—No meternos donde no nos llaman… qué descaro —respondió Crust, apuntando directamente a Specter con firmeza—. Ustedes están rompiendo la ley con este tráfico ilegal de armas, y eso no puede permitirse.
—Por violación infraganti de las leyes nacionales, se les exige el cese inmediato de todas las actividades y su rendición inmediata —anunció con autoridad uno de los agentes de policía—. La resistencia solo agravará sus condenas.
Specter ladeó la cabeza con una sonrisa burlona, su tono cargado de desdén.
—Ah, oficial… ¿por qué no da un paso atrás y deja a los adultos hablar? —Se llevó una mano al mentón, fingiendo contemplación—. Tú eres… ah, sí, Crust, el héroe número siete, ni más ni menos.
Sus ojos destellaron con una chispa de entretenimiento al enfocarse en el héroe.
—Debo admitir que me siento halagado de que alguien tan alto en el ranking esté aquí. —Sonrió con una confianza venenosa—. Dime, ¿no crees que sería más sabio simplemente darte la vuelta y marcharte? Este lugar no está hecho para mentes débiles.
Crust mantuvo su postura firme, su sonrisa desapareciendo lentamente mientras su semblante se endurecía.
—Ya veremos quién es el débil aquí, villano. No importa cuántos trucos tengas, la justicia siempre prevalece.
Specter dejó escapar una risita baja y burlona.
—¿Prevalece? Eso está por verse. Primero tendrás que vencerme a mí, Specter, el maestro de las ilusiones. —Dio un ligero giro con su orbe en la mano, observándolo como si fuera una simple pieza de juego—. Desde el momento en que cruzaron esa puerta… ya están atrapados en mi red.
Un aura de absoluta seguridad lo rodeaba mientras sus dedos jugueteaban con el cristal reluciente del orbe.
—Dime, Crust, ¿qué es un escudo contra la mente humana? —Su sonrisa se ensanchó mientras el suelo comenzaba a desvanecerse en polvo bajo sus pies, una densa niebla emergiendo y esparciéndose rápidamente por el almacén—. Puedes protegerte todo lo que quieras… pero nunca escaparás de ti mismo.
Crust no dudó. Con un movimiento veloz, lanzó un escudo en dirección a Specter, pero en el momento del impacto, su figura se disolvió en humo, dejando solo una risa resonante que se desvanecía en la neblina.
—¿Quieres esconderte detrás de trucos baratos? Adelante. Pero no caeré tan fácilmente. —respondió Crust con firmeza, su voz proyectando absoluta determinación.
Con un movimiento de su mano, indicó a los agentes de policía que se replegaran hacia las zonas más seguras del almacén.
El eco de un motor rugiendo interrumpió la tensión del ambiente.
Un camión, sin conductor aparente, se precipitaba a toda velocidad directo hacia Crust.
Sin perder un solo segundo, el héroe activó su Quirk, generando un escudo que impactó de lleno contra el vehículo, partiéndolo en dos con una explosión de chispas y metal retorcido.
Los restos se esparcieron violentamente en distintas direcciones, golpeando las paredes del almacén y lanzando escombros por el suelo.
Los agentes apenas lograron esquivar los fragmentos, algunos rodando sobre el cemento para evitar un impacto seguro.
Pero antes de que pudieran recuperar el aliento… desaparecieron.
Crust entrecerró los ojos.
—"Maldición… esto ya comenzó."—
Crust se quedó completamente inmóvil.
El impacto del camión había sido real. La destrucción del vehículo, la onda expansiva, los escombros volando por el almacén… todo lo que había visto y sentido tenía sentido lógico. Pero ahora… no había rastro de nada.
Los restos del camión, que apenas segundos atrás habían sido partidos en dos por su escudo, habían desaparecido.
—"Pero ¿qué demonios…?" —pensó Crust, su mirada recorriendo el entorno con precaución.
Una sensación incómoda lo invadió. El aire se sentía extraño.—¿Sorprendido? —La voz de Specter resonó a su alrededor.
Crust giró la cabeza rápidamente en dirección a la fuente del sonido… pero el almacén ya no estaba allí.
Las paredes se desvanecieron en sombras. El suelo bajo sus pies cambió de textura y la realidad misma pareció derretirse en un vórtice de colores opacos. En un parpadeo, el entorno entero se distorsionó.
Cuando Crust volvió a enfocar su mirada, se encontraba en medio de una ciudad vacía.
Los edificios se alzaban en silencio, sin un alma a la vista. No había autos, ni luces, ni siquiera el eco del viento soplando entre las estructuras abandonadas.
Y, en el cielo artificial de aquella ilusión, flotando con total serenidad, Specter lo observaba desde las alturas.
—Mis ilusiones no son solo trucos visuales —declaró con una sonrisa arrogante, su orbe girando lentamente en su mano—. Aquí, yo soy el rey.
Crust no reaccionó de inmediato. Su entrenamiento lo había preparado para todo tipo de situaciones, pero esta era una de las peores.
Si este era un simple truco mental, podría superarlo con concentración. Pero si era algo más profundo, entonces el peligro era real.
Aún así, el héroe no dudó.—Tu mundo ilusorio tiene sus límites, Specter. Solo necesito encontrarlos —declaró, su voz firme y sin titubeos.
Con un movimiento veloz, creó otro escudo y lo lanzó directamente hacia Specter, el proyectil cortó el aire con precisión
Specter lo observó venir con calma… y con un gesto de su mano, hizo aparecer una roca en el aire que desvió el ataque sin esfuerzo.—¿Límites? —repitió el villano, dejando escapar una leve carcajada—. Tal vez podrías tener una oportunidad… si no hubieras caído en mi trampa desde el primer segundo.—Su sonrisa se amplió.—Desde el momento en que entraste a este almacén, aspiraste mis toxinas. Como un insecto en una tela de araña… solo estás prolongando lo inevitable.
Crust frunció el ceño.—"¿Toxinas?"
Specter bajó la mirada hacia él, disfrutando su expresión tensa.—En mi mundo de ilusiones, no tienes ninguna oportunidad.
/ Afueras Del Almacén /
—¡Crust, me copias?! ¿Cuál es la situación? Grupo Alfa, respondan.—La voz del líder del operativo resonó en la sala de control del vehículo de mando, su tono mostrando una mezcla de preocupación y frustración, sostenía firmemente el micrófono de sus audífonos mientras observaba la pantalla con la ubicación del equipo Alfa.
Algo no estaba bien.
—¿Pero qué diablos…? —murmuró con incredulidad, entrecerrando los ojos mientras analizaba los datos proyectados.
Los indicadores del equipo Alfa no habían cambiado desde que ingresaron al almacén. Ni un solo movimiento.
—¿Es correcta esta información? —preguntó a uno de los oficiales de monitoreo.
El agente revisó rápidamente las demás pantallas, asegurándose de que no hubiera fallas en la conexión.—No detecto ninguna anomalía en los equipos, señor —respondió con seriedad—. La señal de sus localizadores sigue activa, pero están completamente estáticos.
El líder de la operación apretó la mandíbula.—"Esto no tiene sentido."
Si hubieran sido eliminados, los dispositivos deberían haber registrado cambios en sus signos vitales. Pero seguían marcando actividad.
—Debemos desplegar agentes… ¿o quiere que enviemos al Grupo Charlie? —preguntó el oficial, girando la cabeza hacia su superior.
El líder mantuvo el silencio por un momento, su mente procesando la información rápidamente.
Finalmente, tomó una decisión.
—Grupo Charlie, ¿me copian?
—Fuerte y claro, señor. —La voz del agente al otro lado sonó nítida.
—Grupo Charlie, prepárense para entrar en acción.
—Copiado, señor. ¡Equipo Charlie en formación!
Gohan observó el dispositivo que Crust le había entregado el tiempo había seguido corriendo…el cuarto minuto había pasado aún no había recibido la señal de "todo en orden" de Crust, el saiyano cerró lentamente su mano sobre el comunicador, su respiración permaneciendo serena algo no estaba bien, y lo sabía.
—Bien, muchachos. Todos preparados. Entramos en juego.—El oficial al mando del Grupo Charlie recargó su arma, su voz proyectando determinación mientras se giraba hacia su equipo.—Debemos darle una mano al equipo Alfa.
El agente se acercó a Gohan, mirándolo con seriedad.—Chico, este es el momento de la acción. Nadie te juzgará si prefieres quedarte en la retaguardia.—Hizo una pausa antes de añadir:—Esto no es un ejercicio de la U.A.
La advertencia estaba clara.
Pero Gohan solo sonrió levemente, ajustando su casco y guardando el dispositivo de Crust en su bolsillo.—No se preocupe, señor —respondió con calma.—levantó la mirada, su postura reflejando total seguridad.—Quiero estar en la primera línea.
El oficial arqueó una ceja, sorprendido por la respuesta.—¿Estás seguro, chico?
Gohan asintió con firmeza.
El agente observó su expresión por un momento, y luego dejó escapar un leve resoplido.—Está bien.—Su mano se cerró sobre su rifle.—¡Vamos, muchachos! En acción.
Y con esa orden, el Grupo Charlie avanzó directo hacia el almacén.
/ Interior Del Almacén /
—¡Rápido, rápido! —gritó el jefe de la banda criminal mientras observaba a sus hombres cargar las últimas cajas en los vehículos de escape—. Specter está distrayendo a los policías para que podamos sacar lo máximo posible antes de que lleguen más refuerzos.
Sus ojos se movían con impaciencia entre los camiones y la única salida despejada del almacén.—¡Quiero los motores encendidos y todos fuera ahora!
—¡Todo listo, jefe! —informó uno de sus subalternos, cerrando la puerta del último camión con un golpe seco—. Este es el último cargamento.
El jefe esbozó una sonrisa torcida.—Entonces ab—
¡BOOM!
El sonido de una explosión ensordecedora interrumpió su orden, la salida del almacén explotó en llamas y escombros, lanzando una onda expansiva que sacudió todo el lugar. Los criminales se cubrieron instintivamente, algunos cayendo al suelo mientras el estruendo se disipaba.
Entre el polvo y los restos de la estructura colapsada… varias figuras emergieron de la humareda.
Los agentes del Grupo Charlie irrumpieron en la escena con sus armas en alto, tomando posiciones estratégicas detrás de las estructuras del almacén.
Y, caminando al frente de ellos con una tranquilidad absoluta…Gohan su mirada escaneó la zona en un instante.—"Cinco camiones en posición de escape unos treinta hombres armados. Specter no está aquí, lo dejaron atrás para ganar tiempo."
Sus ojos se fijaron en el jefe criminal, este se tambaleó al verlo.
—¡Están aquí! —gritó uno de sus hombres, su voz cargada de puro pánico.
El jefe criminal no dudó.—¡No los dejen acercarse! ¡Disparen!—Varios de los criminales levantaron sus armas al mismo tiempo el almacén estalló en un caos de disparos.
El estruendo de las balas llenó el aire, haciendo eco en las paredes metálicas del recinto. Los agentes del Grupo Charlie se cubrieron de inmediato detrás de cajas y pilares de concreto.
—¡A cubierto! —gritó el jefe del equipo, asegurando una posición defensiva mientras el tiroteo se intensificaba.
Pero…Había alguien que no se cubría Gohan.
El líder del equipo Charlie lo vio con incredulidad.—¡Chico, cúbrete! ¡Es una lluvia de balas!
Pero Gohan ni siquiera titubeó.—No se preocupen. Esto no será un problema.—Sus palabras eran tranquilas caminaba con un aire de total confianza, sin cambiar el ritmo ni mostrar la más mínima señal de tensión los criminales no lo entendían.
—¡No puede ser tan estúpido! —gritó uno de ellos—. ¡Vamos, dispárenle!—los proyectiles volaron hacia él.
Con movimientos imposibles de seguir, Gohan atrapó cada bala en el aire con una sola mano, una tras otra, como si estuviera recogiendo gotas de lluvia, al abrir su mano los casquillos caían al suelo con un sonido metálico, rebotando contra el cemento.
Los criminales quedaron paralizados, uno de ellos, aún con el dedo en el gatillo, se quedó boquiabierto.—¿Qué…?
Su respiración se volvió errática.—¿Qué demonios acaba de pasar?! —gritó otro de los integrantes de la banda, su rostro desencajado por la confusión.
—¡No importa, sigue disparando! ¡No tenemos otra opción!—Los disparos continuaron, pero el resultado era el mismo.
Gohan seguía avanzando sin esfuerzo, atrapando cada bala sin inmutarse.
La desesperación empezó a apoderarse de los criminales, sus manos temblaban uno de ellos comenzó a sudar frío al ver la escena repetirse una y otra vez.—¡¿Qué demonios es este chico?! ¡Es un monstruo!—Antes de que pudiera reaccionar, Gohan desapareció de su vista y, en el siguiente instante…un impacto devastador lo lanzó al suelo, dejándolo inconsciente de inmediato.
Los criminales entraron en pánico, uno a uno, comenzaron a caer en cuestión de segundos, el caos se convirtió en silencio, el jefe de la banda observó con horror cómo sus hombres caían uno tras otro, incapaces de defenderse ante la velocidad y fuerza sobrehumana del joven héroe, su respiración se aceleró.
—¡Olvídalo, a mí no me atraparás!—Uno de los criminales corrió hacia el último camión activo, saltando al asiento del conductor y arrancando a toda velocidad hacia la salida.—El motor rugió, las llantas rechinaron contra el suelo, dejando marcas de goma en el cemento el criminal miró hacia el retrovisor con una sonrisa triunfal.—"¡Lo logré!"—Pero, antes de que pudiera avanzar siquiera diez metros…un sonido retumbó en el aire.
El vehículo se detuvo en seco los neumáticos se levantaron levemente del suelo antes de volver a caer con un golpe sordo, el criminal se golpeó contra el volante.—¡¿Pero qué carajo…?!—El miedo se apoderó de su cuerpo cuando giró lentamente la cabeza hacia el frente, afuera, de pie justo frente al capó del camión…Gohan, su mano derecha estaba colocada sobre la defensa del vehículo, sus dedos apenas flexionados no había señales de esfuerzo en su rostro el camión, completamente frenado en seco, no se movía ni un milímetro.
El criminal tragó saliva su mirada descendió hacia la mano de Gohan el metal del vehículo se hundía ligeramente bajo su agarre.
Y entonces…Gohan levantó la otra mano con calma, sin cambiar su expresión…Movió su dedo índice de izquierda a derecha en un gesto de negación.—No escaparás de aquí.
El criminal sintió su sangre congelarse.—"Esto no es real."—Su mente intentó buscar una explicación lógica, pero todo en su interior le gritaba—"Ni siquiera su guante está afectado después de frenar un vehículo en movimiento."—Su garganta se secó su corazón palpitaba con fuerza.—"¿Qué es este chico?"
Uno de los oficiales de policía no podía creer lo que estaba viendo sus manos temblaban levemente mientras alzaba su visera, como si necesitara verlo con sus propios ojos al desnudo para asegurarse de que no era una alucinación.—Sabía que era impresionante… lo vi en el festival —murmuró, sus palabras cargadas de asombro—. Pero verlo en acción aquí, delante de mí… esto es otro nivel.
A su alrededor, los demás agentes apenas lograban procesar la situación, en cuestión de minutos, un solo individuo había desmantelado a toda una banda de criminales sin recibir ni un solo rasguño.
Gohan ni siquiera parecía cansado.
Mientras tanto, el jefe de la banda criminal retrocedía lentamente, sus ojos desorbitados ante el espectáculo.—¡Esto no es posible! —su mente no encontraba una lógica para lo que estaba ocurriendo, la fuerza, la velocidad, la resistencia… no tenía sentido.—¿¡Mi suerte es tan mala que tengo al futuro All Might aquí!?
Cada paso que daba hacia la escalera del segundo piso, su respiración se volvía más errática ,sudaba,temblaba,con manos torpes y desesperadas, sacó su teléfono y marcó un número con rapidez febril, cada pitido de la llamada le parecía una eternidad.—"Responde… ¡responde, maldita sea!"
Finalmente, una voz resonó al otro lado de la línea.
Crust jadeaba levemente, pero su mirada seguía firme, frente a él, Specter lo observaba con una sonrisa indescifrable, su orbe girando entre sus dedos.—Debo reconocer que has durado más de lo que creía —comentó el villano con un tono entre analítico y entretenido.—Su expresión no lo demostraba, pero estaba calculando cada segundo.—"Aún no veo aperturas claras en su defensa."
Crust no había caído, a pesar de todo lo que le había lanzado.—"Si no logro derribarlo en los próximos diez minutos… mi mundo de ilusión empezará a menguar."—eso no podía permitírselo, no ahora, con un chasquido de sus dedos, decenas de copias de sí mismo aparecieron en el aire, cada una de ellas levantó sus manos, a su alrededor, rocas y vehículos comenzaron a materializarse de la nada.
El falso escenario urbano cobraba vida de nuevo.—¿Qué crees, héroe? —preguntó Specter con una sonrisa cargada de malicia—. ¿Crees que estás listo para el poder absoluto de mi mundo de ilusión?—Las copias lanzaron sus respectivos ataques al mismo tiempo.
Pero entonces…
Un ruido estridente interrumpió todo un dispositivo en la oreja de Specter empezó a sonar, el villano frunció el ceño.—"¿Qué demonios…?"—Llevó una mano a su oreja y escuchó el grito desesperado del jefe criminal.—¡Specter! ¡Estamos acabados!—Su voz era pura desesperación.—Ese sujeto… ¡es un demonio! ¡Ya derribó a casi todos!
Los ojos de Specter se afilaron al instante, no podía ser,¿otro héroe del top en la misma operación?, dirigió su mirada a su muñeca, donde un pequeño reloj con alarma parpadeaba en rojo, la señal de advertencia era clara: algo había salido terriblemente mal en el mundo real.—"Mierda."—Su mandíbula se tensó por primera vez.
Y Crust lo vio, una leve sonrisa apareció en el rostro del héroe.—¿Preocupado, Specter?
Specter alzó la mirada, consciente de que había cometido un error, en el instante en que llevó su mano a su oreja, se había delatado Crust ya no tenía dudas, entre todas las copias que lo rodeaban…solo una estaba comunicándose con alguien, solo una tenía la postura de alguien que había perdido el control, solo una era el verdadero Specter, el héroe ajustó su postura y sonrió con confianza.
—¿Te están arruinando la fiesta?—Sin perder un segundo, levantó su brazo y lanzó otro de sus escudos directamente hacia la verdadera imagen de Specter.
El villano apenas tuvo tiempo de reaccionar los ataques de sus copias se disiparon en el aire cuando su enfoque se desvió, pero, en el último momento, sonrió.—Y sin embargo…
Crust frunció el ceño.
Specter levantó su orbe con calma.—Debemos poner esto en pausa… por ahora.—El entorno entero se desmoronó en un parpadeo, el mundo cambió otra vez, los restos de la batalla desaparecieron, las calles y los escombros se difuminaron.
Y en su lugar…
Aparecieron pasillos interminables de puertas cerradas Specter caminó con tranquilidad hacia una de ellas Crust comprendió su plan al instante.—¡No lo harás!—Lanzó otro ataque directo a la puerta.
¡BOOM!
La estructura se hizo pedazos en el impacto ,Pero…no había nadie detrás de ella, solo otro pasillo sin fin, la voz de Specter resonó con un eco burlón en la nada.—Terminaremos esto después, Crust.—El héroe apretó los dientes.—Mientras tanto…—El pasillo pareció extenderse aún más, las puertas se multiplicaron.—Diviértete en mi prisión.
El héroe golpeó con fuerza una de las puertas con frustración.—"No… ha escapado."—Su mirada recorrió el pasillo sin fin, cada puerta idéntica a la anterior.—"Esto no va a detenerme."
Su respiración se estabilizó lentamente, apretó los puños.—"Voy a encontrar la salida. Voy a encontrarlo."—Pero ahora…Specter ya no estaba allí.
/ Interior Del Almacén /
Gohan dejó inconsciente a otro de los criminales con un golpe certero, su expresión permanecía serena mientras escaneaba el entorno con la mirada.—Uno de ellos ha escapado por las escaleras.
Aún con la advertencia, su voz no tenía prisa.
Su mirada se desvió hacia los últimos criminales en pie, los pocos que quedaban aún lo apuntaban con sus armas el saiyano ni siquiera levantó las manos en una postura defensiva.—Se los diré una vez más. —Su voz resonó con una calma implacable—. Ríndanse. No lograrán escapar.
Los criminales se miraron entre sí, sudor frío recorriendo sus frentes, uno de ellos tragó saliva y bajó lentamente su arma.—Olvídalo… no puedo con esto.—Con un suspiro derrotado, lanzó su pistola al suelo.—Ningún Quirk ni disparo puede con este chico.
Otro de sus compañeros lo imitó, luego otro en cuestión de segundos, toda la banda restante había levantado las manos en rendición.
Los agentes del Grupo Charlie entraron en acción de inmediato, sometiendo a los criminales con rapidez, el líder del escuadrón observó a Gohan, visiblemente impresionado.
—Voy al otro piso. Seguro Crust y los demás están allí.
El agente asintió rápidamente, sin siquiera cuestionarlo.—Ten cuidado. Nosotros aseguraremos a los detenidos.
Hizo un gesto hacia los demás policías.—Además, parte del equipo irá por el resto de este nivel.
Su tono reflejaba lo que todos sabían: Gohan ya había hecho el 80% del trabajo.
/ Segundo Piso – Oficina Del Jefe Criminal /
"Estamos acabados.¡Acabados!"—El jefe criminal rebuscaba frenéticamente en un escritorio, sus manos temblaban mientras trataba de encontrar un cargador para su pistola , cada segundo que pasaba, su desesperación aumentaba.—¡Esto es una pesadilla!
Sus labios murmuraban palabras entrecortadas mientras trataba de convencerse a sí mismo de que aún tenía una salida.—"Pero algo del cargamento ya salió… Si logro escapar, podríamos… tal vez con ese chico pájaro, podríamos…"—Sus pensamientos se detuvieron en seco, el sonido de una puerta exterior abriéndose hizo que su cuerpo se pusiera en alerta inmediata.
Su instinto tomó el control.
Se agachó detrás del escritorio, cargó su arma y la apuntó directo a la entrada, para él el segundo piso quedó en completo silencio, solo el eco de su propia respiración retumbaba en la habitación.
Las puertas del despacho se abrieron de golpe, la figura que apareció en el umbral hizo que el jefe criminal sintiera que todo el aire se escapaba de la habitación el mismo héroe que había arruinado todo.
Su silueta se mantenía firme, su postura relajada… pero había algo en su presencia que lo hacía sentir indefenso, no era solo su fuerza, su presencia transmitía lo mismo que pasaba con All Might.
Gohan no tenía ninguna duda de lo que iba a pasar, y eso era peor que cualquier amenaza.
—¡Detente ahí mismo! —gritó el jefe, levantando su arma con ambas manos, sus dedos temblaban sobre el gatillo.—¡Un paso más y disparo! No voy a caer sin luchar.
Gohan no se detuvo, dio un paso adelante, completamente tranquilo.
Su Casco evitaba ver sus ojos directamente pero su mirada evaluó cada rincón de la habitación con una calma absoluta, como si la amenaza que enfrentaba no fuera más que un inconveniente menor—Ríndase ahora.—Su voz no tenía urgencia ni agresividad.—Ya no tiene a dónde ir.
Avanzó un poco más.—Todo ha terminado.
El jefe perdió el control.—¡Te dije que te detuvieras!—Apretó el gatillo, el eco de los disparos resonó en la habitación, pero en lugar de gritos de dolor…
Solo se escuchó el sonido metálico de las balas chocando contra algo y sus casquillos cayendo al suelo, el jefe criminal parpadeó, incrédulo.
Gohan tenía las balas atrapadas entre sus dedos, ni siquiera había cambiado su expresión, las dejó caer al suelo con un leve tintineo, como si no valieran nada.
El jefe sintió un nudo en la garganta, la pistola se volvió inútil en sus manos, Gohan dio otro paso adelante, con la misma serenidad de antes.—Se lo advertí.—Su voz era un eco inquebrantable en la mente del criminal.—Ríndase ahora, no tiene caso resistirse mas.
El jefe criminal temblaba, su respiración era errática, cada paso que Gohan daba hacia él hacía que el pánico en sus ojos se volviera más profundo.—¡Qué… qué demonios eres!—Su grito resonó en la habitación mientras retrocedía sin control, su arma tambaleándose en su mano.
El sudor cubría su rostro mientras su espalda chocaba violentamente contra la pared, sus piernas temblaban, su pecho subía y bajaba con una respiración entrecortada, incapaz de apartar la mirada de Gohan, como si el simple hecho de verlo acercarse fuera suficiente para paralizarlo.—¡Aléjate!—Su voz se quebró en el último instante, con manos torpes, intentó cargar su arma nuevamente, pero sus dedos temblaban demasiado, las balas se le resbalaban, su desesperación crecía a cada segundo.—¡No te acerques más!
Gohan mantuvo su ritmo constante, tranquilo, inquebrantable.—Es mejor que lo deje.—Su tono era sereno, pero firme.
El jefe criminal parpadeó, sus dedos perdieron fuerza, su arma se deslizó de sus manos sudorosas y cayó al suelo, por un momento, el silencio llenó la habitación.
Pero antes de que Gohan pudiera dar otro paso…
Las puertas del cuarto se abrieron de golpe, un viento helado recorrió la habitación, el jefe criminal se giró de inmediato hacia la entrada, su expresión pasó de terror absoluto…a una mezcla de alivio y desesperación.
Porque allí, de pie en el umbral de la puerta…Specter.
El orbe en su mano emitía un tenue resplandor mientras giraba lentamente entre sus dedos, sus pasos resonaron con eco en la habitación, cada uno medido, calculado.
Avanzó con tranquilidad, deteniéndose justo entre Gohan y el jefe criminal, el hombre casi sollozó de alivio.—¡Specter! ¡Haz algo, por favor!—Su voz sonaba rota, su dedo tembloroso señaló directamente a Gohan.
Pero Specter no reaccionó de inmediato, sus ojos se deslizaron con calma sobre la figura del saiyano, analizándolo, midiéndolo.
Y entonces…
Sonrió.
Una sonrisa ligera, burlona.—Vaya, vaya…—Su voz resonó con un tono entre juguetón y afilado.—Chico, eres una caja de sorpresas, ¿no?—Su mano giró el orbe con destreza, como si fuera un simple truco de magia.—Atrapar balas… enfrentar a una banda entera…—Hizo una leve pausa.—Crust debe estar orgulloso.—Sus ojos brillaron con un interés casi peligroso.—Pero dime…—Su sonrisa se amplió.—¿Sabes realmente en lo que te has metido?
Gohan observó a Specter con atención, su postura relajada, su respiración calmada, pero preparado para cualquier movimiento, no había nerviosismo en su mirada.—Si buscas tiempo para escapar —dijo con tono sereno—, no funcionará, su operación ya terminó.
Specter soltó una breve carcajada, girando su orbe entre los dedos con una facilidad casi hipnótica.—¿Escapar? No, no, no.—Levantó el orbe frente a él, un destello de luz recorrió la habitación, proyectando sombras alargadas en las paredes.—Vine aquí para divertirme un poco…—Su sonrisa se amplió, su tono goteando burla.—Y para enseñarte que no importa cuán fuerte seas físicamente.—La luz del orbe se intensificó de golpe, el aire vibró con una fuerza invisible.
Todo cambió.
El suelo bajo los pies de Gohan desapareció en un abismo infinito, las paredes se extendieron y deformaron, convirtiéndose en un espacio vasto y oscuro, la gravedad misma pareció tambalearse, un viento helado sopló desde direcciones imposibles, y la risa de Specter resonó desde todas partes, como si el mundo entero estuviera burlándose de él.
Gohan no reaccionó, no mostró ni un atisbo de duda.
Mientras tanto, Specter flotaba sobre el terreno sombrío, su orbe girando en su palma con una confianza absoluta.—Este es mi mundo, chico.—Aquí no hay reglas para ti, solo las que yo dicto.
Gohan alzó la mirada, observando al villano sin perder su compostura.
Specter chasqueó los dedos.—Si Crust no pudo, ¿qué crees que podrás hacer tú?—Su figura se desvaneció en la penumbra ,y, en un parpadeo, el escenario cambió.
Gohan ya no estaba en ese vacío, ahora…se encontraba en medio de un denso bosque.
Los árboles torcidos y alargados se alzaban sobre él, sus ramas estirándose como si fueran garras, el suelo bajo sus pies empezó a cambiar…volviéndose más blando, más pegajoso, más pesado, un lodazal, el barro se tragaba lentamente sus piernas, absorbiéndolo como si quisiera devorarlo, arriba, flotando entre las copas de los árboles, Specter observaba la escena con satisfacción.—Parece que ni siquiera alguien como tú puede escapar de lo inevitable —Su risa burlona resonó entre los árboles.—¿Qué harás ahora, chico prodigio?—Sus ojos brillaban con diversión maliciosa.—¿Pedir ayuda?—El barro ya lo cubría hasta las rodillas.
El lodazal parecía aferrarse a él, cada movimiento aumentando la sensación de peso Specter saboreaba su victoria, pero entonces…
Gohan bajó la mirada, observó la tierra pantanosa con una expresión neutra, y luego…
Simplemente empezó a elevarse, el barro, que había atrapado con fuerza a cualquier otra persona, cedió como si no existiera
El silencio se alargó, Specter dejó de sonreír.—"¿Qué…?"—Sus ojos se estrecharon, algo no estaba bien, nada de lo que estaba viendo tenía sentido.
—¿Eso es todo lo que tienes? —preguntó Gohan con una leve inclinación de cabeza, su tono era sereno, sin el más mínimo rastro de esfuerzo.
El rostro de Specter se crispó por un segundo, pero rápidamente recuperó su compostura.—No me subestimes, niño.—Apretó los dientes y giró su orbe con más fuerza.—Aún tengo más trucos bajo la manga.
El bosque desapareció en un abrir y cerrar de ojos, y en su lugar…Un lago.
Un lago gigantesco, infinito, el agua era cristalina, reflejando un cielo sin sol ni luna., pero debajo de la superficie…
Algo se movía, figuras sombrías acechaban desde las profundidades, deslizándose entre las sombras acuáticas.
Gohan se mantuvo inmóvil, flotando en la superficie sin hundirse Specter lo observaba desde arriba, cruzado de brazos, su sonrisa volvió a aparecer.—¿Crees que puedes desafiarme aquí?
Gohan alzó la vista, su expresión inmutable.
—"Sin rastro de miedo, ya veras..."—Specter agitó su orbe con precisión, el agua comenzó a agitarse, las sombras bajo la superficie se aceleraron
Un tornado se formó sobre el lago, las olas estallaron con violencia, el viento aulló como si quisiera arrancar todo de su lugar Specter extendió los brazos con teatralidad.—Aquí es donde empieza la verdadera diversión.—El tornado rugió con fuerza descomunal, girando con una potencia que hacía temblar el agua, la tormenta era imparable, una fuerza caótica capaz de arrancar árboles y destrozar estructuras en el mundo real Specter sonrió con satisfacción mientras observaba desde arriba.—"Veamos cómo lo manejas ahora, niño prodigio."
Pero entonces…
Gohan levantó una mano, no había urgencia en su gesto ,no había tensión en su cuerpo, solo un movimiento simple, casi perezoso.
Una ligera onda de energía invisible se expandió desde su palma, no era agresiva, no era una explosión.
El tornado, que segundos antes amenazaba con arrasarlo todo, se disipó al instante, las olas se calmaron como si nunca hubieran sido agitadas, el lago entero recuperó su paz absoluta en un abrir y cerrar de ojos.
Specter se congeló, sus ojos se abrieron con incredulidad al ver cómo el chico no mostraba el más mínimo esfuerzo—¿Cómo es posible...?—Su voz apenas fue un murmullo, pero no había tiempo para procesarlo.
El lago desapareció en un parpadeo.
El escenario cambió una vez más.
Gohan ahora estaba de pie en medio de una metrópolis inmensa, edificios altísimos se alzaban a su alrededor, sus luces parpadeando como si el mundo estuviera al borde del colapso, desde el cielo, Specter lo observaba con furia.—¡Veamos qué tan tranquilo sigues después de esto!—Levantó su orbe con rabia.
El infierno cayó sobre Gohan, un aluvión de autos, camiones e incluso partes de edificios descendió desde lo alto, arrojados con la velocidad de proyectiles disparados desde un cañón, el cielo entero parecía venirse abajo, los objetos caían con una velocidad letal, listos para aplastarlo.
Pero Gohan…no mostró la más mínima preocupación, con movimientos precisos, esquivó cada proyectil sin esfuerzo, uno a uno, los objetos desaparecían al contacto con su energía, como si el mundo de ilusión no pudiera sostenerse ante su presencia Specter comenzó a sentirlo, el aire se volvió pesado, la presión de la escena se inclinaba en su contra.—"¿Qué está pasando?"—Cada una de sus ilusiones se desmoronaba en el momento en que el chico pasaba por ellas.
Gohan desapareció de su vista Specter se tensó al instante.—¿Dónde estás? ¡Muéstrate!—Su voz perdió su arrogancia, giró sobre sí mismo, buscando con desesperación al saiyano.
Y entonces…lo sintió.
Justo detrás de él Specter giró rápidamente, su cuerpo en alerta…pero ya era demasiado tarde Gohan estaba justo ahí, su rostro sereno pero decidido.—Esto se acabó.—Su mano se movió con rapidez, un golpe leve en el cuello Specter no tuvo tiempo de reaccionar, el mundo entero se desmoronó en un destello.
Gohan parpadeó, el mundo de ilusión había desaparecido, estaban de vuelta en la habitación real, frente a él, Specter colapsó al suelo, su cuerpo cayó sin resistencia, el orbe rodó lejos de su alcance, perdiendo su brillo en el proceso.
El villano yacía inconsciente, y en la esquina de la habitación…el jefe criminal lo vio todo, su rostro pálido como un cadáver, sus ojos desorbitados de puro terror, su "as" bajo la manga yacía derrotado.—No...—Su voz apenas fue un hilo de aire.—¡Esto no es posible!—Su cuerpo temblaba, retrocedió aún más contra la pared, como si pudiera desaparecer en ella.
Gohan no se inmutó.
Avanzó un paso, con su calma inquebrantable, el jefe criminal siguió temblando, sus manos revolvieron con desesperación sus bolsillos, buscando cualquier opción, y entonces, lo sintió, su dedo rozó un pequeño cilindro metálico, una chispa de esperanza cruzó su mente.—T-Tal vez…—Sus labios temblaron al hablar.—Tal vez tú hayas ganado aquí, pero…—Su mano salió disparada del bolsillo.—¡ESTO NO HA TERMINADO!—El objeto brilló en la penumbra de la habitación, su última carta
El jefe criminal la lanzó con todas sus fuerzas directamente hacia Gohan, el saiyano ni siquiera se inmutó, sin vacilar, alzó la mano, y atrapó el dispositivo en pleno aire, el reflejo metálico de la esfera se proyectó en el visor de su casco.
Por un momento, nadie habló, el jefe contenía la respiración, su pecho subía y bajaba descontroladamente, Gohan subió la mirada al pequeño artefacto, y con la misma calma de siempre…—Ya basta de juegos.—bajó la mirada hacia el criminal mientras que bajaba su mano—Ríndase.—Pero antes de que pudiera hacer algo más…
¡BEEP!
El dispositivo emitió un agudo silbido, Gohan frunció levemente el ceño, y entonces…
La granada explotó en sus manos, una nube densa de gas púrpura estalló, el olor químico quemó sus fosas nasales, un aroma metálico y artificial que no tenía lugar en la realidad, Gohan retrocedió un paso, entrecerrando los ojos mientras intentaba disipar el humo con un movimiento de su mano.
Pero no sirvió.
El gas se aferró a su piel, a sus pulmones, a su mente.—¿Qué…? —murmuró, sintiendo un escalofrío recorrer su columna vertebral.
El aire cambió.
Las paredes se retorcieron y estiraron, como si la realidad misma estuviera siendo manipulada por manos invisibles, su propio cuerpo se sentía más pesado.
El jefe criminal lo miraba con una sonrisa maníaca, sus ojos reflejando una locura desesperada, pero su cuerpo aún temblaba.—¡Esto es! ¡Esto es lo que Specter me dijo que haría contigo y con todos los demás!—Su risa se quebró en el aire.—No importa lo fuerte que seas físicamente, chico ¡Nadie puede escapar de su propia mente!
El espacio se fragmentó, el aire era frío cargado de polvo y ceniza.
El terreno rocoso se extendía hasta donde alcanzaba la vista, desolado, como si todo lo que alguna vez existió allí hubiera sido arrasado hasta su última molécula, encima de él.
Gohan no necesitaba preguntar dónde estaba, lo sabía, un nudo se formó en su garganta, su respiración se volvió pesada, un sudor frío recorrió su frente.—No… no puede ser.—Este lugar, este aire, esta presión en su pecho…Dolía.
Un sonido, pasos, lentos, deliberados, resonaban como latidos, marcando el paso del tiempo de una forma inhumana Gohan giró la cabeza hacia la dirección del ruido, su cuerpo se tensó.
Una voz surgió de la oscuridad, baja, cargada de desprecio.—¿Así que este es el gran Gohan?
Gohan se paralizó, el tono destilaba burla y autoridad, una voz que no había escuchado en años, pero que jamás olvidó.
—El guerrero que alguna vez salvó al mundo…—La silueta empezó a tomar forma entre la bruma, caminando lentamente hacia él.—Y ahora…no es más que un niño jugando a ser un héroe.
Gohan sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo.—No puede ser…—Su respiración se aceleró intentó mover los labios, pero las palabras no salieron.—"Esto… esto no es real…"—Pero en el fondo, una parte de él dudó, porque lo veía demasiado claro. los contornos eran demasiado nítidos, el aura demasiado opresiva.
Y entonces, la bruma se disipó, y Gohan lo vio.
Tan imponente y aterrador como lo recordaba Cell, de pie, respirando, vivo, el resplandor verde y oscuro de su piel relucía bajo la luz dorada, sus ojos fríos, calculadores, y fijos en él con una intensidad que parecía perforar su alma.
—No puede ser…—El pensamiento retumbó en su mente como un eco, su corazón comenzó a latir con fuerza—Esto no es real, no puede ser real, pero…todo se siente tan… igual.—El peso del aire era el mismo, el olor a ceniza y polvo era el mismo, la sensación sofocante de opresión sobre su piel…
Gohan sintió cómo el mundo lo empujaba hacia abajo, como si un peso invisible le aplastara los hombros, su cuerpo se puso en guardia por instinto, su mente seguía luchando, porque esto no tenía sentido.
Porque esto no podía ser verdad, pero su cuerpo lo recordaba Cell, la sombra de su pasado estaba de pie frente a él, irradiando el mismo ki opresivo que lo había obligado a darlo todo…y a perder tanto en el proceso.
Esa voz afilada como un cuchillo hizo presencia de nuevo—¿De verdad has caído tan bajo?—El tono destilaba burla, asco, autoridad absoluta Gohan sintió cómo su respiración se volvía más tensa.—Del guerrero que enfrentó la perfección…la silueta de Cell se movió lentamente, su sonrisa agrandándose con cada palabra.—A estar vestido como un payaso…—Gohan apretó los puños.—Y temblar como un niño perdido…
Bajó la mirada al suelo, intentando ignorar cada palabra, pero la presión seguía aumentando.
La risa de Cell resonó en el aire, envolviendo su mente en esa burla cruel y eterna.—¿En serio no te disgusta ser tan patético?
Gohan apretó los dientes con fuerza, pero no respondió, no podía, porque algo dentro de él…dudaba.
Cell dio un paso más.—Aún dudando de lo que ves…—Su tono se volvió más frío, más calculador.—Déjame recordarte ante quién estás.—Alzó una mano con elegancia.—Gohan se tensó al instante.
Una ráfaga de energía verde se disparó directo hacia un bloque de tierra junto a él, la explosión sacudió el suelo, levantando una nube de polvo y fragmentos de roca Gohan retrocedió instintivamente, sintiendo el impacto golpearle el pecho, la vibración le recorrió los huesos, su respiración se volvió errática.
Y en el aire…el eco de la explosión se prolongó por más de lo normal, como si su mente quisiera que lo sintiera más, Cell avanzó lentamente, a su alrededor, el mundo se distorsionó, las rocas flotaban, la gravedad se volvía inestable, con cada paso que daba, la realidad misma se rompía a su alrededor.—¿Qué se siente ser un fracaso?—Gohan cerró los ojos con fuerza.—Sigues insistiendo que esto no es real, pero ni siquiera puedes enfrentarte a una ilusión sin sudar, ¿verdad?, qué patético…pero no importa.—La voz de Cell se volvió más letal.—Porque esta vez…—El aire se volvió helado.—No habrá Goku para salvarte.
Gohan abrió los ojos de golpe, su respiración se detuvo.
—Esta vez…—Cell levantó una mano y la apuntó hacia él.—Tú serás el que conocerá su fin.
El jefe criminal miraba la escena con incredulidad, hasta hace unos segundos, el chico de casco había sido imbatible ,un muro de calma inquebrantable.
Pero ahora…ahora estaba temblando.
—"Esto… esto está funcionando."—Sus ojos se clavaron en él, analizándolo, podía verlo tensando la mandíbula, apretando los puños con fuerza, si bien su casco ocultaba su expresión…el sudor.
El sudor que resbalaba por su cuello, la manera en que sus músculos se contrajeron…todo eso le decía la verdad, estaba luchando contra algo.
El jefe criminal dejó de temblar, porque por primera vez en toda la noche…sintió que tenía una oportunidad.—¡Te lo mereces por arruinarlo todo!
El grito del jefe criminal se ahogó en la habitación mientras se colocaba frente al Great Saiyaman, quien seguía atrapado en la ilusión.
Gohan no se movía, su cuerpo seguía tenso, su respiración pesada, su quijada apretada con fuerza, estaba viendo algo, algo que lo tenía inmóvil, el jefe criminal sintió un escalofrío recorrer su espalda.—"¿Qué demonios está viendo… para que lo tenga así de nervioso?"—Desvió la mirada hacia la ventana.
Policías, docenas de agentes rodeaban el edificio, esperando, cada segundo que pasaba, el cerco se cerraba más, el jefe criminal resopló con frustración.—Tcht, rodeados…—Se alejó de la ventana.—Lo mejor será despertar a Specter y salir de aquí.—Su mente trabajaba a toda velocidad.—"Al menos puedo hacer algo con la mercancía que salió… ver si puedo recuperar algo de los pedazos restantes…"—Su plan se desmoronaba, pero aún no estaba todo perdido, giró sobre sus talones y se dirigió hacia el cuerpo de Specter.
Pero entonces…se detuvo, volvió a mirar a Gohan , y un escalofrío lo recorrió de nuevo, porque seguía allí, apretando los puños con una intensidad monstruosa, temblando.—¿Qué diablos estás viendo que te tenga así de nervioso…—Sus ojos se abrieron más.—…si atrapas balas como si nada?
Cell rió, su risa cortaba el aire como una cuchilla, cada eco golpeando el pecho de Gohan como una ráfaga de golpes invisibles, el suelo tembló violentamente, las rocas se agrietaron, el cielo oscuro pareció contraerse, como si el mundo mismo fuera a colapsar.
Su aura estalló, una energía devastadora envolvió a Cell, expandiéndose como un huracán de poder puro, el terreno comenzó a flotar, fragmentos de roca se elevaron como si la gravedad hubiera perdido significado.
Y en medio del caos…Cell avanzó, su presencia era absoluta, su voz trajo la sentencia.—¿Qué pasa, Gohan?—Su tono era puro veneno.—¿Ni siquiera puedes moverte?
—"¡Esto no es real!, pero... ¿debo pelear contra como contra el real?"—Gohan sintió su cuerpo paralizado, era un reflejo de entonces, de aquella pelea, de aquella mirada de superioridad, pero entonces…
Cell sonrió con burla.—Deja que te ayude.—Su cuerpo desapareció en un parpadeo, un borrón verde cerró la distancia a velocidad aterradora, el puño de Cell, cargado de energía destructiva, descendió sobre Gohan como una guillotina.
Gohan cerró los ojos, respiró profundamente, el miedo lo envolvía, el peso del pasado lo oprimía., pero…la tensión en su cuerpo desapareció, su respiración se estabilizó, cuando volvió a abrir los ojos…su mirada ya no era la misma, sus pupilas brillaban con un resplandor esmeralda.
Su casco ocultaba su rostro, pero el jefe criminal noto que Gohan dejo de temblar
—¡BASTA DE JUEGOS!—Un rugido colosal desgarró la ilusión, el aura de Gohan estalló en una explosión de energía dorada.—El puño nunca lo tocó, porque el cuerpo de Cell se fragmentó, el mundo entero colapsó, y la risa de Cell…Se desvaneció en el vacío.—"¡No! ¡he cometido un error!"—pensó para si bajando su ki al instante
Crust solo escuchaba el eco de la risa de Specter cuando se cortó de repente, y con ello…la prisión ilusoria colapsó, los pasillos sin fin se desvanecieron como humo, las puertas desaparecieron en la nada, el suelo bajo sus pies se solidificó, y la niebla que lo mantenía atrapado se evaporó.
Crust parpadeó.
La presión en su pecho desapareció de golpe, su respiración se sintió ligera otra vez, el mundo era real de nuevo, su mente tardó un segundo en procesarlo, pero cuando lo hizo…su mirada se volvió afilada.—¿Qué…?—Su voz fue apenas un murmullo.—¿La ilusión ha desaparecido?—Giró la cabeza, y entonces lo entendió.—Eso significa que…—Su mirada se endureció.—¿Specter fue derrotado?
Crust giró sobre sus talones de inmediato y se dirigió a paso firme hacia donde estaban los oficiales de su equipo, algunos todavía estaban en el suelo, jadeando, tratando de procesar lo que acababa de ocurrir, sus expresiones iban desde la confusión hasta el puro agotamiento.
La ilusión de Specter había sido demasiado real Crust no perdió tiempo.—¿Todos están bien? —preguntó con firmeza, su mirada escaneando rápidamente a su equipo.
Un oficial se limpió el sudor de la frente, todavía con la respiración agitada.—S-sí, señor. Estamos bien.—Su voz temblaba un poco, pero estaba recuperando la compostura.—Esa maldita ilusión… parecía tan real.—Varios agentes asintieron.—Pero ahora todo está claro.
Crust exhaló con alivio, pero no había tiempo para detenerse a analizar lo que vivieron, lo importante era que nadie estuviera herido de gravedad, pero su atención no tardó en cambiar.—¿Y el segundo equipo?—Sus ojos se afilaron.—¿Dónde está Charlie? ¿Y El Gran Saiyaman?—El ambiente se tensó levemente.
Crust llegó rápidamente donde estaba el grupo Charlie uno de los oficiales señaló hacia una escalera al fondo del pasillo.—El chico subió solo.
Crust frunció el ceño al instante.—¿Solo?
—Dijo que iba a asegurarse de que todo estuviera despejado.—El tono del oficial sonaba casual.
Pero Crust no lo tomó así, su habitual calma se rompió por un instante, reemplazada por una mezcla de frustración y preocupación.—¿Dejaron que subiera solo?—Su tono se volvió más severo de lo habitual.
El oficial vaciló, mirando al suelo.—Bueno… ya vio cómo manejó a esos criminales.—Intentó justificarse.—No parecía necesitar ayuda.
Crust cerró los ojos por un momento, su mandíbula se tensó antes de soltar un suspiro pesado.—Entiendo…
Su voz sonaba contenida, pero dentro de su cabeza, sabía que era un error.—Pero un estudiante no debería estar solo.—Crust se giró de inmediato.—Esos villanos pueden ser impredecibles.—No iba a quedarse de brazos cruzados.—¡Aseguren esta zona y cuiden a los detenidos!
Los oficiales asintieron de inmediato, recuperando el enfoque.
—¡Voy tras él!—Crust corrió hacia las escaleras.—Su mente estaba llena de preguntas.
¿Qué había allá arriba? ¿Gohan estaba bien? ¿Se habría encontrado con más resistencia?
Subió los escalones dos a la vez, cada paso aceleraba el pulso en su pecho.
Pero entonces…
Un estruendo sacudió todo el edificio Crust se detuvo en seco, el impacto retumbó a través de las vigas, haciendo que el techo vibrara peligrosamente.
La puerta metálica del nivel superior explotó fuera de sus bisagras, el metal se dobló como si hubiera sido arrancado por una fuerza descomunal antes de chocar contra la pared con un impacto ensordecedor.
Crust entrecerró los ojos, ese no era un ataque normal, esa era una liberación de energía, su preocupación se intensificó de inmediato.—¿Qué demonios está pasando allá arriba?
Su respiración se mantuvo firme, pero en su interior…una sensación de urgencia lo invadió, sin perder un solo segundo más…Crust se lanzó escaleras arriba, cada segundo contaba, su corazón latía con fuerza mientras ascendía las escaleras dos a la vez.—Muchacho…—El pensamiento pasó fugazmente por su mente, cargado de una preocupación poco habitual en él.—Resiste ya voy.
El eco del temblor aún vibraba en sus oídos, el aire seguía cargado, con una presión extraña que no podía identificar, finalmente, llegó al umbral de la puerta.
Se detuvo en seco.
Desde el corredor, la primera puerta que había salido volando era solo una consecuencia mitigada…la verdadera causa estaba allí dentro, la habitación estaba en completo caos.
Muebles volcados.
Paredes con grietas superficiales, el suelo todavía vibraba levemente, como si el aire mismo recordara lo que había sucedido segundos atrás Crust entrecerró los ojos, escaneando la escena desesperadamente, dos figuras inconscientes Specter yacía boca abajo en el suelo, su orbe rodando lejos de su alcance, en la esquina opuesta, el jefe criminal estaba derrumbado contra la pared, pero lo que realmente llamó su atención…
Fue Gohan, de pie en el centro de la habitación, inmóvil, respirando pesadamente, pero algo en su postura no encajaba, había visto a Gohan en combate, había visto su tranquilidad inquebrantable, pero ahora…se veía… vulnerable, su casco no estaba, una gota de sudor bajaba por su mejilla, sus ojos recorrían la escena…como si buscara confirmar que todo había terminado.
Crust dio un paso adelante.—Muchacho…—Su voz fue baja, pero firme su mirada inspeccionaba a Gohan con detenimiento.—¿Qué pasó aquí?
Gohan alzó la vista, por un momento…no dijo nada, su pecho subía y bajaba rápidamente Crust notó la diferencia de inmediato, este no era el Gohan seguro e inquebrantable que había visto antes, su respiración no era la de alguien agotado por la batalla, era la de alguien que había sentido algo profundo, algo que Crust no podía entender del todo.
Porque lo vio en sus ojos, miedo, pero no miedo hacia los villanos, no miedo por lo que acababa de enfrentar, sino algo más profundo, algo que no podía describir.
Gohan finalmente habló, su voz fue baja.—Estoy bien…—Crust frunció el ceño Gohan desvió la mirada.—Solo… hice lo necesario.—Su tono no tenía orgullo, no tenía seguridad, solo un peso invisible en cada palabra, y Crust lo sintió.
Algo en la mirada de Gohan le decía que…lo que había pasado aquí no era solo una pelea.
Crust frunció el ceño, su mirada pasando de Specter inconsciente al jefe criminal derrumbado contra la pared, ambos fuera de combate, pero lo que realmente captaba su atención…era el chico frente a él, Gohan.
Su postura seguía rígida, como si su mente aún estuviera atrapada en algo que Crust no podía ver.
El héroe no pudo ignorarlo.—¿Hiciste esto tú solo?—Su voz sonó firme, pero con una nota de incredulidad.—¿Sin ayuda?—Gohan asintió, pero su mirada no se mantuvo en Crust, en cambio, se desvió hacia el orbe en el suelo.
Sus ojos se afilaron por un instante, como si la simple visión del objeto le recordara algo que preferiría olvidar.—Él… su ilusión…—Gohan se detuvo Crust notó ese pequeño quiebre, pero antes de que pudiera preguntar…Gohan cortó la conversación.—Están fuera de combate, su voz volvió a sonar estable, como si estuviera forzándose a seguir adelante.—Eso es lo que importa.
Crust no estaba convencido, pero no presionó, en lugar de eso…avanzó hacia él, y con un gesto firme pero comprensivo, colocó una mano en su hombro, un ancla a la realidad.—Hiciste bien.—Su tono no tenía duda alguna, pero luego…su voz bajó un poco.—Pero quiero que te dirijas al equipo médico ahora mismo.
Gohan parpadeó Crust mantuvo su mirada en él.—Esto no es algo que debiste enfrentar solo…su mandíbula se tensó ligeramente.—Disculpa por no haber estado allí.
Gohan asintió nuevamente, pero no se movió de inmediato, Crust lo notó, por un momento, pensó en preguntar algo más.
Pero el sonido de pasos llegó Crust giró la cabeza, los agentes del equipo Charlie habían llegado al piso, el operativo había terminado, todo había salido bien, pero Crust aún tenía preguntas, no preguntas tácticas, no preguntas sobre el enemigo, preguntas sobre el chico frente a él, pero este no era el momento, así que, con un tono más suave, concluyó:—Vamos, chico.—Hizo un leve gesto con la cabeza.—Ya hiciste mucho por hoy.—Su voz perdía la rigidez habitual.—Esta operación fue un éxito gracias a ti.—Hizo una pausa.—Ve a descansar.
Gohan exhaló lentamente—Ok señor— y esta vez…Comenzó a moverse.
Zona Sur
Era casi mediodía mientras que dentro del edificio los rehenes se encontraban en la habitación mientras los secuestradores discutían entre ellos fuera de la habitación el equipo de rescate se preparaba para actuar
La voz grave de Death Arms rompió el silencio del equipo.—Escucha, Earphone Jack, necesitamos un análisis de la habitación, indícanos la ubicación de los rehenes.
Jiro asintió al instante, enfocada en su tarea, desde fuera de la habitación presionó sus jacks contra la pared, cerrando los ojos para concentrarse, vibraciones, respiraciones, pasos calculados, Jiro escaneó la sala con precisión, detectando cada sonido dentro del cuarto de rehenes Death Arms esperó pacientemente, su expresión firme, finalmente, ella habló.—Cinco rehenes, tres secuestradores.—Los secuestradores están armados, uno cerca de la entrada, otro en la esquina izquierda y el último junto a los rehenes.
Death Arms asintió sin perder tiempo.—Bien.
Se giró hacia Jiro y Gavin.—Van a hacer lo un rol de soporte en esta operación.—Su voz sonaba como una orden militar.—Nosotros entramos. Ustedes sacan a los rehenes.
Pero antes de que pudiera continuar…
Gavin levantó la mano con calma.—Si me dan un momento… puedo crear una entrada sorpresa Death Arms frunció el ceño.—Explica.—Gavin miró la pared.—Puedo transmutarla, crear una nueva apertura cerca de los rehenes.
Silencio.
Jiro, Death Arms y su ayudante lo miraron fijamente, Death Arms cruzó los brazos.—¿Cuánto tiempo necesitas?
—Un minuto para el círculo de transmutación.—El alquimista no dudó en su respuesta.
—Earphone Jack, dale el punto exacto.—Jiro volvió a escuchar, sus jacks captaron el punto más cercano a los rehenes, alejado de los secuestradores, señaló un sector de la pared.—Aquí.
Gavin asintió y se arrodilló, dibujando con rapidez el círculo de transmutación en el suelo, sus manos se movieron con precisión, su mente completamente enfocada, Death Arms miró su reloj, el tiempo corría, los segundos pasaban como una cuenta regresiva.—¿Listo? —preguntó Death Arms con tono seco.
Gavin colocó ambas manos sobre el círculo, la transmutación estaba preparada.—Cuando des la señal.
Death Arms volvió su atención a la puerta.
Su cuerpo se tensó como un resorte listo para saltar.—Entramos en tres… dos…—Su puño se cerró con fuerza.—¡Uno!
La puerta se abrió de golpe, y al mismo tiempo…¡El muro de la habitación se transmutó en un hueco abierto!
La sorpresa fue inmediata, los secuestradores se giraron alarmados, sin entender cómo la pared había desaparecido, los rehenes también se paralizaron, pero Jiro no perdió tiempo.—¡Vengan por aquí, rápido!
Gavin extendió la mano, guiándolos fuera mientras Death Arms y su ayudante entraban a la acción, los rehenes escapaban mientras el caos comenzaba en la habitación, finalmente, todos los civiles estaban fuera, Jiro los escoltó hasta un lugar seguro, donde otros agentes los recibieron.
Gavin miró de reojo la entrada que había creado, dentro, los sonidos de combate retumbaban en el aire, el tiempo parecía haberse detenido por un momento, pero después de unos minutos…los pasos de Death Arms resonaron, el héroe salió de la habitación, ajustando sus muñequeras, su ayudante detrás de él.—Todos KO.
Silencio.
Jiro y Gavin mantuvieron la postura, esperando sus palabras Death Arms los observó con su expresión dura, finalmente…Asintió.—Bien hecho.
Gavin se relajó levemente, pero Death Arms no había terminado, se giró hacia Gavin con la misma intensidad de antes.—Buena estrategia. Transmutar el muro nos dio la ventaja que necesitábamos.
Se giró hacia Jiro.—Buena lectura del campo. Sin esa precisión, no habríamos tenido un punto óptimo de entrada.
Hizo una pausa, luego, con su tono seco pero firme, concluyó:—Misión completada.—Y con eso, la operación terminó con éxito, el ambiente en la zona asegurada era mucho más tranquilo ahora, los rehenes estaban a salvo, los criminales neutralizados, la misión había sido un éxito, Gavin se apoyó contra una pared, exhalando con alivio, Jiro se le acercó, cruzando los brazos.—Bueno… esto no fue tan malo.
Gavin ladeó la cabeza hacia ella, sus ojos reflejando pura curiosidad.—¿"No tan malo"…?
Jiro se encogió de hombros.—Vamos, podríamos haber estado corriendo detrás de Death Arms otra vez.
Gavin sintió un escalofrío.—Ni lo menciones.—Levantó la botella de agua que tenía en la mano y bebió con lentitud, como si estuviera tratando de olvidar el infierno del patrullaje.
Jiro notó su expresión.—¿Tan horrible fue?
Gavin bajó la botella y la miró mientras trataba de olvidar el día anterior.—Solo nos detuvimos cuando nos pidieron indicaciones dos veces…—Su voz sonaba entrecortada, como si acabara de sobrevivir a una guerra.—De resto, solo bajamos el ritmo en algunas ocasiones…—Pausó.—Pero nunca nos detuvimos.
Jiro tragó saliva.—O sea, sin parar por horas.
Gavin asintió lentamente, apoyando la cabeza en la pared.—No estoy seguro de que sea correcto…
Jiro se cruzó de brazos.—No es.
Gavin cerró los ojos por un momento.—Pero al menos esto fue mejor.—Hizo un gesto vago hacia la escena del rescate.—Quiero decir… usamos la cabeza, trabajamos en equipo, ejecutamos un plan.
Jiro se inclinó contra la pared a su lado.—Sí… no nos hicieron correr como locos sin razón.
Ambos quedaron en silencio un momento.
El viento sopló suavemente, dándoles un respiro muy necesario
Un oficial se acercó a Death Arms.—Señor, todo en orden.
El héroe asintió con aprobación.—Bien.
Jiro y Gavin intercambiaron miradas.—"¿Esto significa que terminamos por hoy?"—La respuesta llegó en menos de cinco segundos.—Podemos transportarlos de vuelta a la agencia.—El oficial hizo el ofrecimiento con total naturalidad.—Son solo seis kilómetros, pero si necesitan un transporte, lo arreglaremos de inmediato.
Jiro sonrió internamente.
—"Sí, sí, sí, ¡vamos en auto!"
Gavin también sintió un pequeño rayo de esperanza.
La voz de Death Arms destruyó toda esperanza de descanso.—No.
El peso de esa palabra cayó como una bomba sobre ellos Jiro abrió los ojos con incredulidad.—"¿Qué?"
Gavin parpadeó lentamente, como si su cerebro se negara a aceptar lo que acababa de escuchar.
Death Arms se giró hacia ellos, con su habitual seriedad militar.—Regresaremos a pie.
Jiro casi se atraganta.—¿Seis kilómetros?
Gavin ya no podía ocultar su expresión de terror.—Por favor, dígame que está bromeando.
Death Arms los observó con la misma intensidad de siempre.—Si van a patrullar, más les vale acostumbrarse.
Jiro sintió que toda la sangre abandonaba su cuerpo.—"No… no puede ser…"
Gavin casi dejó caer su botella.—No… otra vez…
Y entonces…Death Arms empezó a caminar, sin mirar atrás ,sin esperar respuesta.—Vamos.
Jiro apretó los dientes Gavin bajó la cabeza, aceptando su destino, ambos lo siguieron en silencio.
Y así…El infierno del patrullaje continuó.
Shizuoka
El sonido de sirenas llenaba el aire, mezclándose con el murmullo de los civiles que se habían reunido en la zona, los criminales yacían en el suelo, esposados y bajo la vigilancia de los héroes y la policía.
Shirou se quedó quieto por un momento, sintiendo su propia respiración estabilizarse después de la acción.
—Buen trabajo.—La voz firme de Kamui Woods interrumpió sus pensamientos Shirou giró la cabeza hacia el héroe profesional Kamui lo observaba con aprobación.—Tu prioridad siempre fue mantener a los civiles a salvo.
Shirou desvió la mirada.—No fue nada.—Su tono era tranquilo, casi despreocupado.
Pero Kamui no lo dejó pasar.—No subestimes lo que hiciste.—Su mirada se mantuvo firme.—Detuvimos a los criminales, si...pero si los civiles hubieran resultado heridos, eso no habría importado.
Shirou exhaló lentamente.—Lo sé… pero simplemente hice lo que debía hacer.
Kamui asintió, sin perder la seriedad.—Eso es lo que te hace valioso en el campo.
Pero justo cuando Shirou iba a responder…el rugido de un motor cortó el aire.
Uno de los criminales aún estaba en movimiento, había logrado meterse en un vehículo y, sin perder tiempo, pisó el acelerador, el coche avanzó a toda velocidad, derrapando en la calle y dejando marcas en el asfalto.
Los oficiales gritaron órdenes, pero Shirou no los escuchó, porque su mirada ya estaba en otra parte, en el niño, un pequeño de no más de seis años estaba en medio de la carretera, paralizado por el miedo, y el conductor no tenía intención de detenerse.
Shirou se movió sin pensar.—"¡Tengo que llegar antes!"—Su cuerpo se tensó en un instante, impulsándose con todas sus fuerzas Shirou se impulsó hacia adelante con toda su fuerza, pero no tuvo tiempo de sujetar al niño y sacarlo con él, el coche venía demasiado rápido.—"¡No voy a llegar a tiempo!"—No podía levantarlo, no podía correr con él, así que…hizo lo único que podía hacer, con un movimiento rápido y preciso, Shirou usó su brazo para apartarlo con fuerza, lanzándolo hacia la acera donde estaría seguro, el pequeño rodó un poco, aturdido, pero ileso, pero Shirou…no tenia margen para salir él mismo, el coche estaba demasiado cerca, lo único que pudo hacer fue girar su cuerpo para recibir el impacto de la mejor manera posible, se preparó para el golpe.
El impacto nunca llegó, un sonido seco y contundente resonó en el aire Shirou abrió los ojos.
Frente a él, un muro de madera había surgido de la nada, el coche había impactado de lleno contra él, quedando atascado entre las ramas endurecidas, el conductor luchó por salir, pero ya no tenía escapatoria ya en el suelo Shirou levantó la mirada, y ahí estaba, Kamui Woods, Sus brazos seguían extendidos en la dirección del vehículo, sus ramas aún creciendo para reforzar la barrera, el héroe exhaló con calma.—Eso estuvo cerca.
Shirou se quedó en silencio por un momento, aún procesando lo que había pasado, Pero cuando miró al niño ya seguro, sintió que su pulso finalmente se relajaba.
El pequeño aún en el suelo abrió los ojos, mirando a Shirou con un temblor en la voz.—T-todo está bien… ¿verdad?
Shirou sonrió levemente.—Sí… todo está bien.
El aire de la tarde era fresco y tranquilo en la ciudad, muy distinto a la tensión de hace apenas unos minutos, los civiles ya estaban a salvo, todos los criminales bajo custodia, las patrullas policiales terminaban de asegurar la zona.
Pero Kamui Woods aún tenía algo que decir, Shirou caminaba en silencio por la calle, observando los destrozos menores de la persecución, su mente seguía en el momento en el que casi fue atropellado, no se arrepentía, el niño estaba a salvo.
—Shirou.—El joven levantó la cabeza al escuchar su nombre Kamui Woods estaba a su lado, caminando con paso firme.—Ven conmigo.
Shirou asintió y lo siguió, caminaron unos metros, alejándose del bullicio de la escena, la ciudad se sentía extrañamente silenciosa.
Finalmente, Woods rompió el silencio.—Lo hiciste bien hoy.
Shirou mantuvo la vista al frente.—Solo hice lo que debía hacer.
Kamui Woods frunció levemente el ceño.—Lo sé.—Hizo una pausa.—Pero no hiciste lo que debiste hacer por ti mismo.
Shirou se detuvo ligeramente en su andar.
Kamui Woods se giró para mirarlo directamente.—Entiendo que la situación no te dio mucho margen de maniobra.—Su tono no era de reproche, era firme, pero paciente.—Pero dime algo, Shirou…—Hizo una pausa.—¿Realmente pensaste en otra opción?
Shirou abrió la boca, pero no respondió de inmediato.
Kamui Woods continuó.—Porque veo al niño sano y salvo—Lo observó con atención.—Y veo que tú casi terminas bajo un auto en movimiento.—Shirou apretó los puños levemente. Kamui Woods no apartó la mirada.—¿Por qué no me avisaste?
Shirou levantó la cabeza con sorpresa.—¿Qué?
—Si tenías claro que había un peligro, ¿por qué no me avisaste a mí?—Kamui Woods se cruzó de brazos.—Porque al final…—Hizo una pausa calculada.—No pensaste en ti mismo en esa ecuación.—Shirou se quedó en silencio.—Solo viste al niño. Solo viste el peligro para él.—Kamui Woods se inclinó levemente hacia adelante.—Pero no viste el peligro para ti.
Shirou mantuvo la mirada baja por un segundo.—Si no me hubieras detenido, el niño habría…
Kamui Woods lo interrumpió.—Sí. Y yo entiendo eso, pero lo que quiero que entiendas es que no tienes que cargar con todo tú solo.
Shirou levantó la mirada.
Kamui Woods lo miro fijamente.—Estabas en el campo con un héroe profesional, podrías haberme avisado, podrías haber confiado en que yo reaccionaría.
Shirou frunció el ceño ligeramente.—No podía arriesgarme a que fuera demasiado tarde.
Kamui Woods soltó un suspiro.—¿Y qué pasa si algún día realmente es demasiado tarde?, no para el civil sino para salvarte a ti
Shirou se quedó en silencio.
Kamui Woods lo miró con seriedad.—Escucha bien, Shirou, un héroe no es solo alguien que salva a otros.—Su tono bajó un poco, pero se volvió más firme.—Es alguien que sabe cuándo apoyarse en los demás.—Hizo una pausa.—Eres valioso, no te conviertas en alguien que solo deja cicatrices.
El mensaje quedó flotando en el aire.
Shirou desvió la mirada por un momento, no estaba seguro de qué responder, porque…algo en esas palabras le pesó más de lo que esperaba.
Kamui Woods no dijo más, simplemente asintió y continuó caminando, después de unos segundos, Shirou lo siguió en silencio.
Yokohama
El sonido de pasos arrastrándose resonaba en el pasillo de la estación de policía, dos figuras avanzaban lentamente, con el peso del cansancio grabado en cada movimiento.
Finalmente…llegaron a su habitación.
Nashan se dejó caer de espaldas sobre su cama con un gruñido.—Ugh… 50 vueltas otra vez.—Sus músculos dolían como nunca.
Taizu se dejó caer en la suya, pero con más control.—Te estás acostumbrando, hermano.
Nashan soltó una risa seca.—No sé si eso es bueno o terrible.
Unos segundos de silencio, ambos respiraban profundamente, recuperando el aliento, finalmente, Nashan habló.
—Estamos acercándonos.
Taizu giró la cabeza para mirarlo.—¿A qué? ¿Al colapso físico?
Nashan sonrió levemente, sin abrir los ojos.—A ganarle.
Taizu levantó una ceja.—¿Qué dices? Si hoy nos pateó más fuerte que ayer.
Nashan sacudió la cabeza.—Tal vez…—Abrió los ojos y miró el techo.—Pero duramos más.—Hizo una pausa.—¿Notaste la arena?.
Taizu cerro los ojos recordando el combate.—No hay casi daños colaterales esta vez.
Al inicio de los combate, la arena estaba destruida, Las marcas de cada eran evidentes, los impactos de tierra habían quedado esparcidos por todo el campo.
Pero hoy…el daño era menor.
Nashan sonrió con satisfacción.—No nos dimos cuenta en el momento, pero ya estamos peleando con más control.—Se cruzó de brazos detrás de la cabeza.—Estamos avanzando.
Taizu soltó una risa corta.—¿Tú viendo el vaso medio lleno? Que novedad.
Nashan resopló.—¡Vamos hablo en serio!
— Si,si...alguien tiene que hacerlo.—Taizu se acomodó en la cama, con una sonrisa burlona.—Entonces dime, oh maestro del positivismo… ¿cuánto crees que falte para que podamos patearle el trasero al viejo?
Nashan sonrió con confianza.—No mucho.—Cerró los ojos.—Ya verás… en pocos días, Snatch va a ver quiénes somos en realidad.
Taizu se estiró, apoyando las manos detrás de la cabeza.—Entonces será mejor que sigamos mejorando.—Miró de reojo a su hermano.—Aunque… si seguimos así ¿como seremos al final de la semana?
Nashan se rió.—en una semana vamos a estar tan fuertes que los chicos de la academia van a empezar a tenernos miedo.
Taizu soltó una carcajada.—Tendrán miedo… o nos van a ver como unos locos.
—Un poco de ambos.—respondia Nashan riendo
El ambiente se relajó, por un momento, el agotamiento no se sintió tan pesado, y en esa habitación…dos hermanos compartían la misma certeza.
Estaban mejorando, y Snatch pronto lo sabría
—Oye tengo que decirte algo—comentó Taizu sentándose de nuevo en su cama.
—Si es algo que amerite levantarme de aquí no cuentes conmigo — respondia Nashan con los ojos cerrados relajándose hasta que una almohada interrumpía su calma—¡Hey!
—¡Vamos hablo en serio!—insista Taizu mientras Nashan se sentaba en su cama—Veras...
Dormitorio Crossover Antes del Festival Deportivo
Era tarde ya muy entrada la noche el dormitorio de los crossover estaba tranquilo, el pasado de Gohan y la promesa conjunta de ayudar a Rin y Shirou llevaban apenas unas horas de haberse dicho. Afuera, la brisa nocturna soplaba suavemente, y en el cielo, las estrellas brillaban con intensidad sobre la U.A.
Gavin estaba en las afueras del edificio, apoyado contra una de las paredes de la estructura. Sostenía un libro, pero no lo estaba leyendo realmente. Su mente estaba en otro lado.
A unos metros de él, Taizu apareció con las manos en los bolsillos, con su típica actitud relajada.—Hombre, no entiendo cómo puedes quedarte quieto después de todo lo que ha pasado hoy —comentó con su tono usual de broma, estirando los brazos.
Gavin alzó la vista y dejó escapar un suspiro con una leve sonrisa. —Estoy pensando.
Taizu se apoyó en la pared junto a él, sin perder la sonrisa.—Uy, pensar a estas horas es peligroso, ¿eh? Puedes terminar haciendo cosas locas como… no sé, hablar con alguien en vez de leer un libro viejo —bromeó.
Gavin rodó los ojos con paciencia. No era la primera vez que Taizu se acercaba así, con esa energía de quien parecía no tomarse nada en serio.—Y tú podrías estar descansando en lugar de fastidiarme —respondió Gavin con tranquilidad y una sonrisa.
—Pero entonces no me divertiría tanto —dijo Taizu con una risa baja.
El alquimista negó con la cabeza, pero antes de que pudiera responder, Taizu cambió el tono. Su expresión se suavizó, volviéndose más sincera.
—Mira… sé que eres de los que piensan mucho, y eso está bien, pero… no tienes que hacerlo solo.
Gavin parpadeó.
Taizu respiró hondo antes de continuar, con un tono menos juguetón y más directo.—Te he estado observando, y déjame decirte algo: sé cómo es estar en un lugar donde sientes que no encajas del todo.
El alquimista lo miró con atención. Taizu no bromeaba ahora.
—Yo tengo a esos dos locos —continuó, refiriéndose a Nashan y Navra—. Siempre hemos estado juntos. Pero… también sé que hay personas que no tienen a nadie, y que a veces cuesta admitirlo.
Gavin bajó la vista por un momento, pero no dijo nada Taizu esperó un par de segundos antes de hablar de nuevo.—Si quieres… nosotros podemos ser cuatro.—La simpleza con la que lo dijo lo hacía aún más genuino
Gavin sintió un leve escalofrío en la espalda, era la primera vez que alguien le ofrecía amistad, pero esto era algo más profundo. Taizu no solo le estaba diciendo "podemos ser amigos", sino "puedes ser parte de nuestra familia".
Y lo decía en serio.
Gavin abrió la boca, pero se detuvo. Miró a Taizu, y por primera vez entendió que detrás de su humor había algo más. Algo real.
Finalmente, tras unos segundos, sonrió levemente.—Gracias.
Taizu le dio una palmadita en el hombro con una gran sonrisa.—No hay de qué. Solo piénsalo. Pero si alguna vez necesitas a alguien… ya sabes dónde encontrarnos.
Gavin asintió, sintiendo por primera vez en mucho tiempo que tal vez, solo tal vez… estaba encontrando un lugar que podría convertirse en un hogar.
Estación de Policía Actualidad
Nashan se había quedado en silencio por unos segundos, con los codos apoyados en las rodillas y la mirada perdida en el suelo de la habitación.—Entonces… ¿le ofreciste ser parte de nosotros?
Taizu, acostado en su cama con los brazos tras la cabeza, asintió sin mirar directamente a su hermano.—Sí. No fue algo planeado ni nada, solo… lo sentí.—soltó una leve risa —Eres tú quien siempre dice que no hace falta decir mucho cuando alguien lo necesita.
Nashan levantó la mirada y miró a Taizu con más seriedad.—¿Y crees que aceptó?
Taizu tardó un poco en responder. —No lo dijo con palabras pero tampoco lo rechazó.
Nashan se cruzó de brazos, reflexivo. —Es un buen chico. Silencioso, reservado… pero tiene algo.
—Tiene algo que creo nosotros tres sabemos muy bien —dijo Taizu, mirando ahora al techo con una sonrisa leve, aunque sus ojos estaban cargados de algo más profundo—. La marca de no tener un lugar a donde volver
—Lo he visto también.—Nashan asintió. —Nosotros sabemos lo que es no tener nada más que el uno al otro—Nashan dejó escapar el aire lentamente. —Siempre pensé que éramos tres porque… bueno, porque así tenía que ser —dijo al fin, su tono más suave de lo habitual—. Nunca imaginé meter a alguien más no porque no quiera, sino porque… no es algo que uno decide a la ligera.
Taizu se incorporó un poco, apoyando los codos en sus rodillas, atento a las palabras de su hermano.
—Pero lo que tú hiciste no fue forzar nada. Solo... abriste una puerta. Y Gavin... —Nashan bajó un poco la voz—. Gavin creo lo necesita más de lo que deja ver.
—¿Lo notaste también?
Nashan asintió.—¿Sabes que noté?, como el valora la amistad, para el es preciado
—No es tan difícil cuando sabes qué buscar. Tiene esa forma de estar presente, pero como si siempre tuviera un pie fuera. Como si no supiera si de verdad puede quedarse.—Taizu apretó los dedos por un momento, como si contuviera algo.—Me sentí igual durante mucho tiempo —dijo en voz baja.
Nashan lo miró de reojo, pero no dijo nada. No era común que Taizu hablara así.
—Cuando perdimos todo después del ataque de la nación de fuego a la aldea, donde nuestros padres nos dieron la oportunidad de escapar...cuando tuvimos que movernos solos… pensaba que habíamos perdido todo, pero no fue así aún nos teníamos a nosotros —hizo una pausa, y su voz se aflojó aún más—. Por eso, cuando vi a Gavin... supe que entendía más de lo que él cree.
Nashan respiró hondo.—Navra estaría de acuerdo.
—Ya lo sé —respondió Taizu con una pequeña sonrisa—. Por eso lo dije en plural.
El silencio entre ellos fue cómodo esta vez. De esos que no piden más palabras, solo comprensión.
—¿Crees que va a aceptar de verdad? —preguntó Nashan tras un rato
—Creo que ya empezó a hacerlo —respondió Taizu—. Solo que aún no se ha dado cuenta.
Nashan asintió con una leve sonrisa.—Entonces... sí. Podemos ser cuatro.
Costa de Japón – Oki Mariner
El sonido del mar llenaba el ambiente, una brisa fresca soplaba suavemente sobre la cubierta del Oki Mariner mientras el barco flotaba con calma Navra pasó el trapeador sobre la cubierta húmeda, sus movimientos mecánicos mientras dejaba que su mente divagara ,a su lado, Tsuyu hacía lo mismo, con su expresión tranquila y su característico ritmo pausado.
Por unos minutos, nadie habló.
Hasta que, finalmente, Tsuyu rompió el silencio.—Entonces, Navra-chan… ¿cómo es la Clase B?
Navra parpadeó.—¿Eh?
Tsuyu se encogió de hombros levemente, sin dejar de limpiar.—No hablamos mucho con ustedes, ribbit.
Navra sonrió con nerviosismo.—Oh… bueno…—No esperaba esa pregunta, su mente se aceleró por un momento.—"Recuerda… no puedes decir que vienes de otro mundo."—Respiró profundo.—Es… agradable.
Tsuyu ladeó la cabeza.—¿Sí?
Navra asintió.—Todos nos apoyamos mucho entre nosotros.
Tsuyu pareció considerar su respuesta, antes de hablar de nuevo.—¿Y cómo es eso para ti?
Navra se tensó un poco.—¿Qué quieres decir?
Tsuyu se apoyó en su trapeador.—Bueno… algunos en la Clase A piensan que la Clase B es más cerrada. Como si siempre estuvieran juntos, ribbit.
Navra desvió la mirada.—Ah, ya veo porque pueden pensar eso...—comentó pensando en cierto compañero de clase—Supongo tiene algo de verdad...sin embargo no todos son así.
Tsuyu cambió el tema.—Y cómo son el resto de chicos del programa?
Navra levantó la mirada, sorprendida por la pregunta.
Tsuyu seguía limpiando, sin darle demasiada importancia, pero estaba claramente interesada.
Navra parpadeó, procesando la pregunta.—Oh… bueno…—Pensó por un momento en cómo responder, no podía decir que venía de otro mundo, pero podía hablar de lo que realmente importaba.—Son… diferentes.
Tsuyu ladeó la cabeza.—¿Diferentes en qué sentido?
Navra sonrió suavemente.—Cada uno tiene su propia forma de ver las cosas.
Taizu y sus bromas aligeraban el ambiente, Shirou con su amabilidad y su disponibilidad, Gohan siempre miraba hacia adelante, trayendo paz al grupo era el más fuerte emocionalmente, Nashan siempre trayendo su energia pero también el más silencioso cuando algo lo afectaba, Gavin era un enigma a veces, perdido en su mundo de fórmulas y fuego, pero siempre dispuesto a dar una mano, incluso Rin aunque no lo mostrara abiertamente estaba allí pendiente de todos, era un grupo particular.
Pero todos…todos compartían un vinculo.
Navra continuó sin dudar.—Son mis amigos.—Dijo la verdad sin pensarlo dos veces.
Tsuyu parpadeó.—¿en serio?, debe ser bueno tenerlos contigo.
Navra sonrió con sinceridad.—Sí, lo es.
—¿Es por eso que Taizu va a la clase con la clase B? ¿para entrenar con ustedes?
Navra sonrió.—No ha cambiado nada en todos estos años, mi hermano es así
—¿Oh, son hermanos?
Navra negó con la cabeza—Solo Nashan y yo somos hermanos de sangre. —Su tono se suavizó un poco al decir su nombre.—Pero Taizu… él es como otro hermano para mí.
Tsuyu asintió lentamente, procesando lo que decía.
No hubo duda en su voz, porque esa parte de su vida era la única constante que nunca cambiaría, el sol llegaba a lo alto del cielo mientras la brisa marina refrescaba la cubierta del Oki Mariner.
Navra terminó de exprimir el trapeador, escurriendo el agua restante en un balde antes de dejarlo a un lado.
Tsuyu hizo lo mismo, limpiando con calma la última parte de la cubierta.
Por primera vez en un rato, todo estaba en calma, pero la paz no duró mucho.—¡Buen trabajo, chicas!
Navra levantó la mirada al escuchar la voz entusiasta, Sirius caminaba hacia ellas, sosteniendo un par de botellas de agua en la mano.—Se ganaron un descanso.
Extendió las botellas hacia ambas, Navra parpadeó un poco sorprendida, pero aceptó la bebida con una sonrisa.—Gracias.
Tsuyu también tomó la suya, asintiendo levemente.—Gracias, ribbit.
Sirius se apoyó contra una baranda, mirando el mar por un momento antes de hablar.—¿Cómo se sienten hasta ahora?
Tsuyu bebió un sorbo antes de responder.—Es diferente a lo que esperaba.
Sirius ladeó la cabeza con curiosidad.—¿Diferente cómo?
Tsuyu miró el agua, pensativa.—Cuando pensamos en héroes, imaginamos combates, villanos, salvar el día.—Hizo una pausa.—Pero aquí… hay mucho más que eso.
Navra escuchaba en silencio, observando la interacción entre ambas, Sirius sonrió.—Eso es algo que muchos aprenden en sus pasantías.
Miró a Navra por un instante.—¿Qué opinas tú?
Navra se tensó ligeramente ante la pregunta.—Yo…—No estaba segura de qué responder, porque en su mundo…los héroes no tenían agencias, no tenían contratos, ni misiones organizadas por instituciones, los que defendían a otros lo hacían porque era lo correcto, no porque formaban parte de un sistema estructurado, así que… ¿qué debía decir?
Sirius notó su expresión y sonrió levemente.—Lo entiendo, es mucho que procesar, ¿verdad?
Navra soltó un suspiro, relajándose un poco.—Sí… en mi casa no hay nada como esto.
Tsuyu ladeó la cabeza.—¿No hay agencias de héroes?
Navra se congeló por un instante, un escalofrío le recorrió la espalda.—"¡Oh, no!"—Su mente entró en pánico, no podía dudar demasiado, eso levantaría sospechas, así que, en una fracción de segundo, respondió con naturalidad.—Bueno… no como aquí.—Tomó un sorbo de su bebida, dándose un segundo para pensar.—Tsuyu parpadeó, esperando más detalles, Navra se obligó a mantener la calma.—Quiero decir, hay personas que ayudan a otros, claro…hizo un gesto vago con la mano.—Pero no es tan estructurado como en Japón.
Sirius asintió con curiosidad.—Mmm… ¿es más simple o algo así?
Navra afirmó de inmediato, apoyándose en la idea.—Exacto.—Sonrió con suavidad.—Hay organización—Se encogió de hombros.—Pero nada tan grande como esto.
Eso era cierto.
Su mundo no tenía agencias, pero sí tenía guerreros, aldeanos y comunidades que se defendían entre sí.
Tsuyu pareció aceptar la explicación sin sospechas.—Ribbit… eso suena interesante.
Sirius bebió un sorbo de su agua, pensativa.—Supongo que al final, el heroísmo es heroísmo, sin importar la forma.
Navra asintió rápidamente.—Sí… supongo que sí.—Por dentro…Soltó un suspiro de alivio.—"Eso estuvo cerca…"
El sonido de las olas golpeando suavemente el casco del Oki Mariner llenaba el ambiente Navra terminó de beber su agua, sintiendo por primera vez en el día que podía relajarse un poco Tsuyu y Sirius parecían igual de tranquilas.
Pero la calma duró poco.
Unas pisadas firmes y pesadas resonaron en la cubierta.—Mmm, veo que han terminado de limpiar.
Las tres giraron la cabeza al mismo tiempo.
Selkie, el capitán se cruzó de brazos, mirando la cubierta con aprobación.—Bien, bien. Me gusta ver disciplina.
Sirius iba a responder, pero en ese momento…Otro tripulante apareció en escena.—Señor, llamada de la guardia costera Selkie parpadeó.—¿Ahora?—El tripulante asintió.—Sí, es urgente.
Selkie ajustó su gorra su expresión cambió de inmediato.—Entendido.—Sin perder tiempo, tomó la radio del tripulante y la llevó a su oído.
Las tres chicas intercambiaron miradas, la tranquilidad acababa de esfumarse Tsuyu se mantuvo en silencio, pero su postura se volvió más firme Sirius se cruzó de brazos, esperando la orden Navra tragó saliva discretamente no estaba nerviosa, pero…algo en el ambiente se había vuelto más tenso, después de unos segundos escuchando la transmisión, Selkie devolvió la radio al tripulante y giró hacia ellas.—Prepárense.
Su tono ya no era relajado, era el de un héroe listo para entrar en acción.—Vamos a zarpar.
Y con esas palabras…la misión comenzaba, el Oki Mariner se deslizaba sobre las aguas tranquilas, avanzando a toda velocidad bajo el cielo.
Navra se apoyó contra la baranda, sintiendo el viento fresco en su rostro mientras el barco se alejaba de la costa, pero la tranquilidad no duró mucho.
—Bien, equipo.—La voz firme y autoritaria de Selkie resonó en la cubierta, el capitán se cruzó de brazos, mirando a su tripulación después de explicar el motivo de la misión.—¿Alguien sabe qué estamos investigando?—haciendo un guiño y mirando a las estudiantes
Silencio.
Navra mantuvo la boca cerrada no tenía idea de qué estaba pasando, y no quería arriesgarse a decir algo incorrecto.
—Sí.—Tsuyu levantó la mano con calma.—Todos los ojos se posaron en ella.—Si un caso de robo de cargamento, ribbit.
Selkie asintió, indicándole que continuara.
Tsuyu habló con seguridad.—Un barco mercante fue asaltado por polizones, robaron parte de la mercancía y escaparon en una embarcación más pequeña, así que los mas probable es que estamos ante unos contrabandistas.
—¡Correcto!—respondió Selkie con un tono mas agudo y con un gesto que buscaba ser adorable, avergonzando algo al resto de la tripulación por el comportamiento de su capitán—La guardia costera nos pidió ayuda para localizarlos.
Sirius sonrió ligeramente.—Buena respuesta, Froppy.
Selkie también asintió, satisfecho.—No sabemos su ubicación exacta.—Caminó hasta la baranda y miró el agua.—Pero si siguen en nuestra área, los encontraremos.
Giró la cabeza hacia su tripulación.—Pónganse en marcha.
Y con eso, la misión comenzó.
Las luces del Oki Mariner iluminaban las aguas oscuras Navra miraba el radar con atención, pero la pantalla seguía vacía.
Tsuyu y Sirius mantenían la vista en la cubierta con binoculares y cada tanto se rotaban, revisando cada punto sospechoso.
El tiempo pasaba, la noche se hacía más profunda
Después de horas de búsqueda, el Oki Mariner detectó la embarcación.
Selkie se apoyó en la baranda, observando la silueta del barco a lo lejos.—Ahí están.—Su voz fue baja, pero firme todos en la tripulación se pusieron en alerta mientras Selkie daba indicaciones
—Vamos a abordarlo.—El plan estaba claro.
—¿Que haremos nosotras?, ribbit.—Tsuyu dio un paso adelante, su expresión era determinada.
Navra miró la escena en silencio, pero antes de que Tsuyu pudiera decir más…
Selkie se giró a mirarlas.—Ustedes se quedaran aquí.—Su tono fue definitivo.
Tsuyu abrió la boca para insistir, pero él no le dio oportunidad.—Sirius quédate con Froppy, Acqua, se quedan aquí.—Su voz no dejaba lugar a discusión.
Navra simplemente asintió, No iba a cuestionar la orden.
Pero Tsuyu tampoco iba a dejarlo así.—¿Pero como podemos aprender si no tenemos nada de experiencia?
Selkie se giró completamente hacia ella.—Quédate tranquila y haz lo que te dice tu capitán Froppy.—Su expresión no era dura, sino firme.
Tsuyu frunció levemente el ceño.—ribbit
Pero Selkie no se inmutó hizo un gesto a su tripulación.—Vamos.
Y con eso…Selkie abordó el barco con el resto de la tripulación, dejando a las tres atrás junto con Mick.
—Entiendo que quieras ir con ellos Froppy—comentaba Sirius mientras le ponía una mano en el hombro—¿Pero sabes algo?, incluso cuando son contrabandistas, aún puede ser peligroso, por lo que debemos seguir las ordenes del capitán, lo apoyaremos todos juntos
El Oki Mariner bloqueaba el rumbo del barco mientras el grupo de Selkie inspeccionaba el barco
Navra mantuvo la vista en la embarcación donde se encontraba Selkie, su instinto diciéndole que algo no estaba bien, Tsuyu también estaba inquieta.
—Capitán, capitán responda!—hablaba Mick por la radio en intentos repetidos de establecer comunicación con Selkie—No responde...voy para allá
—¡Espera!—Sirius endureció la expresión.—Selkie… está en una trampa.—Todos la miraron.
—¿Cómo lo sabes? —preguntó Navra.
Sirius cerró los ojos, enfocándose en su Quirk.—Lo oigo.—Apretó los dientes.—Nos están distrayendo, este barco es un señuelo, por lo que los contrabandistas seguramente se están dirigiendo a la costa ¡debemos darnos prisa!
Navra sintió un escalofrío recorrer su espalda.—¡un momento...¿y los demás?!
—¿No deberíamos ayudarlos?—preguntó Tsuyu
Sirius señaló hacia el radar.—El capitán esta confiando en nosotros para seguir sus ordenes, si confiamos en el, debemos seguir sus ordenes, ¿ustedes confían chicas en el capitán y en nosotros?.
Después de unos segundos ambas estudiantes asintieron
Apenas visible en la sombra de una enorme roca, una segunda embarcación flotaba sigilosamente.
Sirius frunció el ceño.—Ahí están.
El Oki Mariner se dirigió hacia la nueva ubicación y en una operación conjunta atraparon al tripulante haciendo guardia
—Sola hay otra persona en el bote, esta escondida en la cabina principal—comento Sirius
—Yo me encargo— dijo Mick mientras se acercaba a las puertas, solo para ser atacado por un ataque de tinta—¡Mis ojos!
—¡Cuidado!—Navra apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando una serie de tentáculos emergieron de la cabina del barco y un pedazo de las puertas chocaba con ella lanzándola al suelo.
El golpe golpe movió el barco, casi haciéndolas perder el equilibrio mientras Sirius empujaba a Tsuyu.
—¡Sirius! —gritó Tsuyu.
Antes de que pudiera moverse, Innsmouth ya la tenía atrapada, los tentáculos se apretaron alrededor de Sirius, elevándola en el aire.
Desde la embarcación enemiga, una figura alta y deforme saltó al ataque.
Innsmouth su rostro se retorcía en una sonrisa maliciosa.—Y yo que pensaba ya ya lo habíamos logrado pero ustedes cuerda de idiotas no podían darse por vencidos ¿eh?.
Tsuyu se preparaba para actuar cuando Innsmouth levanto una mano—No tan rápido, si no quieren que la aplaste, llamen a sus superiores y díganles que dejen de buscarnos.—Su voz goteaba amenaza.—No creas que no te tengo el ojo puesto también a ti el mensaje va para ambas
Tsuyu observaba fijamente a Innsmouth
.
Navra se ponía en pie nuevamente.—Te tenemos rodeado, suéltala ahora.
Innsmouth bufó con burla.—¿Rodeado?—Levantó una ceja.—¿Por ustedes?—Innsmouth rio confiadamente hasta que la radio de Sirius llamo su atención
—Disculpen, nuestra transmisión fue bloqueada, aún estamos en el bote señuelo, pero el capitán logro salir—comentaba otro miembro de la tripulación del Oki Mariner—¿Cual es su status?, ¡por favor respondan!
—Así que esto es un radio ¿Huh?— comentaba Innsmouth mientras tomaba uno de los radios de Sirius—Haz lo que digo niña, si valoras la vida de esta mujer repite después de mi "desafortunadamente no pudimos rastrear a los contrabandistas"
Tsuyu tensó el cuerpo, Navra por su parte apretó los dientes
—Froppy no lo—trataba de decir Sirius pero un tentáculo de Innsmouth bloqueaba su cara cortándole la respiración
—"¿Que podemos hacer?"—se preguntaba Navra mientras Innsmouth le insistía a Tsuyu de decir lo que él quería
—Lo entiendo ahora—comento Tsuyu volviendo a la chica a realidad—¡Los contrabandistas están en las rocas dobles!
Innsmouth entro en cólera lanzando a Sirius contra la borda y atacando con todas sus fuerzas a Tsuyu ella fue la primera en moverse mientras otra golpeaba a Navra que aún creando un escudo de hielo recibia el impacto, Tsuyu saltó con velocidad, esquivando los tentáculos con agilidad, buscó una abertura y trato de sacar a Sirius del barco
Pero Innsmouth la leyó perfectamente.—No tan rápido.—Su brazo atrapó su lengua en el aire.
¡WHAM!
La golpeó contra las rocas, aturdiéndola por un segundo Innsmouth se rió.—¿Eso es todo?
Pero entonces…el agua se movió.
Navra levantó ambas manos, sintiendo la conexión con el mar a su alrededor Innsmouth no tuvo tiempo de reaccionar, una oleada de agua se disparó desde el océano, golpeándolo de lleno, el impacto lo hizo tambalearse.—¿Qué…?—soltando la lengua de Tsuyu por un instante.
—¡Tsuyu, ahora!—gritó la maestra agua
Tsuyu se recuperó en el aire, girando su cuerpo con precisión lanzándole una de las rocas
¡WHAM!
Un potente golpe impactó en la cabeza de Innsmouth, el villano retrocedió, pero no cayó Innsmouth no se rendía, sus tentáculos se extendieron de nuevo, listos para un segundo asalto.—par de insolentes...¡ahora verán!
Pero Innsmouth fue sorprendido por dos objetos lo impactaron de lleno
—¡Jefe!—fue lo que lograron decir los otros contrabandistas mientras caían al agua de nuevo
—¡Mis Hermanos!–Grito Innsmouth al entender lo que eso significaba
Desde el agua, una sombra se movió a velocidad absurda Y en un parpadeo…Selkie emergió.
—¡Capitán!—gritaron ambas al ver a Selkie
—Disculpen por llegar tarde—comento con una sonrisa—déjenme a mi el resto—pero cuando se giró un ataque de tinta dio de lleno en sus ojos
—¿¡Estas seguro!?— gritó Innsmouth. En un ataque directo pero el ataque no conectó
—¡Aún cuando no pueda ver se donde estas villano!.—comentaba Selkie mientras esquivaba el ataque, el sonido del agua, las vibraciones en el aire le permitían saber donde estaba Innsmouth—¡No puedes esconderte villano!
El villano intentó reaccionar Innsmouth intentó un ataque desesperado.—¡No te tan fácil!
Pero Sirius le tomo una pierna haciéndole perder el equilibrio creando la apertura perfecta.—¡Capitán!
—¡Game over.!—gritó Selkie, y con un golpe preciso y contundente…Innsmouth cayó el volumen de agua que salio disparada a los aires por el impacto no dejaba dudas de la fueza del impacto.
—"¡Increíble!"—pensó Navra
—El capitán es asombroso—comentaba Tsuyu
—Froppy, Acqua ¿están bien?—comentaba Sirius
Navra asintió relajó su postura, su respiración era pesada.
Tsuyu salto hacia ellas, todavía sintiendo el impacto del golpe anterior.—¿Tu como estas?
—Gracias a ustedes dos sigo aquí—respondió con una sonrisa
Selkie salio a la superficie del agua.—Todos ustedes hicieron un buen trabajo, gracias a ustedes atrapamos a los contrabandistas—Su tono era profesional, pero con un toque de aprobación.
—Capitán...—comentaba Sirius con una sonrisa
—¡Muchísimas gracias!—comento Selkie con un tono mucho mas infantil llevando sus manos a la cara
Navra parpadeó sin saber bien como reaccionar
—¡De verdad no tienes remedio!—comento Sirius con un Suspiro
—Sirius, de verdad estoy feliz de haber podido hacer las practicas aquí con ustedes—inicio Tsuyu—creo que entiendo que es lo que hace falta para ser un héroe y estoy segura que me ayudará a convertirme en una profesional
—Eso es genial—respondió Sirius con una sonrisa
El Oki Mariner comenzó a moverse de nuevo, la misión había sido un éxito, el viento soplaba con suavidad mientras el Oki Mariner se deslizaba sobre las aguas, alejándose de la escena del combate.
Los criminales estaban asegurados, la misión había sido un éxito, pero Nava, aún procesaba todo, se apoyó en la baranda del barco, dejando que la brisa marina refrescara su rostro.
Esto había sido diferente, muy diferente a lo que conocía, en su mundo, cuando alguien atacaba un pueblo, no había equipos de rescate organizados, no había héroes con agencias, no había protocolos ni radios transmitiendo información, solo la gente protegiéndose a sí misma como podía.
Aquí…Era otra historia, había un sistema, una estructura, una jerarquía, no se trataba de pelear solos, se trataba de trabajar juntos, y funcionaba, lo había visto hoy.
Tsuyu se acercó a su lado, observando el mar en silencio, por unos segundos, ninguna habló.
Hasta que, finalmente…
—¿Qué piensas, Navra?
Navra soltó un suspiro.—Esto es… diferente.
Tsuyu ladeó la cabeza.—¿Diferente cómo, ribbit?
Navra buscó las palabras correctas.—No… no esperaba un sistema como este.—Hizo un gesto con la mano hacia la tripulación.—creía que si algo pasa, si hay un ataque o una amenaza…solo haces lo que puedes con lo que tienes pero no es así.
Tsuyu asintió lentamente.—Entonces, esto debe ser un gran cambio para ti.
Navra sonrió levemente.—Sí… pero no es malo.—Miró a Tsuyu con sinceridad.—Hoy vi cómo las cosas pueden funcionar cuando hay un plan, una estructura y sobre todo un grupo detrás.
Tsuyu pensó por un momento antes de responder—.Lo hiciste bien, ribbit.
—¿Yo? tu enfrentaste al villano cara a cara y diste nuestra ubicación ¡eso fue genial!— Navra exhaló suavemente.—Supongo que estoy aprendiendo.
Tsuyu le dio una palmadita en el hombro.—Tu también lo hiciste bien cuando entramos en combate
Navra sonrió un poco más.
Pero antes de que pudiera responder, otra voz se unió a la conversación.—Eso es cierto.
Sirius se acercó a ambas con una sonrisa.—Ambas hicieron un gran trabajo.
Navra se sonrojó levemente ante el cumplido Sirius cruzó los brazos con orgullo.—Froppy, seguiste tu instinto y no dejaste que te intimidaran.
Tsuyu asintió con una pequeña sonrisa.—Gracias.
Sirius miró a Navra ahora.—Y tú.
Navra se tensó levemente.—¿Yo?
Sirius asintió con firmeza.—Usaste tu entorno a tu favor.—Sonrió.—Eso es algo que muchos olvidan en medio de una pelea.
Navra desvió la mirada por un segundo.—Solo hice lo que tenía sentido.
Sirius se rió suavemente.—Eso es lo que hacen los buenos héroes.
Navra se quedó en silencio por un momento, un héroe, en su mundo, ese título no existía, pero aquí…yal vez algún día pudiera llamarse así.
Miró hacia el horizonte, el Oki Mariner seguía su curso, y con él, ella también seguía avanzando.
Hola! gracias por leer el cap! despues de 2 meses de retardo de lo que dije que subiria este cap con que excusa vengo hoy?
pues... hice unos ajustes y creo que valia la pena adaptar el nuevo estilo a todos los caps viejos y... los reescribi todos! espero que eso sea suficiente "sorry por el retraso!" gracias por seguir leyendo este fanfic, gracias y sigue adelante!
