Capítulo 5

JJ

No sabía cuánto tiempo había estado así, pero eventualmente las lágrimas cedieron, y aunque no tenía ánimo ni fuerzas para levantarse, lo hizo, necesitaba ducharse y quitarse esa ropa de encima. Mientras se paraba vio como la tenue luz del amanecer atravesaba las cortinas cerradas de su cuarto. ¿Ya es de día? ¿Cuanto tiempo ha pasado desde que...? De repente un dolor agudo justo debajo del vientre interrumpió sus pensamientos. Soltó un quejido y respiró profundo unas cuantas veces hasta que disminuyó.

Ya no aguantaba más, tenía que limpiarse, así que se dirigió hacia el baño del cuarto, sin molestarse en recoger su maleta. JJ vivía en uno de los edificios de dormitorios de la universidad, no era la gran cosa, de hecho, era algo más pequeño que los demás y estaba casi en el límite del campus. De todos modos no podía quejarse, sabía que si no estuviera incluido en su beca no podría pagar algo así, y estaría durmiendo en un pequeño cuarto a las afueras de la ciudad. A pesar de todo, su habitación tenia algunas ventajas, entre ellas estaban el baño y la cocina privados, cosa poco común en las viviendas estudiantiles que en este momento agradecía enormemente.

Otro punto a favor era que el espacio estaba bien distribuido, a la izquierda de la entrada estaba la cocina, un pequeño cuarto con una estufa, una nevera y una mesa de dos puestos en una de las esquinas; unos metros más allá estaba el baño, también tenía un espacio reducido, pero estaba equipado con lo necesario, incluyendo una ducha en la que una persona del tamaño de JJ se podía bañar sin problema; el resto del espacio lo ocupaban un clóset, las dos camas individuales, acomodadas en la pared de la derecha, y el par de escritorios que estaban junto a cada una de ellas.

En este momento una de las mitades del cuarto estaba desocupada, pues la compañera de JJ, Melanie, se había retirado de la universidad hacia dos semanas y, cómo estaban a mitad de semestre, nadie se molestó en tratar de llenar el espacio vacío. Melanie estudiaba Biología, ella y JJ se llevaban bien, lo suficiente para convivir, aunque no eran mejores amigas. Sin embargo, a la rubia al inicio le había dolido un poco su partida, sobre todo porque se fue sin avisar y sin despedirse, pero al poco tiempo comenzó a disfrutar de la privacidad que ahora tenía en el dormitorio. Además, en este momento, era una de las cosas que más agradecía, porque no tenía que darle explicaciones a nadie.

Entró al baño y cerró la puerta con seguro detrás de ella, abrió la ducha para que el agua empezará a calentarse y se dispuso a desvestirse. Mientras lo hacía pudo ver sus heridas, no quería, pero en cuanto sus ojos se posaron sobre el primer rasguño en su brazo, no pudo detenerse. Tenía las muñecas rojas, con raspones que aún mostraban rastros de sangre; los arañazos, por otro lado, estaban por doquier, desde sus antebrazos hasta sus muslos, y eran especialmente abundantes en su pecho; también habían moretones en todos lados, la mayoría con la forma alargada de dedos, sin mencionar que sus mejillas y abdomen se veían muy golpeados; había sangre manchandole el hombro dónde Tony la había cortado, la herida no parecía muy profunda, pero de todos modos le dolía, y el corte en su abdomen era casi igual, aunque este todavía sangraba un poco; otra cosa que notó fueron las marcas de chupetones y mordidas que estaban sobre su cuello y senos, había una particularmente mala en su lado derecho que era una herida abierta.

Lo último que miro fueron sus piernas, pero tenían mal aspecto, con marcas de dedos y rasguños en los muslos, y unas manchas de sangre que estaban en el interior de ellos, sin mencionar que le pareció ver algo blanco que las acompañaba, pero no estaba segura. Se miró en el espejo y sintió tanto asco que comenzaron a darle náuseas y acabo vomitando en el inodoro. No podía ser ella, la persona en el reflejo no podía ser ella, no podía. De pronto las ganas de limpiarse se volvieron irresistibles. Primero descargo el baño y se limpio la cara lo mejor que pudo, después entró a la ducha.

Pasó un buen tiempo tratando de limpiarse, pero sin importar que hiciera no quedaba completamente satisfecha, parecía como si ellos estuvieran impregnados en su piel, y Jennifer era incapaz de dejar de sentirlos. Luego de un rato, cuando no quedaba rastro alguno de sangre en ninguna de sus heridas y algunas de estas estaban ardiendo gracias al agua caliente, salió de la ducha, y esta vez fue cuidadosa de no mirarse al espejo. Tomó una toalla y se la envolvió en el cuerpo, salió del baño sintiendose cansada, no había podido quitarse esa sensación de disgusto de encima completamente, pero para este punto lo único que quería era dormir un poco, estaba completamente exhausta.

Lo siguiente que pasó fue casi en automático, fue hasta su clóset, tomó su pijama y unos panties, y se lo puso todo con mucho cuidado, porque todavía le dolía todo. Luego simplemente se acostó sin molestarse en secar su largo cabello rubio. No sabía cómo sentirse, no sabía que pensar, estaba mirando la pared del cuarto mientras el cansancio se apoderaba de ella lentamente. Finalmente pudo cerrar los ojos y sumirse en un tranquilo sueño.


JJ despertó algo desconcertada, lo primero que vio fue la pared de su cuarto, también notó que tenía mucho frío, estaba helada, y cuando se movió para levantarse sintió que los músculos le dolían, y que su cama estaba algo mojada, su cabello debía de haber empapado las sábanas. Todavía estaba agotada, así que se paro y fue hasta la otra cama para descansar un poco más, se acostó y cerró los ojos, de nuevo, sin mucho esfuerzo.


La siguiente vez que se despertó era de noche, lo primero que hizo fue mirar su relog, marcaba las siete treinta y dos, ya era tarde, y de todos modos aún no quería levantarse, todo le dolía, especialmente la parte baja del vientre. De repente volvieron a su mente los eventos de la noche anterior, se sintió mal al instante, pero no estaba triste, tampoco furiosa, era una sensación extraña, sentía que se le formaba un nudo en la garganta, recordó la forma en la que la habían tratado y le dieron ganas de llorar ¿Porque yo? ¿Porque no pude detenerlos? Respiró profundamente un par de veces y eso le sirvió para calmarse.

No quería volver a llorar o pensar en eso, la verdad era que tampoco sabía exactamente que quería, pero, por ahora, estar a solas en su habitación, a salvo, era suficiente. Pensó en hacerse algo de comer, pero la sola idea hizo que le volvieran a dar náuseas, así que la rechazo rápidamente.

Se quedó ahí un buen rato, mirando hacia el techo, no podía evitar que los recuerdos regresaran a su cabeza. Las lágrimas volvían a acumularse en sus ojos, estaba empezando a escucharlos de nuevo, cada palabra que le habían dicho parecía estar grabada para siempre en su mente. Trató de concentrarse en otra cosa, lo más fácil era el dolor. Pensó que debería hacer algo para tratar de curarse las heridas, suponía que algunos de los moretones necesitarían hielo y no sabía si sus cortes eran lo suficientemente profundos como para ponerles puntos. Esperaba que no, ir a un hospital o incluso a la enfermería implicaba que alguien se iba a dar cuenta de lo que había pasado, le harían preguntas y ella ni quería, ni podía responderlas.

Quizá lo más complicado iba a ser que dejara de dolerle la entrepierna, la última vez que había mirado había sangre. Con el tiempo va a curarse de dijo a si misma. Solo tenía que esperar un poco. Habían sido demasiado rudos, cada movimiento le dolía.

¿Y que pasa si quedo embarazada? la idea se le ocurrió de la nada, y la aterraba completamente. JJ no estaba segura si alguno de ellos había usado algún tipo de protección, no lo recordaba, había estado muy asustada como para darse cuenta. Sabía que debía haberse fijado, ¿que rayos le pasaba? ¿porque no había pensado en eso antes? Un embarazo era de las peores cosas que le podían pasar, podía arruinar completamente su carrera, estaba estudiando Periodismo y Comunicación gracias a una beca deportiva y si de la nada decía que estaba embarazada la podían echar del equipo. Además, tenía la impresión de que ninguno de ellos estaría particularmente feliz con la idea. No quería pensar lo que podían llegar a hacerle si se enteraban. No, no va a pasar.

No iba a dejar que sucediera, en algún lado dentro de su habitación tenían que haber pastillas anticonceptivas, JJ trataba siempre de tener algunas por si algún día llegaba a necesitarlas. Así que se levantó y empezó a buscar, el más pequeño movimiento hacia que le doliera, pero necesitaba encontrarlas. Primero miro en la mesa de noche, luego en el clóset y después en la cocina, pero no estaban. Finalmente las encontró en un gabinete del baño. Se sirvió un vaso de agua y se tomó la píldora sin pensarlo dos veces, entonces se dio cuenta cuánta sed tenía.

Bebió un par de vasos más, las manos le temblaban de forma incontrolable, se cubrió la cara con ellas y se dio cuenta de que había estado llorando otra vez, tenía las mejillas húmedas. Regreso a la cama y se sentó en ella. Todo estaba volviendo, pero ahora pudo recordar un poco más sin alterarse tanto, parecía lejano, como si hubiera sido hace semanas. Pero, aún sentía ese nudo en la garganta, no sabía realmente que hacer. Todavía se encontraba cansada y asqueada, así que fue a ducharse de nuevo, tardo varios minutos pero parecía no poder quitarse esa sensación de encima. ¿Que pasaba si siempre iba a sentirse así? Ese pensamiento hizo que algunas lágrimas le cayeran de los ojos.

Cuando salió no pudo mirarse al espejo, sabía lo que vería, y no creía poder soportarlo. Volvió hasta su cama y se recostó, ya estaba seca, así que pudo acomodarse fácilmente. Esta vez no se durmió tan rápido como antes, el dolor la incomodaba, y no tenía nada para disminuirlo, eso le hizo pensar en todo el daño físico que le habían hecho, no entendía porqué. Y así, perdida en sus pensamientos, consiguió cerrar los ojos, pero sus sueños no iban a ser para nada tranquilos.


N/A: Hola! Gracias a todos los que le han dado una oportunidad a esta historia, aprecio mucho que se tomen el tiempo de leerla. No dejó notas porque nos les veo mucho sentido, esta es para decir que estoy muy feliz de que a alguien le interese (a pesar de que soy algo cruel con JJ). Así que... Gracias! Pd: las reviews me implusan a escribir. :)