Chat Noir combatía con todo lo que tenía contra el enorme monstruo de líquido. Más, no había forma de que hiciera algo al respecto, si todo lo que podía lograr, era atravesar el agua.
No importando cuánto atacara con su bastón u otros objetos.
Jadeante, el rubio se mantuvo apenas de pie frente al enorme colosal. Intentando resistir hasta que la dama de traje escarlata se dignara a utilizar su poder especial, para poder resolver este problema.
Ahora, también estaba preocupado por el joven de piel morena, quien era nada más y nada menos, que el mejor amigo de su forma civil. Por lo tanto, estaba dividido entre seguir a Ladybug o quedarse a cuidar a la Cesaire. Quien también era la novia de su mejor amigo y amiga cercana suya.
"Ni siquiera te molestes en seguir combatiendo Chat Noir" mencionó la Akumatizada con voz dulce, en lo que sonreía dulcemente "Si lo único que necesitas para que todo esto termine es..." su expresión se tornó malvada, así como su tono fue venenoso: "¡entregarme tu Miraculous y el de ese asqueroso bicho!"
"¡Nunca!", expresó con valentía "¡Cataclismo!"
La mujer en el remolino tan solo se rió de su ingenuidad, para después arrugar el ceño cuando el muchacho vestido de gato, golpeó la superficie del agua " ¡¿QUÉ?!" chilló al ver como esta se comenzaba a evaporar. El ojiverde sonrió. Pero ella lo hizo aún más, haciendo que el joven la viera con horror "Si bueno, que esperabas... es agua" se encogió de hombros " incluso si esta se consume de alguna forma, solo es reemplazada por más.
Su explicación terminó, dejando al gato viendo su temporizador correr hacia atrás, lentamente. Haciendo una mueca, decidió escapar con Alya acuestas. Pero lo único que recibió a cambio fue que lo dejaran inconsciente de un solo latigazo de agua. Expulsándolos lejos y dejándolos caer de golpe sobre unas bolsas de basura, entre medio de una isla de escombros y ramas de árboles derrumbados.
En el terreno de enfrente a la casa Slogan, existía una pequeña capilla, rodeada de una barda de ladrillo. Allí fue donde Ladybug aterrizó después de atravesar el enorme agujero que había dejado el incidente.
Una vez que se estabilizó después de la caída, lo vio. Y su gritó hizo eco por todo el lugar.
Temblando, casi se tropieza al dar un paso atrás. Sin embargo, en último momento, logró estabilizarse.
Sus ojos abiertos y su agitación se vieron comprometidos cuando sintió venir a alguien desde la puerta izquierda de la capilla.
Por un segundo se quedó sin aliento, al ver a una figura de pie en la puerta enorme, bajo el enorme velo de la oscuridad. Pero volvió a respirar, cuando vio que tan solo era su compañera de clases Bridgette, quien había entrado.
La expresión de la joven era de entre compresión y tristeza "Me hubiera gustado que nadie lo viera" expresó con voz suave, dando pasos lentos en su dirección.
Entre desconcentrada y perturbada, Ladybug negó "¿Nino...?" apretó los puños, pero uno de ellos aún mantenía su Yo-yo mágico. Su labio incluso comenzó a sangrar, cuando lo mordió muy fuerte.
Suspiró ruidosamente, desviando la mirada hacía el otro lado donde no había cuerpo que notar "El impacto lo mató. Yo- no estaba muy lejos... pero cuando yo llegue, él ya..." su voz pareció haber renunciado, porque se fue y no le quedó de otra más que abrazarse a sí misma. Cerrando los ojos, soltando un par de lágrimas.
La de manchas también empezó a sollozar. Aún sin cambiar mucho su posición.
Ambas se quedaron allí, cada una intentando no desmoronarse por lo que acababan de presenciar. Cada una en sus pensamientos y dolor.
Puede que una de las dos lo conociera más que la otra, pero no le quitaba que el era un ser humano que no merecía morir de aquella manera tan horrible.
"De-Debí haber hecho a-algo" se lamentó la de coletas, colocando sus manos carmesíes en su rostro "¡esto es mi culpa! ¡se supone que soy Ladybug! ¡la persona que los protégé a todos! y-y-y-yo- lo único que hice fue- ¡no hacer absolutamente nada!"
Eso solo hizo que la otra se encogiera más en sí misma, llorando.
"Esto- todo esto- ¡es mi culpa!" se inclinó aún más hacía delante. Su rostro se había vuelto mucho más carmesí por el esfuerzo y las gotas de agua salada se filtraban sin compasión por las rendijas de entre sus dedos.
"¡LADYBUG!" la voz del Akuma vibró a través de las paredes y el techo "¡deja de esconderte como una cucaracha de una vez!"
Los ojos de la pelí azul de cabellera larga, se abrieron. Levantando la cabeza, frunció el ceño. Mientras que su compañera hizo caso omiso de los gritos de la víctima.
"Debemos-Debemos irnos..." fueron las primeras palabras que salieron de su boca, calmándose un poco de su ataque de llanto.
Conteniéndose un poco, en medio del llanto, la de manchas la miró extrañada, bajando un poco sus manos del rostro "¿Ir-Irnos?" los espasmos continuaron recorriendo todo su cuerpo "¿De que estás hablando?"
Tragó saliva "No podemos quedarnos aquí... de-debemos irnos ahora", explicó tomándola del brazo y empezando a llevarla consigo, mientras corrían.
La de traje escarlata frunció el ceño, no entendiendo mucho de lo que estaba intentando decir: "¡No podemos!", gritó un poco alterada: "N-Niño-Niño- ¡debemos salvar a Niño!"
La portadora del Miraculous del Dragón acercó levemente su rostro contra el de la de coletas y la observó con seriedad "¡Ya lo sé!" afirmó bruscamente "¡Pero quedarnos aquí, no va a salvar a Niño!" soltándola, le dio la espalda y comenzó a caminar hacía la salida, haciendo que reacia, la moteada la siguiera. Deteniéndose, se dio la vuelta y encaró a la heroína una vez más. La otra, se sobresaltó "Rápido, necesitaremos tu Lucky Charm para luchar contra el Akuma ¿n-no es así?" inhaló retrayendo un poco del moco que se le había soltado por el llanto.
En silencio, asintió, lanzando su Yo-yo al aire " Lucky Charm..." de este salió un pararrayos. El cual, tomó antes de que cayera al suelo "Ahh..."
"¿Y bien?" la observó atentamente "¿qué hacemos?"
"Yo-..." se llevó una de sus manos a su copete y se lo arregló "yo-"
Suspiró, inhalando un poco de aire de más, para luego expúlsalo lentamente de entre sus labios color cereza "De acuerdo..." se quedó pensando por un momento, en lo que Ladybug había cerrado los ojos. Intentando formar un plan, suponía. Aunque, empezaba a dudar de su propia teoría, especialmente cuando vio las lágrimas caer nuevamente por sus mejillas. Tomando una decisión, abrió otra vez la boca "Ladybug", la de coletas, la miró aún empapada y sumida en llanto, "tienes que tranquilizarte", pausó "Escucha", respiró bruscamente "sé que esto es muy difícil para ti y-y-y- y la verdad es que suena horrible que te lo diga. Pero... París te necesita, aún" la tomó de los antebrazos y la observó con sus ojos inyectados en sangre, a través de la máscara del Dragón Miraculous "¡yo te necesito, Chat Noir, Alya y sobre todo, Nino! Si mal no me equivoco, tú poder especial puede revivir gente ¿no es así? ¡¿no es así?!" negó "Entonces- ¡Entonces! ¡No hay nada de qué preocuparnos aquí!" pausó otra vez "¡Lo que tenemos que hacer ahora, es irnos a detener al Akuma y listo! ¡todo el mundo estaría a salvo!" la soltó y abrió los brazos ante su exclamación "Nino lo estaría entonces..." finalizó con voz suave.
"¡LADYBUG!" un brazo tentáculo destrozó lo poco que quedaba del techo de la capilla, sobresaltando a ambas chicas que se encontraban dentro. Haciéndolas moverse por instinto del lugar donde estaban de pie.
Otra esfera de energía que levitaba entre medio de la luz, obtuvo un aumento en su brillo.
"¡¿Como supo que estábamos aquí?!" la voz de la titular del Dragón sonó ahogada por el sonido de la caída del agua que emitía el brazo creado por la tromba marina.
La dama de traje escarlata con manchas negras aterrizó justo al lado del cuerpo de su amigo, más no se percató al estar de espaldas a este "¡No lo sé! ¡probablemente me siguió cuando me dirigía aquí!", observó con el ceño fruncido al coloso justo en el área central donde se encontraba la joven Akumatizada.
"¡¿Tienes un plan para detenerla?!" sus ojos azules escanearon cada parte del enemigo.
Negó con la cabeza, intentado, tragarse, el nudo, que estaba emitiendo su garganta, "¡Lo siento!", se mordió nuevamente el labio inferior, de por sí ya dañado.
"¡Está bien!" su respiración estaba agitada por el miedo, la opresión de su pecho se profundizó "¡C-Creo que tengo uno!"
"¡¿Y ese cuál es?!"
Pero en vez de responderle la pregunta, la portadora sin nombre, salió corriendo y le tomó del brazo "¡Salgamos de aquí!" corrieron juntas una detrás de la otra intentando escapar del monstruo.
"¡¿Creí que tenías un plan?!" Ladybug estaba atónita.
"¡Lo tengo! ¡pero acabo de recordar que no pregunté como usar mi poder especial!" chilló asustada.
"¡¿QUÉ?!" desplazándose por la superficie de tierra mojada, las chicas salieron de la capilla topándose con las calles inundadas. Se detuvieron justo afuera de lo que era la entrada lateral "¡¿Ahora que hacemos?! ¡No tengo idea de cómo usar mi poder especial! ¡tú no sabes usar tus poderes! ¡perdimos a Niño!" se alteró de nuevo "¡y Chat Noir o Alya no se ven por ningún lado! ¡¿Qué se supone que vamos a hacer ahora?!" de su interior, le comenzó a brotar una ansiedad que solo le daba cuando estaba demasiado estresada.
La otra chica hizo una mueca. Nerviosa, tragó saliva un poco perdida también y al borde del colapso con tan solo escucharla.
Sin embargo, respiró hondo. Y luego abrió los ojos de nuevo:
"¡Longg cierra los cielos!"
"¡¿Que estás haciendo?!" gritó angustiada. Pero la de cabellera larga no le prestó mucha atención. A contrario se concentró en su des transformación y en prestarle toda su atención al pequeño kwami que se encontraba ahora aturdido entre sus manos.
"¿Estás bien?" observó con preocupación a la pequeña criatura.
Pero en vez de ponerle atención a su salud, la poderosa criatura prefirió disculparse con ella "L-Lo siento, d-debí haberte informado de ante mano" parecía avergonzado, pero sobre todo cansado.
"Ya no importa" no le gustaba el aspecto que estaba mostrando el kwami. Ella no había usado sus poderes, ¿será que hizo algo mal? Sin embargo, analizando lo que dijo, le dejó pensando "Por cierto ¿Cómo sabes la razón por la que me des transformé?" confundida, interrogó al pequeño ser.
"M-Muy sencillo, los kwami t-tenemos conciencia aún estando el portador en el traje"
"Ya veo" le acarició la cabecita. Pero antes de proseguir, un enorme estruendo se escuchó detrás de ellos "¡Vamos!" con la otra mano, jaló a la superheroína, mientras veía boquiabierta al coloso acercarse "¡Busquemos a Chat Noir y a Alya! en lo que me explicas mis poderes", expresó ahora hacía el kwami.
Con eso dicho, los tres salieron huyendo de la zona en donde encontraba la tromba marina.
Volteando hacía todos lados, los ojos de la de coletas nadarón, intento detectar dónde se encontraba su compañero y su mejor amiga. Por otro lado, junto a ella, Longg, aún en la mano de la chica, se encontraba explicando la función de su Miraculous a su portadora.
"D-De acuerdo, tus poderes son fáciles de extraer, no te preocupes, todo se trabaja con la mente" señaló cansado "Ahora, tan solo tienes que pensar en qué elemento usar en el momento adecuado. No lo olvides, el plateado es Viento, el azul es Agua y el amarillo, Rayo. Para el de Aire solo tienes que decir Wind Dragon y te convertirás en el dragón que elijas. Lo mismo para los demás, claro está, alternando el elemento. Es todo", le sonrió débilmente al final.
Agitada continúo avanzando, para luego girarse a verlo, sintiendo el corazón en la garganta, gracias a lo rápido que este bombeaba ante la velocidad a la que iba " ¡¿Eso es todo?!" chilló incrédula. Su mirada regresó al frente manteniendo ahora un silencio. En ese momento, un enorme viento, sin avisar, les golpeó a todos. Gritando ambas chicas intentaron tanto mantenerse unidas como a salvo. Más, el viento era demasiado fuerte que las separó.
Sola, Bridgette junto con su kwami, a quien había cubierto entre sus brazos apenas y sobrevivieron a la caída. Todo gracias a que una de sus piernas se había atorado a uno de los mecates en el patio de sus vecinos "Uh..." con cuidado se aseguró de bajar bien de lugar en donde se encontraba colgada. Desamarrándose lentamente, pudo volver a la tierra mojada. Ahora sucia de su ropa, entre empapada y seca, la chica intentó ponerse de pie. Pero, su pierna se encontraba entumida del dolor "¡Argh!"
"¡¿Se encuentra bien?!" el pobre kwami abandonado entre el pasto recortado de la propiedad a unos metros de ella le preguntó con preocupación.
"Estoy bien..." le sonrió suavemente en lo que se agarraba la pierna con fuerza, podía sentir como la simulación de un fuego intenso le recorría desde la pantorrilla hasta el muslo y de regreso. Apretó los dientes, pero mantuvo una actitud serena para no asustar más al pequeño ser.
En eso, se escucharon varias pisadas, curiosos giraron sus cabezas hacía la botita casa del fondo y el sonido resultó ser nada más y nada menos que un perro, pitbull, muy, muy enojado.
"Oh, demonios..." murmuró la chica.
Atónito, kwami se sobresaltó, al notar como el perro enorme se le quedaba mirando, soltó una risa nerviosa "... L-Lindo perrito..." en eso, vio como el perro se echó a correr en su dirección "¡Auxilio!" gruñó asustado.
Al ver el destino del pobre pequeño, no se lo pensó. Tan solo esperaba que se encontrara bien " Longg ¡Open the Skies", el pequeño dragón se convirtió en luz antes de que el perro aterrizara en el pastó con la mandíbula abierta y al él desaparecer, este solo chilló ante la caída. La luz voló de vuelta a su gargantilla y se fundió en ella haciendo aparecer cinco puntos rojos. Iniciando la transformación de nuevo. Una vez transformada, suspiró de alivio al ver que su diminuto amigo ahora estaba bien.
Pero, eso, el perrito ahora con hocico adolorido, no se lo tomó tan bien que digamos. Acercándose lentamente en este momento hacia su sitio, no parecía verdaderamente de humor como para detenerse por nada del mundo. Incluso cuando ella sacó su espada escarlata del estuche de su espalda. O cuando le apuntó peligrosamente con ella.
"Por favor détente" rogó la muchacha "no quiero hacerte daño"
Pero igual, el perro se acercó, gruñendo.
La de manchas fue arrastrada hasta la corriente de agua de la calle principal. Al caer, se lastimó el brazo izquierdo con un pedazo de escombro. Hizo una mueca ante el agudo dolor que sintió. Y llegó a la conclusión de que fue lo mejor. Ya que, de ser de otra manera, sin la protección del traje pudo habérselo roto.
Se sentó y se sorprendió, porque ella creía que el nivel del agua sería más profunda. En fin, se puso de pie y cuando lo hizo, la supervillana se volvió fuego y la rodeó.
"Ladybug, Ladybug" se rió "por fin te tengo"
Tosió, el aire estaba pesado ahora "¡Ya basta!" nuevamente, tosió. Repitiéndose, una y otra vez. El oxígeno se iba, su mente le alertó que no podría aguantar por mucho tiempo el estar despierta. Girando su cabeza de un lado a otro intento buscar una salida, que no existía. Así que, boquiabierta, jadeante y sudada. Se quedó allí de pie, esperando encontrar una manera de escapar.
Un furioso viento llenó el espacio en donde estaba la chica de rojo. Esta, se cubrió la cara con sus brazos intentando protegerse. Pero, le pareció escuchar un enorme rugido de dragón llenar todo el amplio cielo.
En ese momento, logró respirar de nuevo. Alzando la mirada se encontró sentada en lo que parecía ser el espaldar de un Dragón gigante de Viento, que parecía estarse quemando, pero que el mismo aire, asumía el poder protegerla de morir calcinada.
Y entonces, aunque le costó un poco por el breve shock, lo reconoció. Ese poder solo lo podía tener una persona.
Bridgette.
Sintiendo como el Dragón se movía mientras ella lo montaba como si fuera un caballo, sonrió. No pensaba que volvería a revivir esta experiencia en particular, pero ahora de buena forma. Sin embargo, tan rápido como inició, se terminó. Ya que habían llegado a su destino, el enorme Sena.
"¿No es contraproducente traerla aquí?" confundida, tuvo que preguntar. Una vez que el Dragón la dejó en Passerelle des Arts que cruzaba el río Sena.
Materializándose en la pose del hombre araña, ella le contestó "No. La necesitamos más fuerte que nunca", se puso de pie. En lo que la otra frunció el ceño, peor que antes "Tranquila, es parte del plan"
"¿Y cuál se supone que es?" vio de reojo como la otra chica se acercó a ella para quedar a la par, mientras veía el agua correr a unos metros debajo de donde se encontraban.
"Simple, haremos que se trague el pararrayos" señaló el amuleto encantado que estaba colgando de la cadera de la heroína de manchas "para después, hacer que varios de esos" señaló los hilos azules peligrosos, que sobresalían de entre las nubes oscuras arriba de la tromba marina "le caigan encima y así aturdirla"
"¡Por supuesto!" sorprendida, estuvo de acuerdo de inmediato. Aunque, estando un poco molesta consigo misma por no haberlo pensado "después de todo, la magia del Akuma los protégé"
"Exacto" asintió seriamente "Entonces, esto es lo que pasara" y así comenzó a explicar su estrategia.
De acuerdo, este día era el más loco de su vida.
No es que no tuviera otros, pero oficialmente esto es algo que se salía completamente de lo común. Dirían algunos.
"Muy bien" el pararrayos estaba amarrado con las cuerdas del Yo-yo de Ladybug "terminé. Estoy lista"
"... Bien" entrecerró los ojos viendo cómo se acercaba nuevamente hacía ellos, pero de vuelta en su forma de tromba marina "Repetir elementos no es muy inteligente" murmuró para sí misma "¡Okey, de acuerdo! ¡comencemos!"
La de coletas asintió, completamente enfocada en la misión.
"Recuerda, como si fuera al ojo del huracán", explicó nuevamente.
Asintió "Lo tengo" sonrió.
La Akumatizada por fin llegó hasta el Sena y entrando al agua, inmediatamente la absorbió toda. Haciendo que discretamente, la joven de coleta larga sonriera satisfecha.
"¡LADYBUG, ES HORA DE QUE—"
"¡Ahora!" dio la orden, haciendo que la chica de traje moteado girara el hilo de Yo-yo con todo y objeto mágico.
Una, dos...
Su cerebro lo presintió antes de que incluso lo indicara, listo para trabajar sobre ello " ¡Water Dragon!" empezó seguidamente sintiendo calambres por todo su cuerpo, la mano que había estirado por delante al dar la orden fue lo que prosiguió, su mente encargada de procesar, registró cada diminuto detalle. Pues, todo su cuerpo, molécula por molécula fue cambiando hasta que se hizo de elemento agua. Luego, lo único que la unía a su parte humana, era solo la telepatía con la que dirigía el elemento.
... tres, cuatro lo giró hasta que por fin lo lanzó hasta su objetivo.
El dragón de agua fue y se fundió en la tromba de agua y deteniéndola por unos segundos. Eso, hizo que tuvieran una mínima posibilidad.
Cuando entró justo donde querían, la superheroína del Miraculous de la Creación, sonrió emocionada.
Aunque, al terminar el efecto del poder del otro Miraculous, causó que su compañera regresara a la normalidad.
"¡Lo logramos!" chilló extasiada. Luego, su expresión se volvió mucho menos jubilosa "¡¿Pero ahora qué?! ¡no podemos quedarnos a esperar a que le caigan encima!"
"¡No!", ambas esquivaron un ataque de tentáculo. Y corrieron en círculos o simplemente saltando en el mismo lugar. Ladybug y ella, sacaron sus respectivas armas y las hicieron funcionar para protegerse "¡Lo que tenemos que hacer es provocar que los rayos caigan hasta donde está tu Amuleto! ¡Aunque, no sé cómo hacemos eso!"
"¡¿Por qué no usas tu poder del rayo?!" señaló el pecho de la muchacha donde estaba el único símbolo iluminado.
La portadora del Dragón casi se va a una superficie de metal para golpearse la cabeza ¡¿Por qué demonios no se me ocurrió eso?! casi se arrodilla a llorar ahí mismo. Asintió "¡ Dragón Relámpago!" nuevamente se convirtió en un majestuoso Dragón pero esta vez de color amarillo.
Ascendiendo hasta el cielo a una enorme velocidad, antes de que la persona dentro de la tromba marina pudiera reaccionar, conectó con las nubes cargadas de tempestad. Para de inmediato, bajar de picada hasta donde estaba 'el ojo del huracán' haciendo conexión con el Amuleto y electrificando bastante a la mujer corrompida.
El gritó que soltó la joven fue desgarrador. Tanto que hasta supero el sonido de su propio poder de agua. Y hablando de este, se desvaneció como si nunca hubiera existido, dejando caer a la chica y al objeto rojo de motas negras.
Ladybug de inmediato se apresuró a rescatarla, cargándola a estilo nupcial, antes deque llegara a tierra. En lo que, más allá de ella, se materializaba de nuevo la otra azabache. Revisando a la muchacha con temática parecida a tormentosa, tomó un pintalabios y lo botó al piso para romperlo con su planta del pie:
"¡Es hora de terminar con la maldad!"
La mariposa se apresuró a escaparse. Pero dejando a la fémina en el suelo, le dio tiempo atraparla en su Yo-yo "Adiós pequeñita" le despidió con dulzura cuando esta se marchó. Bridgette bajo la máscara observó a la pequeña irse volando con el ceño fruncido, pensativa. Pero fue interrumpida por el grito de la superheroína "¡Miraculous Ladybug!"
Una vez en el aire, un enorme enjambre de mariquitas salió, dispersándose por distintos puntos de la cuidad, curando cualquier desperfecto a la vista o interno. Tres que no siguieron a la mayoría, danzaron en el cielo, diendo y viniendo, creando un pequeño círculo confidencial. Ladybug no se dio cuenta por tratar a la desakumatizadas, Chloe y Sabrina. Más, su compañera, la portadora del Dragón Milagroso, quien había estado sonriendo feliz de que por primera vez veía este suceso en vivo, frunció el ceño, confusa, ante esta acción de las mariquitas.
De repente, bajaron hacía ella. Y observando su comportamiento, se dio cuenta de que esperaban que hiciera algo, sin entender, dio un paso al frente. Lo único que necesitaban.
Como si las hubiera invitado, las tres criaturas mágicas a centímetros de ella, danzaron a su alrededor, haciéndole cosquillas en varias parte "Esperen, esperen ¿Qué están haciendo?" se rió bastante con la acción de estos menudos seres.
Sin embargo, se distrajo en otro asunto. Olvidándose completamente de ellas, mientras levitaban a su lado. Ya que, varios pasos se escucharon tronar en la dirección donde se encontraban ambas.
Blip. Blip. Blip.
"¡Debo irme!", avisó de la nada con nerviosismo.
Ante su anuncio repentino, la de manchas la observo extrañada:
"¿Qué? Pero...
"Lo siento", le murmuró.
"¡Espera!" Chloe la observó con indiferencia, en lo que seguía sentada en lo que era la superficie de la banqueta, cerca del Sena "¿Quién se supone que eres?"
Sabrina a su lado, se emocionó en saber el nombre de una de las heroínas que la habían salvado a ella y a su amiga.
"Ahh..." Titubeó Incomoda.
Blip. Blip. Blip.
Al mirar a Ladybug, esta asintió serenamente. Así que cuando sus ojos volvieron a mirar a la pelirroja "Y-Yannagi" pero, no pudo evitar echarle un pequeño vistazo a Madeimoselle Bourgeois mientras decía su nombre de heroína por segunda vez, solo que esta vez, un poco más segura que antes "Mi nombre es Yannagi"
Blip. Blip. Blip.
Una vez dicho esto, salió corriendo a esconderse. Sin saber que en secreto las tres mariquitas se habían refugiado detrás de ella y cuando se fue, estas se introdujeron en su cuerpo como una luz roja.
Todo se quedó en silencio después de esa breve presentación. Sin embargo, giraron sus cabezas a lado opuesto, pues las chicas se dieron cuenta de que un mar de gente que se les estaba viniendo encima.
Adrien Agreste poco a poco recuperó la conciencia. Desorientado, se mantuvo quieto en su lugar, intentó mantener el mareo. Su cabeza le punzaba y su visión lo hacía ver como todo se desplazaba en círculos, acompañando aquella acción con puntos blancos.
Así que, pasó una de sus manos por su cabello color oro y masajeó suavemente la zona afectada "¿Q-Qué fue lo que sucedió?" su voz expresaba confusión y un poco del dolor, al seguir sintiendo el palpitar en su cien.
"No lo sé, esperábamos que nos informaras" una voz con toque profesional, rozó su tímpano con poca antelación.
"¿Ma Lady?" soltó un murmulló aún medio adormilado. Intentando enfocar su mirada en un punto en concreto. Más, se dio cuenta de que encima de él, una sábana estaba tendida, cubriéndolo "¿Por qué esto está aquí?" agarró la tela sin color entre sus dedos delgados. Observó sombras espesas a través de la textura blanca.
Una en particular le respondió: "Por qué a tu Miraculous se le acabó el tiempo" con esas palabras solo logro que el chico entrara en pánico.
"Todos- ¿Todos vieron?" tragando saliva, sintió que le succionaban el alma. Sin aliento, el joven intento recuperar aire, sin éxito, sintiendo que un verdadero ataque de ansiedad se acercaba a él. Pues, aunque siempre quiso revelar su identidad, nunca quiso que fuera en público, ya que esto significaba tres cosas; la prensa, fanáticos enloquecidos y su padre. Así que, por eso, siempre soñó que la ocasión solo se haría bajo sus términos. O sea, solo su Lady y él.
"Tranquilízate niño, que para eso es la tela" solo una voz en el mundo podía calmarlo actualmente y ese era su buen amigo Plagg, su kwami.
"¿Tela?" tragó grueso de nuevo intentando procesar dicha información en su cabeza, casi exprimida ante sus pensamientos pesimistas. Sus ojos, incluso erraron "te refieres a la sábana que tengo sobre mi ¿verdad?"
"¿Qué pregunta tan estúpida es esa?" el pequeño soltó un gruñido desagradable—. Obviamente, ¿es que acaso te quedaste sordo sin mis poderes? Vaya...
Suspirando, intentó dejar pasar aquel comentario venenoso. Adrien se acurrucó en sí mismo "Plagg..." un suspiró ruidoso se escuchó del otro lado. Hubo un tarareo positivo del otro lado.
"No niño, no se reveló tu identidad a nadie en realidad" un verdadero soplo de alivio se instaló en su pecho una vez que recibió esas palabras, realmente, realmente estaba muy agradecido con que nada haya cambiado en su vida—. Antes de que tu transformación se apagara, Ladybug te cubrió con una de las sábanas que había traído consigo la ambulancia.
"¿Ambulancia?" el joven rubio se quedó consternado, a que se refería su kwami con que había una ambulancia aquí "¿Por qué? ¿aún no has derrotado al Akuma? ¡eso quiere decir que—"
"No, no, Chat", la voz de la joven detrás de la manta lo detuvo de su frenetismo, "París ya está a salvo", la escuchó tragar saliva, "Es solo que- que- bueno..."
"¿Qué cosa?" sus ojos se cerraron ante su titubeo. Entonces, algo en su interior le dijo que, próximamente era muy seguro que escuchara algo que no le iba a gustar.
"Mi poder especial, no..." inhaló hondo "no lo reparó todo"
Abrió los ojos de golpe "¿Qué?" quiso reincorporarse, más Ladybug no lo dejó. Sintiendo sus dedos al otro lado, Adrien se calmó un poco, pero solo por el momento.
"Mi poder no lo curó todo, es cierto. Y por ello tuve que llamar a los paramédicos para que atendieran a Alya y a ti. Aunque, primero, estamos metidos en este problema"
"Sin embargo, ya no hay nada de qué preocuparse" explicó con voz jovial el pequeño ser de color oscuro "estoy siendo bien alimentado con este delicioso Camembert" la sombra del kwami, mostró otra del queso antes mencionado "Gracias por traerlo de antemano contigo, Chat Noir"
El rubio tan solo pudo escuchar ruidos de engullimiento, haciendo que su estómago se revolviera "No seas asqueroso, Plagg" suplicó el portador.
"De todas formas" entre el tono de voz de la dama de traje escarlata, había picos de diversión "creo que ya puedes proceder a transformarte sin ningún problema"
Respirando hondo, el joven cerró los ojos una vez más intentando serenarse. En un suave susurro, dijo la frase " Plagg ¡Claws On!" y su transformación se completó.
Poniéndose de pie, se tambaleó por un segundo, llevándose una de sus manos enguantadas a la cabeza, cerrando los ojos e inhalando bruscamente.
"¡Chat Noir!" de inmediato, ella ya estaba a su lado sosteniéndolo.
"¡Disculpen!" se acercó uno de los paramédicos hasta donde se encontraban "¿será posible que necesiten asistencia?"
"Mi compañero necesita" de inmediato, la de machas informó. Haciendo que el hombre uniformado se acercara al joven para revisarlo.
"Ma Lady- uh" sintió como el aliento del sujeto bailaba cerca de donde se encontraba su rostro, más específicamente sus labios, haciéndolo sentir muy incómodo "ah uh-..." pero el hombre siguió examinándolo con mucha concentración.
"¿Qué?" se cruzó de brazos, enviándole una mirada helada, en lo que su figura se cuadraba.
"N-No nada" respiró más tranquilo, una vez que el señor se alejó de su espacio personal.
"Bueno" se giró hacía la superheroína y regaló su diagnóstico "no hay contusión, ni tampoco hay rastros de moretones en las pocas partes que se pueden visualizar. En eso está limpio" mostró una sonrisa "Supongo que lo que sea que lo estaba afectando, simplemente es el efecto fantasmal que deja tu poder de curación, a pesar de sanar todas las heridas"
Hizo una pequeña mueca, pero antes de que siquiera pudiera ser señalada, sonrió de forma cortes "Muchas gracias"
"De nada" devolvió amablemente "Por cierto, si desean que le demos al Sr. Noir una revisión aún más profunda, déjenoslo saber" le entregó su tarjeta a la de machas, quien la tomó gustosa, en lo que el joven de traje de gato se estremeció al entender el doble sentido en aquella proposición "Por cierto, en otras noticas" continúo el hombre "Mademoiselle Cesaire está limpia también, así que ya no tiene que preocuparse por nada"
"De nuevo" la única dama contestó, la voz que usó en esta ocasión fue aterciopelada y serena "muchísimas gracias por su ayuda"
"Estamos para servir a esta ciudad, Ladybug" le echó un pequeño vistazo al héroe de cuero. Quien, al darse cuenta de nuevo, sorprendido, se asustó "no hace falta que nos agradezca demasiado" con eso dicho, el hombre le dio la mano. Cuando fue el momento de irse, dio dos pasos para atrás, hizo media vuelta y se marchó.
"... no necesitaba a un médico" murmuró al aire el rubio de una forma nerviosa, encogiéndose en sí mismo. Miró la dirección por la cual, aquel sujeto se había marchado. Fue en ese momento, que un puño se estrelló medio agresivamente en su brazo "¡Auch!"
"¡Coopera Chatón!" bramó irritada, mirándolo con esos azules glaciar "¡Recuerda que esta ciudad necesita creer que puede confiar en nosotros! ¡Si no! ¡entonces será un gran problema!"
"Pero—" intentó explicarse mejor, pues no quería que Ladybug creyera que no quiere dar confianza a la gente. Pero, es que tampoco quería seguir teniendo momentos incómodos como hace un segundo.
" ¡Pero nada!" lo señaló con autoridad "¡Somos superhéroes, lo que significa que debemos hacer todo lo que este en nuestro alcance para que los parisinos estén seguros! ¡Eso significa también que hay que ganarnos su confianza!—se cruzó de brazos "¡¿Entendiste?!
"C-Confianza y protección" tragó saliva el ojiverde "Entiendo" bajó la mirada triste porque entonces eso significaba seguir pasando momentos como el anterior. Aunque, no siempre podía ser tan malo ¿verdad? Al menos, no siempre se topaba con personas como aquel hombre. Esperaba.
"¿Tum? (¿Entonces?)"
Una voz a través de la radió tronó en el aire. El hombre uniformado que hace un momento había estado atendiendo a Chat Noir, sonrió "Videtur quod non est difficile ad inter se, domine mi (Al parecer, no es demasiado difícil infiltrarse entre ellos, mi señor)" prosiguió con su camino como si nada el hombre, mientras conversaba por la radio, entre medio de suficiente gente herida.
La persona del otro lado, suspiró "Quid est tibi condicionem? (¿Cuál es su condición?)" su voz suave sonó un poco seria.
El hombre se detuvo frente a la parte trasera de su camioneta, donde todo estaba vació de gente, afortunadamente " This firmum. Non videtur anxietas deesset superpower laboraverunt. Sed, propter timensness bene de ea, ut non animadverto ut non tam certus ( Está estable. No se preocupe al parecer el superpoder de la señorita funcionó. Pero, por el nerviosismo bien encubierto de ella, pude notar que no estaba tan segura)" una mirada satisfecha cruzó por su rostro cuando se recargó de espaldas en el bordo de la parte de la baja perteneciente a la batea.
"De cursum. Marinette Dupain-Cheng semper fuit ita, vult ad load omnia pro se. Sed non est qui utilitates me (Claro, claro. Marinette Dupain-Cheng siempre a sido así, quiere cargar todo por sí misma. Pero ella no es quien me interesa)" los decibeles poco profundos de la voz precoz sonaron a través de la bocina de la radio pequeña de color negro "Sic enim est denique, quod est relevium (Entonces él está bien, eso es un alivio)"
"Do quod sequitur post eum? (¿Desea que prosiga siguiéndole el paso?)" esperó mientras observaba a los héroes de París aun discutiendo entre sí.
"Cave, quod potest esse iustus a teenager nunc. Sed, quod est smarter quam dabo tibi credit (Cuidado, puede ser solo un adolescente ahora. Pero, es más inteligente de lo que mucho le dan crédito)" entre medio de la oscuridad, solo unos ojos azules resaltaron, acentuando esta última oración "... Scio (... lo sé)"
(Al día siguiente)
"¡Sí, por fin se terminó el horario escolar!"
Nino Lahiffe traía una hermosa sonrisa de oreja a oreja o, al menos, esto fue lo que le pareció a Marinette. La joven de cabellera azabache se encontraba arrecostada en el marco de la puerta del salón de clases.
"Lo sé ¡es perfecto!" Alya, desde su costado, sonrió emocionada, sacando de su bolsillo su celular "¡Así tengo tiempo para editar el video sobre la nueva compañera de Ladybug y Chat Noir! ¡Yannagi!"
El moreno sonrió ante la efusividad de su novia, por lo que fue y le saludó con un beso en los labios, para después asentir en dirección a la franco-china acompañado de una sonrisa y al volverse hacia Adrien, hicieron un juego de manos de mejores amigos "¡Bro! ¿Qué dices? ¡¿una reta en Ultimate Mecha Strike III?!"
Su estómago se revolvió y sombras se instalaron en su rostro, haciéndola ver pálida, no muy diferente a su condición real. Abrazándose a sí misma, tragó saliva, sintiendo cómo un nudo se quedó atascado en su garganta. Pescando un escalofrío, se removió incomoda. Necesitaba salir de allí, necesitaba aire. Inhalando bruscamente, se separó de donde estaba arrecostada y decidió mentir "¡Necesito el baño!" una vez con esa excusa, salió huyendo, dejando con la palabra en la boca a sus amigos.
A través de los pasillos, la joven de coletas, se perdió. Corriendo en dirección a los sanitarios, de inmediato la chica entró. Por suerte, estaba vacío, así que cerró la puerta tras de sí y comenzó a llorar.
Abriendo la pequeña bolsita, musitó "¡No puedo con esto, Tikki!" sollozó en el proceso "es- es demasiado para mí"
"Creo- Creo que se dé un lugar donde las personas pueden ir a reconciliarse consigo mismos", aconsejó la pequeña bermellón.
"¿Qué-Qué lugar?"
La mirada de la kwami se perdió por un segundo, entre sus pensamientos.
El sol golpeaba la cubierta de cristal, la cual, se encontraba posicionada en lo alto. Textos de idiomas antiguos, inundaban las cuadrillas como capas. Al menos eso, en el domo superior. En la parte inferior, el salón. Las paredes se mantenían erguidas de forma imponente, desglosando escritos, plegarías, símbolos o cantos. Y distribuidas, se encontraban algunas estatuas en la parte superior del primer piso. Ya en la parte baja, había un puñado de asientos, todos con el fin de ver hacía el presbiterio.
En uno de los tantos bancos, hasta el final de la fila derecha, una chica estaba sentada en e inclinada sobre sus rodillas. La joven mantenía toda su atención en una de sus manos, que giraba un pequeño estuche con símbolos rojos, tanto en la tapa, como en todo el demás volumen.
Fue entonces, que, entre medio del silencio, un chirrido se escuchó. Cuando alguien abrió la enorme puerta principal.
Cerrando la puerta tras de sí, con otro chirrido desagradable, en silencio, fue y se sentó a lado. No hubo palabra, ni siquiera se estaban mirando, tan solo por unos segundos se quedaron allí. Casi como si ni siquiera existieran.
"C-Como—" se detuvo, tragó saliva, casi atragantándose con ella. Respirando un poco hondo, volvió una vez más "¿Cómo se supera esto?" un silencio escalofriante le siguió a aquello "Él esta- esta solo allí, vive, respira, como todos nosotros y simplemente- se-se siente mal. Se siente sub real, tan fantasioso, tan falso" negó con la cabeza cuando sintió que las lágrimas la superaban. El sonido de su corazón al comenzar a latir, en el oído, fue frustrante. Pero intentó ignorarlo en el camino: "¡Y-Y, no sé qué hacer! ¡no sé qué decir o cómo actuar! ¡Ni siquiera a veces recuerdo como respirar! Porque sé que no- él no pertenece más a-aquí. Y entonces—" se agarró la cabeza y deslizando sus manos entre su cabello, tironeó de sus coletas sin piedad alguna "me siento peor, porque Nino esta allí y yo estoy pensando que no debería-debería- e-exist- exi—" sus sollozos la ahogaron y ya no pudo hablar más, se abrazó a sí misma y continuó llorando.
La adolescente a su lado mantuvo su mirada baja, en lo que seguía sentada en la misma posición. Como si la ruptura emocional de Ladybug fuera algo de todos los días. Por qué aún presenciando esto, no se movió en lo absoluto, a excepción de jugar con la cajita entre sus manos.
"¿Superarlo?" murmuró entre dientes, mirando ida mente al objeto de gamuza entre sus manos, este inesperadamente se convirtió en un Sai ensangrentado, para después regresar a ser una cajita. Fue entonces, que soltó una diminuta sonrisa amarga "no lo haces" zanjó "Esto es algo con lo que vives el resto de tu vida" sus ojos parpadearon intentando no derramar ninguna lagrima, se giró hacía ella para mirarla "Ladybug, a veces, hay cosas que no se pueden evitar"
"P-Pero-Pero, ¡pude haber hecho algo!", se llevó las manos al rostro y se lamentó entre ellas: "¡pude haberlo salvado!"
"Lo hiciste" con delicadeza, le bajó las manos de la cara y con cuidado le entregó el estuche donde se encontraba el Miraculous del Dragón "lo salvaste" cerró la mano escarlata sobre el objeto "Y es por eso, que, al día de hoy, respira"
"Pero- ¡pude haber hecho más! ¡Pude haberlo salvado desde el principio! Pero no lo hice ¡y ahora mírame!" sollozó y gritó de forma renuente ante la chica de cabellera larga "¡Además, mi poder especial! ¡se suponía que mi poder funcionaría! ¡que era perfecto! ¡literalmente es un milagro! ¡pero falló! ¡eso me convierte en un fraude! ¡soy un fraude! ¡y ahora, porque mi poder especial es un fraude también, por mi culpa, Chat y Alya, fueron lastimados por mi debilidad!" todo su cuerpo temblaba su rostro estaba rojo y no paraba de llorar.
"No falló, hizo la mayoría de lo que tenía que hacer. No eres un fraude. Ellos están bien" respiró hondo "Nino también está bien, ya te lo dije, fue revivido exitosamente. Además, creo que- creo que ni siquiera recuerda lo sucedido"
Comenzó a calmarse poco a poco hasta que su color volvió a la normalidad, su respiración también y sus lágrimas fueron cesando. Un silencio las volvió a inundar de nuevo, esta vez no tenso, pero aún había una sensación de desesperanza cargada, la de manchas se levantó de su asiento, yéndose:
"Ojala, mi Poder Especial también pudiera borrar la memoria", el tinte de su voz fue amarga "Así el sufrimiento se iría. Lamentablemente, es imposible. Por qué al parecer, en estos casos, en la parte de la resurrección, la única que tiene la maldición de recordarlo todo, es Ladybug"
El portazo chirrió al cerrarse tras de la súper heroína Mariquita. Dejando una vez más a Bridgette Slogan sola en el Notre Dame en medio del silencio y sombras.
"El Lucky Charm debía ser perfecto..." analizó, murmurando al aire, una vez que se quedó sola "pues su efecto es parecido a un milagro en sí mismo" continúo, intentando entender, mientras sus ojos paseaban entre las figuras de un angelito a otro "Pero falló, por lo que nos hace llegar a la conclusión, de que a pesar de que dicen que es efectivo en su totalidad, no lo es. Es decir que, la perfección que representa es solo una ilusión. Y qué, el equivocarse, al parecer, no, es solo algo de los seres humanos" finalizó, llegando a su propia conclusión a base de lo que vivió. Fue en ese momento, que sus ojos se detuvieron, reflejando muy bien su color océano. En eso, se puso de pie y en silencio salió de la iglesia.
Et Lux Videmus Hodie
Eso era lo que estaba escrito en una de las inscripciones que se ubicaban encima del presbiterio.
