Quiero disculparme con todos por la tardanza en que saliera este capítulo, fueron unos meses un tanto ocupados en el trabajo y en la escuela, no es tanto como para que diga que fui víctima de la maldición del autor, pero como mínimo me tomé algo más de tiempo, fuese como fuese, el capítulo ya está aquí.

También, aunque no es una actualización exactamente, subí hace algún tiempo un capítulo a "Naruto, el Uzumaki conquistador" sobre la posible reescritura de la historia, por sí gustan pasarse por allí para verlo.

Y ahora mi parte favorita de cualquier historia que haga, los reviews;

Duyade; Curiosamente, es el mismo tipo de pensamientos que había tenido yo, y qué tenía pensado tratar la próxima vez que tratara con Obito, quizás cuando apareciera la próxima vez Akatsuki, pero sí, ahondaré más en eso cuando llegue el momento. Como ya he dicho, Sakura será considerablemente peligrosa, no estaba seguro de meter algunos capítulos de "relleno" porque hace poco tuve los años de viaje, que sí bien no son técnicamente relleno sí les di un uso semejante, pero creo que te tomaré la palabra y me tomaré algunos capítulos para desarrollar algunas cosas o empezar otras nuevas.

Samuel Santillan; De nada, en realidad me disculpo por tardar tanto, ha sido un año cargado, pero satisfactorio hasta ahora, así que sí, parece que tendré un próspero 2025.

Si, Orochimaru espera más que nada en que para ese punto hubiera logrado convencer a Naruto de estar a su disposición, Danzo por otro lado espera, y confía, en que Naruto pierda la cuenta de sus hijos y alguno de ellos se le escape, pero sí, Naruto no dudará en marcar a cada uno de sus hijos al nacer, y probablemente intente ser un padre super presente.

Naruto está totalmente en contra de la idea, probablemente si alguien lo convirtiera a uno de sus hijos en jinchuriki consideraría seriamente matarlo (Aunque dependerá de quién sea que lo haya hecho), y se aseguraría que nadie más que la familia supiera que ese hijo es un jinchuriki, también intentaría inculcarles a sus hijos a no tratar mal a los jinchuriki.

Avalon67; Creo, al menos a nivel del chakra Ying-yang, Tobirama se refería a alguien que dominará dichas habilidades, o dicho elemento, mientras que cosas como el Izanagi, los clones de sombra sólidos, y ese tipo de cosas, son usos concretos e inestables del elemento Ying-yang, o tan especializado y que solo pueden ocurrir en gran parte por ser kekei genkais, así que supongo que un dominio total del elemento podría ser considerado la capacidad de anular cualquier ninjutsu porque son todo y nada, imaginario y físico, de modo que un maestro del elemento quizás podría anular cualquier ninjutsu.

La verdad es que no logré entender del todo tú último comentario en el capítulo 50.

CCSakuraforever; Me alegro de que te haya gustado, mira, la hubiera sido por la aldea Naruto habría comenzado a tener hijos en lugar de irse de viaje de entrenamiento, Orochimaru y Akatsuki seguirán siendo relevantes, no lo dudes.


— Estoy segura de que podremos llegar a un acuerdo con él, pero no deben preocuparse, su estadía en Konoha estará cubierta —Aseguró Tsunade con una sonrisa, la sonrisa perfecta de una recepcionista, una sonrisa practicada y falsa que no dejaba de ser cortés, dulce y armoniosa, una sonrisa que probablemente hacía muy poco por engañar a los shinobis más experimentados, o a quienes habían tenido que ponerla en sus labios más de una vez en el pasado— Neko, lleva a nuestros invitados al complejo Uzumaki e infórmale a Naruto que venga para que la aldea tomé una decisión —Exigió en un tono lo suficientemente suave como para fingir que era una petición, no es que los Anbu no supieran que esas peticiones por parte de un alto mando cualificado era una orden.

— Oh, no se moleste lady Hokage —Pidió Yugito, la única de las personas de Kumo que se había sentado, un movimiento calculado para demostrarles su autoridad sobre los otros tres, así como su propia posición, incluso el movimiento desinteresado de mano debió haber sido coreografiado— Estoy segura de que su ministro de relaciones exteriores estará dispuesto a hospedarnos sí le explico la situación, o cuando menos podría considerar hacerlo con sus prometidas —Aseguró con falsa suavidad mientras bebía de su taza de té de ginseng— Lo que sería más barato para todos los involucrados ¿No es así? —Cuestionó con dulzura.

— Oh no deben preocupar por ello, nosotros nos ocuparemos de todo —Danzo respondió con expresión serena, tranquila y seria, carente de su frialdad usual, pero mucho más cercana a su expresión en las reuniones del concejo de lo que solía mostrar en reuniones diplomáticas— Encontraremos una solución —Aseguró con un tono que indicaba que allí había terminado la conversación sin aceptar argumentos.

— Si están tan seguros, que así sea —Aceptó Yugito mientras dejaba su té aún a medio beber sobre el escritorio— Entonces no los retrasaremos más —Se levantó mientras le dirigía una mirada al Anbu presente, haciéndole un gesto con la cabeza a sus alumnos para que la siguieran.

Tan pronto como se fueron Danzo miró a Tsunade y ella le devolvió la mirada, sí se le preguntara a la rubia ella diría que estaba cansada de tener que tolerar la presencia de Danzo en su oficina tan a menudo como lo hacía, se suponía que él era el concejal, no el Hokage, pero últimamente pasaba tanto tiempo en la oficina que le resultaba molesto, la única razón por la que no le recordaba al hombre su lugar y lo obligaba a volver a su pútrida madriguera era por dos razones bastante simples; La primera era que mientras más tiempo estuviera en este lugar menos podría tramar. La segunda era que le servía, Danzo no era bueno con la actuación de abuelo bonachón o la suavidad, iban en contra de la naturaleza misma del hombre, podría hacerlo, pero no era su mejor papel, y para este punto él no tenía la paciencia, ni el interés, de fingir lo contrario, haría su papel de viejo amargado y le serviría para ser dura donde hacía falta porque él sería duro, pero nunca al punto en que las cosas podrían salirle mal a Konoha, algo que ella no siempre era capaz de hacer porque ella tenía que ser "buena, comprensiba y amable" para con sus "invitados", así que mientras tuviera que mantener este teatro lo toleraría.

Ambos sabían qué es lo que la gente de Kumo estaba tramando y no era una nueva obra, solo eran actores diferentes, antes de ellos había llegado la petición de Temari, acompañada de una carta del Kazekage, pidiendo que el alijo político que recibiría la rubia fuera en el complejo Uzumaki en lugar del hotel del área del barrio de Suna usando el acuerdo que tenían como argumento –Y la petición de que cuando la otra prometida de Naruto llegara hicieran lo mismo-, y antes de ellos, aunque siendo más creativos con el guion, había sido Iwa, que sí bien no había enviado a la prometida había decidido jugar más a lo seguro enviando al hermano del Uzumaki lo que a la larga le permitiría nivelar el terreno que los problemas entre las aldeas pudieran tener y que sin lugar a dudas podría llegar a influenciarlo, Iwa estaba haciendo la precuela de la obra que los demás actuaban. Danzo casi encontraría encantador, o irónico según lo viera, que Kirigakure, la última aldea en sumarse a esto fuera la que pusiera en marcha todo el teatro. Si bien no podían decir que alguna de las otras naciones tuviera espías en su aldea (Que podrían tenerlos, siempre estaban buscando) también podían decir que la llegada de Kiri e Iwa –El jugador sorpresa que nadie esperaba que se sumara al juego, pero lo había hecho- era lo que había motivado a las otras aldeas haciéndoles saber que el tiempo de preparación del juego se había acabado y todos debían hacer su movimiento.

Mientras que Iwa había hecho un movimiento en partes, con preparativos y cuidados, lento, pero seguro, ellos sabían que perderían este primer movimiento y estaban apostando al resultado final, jugando al plazo más largo y quizás al más seguro. Kiri había decidido hacer un movimiento directo, como una flecha, decidieron que ese era el mejor modo y sabían que no se irían de allí sin obtener lo que querían, y ahora Kumo y Suna estaban dispuestos a jugar, no podrían ser tan directos como Kiri, pero no estaban dispuestos a quedarse atrás en la carrera y esperar como Iwa, y, evidentemente, Konoha no podría permitirse fallar o quedarse atrás en su propio movimiento.

— ¿Deberíamos dejar que Naruto los hospede en la mansión Uzumaki? —Danzo cuestionó, ambos podían ver detrás de la fachada, una fachada apenas encubierta, al menos no para ellos, la idea era engañar al Uzumaki para obtener al mayor número de crías como pudieran.

— ¿Un hijo entre dos jinchuriki? Hablando objetivamente ese niño sería un monstruo —Tsunade señaló, a fin de cuentas, esa era la razón por la que no solo habían traído a Fuu a la aldea, sino que la habían comprometido con el Uzumaki, porque el hijo resultante tendría un potencial salvaje— ¿Pero estamos dispuestos a arriesgarnos a que nazca en Kumo cuando no podemos controlarlos a diferencia de las otras chicas? —Porque no podían negarle el trabajo con el que se había presentado, podían excusar tanto como quisieran que su labor era esa, que no estaba en la aldea por nada más, y sería su palabra contra la del otro.

— El riesgo siempre estará allí —Se veían obligados a trabajar juntos, al menos parcialmente, incluso sí no vivían en la misma casa no podían garantizar que no tuvieran relaciones, Danzo era bastante capaz de entender eso, y sabía que Tsunade también lo sabía— Él debería ser bastante capaz de decidir sí está dispuesto a enfrentarse a las consecuencias de eso —Porque el Uzumaki debería ser capaz de ver lo que Kumo estaba tramando, y decidir si valía la pena.

Pese a lo crítico que podía ser Danzo sobre todo el asunto no podía negar que el chico estaría cumpliendo las órdenes dadas, y aunque les encantaría que todos los hijos del clan Uzumaki vivieran en Konoha –Principalmente porque sí había más Rinnegan estos se quedaran en Konoha o, sí no surgían más niños rinnegan, las posibilidades de que volviera en Konoha fueran mayores-, pero era consciente de que tendrían que hacer esos pequeños sacrificios y era un objetivo, como mínimo, difícil de conseguir, además de que aumentaría las posibilidades de que pudiera poner sus manos sobre uno de los engendros Uzumaki.

— Han pasado algunos días desde que Shizune y Naruto consumaron el acto, ¿Será el momento adecuado para enviarlo con la Mizukage? —Se necesitarían algunos días más para poder confirmar un embarazo, Naruto habría partido de misión antes de eso, y el primogénito Uzumaki tenía que nacer en Konoha de padres de Konoha, el concejo no permitiría otra cosa— Ahora ambos tenemos cosas que hacer, y lo mejor será concentrarnos en ello —Tsunade lo despidió, dirigiéndole una mirada oscura que le prometía que, en caso de no obedecerla, se aseguraría de que sufriera las consecuencias.

— Tiene la razón —Danzo soltó en un gruñido, como sí decir las palabras le resultaran físicamente doloroso, lo que en opinión de Tsunade era una absoluta victoria— Tendremos que enviarlo antes de estar seguros, deberemos confiar en tus estudios sobre la fertilidad Uzumaki —Aclaró antes de desaparecer en un shunshin, todo sin dejar de morderse la lengua para evitar soltar algo que lo metiera en problemas

Danzo sabía que, a diferencia de Hiruzen al que el tiempo lo había vuelto frágil y complaciente, que podía excusarse a sí mismo que cualquier grosería por parte de Danzo, Homura o Koharu se debía a la confianza entre ellos en lugar a una genuina falta de respeto, Tsunade no dudaría en confrontarlo por cualquier afrenta que percibiera, fuera real o no, fuera intencionada o no, y él no podía evitar pensar que era una mocosa que no respetaba a sus mayores, pero igual que había entrenado a sus Anbu Ne a no desobedecer sus órdenes, sabía que Tsunade buscaría, y encontraría, la manera de aplastarlo o causarle inconvenientes, lo que no hacía más que molestarlo. Una parte de él seguía maldiciendo a Hiruzen por no hacerle caso cuando esa mocosa decidió que vivir la vida de una nómada ermitaña era una buena idea; drogarla, atarla a una cama y convertirla en una máquina de cría para los genes Senju, ese había sido su oportunidad de restaurar el clan Senju, o cuando menos repartir sus genes en la población general.

— ¡Sai! —Levantó la voz al llamarlo, no tanto por ira hacia el muchacho, sino una exteriorización del enojo que sentía hacia la Hokage, el joven tardó solo una fracción de segundo en aparecer arrodillado en el suelo y sin la máscara puesta. Una parte de él quería gruñir ante la falta de máscara incluso cuando fue él quien se lo ordenó en primer lugar.

— ¿Cómo puedo servirle, Danzo-sama? —Cuestionó con tono plano y mirada baja, propia de un miembro de la Raíz bien entrenado.

— Serás parte del equipo que irá al puente Tenshi en ocho días —No era una sugerencia, ni una posibilidad, él se aseguraría de que fuera el equipo siete el que tomará tal misión, estaba seguro de que no sería complicado convencer a los últimos integrantes del equipo siete que quedaban en la aldea de intentarlo, ya sea algún concepto de honor personal, una lealtad o compromiso con la aldea, o inclusive algún acto de venganza— Cuando Orochimaru se haga presente te mantendrás apartado durante la batalla que se dará sí se lleva a Naruto Uzumaki tú lo seguirás hasta su guarida, en caso de que decida dejarlo atrás y escapar debes fingir traicionar a la aldea, convencerlo de que estás dispuesto a compartir los secretos de la aldea, cualquier cosa para llegar a su guarida —Aseguró, su tono ocultando una amenaza, así como su irá, de forma apenas vedada, todo mientras caminaba hacia su oficina obligando al joven blanco cual papel a caminar detrás de él, con la cabeza gacha y expresión muerta cual cadáver, digno de su entrenamiento de Anbu Ne— Cuando lo hagas, encuentra a Sasuke Uchiha y asesínalo —Ordenó, su expresión de furia asomándose en sus rasgos.

— ... —Sai debió morderse el interior de su mejilla para contener la pregunta que quería escapar de sus labios, no solo porque iría en contra de las doctrinas de los Anbu de raíz, sino porque necesitaba participar en esta misión.

— Quítale los ojos, destrúyelos, no importa la forma en que lo hagas, pero este asesinato no debe relacionarse con la aldea más allá de tu presencia, incluso si es relacionado contigo debe parecer un incidente aislado que no representa a los altos mandos de Konoha —Porque no era una sorpresa para nadie, ni siquiera las de otras naciones, que las acciones del Uchiha provocarían algún tipo de rencor en la gente, había tantos shinobis enfadados con el chico, por las horas extras que tuvieron que trabajar por su huida, los amigos, familiares y amantes que murieron en misiones que tuvieron que hacer para recuperar el dinero y reputación que le había hecho tanta falta a la aldea después de su huida, excusar su muerte con que algún miembro de la misión tenía un rencor personal con él no sería difícil— Está misión es crucial para la Raíz, para la aldea de Konoha, y para el país del fuego ¿Alguna pregunta? —cuando llegó a su oficina en uno de los edificios de la Raíz.

— ¿Puedo saber por qué Sasuke Uchiha debe morir? Creí que la aldea quería restaurar al clan Uchiha —Sai tenía solo dos preguntas, o cuando menos eran las únicas que eran relevantes para este momento, bastante apropiado ya que ese era el número máximo de preguntas que el concejal Shimura estaba dispuesto a responder, tres sí se sentía magnánimo.

— Los Uchiha ya han causado más problemas de los que valen —Dejando de lado la aversión de su maestro Tobirama hacia ellos, una aversión que apoyaba y encontraba razonable, el intento de golpe de estado, Itachi en Akatsuki (De todo lo que podía hacer como ninja renegado tenía que hacer la única que no debía hacer), y la fuga de Sasuke con Orochimaru le había costado tanto a Konoha— El único valor que le queda al clan en estos momentos es el patriótico por la fundación de Konoha —Si el clan Senju había pasado a la historia como un recuerdo y un tesoro por su participación de la aldea nada evitaba que a los Uchiha les pasara lo mismo— Además, el sharingan ya surgió del rinnegan una vez en el pasado —Esa era, quizás, la principal razón por la que no estaba tan preocupado.

— Entendido, Danzo-sama —El pensamiento no era alentador, era un simple recordatorio de que todo el mundo era remplazable desde el punto de vista de la aldea, pero era algo que él podía comprender. Sai quería preguntar sí este pensamiento no era peligroso, después de todo con esto quedaría zanjado que las responsabilidades del Uchiha caerían totalmente en el Uzumaki sin posibilidad de regresar atrás, hasta ahora, parte de las razones por las que el líder del clan Uzumaki estaba tan empeñado en recuperar al Uchiha era para aminorar su carga de trabajo, sí hacían esto esa posibilidad se perdería, lo que evitaba que Sai desperdiciará la única pregunta que le quedaba era que estaba mucho más interesado, y preocupado, de responder otra— ¿Puedo saber cómo sabe que Orochimaru se presentará? —Esa era la verdadera pregunta.

— Lo hará, estoy seguro —Sai decidió interpretar eso como una especie de confianza en las habilidades del sannin para sospechar y que preferiría eliminar a los espías y a su dueño de la ecuación personalmente, aunque Danzo sospechaba la línea de pensamientos de su subordinado decidió no corregirlo— Me aseguraré personalmente de eso —Mencionó cuando Sai desapareció en un shunshin.

Puede que Danzo hubiera dejado de hacer una gran cantidad de negocios con Orochimaru después de la muerte del Tercero, una venganza por el esfuerzo y cansancio que le costó a Danzo arreglar el desastre ocasionado por la serpiente en la aldea, pero no sería imposible para él para informarle medianamente de esto para que esa serpiente hiciera su movimiento y cayera en su trampa.

¿Le preocupaba que Naruto y Orochimaru estuvieran tan cerca? Apenas, pese a todas sus críticas y los problemas que tenía con que el rubio Uzumaki no compartiera los secretos del hiraishin para con los shinobis comunes para aumentar la fuerza de la aldea, el chico se acercaba más y más a la habilidad de su padre con ese jutsu, y sí Orochimaru no hubiera sido capaz de atrapar a Minato tampoco sería capaz de atrapar a Naruto, y sí lo hacía no sería por tanto tiempo. ¿Cómo esto serviría como una venganza contra Tsunade? Eso requería un poco más de sutilezas, pero podría resumirse en que, con la muerte del Uchiha, no solo las aldeas con las que habían hecho acuerdos en nombre de este y que habían sido adoptados por el Uzumaki actuarían ofendidos y ladrarían demasiado, solo sería una pantalla, no habría ira real, entonces exigirían que los acuerdos que tenían con el Uzumaki se hicieran efectivos inmediatamente para no perderlos como perdieron los del Uchiha, y las aldeas que faltaban pedirían -exigirían- más para igualar a las otras aldeas, y también intentarían hacerlo inmediatamente, lo anterior le servía en dos frentes; El primero era que Tsunade era quien tendría que lidiar con toda la maraña política que eso provocaría, y esa sería su venganza junto a los dolores de cabeza que vendrían con ello. Y el segundo eran los críos Uzumaki:

La verdad fuera dicha no tenía realmente esperanzas de que hubiera muchos niños rinnegan por ahí, después de todo hasta dónde estaban enterados en toda la historia solo habían ocurrido tres veces en la historia, y aunque eso ciertamente lo decepcionada porque la idea de que pudiera tener a uno de esos niños en la Raíz, convertirlo en un arma útil, lo emocionaba no era lo peor posible, no cuando las posibilidades eran quizás incluso mejores; ¿Un nuevo posible sharingan? ¿Nuevos doujutsus? ¿Nuevos kekei genkai? Quizás no todo fuera como lo serían sí fueran hijos del propio sabio de los seis caminos, pero sin lugar a dudas sería algo útil, con esto solo lograría que el chico por fin hiciera lo que se suponía que tenía que hacer, sería un chico obediente y cumpliría su labor porque, por mucho que el mocoso fuera un quejumbroso, era uno que hacía lo que tenía que hacerse cuando debía hacerlo, pero no confiaría en él para matar al Uchiha porque tendría motivos personales para no hacerlo. Se preguntó brevemente qué estaría haciendo Tsunade en estos momentos.


Un detalle curioso del mundo shinobi es que el turismo, técnicamente, no existía, claro, había ciudades y lugares que sobrevivían y existían por y para el turismo, pero un shinobi "no" podía hacer turismo. Las aldeas shinobi podrían tener grandes cosas que comprar y vender porque son "ciudades" grandes, pero ahí acababa la parte que el mundo podía apreciar de las aldeas ninja, ellos mismos comprarían a los mercaderes y producirían en gran escala para que los mercaderes vendieran lo que producían, y eso, aunque hacía que el dinero se moviera y la gente pasara por la aldea, no era turismo. Claro, civiles podrían llegar, igual que otros trabajadores como constructores, arquitectos y ese tipo de labores, pero seguía siendo por trabajo, e incluso así los civiles estaban bajo atenta vigilancia porque las aldeas existían siendo cautelosas, de sospecha y precauciones. Si bien esto implicaba que las aldeas shinobi no eran lugares para el turismo estaba el otro lado de la moneda; Los shinobi realmente no hacían turismo, o, en teoría ningún shinobi que quisiera seguir vivo lo haría; Cómo relajarse realmente cuando siempre debías estar atento, expectante, vigilantes, una parte de los cerebros de los shinobis, la misma que les impedirían relajarse totalmente era la misma que los mantendría atentos y observadores, intentando desmembrar lo que observaban: Debilidades, puntos débiles, puntos de acceso, escondites. Así que la naturaleza del mundo shinobi no daba cabida al turismo.

Konoha había logrado ir en contra de esta ley natural del mundo en ambos sentidos, y no solo subvirtió estas leyes conocidas y establecidas, sino que esta anomalía la habían convertido en un arma contra las otras aldeas, eso era algo que Mei podía respetar, casi incluso decir que le hacía temer un poco a la aldea entre las hojas. ¿Cómo habían logrado tal hazaña? Los barrios internacionales de Konoha; Al usar la arquitectura de otras naciones exhibían las debilidades de sus adversarios para que cualquier espía las viera en lugar de ver las de la propia Konoha, o peor aún, se sintieran intimidados al ver que ellos conocían las debilidades de sus hogares. Esta trampa para disuadir o intimidar tenía otras utilidades que Mei dudaba que no hubieran considerado a la hora de hacer esto; El cambio de arquitectura era tan llamativo que era difícil para el cerebro no notarlo, al mismo tiempo los parecidos con las propias aldeas de algunos los invitaba a bajar la guardia ante la familiaridad. No solo el barrio en el que se encontraban estaba lo suficientemente cerca de una de las entradas como para no notarlo, sino que, al servir como una especie de escudo para el barrio Uzumaki formaba una posición de pinza por el que los que estuvieran allí podrían ser vigilados desde los dos lados, algo que casi podría ser tortura psicológica reconoció Mei. ¿El mayor movimiento de poder hasta donde la Mizukage podía ver? Que las actividades que para los habitantes de dichas naciones resultaban mundanas y divertidas fueran replicadas con precisión la hacía preguntarse; sí habían logrado eso ¿Qué les evitaba que otras actividades, aquellas del mundo o especialidad shinobi, fueran imitadas?

Y esta corriente de pensamientos llevo a la quinta Mizukage a pensar en quien dirigía este lugar, un hombre -sí se le podía llamar así- por el que ya sentía bastante curiosidad; Naruto Uzumaki. Mismo que había elegido "Negocios internacionales" como una forma de vida ¿Cuándo eligió esto era plenamente consciente de los efectos que tendría? ¿De lo amenazante que era? ¿O la aldea le había permitido seguir adelante con una idea tan ambiciosa porque sabía que de hacerlo bien sería un movimiento tan poderoso? Le costaba creer que algo que debió costar bastante tanto en tiempo como en recursos fuera aprobado si no estuvieran considerando los efectos que tendría. Esto era algo que pensaba mientras estaba prácticamente desnuda, solo con una toalla bastante pequeña cubriendo su trasero mientras recibía un masaje en el salón de masajes del barrio de Kumo, y mientras una chica masajeaba su espalda con sus aceitadas manos se daba cuenta de por qué la gente del país del rayo tenía este tipo de establecimientos como algo tan popular, estaba eliminando la tensión de años de una forma que casi consideraría orgásmica.

— ¿Está segura de esto, Mizukage-sama? —Cuestionó Chojuro en la camilla de al lado, a diferencia de ella iba ligeramente más vestido, al menos llevaba ropa interior debajo de su toalla.

Una parte de ella se sentía ofendida de necesitar, o de tener, guardaespaldas incluso mientras le hacían un masaje, después de todo ella podía matar a quien sea en un instante, solo alguien con un nivel comparable podría tener una oportunidad, y a ninguna aldea shinobi le sobraban realmente esa gente, pero ella podía entenderlo, sabía que Ao y Utakata estaban vigilando la entrada del lugar desde el bar de enfrente.

— ¿Sobre qué, exactamente, Chojuro? —Cuestionó suavemente mientras ladeaba la cabeza para ver al otro, ella había insistido en que el más joven también recibiera un masaje en lugar de quedarse en los probadores esperándola (Porque los trabajadores aparentemente se negaban a que nadie entrara al área de masajes a menos de que fuera a recibir uno) después de todo había varias cosas por las que el chico podía preguntar— Deberías quitarte el resto de tu ropa, vinimos a sentir la experiencia de Kumo —Argumentó mientras lo veía sonrojarse, un pequeño capricho que adoraba, hacerlo sufrir un poco.

— ¡P-por lo que escuché, en Kumo estos masajes suelen darse con ropa interior, traje de baño o desnudos, así que no me estoy perdiendo ninguna experiencia! —Chillo él, las palabras saliendo tan rápido que se atropellaban, un tono agudo que probablemente podrían escuchar los que estaban en el bar, a una frecuencia que quizás solo los perros podrían oír, para ella fue imposible no soltar una risilla ante su reacción, adorable.

— Vamos, vamos, relájate Chojuro-kun, solo estoy bromeando —Se río, interrumpiendo el mar de preguntas que el chico probablemente estaba por soltar, una forma de permitirle ordenar sus pensamientos un poco más y recordar que, aunque sus masajistas no eran shinobi, seguían siendo oídos indiscretos— Y tampoco tendrías por qué avergonzarte tanto, eres un chico atractivo ¿Sabes? ~ —Anunció mientras guiñaba un ojo, incluso cuando el espadachín no podía verlo.

Y era verdad, aunque podía sonar como un estereotipo, era bastante conocido en el mundo el culto al cuerpo que tenía Kumo, aunque apenas ahora se daban cuenta de cuán profundo era, del mismo modo que era relativamente conocido el "pudor" de Iwa, eran dos extremos de una balanza, Suna, quizás por el clima del lugar donde vivían, quizás por cultura, o por las razones que fueran estaban más cerca del tipo de pudor del país de la tierra, aunque en una medida menor, mientras que Konoha era bastante más libertario en ese sentido, más cercano a una versión suave del país del rayo en ese terreno, ¿Y Kiri? Ellos estaban en el medio, debido a su clima y territorio había lugares donde el tipo de vestimenta más ligera o que incluso algunos dirían exhibicionista era la norma (Zabuza era originario de uno de estos lugares), mientras que en otros se quería un tipo de ropa más pudorosa, pero también eran bastante versátiles en tipos de cuerpos, era fácil ver hombres que exudaban testosterona como Zabuza o Kisame, mujeres con cuerpos más fuertes y robustos, hombres y mujeres de apariencia andrógina, o mujeres que encarnaban sensualidad como ella misma ¿La relación entre eso y el sexo? Ellos aprendieron a usarlo como un arma; Seducir, camuflar su género para lograr misiones, mientras que muchos dirían que la seducción era la herramienta de las Kunoichi en Kiri era el arma de su nación, ya sean hombres o mujeres.

— Sobre querer ser usted la mujer participe de este intercambio cultural —Tras unos segundos en que su rostro había disminuido su sonrojo pareció que esa era la mejor pregunta que exteriorizar primero— En Kiri hay bastantes mujeres que estarían dispuestas a participar en esto, no es necesario que sea usted... —Su voz estaba volviéndose nerviosa, entre esto y su habilidad para pelear es por lo que Mei favorecía a Chojuro, le parecía adorable— O-o podríamos exigir que Yuki-san sea contada para esto, ella nació en Kiri después de todo —Añadió más nervioso.

— Haku-chan nunca fue una kunoichi de Kiri, Zabuza había desertado antes de acogerla, por mucho que haya nacido en la niebla ha hecho su vida fuera de esta —Argumentó en contra sabiendo muy bien lo que le responderían si presentaba esa posibilidad— Y claro que estoy segura —Aseguró con simpleza.

Tenía más de un par de motivos para aceptar esto, la primera de ellas era que esto garantizaría su alianza con Konoha, después de todo era muy consciente de que la aldea no había estado tan motivada a aceptar su acuerdo ya que ellos tenían muchos menos clanes en extinción de los que se preocupaban por revivir que Kiri, y el que tenían no es que le faltaran candidatos para ayudar a revivirlos, pero la aldea quería más y más Uzumaki, así que ofrecer genes fuertes para que nacieran más Uzumaki garantizarían la alianza, la codicia humana era relativamente predecible así que solo lo aprovecharon. Por otro lado, de una forma un tanto más egoísta, una parte de ella siempre había querido ser madre, algo relacionado con su propia infancia no tan ideal, pero sabía que no quería casarse, de nuevo relacionado con su infancia desagradable y el muy problemático matrimonio de sus padres, pero no quería que sus hijos fueran de un hombre menos fuerte que ella, lo que reducía enormemente sus posibilidades, e incluso ahora que había aceptado esto por el bien de su aldea no creía que el chico cumpliera del todo sus estándares, pero le daba una excusa perfecta para obtener lo que quería. También sabía que Chojuro no solo le preguntaba porque creyera que fuera algo indigno de ella, no podría decir que él estuviera enamorado de ella, pero ciertamente la admiraba y la consideraba una mujer bastante atractiva, pero él no era lo que ella buscaba.

Aunque ella misma también tenía sus dudas sobre el encuentro que debería tener lugar en unos pocos días, pero no era sobre sí debía o no acostarse con el joven, era sí debería quemarle los genitales o no. Una parte de ella se preguntaba sí debería usar el elemento disolución después de que tuvieran sexo para derretir sus genitales y dejarlo como eunuco o al menos efectivamente estéril, lo que ciertamente limitaría el número de hijos que podría tener y cuántos rinnegan podría haber en el mundo, aunque seguramente ya había al menos un par de mujeres preñadas por el chico, sería un movimiento astuto y poderoso para quitarle la ventaja a Konoha porque sus otras alianzas que involucrarán al chico se caerían a pedazos, pero esa estrategia, aunque pareciera muy buena para Kiri, también tendría consecuencias, Konoha tomaría represalias, el apoyo que brindarían a Kiri se iría, y no dudaba que declarasen la guerra y aunque tenía mucha curiosidad sobre el poder de combate de un usuario del rinnegan no quería que su nación fuera la que lo recibiera, pero es una idea que no podía descartar totalmente, tal vez después de un tiempo, cuando Kiri ya no sea tan dependiente de sus alianzas.

— Como Mizukage haré lo que deba de hacer —Le aseguró a Chojuro antes de volver a concentrarse en el masaje, quería relajarse antes de lo que terminaría por venir.


— ¿Entonces qué haremos con Trafalgar? —La voz de Zetsu resultaba molesta, siempre le había resultado molesta a Obito, incluso habiendo tenido medio cuerpo conformado por Zetsu blanco seguía odiando al par, pero, por desgracia, no podía permitirse ignorarlo.

Objetivamente Trafalgar era débil, estaba en la posición más baja en términos de poder con todos los miembros de Akatsuki, pero, igual que Sasori lo había compensado con su conocimiento en mecanismos y en venenos, que Konan lo compensaba siendo un cerebro táctico que no debía ser subestimada, o Hidan que lo compensaba con su efectiva inmortalidad y su técnica letal, él lo compensaba con sus conocimientos médicos y una vena científica que era comparable a Orochimaru, quizás no tan listo y hábil como él, pero eso se debía más a la diferencia de experiencia que por falta de motivación, así que no valía la pena deshacerse de él aún, era una pieza neutral que tenía valor así que tendrían que conseguirle un compañero, un compañero que lo guiase.

¿El problema? Solo había tres opciones y ninguna era ideal; La primera: Zetsu se volvía su compañero, pero no había ninguna relación, se pondrían el pie entre ellos y ninguno podría cumplir su labor o cada uno iba por su lado, lo que desvaloraba completamente el punto de ser un equipo, así que él no era una buena opción. El segundo: Volver a aliarse con Orochimaru lo que no solo le daría un compañero a él, sino que podrían tener los diez dedos del Gedo Mazo ocupados y Trafalgar podría aprender mucho del sannin ¿El problema en esa unión? Orochimaru era alguien de quien Trafalgar podría aprender demasiado e incluso quedar cegado por su saber y su carisma (Que la mayoría de gente que lo conocía supiera que era un loco no significaba que no podía ser carismático), y sí se volvía un ciervo de la serpiente entonces cuatro miembros de Akatsuki serían fieles al hombre dejando a las otras dos facciones dentro del grupo con bajas numéricas, peligroso. La tercera opción: Que él, Obito, creará una nueva identidad y se uniera a Akatsuki con ella, pero él había tenido la intención de hacerlo con la fachada de un tonto, alguien que los demás no reconocieran como una amenaza y que subestimaran, no el tipo de papel que querían para el compañero del médico, tendría que idear otra identidad para ese caso. Todo esto sin contar con que Trafalgar tenía un algo extraño, no solo era su extraña obsesión con los genitales masculinos (Para este punto no sabía sí él siquiera intentaba esconder esta... fascinación) era la colección de rostros y miembros que había ido juntando y sus tendencias caníbales que sí bien no habían compartido esto con el resto del grupo sabían era algo a tener en cuenta y que ellos descubrieron en su investigación sobre él.

— Veremos sí podemos llegar a un acuerdo con Orochimaru, sí se puede él será su compañero y yo entraré como compañero de quien traiga esa serpiente —Anunció tras un suspiro, frustrado, se preguntó brevemente en qué punto se había equivocado tanto como para que sus planes estuvieran yendo tan mal— Sí eso no funciona me uniré a ella como su compañero, siguiendo el plan, quizás empujarla a una posición de dominancia aumente su incentiva —No estaba seguro, pero era la mejor opción que tenían— ¿Qué más sabemos? —Necesitaba una buena noticia, últimamente estaban muy faltos de estas, lo único que le daba un cierto alivio era que suponía que esto era como ser un jonnin sensei y esperaba que Kakashi estuviera sufriendo esto, pero mil veces peor.

— La jinchuriki del dos colas llegó hace poco a Konoha —Anunció Zetsu negro, Obito se preguntó brevemente sí la... cosa que era Zetsu quería provocarle presión arterial alta, o que se le reventara una vena del estrés, porque parecía que lo estaba buscando— Y hay motivos para creer que el jinchuriki del seis colas es parte del grupo de guardaespaldas de la Mizukage en Konoha —Lo único que evitó que el hombre adulto que era Obito Uchiha se pusiera a gritar como si fuera un niño haciendo un berrinche era que estaba más ocupado intentando no rechinar los dientes y mantenía su boca ocupada.

— ¿Sabemos en calidad de qué la jinchuriki del dos colas se queda en Konoha? ¿Y cuánto tiempo podría tardar? —Inquirió tras varios minutos de respiración pesada, era lo que necesitaba para recuperar la calma y no enloquecer, las noticias no dejaban de empeorar.

— No estamos seguros, pero hay sospechas de que es parte de los esfuerzos de ambas aldeas por estrechar relaciones ya que viajaba con las prometidas del jinchuriki del nueve colas y su embajador con Konoha —Lo que significaban que en realidad podría ser lo que sea, podrían incluso estar aprovechando que llevaba a este grupo tan particular a la aldea para preparar su propio contragolpe con los otros jinchuriki.

— ¿Y del Sanbi qué sabemos? —Respiró una y otra vez, contando lentamente hasta el diez para tranquilizarse, no estaba funcionando para nada.

— Estrechando el área de búsqueda, tenemos motivos para sospechar que Orochimaru no solo está interesado en el biju, sino que podría estar adelantado a nosotros —Con las palabras de Zetsu el Uchiha chistó, molesto, esto solo lo presionaba o motivaba a afianzar esa alianza con el siniestro sannin, y se preguntó sí esa era la motivación de la voluntad de Madara para darle esta información, presionarlo.

Habían desplegado a Hidan y a Kakuzu, organizando todo para que hubiera una misión en el área en el que ellos estaban y que fuera lo suficientemente peligroso, o impresionante, para que se ameritase enviar a su jinchuriki, aunque tardarían en volver a ponerse en una posición adecuada para emboscar a la jinchuriki seguían siendo efectivos. El Sanbi necesitaba ser confrontado por Pain y Konan sí querían tener una oportunidad. El Yonbi estaba en Konoha, una aldea que parecía haberse convertido en una fortaleza impenetrable por estos momentos. El Gobi estaba en Iwa de tal forma que tendrían que atacar directamente en la cara del Tsuchikage sí no tenían cuidado. El Rokubi estaba en paradero desconocido, en el mejor de los casos las teorías de Zetsu eran correctas y también estaba en Konoha, lo que era apenas mejor a que estuviera en Kiri. El Nanabi estaba en Konoha. El Hachibi estaba bajo la seguridad de Kumo. Y el jinchuriki del Kyubi no solo estaba en Konoha, sino que parecía ser el que dirigía este mezquino contrataque contra ellos.

— Tendremos que reajustar los planes, y tendremos que ponernos en contacto con Orochimaru —La frase se sentía casi repetitiva, como un mantra, habían tenido que reajustar planes tantas veces últimamente, pero para este punto, sí querían tener una oportunidad, en ese momento un clon de Zetsu blanco emergió del suelo— ¿Qué tienes para informar? —Inquirió.

— Un mensaje de Itachi —No sabía sí eso era mejor o peor, Obito sabía que Itachi no soportaba a Orochimaru, lo detestaba y lo quería muerto, pero tampoco podía permitirse que el hombre desertara de la organización, así que, sí tenía que elegir entre el sannin y el Uchiha elegiría al Uchiha, así solo fuera porque sabía que la lealtad de Itachi estaba en su extraño complejo de hermano mayor— "Kisame y yo estamos en Iwa, el Tsuchikage llegó hoy más temprano, es posible que tengamos una oportunidad para atrapar al jinchuriki del Gobi" —El mensaje, mismo que probablemente llevaba unas horas de retraso, las que tardó está copia de Zetsu en llegar con ellos, pero Obito levantó la cabeza, esto podría ser lo que estaban buscando, una posibilidad, una buena noticia, siempre que esto acabara bien esto aún podría resolverse bien.

— Perfecto, nunca antes había apreciado tanto la iniciativa de Itachi —Jadeó satisfecho, un suspiro de satisfacción saliendo de sus labios, claro, normalmente todos los miembros de Akatsuki iban a su bola, pero esta iniciativa podría salvar sus planes.

— ¿No deberíamos preocuparnos porque tenga tanta... iniciativa? —Cuestionó Zetsu mientras enarcaba una ceja, lo que agrió casi al instante el naciente buen humor de Obito, mismo que se giró a ver al ¿Hombre? Con una ceja enarcada, invitándolo a explicarse— Sabemos que Itachi no es realmente leal a nosotros, no podemos tener suficientes garantías de que todos sus movimientos sean en beneficio del plan —Advirtió.

Obito sabía que, objetivamente, Zetsu tenía razón, Itachi era leal a sí mismo, tenía sus propios planes y motivaciones, fue una de las razones por las que le asignaron a Kisame como compañero, Kisame quien era fervientemente leal a él y al plan ojo de luna, porque el espadachín podría avisarles sí Itachi tomaba acciones en contra de ellos. Pero Itachi tampoco era leal a Nagato, la lealtad del Uchiha era hacía sí mismo, lo que no lo hacía mucho mejor que Nagato, pero lo hacía mucho más controlable, ni él mismo tenía precisamente claro cuál era el plan de Itachi, pero sabía que quería que su hermano pequeño sobreviviera, y de momento podía suponer que era porque quería el mangekyo sharingan eterno. ¿Por qué no lo había obtenido antes? Debía suponer que el mangekyo no podía aparecer en un sharingan que no tuviera las tres aspas –aunque él mismo no lo tenía claro- y que los ojos seguían creciendo por lo que en ese momento los de Sasuke no eran compatibles, ahora deberían ser funcionales, quizás ¿Alguna vez se preguntó por qué no intento obtener el mangekyo de sus padres, que habrían sido igualmente compatibles? Debía suponer que ellos tampoco lo tenían e Itachi prefería no arriesgarse a darle más poder a una de las pocas personas que podría presentar una amenaza para él.

— Déjalo, él no hará nada mientras su hermano menor pueda ser usado en su contra —Río suavemente, al menos así su presión arterial no se elevaría— En realidad, aliarnos con Orochimaru podría ser mejor idea de lo que planeamos —La idea comenzó a formarse rápidamente en su mente, no tenía la certeza de qué subordinado del sannin sería elegido para unirse a ellos sí esto iba bien, pero sí tenía un poco de suerte sería Sasuke Uchiha, y sí él era el compañero de Sasuke tendría aún más control sobre Itachi, sería una amenaza silenciosa para el hombre ¿Qué es lo peor que podría pasar en esa situación?


— Estoy más que contento de darles asilo, pero siento que no sería del todo correcto —Argumentó Naruto con una sonrisa que mostraba más dientes que alegría, ojos rasgados en una expresión zorruna, una máscara de política perfeccionada en los últimos años— Siento que Omoi-san debería acostumbrarse al cargo de embajador y al edificio acorde al puesto, y ya que él aún se encuentra aprendiendo es difícil no considerar que debería quedarse con él como su mentora, Yugito-san —Ofreció mientras ladeaba ligeramente la cabeza y su expresión ganaba matices de pena y preocupación— Y no estoy seguro de que quieran separarse —Ofreció con suficiente suavidad, intentando tratar esto con guantes de terciopelo.

— No tiene de qué disculparse, Uzumaki-san, lo entendemos perfectamente —Aseguró Yugito mientras tenía una expresión felina, ambos tenían sus expresiones políticas dejando de lado cualquier amistad que hubieran tenido, aquí y ahora solo eran dos embajadores en funciones— Y puedo asegurarle que ningún miembro de esta comitiva tiene problemas con separarnos en cuanto a acomodo de vivienda —Proclamó con una sonrisa.

Naruto no era el kunai más afilado de la armería, él lo sabía, pero sabía que esto era una petición -Exigencia, sugerencia, era una cuestión de perspectiva y semántica, pero a nadie le importaba la semántica- para que hospedara en la casa principal del clan Uzumaki a Karui y a Samui, mismas que estaban en la sala junto al resto de la comitiva, al menos, ya que no estaba dispuesto a hospedar a toda la comitiva, esta decisión no era exclusiva de él -Aunque él mismo no creía conveniente recibir en su hogar a shinobis cuya lealtad no estaba con Konoha o con él-, Tsunade incluso lo citó, junto a otros miembros del concejo, para decidir esto –Al final era algo que pudo resolverse enviándole un mensaje en lugar de hacer toda una reunión del concejo, pero bueno, parece que es algo que los altos mandos disfrutaban-, y, el último que le ayudó a tomar esta decisión era Omoi, quien había juntado sus manos en expresión de súplica mientras hacía ojos de cachorro pateado y gesticulando considerablemente la boca con la esperanza de que él pudiera leer los labios –Y tenía suerte de que Hisashi y Zabuza le hubieran insertado esa habilidad a punta de golpes en la cabeza- y aunque no tenía idea de las razones detrás para que Omoi pidiera eso no sería él quien le negara este simple capricho.

— Si están seguras de esto, y se sienten cómodas con ello, estoy dispuesto a darle asilo a Samui y a Karui —Sabía que no le quedaban muchas opciones, no al menos para negarse que fueran realmente validas y no implicaran escupirle a la cara a las relaciones diplomáticas entre aldea, así que seguiría adelante y confiaría en que sabría cómo afrontar lo que siguiera— Aunque, debo señalar, que saldré de viaje en los próximos días, así que no podré ayudarles tanto como me gustaría —Anunció con una sonrisa leve.

— Perfecto, ellas irán a instalarse —Aseguró -Ordenó- al par de chicas, sin esperar a que ellas pudieran realmente decidir si querían quedarse aquí, aunque ninguna de las dos opuso realmente resistencia— Y por dejarnos solas no se preocupe Uzumaki-san, tenemos mucho tiempo para ponernos al día —La mujer ronroneó antes de que su sonrisa de Cheshire se volviera incluso más pronunciada— Y no debe temer, después de todo, todos somos amigos ¿No es así? —Ladeó la cabeza ligeramente.

— Por supuesto, solo es que detesto la idea de dejar a mis amigos solos en uno de los extraños casos donde pueden visitarnos —Respondió Naruto con su propia sonrisa falsa y expresión que enseñaba más los dientes que alegría.

Naruto no era un genio, pero también sabía que no era un completo idiota, o cuando menos creía pensar que no lo era, por esto es que podía notar que no podía ser una coincidencia que de pronto tantos hicieran un movimiento, la aldea insistiendo en que dejara las posibilidades de que hubiera un heredero, que sus prometidas de Kumo llegaran casi al mismo tiempo era sospechoso, incluso cuando no quería pensar mal de Temari ni de Gaara también podía sentirlo allí, así que podía suponer que las aldeas harían su primer movimiento. También era consciente de que invitar a tanta gente a su casa era un riesgo en sí mismo, pero podía lidiar con eso, Haku, Tayuya, Kimimaro, Fuu y Deidara se quedarían en la aldea, y los cuatro tenían su absoluta confianza para resguardar todo, los documentos estaban guardados bajo llave, bajo un sello, de modo que en realidad estuvieran seguros, no solo los de los negocios, sino todos los del clan, ¿Por qué no contaba a Zabuza, Tsunade, Tsume o Hana? Por un lado, Zabuza estaba fuera demasiado tiempo, ya sea por hacer cosas en la aldea, entrenar o en misiones, así que, incluso si confiaba en él no podía considerarlo. Tsunade no podía vigilar a las chicas sin verse sospechosa, y Tsume y Hana velarían por sus clanes y no por él (Puede que haya hecho un ligero lavado cerebral, pero había sido sutil y ligero) de forma que el clan pudiera seguir incluso sí él no volvía.

— Perfecto, si no queda más por discutir, Omoi y yo nos retiraremos al hotel... ¿Clouddream? Para descansar del largo viaje —Ofreció Yugito con una sonrisa, dudando por un instante ante el nombre de uno de los cuatro hoteles del barrio Uzumaki, con el asentimiento de Naruto los dos se retiraron.

— Tengo algunos asuntos que atender, un par de clones las guiarán a sus habitaciones —Ofreció Naruto al sentir las miradas de Karui y Samui, al mismo tiempo que dos clones idénticos aparecían para guiarlas— Estarán lo suficientemente cerca de mi propia habitación como para que puedan llamarme en caso de necesitar algo —Prometió mientras se giraba a verlas, ambas asintieron antes de caminar siguiendo al par de clones, la máscara cayó tan pronto como no estuvieron donde pudieran verlo.

Caminó hacia la cocina, no había comido nada desde el día anterior porque se había pasado lo que le quedaba de la tarde, y prácticamente toda la noche, con Shizune, los espías que la aldea había enviado, así como los mirones que tenía por amigos y familia, se habían ido poco después de que les hiciera saber que sabía que estaban allí, pero él, y sus clones, habían seguido otro largo rato, cuando atravesó el marco de la puerta se dio cuenta de que no era el único en la cocina ya que Deidara estaba allí, una tasa con té humeante en la mesa acompañada por galletas, no miraba en su dirección, pero Naruto sabía que su hermano mayor se había dado cuenta de su presencia.

Pese al mutuo reconocimiento se mantuvieron en silencio durante un rato, al menos el tiempo que le tardó a Naruto calentar un ramen instantáneo y servirlo, puede que hace mucho tiempo de haber abandonado el hábito de sobrevivir a base de comida rápida, o cuando menos ampliando su repertorio de comida a mucho más, porque en cuanto el ramen estuvo listo Deidara habló.

— ¿Alguna vez has pensado en irte de la aldea? ¿Volverte un renegado o intentar reconstruir el país del remolino? —Le preguntó antes de morder una de las galletas que tenía allí, Naruto sabía que esto quizás era una extensión de las propias inseguridades de su hermano sobre la aldea –Tanto de Konoha como de Iwa-

— Unas cuantas veces —Admitió, quizás lo que le confirmó que no debía intentar reconstruir el difunto país del remolino era que no soportaba la burocracia al nivel que manejaba, al nivel de un país lo volvería loco— Honestamente para este punto yo no estoy seguro de sí sigo amando a la aldea —Una admisión peligrosa, a todos los shinobi intentaban inculcarles no solo un fuerte patriotismo, sino un amor y lealtad por su nación.

— ¿Entonces por qué? —No necesitaron exteriorizar demasiado sus palabras o pensamientos, ambos se conocían suficiente para eso, no solo por el compartimiento mutuo de recuerdos cuando se reencontraron sino por los parecidos entre sí mismos, Naruto solo le dedicó una sonrisa socarrona,

— Es más fácil que intentar estar solo ¿Sabes? —Admitió, encontraba divertido que, en cierta medida, había hecho lo mismo que Deidara, siguió con la aldea porque era más fácil y cómodo a comparación de arriesgarse a intentar algo nuevo. Deidara solo asintió.

Ambos habían hecho lo mismo, aunque la única diferencia es que las acciones de Naruto solo le provocaban sufrimiento a él, no había engañado a nadie por sus acciones, aunque a él personalmente no le hacía sentir moralmente superior, sí acaso lo hacía sentir como un hipócrita, el rubio mayor solo se encogió de hombros. Sabía que Deidara también tenía un cierto desprecio por Konoha, solo que a diferencia de la mayoría de gente de Iwa que tenía su rencor por su vieja historia, del mismo modo que Naruto tenía rencor por Iwa, no por la historia mutua entre sus naciones, sino por cómo la aldea, su nación, había tratado a Deidara, y Deidara guardaba rencor por el trato hacía Naruto. Ambos se encogieron de hombros, sabiendo muy bien que este tema estaba zanjado de acuerdo en estar en desacuerdo.

— ¿Qué harás cuando te encuentres con Orochimaru? ¿Sí Sasuke está allí? —Deidara se decidió a preguntar finalmente la verdadera preocupación de su misión, una misión a la que tendría que partir muy pronto.

Naruto quería decir que pelearía, quizás asesinarían a Orochimaru y traerían a Sasuke de regreso, fingiendo que eran los mejores amigos, que su deseo de traer al Uchiha de regreso a la aldea era un acto puramente leal y de compañerismo, pero la verdad es que su único deseo para traer a Sasuke a la aldea era egoísta, quería que él se hiciera cargo de las responsabilidades que dejó atrás y que él (Naruto) había tenido que hacerse responsable por Sasuke, no solo las prometidas y las alianzas que se hicieron en nombre de los dos clanes, los deberes para con la propia aldea, es cierto que traer a Sasuke ahora no haría demasiado por su situación, pero al menos aliviaría sus tensiones, reducir su carga, sin contar que quería vengarse de Sasuke –Claro, sabía que el rencor era peligroso y era un sentimiento por el que intentaba no dejarse dominar, pero no quería ser amable-, así que decidió ser totalmente honesto.

— No sé si podamos lograrlo, pero intentaría matar a Orochimaru..., o capturarlo, lo que se pueda hacer —Admitió, sabía que Orochimaru podría matarlo en cualquier momento, era una de las razones por las que el hombre era conocido como una leyenda— ¿Pero a Sasuke? Pienso pelear contra él hasta que termine derrotado y rendido..., no... —Negó con la cabeza con una sonrisa amarga en la cara antes de soltar un suspiro irónico— A la aldea solo le interesa que Sasuke pueda reproducirse y volver a engendrar un clan Uchiha, y para eso no necesita ni brazos ni piernas —Una risa oscura salió de su boca, era evidente lo que estaba tramando.

¿Por qué estaba tan seguro del destino de Sasuke en lugar del de Orochimaru? Puede que Naruto tuviera más poder bruto que cualquiera en la aldea, invocaciones infinitas y variadas, inmunidad al ninjutsu, un cuerpo capaz de cualquier tipo de taijutsu gracias a su capacidad de modificarse, la capacidad de leer mentes, el poder de la vida y la muerte, atracción y repulsión, chakra casi infinito, casi una mente colmena capaz de ver casi cualquier cosa y en todas las direcciones, cinco naturalezas de chakra, casi total inmunidad al genjutsu y la capacidad de copiar casi cualquier cosa, con ese compendio de habilidades decir que tenía más poder bruto que cualquier otra persona en la aldea, o cuando menos que tenía más que la inmensa mayoría de la aldea. ¿Podría vencer a toda la aldea o a todos aquellos con menos poder bruto que él? No. Aunque como shinobi se necesitaba un cierto nivel de poder en bruto, lo que era realmente valioso es la astucia y la habilidad, sabía que Kakashi y Gai podrían vencerlo entre los jonin, y Asuma y Zabuza podrían darle una gran pelea, cualquier Kage debería poder aplastarlo con el mínimo esfuerzo, todos en su grupo de amigos podían darle problemas y estaba casi seguro de que Shikamaru podría vencerlo, diablos, sabía que sí Tsunade no tuviera la mente parcialmente lavada (Después de todo ella había sido técnicamente influenciada y su caída a la esclavitud sexual había sido cosa suya, no era el caso de Kin cuya mente había sido destrozada y reconstruida con un único propósito en mente, aunque se parecieran) podría darle una paliza con una mano atada a la espalda, y Tsunade era –de entre los sannin- la que menos poder en bruto tenía ¿Jiraiya u Orochimaru? Era una batalla en la que intentaba sobrevivir, no ganar necesariamente.

— Sí decides irte con Orochimaru más te vale encontrar la forma de avisarme, no me quedaré en Konoha sí mi hermanito no va a volver —Se burló antes de darle un golpe en el hombro, Naruto odiaba admitir que le reconfortaba la idea de que su hermano lo acompañara a donde fuera, o de que lo perseguiría sí hacía una estupidez.

— ¿Podrías ayudarme a entrenar? Hay cierto truco con el amino Asura que quiero practicar —Cuestionó con una sonrisa, puede que no lo pareciera, pero estaba nervioso, esta misión era la oportunidad de cambiar su vida para bien, de corregir su fallo hacía tres años.

— ¿Las colas mecánicas? —Cuestionó el rubio mayor, Naruto suspiró de lado mientras rodaba los ojos, todos los que habían visto usar el camino Asura parecían preferir las colas— Dime... ¿Ya estás preparado para tu noche con la Mizukage? ¿Qué tienes en mente hacerle? —Cuestionó cuando pareció notar que la pregunta le fastidiaba, aunque lo había enviado a otra pregunta fastidiosa.

— ¿Por qué todo el mundo parece preferir las colas a los brazos extra? —Bufó por lo bajo apartando la mirada por un instante, cuando sintió la mirada fija de su hermano sobre su nuca supo que no iba a dejarlo escapar— No quiero hacer nada extremista, no con la historia reciente de Kiri, pero no me siento capaz de hacerlo sin resentirme si no hago algo ¿No debería preocuparte esto? Creo que hace tiempo empecé a sonar más como una especie de genio de dominación mundial —Se burló sin comprometerse.

— No realmente —Deidara se encogió de hombros— No sé si lo has notado, Naruto, pero soy egoísta y codicioso, el mundo podría arder y a mí no me importaría siempre que tuviera un lugar al que llamar hogar —Admitió con expresión plana, ojos serios que retaban a su hermano a mirarlo a los ojos y decir que mentía— Sí hubiera tenido la madurez que tengo ahora cuando me fui de la Konoha hace años te habría secuestrado y habríamos empezado una vida como ermitaños o como ninjas renegados —Añadió tras unos minutos de silencio, como si fuera un pensamiento tardío.

— Porque eso suena muy maduro —Se burló Naruto, preguntándose sí habría aceptado ese estilo de vida en el pasado.

— Dije la madurez, no cuerdo —Explicó él con una sonrisa antes de extender la mano para revolverle los cabellos— Haz lo que quieras, aunque si haces algo que inicie una guerra asegúrate de llevarme contigo cuando escapes, no pienso quedarme a arreglar tus desastres —Exigió con una sonrisa.


Mei sonreía levemente desde la habitación que habían decidido usar para su encuentro con el Uzumaki, el ático del hotel del barrio de Kumo, una especie de ilusión de territorio neutral cuando Mei no olvidaba que estaba dentro de Konoha, pero no podía decidir sí era algo que la frustraba o que le agradaba. Ninguno de los dos grupos tendría agentes para confirmar que se sellara el trato –una acción solo permitida debido a la confianza que parecía tener Konoha en el Uzumaki y a su propia posición como Kage lo que provocaba algo parecido a la confianza- confiando en que ambos querían esto lo suficiente como para garantizar que harían lo necesario.

Observó la habitación de apariencia minimalista, pocos muebles, pero los que había eran sencillos y prácticos, en blanco, negro, gris y un amarillo oscuro que debía parecer dorado, propio de Kumo, pero lo que realmente le llamaba la atención era el chico recostado en la cama. Naruto Uzumaki no era un muchacho poco atractivo, Minato Namikaze había sido considerado un hombre bastante atractivo mientras vivía y su hijo no era muy diferente, pero hasta donde sabía había considerables diferencias entre su padre y él; De hombros un poco más anchos, un poco más robusto, de piel ligeramente más bronceada, pero lo más significativo eran las cicatrices, líneas de piel demasiado clara que eran la muestra de viejos combates de los que sobrevivió, cicatrices cruzando sus brazos como sí algo hubiese intentado cercenarlos, otros los atravesaban, una a la altura del hombro que formaba una especie de "X" una particularmente interesante era una que parecía ir de arriba del vientre cruzando el torso hasta poco más arriba del pezón izquierdo, puede que no fueran demasiadas, pero eran visibles y llamativas, mientras se había rumorado que Minato tenía una piel impoluta haciéndolo parecer un asesinó nato, veloz y eficiente, Naruto tenía un parecido mayor a un guerrero y peleador, lo que había coincidido con lo que había escuchado sobre él.

Contrario a lo que podría esperar de un guerrero experimentado el chico tenía la cara sonrojada, tenía las piernas dobladas como sí se hubiera detenido antes de cruzar las piernas, sus manos estaban unidas a la altura de su corazón como si estuviera rezando e intentando contenerse físicamente de cubrirse, su miembro de considerable tamaño expuesto para su apreciación, una ligera capa de vello rubio en la base, sí Mei tuviera que definir lo que le parecía sería un chico tímido y adorable que contrastaba mucho con la idea de chico duro y peligroso que habían estado pintando, o quizás solo estaba apenado por Mei, quien también estaba desnuda.

— ¿Estás listo, cariño? ~ —Cuestionó con voz melodiosa y cantarina mientras se acercaba meneando sus caderas, el chico, aún con la cara enrojecida, levantó la vista y se sonrojó aún más, pegando sus manos más a su pecho –lo que lo expuso aún más- mientras intentaba arrastrarse un poco para atrás, puede que el rinnegan le quitará expresividad al rostro de su usuario, pero Mei podía reconocer la lujuria y el deseo— No seas tímido, chico, no parece que tengas nada de lo que avergonzarte~ —Intentó aliviar sus preocupaciones con aquel ronroneó mientras se subía a gatas a la cama matrimonial.

No es que Mei fuera soberbia, pero era orgulloso y se sabía una mujer hermosa y sensual, pechos de considerable tamaño sin llegar a lo absurdo o romper la proporción con el resto de su cuerpo (Lo que en su opinión personal le daba puntos por sobre Tsunade), unas caderas grandes, un culo firme y respingón, un vientre plano y su piel clara como porcelana, así como su cabello de un castaño rojizo, así que sí, sabía que no tenía dificultades para atraer a los hombres, el problema solía ser conservarlos: La combinación genética que le había dado el elemento ebullición (O vapor) Y el elemento disolución también le había dado otros problemas más difíciles de tratar, debido a su considerable cantidad de chakra mezclado con sus kekei genkai resultaba en que los fluidos de su cuerpo sean más calientes y ácidos de lo que deberían, esto por sí mismo no era más que un inconveniente menor para algunos, como lo era su sangre que era más caliente, o sus lágrimas así como su orina que era más ácida, el problema venía con su saliva y su corrida que podían resultar tan calientes y ácidos como para dejar quemaduras severas o inclusive letales en aquellos que no tenían su peculiar genética para aguantarlos.

Había aprendido a contener su chakra y su condición por periodos relativamente cortos de tiempo, estaba segura de que podría aguantar una ronda entera con el joven antes de que su control llegará a su límite. ¿El plan? El chico se correría en su interior, la fecundaría casi con certeza –suponiendo que las palabras de los médicos de Konoha fueran correctas- y entonces ella tendría que decidir cuál de los dos caminos seguir; ¿El primero? Dar por terminado todo, cumplir su acuerdo a rajatabla, decidir qué aldea se quedaría con el engendro resultante y seguir con el acuerdo. Fácil, sencillo, pero con el riesgo de que el rinnegan se multiplicara y que Konoha se hiciera con demasiadas armas, Mei sabía que en el momento en que empezó este intercambio de genes entre aldeas empezaría la carrera de rinnegan. ¿El segundo camino? Dejar de controlar su chakra para regular su acides y calor después de que el chico se corriera para derretir su miembro, necesitaría un control muy preciso para que igual fuera fecundada, escapar en cuanto pudiera y confiar en que las alianzas con Konoha que ya no podrían hacerse la mantuviera ocupada el tiempo suficiente para que ella llegará a Kiri y se preparara para la inminente guerra, un camino jodidamente peligroso y arriesgado que podría tener más inconvenientes que ganancias sí salía mal.

En parte por eso se había elegido a sí misma para este pequeño experimento de intercambio, buscando, y confiando, en que la genética Uzumaki podría estabilizar la suya y sus hijos, un sueño y deseo que había tenido desde hacía mucho y al que casi renunciaba, no cargaran con el mismo problema que ella, ese era parte de su problema para tener pareja, dejando de lado que no le serviría un esposo que se sintiera intimidado o le molestara tener una esposa sensual, fuerte y con una posición de poder como lo era la de la Mizukage, y tampoco quería un novio que solo la quisiera por su posición, era porque no muchos hombres en el mundo shinobi estaban dispuestos a una relación en la que el sexo no solo no sería una prioridad, sino que probablemente sería una relación célibe, esto era, francamente, entre sus mejores opciones. Su mirada fija en el chico, puede que no fuera poco atractivo, pero que siguiera viéndose tan penoso y avergonzado no era lo que ella llamaría sexy, quizás adorable, pero iba a cumplir con su deber, cuando ella estuvo sobre la cama y consideraba seriamente agarrarlo por las piernas para dejarse de juegos Naruto por fin abrió la boca y el espacio pareció distorsionarse en oscuridad antes de que todo volviera a la normalidad, parpadeó un par de veces, sin estar segura de que lo que había sentido fuera real.

— ¿Te importaría sí, antes de empezar la faena, tenemos algo de diversión previa? —Cuestionó él rubio con una sonrisa nerviosa, sus ojos no solo no se mantenían en los verdes de Terumi, sino que bajaban por su torso. Ella estaba a punto de negarse, ambos estaban aquí solo por un encuentro rápido y simple –Aunque ella tuviera sus propios planes para esto-, pero una especie de zumbido en el cerebro la detuvo, una especie de picazón que no podría definir.

— Claro, no veo por qué no divertirnos un poco —Respondió antes de que pudiera pensarlo claramente, su cuerpo picando por hacer lo pactado, mirando al chico que sonreía nervioso solo pudo decirse a sí misma que lo estaba haciendo en un intento de tranquilizar al rubio para que todo fluyera más rápidamente— Pero no pienses que solo tú podrás disfrutar de esto —Añadió, negándose a ceder en ello.

Naruto se animó visiblemente al escuchar aquello antes de girarse y tumbarse boca arriba en la cama, mientras Mei seguía moviéndose hasta que el miembro del chico quedó a la altura de su rostro, y su vagina estaba a la altura de la cara del Uzumaki, se sentía cómo sí estuviera avanzando a través de la estática, como sí en el momento en que el rubio había abierto la boca el universo hubiera dado un vuelco, pero su cerebro se negaba a detallar en ello. Mei tenía que reconocer para sí misma que se sentía ligeramente intimidada por el tamaño del miembro, considerablemente más grande y ancho de lo que había parecido antes, y, ahora que se estaba poniendo duro solo se volvía más evidente, casi se sentía tentada a intentar retroceder, pero aquella sensación como estática no le dejaba.

— Gracias por la comida —Naruto dio una risilla antes de tomarla del culo para tirar de este, empujándolo contra su cara, empujando su lengua dentro de su coño, movimientos lentos, casi inseguros. Considerando que había tenido que empezar a controlar su chakra para evitar corroerle la cara esto había decidido que tendría que recurrir al plan B. En el momento en que gimió, un gemido suave y lento, la estática que parecía rodearla la empujó, ese ariete de carne empalando su garganta hasta lo más profundo, su cuerpo no se detuvo hasta que sus labios se pegaron a la base de aquel miembro.

Su garganta se sentía tan llena, su garganta pulsando, contrayéndose en una lucha por volver a la normalidad, su nariz pegada a la pelvis del Uzumaki y su corto vello rubio, el olor almizclado inundando sus fosas nasales, gimiendo al sentir la lengua de Naruto recorrer su coño energéticamente, divertido, alegre y satisfecho, o al menos así parecía mientras seguía moviendo su lengua, saboreando sus jugos, presionando su interior, recorriendo sus pliegues, no era perfecto, pero se sentía lo suficientemente bien, sus gemidos haciendo vibrar las paredes de su garganta reverberando en el miembro que llenaba su boca, no sabía por qué estaba haciendo esto, pero tampoco podía negarse.

Babeaba sobre ese miembro, su lengua recorriendo su longitud, succionando cuando podía, no se movía más allá de eso, gimiendo cada poco por como movía su lengua, en algún punto movió sus manos desde su cadera, una se dirigió a su coño para comenzar a empujar dentro de ella, frotando los dedos mientras seguía lamiendo, ¿Su otra mano? Se posó sobre la cabeza de Mei para empujarla contra su pelvis. Una extraña placidez recorría y abrumaba su cuerpo, aquella estática parecía volverse una especie de placidez que la envolvía, y su mente comenzó a vagar, en sus planes, en sus deseos, en el plan de dejar de controlar su chakra corrosivo después de que él eyaculara dentro de ella, Naruto se detuvo, su lengua y sus dedos se quedaron quietos de golpe, pero a ella no podía importarle menos, esa placidez parecía invadir todos sus sentidos.

Mientras seguía mamando aquel pene empezaron a llegar pensamientos intrusivos, pensamientos intrusivos que no estaba segura de dónde venían; La idea de no solo seguir chupando la polla que tenía en su boca, sino hacerlo con el rabo de cada hombre y joven que había visto desde que llegó a Konoha, le siguieron pensamientos de ella recibiendo en su culo y en su coño miembro tras miembro de gente de Konoha, sin darle descanso, sin que les importara sí ella quería o no, chicos recién salidos de la academia chupando y amasando sus pechos, su trasero siendo azotado hasta dejarlo enrojecido, masturbando penes hasta estar bañada en semen, los mismos pensamientos e imágenes apareciendo en su cerebro cambiando de gente de Konoha –algo que solo podía saber gracias a que en estos pensamientos solo veía la bandana de Konoha-, a los Jinchuriki, el último pensamiento intrusivo que llegó fue ella desnuda, un grillete dorado en su cuello, estando a los pies del Uzumaki, igual de desnudo, quien estaba sentada en un trono de oro, fue en ese momento en que la estática disminuyó lo suficiente para reconocer, y entender, que esos pensamientos no venían de su propio cerebro, notando que el fondo de aquellos sueños/pensamientos era el rinnegan que parecía seguir formando ondas cruzándose entre ellas desde diferentes ángulos.

— Cuando pensé en hacer esto solo pensaba en algo leve, como dejarme elegir con quién se quedarían nuestros hijos —El Naruto Uzumaki que estaba en el trono habló con un tono plano antes de poner su pie contra su cara, prácticamente pisándola— Pero tramar lo que es esencialmente castrarme con ácido solo para tener una ventaja hace que pierda los deseos de ser amable —Sentenció como un juez que miraba a un criminal mientras la empujaba contra el suelo— Sé qué hace mucho fui condenado al infierno, ¿Qué es un crimen más? —Murmuró.

Mei podía entender, en algún nivel subconsciente, lo que estaba pasando, estaba bajo algún tipo de ilusión o poder semejante, pero le resultaba tan complicado empezar siquiera a pensar en resistirse, aquella estática convertida en placidez que era como tener la mente hundida en miel, le resultaba tan difícil concentrarse no solo en el Uzumaki que estaba sobre ella, sino en luchar, cuando, al mismo tiempo estaba atrapada dentro de cada fantasía o pensamiento intrusivo que había tenido; Su culo estaba siendo usado por una marea de hombres de Konoha, su coño era rellenado por los jinchuriki, ocupaba su boca para satisfacer a los chicos salidos de la academia de Konoha, todos los grupos cambiando posiciones al mismo tiempo, un bombardeó de sensaciones que ocurrían al mismo tiempo, con placer recorriendo su cuerpo, mientras podía verse, o a versiones de sí misma, recibiendo el mismo trato, o una fracción de esté.

— Tú... —No estaba segura de qué quería decir, exactamente, tras lo que le pareció una eternidad comprendió, o sospechó, que estaba experimentando el efecto de mente colmena del rinnegan, experimentando en varios cuerpos varias cosas al mismo tiempo, con las ondas cruzándose infinitamente de una forma hipnótica que parecía adormecer su mente aún más hasta que sus palabras murieron sin formar ninguna oración.

— No te preocupes, no haré nada tan extremo como quien controló a Yagura —Prometió él, mientras la mente de Mei se fundía más en aquella sensación de nadar en melaza, su cuerpo se fundía con la melaza psíquica en la que su mente estaba embotada— Te sentirás bien, siempre que obedezcas y te atengas a las reglas —Susurró mientras nuevos escenarios se abrían a los ojos de Mei Terumi sin poder evitarlo.

Usando un uniforme de sirvienta que solían usar las sirvientas de las familias nobles de Kirigakure, o al menos la versión para prostitutas de este, mientras servía a varios hombres que la miraban con lascivia, vistiéndose con un vaporoso y semitransparente traje de bailarina erótica del viejo Sunagakure bailando para los hombres, restregándose contra jóvenes chicos usando una pervertida versión de la ropa vaquera que se había vuelto popular recientemente entre los civiles en Iwagakure, siendo manoseada por adolescentes cachondos mientras usaba una especie de traje, o tela, deportiva que se pegaba de tal forma a su piel que era como sí las prendas estuvieran pintadas sobre su cuerpo como uno podría esperar de las prendas de Kumogakure, colgando desnuda y atada del techo por listones que la restringían más que cubrirla de modo que quedara en exhibición para la satisfacción de hombres, jóvenes y chicos para su disfrute como esperaría que pasará en Konohagakure, ella misma con una diadema con orejas de perro puestas en su cabeza, un plug anal con una sola de perro emergiendo de su trasero, la única prenda que llevaba puesta, suponiéndose que pudiera llamarla así, un collar de perro con su nombre tallado en una placa de metal de corazón con el símbolo de un remolino del otro lado, una cadena conectando su cuello a la mano del Uzumaki en el trono que estaba frente a ella como una mascota conectada a su dueño.

— Por favor... —Suplicó ella. Si sus suplicas eran para que detuviera este proceso, este castigo que lentamente minaba su voluntad y su mente intentando taladrar su poder en su interior, grabar a fuego su voluntad en ella, o si sus suplicas eran para que siguiera exponiéndola a este perverso placer, creando más y más escenarios que su cuerpo y mente eran obligados a vivir al mismo tiempo infinitamente, que siguiera estimulando sus sentidos hasta hacerla enloquecer—... Por favor... —Suplicó mientras recargaba su mentón en los muslos del Uzumaki.

— Puedes sentirte así siempre, sin preocupaciones, sin dolor, solo satisfacción —Prometió Naruto mientras sostenía a Mei por el mentón para hacerla verlo a los ojos, un toque amable y gentil, pero con una firmeza que le hacía saber que no aceptaría oposición, ni siquiera intentó luchar porque simplemente lo sabía— Lo único que tienes que hacer seguir las reglas y obedecer —Aclaró cuando sus ojos se conectaron, viendo el rinnegan cuyas ondas parecían extenderse infinitamente de una forma que le impedían apartar la mirada, sintiendo su mente perderse en esos ojos con adoración— ¿Eso es lo que quieres? —Cuestionó.

Le dio tiempo para pensar una decisión tan importante, tiempo infinito mirando aquellos ojos, con cada segundo que pasaba su voluntad para luchar era más débil, su mente se volvía más frágil, cada vez más deseosa del placer y satisfacción prometida, una plenitud absoluta, cada vez menos dispuesta a luchar, cada vez menos preocupada por el precio que tuviera que pagar, cada vez menos interesada en que hubiera un precio a pagar, tuvo un breve instante de lucidez –Aunque en su estado actual usaría la palabra "delirante" en lugar de "lucida" no es que esa diferencia sea importante para ella después- le permitió saber que la estaban atrapando, no en algún tipo de genjutsu, o no lo parecía, era más como una compactación de destrozar, acondicionar, premiar, la mente y repetir hasta que cualquier resistencia se hubiera deshecho, antes de poder permitirse pensar en lo aterrador que era dicho poder una corriente de placer llenó su sistema, apurándola, y sus ojos fijos en los anillos lila no pudieron pensar mucho más allá de eso.

— Acepto..., Maestro... —Aceptó la mujer sin poder despegar sus ojos de los del contrario, Naruto sonrió antes de que otra corriente de placer, más fuerte que cualquiera anterior, llenara su cerebro cegándola.

— A veces eres un bastardo —La voz risueña del kyubi no detuvo a Naruto, más interesado en seguir chupando y succionando uno de los pechos de Mei mientras seguía embistiéndola— Pero con una mujer tan aterradora como está... —El zorro dejó la frase al aire.

Naruto, aun sentado con las piernas cruzadas sobre la cama y con la mujer sentada en su regazo con sus piernas asegurándose de que se quedaría en esa posición sin importar cuánto moviera sus caderas para embestir el coño de la Mizukage, tenía que darle la razón al biju, a diferencia del caso de Tsunade –quien había visto su mente minada por los siniestros juegos del zorro a lo largo de meses- el destruir una mente con el Ningendo era más rápido, sí, pero más difícil de utilizar, incluso hacer lo que había hecho con los chicos del sonido sería difícil y había dependido del Kyubi para poder hacerlo, en parte por su atención al detalle así como al poder bruto contra el que era casi imposible luchar, hacerlo sin su apoyo era mucho más difícil. Y sí debía adivinar cómo habría resultado usar el Ningendo para doblegar a una Tsunade a plena potencia solo podría adivinar que no solo no habría funcionado, sino que probablemente habría quedado totalmente vulnerable. ¿Cómo podía decir esto? La preparación previa.

Había preparado y utilizado Jigoku Horin contra la Mizukage con la simple orden de; "No te opongas", una orden simple, pero que no solo habría evitado que Mei intentara atacarlo cuando leyera su mente o hiciera su movimiento, sino que debería haber evitado que ella luchara contra la destrucción, o lavado, cerebral, y aun así, aun con la preparación que debió hacer que la mujer estuviera indefensa, él había estado demasiado cerca de perder el control, de tener que cancelar el jutsu, como para sentirse cómodo. ¿Cómo había estado preparado para esto? En palabras simples los altos mandos le habían ordenado que leyera la mente de la Mizukage para intentar aprender lo que pudiera sobre Kiri y sus planes.

— Nunca se puede confiar realmente en alguien, ni siquiera en los aliados —Argumentó Inoichi Yamanaka en dicha reunión.

No había esperado que hubiera nada importante, pero como igualmente quería conocer las razones de Mei Terumi para elegirlo pareja para este intercambio así que estaba dispuesto a hacerlo, así es como había descubierto los planes de Mei Terumi para que los genes Uzumaki no se repartieran mucho más, para mala suerte tanto de ella como para sus planes estaba en que no solo había planeado usar el Jigoku Horin para reducir cualquier resistencia que la mujer pudiera presentar, sino que también uso el poder del camino Preta para robarle chakra lentamente, lo que también neutralizaba el peligro que representaban sus fluidos para él, todo eso para llegar al uso del Ningendo que casi había fallado.

— ¿Vas a quejarte? Quiero divertirme un poco antes de la misión de mañana —Gruñó el Uzumaki sin dejar de embestir, aunque el espacio para moverse fuera tan reducido, saboreando uno de sus pechos con el rosado pezón metido en su boca, lamiéndolo y succionándolo, ni siquiera estaba realmente preocupado por la mujer entre sus brazos, el esfuerzo que había utilizado para lograr esto la mantendría en un estado casi eufórico durante el tiempo necesario, no era lo ideal, pero servía.

— Para nada —Ronroneó el biju mientras Naruto se corría en el interior de Mei, tras unos minutos simplemente se apartó de la mujer-

— No hay tiempo que perder, debo empacar para mañana —Bufó antes de desaparecer con el hiraishin, dejando a una Mei Terumi con expresión de satisfacción y con semen escurriendo entre sus piernas.


¿Un lemon un tanto corto? Quizás, cuando menos es diferente a los otros, pero tenía ganas de probar algo así, un poco menos gráfico en algunos aspectos, también para recalcar que, si bien el rinnegan tiene buenos motivos para ser considerado los ojos de Dios, también tiene unas pocas limitaciones en algunos aspectos, igual tengo pensado hacer algo un poco diferente en el próximo capítulo, la verdadera pregunta es cuánto tardaré en sacar ese capítulo, este tardó demasiado en salir.