adiós".
Y justo cuando dió un salto para clavar su espada en la cabeza del hermano korobe.
"Papá".
Una voz se escuchó. Una voz que hizo que el castaño se detuviera en secó. Tatsumi dejó se avanzar. Se quedó ahí quieto, con solo la punta de su espada a centímetros de tocar la cabeza de su objetivo.
"Onyx, dime ¿Qué lo que escuché no es real?". El pidió, más bien, suplicó a su Teigu.
Onyx se concentró y empezó a sentir las presencias que había a su alrededor. Podía detectar, la presencia de su Portador, del hermano korobe restante, y de Leone. Pero también, sentía la presencia de otra persona, que estaba en esta casa.
La Teigu no le había de importancia. Pensando que talvez era una posible víctima secuestrada o atrapada por estos tipos. Pero, ahora. Sentía como esta presencia se estaba acercando a donde estaban ellos.
"Portador, no sé quién podría ser esa voz que escuchamos". Informó la Teigu, su voz era una mezcla de confusión, y duda. "Pero siento que se está acercando donde estamos nosotros".
Tatsumi se queda ahí parado, sin saber bien que iba hacer. Miro el sujeto que se había quedado todavía observándolo sus ojos reflejando miedo absoluto ante el castaño. Tatsumi pensó en lo que podría ser a continuación. Podría matarlo, e irse antes de que alguien lo vea. O podría irse sin decir nadamás. Un millón de ideas empezaron a pasar por su cabeza. Sin embargo, antes de que pudiera si quieres coger alguna de ellas.
El pomo de la puerta de la habitación se abrió y alguien entró.
Tanto el hermano korobe y Tatsumi se giraron para ver quién había entrado y para su sorpresa de ambos. Y horror del castaño se dio cuenta que era un pequeño niño de 8 años. Tenía un polo de color azul, y unos pantalones de color blanco. Llevaba unos calcetines de color rojo. Tenía el cabello de color negro.
El niño se frotaba los ojos tratando de quitarse el sueño. "Papá, ¿Qué fue es ruido?". Preguntó el niño su voz de notaba inocencia.
Tatsumi no supo que decir. Estaba en con la boca abierta y una expresión de horror viendo al niño. Tanto el como Onyx, no entendían que hacia un niño aquí. ¿Acaso, era hijo de uno de estos hombres?. Podía ser. Ya que, el niño dijo papá. Además, tenía parentesco con el hermano korobe que tenia sometido. Pero ése pensamiento hizo que él castaño comenzara a temblar por todo su ser.
"Espera, si ése niño dijo papá. Entonces,...". Pensó tatsumi, mientras se volteaba a mirar de nuevo al hermano korobe. Quién estaba tratando de hablar, pero el dolor que sentia evitaba que lo hiciera. "Tu eres su padre". Dijo en estado de shock.
El hermano korobe miro al castaño. Su mirada reflejaba miedo y súplica.
"Papá, ¿Que pasá?". El niño volvió a preguntar, extrañado por que su padre no contestaba. Abrió un poco sus ojos. Lo primero que vió fue a un sujeto de cabello castaño encima de su padre, que estaba tirado en el suelo. Confundido por ver a su padre y a ése hombre en esa posición. Abrió más los ojos, y cuando los abrió por completo, vio la espada que estaba cerca de la cabeza de su padre.
La expresión de confusión del niño. Fue reemplazada, por una de asombró y miedo. Cuando miró a su alrededor para ver toda la habitación, vio como su tío estaba muerto tirado a un lado de la habitación. Tenía una herida en su pecho, parecía que le hubieran atravesado con algo. La expresión de miedo del niño se hizo cada vez más grande.
Tatsumi todavía no se movía. Estaba tratando de entender lo que estaba pasando. Esté sujeto. Este hombre. Tenía un hijo. Un niño. Esté hombre, que se supone que es uno de los subordinados del primer ministro. Que ha hecho cosas horribles, para él. Era un padre de familia. Tenía una familia. Familia.
La mención de esa palabra. Desató una serie de imagenes y recuerdos que inundaron en su cabeza. Imágenes que hacían que los ojos del castaño se llenarán de lágrimas.
Imágenes de personas muertas en una habitación. Recuerdos de como ellos eran asesinados, por una persona. Éstos recuerdos, que el castaño, no quería recordar. "No". Susurró en voz bajá. "Por favor, ésto no". Dijo casi llorando.
El niño todavía no había dicho nada. Miró de nuevo a su padre y a ese sujeto encima de él. Vio la expresión de dolor y súplica en su padre.
Ése sujeto de cabello castaño lo estaba lastimando. Lo iba lastimar. Pero el no quería eso. Por lo que, decidió hablar. "Por favor". Dijo el niño, Su voz suplicante atrajo la mirada del castaño quien se volteo a verlo.
Tatsumi se giró para ver al niño, sus ojos esmeraldas se encontraron con los ojos de color azul del niño. "No lo hagas". Fueron las palabras que dijo el niño.
Y Tatsumi, al escuchar esas palabras, finalmente, dedició, hacer algo. Levantó su espada, y sonido de algo romperse, se escuchó por toda la habitación.
Afuera Leone estaba mirando las estrellas, observando cada una de ellas. Cualquier persona pensaría este sería un noche muy hermosa. Pero para la rubia. Solo le resultaba muy, aburrida.
"Maldición, me estoy aburriendo". Dijo mientras soltaba un fuerte bostezo. "Espero que Tatsumi haya terminado, o tendré que ir a buscarlo". La rubia puso sus brazos detrás de su cabeza, balanceando un poco sus pechos hacía adelante. "La verdad no entiendo porque la jefa tenía que pedirme que dejará que el hiciera toda la misión el sólo. Yo no creo, que el estubiera encontra de lo que hacemos".
Leone miro la casa donde estaba su compañero terminando el trabajo. "Después de todo, es uno de noso...". La rubia no pudo terminar su oración. Al ver como una figura salió dispara por una de las ventajas (rompiéndola la ventana en el proceso), de la casa del segundo piso y caer en el suelo. La rubia quedó sorprendida por esto. Pero se sorprendió aún más, cuando vió quien era la figura. Era tatsumi. Lo podía reconocer por su cabello de color castaño y sus ojos esmeraldas. La asesina rubia no entendía por qué había salido de ésa forma. Pero apenas pudo preguntarae eso. Ya que, vio como el castaño salió corriendo en dirección del bosque, alejándose cada vez más de la casa.
"¿Pero que diablos pasó?". Pensó en su mente mientras veía a su compañero alejarse a una velocidad increíble. "¿Acaso hay alguien más en esa casa?". Se preguntó a si misma. Ella trató de ver el contenido de la casa pero como no tenía binoculares. No podía ver nada. Soltando un quejido de su boca. Decidió seguir a su compañero, sea lo que sea haya ocurrido ahí, Tatsumi debió saberlo. Y debía alcanzarlo para averiguarlo. "Tengo que alcanzarlo". Leone se paro y adoptando una pose activo su Teigu. "Lionel ruge". Acto seguido el cuerpo de Leone fue cubierto por un color amarillento para después sus manos, y partes de su cuerpo adoptar partes de animal. "Te alcanzaré, Tatsumi". Leone su puso en cuatro patas y comenzo a correr en dirección del castaño. Incluso con la velocidad que lograba alcanzar a cuatro patas, le tomaría al menos unos minutos alcanzar al castaño. Minutos los cuáles, le servirían para el castaño.
A una velocidad increíble, tatsumi se encontraba corriendo sin un rumbo fijo. El castaño corrió por arbustos, rocas, ramas. Todo lo que estuviera en su camino, era evadido e ignorado por el castaño. Nada lo detenía. Nada iba a detenerlo, de alejarse de ése lugar. Ni siquiera cuando sentía que sus piernas estaban comenzando a dolerle. No iba a detenerse. No quería hacerlo.
Tatsumi siguió corriendo, hasta que Onyx decidió hablar. "Portador, detengase". La Teigu pidió a su usuario. Pero el lo ignoró.
Justo ahora, Tatsumi estaba pasando por un pequeño río. Las piernas del castaño comenzaron a cansar. Pero para el joven no le pareció importar. Onyx sintió como el cuerpo de su usuario comenzo a desgastarse. Decidió volver a hablar. "Portador, pare. Por favor". Pero nuevamente fue ignorado.
Tatsumi estaba corriendo por encima del río, estaba a nada de cruzarlo por completo. Cuando escuchó como Onyx dió un fuerte gritó. "TATSUMI, DETENTE AHORA".
Ante ésas palabras, las piernas del castaño dejaron de moverse. Y dejo de correr. Esta acción tan repentina, provocó que el cuerpo del castaño dejará de mover y como no terminó de cruzar el río, se cayó encima de éste y terminó empapado por toda el agua.
El castaño cayó al río, terminando por quedar mojado.
Apenas sintió el agua fría tocar su cara. Tatsumi salió del trance que había estado y comenzó a levantarse del pequeño río. No dijo nada. Solo comenzó a toser tratando de escupir todo el agua que había ingerido. Para después empezar a arrastrar si comenzar a caminar a la orilla del río.
Su cuerpo todavía temblaba, ya sea por el miedo, o por el cansancio de haber corrido tanto. La expresión que tenía en su rostro decía que era más por miedo que por otra cosa. En la cara del joven se denotaba el arrepentimiento y el dolor, que había pasado en esa habitación.
El castaño se arrodilla en la orilla del río manchando su pantalón de color negro con tierra mojada. Levanta su cabeza y mira hacia arriba. Acto seguido dejó escapar un fuerte grito con todas sus fuerzas. El grito era una mezcla entre ira y frustración. Ese grito era tan fuerte que cualquier persona a 50 km a su alrededor lo podría oír claramente.
Después de unos segundos dejó de gritar y agachó la cabeza al suelo, mientras golpeaba con sus puños el suelo mojado. "¡Porque, porque, porque!". Dijo mientras golpeaba el suelo.
"Portador". Onyx habló tratando de hablar con su usuario. Pero lo único que pudo escuchar fueron las llantas que luego salieron de él.
Al sentir que todavía su portador, estaba en un estado tan frágil. Onyx decidió esperar hasta que su compañero se calme. Luego de unos largos minutos, tatsumi dejó de llorar y habia parado de gritar. Ahora solo se quedó callado pero tenía la cabeza agachada pegada contra el suelo.
Al sentir qué su usuario ya se había calmado un poco, decidió volver a hablar. "Portador, ¿Como se encuentra?".
Tatsumi tomó un momento antes de responder. A pesar de que ya no lloraba, aún su garganta necesitaba unos momentos para recuperarse. "No estoy bien, Onyx. No estoy, para nada, bien". Dijo con una voz rota.
El castaño levantó su rostro y miro al cielo. Vio las estrellas y dijo casi queriendo volver a llorar. "Era un niño, Onyx. Un niño". Habló recordando el rostro de miedo y terror que tenía ese infante.
"Portador". Onyx trato de hablar con él, pero tatsumi lo interrumpió
"Y casi mato a su padre". Tatsumi volvió a agachar su cabeza.
"Portador, lo siento. De verdad, no pensé que ahí podría haber un niño". Onyx dijo, queriendo calmar y explicar a su usuario. "De verdad, lamentó no haber le podido decir éso".
Tatsumi al escuchar lo que dijo su Teigu, levantó su cabeza. La expresión de tristeza y arrepentimiento fue reemplazada por una de confusión. "No Onyx, tu no sabías".
El jóven se levantó del suelo, su expresión de confusión, paso a una de enojó e ira. "Pero Night Raid si".
El castaño comenzó a reflexionar sobretodo ésto. La forma en como su jefa, les pidió a el y Leone hacer esta misión, cuando los otros miembros estaban disponibles. La petición de Leona sobre hacer esta misión solo. Para el joven todo ésto le resultaba extraño. Pero ahora, después de ver a ese niño. Su mente comenzó a conectar todos estos puntos.
Ésos momentos de reflexión, se podía escuchar como alguien estaba acercándose a él.
"Portador, detectó que Leone se acerca". Onyx avisó a su propietario.
"Gracias Onyx". Tatsumi agradecido a su arma guardada en su vaina detrás de su espalda.
El castaño esperó pacientemente a que la rubia llegara jasta él. Luego de unos momentos, ella llegó.
Leone apareció detrás de él. Poniendo sus grasas en el suelo, para frenar su velocidad. El polvo se levantó por la fuerza que ella había estado poniendo.
Al dispersarse el polvo. El castaño la pudo ver. Ella estaba transformada, en lo que parecía ser un ser mitad bestia y mitad humana. El estaría sorprendido por su apariencia, si no estuviera. Ahora mismo, con una idea sobre lo que pensaba sobre ella y esta misión.
"Tatsumi, ¿Aquí estabas?". Dijo Leone, parándose en dos de sus patas. "¿Qué demonios pasó ahí?".
Tatsumi no respondió de inmediato. Si lo que suponía era cierto. Necesitaba ser paciente y tranquilo. Aunque ahora, eso para él le resultaba muy difícil. "No paso nada". Dijo con una voz fría. "Ya terminé con la misión".
Leone lo miró sorprendida. "En serio, ¿Pero, porque saliste de esa forma?".
"Tuve un pequeño inconveniente". Respondió tajantemente.
"¿Que clase de problema?". Preguntó la rubia.
"Un inconveniente, que no me permitió matar al otro hermano". Dijo castaño, con cautela. Necesitaba ver si es que sus oposiciones eran ciertas y la reacción de la rubia le daría la respuesta que él buscaba.
Y como era de esperarse, Leone habló con sorpresa y algo molesta. "Espera, ¿Uno de ellos sigue vivo?".
"Si". Dijo volteándose a un lado. "Creo que lo mejor es irnos por ahora". Sugirió el joven.
"¿Qué diablos dices?". Grito la leona, como si le hubiera dicho algo horrible a la cara. "Si uno de ellos sigue vivo. Entonces, no podemos irnos hasta matarlo. Nuestra misión es matar a los dos hermanos".
Tatsumi no respondió ante eso solo se quedó callado sin voltearse.
"Sera mejor volver y terminar con ésto". Leone habló tratando de tomar el hombro del jóven. Pero este se alejó de ella.
"No quiero". Susurró él.
"¿Que dijiste?".
"Que no quiero ir". El castaño volvió a hablar, pero esta vez más fuerte.
La rubia se sorprendió por la forma de hablar del castaño. No lo había oído hablar así. Era casi como si estuviera enojado. ¿Pero por qué?.
Tatsumi no podía voltearse. Si lo hacía Leone, miraría su mirada llenada de enojó. Necesitaba calmarse, y tratar de pensar con claridad. No quería creer que ellos le habían hecho esto a propósito. Pero una parte le hacía pensar éso.
Mientras trataba de calmarse y pensar en otra cosa que no fuera la supuesta manipulación que ahora estaba sucediendo por parte de Night Right. Leone volvió a hablar.
"Esta bien, sea lo que sea que te haya pasado ahí, lo entiendo". Dijo ella. "Igual iré yo mismo a terminar el trabajo".
Las palabras dichas por la rubi hicieron que el castaño abriera los ojos y se volteó a mirarla. Ella estaba a nada de ponerse a cuatro patas y volver a dirigirse hacia la casa donde estaba el otro hermano korobe. Donde estaba el, y su hijo. Ella iba a matarlo. Y, posiblemente, lo iba hacer frente a su hijo. Y eso él no lo iba a permitir.
Leone estaba alistándose para correr. Se puso en posición de 4 patas y lista para correr. "¿Volveré en unos minutos, espérame aquí, ok?". Ella dijo con una sonrisa.
Sin embargo, Leone no pudo dar un paso. Cuando vió como Tatsumi salto sobre ella y aterrizó frente a ella. Bloqueando su camino. El castaño sacó su espada y la puntó frente a ella. "No dejaré que vayas". Grito con la espada apuntandole.
Leone que en shock por la acción del castaño. Pero su shock, duro solo unos segundos antes de pasar a una actitud sería. "Tatsumi quítate". Dijo ella.
"No". El joven dijo su voz denotaba frialdad.
"Tatsumi, necesito terminar la misión".
"La misión, ya terminó". Tatsumi apuntó su espada y la agarró con ambas manos. Adoptó una pose de pelea. "Si vas a esa casa. Tendrás que pelear conmigo".
La rubia lo miro, tratando entender el porqué le hacía esto. Por un momento pensó que esto tal vez era una broma. Pero por la expresión, la mirada, la forma en cómo sostenía su espada. No estaba bromeando. Y eso no era bueno.
Leone pensó en lo que haría. Tenían una misión. Tenían que completarla. Por un momento pensó en pelear con el castaño, pero al ver los ojos esmeraldas de este vio que en estos mismos no había del todo una expresión seria sino había una pequeña parte que expresaba tristeza. Extrañada por ver esa expresión en sus ojos. Ya que normalmente, siempre veía calidez, valentía, o seriedad. Al ver que algo andaba mal por la forma en como tenía sus ojos. Decidió dejarlo pasar. O al menos, solo por esta vez.
"Bien, tu ganas. Mejor nos vamos. Es peligroso quedarnos aquí, si uno de ellos todavía esta vivo". Dijo ella parándose en dos patas. "Pero te lo advierto, la jefa no estará contenta con ésto". Advirtió para después caminar en dirección de la base.
"Yo me encargaré de eso". Dijo dejando de hacer su pose de batalla. "Igual quiero hablar con ella". El guardó su espada en su vaina y comenzó a caminar con la rubia de regreso a la base. "Ella no sera la única que no estará contenta".
Base de Night Raid 8:30 pm.
Todos los miembros de Night Raid estaban reunidos en la sala, su líder. Najenda, estaba sentado en su asiento, con un cigarro y un expresión sería en su rostro. Los miembros nairo Esteban parados todos en forma de un círculo. Tatsumi estaba en el centro. Era cadi como di estuviera en un juzgado. Los otros miembros estaban con diferentes expresiones en sus rostros. Pero todos tenía una expresión compartida. Y era de decepción. Tatsumi era el único que tenía una expresión de enojó en su rostro.
Najenda había citado esta reunión, con todos los miembros. Luego de que Tatsumi y Leone volvieron de la misión que ella les había encomendado. Apenas llegaron Najenda pidió el reporte de la misión. Basta decir que cuando Leone le informo a ella de lo que había ocurrido, Najenda no apareció sorprendida sino más bien como si ella ya estuviera esperando este resultado. Después de que obtuve el reporte de la rubia, decidió convocar a una reunión para informar de lo que había ocurrido.
Convocó a cada miembro de la base ordenándoles que dejaran de hacer lo que estuvieron haciendo y vinieran a la sala de reuniones. Necesitaba la opinión, y la palabra de cada uno de ellos, porque ahora mismo el problema tendría que ver con Tatsumi.
Luego de unos minutos todos finalmente llegaron.
Cuando ya todos habían llegado Najenda les informó el resultado. Y cada uno no podía creer lo que había escuchado. Ninguno de ellos, había escuchado que alguno de ellos haya fallado en matar a alguien. Así que era evidente la sorpresa que se llevaron al descubrir, que tatsumi no había matado a los dos objetivos y solo a uno.
Tatsumi desde que llegó, no se había ido a ninguna parte. Decidió quedarse en la sala y pararse enfrente de su líder. Estaba dispuesto a subir la responsabilidad del resultado de esta misión. Y las consecuencias que tendrían con ella.
Luego de unos minutos de estar que los miembros en la era lo estuvieron llegando con diferentes miradas. Najenda decidió hablar.
"Tatsumi, quiero que me digas tu motivo".
Tatsumi miro a su jefa directo a los ojos. O bueno, solo a uno de sus ojos. "Mi motivo, ¿Qué motivo?".
"El motivo por el cuál no pudiste matar al otro hermano". Ella pregunto con un tono firme.
Tatsumi se quedó callado un momento, antes de empezar soltar una pequeña risa.
La risa del castaño pese hacer tranquila y calmada. Trató confusión a los miembros de Night Raid. Excepto a Najenda.
"¿Mi motivo, jefa?". Dijo entre risas. "Mi motivo, es que usted me mintió".
Todos se sorprendieron por lo dicho por el castaño. Najenda no se inmutó por las palabras del joven. Solo lo miró un momento, antes de volver a hablar. "¿De que hablas?".
"De que usted me mintió, acerca de ellos". Dijo sin dejar de reírse.
"No te mentí". La peli platina habló, después de fumar un poco su cigarro.
Su respuesta hizo que el castaño dejara de reírse. Tatsumi adoptó una mirada seria hacia su líder. "Usted y yo teníamos un trató, jefa. ¿O ya no lo recuerda?".
"Si, me acuerdo". Dijo aun con su cigarro en su boca. "Y hasta donde se, no te he mentido con respecto a las personas que matamos".
"No, no me ha mentido con eso. ¡O al menos, no hasta que me ocultó que una de las personas que debíamos matar tenía un niño de 8 años viviendo con él!". Tatsumi grito con fuerza.
Najenda miro al castaño directo a los ojos. Miró su expresión. Estaba enojado y molesto. Ella no se inmutó por su mirada. Ella mantuvo la calma y decidió hablar con tranquilidad. "No creí que eso fuera importante". Dijo como si nada.
"¡Pues para mí si es importante!". Tatsumi habló enojado. "¡Porque no me dijo que la persona era un padre de familia y tenía un niño de 8 años viviendo con él!". El castaño estaba enojado. Quería saber el porque le habían ocultado esto.
"Tatsumi". Bulat habló llamando la atención del castaño. "Nosotros somos asesinos, matamos sin importar quienes sean o si tienen familia. Si han cometido un crimen en contra de las personas de la capital. Entonces, deben ser eliminados". El explicó, mientras estaba cruzado de brazos.
Tatsumi miro a Bulat. Sin poder creer lo que acaba de oír. No quería creer que Bulat. Bulat, el hombre con quién entrenaba de vez en cuando. Y que veia casi como aún amigó. Le estaba diciendo éso a él.
"Pensé que éso te habia quedado claro". Sheele habló mirandolo. "Nosotros somos asesinos, no somos justicieros".
Tatsumi miro sus compañeros que lo rodeaban. Todos parecían estar deacuerdo con lo que dijo Sheele y Bulat. "Pero, matar a alguien que tiene familia no esta bien". Tatsumi habló tratando de expresar su opinión con respecto a eso.
"Espera un momento, ¿Cómo sabes que el tipo tenía un niño?". Mine lo interrumpió, preguntando curiosa porque el castaño supiera eso.
Tatsumi agachó la cabeza y dijo unas palabras en voz baja. "El niño me vio cuando estaba apunto de matar a su padre".
A pesar de haberlas dicho en voz baja. Todo en la base lo pudieron oír.
Esas palabras hicieron que Mine se molestará casi de inmediato. "Espera, Así que no solo no pudiste matar al otro hermano. Sino que además. Dejaste que un niño te viera. ¡Qué acaso estás demente!" Ella le gritó enojada. "No debiste hacer permitir eso".
"¡¿Y qué querías que haga?!". Tatsumi gritó. Estaba cansado de la opinión sobre de ellos. Bueno, si ellos iban a dar su opinión. Ahora el iba a expresar la suya. Ya no se iba a contener más "Ese niño me vio. Me vio Mine. Me miró, cómo tenía a su padre sometido, como estaba apunto de tomar su vida. Tanto él como su hijo me miraron con miedo y terror. Ese pobre niño me rogó que no lo matara y yo no sé había que hacer".
"Debiste hacer algo. Te has expuesto, ahora saben quién eres". Akame habló metiéndose en la conversación.
"¡¿Que querías que haga?!. ¡Qué lo matara!. ¡Que matara un pobre niño para poder ocultar mi identidad!. ¡Pues te dire algo, no voy a matar a un niño!. ¡Ni para salvarme!. ¡Ni por el imperio!". El castaño se volteó a ver a su líder. "Ni siquiera, por ustedes!".
Tatsumi dejó de gritar y comenzó a respirar agitadamente. Sentía como su corazón latía cada vez más fuerte. Había gritado tan fuerte. Que no se percató como de sus ojos empezaron a salir unas lágrimas. Aunque eso a él no le importaba ya en este punto.
Najenda escucho todo con cuatela. Ella estuvo escuchando todo, analizando cada palabra que salí del castaño. Vio todo lo que él estaba mostrando. Todo lo que estaba mostrando era lo que tatsumi estaba ocultando con tanto esfuerzo desde que se unió a ellos. Y, sobre todo, veía lo que tatsumi realmente les estaba ocultando. Él no quería matar. Y eso ella lo sabía. Lo sabía desde el primer momento que el volvió de matar a Ogro. Cuando lo vio volver le dio unas palabras para tratar de calmar esa culpa y duda que tenía y pensó que talvez eso sería lo suficiente. Lamentablemente, hoy descubrió que se equivocó. Tatsumi no estaba comprometido al 100% con matar a las personas. Ella ya tenía un presentimiento sobre eso. Pero para estar seguro de eso, decidió comprobar eso con Leone. Por eso le pidió que dejará que el hiciera toda la misión el solo.
Pero a pesar de saber eso. Y ver la actitud que el castaño estaba mostrando. La peli platina no estaba enojada, ni decepcionada. Si no más bien, parecía ser más comprensiva. Najenda, no estaba molesta con él, por no matar a esa persona. Ya encontrarían la forma de solucionar eso. Por ahora, ella necesitaba que Tatsumi entendiera por completo el motivo de sus acciones y sus metodos. Ella necesitaba convencer al castaño, de que él acepte por completo, los métodos que ellos usan. El castaño era un activo muy valioso, que no podía perder. Según los reportes dados por Leone, Akame y Mine, el joven mostraba unas habilidades realmente sorprendentes. Habilidades que le ayudaría a la revolución, en la lucha contra el imperio. Por lo que, necesitaba convencer al castaño de que aceptara lo que ellos hacían esto a cualquier persona que haya cometido un crimen contra el bienestar de las personas del imperio. Ellos los mataban. Incluso, si estos tenían alguna familiar que le importará. Eso no los salvaría de lo que merecen
"Tatsumi, entiendo cómo te sientes". Ella hablo su voz era suave, pero también firme. "Entiendo que tu no quieras matar".
Tatsumi la miro sorprendido por escuchar, que ella sabía eso de él. "¿Como es que usted sabe...?".
"Lo veo en tus ojos". Respondió ella con una sonrisa. "Veo la culpa y la duda en ellos. Puedo entender eso. Y en cierto modo, respeto que te sientas así. Me hace ver que no eres una persona que disfrutar del sufrimiento de otros. Eso me gusta". La sonrisa de Najenda se desvaneció de su rostro. "Pero tienes que entender que aún que tu no quieras matarlos. Ellos te mostraran la misma gratitud que tú a ellos. Ellos se aprovecharán de eso y te matarán a ti".
Tatsumi se puso rígido por las palabras de su líder. Una parte de él, parecía estar deacuerdo con lo que dijo. El ya había visto eso antes. El ladrón y el guardia que enfrento antes de venir al imperio, habían intentado matarlo, pese a que el les había perdonado l vida.
"Si tu no matas, ellos te mataran. Tienes que entender eso. Que tú los mates no te hace igual a ellos".
"¿Y en que me convierte entonces?". Preguntó tratando de sonar aún desafiante.
"En una persona que busca un bien para todas las personas. Una persona que esta dispuesta, hacer lo que sea para salvar a las personas". Najenda estiro su brazo metálico y extendió su mano metálica hacia él. "En una persona, como nosotros".
El castaño miro su brazo y su mano. Por un momento, pensó en estrechar su mano. Era casi como si estuviera deacuardo con ella. Como si por fin entendiera, que esto de matar, es un mal necesario. Y, para el joven, en verdad, quería creer eso. El empezó a levantar su mano y dirigirla hacia la de Najenda. Cuando estaba a nada de estrecharla con la suya. Las imágenes del niño, el bandido y el guardia volvieron de pronto. Pero no fueron las únicas. Otras imágenes también aparecieron en su cabeza. Imágenes y recuerdos, que hicieron bajar su mano y comenzar a temblar. El castaño de repente volvió a llorar y apretó sus puños con fuerza. "Lo siento, no puedo". Dijo con una voz quebrada, antes de salir corriendo de la sala y dirigirse a su habitación.
Los demás miembros miraron como el se iba. Nadie lo detuve. Solo se quedaron ahí parados. Najenda quien todavía tenía su mano estirada, la bajo lentamente. Tenia una expresión de decepción por el rechazo del joven castaño. Ella paso una de sus manos por su cabello, mientras buscaba una forma de solucionar esto.
"¿Jefa quiere que lo traiga?". Pregunto Mine.
"No déjalo, ya lo entenderá a su tiempo". Dijo ella mientras sacaba otro cigarro de su abrigo y lo prendía. "Ya pueden retirarse todos".
Los demás asintieron y comenzaron a caminar hacia la salida. Cuando ya todos se habían ido, Najenda levanto su cabeza y miro hacia el techo pensativa. "Tatsumi, tarde o temprano tendrás que ver, que aquí en el imperio las cosas son muy duras y nada aquí será fácil. Ya que, para sobrevivir, tendrás solo dos opciones". Ella tomo una bocanada de su cigarro, para después soltarlo hacia el techo. "Tendrás que matar, o morir. Y espero, por tu bien, que escojas sabiamente. La elección correcta".
Habitación de Tatsumi 8:45 pm.
Tatsumi entró en la habitación de cuarto. Abriendo la puerta de forma brusca. Apenas entro, cerró con gran fuerza la puerta detrás de él. Para después desplomarse en el suelo, aún tratando de contener las lágrimas. Las imágenes que había estado proyectando se estaban haciendo cada vez más grande. El castaño dirigió sus manos hacía su cabeza, mientras las lágrimas seguían saliendo de sus ojos.
"¡Pará, para, ya no quiero. Por favor, pará!". El suplicó, tratando de contener o suprimir esas imágenes.
Luego de unos segundos las imágenes comenzaron a desvanecerse. Tatsumi dejó de llorar y abrió los ojos, sorprendido que se haya terminado. "¿Que pasó?". Se dijo así mismo.
"Portador, ¿Ya se encuentra bien?". La Teigu habló.
"Si, ya estoy bien". Dijo el jóven confundido. "¿Que paso?. ¿Porque de dejé de pensar en esos recuerdos?".
"Se debe a que bloque esos recuerdos". Onyx habló.
El castaño miró a la espada detrás de él, con evidente sorpresa. "¿Tu puedes hacer".
"Si, de hecho. Puedo manipular las pensamientos de las personas. Puedo hacer que ellos no puedan recordar algo. O si se les olvida algo, puedo hacer que lo recuerden con claridad".
"Eso es, sorprendente". Tatsumi no pudo sonreír por la habilidad de Onyx. Pero su sonrisa duro poco. Ya que, volvió a adoptar una expresión de tristeza. Ya no quería llorar, pero aun así no podía evitar sentir asi por los recuerdos e imágenes que había estado recordando.
Pensó, en las palabras de Najenda, junto con la imagen de aquel niño. Ahora mismo, dentro de él. Tenía una especie de conflicto interno sobre qué hacer. Por un lado, sentía la necesidad de si aceptar o no que lo que dijo Najenda sobre matar era lo correcto. Pero, por otro lado, una parte de él, todavía se negaba a aceptar eso. Esa parte de él todavía pensaba que matar no estaba bien. Que no era necesario. Que había otras formas. Todos estos pensamientos, hacían que la cabeza a del joven comenzara a dolerle. "Ahora que hago". Se dijo asi mismo.
"Portador, ¿Ahí algo que pueda hacer para calmar su dolor?". La Teigu pregunto a su dueño. Sintiendo el tremendo dolor que este estaba experimentando. La Teigu quería ayudar a su usuario, en este momento de duda.
"Onyx, puedes decirme ¿Que tengo que hacer a continuación?". El castaño pidió. No, más bien, suplico el consejo a la espada, detrás de su espalda.
La Teigu no sabía que responder. Aunque la Teigu podría decirle que podrían irse de aquí ahora mismo. Alejarse de estos asesinos, y nunca mirar atrás. Eso solo era lo que la Teigu quería. Para Onyx, estos asesinos no eran personas de confianza. Claro, no es que hubiera alguna posibilidad de que el confiara en ellos alguna vez. Pero, al menos, desde un punto de vista hipotético, pensó, que talvez, podría a llegar a confiar en ellos en un futuro alejado. Pero después de lo que vio, lo que sintió, la forma en como le ocultaron esta información sobre como la persona que tenían que matar, era padre de un pequeño niño. No había forma, ni en esta vida que el Teigu, podría llegar a confiar en estos asesinos. De hecho, ahora mismo, los aborrecía aún más que antes. Onyx sentía ganas de gritarles, atacar, enseñarles una lección sobre como nunca debía lastimar a su portador. Pero decidió no hacer eso. No valía la pena. Para Onyx, la idea de atacarlos y lastimarlos era casi lo mismo que ponerse en su lugar. Y él no quería hacer eso.
Pero eso no importaba ahora, lo importante aquí era, ver que podría decirle a su portador para tratar de calmar su dolor. Pensó en muchas formas, miles de ideas comenzaron a formas dentro de su gema. Pensó en cual podrían ser la más adecuada. Mientras, buscada, y analizaba, cuál de las ideas podría ser la que solucionara este problema a su usuario. Una destaco de entre todas. Una que era en particular, muy conveniente. Una que, irónicamente, era que el investigador, le había dicho tiempo atrás en medio de las pruebas. Aunque Onyx no recordaba con exactitud los pruebas que habían realizado con el tiempo atrás. Si recordaba las conversaciones con el investigador, encargado de las pruebas. En esas conversaciones él le había hablado de muchos, consejos e ideas, que podría usar para ayudar a su usuaria si alguna vez se encontraba en una situación que podría estresarlo, Onyx los acepto con gusto. Pensando que talvez, cuando tenga a su portador, él podría aplicar esos consejos e ideas. Y ahora, era el momento perfecto de hacerlo.
"Portador, creo saber que tiene que hacer". Onyx hablo con seriedad.
Tatsumi quien todavía estaba muy afectado por las imágenes que vio, tomo su espada que estaba detrás de él y la puso delante de él. Saco a Onyx de su vaina y la observo completamente, esperando su repuesta. "¿Que tengo que hacer?".
La gema dentro de la espada comenzó a brillar, mientas la voz de Onyx se escuchaba por toda la habitación. "Usted, tiene que ...".
Base de Night Raid - 10:30 PM.
Leone estaba caminado por los pasillos de las habitaciones de la base, tenía una expresión de cansancio y molestia en su rostro. "Maldición Tatsumi de verdad hizo enojar a la Jefa". Ella hablo con cansancio. "Tuvo suerte de que no le hiciera hacer algo".
La rubia había estado despierta, tratando de entender el por qué el joven castaño tuvo esa reacción. No era como si ellos hubieran matado a ese niño. Ellos eran asesinos, pero tenían sus límites. No iban a matar a un niño.
Bueno, a menos que ese niño fuera un sociópata. Eso si sería otra cosa. "De todas formas, tatsumi tendrá que aceptar lo que hacemos tarde o temprano. Digo, no es como si tuviera otra opción". Leone siguió caminando hasta llegar a la puerta de la habitación del castaño.
Ella coloco su oreja en la puerta para oír si seguía despierto. "Parece que se durmió". Dijo al no oír nada. "Seguro estará cansado después de lo de hoy". Ella quito la oreja de la puerta y comenzó a alejarse de la puerta y dirigirse a su cuarto. "Mejor lo dejo descansar". Ella se alejó unos pocos centímetros, antes de detenerse. La rubia tuvo una idea maliciosa, mientras su boca adoptaba una sonrisa bromista. "O mejor, lo trato de, 'convencer', para que acepte nuestros métodos".
Ella volvió a la puerta de del cuarto del castaño y la abrió de golpe. "Oh, tatsumi. Tu querida y dulce hermana mayor, quiere hablar contigo". Dijo ella con los ojos cerrados, mientras se adentraba a la habitación del castaño. Ella esperó encontrarlo dormido. Sin embargo, cuando abrió los ojos para ver al supuesto joven que debía estar dormido en su cama. Se llevó una gran sorpresa, cuando vió que en la habitación, no había nadie.
"¿Eh?". Fueron las únicas palabras que la rubia pudo decir, antes de comenzar a voltear su cabeza hacia todos lados, tratando de ver dónde posiblemente esté. Pero no había nadie. Lo único que vió fue la mochila de éste y la ventana de su cuarto abierta.
Leone se acercó a la ventana, y vio que esta estaba abierta de ambos lados. Como si alguien las hubiera abierto por completo. Al mirar por estas vió qué estás dañarse a una parte del bosque que rodeaba la base. La rubia ajustó un poco más su vista, y vio hacia el suelo, dónde había césped y hierbas. Que en estas había unas pisadas que conducían directo hacia el bosque.
La asesina de pelo rubio tardo unos momentos en procesar todo lo que vió, y poder articular unas palabras. Luego de unos segundos, finalmente habló.
""Oh, diablos. Esto sera un problema".
Hola amigos aquí les traigo otro capítulo continuando donde lo dejamos. Y como les prometí, les dije que quería resaltar la actitud y comportamiento de Tatsumi hacia los asesinatos, en este capítulo. Ustedes que creen que pasé a continuación. ¿Creen que Tatsumi se haya ido?. ¿Creen que Onyx, le haya dicho que se vayan?. ¿Y si es hacía que era Night Raid cuando se enteré de que se fue?. Bueno esas preguntas serán contestadas en el próximo capítulo. Como siempre no olviden darle me gusta a favoritos comentar y seguir a mi historia para estar al pendientes de cuando voy a subir más estos capítulos y nada más que decir me despido, cuídense.
