®The Witch and the Beast es propiedad de Kousuke Satake.


Spoilers del arco nuevo y el capítulo 58.


7

(Él es) mal ejemplo


Ashaf buscó un nuevo cigarrillo para reponer el que había perdido. Mientras tanto, Guideau lo ponía al corriente. Ashaf la escuchó atentamente, aliviado de que el incómoda tema quedara olvidado.

—[...] Y no sé cómo, pero se subió a la cama mientras yo dormía, y no me di cuenta sino hasta que amaneció.

Ashaf la miró de soslayo con una expresión entretenida, pero Guideau no le veía lo divertido.

—¿Entonces logró meterse a tu cama sin que te dieras cuenta? Normalmente eres muy sensible a la presencia de los demás. Casi me partes la cara una vez, ¿te acuerdas?

Guideau hizo una mueca.

—Debería haberlo notado. Por más débil que fuera su presencia. He afinado mis sentidos. Esto no debería haber pasado. Hizo algo como esa muñeca.

Ashaf le dio una calada a su cigarrillo antes de exponer sus teorías y seguir indagando. Todo el tema resultaba muy interesante. Tan interesante, que dejó de fumar por un rato, y enfocó toda su atención en lo que Guideau le decía. Las cenizas sin caer del cigarrillo se acumularon en la punta, hasta que acabaron por apagarlo.

—Tu cigarrillo se apagó —dijo Guideau al escuchar el ruido sordo del montoncito de cenizas cayendo en el zapato de Ashaf.

El mago bajó la vista, y se sacudió el zapato. Luego se llevó el cigarrillo a los labios para encenderlo otra vez. Aspiró con deleite, y expulsó el humo en un hilo fino y elegante. El olor llenó los sentidos de Guideau, y atrajo la atención de la herramienta prohibida, quien se había quedado de pie obedientemente al lado de Guideau.

De pronto, Guideau soltó una corta risita burlona que hizo que Ashaf levantara una ceja.

—¡Já!

—¿Qué es tan divertido?

—Tú. Dicen que eres un mal ejemplo.

Ashaf se giró hacia ella, esbozando una expresión divertida.

—¿Yo? ¿Quién dijo eso?

—La gente. Ya van tres personas que dicen lo mismo. Puedo oírlos murmurar —hizo una pausa—.«Mira ese hombre fumando allá»—citó—.«Qué mal ejemplo para su hijo. ¿Esa es su madre? ¿Por qué no le dice nada?»

Ashaf sonrió ante lo absurdo de la situación.

—Creen que somos sus padres.

—Tch.

—Tiene sentido. Pequeño. Mismo tono de piel. Cabello oscuro. Y no se despega de ti —guardó silencio un momento, tras el cual suspiró—. Pero sería imposible.

Guideau lo miró de soslayo, preguntando —sin realmente querer dejarle saber que quería saber— pero sus ojos grandes y expresivos la delataron.

—Me romperías algo en el momento en el que intente subirme a tu cama. Afortunadamente —bajó la mirada—, el pequeño se pudo salir con la suya.

Guideau volvió a chasquear la lengua.


Continuación del capítulo anterior~

Resubido porque me equivoqué de documento.